"La distancia no es cuanto nos separemos, la distancia es si no volvemos".

- Alejandro Sanz.

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- ¿Y que ha pasado con tu chico andrógino? - Me encontraba en la casa de Megan organizando lo que faltaba para la fiesta.

- Descubrimos nuestras diferencias -

- tu siempre le pones un pero a todos - dijo esto mientras me pasaba una serpentina para colgarla en una de las esquinas del salón.

- Esta vez el "pero" me lo puso el -

- ¿Enserio?, no me lo creo, tu siempre eres la que da su punto de vista de una manera demasiado vehemente.

- Digamos que el me devolvió el comentario -

- Hmmm... Eso si que es nuevo, casi siempre los intimidas, y después vienes y me dices que no tienen carácter. -

- Lo se, pero también te digo que ahí dos tipos de hombre: los idiotas que son fácilmente manipulables y los que se sienten Dios encarnado. Y este es uno de esos. -

- Sigo diciendo, no me lo puedo creer -

- Pues créelo, además aunque fuera diferente a los demás, yo jamás saldría o consideraría salir con el -

- Bien pues... porque ahí un amigo de... -

- ¿No crees que vas muy rápido? - ella hizo una mueca y después ambas nos comenzamos a reír al ver que "Ella" si iba demasiado rápido.

La fiesta fue lo que se supone que debería de ser, repleta de juego y uno que otro Stripper, me mantuve lo más alejada posible de todo aquello. Yo era de las que prefería mirar ese tipo de diversión que participar en ella.

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- ¿Para esto vienes de la oficina?, para meterte a otro trabajo - Decía Megan mientras nos dirigíamos a la tienda y era verdad tenia cierto toque de tontería hacer aquello. Pero quería saber que había pasado con los demás, Quería saber si Cathy no había matado a Charly o viceversa.

- Vamos, tan solo los extraño -

- Como digas - Dio la vuelta a la esquina y se estaciono frente a la tienda. Todo parecía en orden. Bajamos del auto y entramos a la tienda, note los aparadores, ya habían cambiado toda la ropa y no era de sorprender, pude ver algunos de mis diseños ellos material. Y note una cabellera rubia detrás de una revista de moda.

- ¿Cathy? - dije intentando llamar su atención. Inmediatamente levanto la vista y me miro.

- ¡Oh por Dios! - Exclamo y salió detrás del mostrador. - ¡Emily!, ¿pero que haces aquí?, deberías de estar a kilómetros de aquí - Inmediatamente se abalanzo contra mi y me abrazo fuertemente como solo ella lo sabia hacer. Aunque fuera delgada, era muy fuerte.

- Pedí unos días libres -

- Lo veo, ¡Que gusto que estés aquí!, te extrañamos mucho - Cathy me tomo por las manos y me miro.

- Yo igual, disculpa, ¿aun no has matado a Charly cierto? -

- Poco me ha faltado, créeme, es un insufrible - no pude mas que reír por lo bajo por la mueca que denotaba su rostro. - Por suerte no esta, tiene el dia libre -

- Me hubiera gustado verlo, quizá pueda venir mañana -

- ¿Te quedaras hasta mañana? -

- Hasta el lunes, así que solo que puedo venir mañana -

- Genial, así nos podrás aconsejar sobre unas cosas, ¿si quieres? -

- Pero claro -

- bien, te enseñare algunos bocetos nuevos... oh Hola Megan, disculpa mi educación es solo que... -

- Lo entiendo, la emoción, pero si me disculpan tengo una antojo de... algo dulce, así que ahora regreso -

- Claro - Megan salió. Cathy y yo son sentamos en un sillón cercano.

- ¿Y Corina? -

- Oh bien, pues eso es también una sorpresa -

- ¿Hmmm? -

- Ammm... veraz ella esta con... - antes de que pudiera terminar su frase ella miro sobre mi cabeza y su cara demostró una ligera angustia, ella se puso de pie y me miro. Mire hacia atrás y pude notar a Corina.

- ¡Emily!, pero que gusto - Corina se acerco a mi. - esto si que es una coincidencia. -

- ¿Coincidencia? -

- Si - ella miro hacia atrás y pude ver una figura alta y estilizada saliendo de entre los aparadores. Con lentes puestos y cabello recogido por una gorra.

- Señor Kaulitz, ¿Pe-pero que hace aquí? - Note el estremecimiento en mi cuerpo y el calor en la boca del estomago.

- Buenas tardes Emily, y pues tenia que comprar algunas cosas y que mejor que esta tienda - Me había quedado totalmente estupefacta ante aquella aparición tan furtiva.

- Supongo que no es tanta la coincidencia, estoy segura de que tu y Bill, han resuelto este viaje juntos - Corina ya se traía algo en la cabeza, estaba haciendo conjeturas muy aventuradas.

- No, no de echo el señor Kaulitz jamás me dijo que vendría, mientras que yo si le comunique de mi viaje - Dije mirando inquisidora a aquel que se alzaba frente a mi son su sonrisa socarrona.

- Si bueno, pero ya sabe como es esto, las ganas llegan y no podemos frenarlas -

- Si, bien, dichoso usted por poder complacer aquellas ganas, porque ahí personas que no pueden satisfacer sus necesidades con tanta facilidad -

- Entonces debo sentirme muy afortunado de poder hacerlo -

- Claro que si - ambos nos sonreíamos de la manera mas sarcástica posible, no siempre te encuentras en una situación tan ambigua como esta. El silencio se prolongo y casi me olvide de nuestros acompañantes hasta que Cathy hablo.

- Pues... ¿Corina te molestaría mostrarle los nuevos bocetos a Emily?

- No, no, por supuesto que no, es más, vayamos por ellos -

- Por supuesto, compromiso - Y así ambas salieron de aquella escena. No dudaba que no solo fueran por los bocetos si no también a compartir sus pensamientos sobre aquel momento de tensión.

Bill y yo nos quedamos en silencio unos momentos. No pareciera que ninguno fuera a romper el silencio. Entonces alguien entro en la tienda, dos jóvenes, de inmediato Bill se coloco nuevamente los lentes que se había quitado hacia unos instantes y se fue hacia unos aparadores. Normalmente no quería que lo reconocieran.

- ¿Disculpa trabajas aquí? - la chica pelirroja se dirigió a mi.

- Bueno... técnicamente si -

- entonces me mostrarías esa blusa, es hermosa -

- ¡Lo se! - dijo su amiga la rubia.

- Claro - y me dirigí a mostrársela. No podía evitar mirar como las dos chicas se secreteaban mirando a aquel joven que se mantenía alejado de ellas sin comprar nada, solo mirando. Preferí terminar aquella transacción pronto.

- Gracias -

- Si gracias - y ambas salieron de la tienda.

- ¿Es correcto que hagas este tipo de negocios? -

- ¿Es correcto lo mucho que esas dos se han tardado? -

- No, no lo creo - Sonreí amablemente y salí detrás del mostrador hacia el.

- ¿Y como va su visita? -

- Bien, bien -

- Me parece extraño que no viniese con Tom, estoy segura que lo debe extrañar -

- Si, lo extraño, pero no será por mucho ya que yo regreso esta noche -

- ¿Esta noche? - hasta yo me sorprendí por el tono de alarma de mi voz. No estaba planeado que sonara así.

- Si, como dice; tengo la fortuna de satisfacer mis necesidades -

- Por supuesto, aunque supongo que es muy pesado, dos viajes en un día -

- Puede ser, pero estoy acostumbrado -

- Ya veo - Nuevamente el silencio se hizo hasta que el lo rompió. - si quiere usted puede regresar conmigo -

"¡pero que indiscreción!" grito la voz en mi cabeza

Quizá solo quiere ser amable

"Por supuesto, claro"

- ¿Emily? -

- No lo creo, dije que regresaría el lunes y así lo are -

- Muy bien - Ahora el era el que se había sentido herido, pero no sentimentalmente si no, en su ego.

Antes de que pudiera decir algo mas, Corina y Cathy salían de su prolongado encierro.

- Que tenga linda estancia Emily - se despidió de mí y después se dirigió a las demás. Pude notar que tenía unos planes con Corina, pero ahora los había pospuesto.

- ¿Emily? - Cathy se me acerco un poco pensativa.

- ¿hmm? -

- Querida ven a ver, necesito tu opinión - esta vez era Corina quien me hablaba desde el mostrador.

La verdad era que yo no creía en las coincidencias, pero... ¿que otra explicación tenia esto?

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Continuara.

Ok, ok, estos "encuentros" me enkantan! ajajajaja ambos tienen estas peleas que me matan XDDDDD! y como les digo esta historia se cuenta sola, espero que les guste ^^! se los dejo con todo mi cariño y afecto! y ya saben cualquier detalle, me dicen :DDDD, un adelanto es que el prox. cap lo contara Bill, y ¿ustedes creen que esto fuera una coincidencia? :O!

Deka.