Bad Romance
Capitulo: 9
Nadien digo que sería fácil
Enjoy ;)
XX
Betty iba de un lado para otro con los nervios hechos trisas mientras Bonnibel iba como en la tercera taza de té cuando escucho que ella suspiraba y corría a tomar el teléfono móvil.
—Ni siquiera lo pienses Betty.
La pelirroja gruño.
—Simon va a regresar y no quieres que te escuche verdad —susurro apaciblemente mirándola con aburrimiento.
—No puedo más, necesito...quiero hablar con él.
Bonnibel negó.
—Mírate, estas comiéndote las uñas pensando en lo que Simon podría estar haciendo ahora y tú pensando en correr con tu amante.
Betty la maldigo con la mirada pero aun así tomo el móvil en las manos. Bonnibel negó y se levantó paseándose hasta la salida de la pequeña habitación.
No podía seguir viendo esto sin decir nada.
Flash back:
Lo vio de pie detrás del escritorio que compartían usando la bata blanca de laboratorio. Era la primera vez que se veían y ella ya estaba desarrollando una fijación por el chico castaño de los lentes redondos azules.
Él era inteligente, tan inteligente como ella. Se pasaban toda la clase compartiendo sus observaciones y riéndose de bromas que solo ellos comprendían.
Pero no todo es perfecto.
—Wow, que es esto.
Desde el otro lado del laboratorio casi vacío ella echo un vistazo hacia la chica de cabello negro largo que estaba maravillada con los colores en el tubo de cristal.
—Mi reciente invento.
No supo que estaba enamorada de él hasta que lo vio ver con tanto cariño a la chica que siempre al final de clases venía a buscarlo. Bonnibel por primera vez supo lo que era odiar a alguien.
XX
En quinto grado Bonnibel dejo el laboratorio para probar en la pintura.
—No comprendo Marceline—dijo y ella se giró en seguida. Hay estaba él con la misma chica mirando el cuadro que ella había pintado, internamente gruño porque ni aquí podía estar lejos de él.
—Oh vamos, son las montañas de tu libro.
Ella frunció el ceño. Marceline Abadeer era tan tonta que no diferenciaba una broma de la verdad.
—Simon—se quejó pero rio cuando por fin se dio cuenta de que era una broma y que su amigo estaba tomándole el pelo.
Bonnibel no comprendía porque Simon Petrikov estaba tan enamorado de Marceline Abadeer.
XX
Cuando todos se graduaron ella fue a la ciudad de Uuu para completar sus estudios en un verdadero laboratorio científico. Hay conoció a Betty Grof y a Harry Kent, dos científicos brillantes que le enseñaron tanto.
Ella comenzó a amar su nueva vida, su trabajo y a sus amigos... pero tan de repente.
—Bonnibel, ¿eres tú?
—Oh, Simon...hola...
—Hey, ¿ustedes se conocen?
Simon sonrió encantador.
—Es una de mis amigas de Ooo—respondio.
—Wow, entonces mi novio y mi mejor amiga se conocen.
Todo se repite de nuevo.
Fin Flash back
Bonnibel suspiro y fue a su habitación con el único pensamiento de que estaba harta de seguir sirviendo de cuartada para Betty.
Flash back:
—Betty...donde está la...
Al abrir la puerta los vio, estaban besándose como una pareja libre solo lo haría. Ellos saltaron y trataron de explicarse pero para ella era más que obvio.
XX
—Por favor Bonnie, no le digas nada a Simon...esto...esto fue solo un error.
—Está bien...pero...
No dijo más, ella cumplió lo que prometió y se quedó callada más de lo que le hubiera gustado hacer.
"Ella esta ayudándome" era lo que solía decir todos los sábados por la noche cuando él llamaba, pero no se sentía mal por él después de todo él también jugaba a espaldas de ella. Tal vez no como Betty, pero ese brillo en sus ojos tampoco podía ser bueno.
Fin flash back
Bonnibel escucho que cerraban la puerta y rio cuando escucho la rápida despedida que Betty le daba a Harry.
¿Estaba mal regodearse del dolor que sabía que está sintiendo ahora el castaño al saberse acorralado?
XX
Marceline se levantó y miro hacia el techo de la habitación, no quería seguir siendo como que estaba haciendo algo incorrecto, ella quería ser dura y convencerse de que anoche había sido el final pero estaba aún atrapada en lo recuerdos y emociones.
—Dime...dime que estarás hay aun cuando la última palabra este dicha, solo recuérdame porque te sigo queriendo y esperando cuando sé que jamás volverás...
Las palabras murieron poco a poco pero esta vez fue lo suficiente fuerte como para no llorar por que sintió la presencia de Gumball al otro lado de la puerta.
—Puedes entrar—le dijo echándose hacia atrás incomoda en la pijama rosa que Gumball le dio anoche cuando entro a la casa después de la dolorosa despedida.
—Oh, ¿te desperté?, perdóname...
Marceline rio divertida pues no recordaba haber dormido en toda la noche.
—No te preocupes, ya estaba despierta.
Gumball vio como hacia mueca y sonrió divertido porque ese pijama rosa esponjoso se veía tan fuera de lugar en ella.
—Te parece gracioso verdad—dijo ella levantándose.
—Bueno, un poco...
Ella pensó que no lo golpeaba solamente porque él la había ayudado mucho ayer. Mejor fue a recoger la ropa que usaría hoy para ir a recoger su equipaje y despedirse de sus amigos.
Mientras abotonaba los vaqueros miro hacia su pequeño móvil purpura sobre la bañera y antes de ir por la camisa lo encendió y miro el mensaje que había recibido antes de venir.
"Si te interesa llámame P"
Miro hacia su reflejo y suspiro pesadamente. Había pospuesto esto solo para venir, esto que podía ser su gran oportunidad.
— ¿Quieres un aventón? —pregunto Gumball golpeando la puerta un par de veces.
—Sí, gracias.
Marceline se puso la camiseta y anudo su cabello antes de salir a cumplir con el pelirosa. Ambos bajaron a tomar el desayuno con Agatha; ella no dejaba de darle miradas de curiosidad.
Ayer por accidente la había escuchado con el chico castaño mientras hablaban en el jardín y estaba tratando de comprender algo de toda esa situación.
Ella después de todo estaba cuidando a su querido nieto.
Marceline por otra parte estaba ocupada viendo los mensajes de Jake y Finn con una sonrisa. Fue cuando Jake le dijo que podía pedirle cualquier cosa que simplemente le dijo que le trajera su equipaje.
Jake que recién se despertaba recogió su móvil y miro el mensaje se giró hacia su hermano profundamente dormido. Sabía que si le contaba lo que tenía pensado hacer Marceline él seguramente trataría de detenerla llevando a Simon para lograrlo.
No sabía mucho de eso pero estaba seguro que lo más correcto para esos dos era estar un tiempo separados antes de que su amistad terminara a causa de sus malas decisiones y arrepentimientos.
El chico se levantó y fue a donde supuso que estaba la maleta de Marceline. Pero cuando estaba por salir se dio cuenta de que Betty estaba hablando con alguien de una manera bastante sospechosa.
—No, de verdad quiero verte Harry...Simon esta...no quiero verlo en este momento.
Jake se quedó estático.
—No, es solo que quiero sentirme...bien, antes de todo esto de la boda.
Betty se dio cuenta de la cabellera amarilla y se quedó de piedra con el móvil aun en su oreja. Jake no espero más y salió para después irse a prisa a hacia la salida.
XX
Simon estaba en su habitación mirando las argollas sobre la vanidad y gruño frustrado cuando volvió a retorcerse su corazón pensando en la mirada dolida de Marceline. Casi por instinto fue a sacar la botella de licor que sabía guardaba siempre en uno de los cajones de su escritorio.
Sonrió cuando vino a su mente el recuerdo de como llego a poseer la vieja botella llena de polvo. El regalo de su padre cuando se graduó y le dijo que iba a casarse.
Cuanto se había decepcionado cuando les presento a Betty como su prometida.
Bebió un largo trago e hizo una mueca por el sabor. Por qué de todos las cosas que su padre pudo obsequiarle, ¿porque una botella de vino? Él odiaba el sabor de todo lo relacionado con alcohol.
"Algún día nuestros hijos se casaran, ya lo veras Amanda"
Otro trago generoso empujo el recuerdo que apenas estaba visible.
Flash back:
—Por qué no quieres jugar con ella Simon.
El pequeño castaño dejo de ver el libro de dibujos para ver a su madre.
—Porque es mala mama, ayer vi como golpeaba a un chico de tercer año.
—Bueno...eso es...
La mujer suspiro. Hace unos días por casualidad se topó con la madre de Marceline cuando esta entraba toda apurada para recoger a su pequeña cuando por accidente dejo caer su bolso. Habían hablado un rato y ella le conto que su hija estaba muy sola.
Por inercia pensó en su hijo cuyos amigos eran contados con una sola mano y simplemente decidió que ellos harían una buena pareja de juego.
—No importa, ella es una chica muy mona y necesita compañía.
Sonó el timbre y apareció la madre de Marceline con la niña detrás de ella en un vestido purpura y una mochila color negro con pequeños murciélagos grises.
—Hola, lamento la tardanza.
Mientras ella conversaba sobre lo que podía y no podía hacer la chica Simon le dio una mirada a Marceline. Ella lo había visto algunas veces siempre con la nariz en los libros así que no le sorprendió verlo ocupado con uno bastante grueso, solo le asombro ver que estaba leyendo "Drácula"
—Ok, Marcy estaré aquí a las ocho, se amable con Simon ok.
Amanda acuclillada miro a su hija y antes de irse le dio un beso en la frente. Marceline se despidió de ella y fue con el chico a ver en que capitulo estaba.
—Por qué no se conocen mientras les preparo la merienda.
Simon suspiro.
—Oye, tú estás en mi clase ¿no?
Él se acomodó las gafas y la enfrento. No quería que mañana Finn se burlara de él por no poder enfrentarse a la temida niña.
—Si
Marceline hizo una mueca de medio lado. Este chico de verdad no le tenía miedo, parecía el tipo de persona que le fastidiaba pero aun así se sentó a su lado.
Flash Back
A si habían sido desde siempre, los mejores amigos. Ellos siempre se reunían en los descansos para compartir un libro, el almuerzo oh simplemente jugar un juego de esos que le gustaban al castaño y frustraban a la pelinegra.
Simon apretó los puños y se levantó decidido.
Pensó que podría hacerlo, supuso que no sería difícil olvida...pero no podía él la quería a un después de que sabía que quizá esto heriría a Betty, no podía seguir y simplemente adoptar una vida miserable llena de arrepentimientos.
XX
Bonnibel estaba en las escaleras cuando Simon salió casi corriendo hacia la salida. Lo supo, él estaba dirigiéndose con Marceline...no podía permitirlo.
—Simon.
Él con la mano en la perilla se giró hacia la pelirosa.
—A... ¿a dónde vas?
Simon abrió la puerta y sin decir más salió con ella siguiéndole insistentemente los pasos. Betty miro por la ventana y temió lo peor así que tomo sus llaves y corrió a tomar el auto.
XX
Marceline estaba afuera sentada en el porche de la casa con Gumball a su lado hablándole de su tienda en Ooo cuando el auto de Jake se detuvo y descendió el chico todo apurado. Ambos lo miraron con curiosidad y preocupación.
Jake miro a Marceline.
—Ella esta engañándolo...
La pelinegra se inmuto.
—Simon...Marceline tienes que...
Gumball vio cómo se ponía de pie con un semblante serio.
— ¡Marceline! —grito corriendo detrás de ella lo mejor que pudo.
XX
No muy lejos de donde estaban Simon con Bonnibel trataba de hacerla a un lado lo más amablemente posible pero ella insistía en detenerlo.
—De verdad Bonnie, necesito pasar.
Ella negó.
—Vas con Marceline verdad—dijo de repente mirándolo a los ojos.
Simon se dio cuenta del tremendo rencor en los ojos de la chica. Él asintio sin vergüenza o recato que tenía que tener un hombre comprometido.
—Por qué.
—Bueno...porque necesito disculparme y...
— ¡NO!, ¡porque siempre tiene que ser ella! —grito con puro odio sorprendiendo a Simon.
—Por qué siempre tienes que correr hacia ella.
Bonnibel exigió explotando por fin después de tantos años en silencio.
—Bonnie—dijo haciendo una mueca de tristeza. Pero la chica lo tomo de los brazos.
—Simon, por favor yo...yo te he querido desde siempre, desde antes que apareciera Marceline.
Simon se sobresaltó cuando ella apretó con demasiada fuerza.
—Yo...yo solo...necesito que...creo que esto no es una buena idea, hay que regresar a la casa.
Ella negó.
—No Simon, ella tampoco te merece, ella te ha estado engañando.
Ampliando los ojos Simon empujo a la pelirosa.
— ¡Que! —grito.
—Simon yo solo quiero que no sigan engañándote.
Agitando la cabeza Simon miro a la chica con incredulidad.
—No, explícame de que estas hablando.
Bonnibel suspiro.
—Recuerdas el compañero de Betty, el tipo con pésimo sentido del humor—le dijo y el asintio. Muchas veces se había topado con él.
—Ellos...ellos han estado saliendo desde...hace mucho tiempo.
Simon se llevó una mano a la frente y se puso a pensar si de verdad estaba creyendo todo esto. Pero con pesar se dio cuenta que si creía capaz a su novia de hacerle esto.
Nunca lo perdono cuando pospuso su matrimonio, ella nunca le creyó esa pobre excusa de que necesitaban más tiempo.
—Simon.
Betty estaciono el auto y salió corriendo pero se detuvo cuando vio la expresión en el rostro de su novio se quedó estática donde estaba.
— ¡Simon!
Marceline estaba cruzando la calle cuando el castaño se giró a verla, pero lo que le causó un gran susto fue ver el auto que venía a toda prisa hacia la pelinegra.
— ¡MARCELINE!
Todo paso demasiado rápido solo tuvo el tiempo justo para ver como todo sucedía frente a sus ojos como una especie de momento detenido en el tiempo.
— ¡NO!
Y todo había sido su culpa.
XX
Hola mis queridos lectores soy yo de nuevo actualizando después de un buen rato. Hoy no le echare la culpa a mi portátil, he estado pasando un buen tiempo en uno de mis pasatiempos.
Pero hace unos días me di una vuelta por mi perfil y vi los nuevos comentarios ;) gracias a los que comentan, le dan click en favoritos y que siguen mis locas historias.
Estaré actualizando pronto, pero mientras tanto a los que les guste ver videos los invito a darse una vuelta por mi canal de YouTube y dejarme un comentario XD
Búsquenme como Ángel Dramático.
Bueno sin nada más que decir, hasta la próxima ;)
