Hola a todos los que me leeis, esta vez no he tenido reviews...en fin, que le vamos a hacer. Hoy estoy contenta por el capitulo de Free que ha acabado como quería pero estoy triste porque se ha acabado, pero bueno. nada es para siempre.
Les dejo el capítulo de hoy, he de decir que no creo que este fic dure mucho más de diez capítulos más, more o less, principalmente porque estoy muy ocupada con la uni -este año se han propuesto matarnos todos los profesores- En fin. Este capítulo esta dedicado a tod s los componentes del fandom MakoHaru. Hoy es nuestro día.
La había cagado y lo sabía, sabía que luego tendría que llamar a Kisumi y pedirle perdón por el puñetazo, pero es que no podía más, estaba tan lleno de celos que su cuerpo se había movido solo, no eran nuevas las ganas de matar al pelirrosado cada vez que seacercaba a su mardio , pero esta vez había actuado en vez de dedicarse a marcar territorio de manera silenciosa y con actos que muchos catalogarían de tsunderes, seguramente Ryuu le llamaría para reclamarle eso y se burlaría de él hasta el fin de los tiempos.
Seguía caminando arrastrando a Makoto con él fuera de estadio, al final salieron a la calle, había mucha gente, Haru afianzó el agarre, no quería perder a Makoto, aunque este no hacía nada por soltarse. Al final cuando llegaron a un lugar más despejado Makoto de un tirón se zafó de él, Haruka se giró para ver que pasaba cuando Makoto le agarró fuertemente de la muñeca y lo arrastró a un callejon donde le empotró contra la pared, posicionando los brazos a ambos lados de su cabeza, estaba atrapado entre Makoto y la pared y eso hizo que el corazón le diera un vuelco en el pecho.
-¿porque hiciste eso Haruka? -inquirió con una voz teneborsa que pocas veces le había escuchado usar- no tenías porque atacar a Kisumi. -el de ojos azules apartó la mirada ladeando la cabeza hacia un lado, Makoto aprovechó esto y acercó su boca a la oreja del otro- ¿o acaso estabas celoso porque me iba a besar?-eso hizo reaccionar a Haru que bruscamente volvió a devolverle la mirada, apenas tuvo tiempo el más alto para apartar la cara.-veo que estoy en lo cierto.
-Lo sabías, sabías que estaba ahí y que estaba celoso.
-Mizuryuu me mandó un mensaje diciendomelo -explicó tranquilamente con una leve sonrisa-lo sabía desde el principio.
-¿entonces porque lo hiciste? -gruñó el de ojos azules y vio en los ojos verdes la respuesta a su pregunta, haciéndole quedarse helado- es igual que aquella vez con Mizuryuu, querías ver si iba en serio. -la sonrisa de Makoto se amplió.
Hacía tiempo cuando Makoto había conocido a Mizuryuu, aún no estaban saliendo juntos, se habían ido a vivir juntos unos pocos meses después de irse a Tokyo los dos a estudiar para evitar gastos innecesarios, y aunque había sentimientos del uno hacia el otro no había valor para declararlos, Mizuryuu se aprovechó de esto para acercarse a Makoto todo lo posible, llegando a hacer que Haruka la odiara mucho, pero al final, fue gracias a ella que logró declararse a Makoto en medio de un ataque de ira, cuando un día que habían ido de fiesta para celebrar el cumpleaños del hermano de Mizuryuu y sempai de Makoto la chica se había acercado demasiado a Makoto con intenciones de besarlo. Haruka recordaba claramente la noche, la casa de Mizuryuu decorada para la fiesta, los compañeros de makoto bebiendo para celebrar mientra hablaban de trivialidades, y en una esquina Makoto con Mizuryuu hablando agenos a todo lo demás, demasiado cerca para poder oirse entre el jaleo que había, él estaba en otro lado de la habitación con el hermano mayor de la doctora que era el mas serio de los tres mirando a los dos amigos con un aura demoníaca saliendo de su ser, estaba celoso, muy celoso. Y lo peor fue cuando la chica le vió y sonrío de lado, una mueca que no auguraba nada bueno, atrayendo a Makoto hacia abajo con la mano para hablarle más cerca. Antes de darse cuenta Haruka ya había ido hasta ellos y la había agarrado de los pelos para alejarla de Makoto gritando "¡Makoto es mío, así que alejate de él perra!" con el volumen de voz más alto que jamás había utilizado, ni siquiera la primera y única vez que había discutido con el de ojos verdes, muriendose de verguenza al ver que todos se habían girado a verle. Ahi había sido cuando habían empezado a salir, después de que Makoto le aclarara que todo eso había sido una treta de Mizuryuu para demostrarle que verdaderamente le gustaba a Haru una vez el de ojos verdes la rechazó.
-Y por lo que veo es así.
-Te dije que iba en serio, hacer esto es cruel.
-no más cruel que lo que tu me hiciste, yo por lo menos actuo de frente Haruka-dijo seriamente haciendo que a Haruka se le encogiera el corazón- y dios sabe bien que si aún sigo viendote es por los sentimientos que, para mi desgracia, aún tengo hacia ti. -Makoto suspiró separandose- si tan solo fuera tan fácil olvidar todo.
-¿querrias olvidar todo lo que hemos vivido?
-No todo-le dio la espalda y miró al cielo que comenzaba a nublarse, iba a llover- solo los últimos tres meses.
-¡Pues intentalo, no va a volver a pasar nunca más! además a Rin le gusta Nitori, va a ir a por él, a tratar de arreglarlo- una risa irónica brotó de los labios de Makoto.
-¿creeís de verdad que lograréis algo? Nitori no quiere a Rin cerca, las heridas aún duelen y te prometo que si aún no he ido a pegar a Rin una paliza es porque aquí tú tienes más culpa que él y porque Mizuryuu ya le dió un puñetazo.
-Todo es intentarlo.
-¡¿sabes acaso lo que se siente?!-bramó Makoto- ¿¡sabes que se siente cuando la persona a la que amas por encima de todas las cosas, que es el dueño de tu corazón te traiciona?! ¿¡sabes acaso como puedes llegar a sentirte?!, -se giró, en sus ojos verdes podía verse la ira, el dolor, todo lo que había sufrido y que aún no había superado- te sientes horrible, no hay día que no te pregutes ¿por qué? y no hayes respuesta, no hay día en que no te odies a ti mismo un poco más, pensando en qué has podido hacer mal, comiendote la cabeza, sin dormir apenas un par de horas, sin comer más que lo necesario porque ni vivir quieres...-las primeras gotas empezaron a caer, las calles se vaciaban, y ellos seguían en el mismo lugar mirándose, sin importarles nada si se enfriaban y pescaban un resfriado- te odio Haru...-dijo en un susurro haciendo que el pecho de Haruka doliera de sobremanera- pero lo que más odio es no poder odiarte.
Se quedaron en silencio mirandose, las ropas se pegaban a sus cuerpos por la humedad, no quedaba ya nadie en la calle, todos habían corrido a refujiarse de aquella lluvia que se volvía cada vez más intensa.
-Makoto, te juro -la voz de Haruka salía temblorosa, en sus ojos las lágrimas se agolpaban queriendo salir- que no se como hacer para sanar tu dolor, y creeme que si pudiera volver a atrás y evitar todo esto lo haría, pero no puedo, -se agarró la camiseta a la altura del corazón, estrujando la tela mojada entre sus dedos, como si aquello pudiera sanar el dolor de su corazon- no puedo volver atrás, no puedo deshacer lo que hice y creeme que no hay día en que no piense en tí y te extrañe, joder Makoto, eres mi base, mi paz, mi todo, y yo...-su voz se rompió en ese momento- no se que hacer, te lo juro, no lo sé, no se que puedo hacer para que vuelvas a mi lado, para que volvamos a tener una vida juntos, no lo sé, dime que hacer porque no lo se, estoy perdido Makoto.
Una mano cálida se posó en la mejilla del nadador de Free style, Makoto le estaba limpiando las lágrimas, aquellas gotas de agua salada que eran su más fiera debilidad, odiaba ver a Haruka triste y era tan demasiado buena persona, como solían recriminarle todo el mundo que le conocía, que dejaba de lado su sufrimiento para atender a los demás, siempre anteponiendo a los demás a sus propios deseos, siempre siendo tan irremediablemente bueno que muchas veces parecía un ángel bajado a la tierra.
-No llores...ya no tiene caso.
Volvieron a mirarse esta vez estaba muy cerca el uno del otro, más cerca de lo que habían estado en mucho tiempo, sus ojos volvían a conectarse como antes pasara, como si la lluvia se llevara todo aquellos males que los acosaban, como si se llevase la culpa, el dolor y la ira y solo dejase a flote el verdadero amor que se llevaban profesando desde niños. Con duda Haruka se acercó más su rostro, rogando a agua-sama que el otro no se apartase, despacio, tanteando el terreno, notando el aliento del otro sobre sus labios, cálido, como todo en el cuerpo del chico orca. Se besaron, se besaron como hacía tiempo que no se besaban, húmedo y ardiente, expresando todo como era usual en su relación, sin palabras, con actos.
Makoto sabía que esto estaba mal, que no debía dejarse llevar, que no podía mantener relaciones con Haru en ese estado de ánimo en el que estaba, pero igualmente sabía que su cuerpo extrañaba al otro, y que por mucho que su mente le dijera que aquello era incorrecto, que estaba cavando su propia tumba, su corazón y su cuerpo extrañaban todo del nadador del chico de free style y le oblgaban a volver a marcar su territorio, le atrajó a su cuerpo atrapandole por la cintura con sus fuertes brazos sin dejar de devorar su boca.
Y ambos sabían que esa noche sería larga, muy larga y que ambos la disfrutarían, aunque al llegar el día las cosas volvieran a estar como estaban antes de la lluvia.
