Había ido tras la chica sin protestar demasiado, aprovechando que con ella podía permitirse momentos en silencio sin levantar sospechas de que estuviera pensando algo. La noticia de que la amiga de Sora ya no fuera a estar con ella era algo que lo había pillado por sorpresa. Se alegraba por ella y de que la relación de la chica fuera tan bien, pero, la misma idea que había aparecido en la cabeza de todos los demás, lo hizo en la del chico.

Si Haru se iba, Sora se iba a quedar sola.

Y lo sabía porque hablaba con la experiencia de su parte. Y eso no le gustaba nada. Él estaba más acostumbrado a ese tipo de vida, pero ella no. Y la conocía de sobra como para saber que dijera lo que dijera, iba a acabar saliendo en algún momento la verdad, aunque ella no la supiera todavía.

Lo peor de todo aquello era que no podía evitar sentirse culpable. Si no fuera por él, seguramente las cosas serían totalmente diferentes para la chica. Era plenamente consciente de que había sido decisión suya y que poco había que ver él en todo aquello, pero, realmente, también podría haber hecho más para evitarlo.

El problema era que las alternativas que se le ocurrían o bien no eran demasiado factibles o no le gustaban ni un pelo, a cada cual menos que la anterior. Era un pensamiento bastante recurrente en su cabeza, sobre todo en temporadas como aquella en la que había estado tanto tiempo sin casi oportunidad de hablar con ella.

Cuando se quiso dar cuenta habían llegado por fin a su destino, soltándose de ella para dejarla abrir la puerta, intentando alejar aquellos pensamientos de su cabeza y aparentar normalidad mientras que entraban. Para el poco tiempo que tenía, no le apetecía entrar en aquellos temas, aunque quizás sí que debería de meditar todo aquello algo más cuando volviera a Tanegashima.

- Sí, ya veo que tenéis encima una mudanza, sí – comentó cuando vio todavía algunas cajas colocadas encima de la mesa.

- Y lo que le queda, pero bueno, poco a poco… - asintió dejando sus cosas en la entrada, ajena a lo que pudiera estar o no pasando por la cabeza de él hasta aquel momento-. ¿Quieres algo?

- Hmmm… no, gracias – le dijo antes de ver como se alejaba de él para llenarse un vaso con agua.

- ¿Qué te ha parecido la noticia de Taichi? – acabó preguntando desde su nueva posición.

- Pues… que menudo peligro… Me alegro por él, parecía muy contento.

- Sí, creo que montó un buen numerito cuando se lo dijo Koemi. Y eso que sabía que podría pasar – y ella no debería de quejarse ya que al menos había podido ver el ataque de nervios que tenía ella encima, pero hubiera dado algo por ver el de él.

- Me llamó para contármelo bastante contento – explicó por fin-. Digamos que… estaba demasiado hasta arriba y poco más y acabo discutiendo con él.

- No creo que te lo tenga demasiado en cuenta – negó con la cabeza, volviendo a acercarse a él -, todos te conocemos ya y te apreciamos igual… No nos dejan devolverte ya estas alturas.

- Oye tú… - sonrió ligeramente de medio lado cogiéndola del brazo para terminar de acercarla-. ¿Qué estamos graciosa hoy?

- Puede… a lo mejor tengo algún motivo para estar de buen humor – y lo tenía, de verdad que lo tenía. Aprovechando el ligero tirón que le había dado al cogerla del brazo para acercársela se puso de puntillas, algo necesario al haber dejado los zapatos en la puerta, para darle un pequeño beso, que casi no se podría considerar como tal, volviendo a intentar retroceder.

- ¿Dónde te crees que vas? – la sujetó con más fuerza del brazo para evitar que se le escapara, solo soltándola cuando se quedó pegada a él aprovechando entonces para posar una mano en la cintura de la chica y la otra en su nuca, evitando así que intentara volver a escapársele.

Aquel simple gesto hizo que desterrara del todo los pensamientos que había estado teniendo hasta entonces. Concentrándose únicamente en la idea de lo mucho que la había echado en falta mientras que le dedicaba un beso suave, tranquilo y cariñoso, quedándose en la misma posición cuando se separó, únicamente dejando su frente apoyada sobre la de ella.

- No te imaginas lo mucho que te he echado de menos – le dijo sin la necesidad de alzar demasiado el tono.

- Creo que sí que puedo hacerme a la idea – respondió en el mismo tono, dejando sus manos en la espalda del chico-. Aunque supongo que lo mío es más llevadero…

Estaban todos últimamente empeñados en que ella no podía quedarse sola, pero, realmente, ¿quién era el que estaba en el otro extremo del país lejos absolutamente de todos? Ella tenía a su familia y a sus amigos ahí siempre que los quería para algo. Las cosas eran muy diferentes en el sur.

Colocó mejor las palmas de sus manos, acercándolo un poco más a ella, aprovechando el momento, sin mayor intención que disfrutar de su contacto unos segundos más. Sí que era cierto que lo echaba bastante más en falta de lo que podía llegar a reconocer, pero era la decisión que había tomado y, sin duda, la única que se planteaba.

Levantó la vista hacia Yamato, finalmente-. Y creo que nos habíamos venido para casa porque tenías una cara de cansado que no podías con ella. Y sigues teniéndola… - usó un tono ligeramente repelente para decir aquello.

- Estoy perfectamente – refunfuñó sin soltarla.

- Ya… claro, claro – dio un paso hacia atrás, intentando alejarse-. Yo no he dicho que te vaya a obligar a irte a dormir hasta mañana sin rechistar – concedió finalmente.

Acabó por dejarla escaparse, soltándola para que fuera hacia dónde ella quisiera. Debía de reconocer que en el fondo le hacía gracia cuando se ponía en modo madre, eso era algo que nunca iba a cambiar.

- ¿Has visto a tu padre antes?

- Sí, claro. Y no, no creo que haga falta que le diga dónde estoy, algo iba diciendo él por lo bajo ya… - acabó por ceder, una vez que la dejó apartarse, caminando tranquilamente por el lugar hasta dejarse caer sentado en el sofá. Odiaba reconocerlo, pero ella tenía toda la razón. Estaba cansado.

- ¿Cuándo tienes que volver? – aquella era la pregunta que ambos siempre estaban evitando, pero no quedaba más remedio que hacerla de vez en cuando.

- Mañana de noche tengo el vuelo – acabó por admitir, siguiéndola con la mirada mientras que recogía algunas cosas.

- Ah… - intentó no mostrar demasiado en su expresión-. Bueno… lo importante es que al menos hayas podido venir hoy.

Después de semanas sin haberlo visto saber que solía tenía poco más de un día para aprovechar su compañía no le hizo ni la más mínima gracia, pero, ¿qué iba a hacer más que intentar aprovechar el tiempo al máximo posible?

- Sí, disimula las caras – le dijo finalmente, intentando reírse de la situación, estirándose para cogerla cuando pasó cerca suyo por el brazo y arrastrarla a su lado. Esa perspectiva de hacer el vago en casa podía gustarle bastante más.

- No pongo caras – protestó dejándose arrastrar, acabando por reírse por lo bajo-. ¿Qué burrada le soltaste a Taichi para tener que irte directo hoy a pedirle perdón?

Nada fuera de lo normal, la verdad. Estaba hasta las narices de todo justo cuando me llamó y ya sabes que tiene la habilidad de sacarme de mis casillas… Que conste en acta que lo puse sobre aviso nada más que descolgué.

- Si al final los que parecéis un matrimonio sois vosotros dos – y que se lo negase si quería.

Aprovechando que había tirado de ella para que se sentara a su lado aprovechó para acomodarse, apoyando su cabeza en su hombro, notando enseguida como la rodeaba con el brazo, acercándola a él.

- No pasa nada, por el momento no tienes que ponerte celosa – murmuró riéndose por lo bajo.


AnnaBolena04: no lo sé, todo depende de para lo que quieras tú el champagne e_e

Con lo monos que son, de verdad... Al menos puedo darme con contenta por haberte hecho pensar que de verdad se me había ocurrido separarlos en el salto de tiempo, que era toda la intención que tenía xDDDD Menos mal que las partes cuquis me las dejé escritas cuando no odiaba al mundo y no estaba hasta arriba de medicamentos jajaja Se nota un montón que no ando de buen humor estos días, ya verás cuando lleguen los capítulos por los que realmente voy escribiendo ahora que te vas a dar cuenta de cuáles son xDD

Ahora, por el momento, podemos tirarles azúcar y purpurina porque a pesar de todo siguen juntos y felices ❤❤❤