Bueno chicas, es domingo, así que toca capitulo. Justo como había prometido. Suelo cumplir mis promesas jajaja. Bueno vuelvo a disculparme por los posibles errores al adaptar el fic. Aclarar que el primer libro de la saga, es una traducción hecha por fans, muchas cosas que salen a relucir en el segundo libro descuadran totalmente con la primera parte, cosa que estoy intentando arreglar. He conseguido solo esa versión del libro además del libro original en inglés y estoy intentando que quede perfecto para que no haya lagunas. A todo eso sumarle que estoy quitando muchas cosas, para que tampoco sea aburrido, pero muchas veces es imposible porque soy humana y se me pasan cosas. He revisado este fin de semana todos los capítulos, subsanando los fallitos espero que ya todo esté perfecto :) , así que gracias por la paciencia y por avisarme, lo aprecio mucho.
Y como siempre muchas gracias por todos los reviews:
gencastrom09,franchiulla,Sweet22,cynarabueno,MsCarolinaVictoria,evazqueen,MissMariFranco,aquarius7,maria lurasch, jkto. Sois un amor me encanta leeros, porque me inspira a seguir adaptando esto, porque le veo mucho potencia a la saga, gracias a todos los que leéis sin comentar, que si algún día os animáis estaré encantada de leeros :)
Así que no me entretengo más y vamos con el capitulo.
Recuerdo que tanto la historia como los personajes de OUAT no me pertenecen.
Capítulo 9
Estaba ansiosa por nuestra aventura de ir de compras, así que esperé a Regina frente a mi edificio. Cuando llegó conduciendo un Mercedes SL Roadster, me deslicé en el asiento del pasajero.
"Bonitas ruedas." Ahí estaba con su sonrisa increíblemente sexy
"Me alegro de que te guste."
No sabía dónde mirar primero, al coche deportivo o a Regina que llevaba unos oscuros y apretados vaqueros pitillo, camisa granate y unas sandalias negras de 12 cm de tacón.Vamos de infarto. Nunca la había visto con ropa casual, de hecho esa ropa le quedaba igual de bien que esos trajes de ejecutiva agresiva que solía ponerse, ese nuevo look hacia que mi sangre se alterara. Bueno, Regina en general hacía que mi sangre se alterara.
"¿Así que también conduces?" no se me daban bien las charlas sin sentido, pero esa tensión sexual que bullía ente nosotras necesitaba ser silenciada. Esta mañana había decidido que hoy sería un día libre de sexo, porque necesitaba contrarrestar cualquier apego con distancia.
"¿Por qué te sorprende tanto?" Me miró por encima del hombro antes de cambiar de carril. Me encogí de hombros, asegurando mi cinturón de seguridad.
"Como siempre usas el chofer." Conducía de maravilla y verla conducir me excitaba.
"¿Cuál es la diversión de tener un coche increíble y no conducirlo…?"
"Bien visto."
En el siguiente semáforo, Regina me miró por encima de sus gafas de sol de RayBanAviator.
"Estas increíble, Emma. Como siempre." Su voz era pura seducción, tiré del dobladillo de mi vestido azul, preguntándome si siempre había sido tan corto como parecía de repente.
"¿Me estás piropeando para ver si así te dejo que elijas lo que me pruebe?"
"Voy a elegir lo que te pruebes de todos modos."
"Por supuesto que lo harás…" Era ella la que iba a pagar de todos modos.
Condujimos en silencio durante unos minutos, intercambiando miradas ocasionales que sostenían el peso de nuestra atracción. Bajo ciertas circunstancias, el coqueteo y la tensión serían divertidas, pero no cuando me sentía tan fuera de lugar.
"Um, Regina, ¿te importaría que hoy solo compremos?" Le pedía a Dios que ella entendiera lo que quería decir sin deletrearlo.
Ella lo hizo. Un breve destello de decepción cruzó su rostro o tal vez fue mi imaginación. "Lo que quieras, Emma." Su voz parecía rígida.
Inmediatamente me arrepentí. El estado de ánimo coqueto y divertido se desvaneció, Regina se volvió reservada y retraída. Consideré retirar mis palabras, pero, ¿cómo podría hacer eso?
"Vamos a Zelena's" dijo después de unos minutos sin mirarme.
"¿Zelena, tu hermana?" La hermana de Regina, Zelena era dueña de una popular boutique en Greenwich Village. Era el tipo de lugar al que sólo se podía entrar con cita previa y una cartera llena, pero por lo que había visto desde los escaparates, esa mujer tenía una gran talento.
"Sí. Una de sus amigas le ha organizado una fiesta para su bebé, así que creí que no estaría en la tienda. Pero se enteró de que iba a llevar a mi novia e insistió en estar allí para conocerte. Lo que significa que estamos oficialmente en el trabajo. ¿Eso sería un problema?"
"No, por supuesto que no." Mis manos empezaron a sudar. Eso solo me pasaba a mí, en vez de haberme preocupado por si tenía algún impulso de acechar a Regina por la red, debería haber hecho todo lo contrario. Acecharla por la red. Entonces habría tenido más información sobre la supuesta mujer de mi vida. "¿Y si me pregunta cosas? ¿Sobre ti? ¿Sobre nosotras?" ¿Y cómo podríamos ser capaces de lograr la imagen de una pareja feliz cuando la tensión era palpable?
"No te preocupes por eso. Estaré ahí contigo. Tu simplemente sígueme el rollo. Además, es poco probable que tengas la oportunidad de hablar en absoluto. Zelena es muy habladora." Puso los ojos en blanco.
"Pero, ¿qué debo hacer?" pregunté nerviosa
"Simplemente ser mi novia."
"¡Oh Dios mío, Regina, me dijiste que era preciosa, pero no tenía ni idea!" La alegre pelirroja que estaba de pie frente a mí estaba claramente emparentada con Regina. Zelena continuó hablando mientras me escaneaba de arriba abajo, dando vueltas alrededor de mí. "Me lo voy a pasar genial vistiéndola. Tiene mi tipo favorito de cuerpo, pecho perfecto, buenas caderas y…" se detuvo mientras levantaba mi vestido ya corto. "¡Fantásticas piernas, Regina!"
La sonrisa maliciosa de Regina apareció mientras apretaba mi mano.
"Sí, estoy muy familiarizada con el atractivo físico de Emma." Zelena golpeó a su hermana juguetonamente.
"Eres una chica muy mala." Entonces me miró y jadeó, tapándose la boca con la mano.
"¡Oh Dios mío, estoy hablando de ti en tercera persona! ¡Cómo puedo ser tan grosera! ¡Estoy tan emocionada de conocerte por fin, Emma! ¡Regina me ha hablado mucho de ti!" Ella echó sus brazos alrededor de mí en un generoso abrazo. Miré a Regina, preguntándome qué le había dicho sobre mí y cómo me había dejado tan poco preparada. Ella se encogió de hombros en respuesta y soltó mi mano, para que pusiera abrazar a su hermana. En el momento en que Zelena me soltó, me di cuenta de que tenía que dejar de preocuparme y meterme en el personaje. Tragué saliva y le sonreí
"Por fin nos conocemos."
Ella envolvió su brazo alrededor del mío, recordándome a las molestas chicas populares en la escuela secundaria que caminaban por los pasillos, aunque era verdad eso de que no era tan molesto cuando eres una de ellas. "De acuerdo, de acuerdo, no puedo quedarme mucho tiempo, lo que lamento muchísimo, así que vamos a empezar. Ya tengo un millón de ideas para ti."
No había tenido la oportunidad de mirar alrededor, observar el escaparate era una cosa pero ahora tenía la oportunidad de examinar la tienda. Aunque pequeña, Zelena's tenía una amplia gama de ropa de mujer, zapatos y complementos. Las paredes y los muebles eran de un blanco brillante, dando a la habitación un aire de elegancia.
"¿Es para el evento de mamá?" Preguntó, su frente estaba arrugada como si meditara por dónde empezar.
Regina mantuvo su mano en la parte baja de mi espalda. A pesar de saber que el gesto era parte del espectáculo organizado para su hermana, la electricidad que siempre acompañaba a su contacto corrió por mi columna vertebral.
"En un principio sí, pero vamos a ver qué más podemos encontrar. Lo que sea que Emma quiera, lo tendrá." Me miró con una mirada que sólo podía ser descrita como admiración. Dios, era tan buena.
Zelena nos miraba atentamente, así que me aseguré de devolverle la mirada, luchando por no perderme en sus intensos ojos. "Gracias." Soné más dulce de lo normal. Me volví hacia Zelena. "Regina me mima tanto. No la merezco."
Regina comenzó a protestar, pero fue interrumpida por su móvil.
"Disculpad." Sus ojos se estrecharon mientras leía el mensaje.
Zelena la ignoró y empezó a coger ropa del escaparate.
"¡Esto y esto, oh y esto será perfecto para ti!" "Aurora, ¿puedes prepararnos una sala?" Gritó hacia la parte posterior de la tienda.
Una chica alta, castaña y delgada apareció de la oficina que se situaba en la parte de atrás Y recogió la ropa que su jefa le entregó.
"¿Qué vestidor quieres usar?" Aunque le habló a Zelena, Aurora miró con nostalgia hacia Regina. Con la nostalgia suficiente para preguntarme si tenían una historia o si Aurora deseaba que la tuvieran.
Dirigí mi mirada a Regina, que seguía escribiendo cosas en su teléfono me fijé en que tenía el ceño fruncido.
"El grande por favor. Emma, esta es mi asistente, Aurora." Zelena llamó la atención de la chica. "Emma es la novia de Regina, así que asegúrate de que reciba tratamiento VIP."
"Por supuesto" dijo Aurora con una falsa sonrisa, mientras que sus ojos estaban disparando dagas hacía mí.
Cuando ésta se retiró, me incliné hacia Zelena.
"A tu asistente no le gusto mucho." Hice una pausa. ¿Debería decir más? Decidí que sí. Era la verdadera yo la que quería saber sobre Aurora y Regina, pero a la novia que había en mí también. "Y parece que le gusta Regina. ¿Hay algo que deba saber?"
Zelena vaciló, sin mirarme a los ojos. "Ignórala. Aurora ha estado totalmente enamorada de Gina desde siempre, a pesar de que no es para nada su tipo. Nada de qué preocuparse. En realidad es cómico."
Parecía estar callándose algo, pero por otro lado, tal vez estaba simplemente incómoda al hablar de Aurora conmigo, que era la novia de su hermana. Me decidí por lo último cuando Zelena me dijo. "Regina no sabe ni que existe..." Se rió.
"Lo he visto." Me reí también. De verdad, Zelena me gustaba. La pelirroja continuó recogiendo ropa y accesorios. "Regina, ¿qué piensas de éstos?" Levantó un par de tacones.
Sin levantar la vista, Regina gruñó un. "Uh huh."
Me mordí el labio, preguntándome qué estaba pasando. Regina había querido escoger mi ropa y yo sabía que quería que vendiéramos nuestra farsa a su hermana pequeña, en cambio estaba absorta en el móvil. Una pequeña parte de mi temía que estuviera así por mi petición de 'nada de sexo'
Vi que Zelena tampoco aprobaba su falta de interés…
"Gina, es fin de semana. Guarda tu IPhone". Le dio un codazo. "Finalmente tienes una novia. ¿Estás tratando de espantarla?"
Regina terminó de teclear y levantó la cabeza. "¿Hmm?"
Di unos pasos y me acerqué a ella, puse mis manos sobre su cadera "Escucha a tu hermana y deja el trabajo."
Guardó el teléfono y envolvió sus brazos a mí alrededor. "¿Te sientes ignorada?" Su rostro se había relajado, pero sus ojos aún mostraban signos de preocupación.
"Vas a hacerme creer que tienes otra chica por ahí." Tal vez tenía otra chica. Tal vez como había rechazado el sexo, ahora estaba buscando un reemplazo para pasar el rato. Deseché la idea y froté mi nariz contra la suya, no podía evitarlo, bajé la voz y pregunté. "¿Está todo bien?"
"El trabajo." También frotó su nariz con la mía, no sin que antes se asegurara de que Zelena nos estuviera mirando. Su móvil sonó de nuevo, lo sacó del bolsillo trasero de sus vaqueros, mientras seguía envolviéndome con uno de sus brazos. Su cuerpo se puso rígido. "Lo siento, nena, tengo que hacer una llamada."
¿Nena? En mi cabeza, puse los ojos en blanco.
En cambio Zelena sí que puso los ojos en blanco. "Ven conmigo, Emma. Déjala que haga su estúpida y aburrida llamada. Vamos a probarte algunas de estas cosas." Me cogió del brazo, dispuesta a llevarme al vestidor.
Regina nos detuvo. "Esperad un momento, enseguida estaré con vosotras."
"Saldremos y te mostraremos estos maravillosos trajes. No te preocupes."
"No voy a dejar a Emma sola contigo, pequeña..."
Dude si de verdad se trataba de preocupación por si su hermana nos pillara o porque no quería que me quedara a solas con la pelirroja. Decidí inclinarme por sospechar, pero seguramente era porque era por naturaleza así. Decidí que podía manejar a Zelena sola, así que me alejé de sus garras y me acerqué a la morena.
"Estaré bien, Gina." Acorté su nombre en parte por la necesidad de algo más familiar y en parte para irritarla. "Ocúpate de lo que sea que tengas que ocuparte. Pero no tardes, cariño." Tenía la intención de darle sólo un piquito, pero cuando mis labios rozaron los suyos, ésta lo convirtió en un beso profundo más de lo necesario si solo fuera para vender nuestro supuesto amor a Zelena.
La tarde pasó rápidamente mientras me probaba casi todas las prendas de la boutique. Lenny, como había insistido que la llamara, me ayudó a vestirme, combinando cada atuendo con zapatos y accesorios. Siempre me había gustado probarme ropa nueva, pero nunca me había visto ni sentido tan bien como con las opciones de Zelena. Me sentía como modelo.
Con cada cambio de oufit, desfilaba para Regina, que sonreía y asentía mientras hablaba por teléfono. De vez en cuando sacudía la cabeza en señal de desaprobación, por lo general cuando un traje era ligeramente subido de tono. Y un par de veces vi el destello de deseo en sus ojos, como aquel que había visto en la noche que la conocí. La noche en la que me reclamó. Esos trajes eran los que añadí como mis favoritos.
Cuando elegimos el vestido que llevaría en el desfile de moda, además de un montón de trajes, Zelena trajo un vestido de noche negro con un corsé. "He reservado el mejor para el final." Dijo.
Aunque la idea de usar el corsé alrededor de Regina me puso un poco nerviosa, por aquel segundo encuentro con ella, pero nunca había visto algo tan exquisito como el vestido que la pelirroja sostenía, sabía incluso antes de ponérmelo que sería magnífico.
Zelena ayudó a que me quitara el sujetador y que me lo pusiera.
"Regina me contó que te conoció en algo relacionado con la universidad." Dijo mientras comenzaba a enhebrar los cordones del corset.
Tragué saliva. Asumí que Regina diría a la gente que nos conocimos en el club, pero eso tenía mucho más sentido. Daba a las ficticias Emma y Regina tiempo para enamorarse. Aun así, me confundió por un momento, me detuve antes de contestar. "Sí, era un simposio de graduados en Stern." Zelena apretó otro cordón.
"Tengo que saberlo, ¿fue amor a primera vista para ti también o sólo para ella?"
Así que ella había reivindicado amor a primera vista. Un detalle muy bonito.
"Sin duda para mí también lo fue."
Vi sonreír a Lenny a través del espejo.
"Es todo tan romántico. El cómo te quería contratar que tú ya tuvieras un trabajo y que ella comprara el club solo para acercarse a ti."
Me quedé sin respiración, sorprendida por el guion de nuestra farsa. "¿Ella te dijo eso?"
Zelena se llevó las manos a la boca, con los ojos muy abiertos. "Oh, Dios mío, ¿no lo sabías?"
No, claro que no lo sabía. Como si Regina me contara esas cosas… pero lo que realmente me llamó la atención era la posibilidad de que aquello pudiera ser verdad. Fue algo que descarté la primera vez que lo pensé. Pero ahora, ahora no podía descartarlo tan fácilmente.
Además, no podía pensar en eso ahora. No cuando Zelena todavía estaba asustada por si había dicho algo que no debía. Traté de calmarla. "Fue una locura romántica, no creí que ella se lo contara a nadie…"
Lo que dije funcionó. El rostro de Lenny se relajó.
"Es sorprendente. Suele ser muy reservada con sus sentimientos. Está cambiada…" Ella se alejó de mí. "Y este vestido es perfecto, vas hacer que se vuelva loca. ¡Estas increíble!"
Tenía razón, me veía increíble. Cuando salimos del probador, Regina hizo algo más que sonreír y asentir. Colgó el teléfono quedándose boquiabierta.
"¿Te gusta?" Ya sabía, la respuesta por sus hambrientos ojos. Esa mirada suya, nunca dejaba de excitarme, nunca dejaba de hacer que mis bragas se mojaran.
Asintió, aparentemente sin palabras y amé el hecho de que fuera yo la que la llevara a ese estado. Eso me hizo sentir atractiva y poderosa más de lo que jamás me había sentido.
"Wow, Gina sin palabras." Dijo Zelena, con las manos descansando sobre su embarazado vientre.
Ignorando a su hermana pequeña, Regina se acercó a mí.
"Estás impresionante, Emma."
"Gracias." Susurré. Este momento era para nosotras, no para Zelena. Estaba hermosa para ella y eso la hacía aún más hermosa para mí. También hizo que mis pezones se pusieran duros como una piedra, una situación incómoda sobre todo llevando un corsé.
"No tengo que preguntar si vais a comprar este."
"Nos lo quedamos." Regina no me quitó los ojos de encima.
"Me voy a cambiar." dije yZelena miró su reloj.
"Mierda, ¿de verdad es tan tarde? Tengo que irme. Enviaré a Aurora para ayudarte." Me abrazó rápidamente. "Es maravilloso conocerte por fin. Nos vemos mañana en el desfile. "
Entré al vestidor, sin ganas de encontrarme a Aurora. Intenté desatarme el corset sola, enganchándome una uña en uno de los hilos. Estaba examinando la uña, cuando sentí las manos de Aurora deshaciendo los cordones. Fue tan desagradable que ni si quiera saludó al entrar. Levanté la vista de mi uña. Pero no era Aurora quien deshacía mi corsé sino Regina.
Sus ojos se encontraron con los míos. Lentamente sin romper el contacto visual continuó aflojando los cordones de mi corpiño. No la detuve y ella tampoco preguntó. Cuando terminó, el vestido cayó al suelo, dejándome con nada más que los tacones y el fijo tanga.
Los ojos de Regina se abrieron y mi sexo se apretó.
La quería. Todo lo que dije sobre las relaciones saludables y no saludables, no importaba. Estaba en esto con ella. Ya no había vuelta atrás.
Sus manos se deslizaron por mi cintura, uniendo sus dedos por encima de mi ombligo. Entonces, mientras una acariciaba mi pecho, la otra se movió debajo de mi tanga.
Separé las piernas invitandole para que se sintiera mi necesidad. En ese momento supo lo mucho que la anhelaba, estaba vergonzosamente mojada por ella.
Continuó amasando mi pecho que estaba de repente pesado y tierno mientras ella chasqueaba el pulgar por el pezón erecto. La atención que le dio, magnificó la acción más abajo, su dedo volviendo a burlarse de mi clítoris. Dejé escapar un gemido entrecortado. Estiró sus brazos sobre mi torso, sosteniendome mientras me debilitaba por el placer, cerré los ojos para saborear el clímax.
"Emma, abre los ojos." La voz de Regina en mi oído me sobresaltó haciendo que abriera los ojos. "Mira lo hermosa que te ves cuando te corres."
Mi historial sexual era todo un desastre. Habitaciones oscuras con socias medio borrachas con manos torpes. Manteniendo mis ojos abiertos sólo por accidente. Espejos y lugares públicos no estaban en mi lista de fantasías. Pero vi su mano moviéndose en mi centro, su pulgar rodeando mi clítoris, su dedo sumergiéndose en mi coño. Ella tenía razón era hermoso.
Era hermoso cómo ella me acariciaba, sabía cómo hacer para sentirme bien, cómo mi piel se sonrojaba y mi espalda se arqueaba. Era hermosa la forma en que me sostuvo cuando me sacudí en sus brazos, mi orgasmo moviéndose a través de mí en una larga erupción.
Todavía temblando, me di la vuelta y acerqué mi mano a la cremallera de sus vaqueros, la miré a los ojos y sonreí. Los tacones que llevaba hicieron que quedara justo a su altura. Sin ningún pudor la empujé hacia la puerta del vestuario y le bajé los vaqueros junto con su fina lencería.
Y hundí rápidamente dos dedos en su coño.
"¡Joder, Emma!"
Nuestros ojos se encontraron, la conexión entre nosotras era terriblemente intensa y el pánico corrió a través de mí.
Se mordió el labio para reprimir los gemidos que amenazaban con escapar, consciente de que sólo una puerta se interponía entre nosotras y Aurora, que probablemente estaba doblando y colgando todos los trajes que había desechado, mientras que yo estaba follando a la mujer de la que estaba enamorada.
Pero cuando se corrió Regina, no contuvo su grito.
Me agarró del cuello y me besó con intensidad, nos separamos para tomar aire y entonces me susurró al oído.
"Esto, preciosa. Esto es real."
Sobra decir que estoy enamorada de Zelena ¿no? La verdad es que es uno de los personajes que me encantan, simplemente muero de amor, vemos como Emma poco a poco se está empezando a "obsesionar" con Regina. Sus problemas son graves y en cualquier momento puede colapsar ¿no? aunque en el próximo veremos por fin a la madre de Regina, todos sabemos que es Cora, obviamente. Dejarme que os diga que amo a Cora, en la serie, estoy deseando verla esta noche en el capitulo, el siguiente capi fue el que me impulsó a adaptar este libro, ya os señalaré la escena. Además por fin entenderemos por qué Regi dice que no puede amar... muajajajaja
En cuanto a Elsa, ese personaje dará mucho de qué hablar. Demasiado diría yo jajajaja
