Hola :D

¡Estoy feliz, chicas! Y para que se reían con mi experiencia, les cuento, hoy me entregaron el resultado del examen de matemática entonces yo Salí afuera a esconder mi examen (es una costumbre, ya) jajjaa la cosa es que un amigo corre detrás de mi, y salimos afuera al pasillo (muchos estudiantes estaban afuera) y el intento quitarme la cátedra donde tenia escondido el examen, entonces yo al saber que no tenia fuerza contra el, me tire al suelo y comencé a reírme, y el se fijo en la gente, y comenzó a reírse también mientras me rogaba que me parara que estábamos pasando una vergüenza, así fue que nació la historia de EL CHICO de los problemas psicosociopasionales, emocionales, sentimentales y con tendencias melodramáticas incurables que al parecer ahora es acosador o golpeador de mujeres ; y LA CHICA loca de la cátedra xD , si soy leyenda en la universidad, y no piensen que estoy loca, fue simplemente un impulso jajaja.

¡Espero les guste el capitulo! Ya se aclaro todo por fin, ahora nos vamos a un punto mas romántico XD Y el sexo se acerca... ¡OH, si! Nos vemos el miércoles…. Atte. La chica loca de la cátedra :D

Capitulo X. Temas del corazón.

Cuando mi cuerpo atendió a mis llamados, y abrió mis ojos entonces recibí un fuerte de dolor de cabeza junto a una inmensa molestia para recibir los rayos del sol, eso se parecía a una resaca. Sentí otro punzón en la cabeza, ¡OH, si! Era una resaca. Mire a los alrededores buscando estar en el departamento de aquel chico, Takumi pues no recuerdo haberme movido de allí pero me encontré con la sorpresa de que estaba con Shaoran.

¡OH, mi Dios! Shaoran me vio en ese estado.

Me levante con las pocas fuerzas que tenia debido al malestar, camine hasta el baño para cepillarme mis dientes y luego salir sin importarme mi imagen hacia el salón donde creía que iba estar Shaoran, y no, no estaba allí pues el estaba en la cocina tarareando una canción mientras hacia un desayuno, me pregunte… ¿Desde cuando Shaoran tararea?

- Buenos días, Sakura – Me saludo cuando logro verme en la puerta de la cocina.
- No tan buenos – Gruñí sentándome.
- Me imagino que no, por eso tomate estas pastillas son buenas para la resaca – Le mire como si estuviera loco, no había comido nada – Y se pueden tomar en ayuna – Agrego para callar mi pensamiento.

Tome las pastillas mientras seguía viéndolo cocinar, seguía tarareando, y el desayuno se veía delicioso a pesar de que no tenía ganas de comer nada. Entonces algo hizo clic en mi mente, y recordé porque había permanecido en el apartamento de Takumi.

- ¿Y que sucedió con Emily?
- Nada.
- ¿Le darás tu esperma?
- No – Me miro para pasarme el desayuno – Creo que tengo la candidata perfecta para tener un hijo.
- ¿En serio?

- Si, ¿quieres te o café?
- Un poco de te.
- A la orden – Exclamo feliz.

Shaoran estaba feliz, pero no sabia por que. Es mas, no entendía porque pero lo estaba, estaba feliz. ¿Quién es esa mujer que es perfecta para darle un hijo a Shaoran? ¿Y por que diablos me interesa? Sacudí mi cabeza para sacar esos pensamientos. Sentí como se sentó al lado mío para desayunar al mismo tiempo que colocaba una taza de te a mi frente, estaba extraño.

- Por cierto…

Me gire para mirarlo mientras esperaba que terminara su oración.

- Cambian los planes.
- ¿De que hablas?
- El plan de 6 meses.
- Ni te atrevas a aumentar el plazo – Le amenacé.
- No, mejor será un plan de dos meses.
- ¿Dos? – Lo mire sorprendida.
- Si pero para eso tienes que aceptar mis condiciones.
- ¿Cuáles?

- Dejaremos de vernos todas las mañanas en la cafetería de siempre.
- Pero… - Esa era nuestra tradición de amigos, el no podía estar hablando enserio.
- ¿Aceptas o no?
- No se.
- Vamos Sakura, tampoco es que no nos vayamos a volver a ver nunca simplemente no nos veremos diario como siempre. No como ahora.

- Esta bien – Acepte dudando. Lo iba a extrañar.
- Bien. Quiero que vayamos a cenar esta noche.
- ¡Claro! ¡Por supuesto! - ¡Que alivio!, pensé para mi misma.

- Excelente, y la mas difícil de todas, no quiero que ser mas tu amigo quiero simplemente ser un hombre a tus ojos, quiero ser tu enamorado quien te este cortejando para algún día cuando tu me aceptes ser tu novio, robarte un beso en la primera cita, tener varias citas juntos, ir al cine como pareja, quiero hacer todo eso contigo Sakura.

Sorprendida, si. Pasmada, ¡OH, si! Congelada, ¡pero claro que si! ¿Qué se podía decir cuando tu mejor amigo se te declaraba? Porque era una declaración ¿no? ¿Y en que momento le comencé a gustar? OH, Dios… Tenía tantas preguntas, así que tome aire y comencé por ese punto, mis preguntas y sus respuestas.

- ¿Qué? – OH, si que pregunta.
- Sakura no te quedes así, como si lo que hubiera dicho fue de todo un psicópata, si soy tu mejor amigo declarándote mi amor incondicional porque simplemente ayer dijiste algo que disipo todas mis dudas respecto a si nosotros podíamos pasar de mejores amigos, a novios de novios, a amantes y de amantes a esposos ¿comprendes?

¡Esperen! ¿Yo dije algo?

- ¿Yo dije algo? – Por fin una pregunta concisa.
- Si – Suspiro para colocarse delante de la puerta, y me sonrío – Aquí, en este preciso lugar, cuando te traía hacia tu cama dijiste algo que… - Sonrío aun mas, y me felicite por hacerlo tan feliz – Fue hermoso, y esclarecedor de todas mis dudas.
- ¿Dudas? ¿Llevas pensando mucho tiempo esto?

Creo que sigo soñando, si eso es. Es imposible que Shaoran se me este declarando, es simplemente imposible.

- Desde una semana después de tu propuesta.

Espera, esto puede funcionar. Si acepto una cita, en la primera cita se permite el sexo, ¿no?

- Ni siquiera te atrevas a pensar que si tenemos una cita, tendremos sexo. Tendrás que esperar a cumplir por lo menos dos meses de novios.
- ¿No son las mujeres las que aman esperar? – Espete en contra.
- No, cuando la mujer es una virgen desesperada… Los papeles cambian – Sonrió.
- OK – Entonces tome un poco de agua, note como mi mano temblaba. Estaba nerviosa – A ver si entendí… - Le mire con la poca fuerza que me quedaba en mi cuerpo, el asintió - ¿No nos veremos todos los días como de costumbre?
- No.
- ¿Te declaras mi enamorado, y saldremos en citas concertadas cada cierto tiempo?
- Exacto.
- Si acepto, serás mi novio.
- ¡Excelente!
- Y tendremos sexo a los dos meses de novios, ¿no?
- Lamentablemente.
- ¿Lamentablemente? - ¿Acaso le molestaba que soy virgen?
- No es lo que piensas, es simplemente que me molesta el hecho de tener que ser yo quien te quite la inocencia, dejar atrás a la niña para convertirla en una mujer.
- Que dulce – Suspire enamorada, pero entonces volví a tener control de mi – No tienes que temer por eso, escucha, no soy inocente… Eso déjalo atrás, las mujeres vírgenes sabemos mas del sexo de lo que te imaginas, soy una experta… en teoría.

- ¿Cuál es el punto mas sensible de la mujer?
- El clítoris.
- ¿Cuál es la diferencia entre un orgasmo de punto G, o un orgasmo de clítoris?
- Uno dura más que el otro – Volví a sonrojarme, ¡OH, Dios!
- ¿Se puede tener un orgasmo sin penetración?
- Si lo haces bien, pues si – Tartamudee.
- ¿Te gusta Takumi? ¿Por eso has dudado tanto?

Le mire por primera vez desde que comenzó su interrogatorio sobre esos temas sexuales tan difíciles de decir en voz alta. Estaba sin expresión alguna en su rostro pero yo sabia que eso lo hacia cuando no quería mostrarse triste ni enfadado para no intervenir en la decisión de quien le esta pregunta, era su estrategia de trabajo.

Sonreí.

- No es por eso que he dudado, es simplemente que ha sido sorpresivo para mi, después de aquella vez pensé que no te gustaba y ahora me dices que estas enamorado de mi – Suspire para tomar aire – Tienes que dejarme asimilarlo, además tengo preguntas por ejemplo ¿Cuándo comencé a gustarte?
- Desde el primer día que te vi.
- Ahora si no entiendo nada.
- Te rechace para evitar que vivieras lo que he vivido toda mi vida, Sakura. Reglas, etiqueta, educación, convertirte en alguien apto para un Li, no quería eso para ti… Seria como encerrar una paloma.
- ¿Qué dije para que cambiaras tan radicalmente de opinión, de la noche a la mañana? – Recalque la palabra radicalmente.
- Pues… - Y comenzó a contar.

Me dirigí a mi puerta para luego intentar abrir la puerta con Sakura en mis brazos pero no lo logre, así que ante la atenta mirada de mi vecino, baje a Sakura al suelo dejándola apoyada en mi torso y con mi otra mano abría la puerta para volverla a cargar al estilo nupcial, y cerrar la puerta de una patada para darme cuenta de MI Sakura estaba dormida en mis brazos.

- Shaoran
- ¿Si, Sakura? – La mire pero ella seguía dormida. ¿Hablaba entre sueños?

- No puedes darle tu esperma, tú eres mío. Yo quiero tener un hijo contigo, si quieres, te lo doy.

¡OH, Dios!

- No te avergüences, estabas borracha, lo entiendo – Rió viendo mi fuerte sonrojo.

Ya lo dicho, esta dicho ¿no?

- ¿Por qué no le darás tu esperma a Emily?
- No quiero tener un hijo con ella – Entonces comenzó a reírse recordando algo, al parecer, esperaba no fuera otro comentario mío.
- ¿Qué?
- Estaba tan ilusionada con el hijo que estaba mando a hacer una foto de cómo seria nuestro hijo si somos nosotros dos sus padres, tenias que estar aquí para ver eso, fue tan gracioso, soy un gran actor… no me reí para nada.
- ¿Hablas enserio? – Reí también.
- ¡OH, si! ¿Alguna otra pregunta?
- ¿Y nuestra amistad?
- Por eso no lo hacia, porque no quería arruinar lo que tenemos… pero Sakura, piénsalo – Me tomo entre sus manos mi rostro – Nos llevamos fenomenal, nos entendemos completamente hasta sin mirarnos, nos hacen reír los mismos chistes, y somos igual de distraídos en darnos cuenta de las mentiras, a menos que sea de nosotros mismos, sabemos que nos gusta el uno al otro, y no te pido que seas mi novia, solo te pido que no me veas solamente como tu mejor amigo, sino también como tu enamorado que te esta cortejando, quiero ser el chico por el que suspires… - Tomo aire – Quiero ser aquel en el que pienses cada noche antes de dormir, y del que recibas flores todos los días si es necesario.
- Tengo miedo.
- Yo también pero pase lo que pase, lo superaremos. Lo se.
- ¿Te pones celoso de Yue, verdad?
- Acabas de arruinar el momento – Se separo de mi para ir hacia la cocina, por un vaso de agua al parecer – Pues claro que si, lo miras como si fuera el ultimo vaso de agua del planeta, me enoja.
- ¿Te hace sentir celoso?
- Te dije que me enoja verte con el.
- Vuelvo a repetir, ¿te pone celoso?

Me miro como rogando que no se lo hiciera decir, pero sonreí mas ampliamente esperando su respuesta.

- Pues si, me pongo celoso cuando te veo con el.
- Por eso te molesto lo del beso – Fui entendiendo los pequeños detalles.
- Exacto.
- Que distraída soy.
- ¿Ahora lo reconoces? – Bromeo conmigo, me reí.
- ¿Y si no me enamoro de ti?
- Lo harás, lo he estudiado toda la noche, estoy mas seguro que nunca.
- ¿No has dormido pensando?
- Ni siquiera he cerrado los ojos.

POV Shaoran

Sakura me miraba como esperando alguna mentira de mi parte, sabia que me lo merecía por mi alto historial de mujeres. Si, anoche desde que Sakura me dijo eso no pude dejar de pensar en que era lo que me impedía estar con ella. Al ver a Emily, y saber quien era, quise volver a ser ese chico de Hong Kong que no tenía ningún pasado a los ojos de mi mejor amiga, me asuste mucho.

Así que había llamado a aquella chica que después de Sakura era mi mejor amiga, Mei Ling. Ella me hizo entender durante toda la noche, pues ella se quedo despierta también, que en verdad solo me impedía estar con Sakura, y me animo a arriesgarme a estar con ella, ella me aseguro que era una posibilidad remota que la relación acabara con la amistad.

- Después de aquel día en que casi tuvimos sexo, he estado pensando…

Me sorprendí por el cambio de tema, pero era bien recibido. Fue la primera vez que sentí que estaba disfrutando de verdad, no es que las otras veces no hubiera disfrutado… Sonreí.

- ¿Si?
- Desde que entramos en la secundaria deje de verte como hombre para verte como mi mejor amigo, me olvide completamente de que eras un hombre primero que ser mi amigo, y como ignoraba eso, pensé que no me gustabas Shaoran, es mas hasta este momento me venia diciendo que simplemente estaba frustrada sexualmente, pero no, era que en ese momento en que estabas ahí abajo… - Reí ante su sonrojo cuando señalo sus senos, como los extrañaba esos pezones rosados, contrólate Shaoran.
- ¿Qué sentiste en ese momento, Sakura?
- ¡No me preguntes eso porque sentí demasiadas cosas! – Exclamo más sonrojada que nunca, escondí una risa – En ese momento me di cuenta de que estaba jugando con fuego.
- Ese era el objetivo, que desistieras.
- A pesar de que supe que estaba jugando con fuego, quise seguir jugando.
- ¿Por qué? – Cuestione confundido.
- Porque me gustas, pero no lo ignoraba. Sabes que admito mis sentimientos bajo presión, la ultima vez lo hice porque te ibas ahora lo hago porque al escucharte a ti, volví a reaccionar.
- ¿Te gusto?
- Si, y no me hagas repetirlo, me esta por dar una convulsión instantánea.
- ¿Aceptas mis condiciones entonces?

Me miro dudosa. Tenía miedo todavía. Yo también estaba aterrorizado, era un paso gigantesco el que íbamos a dar, pero ya me canse de tener que luchar contra lo que no deseo. Deseaba a Sakura de un modo salvaje, quería saber que Yue mantendría sus manos lejos de ella. Quería estar seguro de que regresara a casa cada noche, porque viviríamos juntos desde que acabaran estos dos meses. Quería, simplemente, darme la oportunidad de amar a Sakura como ella se merece.

- Si.
- Ve a cambiarte, te llevare a tu casa – Le sonreí cuando paso por mi lado.

Suspire, estaba aliviado. Pensé por un momento que Sakura me rechazaría por la presencia de mi vecino entrometido de Takumi, o el muñeco de porcelana de Yue en su vida pero gracias a Dios parece que yo le gusto más que ellos dos. ¡Le gusto!, pensé para mi mismo emocionado mientras terminaba que llevar los platos sucios a donde los ubicaba para limpiarlos luego.

En ese momento sonó el teléfono, así que lo tome sin ver el número.

Primera vez que me toman el teléfono en ese departamento.
- ¿Mei Ling?
¿Quién mas, primo querido? Llamaba para que me dijeras que tal quedo todo con Sakura ¿Ya lo hiciste?
- Si.
¡Ahhhh! ¡Que emoción! ¿Y que tal? ¿Te dijo que te amaba también?
- No hemos llegado al punto de decirnos que nos amamos, simplemente le dije que la quería y que me gustaba.

¿Y donde quedo el te amo?
- Somos adultos, no podemos decir te amo simplemente porque se nos da la gana, debemos decirlo cuando lo sentimos.
Pero tu la amas…
- Si, pero no se si ella si – Respondí mirando hacia las habitaciones, no quería que Sakura se enterara antes de que este lista.
Entonces ahora que me has decepcionado... cuéntame cual es tu plan.
- ¿Cómo sabes que tengo un plan?
¡OH, vamos! Crecí contigo, se todo de ti… Amas planear, es como si fueras un plan.
- Pues le pedí dos meses de citas, luego si ella me acepta seremos novios y todo seguirá su curso – Escuche un largo silencio de la otra línea.
¡DOS MESES!
- Pues si, un mes me pareció poco.
Me voy a casar ¿sabias? Y… ¿Sabes cuanto duramos saliendo en citas? ¡Tres semanas! ¿Dos meses, Shaoran? ¿En verdad duraras dos meses sin sexo?
- Pues… - Era hombre, ufff... - Si – Respondí seguro entonces escuche como Sakura se tropezaba en el pasillo, la mire y estaba bien, solo algo adolorida.
¿Qué pasa allí?
- Torpezas de Sakura – Respondí antes de que ella me tomara el teléfono.
¿Hola?
- ¡Mei Ling! ¿Cómo estas?
- ¡Que bueno! Ya iba a preguntarle a Shaoran de ti, tengo meses que no hablo contigo ¿Cómo va todo con tu novio?
- ¿Enserio? ¡Que emoción! Seré la única soltera del grupo – Volvió a comentar casi saltando, le había contado de su prometido, de eso no había duda.

- ¿OH, si? – Me miro, supe que le había dicho. Camine hasta mi habitación a buscar mi chaqueta para salir. Cuando regrese ella estaba sonrojada, y volví a saber, le estaba dando consejos.

En ese momento el timbre sonó así que deje a Sakura hablando por teléfono para ir en busca de la persona que tocaba la puerta, cuando me encontré cara con… Mei Ling. Me puse pálido, lo se. Ella tenía ese efecto en mí.

- ¡SHAORAN! – Grito saltando sobre mi, y tuve que contenerme para no caer ambos al suelo como en la infancia, pero no funciono caí. Tenía casi tres años que no la veía.

- Mei Ling, levántate, me estas asfixiando – Intentaba quitármela de encima, pero ella siempre tenia la facilidad de pegarse al cuerpo como una segunda piel.

- ¡Mei Ling! – Sentí como Sakura le recibía en sus brazos luego de que ella se levantaba de mi torso.

Respire profundo. Mis planes fracasaban por el día de hoy, pero entonces vi mi salvación. Era tomoyo, y Eriol. ¿Qué diablos…?

- ¿Acaso ustedes…?
- ¿Qué sabemos porque Mei Ling vino, y lo que le contaste anoche? ¡Obvio que si! – Me susurro tomoyo para luego entrar al apartamento.
- ¿Por qué siempre que intento hacer algo con Sakura ustedes vienen?
- El destino, amigo, el destino – Respondió sonriente Eriol – Aunque esta vez nos encontramos a Mei Ling afuera, pues Tomoyo quiere secuestrar a Sakura para elegir el vestido.
- No hablas enserio – Mire a las tres chicas hablando entre si, con un circulo como si fuera planeado.
- Y tú y yo iremos en busca de nuestros trajes.
- No.
- Si.
- Voy a cenar hoy con Sakura.
- Lo sabemos.
- No.
- Claro que si ¿A dónde la llevaras? – Comento empujándome fuera de MI apartamento, pero antes logre dejar mis llaves.
- Al Clow.
- ¿Clow? ¿El súper restaurante que imita una perfecta decoración del siglo XVII?
- Si ¿No te parece demasiado? – Cuestione entrando al auto de mi amigo, le deje las llaves para que Sakura usara el mío.
- Me parece perfecto para una primera cita.
- ¿Puedes creer que estoy nervioso por ello?

El auto arranco en menos de cinco minutos, así que nos encaminamos a donde sea que estaba la tienda de trajes en realidad solo estaba pensando en lo ansioso que me sentía por la cita con Sakura, como si estuviera en mi primera cita de verdad, como si nunca hubiera salido con una mujer a cenar.

- ¿Qué te hizo cambiar en realidad?
- ¿De que hablas?
- No fue ese comentario de borracha inconciente ¿o si?
- No.
- Entonces… - No quería responder.
- Ayer Sakura en medio de su estado de ebriedad, defendió a mi vecino Takumi, en ese momento sentí como algo se encendió… - Sonreí – Pensé con posesión, no quería que ella defendiera a nadie mas que a mi, que creyera en mi a pesar de todo, que no importara lo que hiciera o dejara de hacer, ella estaría siempre de mi lado en ese momento, cuando lo defendió a el, entendí que Sakura hace mucho había dejado de ser mi mejor amigo, ahora era mi compañera de vida.
- Profundo.
- Lo se, el amor hace cosas.
- Si no te conociera diría que has perdido la cabeza.

Reí. Era cierto, nunca en ningún momento se me había ocurrido declarármele a Sakura, pero en ese momento todo se puso claro y luego cuando ella dijo con posesión que quería darme un hijo, lo tuve mucho más claro, la amaba. No la iba a perder por mi estupidez, no lo iba a hacer.

- ¿Hice bien?
- ¿Eh?

Lo mire de perfil.

- ¿Hice bien en arriesgar la amistad de Sakura por ser correspondido en este amor que siento hacia ella?
- Debiste hacerlo hace años, así que ahora eso es… mejor que bien.
- Tenias que venir su cara de sorpresa, era como un fantasma, enserio me preocupe que me pudiera rechazar.

- No me imagino a ti nervioso por el rechazo de una mujer.
- Sakura es la única que me pone así.
- Estás enamorado, amigo.
- Estoy idiotizado, querrás decir – Bromee pero entonces algo en mi mente se encendió - ¿No iremos a buscar un traje, verdad?
- Tardaste mucho.
- ¿A dónde vamos?
- A donde pienso seria bueno llevar a Sakura, después de su preciada velada en el restaurante.
- ¿Una cabaña? No tendré sexo con ella, no por ahora.
- Es una cabaña, pero no hay que utilizarla precisamente para eso.
- Perdón por ser mal pensado.
- Estoy acostumbrado – Rió el pelinegro a mi lado.

- Y tendremos sexo a los dos meses de novios, ¿no?
- Lamentablemente.
- ¿Lamentablemente? – Vi su enojo así que corregí para mi salud.

- No es lo que piensas, es simplemente que me molesta el hecho de tener que ser yo quien te quite la inocencia, dejar atrás a la niña para convertirla en una mujer.
- Que dulce – Suspiro enamorada, pero entonces volvió a tener control de su expresión - No tienes que temer por eso, escucha, no soy inocente… Eso déjalo atrás, las mujeres vírgenes sabemos mas del sexo de lo que te imaginas, soy una experta… en teoría.

- ¿Cuál es el punto mas sensible de la mujer? – Pregunte.
- El clítoris – Sonrojada.
- ¿Cuál es la diferencia entre un orgasmo de punto G, o un orgasmo de clítoris?
- Uno dura más que el otro – Un sonrojo nivel 3.
- ¿Se puede tener un orgasmo sin penetración?
- Si lo haces bien, pues si – ¡Ya hasta tartamudeaba!
- ¿Te gusta Takumi? ¿Por eso has dudado tanto? – NO pude evitar preguntar.

- Hace dos días fue a la oficina una chica, llamada Emily… ¿Una de tus aventuras?
- Ni que lo digas, la peor de todas – Gruñí recordando la escena que me monto.
- ¿Qué paso? – Dijo cuando nos aparcamos frente a una cabaña que bien reconocía.
- ¿Aquí? ¿Enserio? – Asintió divertido.
- Es toda tuya hasta mañana en la noche.
- Gracias, Eriol.
- Todo por el milagro de los celos – Reí con el aunque algo avergonzado – Entonces ¿Qué paso con la peor de tus aventuras?
- Se apareció en mi casa dispuesta a obtener mi esperma.
- No – Reía Eriol mientras veíamos por dentro aquella cabaña.
- Recuerdo que aquí estuve a punto de declarármele a Sakura cuando estábamos en sexto grado.
- Si, estaba nevando ¿no?

- Si, tú y ella se perdiendo durante la tormenta, me quede muy preocupado y celoso sin duda alguna en todo ese tiempo.
- Tu y tus celos benditos.
- Ni que lo digas, pero es que eras un entrometido en nuestra amistad.
- Solo era amable, tú eras el impulsivo. No creí cuando me dijeron que eras el heredero de la familia Li.
- Que romántico – Murmure con el sarcasmo marcado, para salir al balcón – Seria mejor si estuviera nevando, seria mas como aquella noche.
- Lo se, lastima que te decidieras luego de navidad.

Y mirando aquella montaña donde una vez se formo una tormenta de nieve, y se perdieron Sakura y Eriol me di cuenta del enorme riesgo que estaba tomando pero que me satisfacía enormemente, es como si todo estuviera en su lugar. Los celos son malos sentimientos, es cierto pero a veces causan cosas positivas en la vida de las personas.