Hola bellezas jeje como vamoss espero que les ste gustando jeje

Diclamier: La historia pertenece a Nora Roberts y los personajes a Stephanie Meyer

Capitulo 10

-Perfecto -estaba tan enfadado como ella e igual de desconcertado respecto a la causa. Solo sabía que durante un momento fugaz había sentido algo por Rosalie, algo suave y relajado. Ya había desaparecido, como si nunca hubiera existido. En su lugar estaba la ira, y una necesidad igual de potente, que requería liberación-. De paso, podría tomarme una bonificación.

La aferró. Ella había sabido que no se mostraría delicado. La agarró del pelo y se apoderó de su boca. Lo que ella no había sabido, o no había querido reconocer, era que respondería de manera tan completa.

Ningún hombre la abrazaba cuando ella no quería ser abrazada. Ningún hombre tomaba lo que no ofrecía por propia voluntad. Sin embargo, Emmett la estaba abrazando y nada en el interior de Rosalie deseaba detenerlo. Defenderse habría sido sencillo, incluso un movimiento automático, pero no se debatió en los brazos de él. Le temblaron las rodillas, pero ni siquiera lo sintió. Todo estaba concentrado en la sensación que le producía la boca de él y la explosión de probarlo. Abrió los labios y lo invitó a entrar.

El rara vez pensaba en las consecuencias, y con menos frecuencia cuestionaba su instinto. Cuando había sentido la necesidad de tocarla, de tomarla de esa manera, lo había hecho. Y ya había empezado a pagar por ello. Rosalie era más que lo que había imaginado. Más suave, más delicada, más cálida. En los brazos no tenía una imagen, sino a una mujer apasionada. Incluso al descubrir y explorar el sabor y la textura de sus labios, entendió que necesitaba más. Esa era la trampa en la que había caído.

La apartó porque quería ver su cara después de que ella lo hubiera probado. Los ojos de Rosalie se abrieron despacio, tan azules que por un instante fue más vulnerable a ella de lo que ninguno de los dos habría podido imaginar. Se sintió dominado por una dolorosa incertidumbre antes de dar un paso atrás.

-Ha sido un día interesante, ángel. ¿Por qué no le pides a Matt que te encuentre a otro?

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que ella había sentido rechazo. Dolía más de lo que recordaba. El entrenamiento y el orgullo hicieron que se irguiera y que mantuviera la voz gélida.

-Si has terminado tu espectáculo de dominio masculino, ya puedes irte. Si me entero de alguien que necesite un guardaespaldas para su perrito de aguas, le daré tu tarjeta.

Cuando el teléfono sonó, Rosalie giró. Alzó el auricular, luego miró por encima del hombro hasta que vio a Emmett abrir la puerta. Volvió a centrarse en la llamada.

-Sí, hola.

La voz ya era demasiado familiar, y un grado más aterradora.

-He esperado todo el día para hablar contigo. Eres tan hermosa y excitante. Todo el día he estado imaginando cómo...

-¿Por qué no para? -el control se quebró al gritar al teléfono-. ¿Por qué no me deja en paz? -antes de que pudiera colgar, Emmett se lo arrebató.

-No te enfades -la desesperación nerviosa en la voz hizo que se pusiera tenso-. Te amo. Puedo hacerte feliz, más feliz de lo que nunca has sido.

-La señorita Cullen es más feliz sin ti -intervino Emmett con calma-. Sería mejor que dejaras de molestarla.

Reinó un silencio prolongado, y oyó que la respiración del otro lado del teléfono se tornaba más pesada.

-No te necesita. Me necesita a mí. Me necesita a mí -repitió la voz antes de colgar.

Emmett bajó el auricular despacio. Rosalie estaba de espaldas a él, pero pasado un momento se dio la vuelta. Tenía la piel tan blanca como el camerino.

-Pensaba que te habías ido.

-Y yo también -por regla general jamás se disculpaba de sus actos. No es que no creyera que no podía equivocarse, sino que las disculpas tendían a debilitar su posición. En ese caso decidió acercarse lo máximo posible sin cruzar la línea-. Mira, no tenemos por qué caemos muy bien para completar este trabajo, y a mí no me gusta dejar las cosas antes de haberlas terminado. ¿Por qué no olvidamos lo que pasó hace unos momentos entre nosotros?

Le gustaba menos ceder que a Emmett las disculpas. Pero le gustaba aún menos continuar sola. Para satisfacer tanto sus necesidades como su orgullo, le obsequió una sonrisa blanda.

-¿Pasó algo antes?

-Nada -reconoció el gesto con un movimiento de cabeza-. Vayámonos de aquí.


Wow que capi taan intenso no? a ver ustedes que opinan? jeje sii verdaa

espero sus reviews jeje