Se despertó temprano, al salir del baño busco algo de ropa muggle, se había quedado con algunos gustos desde aquel tiempo, un pantalón negro, con camisa negra y sin corbata, tomo su capa negra y se la abrocho, reviso su túnica saco el pergamino y de inmediato lo metió al bolso de su pantalón, no tenía muchas ganas de peinarse, lo dejo suelto, tomo su varita colocándola en la capa y salió rumbo al parque que le había indicado la directora

Se apareció en el caldero chorreante y salió, a dos cuadras se encontraba el parque, se sentó en una de las bancas, mientras comenzó a perderse en sus recuerdos, viendo algunos artefactos muggles y la manera como Harry y Hermy le habían enseñado a usarlo, como cuidaron de él, empezó a sentir una gran tristeza, tuvo ganas de salir de ahí y decirle a la directora que no podía con el encargo

De pronto vio a una muchacha de espaldas, con el cabello ondulado, traía un traje sastre azul cielo muy fino y elegante, la falda se le pegaba a las caderas un poco más anchas que su castaña y el largo de su pelo era un poco más corto, su cintura era pequeña, sus piernas más llenitas, zapatillas blancas, no pudo evitar hacer la comparación, esa mujer le recordaba a su castaña aunque se veía un poco diferente a ella, aunque no negaba que tenía muy buen cuerpo.

El aire, el corazón y todo su ser se paralizo cuando ella se dio la vuelta, era su castaña, era Hermy, por instinto se escondió atrás de un árbol, ella miraba hacia una caja de arena donde varios niños estaban jugando, tenía las manos cruzadas y una hermosa sonrisa en sus labios

-¿Qué demonios hace aquí? –Draco se preguntaba, al ver donde miraba, un dolor en su corazón sintió

–Se ha casado y algún maldito hijo de perra de seguro le dio un bebé –Draco seguía mirándola, como ella se entretenía viendo a los niños

-¿Y si nada más pasó aquí por casualidad? –Draco se pregunto

-Necesito que descruce las manos para ver si tiene algún anillo de casada –Draco deseaba con su alma

-¿Y si me acerco y platico con ella?, de todos modos no me recordara seré un extraño para ella –Draco estaba dando unos pasos hacia ella, cuando la vio que descruzaba los brazos, no le dio tiempo de buscar el anillo en su dedo, ella tenía la carta de Howarts en sus manos, de inmediato saco el pergamino que le dio la directora, para verlo por primera vez

Alumnos:

Scorpius Granger

Atenea Granger

Edad: 3 años

Madre:

Hermione Granger

Draco no podía creer lo que veían su ojos, ella era la mamá de sus alumnos ¿y ahora que iba a hacer? dio la vuelta para irse, él sabía que no lo recordaba así que regreso, tenía que hacerlo, de todos modos la vería en la escuela, no podía irse ahora y dejar plantada a su castaña y a la directora, mientras se acercaba no dejaba de pensar en, ¿Quién era el cabron de mierda? que le hizo un bebe y además el muy maldito le hiso dos, sentía rechinar sus dientes, cada que esos pensamientos le llegaban, quería disfrutar un momento de su presencia, se paró a un lado de ella viendo a los niños que jugaban en la arena, intentando adivinar quienes serian los hijos de Hermy

Me quede observando a los niños jugar, no dejaba de pensar en si era buena idea eso de llevarlos a la escuela, eran tan pequeños, mi mente divagaba en esos momentos, Harry había llevado a los niños a una revisión, por lo que todavía tardarían en llegar, de todos modos me adelante a la cita, la carta que después me mando la directora decía que cerca de ahí estaba la entrada al callejón donde compraríamos las cosas para mis bebes, aunque no veía donde pudiera ser, a veces creía que estaba en un sueño, pero después recordaba cada travesura de mis niños, eso me hacía saber que todo era real.

Sentí un perfume conocido, muy conocido, cerré un momento mis ojos dejándome envolver en ese perfume que me recordó a él, nunca lograría olvidarlo y viendo a mis hijos menos, sentí a una persona, se puso a mi lado, no quise abrir los ojos, quise imaginarme que era él, que Draco estaba a mí lado.

Que tonta soy, lo he esperado casi 4 años y el nunca regreso, nunca se entero de nuestros hijos ¿Qué fue lo que paso, porque no volvió?, despierta tonta nunca fuiste nada en su vida, por eso se fue, se fue cuando más lo necesitaste, los de tus padres y luego tu embarazo, basta ya, aleja todo, no es justo que después de este tiempo sigas pensando en él, y tú maldito corazón en cuanto le llego ese olor se desboco como caballo, tenía que alejarme de ese aroma, abrí mis ojos, pero no pude evitar mirar a mi lado, para regalarle una sonrisa al señor, que me regalo unos segundos de alegría.

-¿Draco? –No podía creer era él, su cabello rubio casi plata, su porte altivo, esos ojos grises, ese cuerpo de tentación, claro que era él

-Hermy ¿me recuerdas? –No podía creer lo que ella me había dicho, su ojos avellana, querían atravesarme, es que acaso no funciono mi hechizo

-Claro que te recuerdo ¡IDIOTA¡ –Le solté la mayor cachetada que podía dar, como se atrevía a desaparecer como si nada, aparecer y preguntarme si lo recuerdo, estaba furiosa

-Hermy –En definitiva me recordaba y mi cara ahora me decía que el hechizo no había salido como espere en ella

-¡IMBECIL! -Empecé a caminar quería alejarme de él

-Hermy detente –Di unos pasos para alcanzarla, no me costó mucho llegar a ella y la tome por la muñeca, jalándola, tendía que hablar con ella, pero no tenía ni idea de que decir, solo la jale y la trape entre mis brazos, ella forcejeaba para soltarse, tome con fuerza su cara, quería hablarle, pero ella solo me insultaba, no se estaba quieta tome con ambas manos su rostro y la bese

Si bese nuevamente esos labios dulces y suaves, al principio ella no correspondía, jugué con su labio superior lo besaba suavemente, lo separaba un poco, se quedo quieta, seguí con el labio inferior besando, probándolo, lo mordí ligeramente mientras lo separaba, ella los abrió dejándome entrar, comenzó a responder a mi beso, me entregue en ese beso, no entendía como logre sobrevivir tanto tiempo sin ese sabor, sin la calidez que emanaba, la tome por la cintura apretándola contra mí, subió su manos rodeando mi cuello, jugaba con mi cabello, no deseaba que terminara, quería seguir besándola por siempre, el aire nos falto, nos separamos un poco, ella se enderezo y mi otra mejilla recibió la segunda cachetada del día y de mi vida, en cuanto me volteé, mi mejilla nuevamente recibió un golpe, pero este era con el puño cerrado, lanzándome al suelo

-Maldito malnacido ¿cómo te atreves? lo que le hiciste no tiene nombre –Harry me gritaba con el puño apretado

-Harry –Alcance a decir, es que en verdad no hice bien el hechizo ¿cómo demonios fue que falle? si siempre me había salido bien y no era la primera vez que lo hacía, ¿Por qué no funciono?, no tenía ni fuerzas para levantarme

A unos pasos de ahí vi a una señora mayor, con un saco negro y falda negra, camisa blanca, y zapato negros, tenía su pelo recogido y en cada mano tomaba la manita de unos hermosos niños, rubios los dos, aunque la niña tenía su pelo largo y ondulado, el niño corto y lacio, de piel blanca, sus ojos eran grises y me miraban detenidamente.

-Y no te rompo más la cara porque están mis sobrinos –Harry me gritaba

-Basta Harry, sabes que tenemos una cita, ¿vamos? –Hermy le decía su hermano, mientras con ambas manos detenía a su hermano por el pecho, logre levantarme, di uno paso atrás, sabía que esto no sería bueno

-Yo soy su cita –Les dije, Hermy bajo las manos y se volteo a verme, su cara estaba desencajada igual que su hermano

-¿Vámonos? –Dijo Harry tomando por la muñeca a su hermana

-No les conviene y lo saben, los niños necesitan una guía, sino serán cada día más peligrosos hasta para ellos –Le dije, recordando lo que la directora me comento de los niños, ambos se detuvieron en seco, no decían nada, después de unos momentos ambos se miraron, vi en sus ojos la decisión

-No te atrevas a hablarme, mirarme o siquiera intentar algo, solo muéstrame lo que hay que hacer, háblame lo necesario, no más, no quiero platicas, no quiero preguntas, no quiero nada de ti –Hermy me decía señalándome con un dedo

Solo asentí, no me quedaba de otra, la vi acercarse a su hermano

-¿Estás segura Hermy? podemos buscar otras alternativas -Harry le decía, mirándola a los ojos

-Sabes que no tenemos alternativas Harry, tu mejor que nadie me lo hizo ver, esto lo hacemos por ellos –Hermy le decía mirando de manera suplicante

-No quiero dejarte sola –Harry le decía

-No te preocupes se cuidarme, tranquilo, ok, estaremos bien – Hermione se acercaba a la señora seria que estaba a unos pasos de nosotros, tomo las manos de los niños, quien ellos le dieron una sonrisa a su mamá, ellos si ellos se parecen…

-Camina Draco no tenemos todo el día y mientras más rápido me deshaga de ti, será mejor para nosotros –Hermy me decía, no podía verla a ella, mis ojos solo estaban posados es esas dos hermosuras, respire profundo y comencé a caminar hacia el bar, al estar frente a él, ella se detuvo

-¿Aquí? esto es una broma, ¿verdad? –Hermione decía al mirar la entrada del bar y hacer una mueca de asco

-Si, esta es la entrada vamos –Le dije, mientras abría la puerta haciéndome a un lado para que ellos pasaran

-Esto no es lugar para unos bebes, no entrare –Hermione dijo dando unos pasos hacia atrás

-Hermy..ione, no podemos llamar la atención es peligroso para nosotros, por eso el lugar no es muy llamativo, vamos por favor o ¿si quieres dame la lista y yo te llevo las cosas? –Le dije con una sonrisa en los labios

-Ya te dije que entre menos te vea será mejor para mi –Hermione tomo fuerte la mano de sus hijos entrando

Como le decía que me vería todos los días, era el maestro de sus hijos, mejor me espero hasta que el dolor de mi cara baje

La cara de Hermy notaba que no estaba a gusto en el lugar, y más viéndolo tan oscuro, usando velas para alumbrar, acerco más sus hijos a ella, la veía tener miedo, quise acercarme a ella y reconfortarla darle seguridad, pero lo más seguro es que me rechace, me quede a una distancia prudente, Tom el tabernero me saludo y otros más, ella me miraba con desconcierto.

Llegamos a la parte trasera del lugar, ella puso los ojos en blanco, mirándome enojada, esto me iba a gustar, saque la varita de mi capa y toque algunos ladrillos, la observe mientras la entrada aparecía, no hay manera de describir la cara que puso, tome a la niña y la cargue era liviana, se veía adorable con el vestido verde limón, sus calcetitas a juego y zapatitos blancos, ella jalo la manita de la niña

-¿Dámela? –Me miraba enojada, su voz era seria

-Hay mucha gente no podrás con los dos, los pueden lastimar –Le dije mirándola, ella al ver la situación tomo en brazos al pequeño, un niño muy guapo, con pantalón beige, camisa negra, zapatos negro, era los niños más hermoso de este mundo, nos adentramos en el callejón, pasamos a un lado de Gringotts, su mirada era de asombro ante todo lo que veía, los lleve directo con Ollivander, quería que escogieran sus varitas al entrar ella se quedo seria

-¿Qué hacemos aquí? –Hermione pregunto sin dejar de ver todas las cajitas amontonadas

-Escoger la varita –Le dije, en ese momento apareció el señor Ollivander, un señor mayor, muy delgado con gafas, nos dedico una pequeña sonrisa

-Señor Malfoy ¿a qué debo su visita? y de tan grata compañía, no me diga ¿que nuevamente rompió su varita? –Ollivander me miraba fijamente, le dedique una sonrisa y negué con la cabeza

-No señor Ollivander, estos pequeños necesitan una varita –Le dije señalando con mi mano al pequeño y a la nena que tenía en brazos, los niños solo miraban atentamente, eran niños muy bien portados o eso parecía

-¿Son muy pequeños? –Dijo Ollivander, viendo detenidamente a los pequeños

-Son NNSM

-¿Nunca había visto a nadie tan pequeño?

-Si también para nosotros es algo inusual –Le decía a Ollivander, mientras él se acercaba al pequeño y comenzaba a tomar medidas, después se alejo adentrándose, veía como Hermy se sorprendía de ver que la cinta trabajaba sola, el señor Ollivander se acerco trayendo varias cajas, abrió una y se la entrego al pequeño, quien la tomo en su manita, al moverla, explotaron algunos vidrios, Hermy brinco del susto, le coloque mi mano en su espalda y me acerque a su oído, diciéndole que no se preocupara que era normal, así fueron pasando muchas varitas hasta que tomo una y nuevamente al agitarla empezaron a salir burbujas de colores, el pequeño reía mucho dejando ver unos pequeños dientes blancos, a nosotros nos impresiono lo que hizo

-Muy bien Jovencito, Acebo once pulgadas núcleo pluma de cola de fénix, harás grandes cosas –El señor Ollivander le decía mirando muy contento al pequeño

-Tomo nuevamente su cinta y empezó las medidas con la nena, paso lo mismo con las primeras varitas algo rompía, Hermione ya no estaba tensa yo aun tenía mi mano en su espalda, después de varias, entro nuevamente al almacén salió y le entrego una, la nena al agitarla saco muchas flores, eso también nos impresiono, la nena reía mucho

-Excelente señorita vid diez y medio pulgadas núcleo fibra de corazón de Dragón, tu también harás grandes cosas –Ollivander sonreía satisfactoriamente

-Póngalo en mi cuenta señor Ollivander y que tenga buen día –Le dije, tomando la bolsa donde venían las varitas y salí del lugar

-¿Por qué has pagado? ¿Yo puedo pagarlas? –Hermione me miraba molesta y tensa

-Hermione el que tu no me lo digas no significa que no me dé cuenta –Hermy se puso muy pálida, temí que se desmayara

-¿De qué hablas Draco? –Dijo en un susurro, su voz temblaba al igual que su cuerpo

-Que son mi hijos –Le solté de golpe


Hola chicos solo aclararles que las varitas que puse, algunos se habran dado cuenta y si no les cuento, son las de Harry y Hermione, me parecio lindo hacerlo de esa manera.

Nuevamente les doy las gracias por sus reviews.

Los reviews son el alimento del alma de esta escritora amateur

Anyza Malfoy