CAPÍTULO 7 (PARTE I): ¡¿Y tú qué sabes de Shikamaru?

'Ding dong' se escuchó.

-¡Joder! ¿Es que la gente no tiene nada más importante que hacer por las putas mañanas que tocar a tu jodida puerta, Shikamaru? ¡Ya es la segunda vez que se presentan a estas horas! ¡Qué pesados!

-Hmmm…-se removió en la cama.

-¡Muy bien, tú no te muevas vago idiota!-se levantó de la cama y cogió una camiseta con el símbolo del Clan Nara que se encontraba sobre el escritorio. Se la puso sin importar lo que fuera; era lo primero que tenía a mano.

-Tsk… ¡Deja de gritar! ¡Mira que eres problemática!-se quejó-. ¡¿Qué demonios te pasa? ¡¿Te levantaste de mala leche porque apenas dormimos? ¡No lo pagues conmigo!-volvió a tratar de dormirse.

-Tsk… ¡Imbécil, no pruebes de volver a dormirte porque tenemos que ir a arreglar papeleo!

-Ya, ni me lo recuerdes…-habló con la cara escondida en el cojín. 'Ding dong!'; de nuevo tocaban al timbre-. Abre, anda… Por favor... Temari…

Lo peor era que no podía negarse a sus ruegos por mucho que lo intentara. Salió de la habitación sin mirarlo. ¡Ese maldito perezoso…! Tocaban al timbre insistentemente. "¡Maldita sea, cuanta energía tienen los de esta aldea de buena mañana…!".

-¡YA VOY!-gritó molesta obligando a terminar con aquel martirio.

Tomó el pomo y atrajo hacia ella la puerta.

-¡Bue-la persona detrás de la puerta abrió abruptamente sus ojos-. B-buenos días. Temari, no esperaba encontrarte en Konoha, y mucho menos aquí… En realidad no sabía ni que habías venido.

-Pues ya ves. Yo también mi alegro de verte, Ino-rió cruzándose de brazos y apoyándose en el marco de la puerta-. ¿Cómo has estado?

-Perfectamente, ¿es que no me ves?-presumió la de la larga coleta haciendo una pose de modelo-. La vida me adora… ¿Y tú? ¿Te la has pasado llamando la atención por Konoha?

Un bostezo extremadamente sonoro hizo que la visitante echara un vistazo al interior de la casa. La otra rubia también se volteó. El Nara compareció en calzoncillos, adormecido, por la puerta de su habitación. Se adentró en el baño rascándose el trasero. Entonces Temari cruzó una mirada con Ino y sonrió con altanería.

-¿Crees que necesito más atención de la que ya tengo?

-Tsk… -apretaba los puños la kunoichi. Sus dientes rechinaban-. ¿Por qué vas así vestida?-la miró de arriba abajo Ino-. Además, eso es una camiseta de Shikamaru.

-No tengo por qué darte explicaciones.

-Hmp… No me gustas ni un pelo, nunca me has gustado.

-Ni tú a mi, pero dejemos de lado nuestras diferencias si no queremos llevar a Shikamaru por una vida extremadamente "problemática"…

-Eso te lo crees tú, es mi mejor amigo y no quiero que le hagas daño.

-¿Perdón?-cuestionó absorta-. ¿Dijiste que es tu mejor amigo?

-Si, ¡claro que lo es! Nos conocemos desde que éramos unos bebes, así que tenemos una gran amistad.

Temari rió a carcajadas.

-¡¿Qué es tan gracioso?-un fuerte enojo era notorio en las ahora no tan finas facciones del rostro de la kunoichi menor.

-¡¿Tu mejor amigo?-se limpiaba las lágrimas provocadas por la diversión-. ¡Pásame un poco de esa mierda que te has esnifado antes de presentarte aquí!

-¡¿Eres estúpida?

-Mira niñita, Shikamaru nunca ha sido tu mejor amigo, ni mucho menos… Deja de imaginarte cosas.

-¡¿Quién te has creído que eres? A parte de Chouji y sus padres yo soy la persona más importante para él, ¡por esa razón es MI mejor amigo!

-¿Ah, si?

-Si.

-¿Estás segura?

-Completamente.

-¿Quieres que le preguntemos?-hizo amago de rotar el torso para hacer opinar al aludido.

-¡No es necesario!-gritó molesta. Temari la miró inquisitiva.

-Dime, ¿qué signo del Zodiaco es?

-¿E-eh…? ¡E-el…! ¡E-etto…!

-¿Cuánto mide? ¿Cuánto pesa? ¿Cuáles son sus hobbies? ¿Cuál su comida favorita y la que mas odia? ¿Cuántas misiones ha realizado en total? ¿Qué pie calza? ¿Cuál es el color que más le gusta? ¿Y su número favorito? ¿Lo sabes?

-¡P-pues…! ¡B-bueno… pues…! ¡No! ¡No lo sé! ¡Pero eso no son más que pequeños detalles!

-¡¿Pequeños detalles? Si no sabes estas cosas básicas de él, ¡¿que cojones se supone que sabes? Para conocerlo desde hará ya 19 años no tienes ni puta idea de cómo es. ¿Y tú te haces llamar su mejor amiga? Vergüenza me daría a mí colgarme esa etiqueta sin dominar ni siquiera con seguridad el día en que nació. Lo conozco desde hace 8 años y soy capaz de adivinar hasta lo que piensa. Sin embargo, ¿cuántas veces te has equivocado con tus predicciones? ¿Cuántas veces te has sentido fuera de lugar cuando estabas con él? Parece que vas por la vida a ciegas, sin darte cuenta de que no eres capaz de hacer algo favorable por él.

-¡¿Y dices que tú todo eso si lo sabes?

-De pe a pa.

-Demuéstralo.

-Veamos, Nara Shikamaru, 19 años actualmente, nacido el 22 de septiembre, por lo tanto, es virgo. 1,70 cm de altura y 53,4 kg de peso. Sus aficiones son echarse la siesta, mirar las nubes y jugar al Go o al Shogi. Su comida favorita son las caballas y las algas y odia a muerte los huevos cocidos… Ha completado 41 misiones oficiales, en total: 8 de rango D, 5 de C, 9 de B, 19 de A y 1 de S. El color que más le gusta es el azul celeste porque le proporciona mucha tranquilidad y le recuerda a aquellos momentos que pasa observando el cielo y sus queridas nubes.* Y me da la impresión de que de ahora en adelante el 14 será su número preferido.

-¿Y eso porque?

-Porque ayer era 14.

-¿Y?

-No lo entenderías. Son cosas entre él y yo-sonrió gloriosa.

De nuevo el sonido de una puerta cerrándose interrumpió su duelo de palabras.

-¿Quién es, Temari?

-¿Por qué no vienes y lo ves por ti mismo vago zopenco?-contestó.

-Mendokusai…-se encaminó hacia donde se encontraba Temari, pero al llegar a su meta, se mantuvo detrás de ella.

-Oh, Ino. Buenos días. ¿Cómo estás?-se rascó la cabeza Shikamaru.

-Muy bien, ¿y tú?

-Radiante.

-Bueno aquí os dejo para que habléis, apuesto lo que sea a que la conversación me aburriría. ¿Piensas desayunar algo?

-Si te animas a preparármelo si. Haz lo que a ti te apetezca. La verdad hoy me da flojera todo.

-Claro, es lo mínimo que puedo hacer. Pero espabila, porque hoy te toca currar, que te quede clarito-dicho esto le plantó un beso en la mejilla y partió dejándolos solos en la entrada. Él suspiró.

-Que plasta, está todo el rato encima de ti… No me cae bien.

-No te pases ni un pelo, Ino. Me da igual lo que opines, para ser sinceros.

-¡Pero…! Shikamaru, yo solo querí-

-Lo que sea, Ino, no seas problemática ya de buena mañana, ¿quieres?… Dime, ¿qué te trae por aquí?

-Bueno, iba directa hacia la torre Hokage y pensé que quizás gustarías de acompañarme hasta allí-se dibujó una amplia y boba sonrisa en su cara llena de alegría de suponer que aceptaría gustoso.

-Lo siento… Me temo que hoy no…

-¿Qué? ¿Por qué?-se decepcionó.

-Temari está viviendo en mi casa, y yo soy su guía… Así que es mi obligación acompañarla. Además, ella se irá en un par de días y prefiero pasar más tiempo a su lado.

-Oh, claro, como no… Temari-se enojó-. Bueno, mira haz lo que quieras, pero luego no me busques.

-Ino, ¿se puede saber qué te pasa?-enarcó las cejas sin comprender el por qué de tanto rencor-. Y… ¡un momento! ¿Cuándo te he buscado yo a ti?

-¡Encima lo niegas!

-¿Qué? Ahhh, ¡mendokusai! Lo que tú digas, ya me estás calentando el tarro… No me apetece discutir así que nos vemos por la torre, ¿vale? Adiós…

-¡E-espera, Sh-shik-!-pero le cerró la puerta suavemente en las narices.

Shikamaru soltó una bocanada de aire y divisó a Temari con los codos apoyados sobre la barra americana y la barbilla siendo sujeta por sus manos.

-A veces agota mi paciencia-aclaró Shikamaru.

-"Oh, si Shika, acompáñame aquí y allí de compras…" "¿Qué me queda mejor rosa o lila?" "¿Por qué no dejas en paz a Temari y vienes a dar una vuelta conmigo?" "Temari no me cae bien porque no es súper híper ultra mega guay como yo"-la imitó con burla-. Tiene una voz estridente y molesta que te taladra los oídos. Sintiéndolo mucho, no la soporto.

-Venga, no empieces tu también, mira que sois complicadas las mujeres. Aunque debo admitir que estoy de acuerdo con lo de la voz…

Temari ya se había cambiado de ropa. Vestía un kimono más corto que el que habitualmente llevaba puesto. Pues éste le parecía más cómodo.

-Apresúrate, cámbiate y desayuna algo.

-¡Si mi capitana!-hizo burla tras recibir tantas órdenes por su parte. La hermosa rubia sonrió-. ¿Tú ya te has comido tu parte?-quiso saber mientras se acercaba a la barra americana.

-¿Es que acaso pensaste que me iba a esperar a que terminarais la charlita tú y la pija?

-Vale, vale, ya lo he pillado…-dijo sentándose en una silla-. Maldición…

-¿Qué ocurre?-preguntó saliendo de la cocina para posicionarse cerca de él.

-Había algo que me habría apetecido mucho más que toda esta comida.

-¿Ah, si? Dime, y quizás pueda preparártelo…

La atrajo hacia él cogiéndola de la muñeca y la otra mano se hundió en su dorado y maravilloso bosque de hebras. Le arrebató un beso, aun a sabiendas de que después de lo ocurrido la noche anterior no podría conformarse únicamente con aquello.

-Quieto parado-se separó Temari empujándolo con los brazos-. No me hagas llegar tarde.

-¡Oye, es que sino no voy motivado a trabajar! ¡Ni un pequeño descansito me puedo tomar!-se enfurruñó Shikamaru.

-El problema es que si me decidiera a motivarte no nos presentaríamos ante Tsunade en todo el día, ¿no crees?-le puso un dedo en la punta de la nariz y lo deslizó fugazmente.

-Tsk… Secundo la moción. Eres un "non-stop"-dijo haciendo referencia a la lujuriosa noche pasada.

Ella rió desmesuradamente ante aquel comentario.

-Puedo resistirlo todo menos la tentación. Que se te quede grabadito en el cerebro. Luego no me vengas con arrepentimientos o con quejas de que estás exhausto, esas cosas pasan por creerte único vencedor de un juego de dos ganadores-le guiñó un ojo y salió por la puerta.

-¡Ey, espérame!-gritó Shikamaru colocándose rápidamente el uniforme de Ninja mientras se dirigía hacia ella.

-Corre, no te espero-ni se inmutó y continuó caminando.

-¡Qué problemática!

-¡Tsunade-sama!-abrió de sopetón la puerta una colérica Ino.

-¡¿Qué maneras son estas de entrar en mi despacho?-la riñó la Hokage.

-¡Perdón, perdón! ¡Es que es muy importante!

-Más te vale que lo sea.

-Verás, acabo de venir de casa de Shikamaru… Él… Él… ¡Temari está viviendo en su casa!

-¡¿Qué? ¡¿En serio?-miró a Shizune desconcertada. Ésta solo sonrió.

-Si, y lo que es peor… ¡Creo que ha pasado algo entre ellos!

-¿A qué te refieres?

-Bueno… Temari… Temari me abrió la puerta y… Llevaba puesta solo una camiseta de Shika y Shikamaru… Solo iba en ropa interior… ¡Es inaceptable! ¡Ha pasado de ser un guía a ser su amante!

-¡¿C-COMO HAS DICHO?-se levantó violentamente, cosa que provocó que la silla chocara con la pared de detrás. Golpeó la mesa con las manos y quedó estupefacta en espera de más información.

-¡Eso mismo! ¡A mi también me parece increíble!

-Tsk… Joder, maldito Shikamaru-se dejó caer pesadamente sobre la butaca.

-No creo que sea culpa de Shikamaru, en todo caso de Temari.

-Me parece que he ganado yo, Tsunade-sama… Me debe un mes de vacaciones…-interrumpió Shizune mostrando una amplia sonrisa a su jefa.

-Ni lo sueñes, no puedo pasarme un mes sin tu ayuda.

-¡Pero es lo que apostamos! ¡No puedes echarte atrás ahora, Tsunade-sama, eso sería injusto! Debería quedar como una buena perdedora, Tsunade-sama y concederme mis mesecitos a la bartola… Reconoce que has perdido… Te dije que estos dos acabarían juntos…

Ino las observaba detenidamente; no entendía nada.

-¡DE ACUERDO! ¡En el caso de que lo que dice Ino sea verdad, las tendrás! ¡Pero cállate ya y no me restriegues tu victoria por la cara!

-¡¿Entonces podré irme tarde a dormir y despertarme a la hora que quiera? ¡¿Y no tener que arreglar tus papeles? ¡¿En serio?-sus ojos se pusieron llorosos (estilo anime).

-¡Que si pesada!

-¿Qué d-dem…? ¿Me podéis explicar que está pasando?-quiso saber la de la coleta.

-Nada especial. Shizune y yo apostamos sobre Shikamaru y Temari, y si ha pasado lo que tú dices, entonces Shizune ha ganado. Yo aposté que lo suyo solo era amistad. Shizune dijo que llegarían a ser más que amigos-aclaró Tsunade-. Nunca romperé mi mala racha en las apuestas-sus ojos se tornaron cascadas de lágrimas.

-¡N-no me puedo creer que haya venido aquí a contaros algo grave, y que lo único que os importe es una endemoniada apuesta!-rebentó Ino.

-¡Es que para lo único que nos interesaba su relación era para conocer el vencedor y el perdedor! Realmente lo que hagan o dejen de hacer con su vida personal no es de nuestra incumbencia. Si ellos son felices entonces está bien.

-¡¿Q-qué? ¡¿P-pero es que no lo entendéis? Él es de Konoha, ¡y ella es de Suna! Él es su guía, ¡y ella emabajadora! Él tiene 19 años, ¡ella tiene 22! ¡22!-remarcó la cifra.

-¿Y? ¿Y qué Ino? ¡No hay barreras en el amor!-gritó furiosa. Como Hokage respetaba a todos sus shinobis y kunoichis, pero Ino nunca acabó de congeniar con ella… ¡Tenía una voz exasperante y se exaltaba por todo! Realmente la sacaba de sus casillas…- Si estás celosa vas y hablas con ellos, pero no vengas aquí para hablarme de nada más que de gilipolleces. ¡¿Ha quedado suficientemente clarito?

-S-si, Tsunade-sama-cerró los puños con fuerza y apretó los dientes.

-Godaime-sama…-una perezosa voz las interrumpió. El dueño de ésta terminó el proceso de abrir la puerta y cedió el paso a su ahora furiosa acompañante.

-¡Oh, Shikamaru, Temari, precis-

-¡Esto es de película!-se dirigió a Ino-. ¡¿Pero como puedes ser tan hija de perra de venir aquí a soltarlo todo con tal de joderme? Bueno, ¡de jodernos!

-Yo…-le temía, por mucho que quisiera esconderlo, su mirada asustadiza la delataba.

-¡Y vosotras dos!-esta vez las aludidas eran la Hokage y su fiel ayudante-. ¡No me puedo creer que realmente apostarais sobre nosotros! ¡¿Es que acaso es tan divertido entrometerse en la vida de los demás? Con todos mis respetos, Godaime-sama, eso ha sido un golpe bajo- Se abrió paso entre Shikamaru e Ino y salió por la puerta tal cual había entrado, con la diferencia que estaba altamente llena de rabia e incredulidad.

-¡Oe, Tem-! Tsk… Mendokusai. Estaréis contentas-hizo un ademán para tratar de alcanzar a la rubia pero la autoridad de la Hokage se lo impidió.

-¡Shikamaru, quédate aquí!

-¡P-pero-!

-Nada de peros, espérate he dicho-ordenó-. Ino, fuera.

La de la coleta, aun en shock, partió sin rechistar. Por los pasillos de la torre Hokage -a consecuencia del poco tiempo de diferencia con el que habían salido del despacho- se topó con cierta enemiga que acabaría por aborrecer de tanto verla. Posó la mano en su hombro pretendiendo detenerla.

-¡No me toques!-apartó con despreció de una ligera bofetada el brazo para luego volver a retomar su nervioso paso.

-¡Hey! ¡Temari, espera!-la siguió.

-¡Que no me sigas! ¡No quiero verte la cara por muchos días, a ser posible; meses, incluso años! ¡Deja de amargarle la existencia a Shikamaru y a los que lo rodean, ¿quieres? ¡Eres un estorbo, por si no te has dado cuenta!-la cruda y verdadera realidad a su parecer. Y si le dolían las palabras, genial, porque no se arrepentía de haberle dicho todo aquello. Alguien debía pararle los pies, y no le importaba ser ella la que lo hiciese.

-¡No te pases, que tampoco te he hecho tanto!-rechistó.

-¡¿Ah, no? ¡¿Te parece poco venir a quejarte a la Hokage sobre la relación –que es absolutamente ajena a ti- entre Shikamaru y yo para intentar que lo relevaran del puesto? ¡¿Para alejarlo de mí? ¡¿Para estropear la relación entre Suna y Konoha? De verdad, me pregunto que diantres pasa por tu vacía cabeza. ¡¿En qué cojones estabas pensando, Ino? ¡¿Me lo explicas?

-Yo… Yo… ¡Yo quiero mucho a Shikamaru…! Quería acercarme un poco más a él…

-¿Que lo quieres mucho? ¡Si de verdad lo quisieras lo dejarías ser feliz! ¿A caso no ves que cuando está más animado es cuando rondo por su lado? ¿No te das cuenta de que es importante para mí tanto como yo para él? Deja tus celos y tu codicia a un lado y piensa un poco en Shikamaru, porque no estás siendo nada más que ambiciosa.

-¡El amor que siento por Shikamaru ha hecho que me cegaran los celos! ¡Y no me digas que tengo o que no tengo que hacer, Temari!

-¿Amor…? ¿De qué amor estás hablando?-a Ino se le daba de maravilla hacerla perder la compostura-. ¡¿De qué puto amor estás hablando, Ino? ¡Hace probablemente semanas, seguramente días, estabas llorando la pérdida de Sasuke! ¿Cuándo te has dado cuenta de que existía Shikamaru, cuándo has dado por perdido a Sasuke? ¡Estás siendo muy injusta! Vienes a joder porque te has dado cuenta de que Sasuke no es un hombre que sea capaz de amar y menos a alguien como tú. Siempre os ha odiado, a ti y a Sakura. Tal y como él decía, no sois más que dos molestias. Os la pasáis llorando y quejándoos de todo. Sakura por suerte ha decidido cambiar, y por esa razón creo que la eligió a ella, pero tú… Tú eres la que está irritante últimamente, eres la típica niñata superficial y pija que le van los tíos perfectos y cachas. Que estén tan buenos que se te mojen las bragas con solo verlos. Nunca has sabido apreciar a Shikamaru… No has sabido ver lo increíble que era. Sin embargo apareces de la nada, diciendo que sientes algo hacia él; que lo quieres. Habiéndolo ignorado toda tu vida, desconociéndolo por completo. ¿Qué clase de amiga eres? ¿Qué demonios intentas llegar a hacer? Y no me voy a morder la lengua más, porque si nos ponemos en ese plan, tú eres la que la tiene más larga. Espero que con un par de palabras y mano dura se te bajen esos humos tuyos, porque no quiero tener que recurrir a la violencia. Ándate con cuidado, Ino…-la amenazó sutilmente.

-¡Comprende que de repente me siento excluida! Apareces tú y Shikamaru empieza a darme de lado, y bueno, ¡Choji también se lleva bien contigo!-la inquietud de su estado y la objetividad en las palabras de Temari la harían llorar. Las lágrimas se encontraban a dos pasos.

-¿No has pensado nunca que desde un principio has estado excluida? ¿Que en realidad tú te has creído estar dentro del grupo? ¿Que tus actos te han llevado a donde estás hoy? Piénsalo bien, hoy por la mañana me has demostrado no saber NADA sobre Shikamaru. Teniendo en cuenta el repentino interés que te ha venido, a mí me huele de que es el primer hombre que tenías a mano que fuera guapo y estuviera bien formado. Si no comprendes en absoluto a Shikamaru, no me imagino la insignificante información que debes tener sobre Choji, porque seguramente la frivolidad que te caracteriza te hace verlo como un chico corpulento y punto, ¿no? Porque no sabes ver más allá-le dio la espalda-. Ahí te quedas, no vuelvas a hablarme, ¿quieres? Espero que te sirva un poco de escarmiento y te espabiles. Nos vemos-caminó hacia la salida y la luminosidad del exterior disolvió su silueta, dejando a una enojada y ridiculizada Ino.

-Shikamaru, ¿me harás el favor de disculparte con Temari de nuestra parte?

-Si, por supuesto… Otra cosa es lo que ella decida hacer… Ya la conocéis-suspiró-. ¿A quién se le ocurre apostar sobre una relación entre vuestros subordinados? Y además siendo Temari de otra aldea…

-Bueno, es que es muy interesante lo vuestro.

-¿Y eso porqué?

-No sé, se os ve muy unidos y a simple vista os lleváis de maravilla. En un arrebato se nos ocurrió jugar un poco con ello.

-Ya no sabes que hacer para tratar de ganar una apuesta-se carcajeó. Shizune hizo lo mismo en silencio para que su jefa no la descubriera.

-¡¿PUEDES REPETIRLO OTRA VEZ, NARA?-se levantó de la silla apoyando un pie encima de la mesa y arremangándose la capa extremadamente enfurecida.

-¡G-g-gomen! Lo siento muchísimo Godaime-sama, ¡lo dije sin pensar!-recelaba su vida, lo mejor sería pedir unas disculpas por su osadía y evadir toda complicación.

-¡Y tú deja de reírte, Shizune!-le reprimió a su noble amiga.

-¡Hai, hai!-dijo haciendo un gran esfuerzo por reprimirse.

Tsunade se tranquilizó y se sentó de nuevo en su butaca. Un aire completamente pacifico la rodeaba en aquellos momentos. Sonrió amablemente. "Esta mujer es absolutamente bipolar. Pero esa sonrisa me da mala espina…", comentó Shikamaru para sus adentros.

-Bien, Shikamaru, puedes irte-el aludido ya estaba por marcharse, sin embargo la Hokage de nuevo inició una conversación y lo obligó a detenerse y encararla-. Pero antes de que lo hagas, dime la verdad… ¿Qué pasa entre vosotros dos?

-¡¿Huh?-la pregunta lo había sorprendido y un notable sonrojo se asomó a flor de piel.

-Esta en vosotras creer lo que os de la gana, ¡no pienso decir nada por una simple apuesta!

-No, no, Shikamaru, esta vez esa no es la razón… Realmente tengo una gran curiosidad hacia lo vuestro-entrelazó las manos a la altura de su boca, apoyando los codos en la mesa y torció la boca en gesto pícaro-. ¿Y bien?

-Pues… ¡No pienso hacer declaraciones! ¡Lo siento!-huyó de aquella comprometida situación, no queriendo luego llevarse una reprimenda por parte de Temari.

-¡E-esp-espera Shik-… ¡Bah! Es inútil…

-Y, Tsunade-sama, entonces, ¿qué hay de mis tan esperadas vacaciones?-puso cara de cordero degollado y se acerco a ella para darle pena-. He ganado la apuesta… ¿Cuándo las puedo coger?

-¡Ni lo sueñes, no hay vacaciones que valgan!

-¡¿Qué…?-alargó el sonido de la e, haciéndole ver su frustración.

-No tenemos una afirmación de ninguno de los envueltos, así que la apuesta aun no ha quedado concluida.


Me acabo de dar cuenta de que a la hora de editar el documento se quitan los signos de exclamación de la pregunta D: Así que si veis que falta alguno no es por mi, es por el programa de subir el documento... :S

Gomen! Llegué con un dia de retraso, pero es que estuve ocupada estos días y no tuve tiempo para encender el ordenador -.-''

En fin, más vale tarde que nunca, ¿no? :3

Sayoooo!