-Siento mucho lo que va a pasar querida.-
En el Olimpo...
La diosa del amor regresó a la sala del consejo para ser recibida con cuestionamientos sobre su misión.
-Vaya, ya era hora de que llegaras-dijo Atenea con tono de superioridad
-¿Qué te tomó tanto tiempo?- secundó Poseidón con el mismo tono.
-Nada- respondió Afrodita fingiendo inocencia-Solo pasé a revisar el estado de mi cabaña en el campamento.-
-Sabes que no puedes interferir Afrodita-dijo Zeus pensativo.
-¿Y qué es lo que se supone que estoy haciendo entonces padre?-replicó la diosa remarcando la última palabra.
-Solo decía, por si acaso-.
-No lo arruines Afrodita- dijo Atenea saliendo levantándose de su trono.
-No te preocupes no lo haré.-
...
Desperté sobresaltado varias veces en la noche, las pesadillas o "sueños de semidiós" son lo peor cuando uno quiere realmente dormir luego de recibir una nueva profecía, además los ronquidos de mi hermano no me ayudaron a volver a dormir.
Me levanté para ir a caminar a la playa pero antes fui a mi escondite con Annabeth por algunas golosinas. La idea de ir a su cabaña por ella se me cruzó por la cabeza pero recordé la amenaza de Malcom y preferí evitarme un descuartizamiento al estilo hijo-de-Atenea-hermano-sobreprotector.
Cuando estaba por entrar al bosque vi una figura pasar corriendo hacia la playa, era Piper. No pude evitar seguirla cuando noté que estaba llorando.
-...yo los vi Nico, no intentes cubrirlo.-decía Piper entre sollozos.
-No es tan así Piper, solo era una reunión de rutina-
Me sorprendió mucho que estuviera con
Nico, es decir, de todas las personas que pudo elegir para hablar de Jason había escogido a Nico.
-Entonces ¿Por qué no me lo dijo?-
-Creo que no tiene por qué decírtelo todo ¿No?-
-No pero...-
-Además, tu tampoco le dijiste sobre SU reunión ¿O sí?- me costaba mucho imaginarme al hijo de Hades actuando de consejero amoroso y aún más mientras me escondía agachado tras un arbusto.
-Eso es diferente, esa reunión no estaba en mis planes para hoy-
-Ahí está, no tienes por qué ponerte así-.
-Pero dime, si su reunión era de rutina ¿Por qué me dijo que se dormiría temprano? Yo lo invité a un paseo en la playa-
-Tiene sus razones Piper.-
-Está muy distante conmigo Nico, ¿Tú no lo has notado?-
-No es mi asunto, ¿Qué dijeron en su reunión?- se notaba claramente que Nico intentaba evadir el tema.
-No me esquives, respóndeme.-
-Realmente no es de mi incumbencia Pip...-
-Entonces dime ¿Por qué estas con los romanos?-
-Tu sabes porque-
-¿Aun no la olvidas?-
-Yo eh...-
Ya no aguantaba más tiempo estando en esta posición así que intenté alejarme de ellos silenciosamente, pero dada mi suerte pisé una rama antes de lograr alejarme.
-¿Qué fue eso?-
-No lo sé, no veo nada-
-Tal vez sea un monstruo-
-O alguien nos espía-
Me arrastré lo más rápido que pude para alejarme de ahí, y fue una suerte que una arpía los viera (suerte para mi). Salieron corriendo en cuanto escucharon su voz.
-No le digas a nadie Piper mucho menos a EL-
-Sigues enamorado- fue lo único que dijo Piper antes de correr hacia la cabaña de Afrodita.
Seguí mi camino al escondite y de nuevo me vi en el papel de espía cuando escuché la voz de Annabeth.
-¿A qué se refiere?- preguntaba ella.
-No puedo decir más linda pero si te digo que ante todo no olvides escuchar a tu corazón- Afrodita, era sin duda su voz.
-Siento mucho lo que va a pasar querida.-
-Demonios ¿Y ahora qué?- Annabeth sacó su daga de sus shorts pijama y la lanzó a un árbol cercano, dejándola clavada justo donde antes estaba mi cabeza. Por suerte aun no me había notado y decidí permanecer oculto.
Me dediqué a observarla mientras recogía su daga y se alejaba hacia su cabaña, nunca la había visto en ropa de dormir y tengo que decir que mis mejillas se volvieron rojas, usaba unos shorts demasiado cortos para mi gusto y una camiseta blanca sin mangas igual de corta, no se molesten yo también uso poca ropa para dormir gracias al dios del sol (le gustan las noches de verano calurosas).
-No me agradezcas amigo- escuché su voz en mi cabeza seguida de una risa. Volví más confundido que antes a mi cabaña Nico, Piper, Jason, Annabeth y Afrodita rondaban mi mente, pero en el segundo que mi cabeza tocó la almohada ronqué como foca bebé (así me dice mi mamá).
-¡Despierta hermano!-
Tyson me despertó con una palmada en la espalda, lo que despejó mi cabeza enseguida pero también me dejó sin aire.
-¿Tyson que sucede?-
-Tengo que irme- su voz sonó algo triste.
-¿Por qué?-
-Papá quiere que regrese, me voy ahora-
-¿No puedes quedarte más tiempo?-
-No Percy, papá dice que es urgente rainbow está afuera-
-oh...de acuerdo grandulón cuídate mucho-
-Trata de no morir hermano- dijo mientras me daba un abrazo estilo-Tyson.
-Si...lo...intentaré-
Todos despidieron a Tyson después del desayuno. Era mi turno de hacer la revisión de cabañas con Annabeth y me gustaba hacerlo, solo para estar cerca de ella. En su lugar hice la revisión con Malcom y todos los hermanos de Annabeth mientras que ella y sus hermanas iban a entrenar.
¡Qué suerte la mía! ¡Demonios incluso el pequeño Evan estaba ahí!
-Entonces...-dije intentando romper el hielo entre Malcom y yo mientras me acorralaban contra la pared de la cabaña 6.
-Percy Jackson- dijo Malcom- héroe del Olimpo, ex-pretor de los romanos y "novio" de nuestra hermana.-
-Eh...si- dije mientras veía como todos sacaban sus armas.
-Déjame decirte algo Jackson, Annabeth es más que nuestra hermana, es nuestra líder y líder del campamento, todos la seguiríamos en batalla sin dudarlo, pero no deja de ser mi hermana menor y como hermano debo cuidarla de CUALQUIERA que intenté algo con ella-dijo mientras ponía su espada contra mi garganta.
-Yo...eh...creí que te agradaba Malcom-
-Y me agradas Jackson pero cuando estas a 5 metros de Annabeth.-
Comenzaba a sentir mi garganta seca, ni siquiera el papá de Annabeth me había tratado así.
-Pe...pero yo- traté decir mientras sentía la punta de su espada haciendo un corte en mi garganta.
-¡Malcom! ¿Qué crees que estás haciendo?- gracias a los dioses escuché la dulce y furiosa voz de mi novia.
-Nada-dijo bajando su espada- solo charlábamos con Percy.-
-Si claro-dijo tomando mi mano y alejándome de sus hermanos.
Miré hacia atrás y Malcom apuntó su espada hacia mí y articuló.
-No hemos terminado.-
-Disculpa a mis hermanos-dijo Annabeth mientras limpiaba la herida de mi cuello.
-No te preocupes es un hermano MUY sobreprotector-
-No sé qué le pasa, desde que volvimos del Tártaro se la pasa controlando a donde voy o con quien estoy, sobre todo si es contigo.-
-¿Te he dicho que es SOBREPOTECTOR?-
-Dicen que Atenea habló con el antes de que llegáramos-
-Ahí está la repuesta, tu madre.-
Ella rio mientras yo la miraba como un tonto, me besó y pude sentir ese cosquilleo en todo mi cuerpo, como si hubiera tomado un galón de néctar. La atraje hacia mí mientras se sentaba en mi regazo y colocaba sus manos alrededor de mi cuello.
-¿Te he dicho que te amo?-
-Sesos de alga, eso lo es de sobra.- dijo mientras rozaba su nariz con la mía.
-Me refiero a hoy-
-Mmmm hoy no-
-TE AMO LISTILLA-
-Yo también te amo sesos de alga-
Podríamos habernos quedado así durante horas, sus besos hacían que me olvidara de todo y a la vez que todo pareciera más real. Pero como siempre que lográbamos tener un momento de tranquilidad...
-¡Héroes!-
-¡Captura la bandera!-
