Disculpas por la tardanza, aquí otro capítulo más de este fic y que agradezco por seguir y esperar pacientemente los capítulos. Agradecimientos especiales a Angelzk por colaborar en este cap. ¡Atención! El contenido de este capítulo contiene material para mayores de 18 años, así que si te traumo con lo que leerás, es bajo tu responsabilidad. Sin más que decir ¡COOOMENZAMOS!

Capítulo 10: Cumpleaños y Pasión

Era la mañana del 24 de Marzo. Rose les concedió a los finalistas dos días más de estancia en París, Kyo y Yuki recorrían la cuidad, mientras que K' y Kula disfrutaban de las playas de París, Iori fue a visitar a su tío Edward y a su tía Sakura, ya que ellos viven en París, Leona lo acompañó. Una vez que llegaron a la casa de los Raichell, una sirvienta los recibió para después llevarlos con los dueños de dicha casa.

-Iori, Leona, me da gusto verlos - decía el Sr. Edward abrazando a su sobrino, el cual veía como un hijo

-también me alegra verte tío ¿dónde está mi tía Sakura? - decía Iori al no ver a la esposa de su tío con él

-Sakura está en su estudio de modas, se prepara para el desfile que tendrá hoy en la noche - decía Edward, invitando a sentar a sus "hijos" – te veo muy callada Leona ¿te sientes bien? - decía Edward al no ver que Leona hablara con él.

-¿oh? Discúlpeme Sr. Edward, estoy un poco distraída - decía Leona un poco apenada

-tranquila hija, suele pasar - en ese momento se escucha que Sakura grita, los tres van hacía donde esta ella, la ven en su escritorio con el teléfono en la mano, se veía furiosa.

-¿te pasa algo amor? - le decía Edward al verla tan alterada

-¿CÓMO PUDO HACEME ESTO? Sara, mi mejor modelo renunció y se fue con la competencia ¡ESTOY ARRUINADA! - decía Sakura soltándose en llanto. Leona se acerca a ella para consolarla.

-Me gustaría hacer algo por usted, Sra. Sakura - decía Leona acariciando la cabeza de la mujer de cabello cano, la mujer levanta la vista y ve a Leona

-¡OYE! Sigues igual de hermosa que hace 25 años Leo

-¿eh?

-¿QUÉ? - dijeron Iori y Edward al unísono

-¡Acompáñame linda! - decía Sakura jalando a Leona

-¡espere! ¿Qué me va a hacer? - decía Leona asustada, ya que conociendo muy bien a su tía-suegra, algo le decía que no iba a salir nada bien

-¡USTEDES DOS SALGAN, NO PUEDEN VER ESTO HASTA EL MOMENTO DEL DESFILE! - Decía Sakura sacando a ambos hombres de su estudio

-creo que será mejor que las dejemos ¿no crees Iori?

-supongo que sí tío Edward, por cierto ¿de qué será su desfile esta vez? - preguntaba Iori con curiosidad

-hmmm… ¿qué mes es? Marzo, eso significa que será de… Lencería, lo que me recuerda, vendrán muchos hombres-

-¡QUÉ! ¿LENCERÍA? - decía Iori viendo a su tío frenando de golpe su paso

-no te preocupes hijo, todos saben que está casada contigo, si intentan faltarle el respeto les ira muy mal - Edward puso su mano sobre el hombro del pelirrojo

-¿también tú tío? Apenas la conozco, no estoy casado con ella - decía Iori continuando su caminar junto a su tío

-deja de decir eso Iori, todo el mundo sabe que ella es tu esposa, no puedo creer que sigas sin recordarla, han pasado tantas cosas juntas y ya pasaron dos meses desde el accidente, sigo sin entender el porqué aun no la recuerdas - Edward se estaba preocupando, Iori no lo notó y mejor se encerró en sus pensamiento comenzando a divagar, imaginando el momento del desfile, se notaba su duda, pero, hizo memoria, de esa vez que se enfrento a Leona en su casa, ese día usaba un vestido blanco largo de tirantes y con un escote que dejaba mucho a la imaginación, sin mencionar los movimientos de ella al pelear contra él, hubo momentos en que el vestido se levantó más de la altura de la cintura, sin mencionar que cuando estaba sobre él, aquel escoté era tentador.

-"a pesar de la edad que tiene, aun posee un escultural y seductor cuerpo, se ha mantenido en forma y creo que sus tallas aumentaron, puesto que dice que ella tuvo cuatro hijos, pero, ese cuerpo dice todo lo contrario, me pregunto, ¿qué tal se verá esta noche?…"-

-Iori… te está saliendo sangre de la nariz ¿estás bien?- Edward veía a Iori, el cual sólo estaba en sus pensamientos–creo que su imaginación es bastante grande-

El día terminó y llegó la noche, todos los diseñadores de lencería más reconocidos de París y el mundo estaban ahí, al igual que Edward e Iori, los cuales estaban en primera fila. Sakura sale para darles la bienvenida a los invitados.

-¡Sean bienvenidos a mi nueva tendencia en el mundo de la lencería, espero que este desfile sea de su agrado caballeros, sin más por el momento comenzaremos ahora! – los presentes aplaudieron, la música comenzó y las modelos comenzaron a salir mostrando la ropa interior de la línea de Sakura, la cual combinaba naturaleza y colores que invitaban a una noche de pasión, a la gran mayoría de los caballeros se les caía la baba al ver a las hermosas modelos de Sakura Raichell, hasta que de entre ellas salió la peli azulada con un conjunto muy sexy, negro con rojo, ella estaba de nervios y se puso aun más nerviosa al ver a Iori ahí, ignoró lo que pasaba y siguió como si nada, hasta después de una hora, dónde todas las modelos, lideradas por Leona salieron para que el público las apreciara mejor, entre aplausos se les recibió con gusto, hasta que un sujeto se atrevió a subir y fue sobre Leona.

-deseo ver lo que hay debajo de esa ropa que traes - decía este jalando el sostén que usaba Leona, el cual casi logra arrancarle.

-¡no te atrevas a tocarla Bastardo! - decía Iori subiendo y jalando al sujeto para que dejara a Leona, este quiso darle una paliza a Iori, pero, no sabía con quien se metía y con un golpe quedó inconsciente -¿alguien más desea faltarle el respeto a las modelos?- decía Iori volteando a ver al público, los cuales quedaron mudos ante lo que había pasado. Iori se vuelve a Leona, se quita su saco y se lo pone –es mejor irnos de aquí antes de que te pase algo más- Iori llevó a Leona al vestidor, Leona después de cambiarse se fue con Iori del lugar, no sin antes disculparse con Sakura por el incidente. Al estar en el Auto, conduciendo al hotel, Leona vio a Iori.

-gracias

-¿por qué? - preguntó confundido el pelirrojo

-por defenderme, aunque yo le hubiera arrancado la cabeza, pero, no quería que nadie me viera así

-es lo normal que alguien hubiera hecho, no me lo agradezcas

Llegaron al hotel, Leona bajo al igual que Iori del Auto, se encaminaron a la habitación, luego de unas cuantas bromas y una conversación la pareja se disponía a dormir ya que mañana era un día especial.

Amanecía un nuevo día, el pelirrojo despierta para tomar una ducha, al salir se viste pero aun no nota que Leona no está en la habitación hasta después, de salir de esta.

-Qué raro Leona no está, a lo mejor salió- dicho esto se fue por el pasillo, ve a K' y a Kyo en el restaurante del hotel, los cuales iban acompañados por sus respectivas esposas. Al verlo, Kula se levanta y abraza a Iori.

-¡Muchas felicidades, por tu cumpleaños!

-¿ah? Gracias, creo - Iori también la abraza

-es verdad, es tu cumpleaños, felicitaciones Iori - Yuki también lo felicita, y los otros dos, por tradición que hicieron los cinco (Kyo, Iori, K', Terry y aunque no lo crean Ash) se pusieron de pie y lo taclean, mientras le estrellan en la cara una rebanada de pastel.

-¡FELICIDADES YAGAMI!- dijeron los otros dos riendo

-sólo esperaré a que llegue el cumpleaños de alguno de los dos y verán- decía Iori poniéndose de pie y limpiándose el pastel de la cara

-¡ESE PASTEL ERA MIO KUSANAGI!- gritaba Kula molesta

-no te enojes Kula, Yuki te pedirá otro

-¿yo por qué? El que le quito su pastel fuiste tú, no yo

-es la tradición, ahora debemos salir a entretenernos en algo bueno ¿cierto muchachos? - decía Kyo agarrando por los hombros a Iori y K'

-como sea - dijeron los dos viendo con cara de fastidio a Kyo. Estaban por irse, pero Leona llegó y los detuvo.

-Me alegra haber llegado a tiempo, Sr. Yagami, Feliz cumpleaños- Leona le da una cajita plateada, con un hermoso listón púrpura

-Gracias, eres la primera que me da algo, aparte de abrazos, tacleadas y pastel en la cara - Iori abre el regalo, era un muy bonito reloj de bolsillo plateado con una Luna grabada, pero, se veía un poco deteriorado

-si pregunta el porqué se ve como usado, es porque lo compre en una tienda de antigüedades, ya está a la hora, sólo espero que le guste, Leona le besa la frente - nos vemos, chicas ¿me acompañan?

-claro Leona - dijeron Yuki y Kula saliendo del lugar con Leona. Los otros tres se fueron al bar de King a tomar unos tragos y jugar billar. En dicho Lugar se encuentran a uno de los cantantes de la fiesta, Gakupo.

-Que tal Iori - saluda Gakupo a su amigo

-hola Gakupo, creí que ya se habían ido- dijo Iori dándole el taco a K' para que jugara contra Kyo

-los demás ya se fueron, pero Luka y yo nos quedamos unos días más, nos vamos mañana, no podía irme sin felicitarte por tu cumpleaños - Gakupo lo saluda en señal de felicitación, Iori le toma la mano a su amigo.

-gracias, al menos no me tacleaste, como ese par de IDIOTAS que tengo a mis espaldas - decía Iori señalando a K' y Kyo

-no te quejes Yagami, que cuando sea el de Terry le vas a sacar los órganos - decía K' pegándole a la bola blanca.

-sí, justamente lo haré - Iori se veía Feliz

-por cierto ¿qué harán esta noche Leona y tú? Ya que supongo que te dará tremendo "regalo" hoy en la noche - Gakupo codeaba a Iori, el pelirrojo estaba ruborizado y furioso a la vez

-¡HEY! Apenas y la conozco ¿cómo puedes insinuar eso? Además ella ya me regalo algo y fue un reloj - Iori saca dicho objeto y se lo muestra a Gakupo, el cual se maravilla por el reloj, no por el labrado y por lo estupendo que era dicho accesorio, sino por saber a quién le pertenecía ese reloj

-¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡TIENES EL RELOJ! - El peli púrpura estaba asombrado

-¿de qué hablas? Lo compraron en una tienda de Antigüedades, no es la gran cosa

-¿tienes idea de cuánto estarían dispuestos a pagar los coleccionistas por ese reloj?

-¿qué demonios tiene este reloj? Es sólo un simple reloj sin chiste

-ese simple reloj sin chiste, le perteneció a la Musa de la Música, a la Gran Ume Raichell, los coleccionistas lo han estado buscando por años, y de la nada, llega Leona y te lo regala, debió costarle una fortuna - decía Kamui observando el reloj con más detalle

-¿qué es lo qué has dicho? Este reloj ¿era de Ume Raichell? - decía Iori sorprendido

-así es ¿no lo sabías? ¿Uh? ¿Por qué estas tan contento? - Gakupo vio a Iori por un momento, tomo el reloj y lo vio mejor, lo cerró y lo colocó cerca de su corazón

-¡HEY YAGAMI! ¿Qué te pasa? De pronto te nació un amor incomprensible por ese reloj - decía Gakupo viendo a Iori confundido

-este es el segundo mejor regalo que me han dado en mi vida Gakupo

-¿por qué?

-este reloj, era de mi madre… Madre, ¡MALDITA SEA LO OLVIDE!- Iori guarda el reloj y se va corriendo del Lugar –"¿cómo pude ser tan Idiota como para olvidar el aniversario de mi madre?"- decía Iori mientras corría por las calles de París, todos estaban festejando el aniversario luctuoso de la Musa de la Música, por ello, mucha gente estaba en su estatua, y se habían cerrado muchas calles principales, ya que, como cada año, una multitud de Fans caminan por esas calles, las calles a las que solía ir en vida, la multitud desfilaba con cartelones, y fotos de la fallecida cantante de Ópera, mientras cantaba sus canciones más hermosa. Eso molestó a Iori, ya que no podía llegar al lugar de la estatua para ver a su madre, en el camino le compro una rosas, pero la multitud hiso que se le cayeran y estas quedaron pisoteadas y estropeadas. Era de tarde y el desfile terminó, la estatua estaba llena de muchas flores, Iori se sentía mal, por llegar sin algo para su madre.

-Discúlpame, no llegue temprano, para verte, y ahora me presento sin nada para ti, soy un idiota- Iori se quedo ahí contemplando la estatua, hasta que sintió una mano caer sobre su hombro.

-me alegra haberme preparado, sabía que vendría aquí Sr. Yagami- Iori voltea y ve a Leona detrás de él, ella traía un hermoso ramo de rosas, parecidas a las que la multitud mató

-¿cómo supiste qué estaba aquí?

-hmm… veamos, creo que porque Luka y yo te vimos correr por la ciudad - Leona le sonrió

-¿Estabas con Luka? ¿Qué paso con Yuki y Kula?

-ellas se fueron de compras, y me dejaron sola, hasta que vi a Luka

-me dan pena los tontos que deje en el bar, y a Gakupo lo deje hablando solo, olvide que…- Leona le calló la boca con un dedo

-sé que lo olvidó, por eso estoy aquí- Leona le da el ramo de rosas –no pierda tiempo, lo esperaré en el parque - Leona estaba por irse, pero un sujeto en una Moto pasa y hace que su vestido se levante, haciendo que su ropa interior se viera, Leona rápidamente lo baja, pero era demasiado tarde… Iori sólo permaneció en silencio, mientras su cara estaba roja (casi se le sale la sangre por la nariz), el sujeto de la moto sólo rió. Leona se molesto, pero ¡MIRA! Ese tipo va a pasar el puente por donde pasa el rio Senna.

-querido, te metiste con la persona equivocada - Leona espera el momento, levanta los brazos y hace que una enorme ola de agua golpee a al sujeto, haciéndolo caer de la moto mientras esta era llevada por la corriente del rio.

-espero que así aprenda a no andar de pervertido en la calle - se vuelve a Iori - lo veré en el parque - Leona se da la vuelta y se va. Iori contempla como se va hasta que ve las rosas, haciendo a un lado un ramo que estaba justo a los pies de la estatua, coloca las hermosas flores.

-feliz aniversario, querida Madre -Iori ve por un momento la estatua - es extraño, pero hay algo que me llama la atención… de ella, no sé que es, es inexplicable. Primero, la veo como una cualquiera, después como una heroína, ya que me salvó dos veces de la muerte, después como una tierna madre con mis hijos, y ahora… puedo ver que es una bella mujer, casi un Ángel ¿será verdad lo que dicen de ella y yo? ¿En verdad hemos vivido una historia juntos?- Iori siente un dolor en la cabeza –no debo decir eso, debo honrar la memoria de mi fallecida esposa Ryuusei, ya que a ella la amé más que a nada en el mundo, aun cuando Leona se parezca a ella…-

Iori se marchó y se reunió con Leona en el Parque, ambos fueron a comer, y a caminar por la ciudad, tanto, que se alejaron mucho del hotel, quedando al otro lado de la capital.

-creo que debemos regresar, se está oscureciendo - decía Leona al no recordar el camino de regreso

-tienes razón, pero ¿por dónde debemos ir? - decía Iori viendo los alrededores del lugar. Mientras caminaban, la lluvia comenzó a caer, haciendo que se empaparan y sin otro remedio tuvieron que parar en el primer hotel que estaba por ese lugar, llegaron a la habitación empapados, Iori buscó unas toallas en el baño para secarse, una vez que las tenía, le entrega una a Leona, esta suelta su cabello, el cual estaba mojado, Iori la miró por un momento, ¡ella usaba un vestido blanco! No cualquier vestido, sino el que llevaba aquella vez que peleó contra él en su casa, este estaba mostrando sin querer el sostén de la peli azulada, ya que estaba mojado y pegado a su cuerpo.

Leona se percató de la mirada de Iori sobre ella, así que se dio la vuelta, dándole la espalda, el corazón de Leona palpitaba rápidamente. El pelirrojo se le acerco sólo para abrazarla y descansar su cabeza en el hombro de Leona susurrándole:

-No sé cómo, no entiendo como paso, pero si olvide algo importante en el pasado, si olvide a alguien muy importante para mí o alguna cosa por más insignificante que sea, yo quiero recordar.

Leona sólo volteo la cabeza hacia el pelirrojo y este viéndola a los ojos, acerco poco a poco su rostro al de ella terminando así por unir sus labios en un beso que comenzó suave y ligero pero que se torno en el jugueteo de sus lenguas dentro de ese beso. Iori sin romper ese lazo afectivo la acostó sobre la cama y continuo besándola en las mejillas bajando al cuello el cual le dio un suave beso y una ligera lamida, con sus manos acariciaba y recorría los costados de ella subiendo un poco para encontrarse con ese par de senos que tanto lo atraían, los toco solo por encima, una mínima acaricia, para luego besarlos por encima de la ropa. Leona aleja un poco al pelirrojo para acariciarle su pecho bien formado y lentamente desabrocharle botón por botón sin dejar de darle unas acaricias y besos en su pecho ahora descubierto, una vez quitada la prenda de ropa, era turno de Iori ya que este sin más metió sus manos dentro de la parte superior del vestido húmedo de Leona.

Sintió la piel de ella tan suave, tan deseable, rápidamente le había quitado esa parte del vestido dejándola descubierta, solo su sostén que estaba cubriéndole su pechonalidad, cosa que él no pensaba dejar pasar desapercibido ya que este la tomo de la barbilla y la beso otra vez pero esta vez lo hacía con fuerza haciendo que su lengua penetrara la boca de su acompañante y lamieran su paladar superior haciendo unas mínimas cosquillas a Leona y con su mano izquierda acariciaba un seno de ella, rodeándolo enteramente y apretando suavemente, solo deteniéndose un poco para con el dedo pulgar presionar y frotar el pezón por encima del sostén, Leona rompió el beso soltando un gemido, Iori beso su mejilla y continuo hasta de nuevo ir al cuello de esta, lo beso con esa pasión sin dejar de acariciar los senos de la peli azulada quien respiraba agitadamente, por fin el pelirrojo en su camino de besos descendió hasta el pecho de Leona, aquí la rodeo con los brazos y con un poco de habilidad le quitaba el broche del sostén dejando así sus senos al descubierto para que empezara a besar uno de ellos y con el otro, su mano era la encargada de acariciarlo y apretarlo suavemente, Leona solo gemía.

-I-Iori…

El mencionado se alejo un poco de los senos de su acompañante dejando besos en su recorrido solo para detenerse en el abdomen de ella y darle una lamida a su ombligo, cosa que provoco una reacción placentera en Leona. Continuo con sus besos hasta llegar a la falda que ella vestía, no fue mucho impedimento quitarla y dejarla aun más descubierta, Iori se deleito al ver tal belleza, todo el cuerpo de ella era hermoso, perfecta, su olor lo embriagaba, lo excitaba. Él tomo una de las piernas de ella y beso desde el pie hasta los muslos, llegando a la zona púbica en la cual beso suavemente, con su mano rozo por sobre la prenda intima que cubría el sexo de ella, con delicadeza fue quitando lentamente la prenda, Leona solo jadeaba paciente por lo que venía.

Iori, se saco el cinturón y se bajo los pantalones junto con su ropa interior exponiendo su miembro viril completamente erecto, preparado para lo que vendría, condujo su sexo hasta el interior de su acompañante penetrándola suavemente.

-Mmm –Leona había soltado un ligero gemido

En armonía sincronizada se movían sus caderas, era como si los dos estuvieran diseñados el uno para el otro, su miembro calzaba muy bien dentro de ella. Iori se arqueo un poco sosteniendo las piernas de ella haciendo que su miembro entrara hasta lo más profundo de esta, Leona gimió de placer, él aumento más su velocidad y fuerza en cada penetración, Leona sentía como ese miembro grueso golpeaba el interior de su útero, saliendo y entrando fuertemente, provocando jadeos y mas gemidos placenteros de ella.

Iori veía la cara de placer que le ofrecía Leona, esto hizo que él se arquera un poco más pudiendo así besarla a ella mientras la seguía penetrando, junto con esto su mano agarro un seno de ella estimulándola más aun, haciendo que ahora se le escapasen fuertes gemidos a Leona

-I-Iori… más, más…

El mencionado aplico más fuerza en sus movimientos de cadera, las paredes vaginales de ella masajeaban su miembro viril en su vaivén, de pronto Iori se detuvo momentáneamente aparto una pierna de su acompañante y sin despegarse de su unión pudo colocarla en la posición que más le gustaba, haciendo que Leona se apoyara sobre sus manos y piernas en la cama. El pelirrojo detrás de ella podía fácilmente poder agarrarla de las caderas y con fuerza penetrarla. Así que Iori emprendió su labor de penetrar a su acompañante esta vez con fuerza, mientras que con sus manos podría acariciar los senos de ella, apretaba con fuerza, frotaba con fuerza esos pezones, besaba la espalda de ella, la lamia, todo le gustaba.

-L-Le-Leona…

-Sí, ah, si…

Iori sintió que el sexo de su acompañante se calentaba más aun y dentro estaba apretándolo más, succionando su miembro dentro de ella, estaba teniendo un orgasmo cosa que hizo que él aumentara un poco más su velocidad en sus penetraciones.

-Y-ya viene –articulo Iori

-Da-dámelo, dámelo todo –dijo agitadamente Leona

-Yo, ¡Leonaaaa!

Iori se apresuro más y termino completamente por llenarla con todo su ser dentro de ella. Cayendo los dos rendidos, ambos agitados, sudados, unidos, amándose. El pelirrojo busco los labios de la peli azulada para darle un beso y así finalizar esa noche de amor, en la cual la lluvia aun seguía cayendo y hacia frio, pero esto no afectaba a ninguno de los dos, ya que se mantenían calientes con su amor. Iori rodeo su brazo alrededor de la cintura de Leona, esta se acurrucó en su pecho, con la otra mano, Iori arropó a ambos con las sabanas. El cansancio y la somnolencia se hicieron presentes haciendo que ambos cayeran dormidos.

La conciencia regresó a Leona, abrió los ojos y vio la habitación, esa, no era su habitación de hotel, se percató de estar desnuda, y con Iori en la cama, Leona se levanta con cuidado, para no despertar a Iori, camina hasta el baño y toma una de las batas para cubrir su cuerpo desnudo, regresa y se sienta en el sofá mientras contempla a Iori dormir.

-creo que es algo que ambos necesitábamos, desde hace mucho, entonces ¿por qué siento culpa? ¿Por qué no estoy ahora durmiendo con él después de esto?- Leona se recuesta en el sofá al momento de llevarse las manos a la cabeza –me siento confundida, se supone que debería estar feliz, pero no es así ¿por qué?… Creo saber porque, porque él acaba de hacerlo con una desconocida, no con su esposa, el día de su cumpleaños, creo que ahora siento decepción y tristeza- una lagrima rodó por su mejilla, la peli azulada se levanta y va hacia dónde está Iori y con un tierno beso en los labios pone sus manos en la cabeza del pelirrojo.

-creo que será mejor si ves esto como un sueño- después de esto, Leona vuelve a acostarse en el sofá, ella se pone unos audífonos, para poder calmarse, escucha música, llega a una estación desconocida, la melodía que estaba en ese momento la hiso tranquilizarse momentáneamente…

Recuérdame, cuando duerme y adivino lo que sueñas,

Cuando lejos de nuestra cama, sea en mí en quien piensas

Recuérdame…

Parece que la Canción tiene reacción sobre Leona, sigue escuchando.

Recuérdame, cuando parta y no regrese a nuestra casa,

Cuando el frío y la tristeza, se funden y te abrazan

Recuérdame…

Recuérdame, cuando mires a los ojos del pasado,

Cuando ya no amanezcan en tus brazos

Y que seas invisible para mí, para mí.

Recuérdame, amándote

Mirándote a los ojos

Atándome a tu vida

Recuérdame, amándote

Esperándome tranquila

Sin rencor y sin medida

Recuérdame, recuérdame

Qué mi alma fue tatuada en tu piel…

La letra de aquella canción parecía que relataba lo que había pasado con ellos, desde el accidente, era una súplica, pidiendo a su amado que la recordara, y que jamás la olvidara. Es así como Leona se sentía, deseaba que Iori la recordara, que recordara lo que han vivido, la felicidad, las tristezas, el enojo, el gozo de ver a su hijos crecer, pero ante todo, su amor. Esto hiso que a Leona se le corrieran las lagrimas. Se levantó y secando sus ropas se vistió, detuvo el tiempo y logro vestir a Iori sin despertarlo. Tomo un auto rentado y se fueron al hotel. Al llegar, todo estaba inmóvil, se dirigió a la habitación en dónde se hospedaban, recostó a Iori en la cama, y ella se quedó ahí, sentada en el sofá, mientras que con lágrimas en los ojos regresaba el curso del tiempo a la normalidad. Pasaron las horas e Iori despertó con un dolor de cabeza.

-Demonios ¿qué pasó ayer?- decía Iori mientras se llevaba las manos a la cabeza.

-nada, creo que bebió de más- dijo Leona llevándole el desayuno a la cama

-¿en serio? La verdad no me acuerdo, creo que se me pasó la mano, lo último que recuerdo fue estar en un bar con Kusanagi, K' y Gakupo, aparte de haber ido a ver a mi madre. De ahí ya no recuerdo nada, bueno sólo un vago sueño, que por cierto… tú estabas en el- decía Iori probando la comida

-¿en serio? Y ¿de qué trataba su sueño?- pregunta Leona

-sólo recuerdo que llovía… estábamos en un hotel… y luego…- ante lo demás Iori se quedó callado

-¿y luego?

-nada, creo que lo olvide- dijo Iori completamente rojo, mientras le da un trago a su jugo

-ya veo, no hablare más del tema- Leona escucha el sonido de un teléfono -¿uh? Es su teléfono Sr. Yagami ¿no va a contestar?

-¿por qué eres tan formal conmigo? Sólo llámame Iori ¿quieres?

-es por respeto, por eso lo llamo así

-deja eso, dormimos en la misma habitación, así que llámame por mi nombre por favor, es momento que me tutees, siéntete afortunada de que te doy ese privilegio

-está bien Iori, ¿vas a contestar o no?- le dice Leona acercándole el aparato

-contesta tu por favor, esta comida esta deliciosa y no puedo dejar de comerla

-de acuerdo- Leona contesta -¿hola?

-mamá ¿por qué contestas el teléfono de papá?- dijo Ume del otro lado del teléfono

-hola Ume, tu papá esta desayunando, y no creo que sea bueno interrumpirlo

-¿le preparaste du desayuno especial de cumpleaños? ¡Qué bien!- decía Ume emocionada –pero, eso fue ayer, allá, pero hoy es 25 aquí en Japón, mis hermanos y yo deseamos hablar con él

-creo que podrán ahora, ya terminó de comer- dijo Leona sonriente

-¿quién es Leona?- pregunta Iori terminando de desayunar

-son el Cuarteto de Osaka, desean hablar contigo- Leona le da el teléfono a Iori, este contesta y habla con cada uno (jerárquica mente) de su hijos, termina de hablar con ellos y ve que Leona está por salir.

-¿a dónde vas?- pregunta Iori

-voy a despedir a Luka y a Gakupo al aeropuerto ¿me acompañas?- dice Leona, Iori asiente y después de cambiarse van al aeropuerto. Una vez ahí, se despiden de sus amigos.

-suerte en México- dice Luka con una sonrisa

-gracias Luka- dice Leona abrazando a la peli rosada

-"luego me cuentas de tu noche con Leona"- le susurra Gakupo a Iori antes de despedirse

-¡Gakupo!- dice Iori sonrojado

-es broma, jeje, suerte en el torneo- Gakupo toma su maleta y a su esposa y sube al avión, Iori y Leona los despiden con sonrisas, hasta que el avión despega.

-bueno, creo que ya es hora de hacer las maletas, ya que mañana nos vamos a México- dice Leona viendo a Iori

-es verdad, pero primero hay que despedirnos de mis tíos por última vez- Iori sugiere, Leona accede y van con los Raichell, se despiden de ellos, pero antes Iori le pide hablar con su tío a solas.

-dime hijo ¿qué pasa?- pregunta Edward

-tío, ayer tuve el sueño más real de mi vida- dice Iori sentándose en una silla

-¿en serio? Cuéntame- Iori le cuenta su sueño a Edward, este se queda con la boca abierta, por las cosas que le contaba Iori

-¡Valla! Se ve que tienes una gran imaginación hijo- dice Edward sentándose junto a iori

-no sé si haya sido sueño o no, pero, me gustaría pasar más noches así con ella- decía Iori con una sonrisa –ya que, ella me hace olvidar a Ryuusei, y me hace sentir eso de nuevo, ese amor que sentía por mi fallecida esposa

-¿fallecida esposa? ¿De qué estás hablando?- Edward estaba confundido por lo último

-¿cómo que de qué hablo? Hablo de Ryuusei, mi esposa fallecida, y que Leona me ha hecho sentir eso de nuevo, eso que no sentía después de que Ryuusei murió

-hijo, tú no eres viudo, el que te dijo eso te mintió- dice Edward tratando de hacer entender a Iori

-Bueno, si es así o no ya lo recordaré, lo que ahora importa es que, creo que Leona me gusta…- dice Iori con una sonrisa