Escándalo

Capítulo 10

El castigo apenas empieza

Jasper tomó fuertemente del brazo a Bella para impedir que intentara huir, pero decidió que no quería llamar la atención de las personas que estaban a su alrededor por lo que empezó a caminar con ella.

Bella estaba convencida que aunque pidiera ayuda, Jasper podía decir que se trataba de un sirviente y por supuesto le creerían, sin pensarlo buscó a su alrededor; deseaba con todas sus fuerzas que Edward apareciera y la sacara de esta situación pero debía sacarse esa loca idea de la cabeza. De ninguna manera debería pedir ayuda a Edward, lo importante ahora era evitar que su familia se enterara de los planes de reunir a Rosalie y a Emmet y evitar que su padre supiera que el hermano del Duque Cullen las había ayudado.

Observó a su hermano, con el deseo que convencerlo de ponerse de su lado, pero debía aceptar que Jasper sabía sólo lo que su padre quería, y además, él mismo la había visto en la cama con Jacob, había deshonrado a la familia, había salido del encierro que le habían impuesto y ahora estaba vestida de hombre muy lejos de su hogar.

"Vamos, te llevaré con papá… alquiló una casa no muy lejos de aquí"

"¡No por favor Jasper… déjame ir!" – suplicó Bella.

"Por supuesto que no, no voy a permitir que seas la querida de cualquier hombre, no encuentro otra razón para que andes de un lado para otro con esa ropa" – le contestó Jasper mientras la obligaba a caminar.

Bella estuvo a punto de decirle que eso no era verdad, pero tenía que aceptar que la noche anterior si había estado con un hombre.

"¡Te juro que volveré a la cabaña con Carmen!"

"Oh,… claro que lo harás, de eso se encargará papá; si no es que ha pensado algún castigo mayor…"

"¡Ya basta Jasper… soy la infame Isabella Swan… que mas da el lugar al que me dirija…!"

"¡No voy a permitir que sigas desprestigiando el buen nombre de la familia… preferiría verte muerta antes que permitir que sigas embarrándote de porquería!" – dijo Jasper que no había aminorado el paso, llegando hasta una zona residencial muy tranquila, donde había una serie de casas pero apenas se veía movimiento de personas tanto en la calle como al interior de las viviendas. El terror invadió a Bella.

"¡Por favor Jasper! ¡No sabes lo papá es capaz de hacer!"

"¡Por supuesto que se de lo que es capaz, sólo espero que te azote lo suficiente para hacerte recapacitar!"

Llegaron hasta una vivienda de dos plantas, las esperanzas de Bella se deshicieron cuando vio a Cayo, el sirviente particular de su padre.

"Bendito Dios… una de las hijas de mi señor ha vuelto" – lo dijo sonriendo y mirando fijamente a Bella, una mirada que ella conocía perfectamente y que le aterrorizaba. Él había sido la persona que la había mantenido sujeta mientras su padre la golpeaba y cuando la mujer contratada, le había roto el himen.

"Así es, avísale a mi padre… estoy seguro que pronto Rosalie estará con nosotros, llevaré a Isabella a una de las habitaciones de arriba"

La condujo a una habitación amplia pero sin amueblar, la soltó y Bella sólo pudo irse al rincón más lejano que pudo. Cayo le había informado a Jasper que el Conde Swan tardaría varias horas en regresar, pero que le mandaría un aviso para que lo hiciera lo más pronto posible, por lo que se quedaron solos.

"Bien, dime ¿dónde está Rosalie… Bella?"

"No lo sé, ¿por qué rayos piensas que estoy aquí? Vine a buscarla. Sabes perfectamente que aquí esta Emmet… seguramente ustedes vinieron por la misma razón" – respondió Bella.

"Si, esperaba que estuviera aquí. No puedo creer que haya huido así… ¿sabes lo que dirá la sociedad de nuestra familia?"

"Debe haber una razón poderosa Jasper, Jacob obtuvo la custodia de nuestro sobrino, tal vez eso la orilló a huir"

"Papá la hubiera protegido de cualquier cosa… incluso de la estúpida familia Miles, Jacob no le hubiera hecho nada al bebé"

"¿Estúpida familia, Jasper? Si pensabas eso porque permitiste que Rosalie se casara con Eleazar Miles? Y tú sabes muy bien que ella siempre quiso casarse con Emmet"

"Por favor… Rosalie aceptó casarse con Eleazar, no sería la primer mujer que habiendo una buena cantidad de dinero de por medio hubiera decidido casarse con otro hombre; Emmet no tiene nada, comparado a la fortuna de Miles, además papá…"

"¡Papá no es el hombre que todos piensan!" – gritó Bella con todas sus fuerzas.

"¡¿Por qué lo dices? ¡¿Por qué trató de casarte con Jacob? ¡Por Dios Bella, lo encontramos en tu cama!"

Jasper pensaba lo peor de ella…

"Pensaba que Rosalie estaba contigo…, ahora si estoy preocupado" – dijo Jasper un poco más tranquilo, tratando de cambiar el tema – "de verdad, ¿no sabes dónde se encuentra?"

"No lo sé"

"Ya fuimos a preguntarle a Emmet… y también dice que no sabe dónde está, de hecho se preocupó mucho e iba a ponerse a buscarla personalmente pero lo convencí de que se quedara aquí por si ella lo buscaba… No entiendo porque Rosalie no acudió a nosotros" – hizo una pausa y se le quedó viendo directamente – "Tampoco entiendo por qué diablos te acostaste con Jacob"

"¡Yo no lo hice! ¡Maldición!" – Bella gritó, recibiendo en respuesta una cachetada.

"¡Pero cómo puedes decir eso… yo te vi… en tu cama y con Jacob desnudo a tu lado!" – respondió Jasper muy alterado.

"Yo no invite a Jacob a mi cama…" - respondió Bella tocando su mejilla y con lágrimas en los ojos – "Odio a ese hombre…él se metió a mi cama sin mi consentimiento"

"Bella… ¿por qué entonces no gritaste? ¿Por qué no llamaste a los sirvientes?"

"Porque yo no me había dado cuenta, estaba dormida hasta que todos ustedes entraron en la habitación. Y por favor Jasper, no me digas que no me crees, cuando éramos niños Rosalie y tú se percataron de cómo duermo… recuerda cuando me hacías bromas aprovechándote de la forma en la que lo hacía"

Jasper recordó las múltiples bromas que le había gastado a su hermana y una leve sonrisa apareció en sus labios.

"Eso fue hace mucho tiempo, además ¿cómo lo pudo saber Jacob? Y suponiendo que sea cierto, eso no cambia las cosas, debiste aceptar casarte con él. Además ¿Cómo iba a saber él que papá y otras personas los íbamos a sorprender en esa situación tan comprometedora?"

"Porque esa era su intención, obligarme a casar con él"

"Pero tú lo querías… no entiendo. Papá lo dijo"

"¡Papá…! – interrumpió lo que iba a decir para no provocar el enojo de su hermano – "Papá estaba equivocado, Jacob no me gusta, ¿Por qué iba a querer casarme con él?"

"Eso quiere decir que ¿sigues siendo virgen?" – preguntó Jasper.

Bella se quedó callada… no podía decir que aún lo era porque justamente la noche pasada había pasado estado con el hombre que amaba y no iba a mentir.

"No"

El dolor en el rostro de Jasper volvió a reflejarse, la tomó por los hombros y la sacudió.

"Vaya hermanita… veo que no has perdido el tiempo. Si no fue Jacob, dime quien ha tenido el honor de ser el primero… lo mataré"

"No te lo diré"

Jasper la arrojó al suelo.

"¿Cuántos han sido? ¿Con cuántos te has acostado?"

Jasper la observaba con las manos cerradas, marcadas por el coraje que tenía hacia su hermana. Bella pensó que la golpearía pero en lugar de eso se dio la vuelta y la salió de la habitación encerrándola con llave. Se puso a llorar, ni su propio hermano creyó en sus palabras y no lo podía culpar; su historia era totalmente absurda. Además ahora debía cuidar más que nunca que la intervención de Edward no fuera descubierta, Jasper lo mataría. Debía escapar, estudió la construcción pero era imposible hacerlo. Seguramente iban a hacer que se cambiara de ropa y le darían uno de los horribles vestidos que parecían destinados a las aspirantes a monjas, muy recatados. Recordó entonces la carta que llevaba en una bolsa interior del saco, la carta de Lady Victoria; debía esconderla. Se dirigió a un lado de la habitación donde estaba la pared un poco maltratada, era el único lugar en el que se le podía dejar algo.

Escuchó a lo lejos que el reloj marcaba las 2 de la tarde, esperaba que tanto Edward como Emmet hubiesen emprendido el camino. Estaba muy cansada, casi no había dormido y habían cabalgado durante mucho tiempo por lo que se acomodó en el suelo y se quedó dormida.

Después de un rato sintió que alguien la movía, era Jasper, que tenía cara de preocupación.

"Sí que te duermes ¿eh?..."

"Ya te lo había dicho" – dijo Bella tratando de despertar, pero lo que vio la dejó paralizada de miedo. Su padre estaba ahí y la observaba sin mostrar ningún sentimiento.

"Gracias Jasper, puedes retirarte" – dijo el Conde Aro a su hijo.

Bella observó a Jasper, suplicando en silencio que se quedara.

"Me gustaría quedarme papá, si en verdad Bella sabe donde se encuentra Rosalie yo…"

El conde no contestó, simplemente se acercó a Bella con su bastón en la mano.

"Me entristece mucho encontrarte en esta situación hija, huyendo de tu casa… y con esas ropas indecentes. Dime Isabela ¿has venido aquí para continuar deshonrando el buen nombre de la familia?"

Bella estaba aterrada, pero algo había pasado en su interior, ya no estaba paralizada como antes de su aventura.

"¿Por qué iba a deshonrar el hecho de ayudar a Rosalie a llegar hasta aquí? Como tú mismo piensas que he hecho" – se atrevió a contestarle.

El Conde Aro Swan se dio cuenta de que había pasado algo con su hija, ya no era la chiquilla que conocía.

"Me molestó mucho que hayas persuadido a tu hermana a aventurarse a ésta alocada hazaña, seguramente fue a buscar mi ayuda a la casa y tú la convenciste que de vinieran por su cuenta. ¿Qué es lo que pretendes Isabela?" – dijo fríamente.

"Vine buscando a Rosalie, pensé que se dirigía hacia acá. Tal vez supuso que nuevamente prohibirías que se casara con él"

"¿Prohibir? Por favor Isabela, ella decidió casarse con Eleazar"

"Eres un hipócrita… tú la obligaste… así como pretendías hacer lo mismo conmigo obligándome a casarme con Jacob" – Bella nunca le había hablado así a su padre, estaba segura que el castigo no esperaría.

El Conde sacudió la cabeza mostrando "tristeza".

"Extiende tu mano Isabela, con la palma hacia arriba" – dijo con toda la tranquilidad del mundo.

"Papá…" - trató de intervenir Jasper pero el Conde lo interrumpió.

"Hijo, lamento tener que hacer esto, pero debo corregir la conducta de tu hermana" – regresó su atención hacia su hija – "Obedece Isabela"

Bella no tenía más remedio que hacerlo, pero iba a dejar en claro ante su hermano que no era la primera vez que su padre la castigaba físicamente.

"Si papá, ya sé que debo obedecer… me enseñaste muy bien desde la primera vez que me golpeaste cuando me negué a casarme con Jacob".

Dio un paso al frente y mostró la palma de la mano, y el Conde la golpeó con su bastón muy fuerte. Sintió que la palma se le abría y lo único que hizo fue esconderla en el pecho, con lágrimas en los ojos por el tremendo dolor que sentía.

"Nunca vuelvas a hablarme de esa forma hija. ¿Dónde está tu hermana?"

"No lo sé"

El Conde utilizó su bastón para hacer que lo mirara a los ojos.

"¿Dónde la has visto por última vez?"

"La vi en casa, hace como seis meses; antes de que diera a luz"

"Estas mintiendo Isabela"

"Bella por Dios… dinos la verdad" – intervino Jasper.

De acuerdo, Bella ya no iba a seguir mintiendo.

"Lo diré sólo si papá promete que permitirá que Rosalie se case con Emmet"

"Por supuesto que no, Rosalie está de luto" – respondió el Conde.

"Entonces promete que en el futuro los apoyarás"

El rostro imperturbable de su padre empezaba a mostrar su enojo.

"No prometeré nada, vas a decirme dónde está tu hermana, yo me ocupare de su cuidado"

"Claro… como cuando la obligaste a casarse" – Bella no pudo reprimir contestarle así a su padre.

"Levanta la mano Isabela"

Bella obedeció, el golpe acertó donde anteriormente le había pegado, el dolor era insoportable y no pudo evitar gritar. Sabía que el castigo apenas había empezado. Jasper no iba a apoyarla al haber aceptado que si sabía el paradero de su Rosalie y le había mentido. Además su padre la desconcertaba cada vez más ¿por qué su urgencia de encontrar a Rosalie? ¿Había algo más detrás de todo esto?

Jasper se acercó a Bella tomando delicadamente la mano herida y llevándola lejos de su padre.

"¿Es verdad que te hizo esto para obligarte a casar con Jacob?"

"Si, esto y muchas cosas más. Jasper por favor Rosalie está a salvo, en una casa decente y con cuidados. Además, ¿no te parece extraño el comportamiento de papá?" – dijo viendo que el Conde estaba hablando con Cayo. Nada bueno iba a ocurrir.

"¿Te ha dicho dónde está?" – dijo el Conde acercándose a ellos.

"Dice que está a salvo en casa de una buena familia" – respondió Jasper.

"Vaya, esto hace que me sienta mucho más tranquilo, ansío estrechar entre mis brazos a mi hija y a mi único nieto… dime dónde están Isabela"

Bella negó con la cabeza.

"Hija… estas poseída por algún demonio, no tengo otra justificación para esta actitud. Dime ¿qué has hecho para poner en mi contra a tu hermana?"

"Yo no le he dicho nada" – Bella sólo sentía como el bastón tocaba la parte expuesta de su mano, estaba esperando los golpes… se lo había dicho en aquella ocasión cuando la golpeó: pequeñas cantidades de dolor pueden quebrantar la voluntad más fuerte; pero con ella no lo había conseguido.

"Dime, ¿por qué mi Rosalie no acudió a mí en busca de ayuda?"

"¡Por lo que me hiciste a mí!" – no pudo contenerse.

El Conde se quedó callado, dirigió una mirada a su sirviente que salió de la habitación regresando casi inmediatamente dejando caer ropa en el suelo.

"Dejaremos que te vistas de manera apropiada, después continuaremos platicando"

Jasper dudaba salir de la habitación, pero se vio obligado por que su padre que lo tomó del brazo.

Al quedarse sola Bella sólo observó su mano, estaba roja, apunto de sangrar. El daño no había sido tan brutal como la vez pasada, cuando el propio Cayo había tenido que sostener el brazo en alto porque ella ya no tenía fuerza para hacerlo por los golpes que había recibido en las piernas, nalgas y espalda. Pero lo peor, era que ahora ya nada le impedía castigarla con mayor brutalidad, en aquella ocasión le interesaba no dejarle cicatrices porque el objetivo principal era casarla con Jacob, pero ahora ya no había nada que lo detuviera.

Esto empezaba, Aro Swan se había detenido para que Jasper no se diera cuenta del monstruo que tenían por padre.

Pronto estaría de regreso.

Continuará