Capítulo X.
Después de la tensión que se había generado, a causa de los comentarios que Saga había hecho a Kanon sobre la llegada de su Diosa al día siguiente y el nerviosismo de Eileen los gemelos trataron de calmar las cosas.
Hablando sobre lo ocurrido en el día y su breve paseo a la playa, Saga escuchaba atento los comentarios de la menor, e involucraba al otro gemelo en varios momentos.
-Kiki estaba muy preocupado… dijo que lo ibas a matar- menciono refiriéndose al gemelo menor.
-Lo hubiera hecho si te hubiera lastimado aunque luego iba tener problemas con Mu.
-Y eso ¿por qué?-
-Kiki la lanzo con el Crystall Wall mar adentro.- agrego el menor
-¿Qué? ¿A que estaban jugando?
-Se estaban lanzando agua en la orilla, pero evidentemente a Kiki no le gusta perder y como es costumbre se salió de control su cosmo.
-¿No estás lastimada?-pregunto Saga
-No, estoy bien, no me paso nada.
-Claro que lo mejor fueron las burbujas. - añadió Kanon sonriendo.
-¿Burbujas?-
-Jajaja… muy divertido yo solo puedo divertirme así con Kaiser .
-Estuvieron haciendo burbujas de jabón.- dijo Saga incrédulo
-No, no son de jabón.
-Tienes que hacer tantas o solo puedes hacer una.
-Puedo hacer las que yo quiera eso no es problema.-Hare algunas- dijo poniéndose de pie para ir a sentarse junto a Kanon, el cual ya se había incorporado y disimulaba poco o nada la felicidad sobre la idea de Eileen, mientras que del lado opuesto Saga observaban al par comenzando a desconfiar sobre su seguridad e integridad física al comprobar cómo Kanon sonreía sínico.
Kanon contemplo los mismos movimientos que había observado de lejos en la playa, en cuanto Eileen termino, traviesa corrió a colocarse detrás de Kanon , sujetándole de brazo comenzó a reir , Kanon luchaba por no reír ante lo que ya podía imaginar, o Saga se iría antes de que la idea se viera concluida.
Saga los observaban receloso e instintivamente se hizo un poco más atrás, tratando de hundirse en el sillón como si el objeto, le pudiera proteger sobre el invisible ataque psicológico que estaba sufriendo por parte de su gemelo al verlo sonreír de esa manera y al mismo tiempo pudiera evitar lo que fuera que iba a venir.
Al observar el movimiento de Saga, Eileen se apresuró -Blase stachelig- menciono firme y en voz baja, sonriendo. Ya había dejado de reir y luchaba por no comenzar de nuevo, quería ver la reacción de Saga, mientras este apenas escucho la voz de Eileen, no alcanzo a descifrar lo dicho por esta, aunque en realidad no tenía tiempo para ello. El sonido de "¡Pop!", se volvió a escuchar en el santuario, seguido de muchos otros y de repente la habitación se lleno de burbujas, muchas más de las que habían aparecido en la playa en la mañana. Saga se relajo cuando las observo, equivocadamente pensó que Kanon y Eileen se reían de Kiki y lo que probablemente había sido el enfado de Kanon, había bajado la guardia.
-Kanon sonrió y dijo solemne.- Fue un placer conocerte hermanito… -inmediatamente los "pop" llenaron la sala del tercer templo y Saga descubrió con algo de pánico, el brillo malicioso en los ojos de Kanon, y como las pequeñas y coloridas burbujas se habían vuelto negras y filosas.
-Perdón Saga, pero Kanon me lo pidió antes de llegar- dijo la pelirroja saliendo de su escondite, Eileen movió la mano y las burbujas se acercaron a Saga rodeándolo, mientras este pasaba saliva eso iba a doler mucho, fueron unos cuantos segundos los que pasaron y Saga se vio bombardeado por las burbujas de Eileen, el gemelo mayor esperando lo obvio se trato de proteger la cara con los brazos y trato de salir ahí al mismo tiempo, como resultado se fue con todo y el sillón hacia atrás, aunque no por eso las burbujas dejaron de impactarlo, mientras que el Kanon y Eileen lo contemplaban.
No fue sino hasta que recibió un último golpe en el brazo izquierdo y que no sintió ningún otro que Saga se movió, separo los brazos de su cara y entreabrió los ojos esperando ver más de esas cosas, sin embargo no pudo ver más burbujas a su alrededor, en cambio lo que vio cuando termino de abrir los ojos fueron las siluetas de Kanon y Eileen sobre el observándolo y tratando de contener la risa. Saga se descubrió en el suelo boca arriba hecho un ovillo, pues instintivamente trataba de protegerse, se estiro mientras observaba al par de pie junto a el, comprobando que no tenía un solo rasguño porque no le dolía nada, sin embargo no hizo nada mas esperando cualquier cosa de Kanon, pero para su suerte y desconcierto, el otro par estallo en carcajadas finalmente incapaces de controlarse. Kanon se sujetó del sillón que estaba en el piso haciéndole compañía a Saga, mientras se sujetaba el estomago, tratando de controlarse. A su lado Eileen se había hincado y acompañaba al peliazul que reía a su lado.
Saga los observaba reír, molesto al tiempo que se sentaba en el piso, frunció el ceño y bufo algo intangible mientras estiraba su brazo izquierdo sobre la rodilla y se apoyaba con la mano derecha.- ustedes creen que es divertido- les ladro enfadado consiguiendo solamente que ambos comenzaran a reír de nuevo, ya que apenas y se habían calmado un poco.
Los dejo que se rieran tanto como quisieron , estaba molesto y estaba completamente dispuesto a mandara su gemelo a otra dimensión, al diablo con su hermano y con todo lo que había estado pensando, su hermano no se merecía nada….su retahíla de pensamientos y maldiciones se vio interrumpido cuando vio como Eileen se lanzaba contra Kanon de nuevo y como este la abrazaba cargándola, mientras Eileen abrazaba a Kanon del cuello aun riendo los dos. Saga pestañeo un par de veces, contemplando detenidamente a Kanon, el menor reía divertido desde hace mucho rato y curiosamente se veía verdaderamente feliz, tal vez se debía a que la broma bastante pesada había sido exitosa. Pero contemplaba algo muy importante, no estaba seguro de cuándo fue la última vez de que veía a su gemelo reír de esa forma ligera y fresca, el enfado de Saga se evaporo de la misma forma en las burbujas se habían ido, cerró los ojos y sonrió para sí, "No era tan malo después de todo."
Al día siguiente después de la llegada de Athena y compañía, Saga, Dohko habían subido al Templo principal para hablar con Shion respecto a Eileen, el Santo de Libra se había añadido por voluntad propia a la petición que Saga, le haría a Shion cuando este lo escucho de parte del gemelo cuando subía a verle. El antiguo Santo de Aries estaba relajado ya que por fin estaba de regreso, y le entusiasmaba un poco la presencia de la pequeña Alemana en el lugar. Más aun cuando de casualidad Sagitario y Géminis llegaron por propia voluntad al lugar y el primero comenzó a a jugar con la pequeña, hasta que esta termino dormida en sus brazos, eso aunado a la presencia del dueño de Géminis, le hizo recordad que esos eran sus niños a los que había cuidado desde pequeño y que eran los únicos que habían contemplado a su joven diosa en sus primeros días de vida, a pesar de las calamidades que sucedieron después.
Comenzó a preocuparse cuando un serio Saga se acerco a pedirle hablar con el privado con el, dudoso acepto, topándose con la novedad de que su viejo amigo les acompañaría en la breve platica, pero comenzó a desconfiar un poco conforme el asunto se fue desarrollando.
Shion observaba serio, de Saga a Dohko y viceversa incrédulo a lo que había escuchado momentos antes. Su joven diosa estaba en el pasillo hablando animadamente con Sagitario, mientras este último cargaba a una somnolienta Signa.
La joven Athena mostraba una gran sonrisa mientras, Aioros le hacía algunos comentarios sobre un ausente cachorro de León que gustaba de hacer berrinches a la hora de dormir cuando tenía la edad de la pequeña en sus brazos; eso y algún otro comentario que la Diosa encontraba sumamente divertido y que Aioria no le agradecería a su hermano en algún futuro cercano cuando se enterase.
La escena de fondo le traía buenos recuerdos al Patriarca regreso por última vez su vista a Dohko y suspiro, su viejo amigo insistió bastante sobre dejar que la joven huésped de los gemelos permaneciera aun en el Santuario, curiosamente no recordaba a Saga pidiéndole algo desde que los gemelos cumplieran cinco años; lo cual le intrigo bastante generándole una extraña sensación, apenas habían pasado un par de horas y ni siquiera les había informado propiamente al resto de sus chicos, sobre la presencia de la pequeña Signa en el recinto Sagrado y ya tenía más problemas entre manos.
-Está bien. Se lo informare a la Princesa.- concluyo cerró los ojos y dio la vuelta dándoles la espalda, entrado al despacho.
El mayor de los gemelos le agradeció con un gesto que Shion no vio y marcho en dirección contraria en el pasillo, decidió callar a la guacamaya que se volvía el arquero cuando de infantes se trataba, para que dejara descansar a su Diosa.
-Saga. – La voz de Shion le detuvo y dio la vuelta, topándose con la mirada fushia de este.- Podrías mandarlos llamar los quiero en Salón principal en una hora.
-¿A todos?
-También traigan a la niña.
-El geminiano observaba directamente a los ojos de Shion buscando algo en ellos, al sentirse satisfecho con lo que vio retiro su mirada.-Como ordene.-Dijo antes de dar la vuelta finalmente haciendo que la blanca capa a su espalda murmurara con el movimiento, satisfecho con lo que había logrado dirigió sus pasos al peculiar trió al final del pasillo.
Dohko por el contrario siguió los pasos del antiguo dueño de Aries, mientras este se acomodaba en el sillón detrás de su escritorio y comenzaba a revolver una buena cantidad de papeles, que Saga le había dejado ahí, para que los revisara.
-Deberías de tomarte un breve descanso Shion.
-No es tan fácil como parece Dohko. Es de sobra conocido que les tienes una gran simpatía a los niños, pero me sorprende que respaldes a Saga de esa forma.
-En realidad me gustaría hablar contigo de ese asunto y algunos otros... en particular.
La límpida mira de Shion se enturbio al notar el particular tono de voz de su viejo amigo, alzo la vista de la pila de papeles que había tomado hace unos instantes e interrogo al Chino con la mirada. Por su parte este no se movió ni medio milímetro de su lugar frente al amplio escritorio.
-Cierra la puerta y dime. –ordeno el de cabellera verde, como respuesta Libra sonrió y contesto amablemente en contraste al arisco tono que le había regalado Shion.
-En realidad me gustaría más hablar de eso mas tarde. Te esperare en Libra con una taza de té.
-Dohko.
-Creo que algo de té verde te ayudara a relajarte un poco Shion.
-Entonces ¿por qué?
-Quiero que resuelvas algunos de tus problemas primero, ya hablaremos después.
- Dohko.
-También tengo de tus galletas favoritas… Te veo más tarde.
Dijo el pelirrojo antes de salir del despacho dejando al dueño lo bastante preocupado para ir a buscarle más tarde. Shion se pasó la mano por la cara y se recargo en está apoyando el codo en el escritorio, cerró los ojos, decidido a tomarlas cosas con tranquilidad. Abrió un ojo dando una ojeada rápida a la gran cantidad de papeles botados en todas partes, lo cerró de nuevo y se recargo en ambos brazos recostándose en el escritorio. -Sera una semana muy larga.-Se incorporo estiro los brazos y volvió a tomar los papeles dispuesto a continuar con lo que estaba por comenzar.
Por su parte Saga estaba entretenido con cierta anécdota que el arquero dorado relataba a la peli morada, sobre un pobre Aioria de cuatro años y el mal rato que le hicieron pasar unas manzanas en la cocina de Sagitario.
El gemelo mayor conocía de sobra la historia porque había estado ese día ahí acompañando a Aioros; durante uno de los pocos descansos que tenían habían subido a Sagitario a ver como estaba un pequeño Aioria , lo encontraron haciendo de las suyas a una de las doncellas que le cuidaban, el castaño sujeto al pequeño león de la muñeca caminaron los tres a la cocina donde Aioros acomodo al menor en una silla y tomo unas cuantas manzanas de la despensa, Saga se había quedado recargado en el marco de la puerta y observaba de vez en cuando al pasillo.
Las doncellas se habían retirado, y el joven arquero se haría cargo de su hermano el resto de la tarde, Saga en algún momento salió de la cocina, mientras Aioros cortaba en trocitos una de la manzanas, tras terminar su tarea le dio el pequeño plato de fruta al menor para después alcanzar a Saga, el cual platicaba evidentemente con alguien más en el salón dejando solo al menor, al que no le importo mucho en realidad, por lo menos hasta que dejo de escuchar la voz de su hermano y Saga.
Entonces al darse cuenta que estaba solo, dejo el pequeño tazón con fruta en la silla donde había estado sentado y salió del lugar en busca de su hermano. No fue sino hasta bastante rato después que los encontró en la salida de Sagitario hablando con el maestro de su hermano. Después de un rato regresaron al interior los cuatro juntos, Aioros arrastrando a Saga para que se quedase a cenar con ellos, y este ultimo negándose a pesar de que estaba ya dentro de la cocina, y fue ahí cuando empezó el llanto del menor.
Aioria había regresado a buscar su tazón de fruta y lo encontró pero vacio a pesar de que solo había comido algunos cuantos trozos, el maestro del castaño se desentendió del lio limitándose a preparar algo decente para la cena, mientras que los jóvenes trataban de calmar un poco al infante con malos resultados, después de casi medio hora de llanto el santo dorado se fastidio.
-Aioria si no te tranquilizas el fantasma se comerá también tu cena. - Callando al menor y al otro par que estupefactos que se limitaron a verse mutuamente ante las ocurrencias del mayor. Un rato después comenzaron a cenar tranquilamente los cuatro juntos. Cabe destacar que el maestro de Aioros era un hombre muy práctico.
Saga llego tarde a Géminis ese día, encontrándose a un enfurruñado Kanon en la habitación que los gemelos compartían, dándole la espalda al mayor.
-No entiendo porque estas molesto.
-Porque no llegaste a cenar.
-Lo siento me quede en Sagitario con Aioros. – contesto firme el mayor, Kanon no dijo nada lo que le dio preámbulo a Saga de continuar. – Porque te comiste la manzana de Aioria, nos costó mucho trabajo calmarlo después.
-Bah, se divirtieron bastante después no.
-¡Kanon!
-Es tu culpa por quedarte con Aioros.
El mayor no agrego nada más por lo que solo observo la silueta del menor durante un rato en la cama adyacente, antes de quedarse dormido.
Saga lo tenía presente a pesar de que eran recuerdos muy lejanos, la joven Athena reía suavemente mientras Aioros continuaba el relato, una joven doncella llego a acercarse a ellos, para llevarse a la pequeña Signa a la habitación que habían preparado para ella.
Tras otro momento de diversión a costillas del joven león, Géminis y Sagitario dejaron el Templo principal. No sin antes dar las instrucciones pertinentes a algunos soldados, para informar al resto de la Elite Dorada sobre la reunión que había solicitado Shion.
Aioros era demasiado bondadoso, en opinión de Saga y el resto del Santuario, el joven parecía no tener demasiados resentimientos contra el gemelo y eso le facilitaba bastante la vida al mayor de los peli azules.
-Aioria no estará muy feliz con lo que le contaste a Athena.
-Pero es la verdad, además sigo sin saber que fue lo que paso ese día.- comento pensativo deteniéndose en las escaleras de Acuario. El gemelo volteo a verlo sobre el hombro, tras comprobar la postura reflexiva del arquero dio la vuelta. Continuó su camino antes de decidir hablar.
-Estas completamente seguro que no sabes que fue lo que paso o no te lo imaginas.
-No tengo idea. – Saga suspiro, y deteniéndose solo para encarar al arquero antes de soltar la desde su punto de vista obvia respuesta.
-Kanon.
-¿Que con él?
-Aioros por todos los dioses. Kanon se lo comió.
-¿He?, estás seguro.
-Por supuesto que estoy seguro.
-Pero ¿por qué?
-Tal vez porque odiaba que me fuera contigo después de los entrenamientos.
-Ya veo. –puso los brazos detrás de la cabeza y continuo bajando, ante la expectante mirada de Saga.-No sabía que Kanon tiene su lado tierno.
-Creo que te golpeaste muy fuerte la cabeza la última vez que te moriste.
-¡Oye! – protesto el arquero.
-Aioros, Kanon se comió la fruta de Aioria, porque estaba molesto. ¿Qué tiene eso de tierno? –
Aioros suspiro realmente Saga estaba ciego o era idiota, probablemente las dos cosas. –Creo que entiendo porque se la pasan discutiendo. Tendré que ser un poco más considerado con él. Si definitivamente tendré que regalarle algo para su cumpleaños. -Añadió pensativo ignorando la cara pasmada de Saga.
-Creo que no entendiste lo que dije Aioros dije…
-Dijiste que Kanon odiaba que te fueras conmigo después de los entrenamientos.
-Exacto.
-Por eso mismo le debo una disculpa. –añadió serio ignorando al mayor y hablando para sí mismo.
-Estás loco Arquero.
-No Saga, estoy muy cuerdo.
-Entonces porque insistes en disculparte por algo que no hiciste tu.- señalo Saga de pie escaleras arriba de donde estaba de pie otro. –El único culpable aquí es Kaa…
-Eres tú. – contesto molesto el castaño, Saga parpadeo un par de veces, ante el cambio de actitud del arquero.
-Yo.
-Sí.
-¿Por qué he de tener la culpa de los berrinches infantiles de Kanon?
-¿No sabes por qué?
-No. Eso solo fue el volátil carácter de Kanon.
-Y fue tu culpa.
-Creo que no nos estamos entendiendo Aioros.
-No Saga tú no quieres verlo.
-Se puede saber qué es lo que según tú no quiero ver.
-Es obvio Saga… celos. –La cara de Saga mostro completa indiferencia a la palabra limitándose solamente a arquear una ceja.
-Celos.- pronuncio en voz baja, dejando que su voz hiciera eco en la palabra probando... entonces su rostro cambio a molestia sin embargo antes de que pudiera decir algo más el otro añadió.
-Estaba celoso de que Aioria recibía más atención que el. – agrego el arquero completamente serio. El gemelo no le contesto. -Es la verdad, yo lo entiendo, ¿por qué no lo puedes entender tú? O mejor dicho ¿Por qué no quieres entenderlo? Saga.
-Ya lo sé.
-Kanon estuvo todo ese tiempo solo en Géminis ¿no?
-Pues si, Kanon no podía salir si yo estaba fuera.-
-¿Y no crees que está mal? – Saga se mostro imperturbable. – Por los dioses Saga, es tu hermano… tu gemelo, no crees que Kanon se sentía solo todo el tiempo que tú estabas fuera.
-No era un bebe como Aioria, las cosas fueron así y el tenia que aceptar.
-Pero estaba mal.
-Fueron decisiones que Shion tomo. Él no tenía que andar rondado por todo el Santuario.
-Lo hacía para estar cerca de ti. No tenía con quien hablar.
-El maestro siempre rondaba en Géminis.-alego el gemelo restándole importancia al asunto.
-Saga eres un imbécil.-concluyo Aioros dejando al otro en la escalera, continuo caminando dando largas zancadas antes de decidir que desencajarle la mandíbula a Saga era una buena idea.
-No debería de molestarte a tal grado.
-Los problemas de Kanon son culpa tuya. El siempre estuvo solo. –termino el castaño alejándose definitivamente del peli azul. Aunque parecía no ser del todo necesario. Saga parecía estar pegado al piso rememorando lo dicho por Sagitario. Tratando de engañarse así mismo, sobre las decisiones que tomo en ese tiempo respecto a Kanon.
-Fue lo correcto… no es así. –dijo para sí, mientras recordaba la silueta de su hermano ese día, aquel estaba molesto y le daba la espalda acostado en la cama tratando de ignorarle del mismo modo en que él le ignoraba siempre. Como si no existiera, fingiendo el mismo no existir. Volvió a caer en el mismo círculo vicioso del que acababa de salir. -¿Algún día se terminaran los problemas entre nosotros Kanon?
Eileen cerró los ojos instintivamente, protegiéndolos de la tierra que se había levantado con el último movimiento realizado dentro de la arena. Se llevo la mano a los ojos tallándolos ya que no había servido de nada cerrarlos.
-Por eso te dije que nos quedáramos arriba. – La pelirroja hizo un puchero admitiendo que el mayor tenía razón. Coloco las manos en la orilla de la grada donde estaba sentada antes de impulsarse para ponerse de pie, tan pronto lo hizo dos pares de manos la sujetaron de cada hombro y acabo sentada en el mismo lugar.
-No, no, no pequeña si te levantas de esa forma estando tan cerca de la pelea te llevaras una buena sacudida de parte de Shaina. – agrego Milo.
-Yo no estoy allá en medio.
-Estática.-sentencio el griego menor acercando su mano a uno de los mechones rojizos que colgaban al lado del rostro de la chica, atrayéndolos con la carga eléctrica que Milo traía en la mano. No era para menos, la Italiana había usado su técnica especial al menos tres veces cerca de ellos, claro que a los dorados no les afectaba en nada pero simplemente quiso evitar cualquier inconveniente.
El grito de Geist atrajo de nuevo la atención a la arena, pero no pudieron realmente ver nada más que mas tierra y polvo volando por todos lados. Cuando el polvo se disipo se pudo ver a la morena tirada en el piso respirando con dificultad, mientras Shaina estaba de pie a unos pasos de ella. Unos segundos más y le tendió la mano a la chica en el piso ayudándole a incorporarse, Shaina le dirigió una mirada decidida y la peli verde se alejo da morena, despidiéndose con el gesto, curiosamente encaminándose al par de peculiares espectadores, a unos cuantos metros. Milo se levanto con parsimonia sacudiéndose el polvo en el proceso.
-Así que tú eres la pelirroja que están cuidando los gemelos. –menciono la Italiana cruzándose de brazos a unos pasos de ellos.
-Ah…-la cual se incorporo rápidamente algo nerviosa, evidentemente era una mujer bastante peligrosa la que tenía enfrente, nada que ver con las doncellas que recorrían silenciosamente las Doce casas.
-Porque tan agresiva mujer, te vas arrugar más rápido.-comento con sorna el escorpión
-Siempre tan encantador Milo.
-Por su puesto.
-Ya veo, que hacen aquí abajo, Athena ya está de regreso y tú sigues vagando.
-¡Hey!, no estoy vagando estoy acompañándola para que no le pase nada malo.
-Claro contigo alrededor, está más que segura.-comento sarcástica.
-Muy gracioso Shaina, pero sabes que es cierto, conmigo está muy segura.-alego el griego mientras se señalaba así mismo inflando el pecho con orgullo.
Shaina suspiro llevándose una mano a la frente mientras negaba con la cabeza, dio el par de pasos que la separaban de Eileen y la tomo de la mano.-Ven acompáñame o te volverá loca.-dijo mientras la jalaba guiándola a fuera de la arena del coliseo.
-Espera Shaina, Kanon la dejo conmigo.
-Entonces dile que se está conmigo. – sentencio ignorándole.
-¡Ahrrggg… mujeres! Siempre hacen lo que se les pega en gana.-una sonrisa traviesa cruzo el rostro de Milo antes de dar la vuelta y caminar rumbo a Doce casas.
Eileen se dejo raptar técnicamente, mientras Shaina la alejaba del coliseo y de las zonas que había visitado en el Santuario, caminaba distraída tratando de prestar atención por los lugares que le llevaban hasta que un rato después llegaron a una pequeña zona medio boscosa con un par de antorchas encendidas, cruzaron entre ellas por lo que era un camino marcado por el uso y el paso del tiempo.
Al final estaba la zona que hasta hace poco estaba prohibida para los Santos, el territorio de las amazonas, no era ni remotamente parecido a las doce casas, pero tampoco al resto del Santuario eran pequeñas edificaciones de de diversos tamaños. En la parte más alejada se encontraba un pequeño Templo de mármol rectangular con un remate semicircular adornado con infinidad de columnas. El centro de purificación era una mínima copia de la Fuente de Athena donde las amazonas curaban sus heridas y descansaban, sin tener que preocuparse por los Santos. El lugar era enteramente nuevo, Athena-Saori había insistido en que sus amazonas necesitaban un lugar privado para ellas, a pesar de que ya no tenían que preocuparse por la ley de la máscara. Declarando que ellas lo merecían dando punto final a la discusión que eso había generado con Shion, y el cual había tenido que admitir que en realidad algo así les había hecho falta antes.
Shaina guio a Eileen hasta una pequeña casa que evidentemente le pertenecía no era un lugar muy glamoroso teniendo en cuenta que eran amazonas, pero lucia bastante más ordenada que cualquiera de las habitaciones de los dorados.
El pequeño lugar contaba con una improvisada cocina si se le podía decir de esa manera a la pequeña chimenea que servía para cocinar, una mesa y un par de sillas, al fondo del lugar estaba un par de camas individuales, un buro y una cómoda.
Eileen se quedó de pie en la entrada mientras Shaina camino hasta la cómoda y comenzó a sacar algo de ropa limpia con la que cambiarse. Abrió otro cajón y saco un par de toallas, revolvió un poco entre la ropa buscando algo, cerro el cajón y abrió otro saco varias piezas de ropa y las extendió en la cama.
-Escoge lo que quieras.- dijo finalmente Shaina volteando a ver a la pelirroja.
-¿Que escoja?, ah esto… yo no es necesario, estoy bien así yo…
-Disculpa que sea tan ruda, es una vieja costumbre. Soy Shaina de Ophycus, Amazona de Plata.-dijo acercándose de nuevo a ella, tendiéndole la mano.
-Eileen, mi nombre es Eileen.- contesto respondiendo el gesto.
-Bien Eileen creo que te sorprendí un poco allá, ¿no es verdad? pero no tienes por qué preocuparte.-
-Eres muy amable y muy fuerte.
-En este lugar en necesario ser fuerte para vivir el día a día. Ninguno de ese par de idiotas te ha dado nada ropa para cambiarte, bueno aunque supongo que no tienen nada ropa de mujer.
-Ja ja ja, ¿sería raro que tuvieran no crees?.
-Si tienes razón.
-Anda vamos, necesitas una ducha y un cambio de ropa para que andes más cómoda en este lugar.
-No hablas en serio o si.
-Si hablo en serio, además estas cubierta de polvo.-menciono señalándole a Eileen la tierra en la nariz, la pelirroja se sonrojo y se tallo la cara sin mucho éxito.
-De acuerdo.
-Escoge lo que quieras entonces.-señalo la Italiana a la ropa abandonada en cama.-Algo cohibida se acerco y tomo un par de prendas, un blusa sin mangas blanca y unas mallas negras.
Un par de golpes en la puerta les interrumpió, la peli verde se acerco a abrirla topándose con un rostro familiar.
-Marín.
-Shaina, Argol me dijo que…- Aquila se quedo callada al notar la presencia de la otra chica dentro del lugar.- Tú eres…
-¿Ya se conocen?
-No.- mencionaron las dos al mismo tiempo.
-Me lo imagine. Marín ella es Eileen, es la chica de la que nos platicaron.
-Marín de Aquila Amazona de Plata.
-Je, je, todas las amazonas son de plata. –Ambas voltearon a verse cómplices antes de comenzar a reír.
-Disculpa es solo que, son costumbres del Santuario.
-¿Qué haces aquí?, ¿te perdiste? Shaina porque no la llevas de regreso a las doce casas.
-Ella me trajo.-alego metiéndose en la pregunta.
-¡Que! Shaina, estás loca Saga y Kanon.
-Tranquila estaba con Milo en el coliseo hace rato, cuando estaba entrenando con Geist.
-¿Entrenando?- Pregunto la pelirroja algo preocupada.
-¡Milo! Por Athena…. Shaina; y que dijo al respecto.
-Nada inteligente.
-Shaina.
-Tranquila Marín no es para tanto, siempre puedes decirle a Aioria que nos ayude.
-Aioria-dijo la pelirroja volteando de una a la otra.
-Porque tendría que decirle a Aioria al respecto.
-¡Ah!, tu eres la novia de Aioria, la chica de la cual siempre habla.-la risa de Shaina no tardó en hacerse presente en la habitación, mientras Marín no atinaba a poder callarla.
-¡Shaina!
-No me mires a mi yo no dije nada.
-Lo siento… yo.-alego apenada al ver la reacción de la japonesa.
-Si habla de ella, es solo que Marín es tímida para los asuntos referentes a Aioria.-Marín no contesto ni agrego nada estaba roja como tomate y no atinaba a decir algo para salir de lio.-Bah dejémoslo así. Marín no tienes algo que le pueda quedar a Eileen, ese montón de idiotas no sirven para nada.
-¿Quieres ropa?-contesto algo indecisa.
-Sí, algo con lo que pueda andar más cómoda aquí, no puede andarse paseando por todos lados con esa faldita.
-No tiene nada de malo. Además ella no es una Amazona.
-Marín se nota que no conoces a los hombres, no todos son como Aioria.
-Shaina nadie en su sano juicio querrá problemas con los gemelos.
-Eso es verdad, pero de todas maneras necesitara algo ¿no crees?
- Iré a traer algo.
-Iremos a las termas, nos vemos allá.
-De acuerdo.-dijo Marín antes de salir del lugar.
-¿Termas?
-Si deseas una ducha puedes tomarla también.
Después de que juntaron la ropa, y algunas otras cosas, las dos chicas salieron del lugar dirigiéndose al Templo de mármol al fondo del lugar.
En el lugar había varias amazonas y doncellas, el lugar no solo está dedicado a la curación, estaba dividido en varias secciones, donde contaban con un pequeño comedor, una pequeña biblioteca, una estancia y los aseos, los cuales tenían tres partes, la sala de curación, las duchas y las termas; la cuales tenían también propiedades curativas.
La italiana acompaño a Eileen a las duchas, tras salir decidió darse un baño en las termas, mientras que la pelirroja la esperaba en el salón secaba su cabello, Marín llego con una túnica y unas sandalias. Eileen que ya traía puesta la playera sin mangas se puso encima la túnica y las sandalias que le llevo Marín. Colocando el llamativo cinturón de piedras y oro encima de la túnica.
Shaina salió un rato después topándose con que ambas pelirrojas charlaban animadamente acomodadas en las escaleras del templo. No tardo en unirse a ambas, pasaron buena parte de la mañana charlando en el lugar interrogándose mutuamente, mientras que las plateadas preguntaban por ella, Eileen hacia preguntas respecto al Santuario y los gemelos, que incomodaban visiblemente al par de Amazonas. Contestaron mutuamente con lo que sentían no afectaría el punto de vista contrario, para después cambiar de charla nuevamente.
Saga llego a Géminis un rato después, con la plática y los recuerdos frescos en la mente, camino mecánicamente hasta el interior del piso residencial buscando a Eileen, se dio cuenta que estaba lo suficiente alterado cuando después de recorrer todo el piso, recordó que Kanon se la había llevado en la mañana después de que el salió para recoger a Athena.
Se apoyo contra una de las columnas apoyando la frente en la fría piedra, cerro lo ojos tratando de tranquilizarse, Aioros lo había dejado bastante alterado, con las rápidas conclusiones que había sacado, y lo peor del caso es que el mismo era el culpable de los comentarios del arquero.
Gruño algo exasperado se enderezo, y camino a la salida encontrándose con el responsable del insoportable dolor de cabeza que tenía en esos momentos.
El menor paso de largo, había visto a Saga pero decidió ignorarlo al verlo cabizbajo, eso nunca era una buena señal, no para él al menos.
-Kanon.
El mencionado maldijo por lo bajo, no tenía interés en soportar el mal humor de su hermano, se detuvo y dio la vuelta encarando al otro.
-Que sucede.
-¿Dónde está Eileen?
-Buena pregunta, yo también quiero saberlo. – El mayor lo observo dándole la oportunidad al otro de continuar.- Se había quedado con Milo en el coliseo pero ya no están, Mu me dijo que Milo está en Escorpio. - El mayor no contesto, ni comento nada, tampoco se movió, lo cual llamo la atención de Kanon.- ¿Sucedió algo allá arriba?
-No en realidad, Shion quiere que nos reunamos en el salón, principal y quiere que Eileen vaya.
-Bueno, ya sabes dónde está, puedes recogerla de regreso. -dijo el menor cambio la dirección en la que iba.
-No piensas ir por ella.
-Si la vas a llevar con Shion, no tiene caso que suba en vano.
-Kanon, hay reunión.
-Ya escuche. Ve solo.-contesto arisco, el mayor le siguió con la mirada, normalmente lo hubiera llevado arrastrando si era necesario, pero no estaba de ánimo para hacerlo, realmente no estaba seguro de que tenía que hacer en ese momento, escucho el portazo en clara señal de que no quería que lo fuera a fastidiar.
Saga dio la vuelta y se dirigió al octavo Templo, aunque se topó con Milo mucho antes de llegar allá; el bicho disfrutaba del medio día haciéndole ver su suerte a Aioria, Sagitario estaba en el lugar, y era lo último que el gemelo quería en ese momento, sin embargo no tenia alternativa.
El mayor se acerco al pequeño grupo de dorados, siendo recibido con un par de sonrisas y una mirada bastante seria de parte del Arquero.
-Ya nos informaron Saga, no tienes que preocuparte por ello.-menciono el escorpión adelantándose.
-En realidad, Milo vine a buscar a Eileen.
-Pues esta con Kanon.-menciono con una socarrona sonrisa, que se vio borrada por dos buenos coscorrones de parte de los castaños, al ver que Saga arqueaba una ceja. –¡Creen que no me duele o que!-
-Me acabo de topar con Kanon y dijo que estaba contigo Milo.
-¡Ah! está bien, ¿que no pueden aguantar una broma? Se la llevo Ophycus.-señalo serio.-
-¿Shaina? ¿Por qué?
-No sé esa mujer es un misterio, tal vez la encontró lo suficientemente adorable para convertirla en su pupila.-alego rascándose el mentón, mientras tres pares de ojos le observaban de mal humor. –¡Oh! Venga no se pongan así, no se la comerá.
Saga se pasó la mano por la cara frotándose los ojos, gesto que no paso desapercibido por el arquero.
-Aioria ve por ella, deben de estar en recinto de las Amazonas.
-¡Que! ¿Yo porque?
-¿No te conviene ir a ver a Marín? -Agrego Sagitario tentando al menor, el cual se quedo quieto con las mejillas sonrojadas, volteo a ver de Milo, a su hermano y después a Saga, volvió a ver a Aioros y gruño.
-Hermanos manipuladores.-se quejo el León, para disponerse a bajar de todas formas, Milo comenzó a reír ante el asunto.
-Milo, acompáñalo.
-Aioros hace mucho calor, olvídalo.
-Se va quedar allá con Marín, ve por Eileen y tráela de regreso, es tu responsabilidad.-sentencio el arquero mientras le señalaba la escalera al escorpión.
-Ustedes dos abusan de su autoridad.-replico antes de seguir al León.
El gemelo observaba de soslayo a Sagitario no muy seguro de lo que vendría a continuación, el otro se había deshecho del par más joven con bastante facilidad y solo se le ocurría un motivo para esa acción.
-Saga
Lo seguiría atormentando, el mayor volteo el rostro enfocando la vista en el par de iris azules que le taladraban preguntando todo y nada.
-¿Sucedió algo?
La pregunta descoloco al mayor puesto que no la venia venir, interrogo al otro de la misma manera antes de permitir que sus cuerdas vocales lo hicieran más contundentemente.
-¿Algo?
-Disculpa por lo de hace rato, es que me sacas de quicio muy fácilmente-dijo Sagitario esquivando por fin la mirada esmeralda. Se acomodo en las escaleras y le hizo una señal al otro para que lo imitara, Saga lo pensó un momento antes de imitarle.
- Ya lo sé ¿cómo arreglarlo?
-¿Porque está enfadado Kanon hoy?
¿Qué te hace pensar que está enfadado?- pregunto Saga imaginando la posibilidades.
-La verdad es que tengo un poco mayor control de mi cosmo y lo he notado algo alterado desde en la mañana y hace rato bueno.
-No quiere ir a la reunión, por eso subí a buscar a Eileen.
-Saga.
-No quiero discutir de nuevo con él.
-Pues no lo hagas.
-Tengo que hacer que suba.
-Dile a Eileen que lo lleve, seguro que ella lo convence.- Agrego Sagitario con una enorme sonrisa. -Si no funciona siempre puedo ayudarte a arrastrarlo escaleras arriba.
-De acuerdo pero le diré que fue tu idea. –sentencio Saga con travesura.
-Lo que quieras con tal y se te quite lo amargado. Vamos por lo menos debemos de bajar a Aries para que funcione.
Milo volteo a ver por encima de su hombro tan disimuladamente como pudo, Eileen caminaba a su lado algo introvertida, habían ido por ella tal y como les había pedido Sagitario, pero Milo comprobó que el mayor conocía de sobra al León, Aioria había comenzado a charlar tan tranquilamente con Marín que pareciera que se quedaría ahí toda la tarde; fastidiado insistió a la pelirroja de dejarles, y comenzaron a caminar, sin embargo a pesar de eso, Milo sabía que Aioria tendría que seguirles para subir al Templo principal de todas formas.
Se detuvo para comprobar que les seguían solo para encontrarse con una acaramelada escena, el Escorpión bufo y maldijo por lo bajo el haber dejado que Aioria viniera en primer lugar, fastidiado volvió la vista a Eileen, que también se había detenido y observaba a la pareja detrás de ellos.
Volteo la cabeza con un movimiento rápido y clavo la mirada en el piso, el peli azul que la observaba arqueo una ceja intrigado; solo tuvo que volver a la vista a león y al águila para deducir que fue lo que paso. Un beso.
Harto se agacho para confrontar a la pelirroja, la cual le rehuyó la mirada, aun mas roja de lo que ya estaba, sonrió divertido y acerco a ella; la tomo de la cintura y la puso sobre sus hombros, logrando que Eileen entrara en pánico.
-¡Aioria! Nos vemos allá arriba.
Dio la vuelta siguió el camino, tomando un atajo entre el bosque y las diversas formaciones, montañosas, Milo aprovecho la oportunidad para lucirse. Dando grandes saltos, permitiendo que Eileen tuviera otra vista del santuario.
Minutos después estaban de regreso en las Doce casas, donde Sagitario y Géminis observaban a Kiki practicando con Mu, Escorpión apareció en el rango visual de los tres dorados apostados en Aries, miraron intrigados a Milo, que aun cargaba a Eileen sobre los hombros, solo hasta que se encontraron cerca comprobaron que venían discutiendo.
-Te estoy diciendo que me bajes.
-¡Esta bien! Y es entretenido.
-¡Milo!-chillo Eileen y volteo a pedir auxilio a los otros tres dorados que observaban divertidos la escena. –¡No se estén burlando y bájenme!
-Eso se ve divertido.- intervino Kiki entusiasmado.
-¡Que no! No tengo tres años.
-Yo tampoco tengo tres años, pero se ve genial- insistió Kiki
-¡Kiki no le ayudes!-protesto la pelirroja.
-Milo bájala.-intervino por fin Aioros.
-No quiero. -respondió cortante el peli azul, alejándose de Aioros.
Saga dio un par de pasos retándole con la mirada a llevarle la contraria a él.
-¿Porque todos son tan amargados? –dijo antes de dejar que Saga bajara a Eileen.
-Porque te pedí que me bajaras cuando salimos del bosque.-dijo enfadada dándole la espalda y cruzándose de brazos.
-Pero te ahorraste caminar todo el camino.
-A mí me gusta caminar. Y yo no te pedí que me cargaras.
Solo entonces notaron el cambio de indumentaria en la chica.
-Luces como una amazona.-agrego Kiki jovial.
-¡No!-pronuncio inmediatamente para voltearse e inmediatamente dirigirse a la entrada de Aries. Al ver la reacción los otros voltearon a ver amenazantes a Milo.
-¿Milo que le hiciste? está muy enojada.-intervino Aries después de notar como Kiki iba tras la pelirroja.
-¡Yo! – exclamo dando un par de pasos atrás alejándose de Aioros que se acercaba con cara de pocos amigos al lado de Saga. – Yo no hice ni le dije nada, la culpa de todo la tienen Shaina y Aioria, reclámenle a ellos. Yo solo la fui a traer de regreso.
-Shaina
-Aioria.
Dijeron Saga y Aioros, antes de sujetar de un brazo cada uno al Escorpión.
-Shaina tuvo la idea de la ropa y cuando Aioria la vio dijo que se parece a Marín, por eso está molesta.
Los mayores voltearon a verse entre sí, antes de soltar a Milo, el cual se dejo caer al piso antes de que lo volvieran a atrapar.
-Porque se desquitan conmigo.
-Par de malos amigos.
-Yo en ningún momento dije que fuera tu amigo Milo. –Sagitario tuvo que tragarse la risa al ver el rostro de Milo, ante lo dicho por Saga, el gemelo por su parte dio la vuelta alejándose del lugar, no sin antes regalarle una sonrisa cómplice a Aioros.
-Saga, espera.
-Saga tiene razón Milo, en qué momento te dijimos que éramos amigos.- tras lo cual el arquero se retiro del lugar siguiendo a los otros tres que ya estaban dentro de Aries, inmediatamente Milo volteo a ver a Mu, el cual dio un par de pasos atrás al ver la expresión del escorpión.
-Miii…lo, sabes que solo lo hacen para fastidiarte.
-Pero… -dijo para sí el peli azul, mientras veía el piso.
-Vamos Milo ya se les pasara.
-Se les pasara ¿qué?
-Aioriaaa, todo es tu culpa.-dijo antes de comenzar a discutir con el león.
Mu, que se había escurrido aprovechando la oportunidad se acerco a los dos mayores, que reían ante la infantil escena de los otros dos.
-No deberían haber hecho eso, se desquitara con Aioria.
-No te preocupes Mu. Le hace falta un poco de ejercicio. ¿Nos vamos?
Mu sonrió condescendiente siguiéndoles.
-¿Qué tal si terminan su discusión después?-pregunto Aioros despeinando a Kiki.
-No estamos discutiendo.-dijeron al unisonó los dos pelirrojos.
-Me alegra escuchar eso. Ya que tengo un favor que pedirle a Eileen.
-¿A mí?
-Sí. Quiero que vayas A Géminis y lleves a Kanon al Templo principal.
-¿Porque yo?
-Porque esta de mal humor; y a ti no te dirá nada, además Athena y el Patriarca quieren conocerte. Que dices.
Mil disculpas, se supone que no tardaria tanto tiempo en actualizar, pero Omega tiene la culpa.
Tenia escrita la primera parte, hasta donde terminan las burbujas. Y esto fue escrito esta ultima semana perdon!
Gracias por los reviews, siempre animan a escribir a uno.
Y antes de que se me olvide Feliz Navidad.
Ya tengo escrito una buena parte de Deck of Cards que va con este capitulo.
Espero que nos leamos pronto! Si no Feliz Año nuevo!
No hay adelanto del capitulo no deje nada guardado.
