Hola a todos...

¿Cómo están?, espero que muy bien y felices. He aquí el capítulo 09 de esta historia que al parecer solo les hace sufrir(?)

Disclaimer: Hetalia no me pertenece. Hablando de eso, tengo un profesor que se parece a Estonia (:

Advertencias: Contenido sexual explícito, sino les gustan, no lo lean.


¿Cómo se puede sobrellevar un amor no correspondido?, la verdad es que nadie te enseña a hacer eso, como nadie te enseña a amar a una persona, son cosas que vas aprendiendo en el camino de tu vida.

Yo, acabo de ser rechazado por quien quizás, ha sido la persona que más he cuidado en la vida, pero es respetable su decisión, porque al igual que yo, está enamorado de un cejudo que lo ha cambiado de alguna manera.

-Antonio, vamos.- comenzó a consolarme mi mejor amigo, un alemán llamado Gilbert.

-¿Dónde quieres que vayamos?- dije apenado. Por lo general andaba con una sonrisa en el rostro, pero ustedes entenderán porque ahora no lo hago.

-No puedo creer que hayan pasado dos semanas y aun sigas siendo infeliz.- suspiró.- Francis no quisiera verte triste por su culpa y ya sabes que no eres el único desgraciado que está con penas de amor.

-Lo sé.- suspiré y lo miré.- Tienes razón, debo ser fuerte y superarlo.- sonreí a medias.

-Ese es el Antonio Fernández Carriedo que conozco, joder.- sonrió mi amigo y me abrazó.

Ese día había decidido dejar por fin a Francis ser feliz como quisiese, aunque no fuese conmigo, pero su enamorado también lo había rechazado y de la manera más dura que la que él usó para rechazarme, admitió amar a otra persona. Al menos, el francés de ojos azules y cabellos rubios había sido un poco más sutil para hacerlo y gracias a ese cejudo lo estaba pasando horrible.

-¿Puedo unirme a su celebración?- sentimos que dijo el francés una vez entró a la cocina.- Quiero celebrar que hace 2 semanas atrás, me di cuenta de que soy pésimo escogiendo amores.- bajó la mirada.

-Vamos Francis, yo también estoy de la misma manera que tú y no te considero un pésimo amor.- sonreí a medias. ¿Por qué me hace esto?, lo que menos quiero es consolarlo, porque si lo hago olvidaré que existe el cejudo y volvería a dar todo por él.

-Aun creo que es un castigo divino por lo que te hice a ti y por Jeanne.- suspiró.

-¡DEJEN DE SENTIR LASTIMA POR USTEDES PORQUE LOS RECHAZARON!- gritó Gil.- Antonio, no es mi culpa que Francis te haya rechazado por el cejudo Kirkland y Francis, no es mi culpa que el cejudo Kirkland te haya rechazado porque ama al estadounidense.

-Gilbert.- dijimos al unísono con Francis.

-Me cansé de esto, hoy nos vamos a beber y conseguiremos chicas lindas o chicos guapos, como ustedes quieran.- murmuró molesto.

-Yo paso.- suspiró el francés.- Quiero quedarme a ordenar mi habitación.- sonrió.

-Está bien, ¿tú que dices, Antonio?- me señaló y sonrió.

-Claro, yo te acompaño.- sonreí animado.

Gilbert es uno de los mejores amigos que he hecho desde que me fui de casa, junto con Francis, porque a pesar del amor, es mi mejor amigo también. Le agradezco demasiado al alemán que me esté apoyando en este momento tan difícil, con una sonrisa en el rostro.

-Genial, después de servir la cena, nos vamos a beber sin control.- sonrió mi amigo.

-Les deseo lo mejor chicos.- suspiró el francés nuevamente.

-Ven con nosotros, Francis.- Gil se acercó a él y lo abrazó.- No puedo dejarte solo con esto, además eres mi amigo al igual que Antonio, no creas que me vas a dejar de importar o que te voy a negar como amigo porque lo estoy apoyando.- sonrió.

-Lo sé, pero prefiero llevar esto solo.- sonrió a medias Francis.- Ya bastante tuvieron con ayudarme a superar a Jeanne, para que me ayuden a superar a Arthur.

-Antonio, ¿puedes venir un momento?- la conversación fue interrumpida por Lovino, el secretario de nuestro jefe.

-En un momento, Lovi.- sonreí animadamente.

Debo admitir que desde que lo conocí, Lovino me ha llamado demasiado la atención, no tanto como para reemplazar por completo a Francis, pero me atrae mucho.

-Estoy aquí, ¿órdenes del jefe?- lo miré preocupado.

-No, es para invitarte a beber.- suspiró sonrojado.- No creas que se repetirá bastardo, pero quiero hacerlo ahora.

-Claro, con Gilbert estábamos hablando de salir a beber.- sonreí.- ¿Después de la cena?

-Está bien, maldición.- suspiró.- No te tardes, bastardo español.

-No lo haré, Lovi~ -dije, mientras veía que se iba a su puesto de trabajo.

Caminé nuevamente a la cocina, para encontrarme solamente con Francis.

-¿y Gil?- busqué con la mirada al mencionado.

-Está en el baño.- soltó el francés, sin apartar la vista de la olla.

-Ya veo.- suspiré y comencé a caminar hacia la nevera.

-¿Vas a salir con Lovino?- inquirió, cuando levantó la mirada.

-Sí.- sonreí.

-Ya veo, me alegro por ti.- sonrió.- Espero que todo vaya bien.

-Merci.- murmuré en francés, a pesar de que hace mucho que no hablamos ese idioma.

Cuando iniciamos nuestro trabajo en Inglaterra, yo era el único que tenía completo conocimiento del idioma, por lo cual, cuando el primer ministro Nicholas Shepard instauró un curso de inglés avanzado para mis amigos, les ayudé con ello.

-Hace mucho que no hablabas francés, me alegra saber que aún lo manejas bien.- sonrió.

-Como oí una vez, el cerebro no tiene capacidad de olvidar y solo se ejercita.- sonreí.

-¿Qué hablan?- nos interrumpió Gil, cuando llegó.

-Nada importante.- lo miré sonriente.

Después de esa charla un tanto incomoda, el día siguió su transcurso normal, hasta la cena. Mientras todos comían, yo me arreglaba para ver a Lovino y Gilbert, con los que me comprometí a beber.

-¿Nos vamos?- sonrió el alemán.

-Claro, pero antes…- lo miré.- Se me olvidó mencionarte que Lovino me invitó a beber también.

-Tranquilo, me quedo conversando con Francis.- rió con su peculiar risa.- El asombroso yo no se va a aburrir con facilidad.

-Está bien.- sonreí y caminamos para juntarnos con los faltantes en esta reunión.

Cuando nos encontramos en la entrada, vi como estaban esos dos hablando de algo que no me pude percatar muy bien, pero se veía serio porque Lovi estaba molesto y Francis cabizbajo.

-Llegamos.- sonreí.

-Te tardaste, bastardo.- soltó molesto el italiano.

-Fue mi asombrosa culpa.- rió el alemán.

-Me da igual, vamos andando será mejor.- se cruzó de brazos y caminó dejándonos a todos atrás.

Al parecer estaba molesto porque nos retrasamos, pero no sé, confiando en mi intuición, creo que es otro el motivo de su enojo. Seguimos caminando hasta el bar más cercano y ahí nos separamos. Francis se fue con Gil y yo me fui con Lovino.

-Vamos a beber, Lovi~ -sonreí.

-Ya lo sé, no seas infantil.- soltó cruzado de brazos.

-¿Por qué estás molesto?- pregunté preocupado.

-No es nada, maldición.- caminó más rápido.

-Dímelo Lovi.- dije preocupado.

-No es nada, pero mira, ahí está la barra.- suspiró.- Vamos a sentarnos a conversar.

-Claro.- sonreí y comencé a caminar con el italiano.

Nos sentamos y comenzamos a beber, primero empezamos con vino y luego con lo que sea que nos ofrecía la barra.

-Hay algo que debo mencionarte.- comenzó a decir Lovino, con un poco de alcohol en la sangre.

-Dime.- sonreí.

-¿Tú quieres algo conmigo realmente o quieres olvidarte de Francis?- me miró serio.

-¿Por qué lo dices?- lo miré sorprendido.

-¡Oh, vamos!, todo el mundo sabe tus sentimientos hacia ese francés pervertido.- dijo molesto.

-No es pervertido, de hecho es un romántico sin remedio y una persona que sabe dónde puede meterse y donde no.- suspiré.

-Ya veo, eso significa que lo amas.- bufó.- Entonces, ¿qué significó nuestra primera cita para ti, maldito?

-Pues, significó que me interesas y que quiero conocerte más.- lo miré sonriente.- Recién me acaba de rechazar Francis, así que no es algo que se me olvide rápidamente.- admití.

-Ya veo, pero eso significa que tú no andas buscando nada serio con otra persona por ahora.- suspiró.

-No lo estoy buscando, pero…- comencé a acariciar su mejilla.- si llega alguien que cambie mi vida, pues bienvenido sea a mi vacío corazón.

-¡No me toques!- trató de apartar mi mano de su mejilla, pero seguí acariciándolo.- ¡Que no me toques!

-No seas así, solo te acaricio la mejilla.- sonreí.

-No lo hagas.- me miró molesto.

-Está bien, me voy a detener.- acomodé su cara y logré que me mirara directamente a los ojos.- Pero a cambio, quiero que me beses.- sonreí.

Si me preguntan, ¿por qué hice eso?, pues la respuesta ni yo la sé, quizás se deba a que estaba algo ebrio y no controlo mis pensamientos en ese estado.

-¿Qué mierda me estás pidiendo?- me miró serio.- No puedo creer que estés enamorado de otra persona y me pidas que te bese.

-Es un buen punto.- tomé su barbilla y lo besé.- Los besos no se piden, solo se dan.- sonreí.

-Estás ebrio.- me apartó y miró hacia otro lado.- No quiero que estés conmigo una noche y después termines llorando por lo que perdiste, maldito seas.- no sabía si era por la notoria ebriedad o por la vergüenza, pero estaba sonrojado.

-¿Por qué piensas que haré eso?- lo miré tiernamente.- Es como si adivinaras lo que pasará.

-Puedo decir que no he tenido buenas experiencias, la gente se metía conmigo solo cuando necesitaban un hombro para llorar y un agujero donde meterla.- suspiró.- Es por eso que decidí dejarlo, porque nadie me quería como para ser feliz conmigo.

-Ya veo.- suspiré.- Pero, yo soy distinto.- sonreí.- Si quieres, te lo demuestro.- comencé a acariciar su mejilla.

-Todos me decían lo mismo, así que discúlpame por no creer en tus palabras.- me miró serio.- ¿¡CÓMO LOGRAS HACERME SENTIR VULNERABLE, MALDICIÓN!?

-Calma Lovi~ -lo abracé.- Es bueno que sientas que puedes confiar en mí.- sonreí.

-¡Suéltame, bastardo!- me intentó apartar, pero lo abracé con más fuerza.

-No quiero, no lo haré Lovi.- dije decidido.

-¿Es qué eres idiota o te haces?- murmuró molesto.

-Sí, soy idiota.- murmuré mientras mantenía el abrazo.

Después de ese abrazo, nos volvimos a besar y comenzamos a caminar fuera del bar, mientras nos besábamos sin control y nos fuimos a un hotel cercano. Pedimos una habitación y subimos con mucho entusiasmo. Lovino estaba más ansioso que yo, si saben a lo que me refiero.

-Lovi~ -dije entre besos, mientras estábamos en el ascensor.

Cuando el ascensor marco el piso en el que debíamos bajar, comenzamos a caminar hacia la habitación, mientras nos seguíamos besando. De la emoción, se nos cayó unas cuantas veces la tarjeta con la que debíamos ingresar al cuarto, pero una vez que abrimos la puerta, él me jaló adentro y colocó el letrero de "no molestar" en la perilla.

Una vez estuvimos adentro, comenzó a besarme con lujuria, mientras acariciaba mi torso por debajo de la camisa negra que llevaba. Luego, me empujó en la cama y comenzó a besarme el cuello con desesperación.

-Lovi, tranquilo.- solté con una pequeña carcajada.- No me voy a ir a ningún lado.

-Cállate bastardo, arruinas el momento.- besó mis labios con deseo.

Vaya, vaya… cada vez me sorprende más. En la casa, es tan reservado y con suerte te decía unas palabras mientras trabajaba, pero ahora estaba demostrando un lado salvaje y tierno, muy oculto en su interior, solamente a mí. Comencé a sentirme un poco culpable porque sentía que lo estaba utilizando como pañuelo de lágrimas, como plato de segunda mesa, pero ahora eso no me importaba del todo, solo quería sentir el cuerpo del italiano unido con el mío, sin pensar mucho en las consecuencias.

Comencé a formar parte del acto, cuando me había quitado mi camisa y estaba a punto de retirar mi pantalón. Lentamente, acaricie su torso también, haciendo más roce en las partes donde sentía que era más sensible. La ropa comenzaba a sobrar para lo que queríamos hacer, así que comencé a retirar su pantalón lentamente y miré a ese cuerpo semi desnudo que tenía al frente.

-¿Qué miras tanto, idiota?- dijo interrumpiendo mis pensamientos.

-No es nada, solo siento que eres hermoso.- sonreí.

Sé que dirán que mi comentario fue como el de una chica, pero es que no pude evitarlo. Lovi se sonrojó y apartó la mirada, mientras comenzaba a masturbarlo con las manos. Sonreí como idiota cuando sentí los pequeños jadeos y gemidos, es que era la primera vez que daba placer en vez de recibirlo.

-Bas… ¡Ah!...

-Dime, Lovi~ - sonreí, mientras seguía tocando esa parte sensible.

-Eres bueno.- esa última frase la dijo una vez alcanzó su orgasmo y se corrió en mi mano.

-Me alegro que te haya gustado.- sonreí y comencé a lamerla.

-¿Qué haces?- me miró molesto.

-¿No puedo hacerlo?- esta vez comencé a lamer más coqueto.

-No es eso…- se veía el nerviosismo que había perdido.

-¿Entonces?- inquirí.

-No es nada.- soltó serio, mientras bajaba mis pantalones junto con mi ropa interior y miraba mi miembro erecto.

-¿Algún problema, Lovino?- dije sonriente y calmado.

-N-No, bastardo.- se acercó tímidamente y comenzó a succionarlo.

-¡Ah, Lovi!- murmuré en un pequeño jadeo.

Después de que terminara con eso, volvimos a atacar nuestros torsos y cuellos, bueno, él me besaba el cuello y yo acariciaba su torso, hasta que nuestros miembros se excitaran nuevamente.

-Bastardo, hay algo que quiero que sepas.- suspiró.

-Pues soy todo oídos.- sonreí, mientras preparaba su trasero.

-Yo…- soltó un pequeño gemido, que me indicaba que había tocado el punto exacto.

-¿Tú?- seguí ensanchando la entrada, mientras él gemía por lo bajo.

-Yo me…- gemido.- siento muy…- otro gemido.- atraído hacía ti.- me miró sonrojado.

-Yo también me siento atraído hacía ti, Lovi.- sonreí, mientras retiraba mis dedos y comenzaba a penetrarlo.

Después de introducirme en él, comenzamos con penetraciones suaves para que se adaptara a mí, una vez eso se logró, comencé a aumentar el ritmo y la fuerza. Los dos ingresamos al mundo de los gemidos, a tal grado que no podíamos hablar entre nosotros, aunque Lovino no dejaba de mirarme directamente a los ojos.

Cuando terminamos, quedamos tan exhaustos, que ni siquiera pudimos conversar al respecto, solo nos quedamos dormidos. A la mañana siguiente, lo que me despertó fueron los rayos del sol y la canción que cantaba el italiano en el baño, obviamente en su lengua materna, de la cual no tenía mucho conocimiento.

Me levanté de la cama y me estiré, mientras miraba por la ventana del hotel como la gente caminaba por las calles, hablando por teléfono o escuchando música, y comencé a pensar que Londres a pesar de todo, es mágico.

-Buenos días, bastardo.- Lovi se encargó de interrumpir mis pensamientos.

-Hola Lovi.- sonreí y me di vuelta, mientras él me miraba serio y me lanzaba mi ropa interior.

-¿Podrías cubrirte?- me miró con timidez.

-¿Por qué?- hice un puchero.- Anoche me pedías a gritos que me quitara la ropa y ahora me pides que me cubra.

-¡Hazlo de una vez, maldición!- dijo sonrojado.

No objeté más, me coloqué mi ropa interior y lo abracé.- ¿Cómo despertaste?

-Abriendo los ojos, idiota.- comencé a reír.- ¿Qué te parece tan gracioso?- me miró molesto.

-No nada, es que preguntaba si estás de humor y ya veo que sí.- sonreí y guiñé mi ojo.

-No digas esas tonterías.- me miró sonrojado.- Ve a bañarte, que debemos volver a la casa del primer ministro.

-Está bien.- lo miré y caminé al baño.

Me quité la ropa interior y abrí el grifo con el agua caliente. Entré y me bañé alegre, mientras cantaba algunas canciones que se me pasaban por la cabeza. Cuando salí, con la toalla cubriendo mi entrepierna, me encontré a Lovino con una bandeja y desayuno.

-¿Vamos a compartir?- lo miré sonriente.

-Claro, por eso pedí una taza extra con café.- suspiró.- No sabía cómo te gusta, así que lo pedí cargado.

-Gracias.- sonreí y me senté frente a él, mientras tomaba la taza y comía una tostada.

-Bastardo, hay algo que quiero preguntarte, antes de que me arrepienta.- me miró serio, pero sonrojado.- ¿Tendré oportunidad contigo o sigues enamorado de Francis?

-Vaya, no esperaba que fueses tan directo.- observé como agarraba la tela de sus pantalones.- Si quieres una respuesta sincera, aún estoy enamorado de Francis, no me pidas que lo olvide en dos semanas…- me miró como si no hubiese esperanza de que lo nuestro se realizara.- Pero, como me ha rechazado, debo olvidarlo, así que si me quieres esperar y enamorarme, pues eres bienvenido.- sonreí.

-¿Cómo quieres que te esperes?- suspiró.- Yo te quiero ahora, no después.- bajó la mirada sonrojado.

-Lovino…- sonreí y aparté la bandeja, para besarlo.- Está bien, si me quieres ahora, me tendrás.

-No quiero obligarte a estar conmigo.- alejó su mirada de mi rostro.

-No lo estás haciendo.- tomé su barbilla y lo hice mirarme a los ojos.- Esto lo estoy decidiendo por mi cuenta, porque a pesar de que amo a Francis en algunos aspectos, los voy a olvidar por ti, porque te quiero Lovi.- sonreí y lo besé.

Para los que leen esto y dicen "no puedes cambiar a una persona que amas, por alguien que solo quieres", les diré una cosa, cuando el primer amor te ha rechazado, debes conseguir un segundo y además, hace mucho tiempo que comencé a titubear con respecto a mis sentimientos hacia Francis, porque desde que Lovino ingresó a mi vida, la cambió completamente y eso me hace decir que a pesar de todo, el italiano es el indicado para mí.


¡ESPERO TE HAYA GUSTADO!

¿Qué puedo decir?, Lovino es un amor (considerando que él está tomando el control de la relación, como siempre e,e) y como ven, Antonio no va a seguir sufriendo más, no al menos en el tema amoroso.

Como siempre, sus reviews me ayudan a continuar la historia y a tener una perspectiva del lector. Oh Dios mío, es la primera vez que se enojan tanto con un escrito desde "La desesperanza" (capítulo 19 de mi ahora completo primer fic) pero me alegra saber que me dejan sus opiniones, porque a pesar de estar enojados, me dicen que les pareció la historia.

Ahora a comentar los reviews del capítulo anterior (de verdad, primera vez que respondo tantos en un capítulo, muchas gracias de antemano)

NoeNoel: Primero, mis comentarios acerca del review del capítulo 7... De verdad me alegra saber que te ha gustado y descuida, no considero que seas una perver serial, yo hubiese pensado lo mismo en tu lugar xDDDDD me alegra saber que te emocionó demasiado el capítulo. Ahora vamos con lo deprimente del capítulo 8, debo admitir que cuando lo hice, estaba algo deprimida (creo que se notó demasiado XDDDD) así que por eso le di un toque de tanto sufrimiento, pero en fin a lo que vamos, tranquila ahora acabo de demostrar que Antonio va a superar a Francis y lo va a dejar, por Lovino (: y por parte de Francis y Arthur, sí el inglesito metió la pata en un pozo sin fondo, pero podemos esperar muchas cosas de él... descuida, se viene en los próximos capítulos.

Maaite: Bueno, primero que todo debo decir que no vi Skins, así que puedo decir que el drama me sale natural(?) okno... Con respecto al capítulo, pues si Arthurin metió la pata horriblemente, pero no todo está perdido (o eso creo, dime cuando suba el resto del fic). De Scott podemos esperar muchas cosas interesantes, es un personaje al que le quiero sacar mucho provecho y Alice, bueno aun no tengo decidido con quién se quedará, pero podemos decir que no será la solterona del fic xDDDDDDDDDDD y como bien dices, los sentimientos de Arthur no se basan en la calentura (:

Guest: Todos concuerdan contigo, estúpido Arthur... pero, a pesar de ser así, podemos decir que no va a querer que le arrebaten lo que es suyo.

yaoixkiss: Gracias, me hace sentir muy bien saber que me odias(?) okno, perdón, a mí tampoco me gusta hacer llorar a Francis y mucho menos a Antonio, pero acepto toda la responsabilidad de eso, era un mal necesario para el rumbo de la historia (: y tienes todo mi consentimiento para decirle a Arthur que es un puto (:

Mei-chan95: Vamos primero por la parte negativa, siento mucho hacerte enojar, pero como dije antes es un mal necesario y era un riesgo que estaba dispuesta a correr para el transcurso de la historia... además, de que Arthur de alguna manera debe darse cuenta de sus sentimientos ¿no? Con respecto a Francis, más que llorar por Arthur, le duele saber que sus actos traen consecuencias (o eso cree, por eso dice que es castigo divino), pero descuida, no creo que siga llorando más, no creas que me gusta que los personajes lloren y sufran, nuevamente admito que ese capítulo lo escribí en un momento que estaba con un poco de depresión, pero nada grave que no se solucionó. Ahora la parte positiva del review, mucho gusto, de verdad me alegra saber que tengo una psicópata y que no soy la única que hace eso en fanfiction XDDDD y ¡AFUERA LA VERGÜENZA!, me alegra saber que te gustan muchos mis historias como para que me sigas, espero que sigas comentando porque a pesar de todo, tu review me alegró el día (: así que te estaré esperando con los brazos abiertos y galletitas XDDD no tan así, pero espero más comentarios tuyos (: nuevamente muchas gracias por seguirme.

dragonadetinta96: Perdón por causarte los traumas del siglo (primero el BFT y ahora lo de que Antonio estuviese enamorado de Francis), pero igual, quería que hubiese una forma concreta de cerrar el pequeño FraIn que hice para convertirlo en Spamano (como lo vimos ahora en este capítulo). Hablando del FrUk, permiso necesito hacer algo -ríe a carcajadas.- me hiciste reír mucho con lo de "le faltó decir que estaba embarazada" XDDDD con respecto a la división de pensamiento, pues no sé que decir, también pasé por algo así cuando hice el capítulo, pero con parejas distintas D: pero bueno, eres fan del UsUk así que creo que es más complejo para ti que para mí que soy fanática del FraIn xDDDD (a propósito, ¿cuándo dije que no era fan del UsUk? D: admito que me gusta más el FrUk, pero no me desagrada el UsUk... también tengo dous de esa pareja en mi computador e.e) Como bien dices, los niños y los borrachos siempre dicen la verdad, Arthur es el claro ejemplo de eso e.e Espero te guste mucho este capítulo y nos leemos pronto (:

BCharlotte: No me mates DDDD: y yo que te amo tanto -la mira triste y se esconde.- sabes que no lo hice con intensión, pero me salió del alma D: pero espero compensarlo con los siguientes capítulos. Pero tú no te quedas atrás, me dejaste mal con el Spamano ¬¬ así que estamos en un empate de emociones XDDDDD Nada más que decir, más que te amo y que espero sigamos leyéndonos mutuamente (:

Vivi: Expresión básica tuya, cuando estás molesta: ¡TIRENLO AL RÍO Y LUEGO QUEMEN ESE RÍO! XDDDDDD más con el cejudo porque te recuerda a "ya sabes quien" e.e nada más que decir, más que te quiero mucho y espero que sigas leyendo mis historias con tanto entusiasmo como ahora (:

Bueno, sin más que decir... nos vemos la próxima semana.

Au revoir~