Finalmente llegue de vacaciones... y aqui esta un capitulo más en la historia...
BELLA POV
Al entrar a la casa, mantuve mi mano en la mejilla donde Edward me besó.
Aún me parecía irreal el hecho de que él hubiera intentado besarme en los labios ¿acaso le gustaba? Eso me era difícil de creer..
Y lo que me tenía aún más confundida, era que ni yo sabía con exactitud mis sentimientos por él. Pues a pesar de que lo negara, sabía que el fondo había ansiado ese beso y que al final, solo me acobarde por miedo a las consecuencias…
Sentí entonces una mano posar sobre mi hombro, lo cual me sacó al instante de mis pensamientos.
Jacob me observaba con atención, antes de preguntar:
-¿De qué quería hablar ÉL contigo?.- utilizó una entonación extraña al pronunciar la palabra él.
-De nada importante.- lució poco convencido con lo que dije, pero cuando iba a decir algo más, Charlie salió de la sala preguntando:
-¿Bella? ¿Eres tú?.-
-Sí, papá.- cuando llegó hasta donde nosotros estábamos dijo:
-¿Cómo les fue en el parque?.-
¿Qué?...¿El parque? ¿No se le pudo ocurrir nada mejor a Emmett?
-Bien, fue….divertido.- yo era pésima mintiendo, pero Charlie era de las pocas personas que no detectaba mis mentiras.
-Que bueno escuchar eso.- dijo antes de añadir:
-Jacob, tú papá quiere hablar contigo.- y con eso, Jacob se fue, no sin antes darme cuenta que su rostro mostraba confusión por la evidente mentira.
De repente, el teléfono comenzó a sonar y me apuré en contestar:
-¿Hola?.-
-Hola Bella, ¿Cómo te fue en el hospital?.- al instante identifiqué la voz de Alice
-Pues bien, tú papá me dijo que no había nada de qué preocuparse.-
-¿Mi papá te atendió?.- preguntó con evidente sorpresa en su voz
-Sí, aunque al principio se me hizo un poco extraño.-
-Obvio, si yo hubiera estado en tu lugar, habría sentido lo mismo.-
Fue entonces cuando Edward regresó a mi mente
-Alice ¿Edward ya llegó a tu casa?.-
-Acaba de llegar, pero se encerró en su cuarto sin decir nada.- hubo una pausa y dijo:
-¿Tuviste algún problema con él?.-
-No ¿Por qué?.-
-Es que él solo hace eso cuando algo le sucede.- en eso Jacob entró a la cocina y escuché a Alice decir:- Bueno, ya me tengo que ir, mamá quiere que le ayude con la cena.-
-Entonces nos vemos mañana.-
-Claro, y no se te olvide ponerte la ropa que te di ayer.-
-Alice, no…-
-Bye.- y con eso me corto
-Adiós.- colgué el teléfono y vi a Jacob, quien parecía querer decir algo.
-Ya me voy, solo vine a despedirme… pero antes quería preguntarte algo.- pauso y dijo.-¿Por qué…?.- como yo sabía lo que me iba a preguntar, le contesté antes de que terminara de hablar.
-No quería preocuparlo.- suspiró al escuchar eso.
-Qué alivio escuchar eso, por un instante creí que era cómplice de algún plan macabro.- reí ante su comentario y después comentó:
-Mejor me voy si quiero que mi papá me de permiso de regresar otro día.-
-Está bien, me dio mucho gusto verte de nuevo Jacob.-
-A mi también Bella. Ojala un día me visites en la Push.-
-Cuando quieras.-me sonrió y con eso se fue.
Durante el resto del día y de la mañana siguiente, no ocurrió nada fuera de lo común, más que utilizar mi camioneta nueva para ir a la escuela.
Las primeras clases pasaron con normalidad, pero al momento de entrar en la cafetería a la hora del almuerzo, me quede estática al ver a Edward sentado en nuestra mesa platicando cómodamente con Emmett y Jasper, mientras que Alice y Rose escuchaban atentas.
Lentamente me acerqué a la mesa, mientras me preguntaba el motivo de que estuviera allí. Al ver que su mirada se apartaba de la de ellos y se encontraba con la mía, no pude evitar sentir miedo de que debido a lo de ayer, se portara diferente conmigo.
Cuando me senté, todos me sonrieron y antes de que me percatara, dije:
-Edward ¿qué haces aquí?.- su sonrisa se borró antes de decir:
-Emmett me invitó a sentarme con ustedes… pero si no te agrada la idea, me iré de aquí.-
-¡No! …No quise decir eso…es solo que me sorprendió verte sentado con ellos.-le sonreí y voltee a ver a Alice, quien me veía con cara de ofensa:
-¡Bella! ¿Qué es lo que traes puesto?.-
-Mmm… ropa.- dije en forma de pregunta
-¿A eso le llamas ropa? Ni siquiera combina…- me miró con suspicacia y agregó.- ¿Y qué paso con la ropa que te di para usar?.-
-Eh…se quedaron en la casa.-
-Eso lo puedo notar, pero ¿por qué no te lo pusiste?... Creo que tendré que ir a tu casa todos los días para cerciorarme de que uses la ropa correcta.- dijo en tono serio.
En eso Rose me susurró al oído:
-No está bromeando, así que mejor haz lo que dice.- escuché entonces una risa proveniente de Edward, como si supiera lo que me acababa de decir.
Durante el resto del almuerzo, nos la pasamos platicando y bromeando un poco. Noté que Edward lucía muy cómodo con nosotros. Parecía que la brecha que había entre mis amigos y él se había cerrado por completo. También me sorprendió su comportamiento conmigo, pues actuaba como si lo de ayer no hubiera sucedido.
Cuando faltaban cinco minutos para entrar a clases, Edward se acercó hasta mí y me preguntó:
-¿Nos vamos?.- asentí y comenzamos a caminar hacia el salón de biología. Un poco antes de llegar, Edward se detuvo y yo lo mire extrañada.
-Creo que hasta aquí te puedo acompañar- dijo Edward con suavidad
-¿No vas a entrar a clases?.- pregunté con intriga, pues él solía ser el estudiante modelo.
-No, es que hoy toca la práctica del factor Rh en sangre y la verdad es que yo ya entiendo ese tema… además siento que necesito un poco de aire fresco.-
-¿Di...di...dijiste sangre?.-
-Sí, ¿por qué? ¿te molesta la sangre?.-
-¿Molestarme? La detesto, simplemente al verla se me revuelve el estomago y luego el olor.-
-¿Olor? Pero si la sangre no huele.- parecía confundido
-Pues a mí sí, huele como a oxido y sal.- se quedo callado un momento antes de decir:
-Si la odias tanto ¿Por qué mejor no te vienes conmigo?.- ¿estaba sugiriéndome que me fuera de pinta con él?.- Piénsalo, es buena idea, así no tendrías que torturarte en clase de Biología.-
Lo pensé por un momento y dije:
-Y ¿regresaríamos a tiempo para la siguiente clase?.-
-Si así lo quieres, sí.- el timbre comenzó a sonar y fue entonces que decidí que cualquier cosa era mejor que la sangre.
-Bien, acepto, pero quiero dejar en claro algunas condiciones.-
-Me las dices en el auto, porque si no nos vamos ahorita, no podremos salir después.- dijo mientras tomaba mi mano y se dirigía a la salida.
Una vez en el coche, volteo a verme y preguntó:
-Ahora ¿Cuáles eran tus condiciones?.-
-Solo que fuéramos a un lugar fuera de Forks, no quiero que mi papá me encuentre fuera de la escuela mientras esta patrullando.- se quedó pensativo y dijo:
-Por mí no hay ningún problema, pero te tengo que advertir que en ese caso llegaremos hasta la hora de salida.-
No me agradó escuchar eso hasta que recordé que mi clase siguiente a Biología era Deportes.
-No importa.- dije simplemente.
-¿Esa es tu única condición?.-
-Si.- lucio pensativo de nuevo hasta que me preguntó:
-¿Has ido a la playa de la Push?.-
-No, aún no-le contesté y luego añadí.- ¿Vamos a ir allí?.-
-Considero que es la mejor opción pues está cerca de Forks y creo que es una excelente hora para ir a la playa.- asentí mientras arrancaba el auto y nos poníamos en marcha a la playa de la Push.
A lo largo del camino, me mantuve pensando en lo sucedido en la cafetería y ahora que lo analizaba con detalle, me di cuenta de que hoy todos lucieron más contentos de lo normal y estaba segura que la causa de esto era Edward.
Lo mire manejar por unos segundos, antes de preguntarle:
-¿Cuándo fue la última vez que te habías sentado con ellos?.- sabía que él entendía de lo que le estaba hablando.
-Hace año y medio.-
-Hoy estuvieron muy contentos ¿sabes?, al parecer te extrañaban mucho.- no me contestó nada, pero vi una leve sonrisa atravesar su rostro.
Después de eso, hubo silencio durante el resto del viaje, pero sorprendentemente, este no fue nada incomodo, al contrario, sentí una comodidad enorme.
Cuando llegamos al lugar, comprendí que Edward tenía razón al decir que era la hora perfecta para venir a la playa, pues además de que el sol iluminaba de manera magnífica la arena y el mar, el clima era totalmente perfecto, no hacía ni frío ni calor y no había ningún tipo de lluvia como en Forks.
Estaba tan distraída viendo el paisaje, que antes de percatarme, Edward me había tomado de la mano para ayudarme a sentar en la arena.
Dirigí mi atención a él y me quede simplemente impresionada con lo que vi, pues con los rayos de sol y el suave viento, Edward lucía más hermoso de lo normal, si es que eso era posible. Me quede admirándolo por un rato, hasta que decidí desviar la mirada al mar por temor a que me descubriera viéndolo de esa manera.
En todo ese rato, él no había soltado mi mano y cuando sentí que él comenzó a acariciarla, lentamente regrese mi mirada a él y me sorprendió ver que me miraba de la misma forma en que yo lo había visto hace un momento.
-Bella.- dijo de repente.-Hay algo que aún no se de ti.- me mantuve callada como señal de que continuara.-¿Qué es lo que te gustaría hacer en el futuro? ¿Cómo te ves a ti misma en unos años?.-
Esa pregunta me mantuvo pensando por un rato hasta que dije:
-Me veo graduándome de la universidad y tal vez comenzando a escribir mi primer libro.-
-¿Quieres ser escritora?.- noté la gran curiosidad en su voz
-Sí, desde que era pequeña he adorado los libros y sus autores, siempre he soñado con un día publicar una historia con la que toda la gente se sienta identificada y que despierte sus más grandes sueños.- fue entonces cuando a mi me dio curiosidad.
-Y ¿qué hay de ti? ¿Qué es lo que esperas del futuro?.-
-Eso es fácil, quiero ser un médico como mi padre y ayudar a las personas que más lo necesiten.- no era difícil imaginarse a Edward como doctor.-También….- comenzó a decir pero pareció arrepentirse.
-Dímelo Edward ¿también qué?.- dije con suavidad
-También…sueño con casarme algún día y ser padre de familia.-
-Me parece grandioso, pero…¿Por qué no querías decirme? ¿Acaso te da vergüenza?.-
-No, vergüenza no, es solo que hacia tanto que no pensaba en eso…- pareció perderse en sus pensamientos en ese instante. Después de sacudir su cabeza, me sonrió y se puso de pie sin soltar mi mano, lo cual causo que me parara con él.
-Acompáñame a dar una caminata.- dijo Edward con tono alegre.
Sin contestarle, comenzamos a caminar por la orilla del mar. Estuvimos así por un rato hasta que de repente el oleaje subió más de lo normal y nos mojo las piernas a Edward y a mí.
A pesar de que era simple agua, perdí el equilibrio de nuevo haciéndome caer a la arena. Edward intentó agarrarme pero al parecer, el también perdió el equilibrio y cayó junto conmigo en la arena.
Si saber cómo, yo quede encima de él y comenzamos a reír. Debí haberme separado de inmediato de él, pero en lugar de eso, lo mire a los ojos y noté que él también me veía profundamente.
Estudie con detenimiento cada parte de su cara , sus ojos, su nariza hasta llegar a sus labios y fue entonces cuando me pregunte lo que hubiera sucedido si hubiera dejado que ayer me besara…
No supe que fue lo que me impulsó a hacerlo, pero lentamente baje mi cara hasta que finalmente mis labios se encontraron con los de él.
Finalmente se besaron :D.... se que varios esperaban que fuera en el capitulo anterior, pero no me pareció que fuera el lugar indicado para que sucediera.
Ojala que les haya gustado el capitulo... pero si no, me lo hacen saber....
