Capítulo 10. Versiones de la historia
(Gracias por los comentarios de verdad. Se agradecen muchísimo
Una pregunta que quería hacerles. ¿Que quiere decir que las historias de fanfic expiran en 60 dias? ¿A los 60 días de publicar una historia te la borran? ¿Cómo va?
Lo siento es que es la primera y no se como funciona. Gracias)
Hodgins apareció en el balcón y les pidió unas palabras de los padrinos para todos.
Brennan se secó las lágrimas y entró.
Booth fue el primero en hablar.
-La verdad es que esto de los discursos no se me da muy bien – dijo el agente – Sólo quiero decir que es un honor ser el padrino de Stella y que espero hacerlo bien y responder a las expectativas de este "cargo". Y sobretodo agradezco que Hodgins y Ángela hayan depositado su confianza en mí para ser el padrino de su hija. Bienvenida Stella. – dijo mientras levantaba la copa. Y todos repitieron el gesto.
Seguidamente Booth pasó el relevo a Brennan. La antropóloga tenía la cabeza gacha y tardó un poco en empezar ha hablar pero finalmente dijo:
-Yo soy alguien que no ha tenido nunca una familia estructurada, ni con mucho amor. Hasta que os conocí yo no me acordaba de lo que era querer. –Brennan hizo una pausa y siguió - Ángela fue una de las personas que me recordó que se puede querer, que es algo natural y que a veces hay que separar la mente del corazón. Que hay que confiar.
Pero fue otra persona la que me hizo creérmelo, la que me hizo sentir, la que me dijo una y otra vez que había que tener fe. Y recordando lo que me dijo Ángela confié en esa persona, pero confié tarde. – y Brennan miró a Booth. El agente no sabía que estaba haciendo su compañera y el resto estaba tan o más alucinados que Booth. – Aunque – prosiguió la doctora - no me arrepiento de que Ángela me enseñara eso, ni de haber confiado porque ahora se que se puede querer de muchas maneras y he aprendido algo que espero que le pueda enseñar a mi ahijada. Así que… gracias! Y… bienvenida Stella! – y la antropóloga levantó la copa.
-¿Eso acaba de ser una declaración de amor por Booth delante de todos? – le preguntó Hodgins a su esposa.
-Creo que Brenn tiene algo que contarme - contestó Angela.
Después del brindis Ángela cogió a Brennan por un brazo y la apartó del grupo.
-¿Que ha querido decir eso cielo? – le pregruntó Ángela a Brennan
-¿El qué? – dijo la antropóloga
-¡Oh vamos Brennan! ¡Acabas de decir que quieres a Booth pero que no puede ser delante de todos! – exclamó la artista.
-No tengo ganas de hablar Ángela – dijo Brennan
-Mira cariño, me da igual si tienes ganas o no, aquí ha pasado algo gordo y si tú no me lo dices, le diré a Booth que lo haga. – la amenazó Ángela
-Esta bien Ángela. ¿Recuerdas el caso de aquella doctora con la que me sentí tan identificada?
-Sí, recuerdo que tuviste unos días algo extraños – contestó la madre de Stella
-Pues te juró que contacte con esa mujer. No se explicártelo, supongo que mi subconsciente me habló a través del caso. Ella había muerto sin darle una oportunidad al amor de su vida y me di cuenta de que yo no quería morir sin darle una oportunidad al mío.
-Espera, espera, espera- dijo Ángela mientras parpadeaba agitadamente – ¿Acabas de reconocer que Booth es el amor de tu vida?
-Hace tiempo que lo reconocí – contestó Brennan
-¡Oh dios mío! ¿Sabes cuánto tiempo he esperado que lo aceptases cariño? ¿Sabes el favor que te haces a ti misma?
-Ningún favor. Se lo dije y me contestó que Hannah no era un premio de consolación. Que la quería. Y gracias a decírselo llevo meses triste.y nos hemos distanciado.
- Dios Brenn. ¿Me acabas de decir que te declaraste a Booth, que te dijo que no y que estas pasando por ello sola? – preguntó Ángela mientras abrazaba a su amiga – Cariño cuando te rompen el corazón tienes que correr a contárselo a alguien para que te consuele. Parece que no sirva para nada pero soltar los trocitos de tu corazón partido en los demás no hacen que se recomponga pero si ayudan a que la carga de llevarlo roto sea más ligera
-No me arrepiento Ángela. – contestó Brenn – No tengas miedo a que me vuelva a encerrar. Sólo estoy triste, muy triste. Porqué dejé pasar mi oportunidad y eso es lo que me da más rabia. No haberos hecho caso cuando tuve que hacerlo. No haber confiado. Lo hice tarde, pero no me arrepiento.
-¿Y a que viene que lo hayas soltado hoy delante de todos como una bomba? – preguntó Ángela que aún no sabía si estaba más sorprendida de que Brennan se hubiese declarado a Booth o de que no se arrepintiera de haberlo hecho ante el nefasto resultado.
- Booth estuvo a punto de besarme en el balcón – dijo Brennan mientras le volvían las lágrimas a los ojos.
-¿¡Como? – exclamó Ángela – ¡Será cerdo! Eso si que no Brenn, si la respuesta es que no, no puede jugar contigo así ¡Y menos contigo por Dios! Eres su amiga, su compañera, eres su vida! – Ángela reflexionó un segundo. – Si te sirve de consuelo cariño te diré que lo que ha intentado ha estado mal porqué está con Hannah. Pero si lo ha hecho es porque te quiere, porque debe ser duro para él también saber que te has decido tarde, porqué él sabe tan bien como el resto que eres la mujer de su vida.
-No Ángela. Booth es alguien que si se compromete, se compromete. Si ama, ama. Y ama y se ha comprometido con Hannah. Me advirtió que si no lo aceptaba pasaría página y lo ha hecho. Y yo no le puedo culpar por ello. – dijo Brennan
Ángela abrazó a su compañera. Sabía lo duro que debía estar siendo. Llevar un corazón roto es insoportable para cualquiera pero para ella… alguien que no se atrevía a querer, alguien que se había abierto por primera vez. Tenia que ser horrible saber que él hombre de tu vida, que tu compañero de todos los días está con otra persona porqué tú tardaste a darte cuenta de lo que sentías.
-¿Sabes que cariño? Aunque ahora te duela y no te sirva de mucho… Solo quiere y es querido él que se atreve a querer. Y tú te has atrevido. Y estoy orgullosa de ello.
-Gracias – contestó Brennan mientras abrazaba fuerte a su compañera y se reprimía las lágrimas que aquella noche parecían que no querían parar de brotar.
El teléfono de Booth se puso a sonar y el agente respondió velozmente sacando el aparato del bolsillo de su americana.
-Agente Booth– respondió Booth- Ah hola Rebecca – siguió el agente. -¿Cómo? ¡No puedo quedarme esa noche con Parker! ¡Oh vamos Beccs sabes que no puedo! ¡Tengo una cena con Hannah! – se quejó Booth – Si ya sé que lo tuyo es por trabajo pero había reservado el restaurante y Hannah se había pedido fiesta en el trabajo – se defendió Booth – Vale Rebecca, no quiero discutir, así aprovecharé para estar con Parker. De acuerdo. – y Booth colgó malhumorado
-Perdona. No he podido evitar oírte – dijo Mariah
-Ah tranquila, era mi ex. Quiere que me quede con nuestro hijo pasado mañana. – dijo Booth – No se si sabes que tengo un hijo de once años. Se llama Parker.
-Si Ángela me ha contado todas vuestras vidas. Se que tu tienes un hijo y Cam tiene una hija también – dijo la joven
-Sí exacto. Veo que tu hermana te ha informado bien.
-Oye, se que apenas nos conocemos pero si quieres me quedo yo esa noche con Parker. Aun no he encontrado sitio para hacer las prácticas y me paso los días sin hacer nada especial. No me importa quedarme. Si tú estás de acuerdo y crees que a Parker no le importará.
-¿Lo dices enserio? Me harías un increíble favor. Solo serían unas tres de horas. Lo que dure la cena. Lo teníamos reservado de hacía mucho tiempo. Es un restaurante con lista de espera. Te pagaré, por supuesto – dijo Booth contentísimo
-Tranquilo no hace falta. Es un favor de amigos. Tardar el tiempo que haga falta. Me gusta estar con niños. En México ayudaba en una organización.– contestó la joven.
-Muchas gracias de verdad. Se nota que eres la hermana de Ángela – contestó Booth
La chica sonrió, se sintió orgullosa por ese halago.
La fiesta fue avanzando y los amigos la fueron abandonando. Y los felices papás se llevaron a su niña y la tonelada de regalos a casa.
Al cabo de un par de noches Mariah llamaba puntual a la puerta de la casa de Booth.
-Hola Mariah – saludó Booth a la joven – Adelante, como en tu casa. Estoy solo con Parker. Hannah irá directamente al restaurante
Parker apareció corriendo detrás de su padre.
-Parker, saluda a Mariah. Es la hermana de Ángela. ¿Te acuerdas de Ángela?. ¿Esa chica que pinta tan bien y trabaja con Huesos? – le dijo el padre a su hijo.
-Sí que recuerdo a Ángela. Es guay – sonrió el niño . El hecho de que la muchacha fuese la hermana de Ángela le tranquilizó un poco. ya que no le gustaba que su padre lo dejara con una desconocida.
-Hola Parker yo soy Mariah. Creo que antes de que me quede contigo me tendrías que decir cinco cosas que te gusta hacer. Así esta noche buscaremos cuales de ellas se pueden hacer dentro de casa y las explotaremos al máximo – dijo la chica mientras le guiñaba un ojo.
A Parker aquella desconocida empezaba a caerle bien.
-Voy a escribir la lista – dijo el pequeño Booth- Pero..¿Pueden ser diez cosas? – preguntó
-Claro, cuántas más tengamos, más habrá dónde escoger – respondió la joven.
El niño fue corriendo a su habitación
-Se nota que se te dan bien los niños. Gracias de veras. Te debo una. – dijo Booth – Bueno debo irme o llegaré tarde. Estaremos aquí en 3 o 4 horas.
-Tranquilo. Pasarlo bien – se despidió Mariah
Booth se despidió de su hijo y salió por la puerta.
Mariah y Parker se lo estaban pasando de maravilla, la chica había conseguido conectar con el niño y estaban jugando a un videojuego cuándo llamaron al timbre. La chica fue a observar por la mirilla. Al otro lado de la puerta vio al pequeño de los Booth. Lo conocía de la fiesta. No sabía si abrir.
-¡Oye Parker! Ven a mirar por la mirilla. ¿Es este tu tío? – preguntó la joven
El niño se subió a los brazos de la chica para poder mirar.
-Sí, es el tío Jared ¿ Qué querrá?
-Vamos a abrir y lo sabremos – contestó Mariah
La joven abrió la puerta y Jared sin mirar quién abría dijo:
-Menos mal que estás en casa Booth necesito…-entonces el joven levantó la vista y vio a la chica guapa, de cuerpo moldeado y pelo oscuro que había visto en la fiesta.
-Oh… perdona! ¿Qué haces tú aquí? No dirás que mi hermano está ahora contigo…. – preguntó el hermano del agente especial.
-¿Tío Jared! – gritó Parker mientras se lanzaba a los brazos de su tío
-¡Eh hola chaval! ¿Qué haces tú por aquí? – preguntó Jared a su sobrino
-Mamá está de viaje de trabajo y papá tenía una cena con Hannah, así que me cuida la hermana de Ángela – contestó el pequeño.
-No soy Booth pero si puedo ayudarte… – dijo Mariah
-Pues la verdad es que es algo embarazoso pedirte la primera cosa. La segunda no tanto.
-Desembucha – dijo la joven.
-He venido porque he quedado para ir a una fiesta con amigos pero necesito ir al baño urgentemente y cómo pasaba por aquí al lado….
-Pues adelante, esta casa está mas cerca de ser tuya que mía – dijo la chica
-Pero antes quiero pedirte la segunda. ¿Querrías cenar una noche conmigo? – dijo el joven
- A mi me hubiese dado más vergüenza la segunda pregunta que la primera.
-Vamos, ¿estas de broma? ¿Te das mas vergüenza pedir a alguien salir que pedir ir al baño? – preguntó Jared
-Ir al baño es algo que todo el mundo debe hacer.- afirmó Mariah – Pero pedir salir a alguien con quien ni siquiera ha hablado mientras necesitas ir al baño lo veo más vergonzoso.
-Bueno ¿y que me dices?
-Cuando vuelvas del baño te lo cuento – contestó Mariah
Al salir del baño Jared insistió en su pregunta
-Pídele mi teléfono a Booth y ya veré que hago –contestó la tía de Stella
-Una chica dura - dijo Jared - Me gusta…
-Adiós Jared.. Parker tiene que ir a dormir.
-¿Ya? – refunfuño el pequeño
-Sí Parker, dile adiós a tu tío y a la cama.
Parker se despidió de su tío y se fue a su habitación.
-Ahora que el niño no está… - insinuó Jared
Mariah se acercó a la puerta.
-Buenas noches – dijo mientras la abría.
-Espera mi llamada – se despidió Jared mientras salía por la puerta.
Mariah cerró.
Booth abrió un par de horas después de que su hermano se hubiese ido.
-¿Esta Parker dormido? – preguntó malhumorado al entrar.
-Em… sí… ¿Te ha pasado algo? – preguntó Mariah al ver el mal humor del agente
-¿No encuentras a faltar algo aquí? – preguntó Booth
-Mmmm.. no se… ¿Hannah? – dijo Mariah
-¡Exacto! ¡Hannah!- exclamó Booth
-¿Os ha pasado algo? – preguntó la joven.
-Mira tranquila. Has hecho mucho por mí hoy. Siento mi mal humor – suspiró Booth- No quiero calentarte la cabeza con esto.
-A veces va bien contarle las cosas a un desconocido. – se ofreció la joven
-No eres una desconocida. Eres la hermana de Ángela y te has quedado con mi hijo esta noche
-Ya pero yo no se nada de tu historia con Hannah – dijo Mariah – Y a veces una visión externa mejora el lío de pensamientos que uno tiene
-Bueno estará bien contárselo a alguien. – dijo Booth - Me ha dicho que quiere ir a pasar otra vez unos meses a Afganistán, que lo necesita. Me he enfadado mucho y ha dicho que hasta que se me pasara estaría en un hotel
-Bueno…todo el mundo necesita algo Booth – dijo la chica
-¡Vamos! Pero yo la necesito a ella y si ella me quisiera me necesitaría a mí. ¡No a un trabajo ni a un país que ni siquiera es el suyo! – exclamó el agente. – He abandonado muchas cosas muy pero muy importantes por ella
-¿Te refieres a Brennan?
-¿Que? ¿Cómo? ¿Qué has dicho? – se encalló Booth- ¿De dónde has sacado eso?
-Primero, soy la hermana de Ángela –sonrió la chica - y segundo… no hace falta ser físico cuántico para ver que hay algo entre vosotros.
-Te juro que no hay nada. Estoy con Hannah y yo no soy de los que engañan a las mujeres con las que están.
-No me refiero a algo físico. Sino a algo que va más allá. Algo espiritual, no se… algo que se ve muy pocas veces. – dijo la joven
Booth se la quedó mirando cuando dijo:
-Mira yo le pedí una oportunidad y ella me la negó. Después ella me la pidió a mí pero yo no podía hacerle eso a Hannah después de haber venido hasta Washington para estar conmigo. Y le hice daño a Huesos. Y ahora ya no hay nada que hacer.
-¡Venga Booth! ¿Le dices que no a la mujer de tu vida porque otra mujer a la que quieres viajó para estar contigo?
-Por eso me da rabia Mariah. Porqué para Hannah no lo soy todo y yo di lo que era mi vida por ella.
-Mira Booth no se si debería meterme. Y tampoco tengo mucha experiencia, pero ¿tu crees que cuando se habla del amor de tu vida hay que poner excusas de oportunidades y viajes?
Estás hablando de alguien a quien quieres por encima de todo. Que se ha declarado a ti, que la quieres y que aceptas que es tu vida. Se que no le quieres hacer daño a Hannah pero… A mi la excusa de que el tren sólo pasa una vez no me la creo. Hay muchas estaciones dónde coger el tren. Y Brennan te pidió una oportunidad aún sabiendo que la había perdido. ¿Porqué tu no puedes volvérsela a pedir?
-Mariah se que le hice mucho daño a Huesos y además yo también quiero a Hannah.
-Y yo me creo que quieras a Hannah pero lo de Brennan… Lo de Brennan se ve, se huele, se palpa. Es más que querer, es formar parte el uno del otro. Complementarse, fundirse. Ser uno. Como si un alma se hubiese partido en dos y cada mitad hubiese ido a parar a ti y a Brennan. Y ahora al encontraros esa alma se hubiese vuelto a unir. Booth lo vi el primer día que entré en la habitación del hospital. Y ayer en la fiesta lo volví a ver. Si yo tuviese algo así con alguien no lo dejaría pasar por nada del mundo. Pero sólo es mi opinión. – concluyo la joven. – Bueno, tengo que irme. Es tarde
Booth le abrió la puerta y cuando la chica salía la cogió por un brazo.
-Mariah. Gracias por todo hoy. No sólo por lo de Parker.
-De nada Booth – sonrió Mariah – Dile a Parker que es un niño increíble. Por cierto, posiblemente Jared te pida mi teléfono. Puedes dárselo.
-¿Jared? – preguntó Booth sin entender nada.
-Ya te lo contará. Buenas noches. – y la chica abandonó el piso.
