Capitulo 10
Rubio o castaño
- Estoy de acuerdo, entonces te encargas de la firma de Candy para el registro matrimonial
-Los juntaremos y seremos sus testigos. Te parece bien.
Por la mañana desayunaban, Candy tomaba el Jeep, mientras Albert se fue en la camioneta, iban cambiados, Albert le dijo a Candy que recibiría muchas personas, que se fuera con traje y el traía la ropa del viaje de Toronto, así que ambos iban muy formales.
En las oficinas White Alister la esperaba,
-Candy podemos hablar
-Pasa Ster
-Sabes los Grandchester estuvieron investigando a Albert, vienen a buscarte, ellos van a demostrar que Albert no es conveniente para ti
- ¿Que has dicho?
-Según Archie, ellos están investigando cuantos valores cuenta Albert en Andrew Corp. Y hace tiempo nos separó nuestros bienes, dejándolo en una posición muy baja, sigue siendo muy buena él hizo a Andrew un corporativo completo y nuevo desde cero, pero al dividir y entregar a Archie y a mí, el no queda en una posición atractiva económica, y al compararlo con White Corp. Los Grandchester van a demostrar que no te conviene Albert como esposo. Sino un Grandchester.
Candy estaba asustada, sus ojos se abría y su boca se soltaba, Alister bajo la cabeza y dijo
-Candy si no quieres a Albert porque no te conviene económicamente, recuerda que todo lo que tenemos Archie y yo también es gracias a él, lo pondremos a su nombre si es necesario para demostrar que si te conviene.
- ¡Ster! amo a Albert, no su cuenta bancaria, ni sus ingresos, amo todo de él, no lo que tiene, sino lo que es el, sus conocimientos, sus sentimientos y todo cuanto representa para mi, los Grandchester creen que estoy loca, porque prefiero los sentimientos que el dinero, pero no es bueno Ster, debes saberlo, cuando no tienes novia porque temes que vayan tras tu dinero y no tras el chico genial que eres, un hombre que viene a hablar por su Tío, o que me procura pensando en un posible embarazo, que deja sus negocios, para cuidar los míos y que fue capaz de gastar en un avión solo para ayudar a terminar con el fuego en una escuela gratuita.
-Candy, no dejarás a mi Tío ¿Verdad?
-Por supuesto que no, que acaso no estás organizando nuestra boda en Escocia. En ese momento Ster la abrazó besando su cabello con ternura, un abrazo fraterno lleno de confianza. Ster dijo
-Candy mi Tío Abuelo dejo a Albert sin nada de herencia, hasta que se casará, nos acabamos de dar cuenta porque mi bisabuela lo presionaba, porque él comenzó desde cero Andrew Corp. Para demostrar que no necesitaba el dinero de la herencia de sus padres, todo este tiempo nos ha enseñado a ser lo que somos Archie y yo, al devolvernos nuestra parte el queda en Andrew Corp. Solo.
-No Alister, el no está solo, White Corp. Esta con él. Alister sonrió, dijo
-Y todos los Andrew estamos contigo. Candy sonrió, sin saberlo Alister le estaba brindando lo que ella más amaba, una familia.
Mientras que Albert llegaba a sus oficinas, se encontraba con los Grandchester esperándolo, sonrió para sí, no se imaginó jamás verlos ahí, sentados uno frente al otro, visitando Andrew Corp. Por la mujer que más amaba en el mundo, la que ahora sabía que jamás fue de ninguno de ellos, y que vendrían a utilizar lo que fuera para que Candy volviera con… ¿con quien?
Salía Archie, los recibía en la oficina de Albert, este llegaba tras ellos.
-Buenos días, me he perdido de algo Archie. Dijo Albert sereno y con tranquilidad
-No Albert, ellos acaban de llegar, nos estamos saludando contestó Archie con media sonrisa. Albert dijo
-Y a que debemos el honor de que los Grandchester estén de visita en Andrew. Terrance con media sonrisa dijo
-A que no estás casado con Candy White, y quieres aprovecharte de su trabajo, para alzar lo poco que vales, asociando a Andrew Corp. Con White.
-Y ustedes ¿vienen a defender a mi prometida?
-Queremos hacerle ver a Candy White que le conviene más lo que su Padre hizo hace años, elegir a los Grandchester en todos los aspectos.
-Supongo que serías su mejor prospecto Terrance ¿o tu hermano? Anthony lo vio a los ojos, sabía sobre su noviazgo con Candy, Terrance se molesto.
-Eso lo decide ella, no tu Andrew.
- ¡Ah! entonces tiene para elegir, rubio o castaño, perfecto, que imbéciles son
- ¡Imbéciles!, al menos no somos oportunistas sonrió Terrance, que cuando estás en lo más bajo económicamente, quieras obtener quien te salve de no caer. Y aprovechas que Candy está ahí, sola sin orientación, sacando una compañía a flote y llegas como el príncipe sin corona, a ayudarla aprovechándote de ella, para que seas el que se luzca como Andrew Corp.
Archie saltó una carcajada, dijo
-Definitivamente esto es una competencia por nada Terrance, pues ella no está adquiriendo bienes, ni uniendo su capital para salvar a nadie, ella ama a Albert, y no eres su tipo.
-Te equivocas, en cuanto ella vea como los Andrew quisieron aprovechar su ignorancia en lo referente a capital, se dará cuenta que los Grandchester salvaron a su Padre y la salvarán a ella. Eso no está a discusión. Albert sonrió, dijo
-A mi mujer no la salvas tu, ni ningún Grandchester, ella es mi prometida, y sus bienes me valen un pepino, ella no necesita de todo White para ser mi esposa, no necesito de tu explicación barata de cómo deseas comprar a mi mujer, cuando ella no tiene precio, no está en venta. Y ahora largo de Andrew, aquí no vendemos mujeres.
-Nos vamos, pero espero que sepas que ella no está sola.
Mientras en el Lobby de un hotel los Grandchester esperaban su cuenta, cuando una mujer muy famosa, por su trasero, vio a Terrance.
-Terrance Grandchester
-Si…
-Soy Kimberley Noel
-Mucho gusto, quiere tomar asiento
-Por supuesto
- ¿Fue usted novia de Andrew?
-Si, pero no es tan buen partido que digamos
- ¿A qué se refiere?, sonrió Terrance, mientras Anthony tomaba una copa a sus espaldas
-Digamos que nunca hubo más allá de besos, creo que es gay y no puede tener hijos.
-Ah sí, como sabe usted eso
-Es muy reservado, no ha querido salir del closet aun, pero por más que lo provoque, jamás se le hizo nada, usted me entiende.
-Algo… Dijo Terrance, este trago saliva, al ver como ella le acariciaba la pierna.
- ¿Por qué terminaron? Con la voz un poco baja, al sentir la mano de ella
- Digamos que… me vio con otro que si puede hacerlo y le dije que él la tenía así, mostrando su dedo meñique.
-Interesante, hizo una media sonrisa. Tomaba aire. Y ella quito su mano dijo,
-Porque me llamó, señor Grandchester
-Porque pensé que había sido su novia realmente, veo que no, tomo el periódico y agrego—esta es su novia y al parecer tiene mucho con ella, es probable que hasta esté embarazada, según algunos comentarios.
-Imposible, el es de los que piensan que deben llevar a su mujer virgen al altar, es un caballero o esconde su situación del closet en eso.
- ¿Usted cree? Dijo Terrance levantando las cejas.
- Deberíamos hablar en un lugar más privado, ella le entrego una tarjeta que era la llave de una habitación en ese hotel, el se levanto y la siguió. Viendo su trasero, sonreía de medio lado, imaginándose de qué color traería el día de hoy…¿rojo, no…?
Al día siguiente en White, llegaba Candy donde Alister y Archie estaban esperándola, no tardaría en llegar Albert, pero Archie tenía un plan bajo la manga, pues la boda se planeaba en Escocia, Alister tenía a mucha gente trabajando, sonreía
Anthony estaba sentado en la sala de espera, cuando Candy lo vio, sin saludar se pasó, tomando el brazo de Alister, bastante nerviosa pero conteniéndose frente a Grandchester y Archie que iba atrás sonrió de medio lado, en los patios del área de transportes un hombre hablaba con Terrance, llegaba en ese momento Albert de inmediato dio vuelta y estaciono la camioneta fuera del lugar, bajando para ver al hombre que hablaba con Terrance era un chofer. Terrance le daba un sobre y se iba a las oficinas, mientras Albert lo siguió, Jack los vio
- ¿Que sucede aquí?
-Jack llama a la policía, detén a este hombre
-Por supuesto Jefe, - ¿Qué hiciste Rubén? este estaba pálido, Albert le sacó un sobre y se lo dio a Jack. Varios choferes se acercaron, uno de ellos le dio un golpe.
- ¿Estas vendiendo nuestra seguridad? otro dijo
- ¿Fuiste el que quemo la escuela de mi hija? Mientras el no contestaba nada, Albert les dijo
-Esperen, ustedes son hombres White, él no. Vigílenlo. Se fue con paso firme a ver a Candy, entraba por el almacén, para pasar por un pasillo, después por una puerta de emergencia, donde Alister y Archie estaban con Candy, firmando una serie de papeles. Candy lucía temblorosa, nerviosa y molesta poco distraída. Vio a Albert dejo los papeles y lo abrazó este dijo
-Alister, Archie, detuvimos a un chofer que vi recibiendo dinero de Terrance. Alister dijo
-Vi a Anthony fuera de la oficina, Albert se asomó levantando un poco la cabeza sin que lo vieran dijo
-Ya está Terrance con él. Alister continuo
-Candy está preocupada, pero me firmo los papeles de los tramites de boda en Escocia, me falta tu firma Albert, ambos estaban angustiados, Candy veía a los ojos a Albert, tomó la pluma dijo
-Candy no te preocupes, todo estará bien.
-Lo sé… Te amo. Abrazándolo de su cintura.
Alister metió los papeles en un folder, se los dio a Archie, quien salió con este por el mismo pasillo que había entrado Albert. Alister dijo
-Albert déjame con Candy aquí, ve un poco hacia allá, escucha y vemos que es lo que quieren los Grandchester. Albert soltó el aire, Candy lo beso, él la abrazó fuerte, Candy le dijo
-Ya estoy fuerte de nuevo Albert, este se sonrió como si con su abrazo ella se retroalimentará. Se retiro un poco, al pequeño estudio de planos de Candy. Ella hablo por el intercomunicador
-Rita, hazlos pasar.
-Caballeros buenos días, no todos los días recibimos ingleses en White. Dijo Candy al ver como la veían sin decir nada, mientras Albert la veía tan bella tras los vitrales desde su estudio de trabajo, los vio entrar, Candy vestía hermosa, esa mañana habían hablado para saber cómo elegir ropa para el día de hoy, para combinar con él, su blusa celeste, su saco y su falda marino.
Anthony no pudo dejar de sorprenderse al verla pasar, estaba embobado se veía una mujer completa, hermosa, no había nada de aquella que fue su novia era tan diferente, se le agitaba el corazón al tenerla cerca, su sangre fluía cual locomotora, los latidos del corazón eran tan fuertes que en cualquier momento todos se darían cuenta.
Ella recordó, la última vez que los tuvo cerca, como fue tan desagradable, para cambiar su vida drásticamente. Dijo,
- Y bien ¿a que debemos su visita? porque en este momento tengo mucho trabajo. Terrance sonrió hermosamente al verla desafiándolo, dijo
- Supongo que estás al tanto de las inversiones de Andrew Corp. Que has investigado sus bienes son una miseria comparado a los tuyos, para él es como sacarse la lotería, para ti es la ruina, tu padre por algo nos eligió una vez a los Grandchester, deberías pensar como él, dijo en tono sugestivo mirándola fijamente, ella sonrió movió la cabeza y dijo
-No fuiste tú quien dijo que estaba tan loca como mi Padre, ¿qué tengo que pensar? para elegir ahora a Grandchester Corp. Anthony sonrió dijo
-Me imagino que nada Candy, ahora estas respaldada por una nube, mientras Grandchester respalda todo lo que has hecho para que no se vaya a la basura.
Ella lo vio a los ojos, sonrió suavemente movió la cabeza de un lado a otro dijo
-Anthony atravesarías Grandchester Corp. Para salvar mis compañías. Este lo pensó, la vio asombrado porque le preguntaba eso, que respaldarían si ella tenía mucho, dijo
-Te respaldaríamos en lo que necesites Candy.
- ¿Quienes? Tu Papá, tu hermano y tu, o hacemos un apuesta, a que no puedes respaldar White Corp.
Terrance se emocionó al escucharla hablar así, esa es la mujer que a él le fascinaba.
- Te voy a contestar Anthony, Grandchester pertenece a tres personas, mientras que White, solo me pertenece a mí y Andrew Corp. es de mi Albert, tu… Anthony, no vales solo, vales porque estas con los Grandchester, si Terrance dice que brinques, tú… dices que tan alto, mientras que en Andrew Corp. Me dicen brinca y digo, encima de ti querido, Albert es el dueño de White Corp. Y de la dueña también. Candy mostraba una mirada segura, satisfecha de ver que ahora ellos volvían a buscar a la loca hija de White, cuando ambos solo apreciaban a la gente por lo que les pudiera brindar, no por quienes eran.
Alister abrió los ojos apretó la boca, para aguantar una sonrisa, Albert escuchaba su conversación lucía serio, pero su mente solo recordaba encima de ti querido. Abría los ojos asombrado.
Terrance sonrió dijo
-Vaya que vas a dejar a White en la ruina, mejor sería como tu padre vender para no dejar a todas esas personas fuera. Candy sonrió dijo
- Preocupado por no dejarlos fuera, vamos Terrance, que no despediste a mucha gente de White, en cuanto la tuvieron los Grandchester, en todo caso, tengo otros clientes tras de White que les importa realmente la gente, no solo las ganancias, como puedes notar, Alister y Archie Cornwall son muy buenos para adquirir compañías, eso se lo deben a Albert, pues ellos son alumnos de él en cuanto a adquisición de compañías, espero que mis hijos hereden los conocimientos de Albert, no siempre vales por lo que tienes, sino por quien logras demostrar ser. Si mi padre vendió White Corp. Y lo consideraste un loco, no crees que al venderte a ti, me haría una loca. Anthony respondió
-Candy jamás cierres tus oportunidades, Andrew no está tan bien equipado como crees. Candy lo vio con una sonrisa pícara y maliciosa, misma que sorprendió a Terrance
- El único equipo que me interesa, es el de William Albert Andrew y funciona perfectamente a mis necesidades, espero poder funcionar como él se merece. Terrance soltó una carcajada dijo
-Con que poco te conformas, su ex novia dice que no está muy equipado que digamos devolviéndole la sonrisa picara y mal intencionada, viéndola de arriba abajo.
-Eso te dijo, ahora buscas a las ex de mi prometido, que ético eres, no sabía que así fueran los ingleses. Anthony dijo
-Eres una inglesa, Candy.
-Te equivocas Anthony nunca me conociste realmente, haciendo que Terrance abriera su sonrisa, porque confirmaba que su hermano no la conocía, este agregó,
-Tal vez el no te conoce, pero yo si… y mucho
- ¿Ah sí? vigilándome en las actividades que realizo, o en la intimidad, lo retó. Este se quedo serio, al parecer Candy ya sabía que la vigilaba. -Porque a mí no me conoces Terrance, no sabes nada de mí, soy alguien diferente a todos los ingleses, soy norteamericana, créeme se defenderme.
Ambos hermanos mostraron indignación, ella se estaba defendiendo contra ellos, no podían seguirla haciendo enojar, así no lograrían nada con ella, se despidieron con una leve advertencia de Terrance
-Candy sabes que cuentas conmigo, que no estás sola, me tienes a mi, siempre me has tenido
-Terry nunca te he tenido, ni te quiero tener a mi lado, no eres mi tipo.
Terrance sonrió, definitivamente era su mujer pensaba.
Salieron de la oficina. Candy les demostró que no estaba tras el respaldo económico sino el de Albert. Y que no era presa fácil, sino una muy difícil.
Candy soltó el aire se recargo en su escritorio, permanecía de pie Alister puso su mano en su hombro en señal de apoyo, vio a Albert con cara de seriedad este hizo una muestra de respeto y salió dejando a Albert con Candy, ella había hablado muy fuerte, debían estar solos. Albert llegaba a su lado ambos estaban de pie, Albert la tomo de su cintura, la subió al escritorio, dijo
- ¿Encima de ti querido? Candy sonrió abiertamente, dijo
-Fue la última posición en la que quedamos Albert
- ¡Candy! Este la beso tiernamente, ella tomaba de ese beso entereza, sentía coraje y furia, pero la tranquilizaba, le hacía sentir segura, mientras que el estaba emocionado, ella lo defendió y lo prefirió ante ellos, como podía merecerse a una mujer tan bella, fuerte, amorosa y valiente. Sus cualidades lo hacían suspirar, terminando el beso y abrazándola contra su pecho.
