Jeje... lo siento, de verdad. No publique en demasiado tiempo... pero aquí les traigo el capi :D Está algo confuso, para los que no leyeron los anteriores les recomiendo leerlos, para que entiendan.

Disclaimer: Una tal Stephenie y otra llamada Kathy me robaron dos de mis más grandes obras... *auch* ok, esto les pertenece a ellas... por ahora.


CAPÍTULO 9

Caso enredado

Cuando Ángela se despertó esa mañana no esperaba nada más que un buen día en el trabajo, identificando víctimas, devolviendo identidades, ayudando gente. Lo de Zach fue una clara sorpresa, una muy grande. Pero había algo, no sabía que, que le decía que algo malo iba a pasar, algo muy malo. Dos asesinos asesinados era algo bastante raro… pero eso no era lo que iba a pasar.

MIENTRAS TANTO EN EL INSTITUTO PARA LA ATENCIÓN PSIQUIÁTRICA R. E.

- ¿Conocen a mi hermana? –preguntó la chica con rapidez.

- Sí – dijo Brennan-. Fue interrogada por un caso de asesinato.

- Que barbaridad –dijo-. Ah, lo siento, me presento, soy la Doctora Roxanne Ellendrok, soy la propietaria de este recinto.

- ¿Propietaria? – cuestionó Both-. ¿Qué edad tiene?

- Tengo 20 años, gracias por preguntar –dijo Roxanne, una chica de cabello castaño apareció junto a ella.

- Doctora - dijo-. Ah, hola Zach, te estaba buscando… no quiero interrumpirla, pero quería pedirle permiso para salir, mi amigo esta por la zona y…

Brennan casi se le tira encima a la chica que no pasaba de los 15 años.

- Tú… -dijo mirando fijamente su rostro-. Eres familia de los Cullen ¿Verdad?

La chica abrió mucho los ojos, permitiendo a la doctora examinar los ojos y comprobar que los tenía amarillos como el resto de la familia, exceptuando a Nessie.

- Bree –dijo Roxanne, seria-. ¿Conoces a esas personas?

- Eh… sí – dijo, nerviosa-. Me ayudaron cuando… estaba en peligro… son… mis primos…-

- ¿Quiénes son los Cullen? – preguntó Zach

- Son los nuevos integrantes del equipo –dijo Both.

- Son realmente muy buenos, pero tienen algo muy extraño – explicó Brennan a Zach.

- Esperen un minuto –dijo Roxanne-. Bree, Zach, ambos tienen a alguien por fuera del recinto…

- Pero… - dijo Bree-. Ellos no saben que estoy viva…

- ¿Te recibirían?

- Son ricos – dijo Both-. Su casa da miedo, en serio, claro que te recibirían… ¿Pueden salir?

- Sí –dijo Roxanne-. Pasaron un año aquí, ambos, básicamente ya cumplieron con todo y están mentalmente sanos, si ustedes van a responder por la integridad de ellos no puedo evitar que se vayan…

Bree y Zach abrieron los ojos emocionados y agradecieron a Roxanne por todo entra abrazos.

- Ya, ya, iré a visitarlos, solo no se metan en problemas ni intenten resolver cuanto homicidio hay por la zona…-dijo Roxanne con algo de diversión-. Recuerden lo que les pasó en el sanatorio…

- Mi apodo salió de allí –dijo Zach-. "El Rey del manicomio, da vida a los muertos"

- ¿Te lo dieron por resolver casos? –preguntó Brennan, con algo de orgullo cuando el asentía.

- Además… ¿Están investigando el caso de los dos asesinos muertos?

- ¿Dos asesinos?

- Ah, pensé que lo sabían –dijo Zach-. Los restos que les envié eran de una reconocida asesina dela zona, nadie podía atraparla, pero alguien hizo justicia por su cuenta, parece ser, tenía un disparo…

- ¿Cómo sabes eso? –preguntó Both, sacando su libreta.

- Porque aún tenía carne y…

- Espera un segundo –dijo Brennan, frenándolo-. ¿Restos? En la caja había armas.

- No… -dijo Zach-. Restos, yo le dije que había recogido restos ¿No?

- Además –dijo Roxanne, recordando-. Los restos estaban casi enteros, solo descompuestos, tenía una bala en la cabeza… no se usaron más armas…

- Esto se está complicando –dijo Both-. Será mejor que vallamos al laboratorio, Zach, Bree.

MIENTRAS TANTO EN EL JEFFERSONIAN…

- Emmet –dijo Bella-. ¿Qué traes allí?

- Otro paquete –dijo con la nariz algo fruncida-. Parece que su amigo les envió más evidencia, este es más grande…

Cam se adelantó a la caja, bastante diferente, y leyó la nota: "Encontré esto en el jardín" pero…

- Alguien, rápido, páseme la otra nota de Zach…

- Aquí tienes –dijo Bella pasándosela-. ¿Qué suced…? No es la misa letra.

- No, no lo es –dijo Cam-. La letra de Zach es está –señaló la caja nueva-. Pensándolo bien… la caja que recibimos primero…esa caja… ¿Dónde está?

- La tiene el Dr. Hodgins…

- Llámenlo.

El hombre entró con la caja en brazos, esta era café, era mucho más pequeña y estaba algo destartalada. La nueva caja era blanca, con el logotipo de una empresa de limpiadores, tratada con más delicadeza.

- Ni siquiera se parecen en lo físico –dijo Carlisle.

- Aquí hay algo muy extraño…

- Chicos que… ¿Qué sucede? –preguntó Ángela, llegando con Edward, que miró con suspicacia a Hodgins.

- Ángela –dijo Bella-. Por favor analiza esta nota –le llevo la nota de la primera caja-. No es la letra de Zach, no sabemos de quien es…

- Claro que…

Pero entonces Ángela vio la nota con detenimiento. Edward logro ver entre los pensamientos de Ángela a un hombre, un hombre alto, pálido, con los ojos rojos como sangre, acercándose hacia ella y… sus pensamientos se detuvieron.

- ¿Pero qué?... –Edward estaba completamente seguro de que ese hombre era un vampiro. Y algo le decía que ya lo había visto antes, en la mente de otra persona ¿Cómo Ángela conocería a un vampiro? ¿Qué tenía que ver con la nota?

- ¿Angie? -la llamó Hodgins, preocupado.

- Eh… -pareció despertar-. No, no, no es… no es nada. Solo… sentí algo raro.

- ¿Algo raro? –preguntó Cam.

- Sí… fue como una…

Edward alzó la mirada y abrió mucho los ojos, de pronto Ángela cayó al suelo inconsciente y comenzó a toser.

- ¡ANGIE!

MINUTOS ANTES EN EL INSTITUTO PARA LA ATENCIÓN PSIQUIÁTRICA R. E.

- ¡Helado! –casi grita Zach, Brennan sonríe.

Entre todas las cosas, a Both le parecía genial que Zach hubiera vuelto, pero la preocupación por el caso era demasiada. Bree llego con las cosas de ambos.

- No se porten como idiotas –dijo Roxanne, revolviéndoles el cabello, la escena era rara, ella era mucho más alta que ambos, pero no se veía mayor que Bree.

- Sí, Doctora.

Los chicos subieron a la parte trasera del auto.

- ¿Podemos pasar un momento por el parque de Futon? –dijo Bree-. Un amigo me está esperando, él también se quedará conmigo un tiempo, supongo.

Both asintió y tomo la ruta, aun pensando en lo extraño del caso: primero un tal Andrés Martínez aparecía ahorcado, recibían una caja con una nota falsa y las armas homicidas, Zach encontraba unos restos que no pertenecían ni a lo uno ni a lo otro. Hasta ahora, suponiendo que las armas tampoco coincidieran, eran 3 víctimas.

Pararon un segundo en el parque, Bree se bajó, Brennan hablaba con Zach y Both aprovecho para mirar su teléfono: tenía dos mensajes.

El primero decía que las muestras de sangre no coincidían.

El segundo decía que la sangre en la cuerda era en un tal Richard Domno y la del hacha era de Camila Julik.

Tres víctimas, estaba en lo correcto.

Un chico apareció entonces. Era muy alto, corpulento, rubio y era idéntico a Bree y a los Cullen. Ojos rojos, eso sí.

- Él es Fred –presentó Bree-. Es un amigo…

- ¿No es familia? –preguntó Huesos demasiado rápido.

- Eh… pues…

- Es como si lo fuera –dijo el chico. Both entrecerró los ojos, el chico tenía algo extraño, no sabía qué, pero era algo… repelente.

- Bueno –dijo Both-. Suban, hablaremos en el camino. Huesos, toma –le dio el teléfono-. Hay algo raro que debes saber.

El viaje transcurrió con algo de rareza. Primero porque entre Bree y Fred se hablaban tan bajito, que parecía que hablaban por infrasonido, además parecían discutir. Y segundo porque básicamente la camioneta de Both se hacía invisible ante las miradas de las personas que normalmente la miraban con la boca abierta. Llegaron al Jeffersonian.

- Los Cullen están por aquí…-dijo Brennan guiándolos-. Allí está…

Justo en ese momento, Edward alzaba la mirada a Fred y Ángela caía al suelo.