Capítulo 10: Siempre juntas

POV Hermione

-Ya hemos llegado

Sus pupilas se clavaron en mi figura, a la vez que mi sonrisa se ensanchaba. Había arreglado un poco la casa desde que ingresé a Ronald en San Mungo. Me estremecí al pensar por un instante en ello, y mi rostro palideció al recordar esa imagen descabellada de él colgado del techo. La sangre cubriendo la desnudez del suelo. Sus ojos, entornados hacia la entrada, fijándose en mí. Eso pudo con mi corazón, y la situación en la cual se hallaba Ginny no ayudaba nada. Mis labios se entre abrieron. Quizás para emitir alguna palabra más. Para que ella pudiese sincerarse conmigo. No solo la amaba. La escuchaba. Era mi menor amiga. Siempre lo había sido, y pese a la distancia y lejanía, lo siguió siendo. Hasta ahora, que volvíamos a ser las de siempre, pero con una sutil diferencia. Que me podía permitir quererla con todo mi corazón

No sé qué fue lo que más me agradó. Que dejase la maleta al lado de la entrada, como si fuese su hogar, o que posase su rostro en mi cuerpo, rodeando así mi cintura con sus manos, apoyándose en mí. Podía percibir el temblor de su figura, y la calidez de su piel blanquecina. Mis labios se entornaron así hacia a arriba y la observé de soslayo, queriendo besarla pero sin atreverme siquiera a ello.

Su respiración chocaba contra mí, y por ello, me ruboricé. No sabía explicarlo bien, pero todo el amor que era capaz de decir, era una nimia parte de lo que en verdad sentía en el interior de mi corazón. Y este, volvía a latir cuando ella respiraba. El sentido de la vida se hacía cada vez más presente cuando ella me miraba a los ojos, con ese brillo de tristeza, dolor, y a la vez alegría y amor, que me hacía pensar detenidamente en todo lo que estaba sucediendo, y en nuestra situación. Todo era complejo, y difícil. Pero eso no evitaría que estuviese a su lado pasara lo que pasase. La amaba, y no quería ni pretendía demostrarle lo contrario. Habíamos dado un paso muy importante en nuestra relación. ¡Tanto, que estaba dispuesta a luchar por ella!

-¿Estás bien?-Me decidí a preguntar, girándome y apartándome para poder ver su semblante

El gesto cambió, pasando a ser uno lleno de tristeza. Su mano se posó en mi hombro, tanteando la zona con sus dedos, jugueteando de vez en cuando con mi cabello. Quería decirle muchas cosas, pero no me veía con fuerzas suficientes. Era ella quien tenía que decidir si hacerlo o no. Y por esa misma razón, sonrió, con tanta intensidad que entre abrí los labios, secándose a la vez mi garganta. Levantó la vista, acercándose lo suficiente para besarme calmadamente. Me dejé abandonar, exclamando un gemido que debió paralizarla. Me encantaba ese tipo de contacto, tan sencillo y a la vez complejo, que explicaba mucho más que cualquier palabra usada en vano. Su lengua atravesó la barrera, con tanta seducción que me hizo cerrar los ojos, y saborear ese momento tan exquisito. La amaba. Y no me cansaba de repetirlo. Era así. No tenía porqué callármelo. Si lo tenía que hacer a los demás, ¿por qué a mí misma? Era un sin sentido que había cometido Ginny durante mucho tiempo, y que al fin, decidió romper

-Mejor estando a tu lado-Musitó al separarse, apoyando su rostro en mi hombro, escondiéndose. La rodeé con mis brazos, finos.

Pude observar nuestro reflejo, el de nuestros cuerpos unidos casi en uno solo, y eso me hizo sentirme la mujer más feliz del mundo. Acaricié la línea de su espalda, cubierta por esa prenda tan fina, y percibí lo sedoso que era su cabello. Sus labios se posaron entonces en el nacimiento de mi cuello, volviéndome loca del placer que me transmitía. Su ternura me bañaba en la máxima dulzura, y en la magia que me derretía por completo. Pero cuando sus manos se apoderaron con más potencia de mi cintura, el sofoco creció en mí, y creía que no podría soportarlo más. Solo pensaba en besarla, en corresponder con intensidad a esa caricia que ella buscaba. Pero no quería. No porque ella estaba en sí mal, y no quería aprovecharme de la situación para estar a su lado

-Todo…-Suspiré, separándome-Volverá a ser como antes. Todo se calmará…

-No quiero que vuelva a ser como antes-La miré sin entender-No quiero que estemos peleadas-Sonreí

-Como antes…Como cuando éramos solteras, ¿recuerdas?-Asintió

-Claro que lo recuerdo…

-Igual que cuando nos dimos nuestro primer beso-Indiqué, deslizando mis dedos por su mejilla, provocando que entre cerrase los ojos-Cuando pude percibir esa corriente eléctrica por todo mi cuerpo. Fue entonces cuando confirmé que siempre te querría…

-Lo sé. Yo también te quise así-Aclaró ella, volviendo a besarme así-Me siento tan bien a tu lado…No quiero ir a ver a Harry

-Te necesita a su lado. Igual que tú a él. Ginny…Es tu marido.

-Y sin embargo, me ha visitado más Draco…Incluso tu amiguita Luna-Dejó caer, haciendo que riese entre dientes-¿Qué te hace tanta gracia?

-Que te quiero demasiado como para hacer un comentario mordaz-Insinué malévolamente, y ella levantó las cejas, escéptica-No es lo mismo

-¿Y tú? Has estado conmigo todo el rato. No me has abandonado para nada. Ni siquiera mis hermanos han estado a mi lado todo el rato. Ni mis padres. Solamente tú-Me encogí de hombros

-Harry no ha podido porque se le venía encima el mundo al recordar a su niño

-Y a mí también. Y a ti te dolía verme postrada en la cama, sin poder hacer nada más-Me quedé callada, sin saber cómo replicar-Porque, pese a todo, me quieres como yo te quiero a ti-Susurró-Y si me quisiera tanto como él dice, hubiese estado a mi lado como tú

-Ginny…

-No, Hermione. Mi marido me puede querer…Pero no como nos queremos tú y yo. ¿Sabes qué es lo peor?-Negué con la cabeza-Que pienso que si hubiese sido al revés, y te pasaría a ti, estaría a tu lado. Lo sé con seguridad. No dudo de ello por ningún segundo-Sonreí con ternura, y me correspondió al gesto de la misma manera-Pero cuando pienso que le sucedería algo a él…No estoy segura de ello

-Eso te sucede porque te ha molestado que no se encuentre a tu lado. Estás enamorada de tu marido-Sus pupilas centellearon-Le quieres

-Y también te quiero a ti-Sonreí cohibida, y con mi corazón acelerado-Quiero quedarme hoy contigo-Pensaba replicar, pero ella me acalló con la firmeza de su mirada-Es lo único que tengo claro. Que esta noche, quiero pasarla a tu lado. Te quiero-Volvió a pronunciar

-Entonces, llama a Harry…

-Así lo haré. Hermione. ¿Siempre juntas?-Sonreí una vez más

-Siempre

Adelanto del próximo capítulo

(...)

-Me parece bien-Señaló con poca gracia y molestia-Sin embargo, creo que es hora de que vengas a casa, ¿no te parece?

-En realidad, tenía pensado quedarme con ella esta noche. Necesito calmarme antes de…Ir a casa-Farfulló sobrecogida. Él se quedó callado, cerrando los ojos con fuerza. Se preguntaba cuál sería la razón, pero decidió callar-¿Harry?

-Estoy aquí-Aclaró-Quería verte-Susurró-Y abrazarte. Y saber que estás bien

-Lo estoy-Confirmó ella-pero no puedo estar a tus cosas cada vez que tengas miedo-Fue más clara y directa, aunque no quería decirle que la verdadera razón era porque, en sí, quería estar solamente con Hermione-No cuando tú lo pretendas. Yo he necesitado tu apoyo estos días-Ya no era ni la ternura, era, simplemente, que estuviese cogiéndola de la mano y llorando junto a ella por el hijo perdido. La única persona que más podía entenderla, resultó ser la que menos lo esperaba

No porque Hermione fuese insensible o más cosas. Al contrario. Pero Harry estaba viviendo lo mismo. Un dolor que no recomendaba a nadie…Y sin embargo, el chico se hallaba desaparecido, y parecía querer estar a su lado en ese momento. Cuando la gran ventisca se había disminuido aunque fuese unos segundos. Menos mal que pretendía estar a su lado pese al dolor. Y solo estuvo su amor. ¡Qué estúpida había sido! Lo sabía, y por eso quería repararlo de alguna forma. Estando al lado de la castaña, quien la observaba en silencio

-Lo siento. No quería dejarte sola, yo…

-No he estado sola. Hermione ha estado conmigo todo este tiempo-Soltó con fuerza. Y por una extraña razón, ese ataque le hirió más de lo normal-También Draco más que tú… ¡Hasta Luna!

-Perdóname, Ginny, yo…

(...)

Hola ams...Jajaja este es el comienzo de la decadencia de su matrimonio ^^ Yo lo entiendo, pero no es razón. Ginny también sufre por ello. Esa no es justificación para mi gusto, claro. Ellas dos, a partir de ahora, están más unidas...Pero... ¿Su amor podrá ante toda adversidad? Saludillos... ^^

Hola DDOP...Ummm no te creas, no me ofende. Si escuchases lo que me dicen mis amigas... ¡Eso sí que es para ofenderse! Soy sangrienta siempre, es una cosa que creo que es psicológica, porque sino... xD Te entiendo, por eso yo llevo día ssin subir...Por los deberes y el cansancio, y los exámenes, que se me vienen todos encima...Odioso a más no poder xD Sí, pero no es porque quiera, es por tiempo. Porque me gustaría poder escribir más...Eso sí, podrías hacerlo, lo de escribir. Si te gusta e interesa...Y por mi parte, relaja bastante... ¿Era buena? ¿Me podrías decir el nombre? Es que si es de misterio, me encantaría echarla un vistazo...Que de esas me tiran mucho xD No hace falta que ni lo jure, creo xD Pero...No, osea, es un personaje que sale en general...Ahora ya no tanto...Por la trama que les rodea a estos. Pero va a haber un salto temporal. Y así, vuelve a salir el personaje. Es algo que sucede. Que a veces se le aparta por ciertas razones. Gracias, espero llegar a la altura de las circunstancias ;)

Hola HERM-GIN es que me llamó mucho la atención este personaje en el libro. Malvado, frío y astuto, como una serpiente. Pero en el fondo, a veces me caía simpático porque en el libro final se vio que estaba marcado por su familia en sí. Y que por mucho que odiase a Harry, no le quería ver muerto. Es un algo que me parecía algo interesante. Y como gusta tanto, y a la vez, otros le odian. Hermione también es mi preferida, junto a Luna Lovegood. Ginny siempre me ha parecido un personaje bueno al que no dieron el protagonismo que en verdad tenía. Harry siente algo. Que Ginny no va a saber consolarlo de la manera que necesita, ni él a ella. Lo comprendió al verla con Hermione. Él entendía que no sabría calmarla...Es algo complejo que se irá viendo a lo largo del tiempo...