Capítulo 10. Parte 1
Amor...
La tensión del campo era evidente, Serena se cubría los ojos rogando, Calem presenciaba en cámara lenta lo que pasaba, mientras los profesores observaban nacer una luz intensa proveniente del campo. El aura que Ash emanaba no tenía comparación con cualquier cosa que los jóvenes hubieran visto, a excepción de Serena, claro. El logo del movimiento Z se ilustró frente a Lycanroc, teniendo un color rojo por sobre sí. Darien también observo ese resplandor gigante emanar de ambos, el ataque no tenia comparación alguna con Mega Steelix, a quien dejaba corto el tamaño del movimiento ejecutado
-¡AHORA!- Una feroz, grande y majestuosa masa de energía fue expulsada por Lycanroc, todo pareció pasar en cámara lenta, pero el coloso se dio cuenta de la situación, que evidentemente sucedía a una gran velocidad, usando a la vez su movimiento mas rápido.
¡PUM!
Aun usando su Giro Rápido, Mega Steelix no fue lo suficientemente veloz para esquivar el movimiento, cuya fuerza abatió contra él, llevándolo a salir disparado a una distancia razonable...
Darien ni siquiera vió como sucedieron las cosas, tan solo visualizó a su pokemon salir disparado por producto de la gran fuerza,
-Por Dios- Fue lo único que logró articular Darien luego de ser testigo del ataque. Lycanroc cayó de pie en el suelo, sin sentirse agitado ni agotado, pues respiraba como si nada, al igual que su entrenador. A diez metros aproximados de Darien, Steelix yacía inconsciente, perdiendo su Mega Forma mientras los espirales de sus ojos daban vueltas...
Gritos de emoción se oyeron en todo el sitio, la batalla había durado un aproximado de dos horas, mismas que para todo el alumnado habían sido las mas épicas, quizá a la altura de las batallas de las ligas mayores. Ash era un muy fuerte oponente. y de Darien ni hablar. Todos los presentes empezaron a hacer diferentes comentarios, mientras que ambos chicos agradecían a sus pokemon, devolviéndolos a sus pokeball,
-Fue muy emocionante, Ash. Casi nunca llego al punto de la Mega Evolución, debo decir que nunca había perdido, menos con Mega Steelix- Admitió el peli negro,
-Gracias por la batalla, hoy no se consiguen batallas tan emocionantes a nuestro nivel, ¿no es así?- Rió. Ambos se estrecharon las manos sonriendo mientras cerraban los ojos, pues había sido mas que justa la batalla.
Serena salió de su sorpresa de inmediato, sacando fuerzas de quien sabe donde, así como valentía para saltar de las gradas, dirigiéndose hacia ambos chicos. Y por cuarta vez, Ash sintió el calor del cuerpo de la pelimiel hacer contacto con el suyo, cosa que lo dejo perplejo por primera vez
-¡No Hagas Eso!- Exclamo escondiendo el rostro en el cuerpo del azabache, lloraba
-No te preocupes, no lo haré mas a menos que sea muy importante- El acarició su cabeza, olvidándose por completo de todo el alumnado que en ese momento pensaban ver una escena de un beso o algo romántico. Ya sabrán por que
-Ash... Les recuerdo que no estamos solos- Darien susurró al oído del chico, quien de inmediato vió la realidad. Todos veían atentos lo que pasaría, esa vez quedaría aun mas grande el malentendido. Cuando Serena recordó, no quiso voltear, puesto que el color carmesí ya la había pintado por completo,
-¿nos podemos ir?- Dijo en voz baja, y ahora, el joven del Pikachu sintió de nueva cuenta aquel hormigueo como rayo de su pokemon, por lo que solo hizo un gesto de aceptación, dándose cuenta de que se empezaba a sonrojar... ¿Pero por qué?, se preguntaba el chico.
-Joven Ketchum- La directora presenció la batalla
-Darien Quesada- Y ambos entrenadores voltearon, quizá ahora si se habían metido en un lío. Pero fue tachado cuando la mayor comenzó a aplaudir, y todos le siguieron la corriente,
-Veo que ustedes efectivamente son de un calibre mucho mas alto que los estudiantes. No están en problemas, al contrario, la escuela se siente orgullosa de tenerlos estudiando aquí- Dijo cerrando los ojos mientras se dirigía a verlos. Serena ya no estaba sonrojada, al igual que Ash, por lo que pudo voltear a ver a la mayor autoridad de la escuela acercarse a donde los tres estaban
-Dime, ¿Están saliendo?- Fue lo primero que preguntó a ambos, pues la situación lo demostraba. Ash se volvió a sonrojar
-Este... Este... No.- Contestó sumamente nervioso, Darien observaba todo sudando frío, agregando que la conversación era en voz baja, pero claramente oída por los tres jóvenes. Serena se volvió a sonrojar,
-Ya veo... Pueden pasar a sus salones, hablaremos en la salida- Aclaró la Directora, y todos los profesores dieron la misma orden al alumnado. Poco a poco se iba vaciando el campo, y nuestros protagonistas se quedaron al último, hasta que por fin partieron. Estaban muy pensativos, pues no creían llamar la atención con una batalla, pero ni ellos podían negar que la emoción los llevó a sus límites, por lo que resultó lo que fue, para Darien una primera derrota, y para Ash, otra victoria a la lista. Serena caminaba detrás de Ash, parecía haber olvidado lo que la Directora había supuesto, pero a ella no se le escapaba,
¿Parecemos novios?
Se cuestionó mentalmente, y el azabache volteó a verla, pues no lo demostraba, pero en realidad no había olvidado nada, desde el inicio de la batalla hasta ese momento, tenia la mente seria. Bastante tenia ya con la tensión que le provocaba saber que tendría una charla con la máxima autoridad a la salida, solo sudó frío cuando estuvo en problemas, pero por alguna razón, lo hacía en ese instante, y no por lo anteriormente mencionado...
Los tres llegaron al salón, siendo el punto de vista de sus compañeros, quienes los veían mas allá que como simples personas. Shauna no tardó en hablarle a Serena,
-¿Es cierto que tú y Ash salen juntos?- Ahora el azabache estaba al lado, oyendo lo que decía la castaña
-No- Contestó pastosamente Serena, cosa que desilusionó a su amiga
-Oí que rechazó a Miette, pensaba que era como los demás, pero veo que no.- Ella sentía un hormigueo, todos sabían lo que había pasado, y lo peor era que todo era malinterpretado por las personas, incluso siendo reforzado por lo que ella misma había hecho momentos antes
-El es especial... Un chico con el que cualquiera quisiera andar, ¿no crees?- Dijo con picardía la chica, cosa que Ash notó
-Shauna, ¿verdad?- El se dirigió a ambas, quienes asintieron
-No quisiera que hablaran mas de mí, se que no es nuevo, pero yo no estoy interesado en lo absoluto por Miette, solo la veo como amiga-
-Aunque muchos quisieran, Ash- Darien junto al azabache intervenían en la conversación,
-¿Entonces en quién estas interesado?- Cuestiono Shauna,
-No lo sé- Respondió torpemente el azabache, mientras los demás caían cómicamente al suelo
-Nunca había pensado en eso, ahora que lo pienso. Pero si de algo estoy seguro, es de que Miette no es "la indicada"- Dijo resaltando con las manos la ultima parte,
-¡¿Eres Gay?!- Darien saltó por en sima de dos pupitres, quedando frente al azabache
-¡Claro que no!- Respondió a la defensiva. Serena, quien no había hablado en ese tiempo ponía atención, pues tenia la oportunidad de saber aun mas, y por fin estaba viviendo una experiencia con amistades, cosa que la hacía feliz en lo mas profundo al pensar de esa manera
-Ash...- Llamó primero a su mejor amigo. Éste volteó.
-¿Todos somos amigos?- La pregunta detuvo la plática de Darien y Shauna, cuyo empiezo su dio desde el tema de Ash y el amor. Ambos jóvenes voltearon a verla, viendo en sus ojos timidez
-¡Claro Que Lo Somos, Serena!- Hablaron a coro, acercándose a sus lados, esto confundió y asustó a la chica,
-Soy un irrespetuoso, siento no haberme presentado antes. ¡Soy Darien Quesada!. ¿Quieres ser mi amiga?- El le extendió la mano, y ésta volteó a ver tímidamente a Ash, quien solo hizo un gesto de aceptación. Juntó su mano con la del peli negro, y este la movió suavemente.
-Soy Shauna Trinnd, Serena ya me conoce, ¿Podemos ser amigos?- Ash y Darien asintieron, esto aportó mas confianza a la chica,
-Ash Ketchum, humilde servidor. No Gay- Resaltó el azabache, haciendo reír a los tres.
-Serena Yvonne, es un gusto conocerlos mejor- La timidez de ella siguió presente, cosa que enternecía en momento.
Calem veía desde lejos, dudando si acercarse o no, se estaba quedando muy atrás de Ash, había escuchado que no tenía interés en su compañera, aun. Miette también observaba desde su lugar la plática, ver al azabache le daba furia, esto de haberla rechazado, incluso por una demanda corporal a la que se suponía ningún chico la negaría. Dio un suspiro grande, potenciado por enojo puro viniendo de ella, y luego vió pararse a Serena de su lugar, yendo unos lugares al frente...
Una forma había de disculparse, y se preguntaran con quién. La pelimiel se acercó a Calem, y le tocó el hombro. Este volteó a verla, y quizá no lo podía creer. Ella sentía miedo, timidez, o tal vez desconfianza, pero debía admitir que su comportamiento no había sido el indicado aquel día, incluso por lo que inconscientemente dijo
-Serena- Calem habló al ver como no reaccionaba, ella salió de sus pensamientos.
Ash la observaba, y de alguna manera, ese día lo había tocado mucho el tema del amor, tanto que empezaba a sentir cierto enojo al ver a su amiga con Calem, ciertamente, no sabía a que se debía, pero se cuestionaba el por qué...
-¿Quieres venir conmigo, Calem?- Preguntó tímidamente la chica,
-Seamos amigos- El castaño se paró, y ella hizo una cara como preguntando por un si o un no. El asintió, y Serena comenzó a caminar nuevamente hacia donde estaban los demás.
-Hola Calem- Shauna ya conocía al joven,
-Presentate- Dijo con amabilidad Darien
-Soy Calem Ganes, y quisiera ser su amigo- El chico entendió de inmediato lo que trataban, y no veía problema en hacerlo
-Ash Ketchum-
-Darien Quesada-
-Shauna Trinnd-
-Soy Serena Yvonne... Es un gusto conocerte mejor, amigo- Todos se presentaron, esto a petición de la pelimiel, quien se sentía mal por su comportamiento aquel día
-También es un gusto conocerlos- Dijo cerrando los ojos.
La mañana pasó de nueva cuenta, y Ash y Darien sentían una tensión por lo hora de salida, cosa que no dejaban de pensar, ¿que les diría la Directora?... Serena observaba desde su lugar a su mejor amigo, lo veía zarandear su cabeza con sueño, y podría asegurar que ya estaba dormido, cosa que no era, pero a lo que voy, es que ella misma no dejaba de pensar en el, a pesar de ya tener amigos, el era en quien confiaba, mas bien, a quien quería. Un suspiro la delató con el azabache, y era el quien parecía dormido al pensar, y no era ni mas ni menos que el tema que lo agobiaba desde aquel encuentro con su amigo peli negro, debía admitir que no era tan distraído para no pensar con anterioridad en el tema, pero si bien, su primera meta fue la maestría pokemon, era obvia su falta de atención en esa rama de la naturaleza. En una ocasión había oído y presenciado eso en primera fila, y no era mas que con Brock, su amigo en Kanto, pero como dije, no pensó en eso como algo que le fuese a pasar
"Como si me fuera a enamorar"
El había negado ese sentimiento en él hace tiempo, pero si lo pensaba mas detalladamente, era algo que tarde o temprano pasaría, esto dicho por su primera amiga, bueno, en varios términos, la primera que conoció en sus viajes. Desgraciadamente para el, sabía y estaba seguro de que pasaría, aunque no sabia cuando. Quizá Kalos sería el sitio donde se daría, si no había sido en Kanto, Teselia o en cualquier región donde había estado, era casi seguro, deducido por su edad, que fuese ahí. ¿Pero de quién?. Los recuerdos de sus ex compañeras de viaje lo dejaban aun mas en duda, sus imágenes ya de por sí lo marcaban de diferente manera al pensarlas de otra manera, en cuestión verbal, pues debía admitir que eran lindas, pero... ¿Desde cuándo usaba esa palabra para describir a una chica?...
Lindas...
El cambiaba, por desgracia. Y no echaba la culpa a Brock o a Cilan, quienes tenían esos intereses muy desarrollados, ya que era obvio que el tendría ya muy repetidos cambios en él. Si lo pensaba aun mas, caía en cuenta de que ya tenía algo que ansiar, algo que necesitar, ahora mas que a una amiga, necesitaba a una novia.
¡¿NOVIA?!
A alguien que lo entendiera, alguien que le ayudara y reforzara cosas que con facilidad olvidaría o simplemente no haría, según había leído en un diario de Brock. Su cara cambió, había descubierto un lado de el que no pensaba que hubiera, aun. Y de la nada, volteó a ver a su amiga, y lo que vió lo dejo enternecido, pues estaba dormida en su pupitre con las manos entrelazadas en su rostro. El recordó como lo despertaba, y pensó por un momento que ahora le tocaba a el hacer esa labor con ella, pero algo en su mente le dijo que la dejara así. Y eso hizo.
Darien no evitó ver la escena, por lo que habló en voz baja a Ash
-Se ve muy linda, ¿no lo crees, Ash?- El comentario estremeció al entrenador, pues no lo podía negar. El contestó así
-Dime, ¿no te interesaría ella?- El sudor frío del azabache lo delataba, además, no contestó la cuestión
-Mejor te dejo disfrutar esto a ti solo- Dijo pegándole con el codo con picardía.
¡No es ella!, ¡No lo es!
Quiso pensar el azabache. Y el profesor llegó al aula, por lo que sabia que debía despertarla, a pesar de lo que su mente le dijera
-Despierta, Serena-
La siguiente hora pasó normal, aunque la pelimiel se sentía apenada de ser ahora ella quien tuvo que ser despertada...
La hora pasó, llegó otra, finalizó, y al final, por fin llegó la hora de la salida, cosa que alivió a los alumnos, excepto a Ash y Darien, quienes tendrían su platica con la Directora...
Ash salió primero, siendo seguido por Darien, y luego Serena.
-Tu no tienes por que venir, Serena- Dijo el azabache
-Ash tiene razón, tu no tienes nada que ver con el problema en que nos metimos- Lo apoyó el otro peli negro
-Yo también estaba ahí cuando los vió. Y no quiero estar sola-
-No quiero meterte en problemas- Ash volteó a verla. Y ella lo afrontó, era insistente, y por desgracia, logró convencerlo.
-No digas nada, dejanoslo a nosotros- Ella asintió, y ya estaban frente a la oficina de la mayor. Los tres entraron, y ella ya los esperaba sentada y viéndolos, cosa que estremeció a Darien y a Serena, puesto que el azabache notó en su mirada que no había problema, por lo que solo suspiró
-Buenas tardes, tomen asiento por favor- Ordenó la Directora, y los jóvenes obedecieron casi al instante
-Comprendo e Indagué que no fue por malos motivos aquella batalla, ¿no es así?- Aceptaron
-Primero que nada, quiero felicitarlos- Ella volteó a verlos sonriendo mientras lucían confundidos
-Casi nunca hay estudiantes de su calibre, como dije antes, por lo que son unos alumnos únicos aquí. Tengo entendido que Quesada repite año, que usted, Ketchum, es de nuevo ingreso y que Serena también. Descuiden, no se han metido en problemas. Lo único es que ustedes, incluyendo a la señorita Yvonne tienen un gran potencial por delante, y quiero saber algo anticipadamente- Dijo ella con una pluma en mano
-Dejenme que les explique... Cada año, se realizan torneos entre las secundarias que hay en Kalos, todas arman sus equipos con los mejores entrenadores pokemon de los que disponen en sus institutos. Aquí entran ustedes. Este será el primer año que va a participar la secundaria Symphoni, y debido a su potencial, tienen el derecho de entrar por anticipado a la competencia en la categoría en la que estén mas cómodos- Ella sonrió, y los chicos lo pensaron
-Entiendo, Directora, y aceptaré con gusto lo que me imponga- Ash fue el primero en aceptar
-Si Ash lo hace, ¡yo también!- Darien también aceptó el reto. Serena observaba lo que pasaba, puesto que le habían dicho que no hablara
-¿Que dice, Señorita Yvonne?- La directora preguntó directo a la pelimiel, ella se puso dudosa y a la vez tímida. No podía decir que no era interesante, pero ella aun era principiante en las batallas
-Se lo que piensas, Serena. Y si es así. Te ofrezco esta oportunidad por que se que Ash te ayudará a ser mas fuerte día con día, además, aun queda algo de tiempo para que de inicio esto- En ese contexto, la joven volvió a ver a su amigo, el sonreía sin preocupación alguna, aportándole seguridad y confianza en ella
-A... Acepto. Pero quiero pedirle a Ash que entrenemos juntos- Al hacer la petición, no evitó ponerse nerviosa, cosa que notó el azabache.
-Se a que te refieres, Serena. Claro que lo haremos-
-Bien, quiero que no le digan a nadie de esto. Será una sorpresa para todo el alumnado, incluyendo a segundos y terceros para esta labor. Pueden retirarse, entrenen demasiado- Y así, los tres salieron de la oficina, Darien dando un suspiro largo mientras Ash se llenaba de emoción por la noticia. Serena no podía evitar seguir sintiéndose nerviosa, ¿por qué el azabache no dijo nada?, era sin duda una de las dudas que rondaban en su mente. Los tres caminaron hasta la salida, ya hacia ratos que habían sonado el ultimo timbre, por lo que eran los últimos en salir del instituto. Una sensación entre llanto y felicidad quería entrar en la pelimiel, y es que era muy sensible, aunque lo quería tachar y ocultar de los demás por pena y vergüenza. Darien se despidió, Ash obviamente le respondió, mientras que Serena guardaba silencio a su lado, esperando quizá a que ambos se quedaran solos, pero no.
-Vámonos- Dijo el azabache, pero ella se quedó parada en el mismo lugar
-¿qué pasa?- El volteó a verla, tenia la mirada baja y no decía nada, entonces se le acercó lentamente
-Dime qué te pasa... Sabes que puedes con...- Estalló. En sentido figurado, un solo grito advirtió tal cosa, luego un sollozo sorprendió al azabache al ver como se abalanzaba en él frotando su cara en su camisa con las lágrimas brotando de sus ojos, eso le recordó de nueva cuenta algo de su niñez que ella no podía recordar, claro esta...
Pueblo Paleta. Kanto. Casi 8 Años Atrás...
Año nuevo pasó, y Ash ansiaba ver a su mejor amiga en el centro del pueblo, donde ambos se veían. Personas y pokemon pasaban por el lugar aun con bufandas y suéteres como prendas, y el azabache no era excepción. Pero a lo que voy, es que este ya no aguantaba por ver de nuevo a Serena, su mejor amiga en el pueblo. Los minutos pasaron, y la niña no llegaba, esto desanimaba a Ash al ver la hora en el reloj temporal del centro, y estaba por irse, de no ser por la figura de la pequeña pelimiel que corría hacia el diciendo su nombre en voz alta. Serena iba hacia él con hiperactividad, pero no notaba las lágrimas que en ese momento brotaban de sus ojos, tal y como sucedía en el presente
-¡Hola, Serena!- El alzó las manos alegre, pero ella no lo hizo ni se detuvo, solo siguió corriendo hasta chocar con el y abrazarlo fuertemente mientras movía su cabeza de un lado a otro en su suéter como tratando de limpiarse las gotas que le escurrían por su rostro
-¡Ash... Ash... Ash!- Sollozo tras sollozo, ella mencionaba su nombre. Era claro para el Ash de ahora que ella no lo recordaría, pero recordaba sentirse igual...
-¡¿Qué pasa?!, ¡¿Por qué lloras?!- No dejaba de hacerlo. Entonces decidió hablar, aun a pesar de que todo el que pasaba se les quedaba viendo
-Mi mamá... Me dijo cosas horribles- No salía de el mismo estado, pero esto sólo preocupaba aun mas al pequeño al azabache... Eso es una historia diferente...
Devuelta al presente...
Ella sollozaba en su pecho, y Ash no sabia el por qué, aunque parecía no quererlo decir. Solo guardo silencio mientras le empezaba a acariciar su cabeza, su instinto le indicó hacer eso, y no lo pudo evitar
-Pe, perdóname- Dijo entre sus sollozos.
-No Te Preocupes... Llora todo lo que quieras. No se que pase, pero aquí me tienes para apoyarte- La abrazó, le agradaba sentir su cuerpo hacer contacto con el suyo, no lo podía negar,
-Parezco tonta, ¿verdad?- Ella cuestionó,
-¡No Digas Eso De Ti Misma!... ¡Me preocupa verte de ésta manera!- El se quejó, no pasaba nadie, y eso quizá ayudaría al azabache en varias formas, pues podía volver a sentir como su pulso empezaba a acelerarse al estar en esa situación, desgraciadamente para el, no podía negar que era por ella, aunque fácilmente lo confundiría con la pena, por lo que no le daría importancia en ese momento, ahora le importaba mas saber por que lloraba
-Calmate, dime que te pasa-
-Lo siento...- Su voz se empezaba a deformar
-Si es por lo de el entrenamiento, no te preocupes, yo con gusto te ayudaré con eso, y pase lo que pase, te protegeré- El levantó su rostro para verlo, creía que sería una buena forma de calmarla, pero verla llorar le hacia sentir muy mal
-¡No Puedo Hacerlo!, ¡No Sirvo Para Esto!- Volvió a abrazarlo, esta vez con mas fuerza. Ash en ese momento pensó de nueva cuenta en lo que había estado en su mente hacia apenas hora y media, el amor quizá sería algo que se presentaba sin aviso previo, pero no podía darse cuenta de cómo se siente, sino que lo confundía con nervios o cualquier semejanza, preguntándose igual por qué lo sentía.
-Respira hondo- Lo hizo,
-Guarda la calma- Recordar no ayudaba, sobretodo a Ash, pues no quería pensar que en realidad seria ella "la indicada", como no lo había sido Miette o cualquiera de sus compañeras que lo acompañaron. Y verla llorar solo aumentaba eso que sentía, mencionado anteriormente, no sabia que era, pero poco a poco empezaba a caer en cuenta de lo evidentemente sentía, y lo seguía negando...
-No Quiero Verte Así...- En ese instante, la mente del joven comenzaba a actuar por si sola, haciendo que dijera lo que pensaba sin ningún filtro
-... Por Que Eres Especial Para Mí...- Y Serena no le prestaba mucha atención, pero aun así, pudo procesar aquellas palabras y grabarlas, significaban mas que cualquier otra situación que estar llorando en el pecho de su amado, y de eso estaba mas que consiente.
-... Yo... No Se Expresar Lo Que Siento... Pero Estoy Seguro De Que Es Por Ti- El cerró los ojos, ¿cuando aprendió ese orden de palabras?...
A unos metros, y sin hacer ningún movimiento, Pikachu indagaba lo que sucedía, así como el pecho por qué su entrenador no había llegado al sitio de siempre. Podía seguir sintiendo lo que su amigo sentía, e igual que la primera vez, no sabía que era, nunca había visto al peli negro en esa situación, y dudaba que fuera mentira lo que acontecía, pues sus ojos cerrados lo decían.
Ash abrió los ojos momentos después de oír ruidos, entonces vio a Pikachu observarlos desde los arbustos. Curiosamente tenía una oreja baja y la otra arriba mientras abría la boca con extrañes, era obvio que era por verlos. Y el azabache solo hizo un gesto con que indicó al ratón irse de inmediato a la casa. Cosa que el entendió...
Serena no paraba de llorar, aun, era un momento que no quería que acabara, aunque ya tenían cinco minutos en esa posición, solo quería seguir siendo la amiga de Ash, o quizá quería ser mas que eso en esos instantes. Lo veía a los ojos, había vuelto a alzar la vista, y el por instinto hizo lo mismo, y quería que no dijera nada, cosa que efectivamente estaba pasando. La naturalidad de sus cuerpos comenzó a hacerse presente, y ambos empezaron a acercarse el uno al otro, ninguno decía nada, y Ash por fin comprendía el nivel de las cosas, el verla a los ojos, el no evitar lo que estaba por pasar e incluso lo que su cuerpo le decía lo hacían evidente, por fin se dio cuenta de que ella era quien podría cumplir con lo que su recién petición exigía, eso que era mucho mas que una amiga o compañera, y ahora no lo quería negar por nada, estaba enamorado de Serena.
La pelimiel estaba encerrada en su mundo, aunque tenia el control sobre su cuerpo para seguir moviéndose. Había llegado a los limites que ella misma se imponía ante su amigo, y aunque aun podía evitar lo que sucedería, estaba dándose cuenta de que Ash también estaba correspondiendo lo que estaba sucediendo, y no lo podía creer, estaba feliz, y estaba por dar un paso mas en su relación con el azabache, uno grande, a decir verdad. Solo debía cerrar los ojos y esperar el deseado e inevitable acto de amor que iba a suceder. Y eso hizo.
Ash estaba por hacer algo que no esperaba ese día, mismo que sería la gota que derramaría su vaso en el que ya no cabían mas cosas relacionadas con el recién amor que descubrió, aquel sentimiento que sin querer había estado desarrollando durante su estadía en Kalos por quien siempre tuvo a su lado, ahora lo tenia claro, estaba mas que seguro de que así era. Solo cerró los ojos al ver que Serena lo había hecho, millones de pensamientos rondaban por su mente, recuerdos y refranes venían a el, y quizá, la imagen de ambos cuando aun eran niños. Quién imaginaria terminar así...
Y pasó...
Ambos sintieron los labios del otro hacer contacto con los propios, era una cálida sensación el sentirse el uno al otro en ese tierno beso, cuyo origen fue natural e improvisado por ambos. Ella sintió a su amado hacer el gesto con gentileza, mientras que ella hacia casi lo mismo al no tener experiencia alguna en lo que hacían. Él no sabia lo que hacía, pero no era que no quisiera, sino que no lo hacía como su mente se lo dictaba, era natural... Duraron unos segundos así, ninguno tomaba en cuenta el tiempo, pues grababan esa sensación en su mente por si no volvía a suceder. Pero tuvo que terminar al verse la necesidad de aspirar de nueva cuenta aire. Los dos se separaron lentamente mientras respiraban, ambos podían sentir sus corazones palpitar con nervios, y no dejaban de verse a los ojos mientras parecían brillar de sentimiento y conmoción,
-No digas esto a nadie- Pidió Ash. Y ella asintió con la mirada.
-Gracias por esto, Ash- No evitó llorar, pero ahora era de alegría, pues el azabache le había cumplido su mas grande deseo en ese momento.
-¿Por qué me agradeces?... Lo hice sin pensarlo, nunca había besado a alguien- El se excusó
-Por que... En realidad... Lo Quería- Fue lo único que dijo, abrazando de nuevo a su amigo...
-Dije que nunca había pensado en quien me interesaba- Ella oía, y ponía su mayor esperanza en lo que creía que iba a decir
-Era verdad... Desde que tenía diez años, no pensé que alguien pudiera llamarme la atención, y nunca pasó... Hasta ahora...- El volteó la vista, y Serena pudo notar como su cara se coloraba
-Justo después de la batalla de la mañana... En plena clase, me puse a pensar seriamente lo que me preguntaban todos en este día, que si había alguien que me interesara. Pensé en todas mis amigas, todas mis compañeras con las que e viajado. Supuse que esto llegaría, pero no ahora... Y... Este... Cuando te vi dormida... Mi corazón se alteró... No sabía a que se debía, no sabia explicarlo...- Ahora veía a la chica, ella lo veía a los ojos y notaba su sinceridad, creía que eso no lo podría ver en el, esa mirada que contenía mas que simple amistad, si saben a que me refiero...
-... Pero... Ahora entiendo que... En realidad... Tu eres quien me interesa- Los nervios lo dominaban, y esta vez podía asegurar que en verdad era lo que era y por quien era. Así es, señores y señoras, Ash aceptó estar enamorado de Serena,
-En verdad?- Le brillaron los ojos, y en ese momento, saltó a abrazarlo de nueva cuenta
-Así es... Me enamoré de ti, Serena- El correspondió el gesto, y debía admitir que era feliz por tal cosa. El haber besado por primera vez quizá le había abierto los ojos, y mas siendo a quien en realidad buscaba como mas que amiga, aunque lo había deducido casi al instante. Pero quedaba una sola cosa por acompletar...
Ciudad Calagua. Hoenn. 4 años antes
Ash cenaba junto a May y Brock, el tema, curiosamente era el amor. May alegaba repetidas veces que no le gustaba nadie, mientras Ash decía lo mismo en su defensa
-Vamos... Seguramente terminaran casados, jejeje- Reía el moreno, cosa que sonrojó a May de pena, pero al azabache no lo estremecía en lo absoluto, por lo que parecía seguir la corriente de la situación. Por como la castaña se comportaba, deducía que quizá era otra de las cosas que no le gustaban oír, aunque ciertamente, debía admitir que no sentía nada por su amiga que simple aprecio. Esa noche, su primera platica seria con Brock tendría lugar, pensar no era lo suyo, pero aun así, el no evitó la charla...
-¿Entiendes lo que es amor?- Cuestionó Brock al azabache. El negó, como era de esperarse
-El único amor que siento es el que le tengo a mi mamá- Dijo infantilmente el chico
-¡Hay Ash!- Aportó el moreno
-¿Cómo explicarte?... Cuando alguien siente "amor por otra persona" es por que se dice que esta enamorado de esa persona, o simplemente te gusta...-
-No entiendo- La parte infantil de Ash relucía esa noche, sin mencionar que May se había dormido, sino estaría dándole un buen zape
-Ya sabrás cuando te pase- Rió
-Pero ten en cuenta... No la decepciones, si tienes la oportunidad... Pídele que sea tu novia-
Devuelta al presente...
Y era eso, a lo que se refería el moreno en aquellos días. Simplemente podía decir una cosa, mas bien, pedir.
-Serena- Llamó a su aun amiga. Esta lo volvió a ver
-Aprovecharé este día ya que te confesé lo que siento...- De nuevo, el mundo se le paralizaba a la pelimiel, y ahora podemos decir que estaba en lo correcto...
-... Solo un día fue lo que necesité para darme cuenta de lo mucho que necesitaba esto... Y quiero... pedirte que seas mi novia...-
"Un solo día puede ser necesario... Y es cuestión de la persona si atreverse o no"
~Continuara~
Si esta bien o mal... Ya lo hice!. Pensaba meter mas capítulos para que Ash se diera cuenta, pero ¿que mejor que hacerlo de una vez?... Comprendo que esto dependería y haría mas entretenido el leer los capítulos, pero aun no empiezan los problemas... Habrá drama, esto lo sabrán por la siguiente parte que subiré, ya que esta es la primera de dos. Por otra parte. Pensé en los pokemon que propusieron, y a final de cuentas, quedó de la siguiente manera:
Swablu - Altaria
Vulpix - Ninetales
Ralts - Kirlia
Luego veré a cual le doy Mega. A Primarina la podría incluir, pero esto implicaría un viaje a Alola, mas su movimiento Z característico, queda en un quizá a cambio de Vulpix, pero dependerá como lo demás se desarrolle. Denme la opinión que tengan del capítulo, quiero saber que mas mejorar y que opinan de mi trabajo, es un placer escribir en esta pagina. Dicho lo anterior...
Chao!
