Tenía mucho que no subía un capitulo.


Cita falsa

Desde ese día el héroe se ponía nervioso al estar ha lado de su amada, se sonrojaba y se alejaba, aunque Zelda quería estar con él y se acercaba, Link tomaba distancia cada vez que ella lo hacía. En la noche Link ya podía dormir tranquilamente en sus sueños sonaba la Nana De Zelda y sus palabras le daba satisfacción.

Pero esa noche había una junta de los sabios.

-Ya paso un mes desde que nos ataco ese monstruo.- Tomo la voz Rauru iniciando.

-Ese día jamás lo olvidaremos.- Dijo Ruto que hiso un movimiento leve de negación.

Todos los sabios aun tenían el horror de acordarse de ese trágico día.

-No hemos sabido nada sobre ese monstruo.- Dijo Zelda con la mirada triste, a la vez expresando su enojo.

-Yo opino que nos está haciendo sufrir.- Dijo Saria.

Los sabios hablaban sobre Majora, pero no sabían nada de él, después de unos momentos decidieron cambiar de tema.

-¿Han encontrado al portador?- Pregunto Zelda iniciando el tema.

-Princesa, voy a hablar por todos no tenemos ni la más mínima pista sobre el portador, no tenemos nada.- Respondió Darmani hablando por todos.

-Si me lo supuse, ya lo sabía.- Suspiro Zelda desanimada.

Después los sabios de nuevo cambian de tema.

-Es siguiente tema es Ganondorf.- Dijo Rauru.

-Jajaja. Yo estoy siendo buscada por toda mi raza, por traicionarlo.- Dijo Nabooru que estaba feliz por eso.

-¿De qué hablas?- Pregunto Impa mirando a su compañera.

-En esta línea, después de que Link avisara del ataque de Ganondorf, las hermanas Birova lo trataron de sacar y yo las delate. Las hermanas Birova fueron colgadas, pero Ganondorf logro escapar.- Conto Nabooru feliz de lo que hiso.

-¿Sabes que planea?- Pregunto Rauru.

-Aun sigue con sus planes de conquistar a Hyrule.- Respondió Nabooru ya tomando seriedad en el asunto.

-Al parecer eso aun no ha cambiado.- Dijo Saria.

-Hay que detenerlo de nuevo.- Dijo Ruto.

-Y Link ¿Ya está al tanto de todo?- Pregunto Rauru.

Zelda se queda callada y se pone nerviosa.

-Si el ya sabe todo.- Respondió Impa, protegiendo a su princesa.

-Espero que con su ayuda tengamos más posibilidades de ganar.- Dijo Saria.

-Pero esta batalla va hacer más difícil de ganar.- Dijo Darmani.

-Bueno creo que eso ya es todo.- Dijo Rauru dando fin a la junta.

Los sabios se empiezan a marchar pero…

-¡Saria, Saria!- La princesa llamaba a la kokiri.

-Princesa, ¿Que se le ofrece?- Volteo Saria al oír.

-Impa espérame, voy a hablar con Saria unos minutos.- Pidio la princesa viendo a su guardiana.

La sheikah se va dejando el templo dándole la privacidad a la princesa.

-Saria necesito hablar contigo.- Dijo Zelda.

-¿Sobre qué?- Pregunto Saria.

-Es sobre Link.

-¡¿Le paso algo?!- Reacciono Saria al escuchar el nombre de su amigo.

-Bueno te platicare lo que ha pasado.

Zelda le platica todo sobre Link a Saria.

-No puede ser que a Link le pase esto.- Dijo Saria sin creer, dando una cara de indiferencia.

-Sí y me preocupa, necesito saber, ¿Si tu sabes algo?

-Bueno no sé nada, no me platico.

-Nada, ¿No sabes nada?- Pregunto la princesa sin creer en lo que dijo la kokiri.

-Bueno, solo sé que venía algo diferente.

-¿A qué te refieres con diferente?- Pregunto Zelda tratando de averiguarlo a toda costa.

-Bueno, creo que se algo, se lo tratare de explicar.

Saria le cuenta todo lo que sabe a Zelda.

-¿Conque Skull Kid?, ¿Dónde lo encuentro?- Pregunto Zelda decidida a buscarlo.

-El no ha aparecido desde que Link se fue. Lo más probable es que aun este enojado conmigo y los demás kokiris y aunque apareciera, usted nunca lo atraparía. Aunque Impa o Nabooru lo intenten, el es muy escurridizo, el conoce bien los Bosques Perdidos más que yo, el ha ido a lugares que ni yo conozco.

Zelda empieza sospechar de Link y Skull kid.

-Hay algo más princesa. Cuando Link volvió trajo algunas cosas.- Dijo Saria.

-Si me conto que había traído algunas cosas.- Dijo Zelda Recordando.

-Cuando Link se fue de la aldea. Algunos kokiris me contaron que trajo un escudo espejo, por lo que me contaron es parecido al que está en el Templo Espiritual solo que este tenía una cara horrible y trajo la espada kokiri diferente, era más ligera con más filo y se veía diferente y la verdad eso es raro ya que estuvo en los bosques.

-Bueno, muchas gracias Saria.- Dijo Zelda.

-¡Espere princesa!- Dijo Saria.

La princesa voltea.

-Casi se me olvidaba. Link tuvo una razón más para irse.

-¿Tuvo una razón?- Pregunto Zelda escuchar eso.

-Si una de las razones fue una máscara extraña.

-¿Una máscara?- Dijo Zelda confundida.

-No sé el porqué. Era una máscara con marcas faciales rojas y azules en su cara, pelo banco y se parecía mucho a él. Me dijo que era especial para él.- Conto Saria.

-¿Por qué es especial?- Pregunto Zelda.

-No lo sé, solo sé que tiene que ver también con Skull Kid, creo que él se la dio o algo así, tanto fue que peleo con otro kokiri por ella.- Conto Saria.

-Muchas gracias Saria.- Dijo Zelda.

-Princesa, cuide mucho a Link.- Dijo Saria.

-Si lo hare, no te preocupes.- Respondió Zelda.

Zelda y Saria se van del templo.

-Link espero que seas feliz.- Pensó Saria mientras se iba, mientras recordaba a su amigo y suspiraba tristemente.

Zelda piensa sobre la máscara, pero también se pone a pensar en lo que le contó Saria. Pensó que tal vez Skull Kid se la dio y por eso peleo porque era un recuerdo de él. También pensó si Link tenía que ver con aquel Dios que los había atacado y decide averiguarlo, trataría que Link lo dijera pero eso iba a ser difícil.


Dos semanas después.

Pasaron dos semanas y Link seguía igual se apartaba de Zelda, ella empieza a extrañar cuando él estaba muy cerca cuidándola. Aparte la princesa tenía que investigar sobre el temor de Link y si tenía que ver con lo que últimamente estaba pasando. Hasta que ella mejor decide hablar.

-Veo que ya has podido dormir.- Dijo la princesa mirando al héroe e iniciando una conversación.

-Si ya he podido dormir tranquilamente.- Respondió Link en tono nervioso.

La princesa no le gusta el tono de Link y como se alejaba.

-Sabes últimamente te estás alejando de mi y no me gusta.- Dijo Zelda en tono triste.

Link se queda callado.

-Ven sígueme.- Dijo la princesa que empieza a caminar.

-¿A dónde vamos?- Pregunto Link.

-Tranquilízate solo vamos a pasear.- Respondió la princesa con una leve risita.

Zelda decide mostrarle a Link todo el castillo, el se impresiona ya que no conocía algunas partes y una vez que acaban.

-Wow, este castillo si es grande.- Dijo Link impresionado.

-Si lo sé. Ven vámonos.- Dijo Zelda.

-¿A dónde?- Pregunto el héroe.

La princesa se queda pensando.-No lo sé, tu decide.- Fue lo que respondió.

-Pero, ¿No la tengo que cuidar?- Pregunto Link confundido al escuchar a su princesa.

-Claro que me estas cuidando, solo quiero que elijas el lugar que quieres ir.- Explico Zelda.

Link piensa unos minutos y decide llevar a la princesa al boliche bombuchu y juegan horas. A Zelda le iba muy mal no lograba meter el explosivo al hoyo. Pero a Link le fue peor.

¡BOOOOOM!

Espero mucho tiempo para lanzar un bombuchu y le explota.

-¡¿Link, estás bien?!- Reacciono Zelda al oír y ver a su héroe tirado.

-Si estoy bien.- Respondió Link con voz débil.

Al final Link gano un peluche cucco este peluche tenía el tamaño verdadero de un cucco. El héroe le regala el peluche a su princesa, el se sonroja al hacerlo.

-Muchas gracias Link.- Dijo Zelda sonrojada, ella besa en la mejilla a Link.

Después de eso ellos salen. Zelda ve la tienda de mascaras felices y decide aprovechar eso a su favor, Link tenía una máscara que tenía que ver con Skull Kid, ella quería que le contara lo que le paso, se quería acercar a Link.

-Link, quiero ir ahí.- Dijo la princesa señalando la tienda.

La cara del héroe cambia al ver la tienda, pero sin desobedecer el par de niños entran a la tienda y ven las mascaras que estaban en las repisas.

-Wow. Cuantas mascaras.- Dijo Zelda impresionadas.

Link le traía recuerdos las mascaras y se le queda viendo más a las que son goron y zora. Zelda se da cuenta del silencio de Link y como ve las mascaras.

-¿En qué piensas?- Pregunto Zelda.

-En nada princesa.- Respondió Link con tranquilidad.

Zelda no le creía, sabía que tenía que ver con las mascara ya que el traía una y decide averiguarlo, pero sin que Link se diera cuenta de ello, quería engañarlo.

-¿Tienes mascaras?- Inicio la princesa con esa pregunta.

-Tenía mascaras pero las perdí.- Respondió el héroe.

-¿Y cuántas tenias?, Yo tenía la de keaton, pero también la perdí.

-Veinticuatro incluyendo la de keaton y la máscara de la verdad, si es que la conoce.

-Enserio así de tantas y si conozco esa mascara, es muy difícil de conseguir y es importante ¿Cómo pudiste perderlas todas?- Pregunto Zelda y a la vez sorprendida.

-Bueno no todas aun me queda una máscara.

La princesa supuso que se refería a esa mascara con marcas faciales en su cara y siguió haciendo preguntas.

-¿Y cómo es esa mascara?- Pregunto la princesa.

-No lo sé.- El héroe no le quería contar y la vez sin querer volteo la situación a Zelda. Link se preguntaba cómo es que pudo mencionar eso que es importante.

-¿Cómo que no sabes?- Pregunto Zelda molesta, no le gusto que le respondiera eso.

-Bueno, no lo sé porque me la regalaron y no he tenido tiempo para desempacar aun todas mis cosas, recién había llegado y al día siguiente me mude. ¿A qué viene tanta pregunta?- Respondió Link también mostrando molestia y preguntando con otra pregunta.

-Bueno yo…

Zelda se ponía nerviosa no esperaba que eso pasara, pero de repente.

-¿En qué les puedo ayudar?

El Vendedor De Mascaras Felices apareció de la nada espantando a Link como a Zelda. La princesa a la vez sentía una gran satisfacción, el vendedor lo había salvado.

-Princesa en un gran honor tener su presencia aquí y tu eres el niño que me ayudo a vender las mascaras.- Dijo el vendedor mostrando su sonrisa y educación y mas al ver a la Princesa De Hyrule.

-Solo vine a ver sus mascaras, me llamaron la atención.- Dijo la princesa.

-No se preocupe, para mí es un placer.- Dijo el vendedor con gran respeto.

Link y Zelda ven un rato las mascaras y después de eso deciden irse de la tienda, pero antes de que se fueran de la tienda.

-Princesa espere, quiero darles esto.

El vendedor se acerca y les regala dos mascaras de keaton y les sonríe.

-Muchas gracias.- Dijo la princesa educada.

-Gracias. Yo pensé que nos la vendería.- Dijo Link.

-¿Qué insinúas?- Pregunto el vendedor cambiando su cara a una enojada con ojos rojos y su tono sonaba enojado.

Link y Zelda de nuevo se espantan, más la princesa, porque no lo conocía.

-Te entiendo, no me gusta regalar mis mascaras. Pero hare una excepción por nuestra princesa.- Dijo el vendedor cambiando de nuevo su cara, les daba de nuevo una sonrisa.

-Si de nuevo gracias.- Dijo Zelda, pero en tono algo nervioso.

-Adiós princesa.- Dijo el vendedor con su risita.

Link y Zelda salen de la tienda.

-¿Ese tipo siempre es así?- Pregunto una Zelda aun espantada.

-No…

Link hiso una pausa y la princesa se empezaban a tranquilizar.

-Es más aterrador.- Link a completo sus palabras y recordó al vendedor que conoció en Termina.

Zelda no le gusto lo que Link dijo, ya que lo dijo en tono muy serio, como si estuviera enojado, se quedo pensando mucho sobre ese vendedor.

-¿Ahora qué hacemos?- Pregunto Zelda.

Link ve las mascaras de keaton y le da una idea.

-Ya sé que vamos a hacer.- Respondió Link.

El héroe y la princesa salen de la ciudadela y van hacia las planicies. Link corta el pasto por todas partes con las mascaras puestas.

-No aparece.- Dijo Link algo enojado.

-Link ¿Por qué cortas el pasto?, ya me canse.- Dijo Zelda.

-Bueno lo sabrá pronto, si es que aparece.- Dijo Link perdiendo sin perder sus esperanzas.

Link hace un ataque circular y sale un keaton.

-¡Un, un, un keaton!- Dijo la princesa sorprendida y a la vez espantada.

-No hace falta ver, ustedes no son keaton's.- Dijo el fantasma al aparecer.

-¿Eres un keaton?- Dijo Zelda aun sin creer.

-Esa pregunta ofende sabes. Pues si soy un keaton.- Respondió el zorro ofendido.

-¿Princesa esta impresionada?- Pregunto Link feliz viéndola.

-¿Cómo supieron donde estaba?- Pregunto el Keaton desconcertado y sorprendido.

-Una corazonada.- Respondió Link.

-Yo pensé que eran una leyenda como los minish.- Dijo la princesa aun sin creer.

-Y otra vez me ofende la princesa, somos pocos que es diferente y para su información también existen los minish.- Explico el keaton.

-¿Nos va a preguntar cosas?- Pregunto Link.

-Alguien que sabe de nosotros. Te dejare que tú y tu amiga contesten mis preguntas juntos en caso de que no sepas tu o ella, aunque no me cae bien la niña.- Dijo el keaton.

Zelda estaba avergonzada. El keaton pone sus preguntas, cuando Link no sabía la princesa contestaba.

-Felicidades ustedes saben mucho por eso merecen esto.- Dijo el keaton impresionado y feliz.

Después de un rato cuando Link y Zelda ellos regresaban al castillo.

-Nada más nos dio veinte rupias.- Dijo Zelda desanimada.

-Sí, ¿Le gusto ver al keaton princesa?- Pregunto Link mientras jugaba con las rupias aventándolas asía arriba y asía abajo.

-Ehh, masomenos.- Respondió la princesa algo desanimada.

-¿Por qué? pensé que se iba a quedar impresionada.- Dijo Link desconcertado.

-Es que fue grosero conmigo.- Dijo Zelda, recordando lo sucedido.

Link echa una carcajada.

-No te rías.- La princesa estaba avergonzada.

Las horas pasan el héroe y la princesa vuelven al castillo y estaban en la parte alta del castillo, en una torre.

-Mira Link.- Dijo Zelda mostrándole el paisaje.

Link ve un paisaje hermoso, podía ver toda Hyrule, desde Kakariko hasta el Lago Hylia. No podía ver la Fortaleza Gerudo pero si veía desde apenas lejos por la tormenta de arena se veía borroso, la estatua de la Diosa De Arena, el Templo Espiritual. Pero Link veía más el bosque ya que se podía ver la Aldea Kokiri y la princesa se da cuenta de eso.

-¿Extrañas el bosque?- Pregunto Zelda en tono delicado.

-Sí, me da nostalgia.- Respondió Link triste.

-¿Te fue difícil dejar el bosque?

-Si lo fue, tuve que pensarlo mucho cuando me fui de Hyrule, cuando regrese a mi línea.

-Te entiendo. Yo también tuve que tomar una decisión difícil hace tiempo.- Dijo Zelda comprendiéndolo. La decisión de la princesa era cuando envió a Link a su línea temporal.

-Pero yo me fui de la peor forma.- el héroe desvía su miranda hacia abajo, estaba arrepentido.

-¿Qué hiciste?

-Herí a Saria.

-Pero ella tenía que entender que te ibas, ella sabía que eras un Hylian.- Dijo la princesa tratando de consolarlo.

-No fue por eso. Le voy a contar algo princesa.

Link le decide contar todo a Zelda sobre la discusión que tuvo con Saria. Pero ocultando algunas cosas.

-El mismo día que me entere que habían despertado como sabios, tuve una discusión con Saria sobre un chico llamado Skull Kid.

Zelda empieza a escuchar con mucha atención ya que era eso lo que quería oír.

-Por la culpa de Saria, Skull Kid sufrió mucho, eso hiso que huyera de Hyrule.- Dijo Link sin mencionar el lugar.

-Asía Termina.- A completo Zelda adivinando.

Link se ponía un poco nervioso no esperaba que Zelda adivinara así que se tuvo que esforzar mas.

-Skull Kid, desato un poder impresionante en toda Termina. Pero fue sellado o eso creo.

-¿Y lo detuviste?- Pregunto Zelda.

-No, otra persona lo hiso.

Link había omitido partes, desde el Vendedor de Mascaras Felices, las mascaras deku, goron y zora y la Máscara De La Fiera Deidad que fue lo que detuvo a Mascara De Majora, que por cierto no le dijo que él los ataco.

Zelda comprendió, pero lo hiso mal. Pensó que el día que estuvo Taya con Link, el había sacado a Skull Kid de Hyrule apropósito ya que pensó que él sabía que era el portador y que el otro Dios (Majora) los ataco ya que Link tenía que ver con esto y nada mejor que vengarse de Link, haciendo sufrir a los que más ama. Despertando el poder del portador para que ese otro Dios despertara y destruyera a Hyrule ya que odia a las Diosas De Oro. Zelda sentía una gran satisfacción ya que su heroe se encargo de Skull Kid. Pero decide guardar el secreto para que Link no tuviera problemas.

-¿Y Saria lo sabe?- Pregunto Zelda.

-No lo sabe y quiero que no lo sepa, si lo sabe se sentiría mal.- Respondió Link alzando la mirada.

-No te preocupes, no se lo diré.- Dijo Zelda mostrándole a su héroe una sonrisa.

-Gracias. Sé que ustedes hacen juntas ya que han despertado como sabios.

Después de unos momentos Link y Zelda ven el sol meterse.

-No quiero que este día acabe.- Dijo la princesa viendo el atardecer con tristeza.

-¿Por qué?- Pregunto el héroe despertando su curiosidad.

-Me he divertido mucho contigo, me sentí libre por una vez. Sé que tengo que tomar algún día las decisiones de Hyrule y ser princesa ya es bastante estar encerrada y tener que estar sujetada por normas y educación y que los demás estén reservados también por educación sin mostrar lo que sienten.

Link ve a su princesa que se veía desanimada, pero él no podía hacer nada al respecto.

-Yo también me divertí mucho princesa.- Es lo único que él héroe pudo responder, que trataba de alzar una sonrisa a su princesa.

Zelda voltea a verlo.

-A eso es lo que me refiero.- Dijo la princesa molesta.

-¿De qué?- Pregunto Link confundido.

-Esa es una de las razones, no quiero que todos me llamen princesa y menos tú, quiero que tú me llames por mi nombre Zelda y quiero que seas sincero conmigo, como ahorita me contaste tus problemas.- Explico la princesa.

Link veía a su princesa a los ojos decidida, hablaba enserio. Pero él no podía ser del todo sincero con ella ya que no la quería involucrar en sus problemas, él la quería apartar ya que la arrastro.

-Está bien Zelda.- Decía Link sonriéndole.

Zelda aun se le queda viendo a Link, pero con una mirada triste.

-Sabes recuerdo que la última vez que me llamaste por mi nombre estabas enojado.- Dijo Zelda recordándole a Link su actitud.

La cara del héroe cambia al recordarlo también.

-Ese era el mismo día que me enoje con Saria, ese día no era yo, ese día yo era una Fiera, lo siento no era mi intención enojarme también con usted.- Dijo Link cambiando con un tono triste al recordarlo, bajando la cabeza lamentándose.

-No eres una Fiera, tu no lo podías contener tantos problemas que has enfrentado y lo has hecho solo, pero ya no más.

Zelda le levanta el rostro a Link, consolándolo, lo veía a los ojos. Link le agarra esa mano.

-Tú no eres como los demás, eres humilde valiente y das todo de ti para ayudar a los demás, incluyendo si eso es dar tu vida, por eso eres digno como héroe. Es normal que te sientas enojado de en vez en cuando.

-¿Eso le gusta de mi?- Pregunto Link.

-Si, como te dije antes es como si te conociera toda mi vida y aunque esta tierra estuviera en paz nuestros destinos ya están enlazados. Le agradezco a las Diosas por ponerte en mi vida.

-Usted me gusta su forma de ser es decidida, no se rinde a pesar de las circunstancias, también daría todo por los demás incluyendo si eso significa dar su vida por su pueblo, ya lo hiso conmigo. También le agradezco a las Diosas por ponerme en mi vida.

El héroe y la princesa se acercan el uno al otro, el momento se repetía cerraban poco a poco sus ojos y abrían sus labios, Zelda agarra con una mano el rostro de Link, para que el ya no escapara como la última vez. Link con una mano agarra su cintura. Link ya no pensaba más en las cosas que lo asustaba.

-Link prométeme que nunca me dejaras, así como yo nunca te dejare otra vez.- Dijo Zelda con una voz casi silenciosa y delicada.

-Zelda te prometo que nunca, jamás te dejare.- Juro el héroe de la misma manera que su princesa.

Sus labios chocan y concluyen con un beso de amor verdadero, duro unos segundos, fue algo largo, era el momento que ambos estaban esperando, eran momentos que ellos se alejaron de sus problemas y preocupaciones solo por un momento aceptando el lazo que los unía desde generaciones.

-Zelda.- Dijo Link llamándola por su nombre.

-Dime.- Respondió Zelda.

Link se ponía nervioso el trataba de decir algo, era muy difícil para él.

-Zelda yo, yo, yo te amo.- Dijo Link nervioso y tenso.

Zelda se ríe y lo ve. Link se puso muy rojo al decir eso y se desanimaba, pero lo disimula.

-Sabes he estado esperado que me dijeras eso. Yo también te amo.- Dijo Zelda.

Zelda agarra a Link y le da otro beso.

A partir de eso los años pasan. Majora cumplió su cometido, bajaron la guardia.