Hello!

MARUVTA: Hola! Poco a poco se iran resolviendo las incógnitas acerca dde las desapariciones xD En este capítulo habra avance entre Ron/Pansy :D Besos y espero disfrutes el capítulo.

crazzy76: Hello! ¡Que bueno que te gusta el fic! *.* Besos..


¿Vigilados?

POV Ronald Weasley

Habían pasado dos días desde que vi a Hermione besandose con Harry, ellos me hablaban como si nada hubiese ocurrido, Incluso Hermione se disculpo conmigo por no poder llegar a nuestra comida; segun ella...había tenido un percance. Entre a trabajar temprano, Parkinson no se paso por mi oficina, así que estuve trabajando en el caso sólo, durante algunas horas. Cuando el reloj marco el medio día salí a almorzar a la cafeteria, Hermione y Harry no se encontraban allí...debían estar juntos. Un suspiro de resignación se escapo de mis labios mientras me sentaba a almorzar, tampoco había señales de mi hermana, solo Luna Lovegood estaba sentada junto a Longbotton, pero no tenia mucho animo para sentarme junto a ellos.

Me sente en una mesa aparte, en una esquina algo alejada del resto. Desde mi posición, Parkinson me quedaba de frente, la morena se encontraba hablando con la muchacha que atendía en el mostrador. Me lleve una sorpresa al verla sonreír, como si se tratase de una persona diferente a la que había conocido en Hogwarts...como si no fuese Pansy, cara Pug, Parkinson.

Estaba estudiando sus acciones cuando ella se dio la vuelta, sus inexpresivos ojos azules chocaron de manera extraña con los míos; desvíe la mirada inmediatamente y comencé a mirar mi plato de comida. Me dedique a comer en los siguientes minutos hasta que sentí pasos acercandose, levante el rostro y me encontré con la morena de azules ojos de pie con un pedazo de torta de chocolate. ¿Ahora qué quería? ¡Discutir con ella era lo último que deseaba!

-¿Puedo sentarme? - me pregunto rodando los ojos.

-¿Qué quieres? - pregunte volviendo a mirar mi comida.

-Sentarme, comadreja. ¿Puedo?

-Hay mas mesas. - sentencie dando un sorbo a mi zumo de zanahorias. Pese a mis deseos, Parkinson se dejo caer en la silla delante de mí, colocando la torta que traía sobre la mesa.

-Weasley...- comenzó a decir

-Estoy de almuerzo, no tengo que soportarte. - la interrumpí.

-Solo quería disculparme por como te trate los otros días...no debi decir lo que dije sobre Granger y tu. - me dijo la morena y empujó el plato de torta hasta que quedo delante de mí.

-¿Es para mí? - cuestione señalando el plato.

-No esperes que te lo envuelva comadreja.- me dijo rodando los ojos.

-No tienes que disculparte, tenías razón. - respondí un poco nervioso, jamás pense que Parkinson se fuese a disculpar por gritarme. Ella jamás se disculpa, aún teniendo la culpa...es lo normal en una mortifaga ex Slytherin.

-Claro que tenía razón, pero no era la forma de decirlo. - comentó ella encogiendose de hombros, le sujete de la mano antes de que pudiese marcharse. Ella me miro levantando una ceja.

-No viniste a nuestra reunión ¿Ocurre algo?- cuestione soltando su mano, ella volvió a sentarse y cruzo las piernas.

-Estaba resolviendo unos asuntos...- comenzó a decirme, la percibí nerviosa.

-¿Problemas? - cuestioné.

-Siempre tengo problemas, Weasley, eso no debería sorprenderte. - me dijo encogiendose de hombros.

-¿Sabes? He pensado mucho en lo que me dijiste...- comencé a decir, Parkinson guardo silencio espectante, parecia realmente deseosa de escuchar mis palabras...aquello me tomo por sorpresa.

-Dejalo ser, solo olvidalo. -me dijo ella

-No, es que...

-Weasley...agachate... - me dijo la morena mirándome fijamente.

-¿Cómo? - cuestioné confundido.

-¿Por qué los griffindors nunca hacen lo que se les dice? - le escuche murmurar a Parkinson y se arrojó sobre mí, el impacto consiguió que callesemos al suelo en el preciso instante que un hechizo golpeaba la silla en la cual había estado sentada la morena.

-¡Ah! ¿Qué rayos fue eso? - cuestioné asustado mientras empujaba ligeramente a Parkinson para que se pusiese de pie.

-Ven, allá va. - me dijo Pansy sujetando mi brazo para que la siguiese. A nuestro alrededor todo el mundo se había asustado.

-¡Estoy de almuerzo! - me queje mientras tomaba un pedazo de la torta y seguía a Parkinson.

-Apresurate Weadley.- me dijo la morena sacando su varita, se movía con rapidez y presición, incluso me recordaba a Hermione, pero Parkinson tenía un aire mas peligroso a su alrededor.

-Eso intento. - comente limpiando mis manos de mi pantalón mientras corría.

-¿Cómo puedes comer en esta situación? - me pregunto la morena mientras nos acercabamos a un callejón, ni siquiera tengo claro a quien seguimos.

-¡Estaba en mi hora de almuerzo!- me excuse sacando mi varita.

-¡Hasta aquí llegaste! - grito Parkinson adelantándose y adentrándose en el callejón.

-Corre demasiado.- susurre corriendo mas de prisa.

Al llegar al callejón me encontre a Parkinson con la varita en mano apuntando a un hombre alto y delgado. El hombre tendría unos treinta años como máximo, tenía el cabello castaño y los ojos oscuros, este, acorralado, no hizo más que levantar sus manos. Yo estaba mas resagado, con mi varita en mano y sin saber realmente si debía o no hacer algo.

-¿Qué sabes sobre los desaparecidos? ¿Por qué me seguías? - le escuche cuestionar a Pansy, arrugue el entrecejo confundido.

-No voy a decir nada.- sentenció el hombre.

-Tengo mis metodos para hacerte hablar.- siseo la morena, interrumpí antes de que fuese a arrojarle algún hechizo. ¡Oh a matarle o algo parecido!

-Pansy, tienes que llevarlo al departamento, no puedes llevar acabo un interrogatorio sin su autorización.- le dije sujetando la mano con la cual sujetaba su varita, ella quito la vista del hombre para mirarme, el tiempo suficiente para que él nos empujase y saliese corriendo. Pansy se tambaleó e incluso cayo al suelo, se levanto mas enojada que antes.

-¡Mira lo has hecho, comadreja!- me grito hechando a correr tras el desconocido.

-¡Espérame!- grite siguiendola, la alcance segundos luego, se nos había perdido el hombre, mejor dicho, a mi se me había perdido.

-Ven, por aquí...- me dijo Pansy, sujeto mi brazo y me arrastro hacía una calle desierta.

-Pansy, mejor volvemos.- susurre luego de un rato caminando, el hombre estaba a lo lejos, de vez en cuando miraba hacía atrás comprobando que no le seguíamos y Pansy tiraba de mí para que me escondiese.

Estabamos en medio de ese caos cuando, en una de esas que el hombre miro hacia atrás Pansy opto por abrazarme para pasar desapercibidos. Fue un abrazo extraño, que apenas duro lo suficiente para que el hombre no nos prestase atención. Pansy se alejo de inmediato y siguió andando, yo le seguí en silencio, nervioso enrealidad. ¿Por que de momento parecía que nos estamos dirigiendo a un lugar peligroso?

El hombre se perdió en un callejón, lo miramos desde cierta distancia. El miro a todos lados y empujó algunos ladrillos, se abrió un espacio y él se perdió por el mismo. Me quede consternado, aquel sujeto era extraño y no deseaba en ninguna manera ir trás él.

-Vamos.- me dijo Pansy tirando de mi brazo.

- Preferiría quedarme aquí.- sentencie cuando nos detuvimos delante de la pared de ladrillos.

-Weasley, cállate. - me dijo Parkinson y la vi mover con rapidez los ladrillos, se hizo un espacio y Pansy tiro de mi para que entrasemos.

Aparecimos en un pasillo oscuro, la morena saco su varita e hizo un lumus. El lugar era húmedo, reinaba el silencio y no parecía haber nadie además de nosotros. Caminamos con rapidez y pasados algunos minutos llegamos a un lugar bastante amplio, algo así como una tienda gigante, en la que habían distintos puestos de venta. Algunos duendes caminaban de un lado a otro e incluso uno que otro gigante pasada de vez en cuando. Incluso vi algunos elfos, escuálidos y de feo rostro comprando algunas cosas.

- Míralo allí.- me dijo Pansy señalando una escalera a lo lejos.

-¿Dónde estamos?- cuestione intentando abrirme paso entre los gruñones duendes y los puestos.

-No lo se, pero no preguntes mucho.- me dijo Pansy en un susurro mientras comenzábamos a subir las extensas escaleras que estaban lejos de los puestos.

- Deberíamos desistir, no lo atraparemos. - le dije apresurando el paso.

-No queremos atraparlo, el nos llevará a donde esta su jefe. - susurro la morena, el hombre se perdió tras una puerta y cuando abrimos esta, no lo vimos...se nos había perdido.

-Es hora de regresar. - sentencie.

-Shh...ven. - susurro Pansy atravesando la puerta, caminamos en silencio por el largo pasillo desierto, al doblar en una esquina nos topamos de frente con Draco Malfoy. ¡Casi sufro un infarto!

-¿Qué haces aquí? - cuestionó Pansy sorprendida.

-¿Qué haces tú aquí? - cuestionó el rubio.

-Vengo siguiendo a un sujeto que nos ataco. - explicó la morena.

-Yo igual. - nos dijo el rubio.

-¿No te topaste con nadie camino aca? - cuestiono Pansy arrugando el entrecejo

-No, nadie. ¿Y ustedes?

-Nadie.

-Entonces ¿Dónde esta?- cuestionaron ambos ex Slytherins mirando hacia atras. Los mire confundido, me sentía raro allí junto a ellos, era como formar parte de los malos por primera vez en mi vida, era incluso atemorrizante. ¡Además ellos parecían entenderse! ¡Me encontraba confundido!

-Tiene que estar por aquí. - les escuche murmurar, en ese instante escuche un ruido en la pared, me acerque a la misma e incline mi oído para escuchar...parecía haber movimiento del otro lado.

-Oigan...- hable

-Ahora no Weasley.- siseo Parkinson.

-Pero...

-Silencio, Weasley. - sentenció Draco.

-Hay algo aca detrás. - les dije levantando un poco más la voz, ambos se detuvieron y se giraron a mirarme. Malfoy fue el primero en acercarse, reclino la oreja de la pared, se alejo un poco y lanzo un hechizo silencioso que consiguió aparecer una puerta.

-Al parecer has servido para algo. - me dijo Parkinson lanzándome una guiñada mientras atravesaba la puerta luego de Malfoy.

-Siempre he sido pieza clave - dije sonriendo

-Baja de la nube comadreja, no era para tanto. - comentó mordazmente Malfoy. Caminamos en silencio por el largo pasillo oscuro, iluminado por candelabros, al final del mismo había una puerta. Draco y Pansy inclinaron el oido de la misma, yo en cambio saque mi varita el hice el hechizo de orejas extensibles.

-No logro escuchar con claridad. - susurro Parkinson.

-Dejenme intentar. - les dije empujandolos ligeramente.

-Creo que les escucho. -susurre

-Claro, orejas extensibles. - le escuche murmurar a Draco y tras un movimiento de su varita también se acerco. Las voces del otro lado eran desconocidas, claramente reconocí cuatro voces diferentes de hombres y dos mujeres.

-¿Les han seguido? - cuestionaba una de las mujeres.

-Creo que los hemos perdido. - susurro uno de los hombres.

- Sí, los perdimos. - siseo el otro.

- ¡Perfecto! ¿Han dejado el paquete donde les mande? - cuestiono una voz, de momento parecia conocida, pero no conseguia recordar de donde.

-No, intente entrar al departamento pero tiene demasiada protección.- escuche decir

-Casi muero en el intento. - siseo una voz rasposa.

-Necesito que dejéis los paquetes en los lugares pertinentes, tenemos que inculpar a alguien. - dijo la voz femenina.

- Volveremos a intentar...- se escucho movimiento adentro.

-Creo que debemos irnos. - susurre dando dos pasos atras.

-Anda, hay que darnos prisa. - susurro Draco, corrimos hacía la salida.

Salimos del pasillo en poco tiempo, no tardamos en mezclarnos con los duendes y elfos. Desde una de las tiendas, donde Pansy se detuvo a hablar con un gigante, pudimos observar como de aquella puerta cercana a la escalera salían dos hombres, uno muy alto y otro demasido bajito, les acompañaba una mujer casi de la estatura de Ginny y de cabello negro...por la distancia no logre verles con claridad.

-Vamos, ya me han dicho por dónde salir. - nos dijo Pansy.

-Uno de esos hombres estaba merodeando mi casa. - le comento Draco a Pansy.

-A mi intento matarme, no se que es lo que buscan. - comento Pansy

-El departamento nos ayudara...- me atreví a comentar.

- ¡No! - gritaron ambos, me quede gélido, algunos elfos que estaban a nuestro alrededor nos miraron asustados.

-¿No? - cuestione confundido.

-Escucha comadreja, ni una sola palabra de esto a nadie. - me dijo Malfoy.

-No podemos quedarnos callados, ellos pueden ser peligrosos...

-Ni una sola palabra Weasley, por favor. - me pidió Parkinson

-Vale, no dire nada. - sentencie levantando mis manos.

-La hora de almuerzo termino hace rato, Potter debe estar buscándome. - le escuche susurrar a Malfoy mientras miraba su reloj de muñeca.

-Saldremos a tomar unas cervezas de mantequilla hoy ¿Vendrás?- le dijo Pansy al rubio, estaban ignorando mi presencia.

-Creo que me pasaré por allí un rato. - le escuche decir a Draco.

-¿Vendrás comadreja? - cuestiono Parkinson girándose para mirarme.

-¿Yo? ¿Hablas conmigo? - cuestione mirando hacia atrás.

-Que gracioso eres Weasley. - comentó Malfoy

- Sí, hablo contigo. Iremos a la casa encantaba de la señora Promper, puedes venir si quieres...- me dijo la pelinegra.

-Yo, puedo pasarme un rato por ahí. - comente sonriendo.

-Tengo que ir a donde Potter. Les veo luego.- susurro Malfoy y apresuro sus pasos rumbo a las escaleras.

- ¿Piensas venir a trabajar en el caso o... iras a resolver tus asuntos?- cuestioné luego que Malfoy se hubiese ido.

-Vamos a mi oficina. - sentenció la morena echando a andar hacía la escalera.

-Pero... - comencé a decir señalando el asensor, por esta vez, tendría que seguirla a ella.

POV Hermione Granger

Llevaba una media hora sentada en la oficina de Harry esperándole, se había ido, supuestamente a enviar unos papeles y no había regresado. Me recline del asiento y cerre los ojos, estos últimos días habían sido completamente aburridos. Ronald se comporta extraño cuando estaba conmigo y con Harry, incluso en una ocasión le vi mirando mal a nuestro amigo pelinegro. No se que le ocurre, y realmente quisiera ayudarle, pero no parece que tenga muchas ganas de hablar sobre ello. ¡Es difícil comprenderle!

Por otro lado, Draco esta distante, tanto o mas que antes. Hable con él solo dos veces en lo que va de la semana. En ambas ocasiones me comentó de un hombre que estaba merodeando su casa y me pregunto acerca de los papeles que debía sacar del departamento. Aparte de eso, parecía evadir todo tema que nos involucrase a ambos. Intente, en ambas ocasiones preguntarle acerca del beso que compartimos, pero, sorprendentemente encontro la forma de irse sin responder.

-Estoy muy preocupado Granger, ese hombre del que te hable volvió a caminar cerca de casa. Me parece que esta vigilandome. - me dijo cuando nos encontramos a las afueras del departamento.-¿Has intentado hablar con él? ¿O seguirle?- cuestioné.- Sí, intente seguirle una vez, pero simplemente desapareció. - me dijo pensativo.-Pero ¿Tienes protección alrededor de tu casa cierto?- Sí, por supuesto, estoy bien protegido pero...no me gusta sentirme vigilado.- me comentó, le observe en silencio, pensando en alguna forma de ayudarle.-¿Y...has averiguado algo de lo que te pedí? - me pregunto-Trabajo en ello...- susurre-Si te dieras un poco de prisa te lo agradecería. - me dijo lanzándome una guiñada.-Hago lo que puedo...estoy pensando en una forma de entrar a tomar los papeles sin acudir a la violencia. - respondí rodando los ojos.-Debo subir, nos vere...-Espera...quería hablar contigo, de...-Realmente debo irme.- me interrumpió, le sujete de la mano para detenerlo.-Pero realmente necesito hablar de lo que ocurrió en la oficina de...- ¡Mira la hora! Hablaremos luego. - me dijo y se perdió de mi vista sin darme una oportunidad para que hablase.Estaba pensando en eso cuando la puerta de la oficina de Harry se abrió de golpe. Abrí los ojos y me gire hacia allí encontrándome a Draco de pie en el pórtico. Vestía una camisa negra, unos jeans y tenía sus rubios cabellos todo desacomodados, justo como aquel dia en Hyde Park. Me quede sentada en mi silla, justo frente al escritorio, y Malfoy también permaneció inmóvil en su posición, sus grises ojos me recorrieron inexpresivos.

-Buscaba a Potter. - susurro

- Él viene en un momento, pasa. - le dije acomodándome en mi asiento, le vi dudar, su mano sujetaba todavía el pomo de la puerta.

-Mejor dile que pase por aquí.- me dijo el rubio.

-¡Pero quédate! ¡Él ya viene! - exclamé poniéndome de pie, Draco estaba por girarse, pero ante mi insistencia cerro la puerta y camino hasta sentarse en aquella silla contigua a la mía.

Tome una larga respiración antes de sentarme en mi silla, con el rabillo del ojo seguí los movimientos del rubio. Draco estaba mirando el suelo pensativo, tenía los dedos entrelazados y estaba dando punta pies en el suelo con insistencia. ¡Odiaba que hiciese eso! Ese ruido era muy molesto y solo conseguía ponerme de muy mal humor. Respire profundamente e intente ignorar el insesante golpe de su pie en el suelo.

-Entonces, ya que estamos solos...

-Shhh...estoy pensando.- me silencio el rubio cerrando los ojos.

-Ya que...

-Shh...silencio.- comento sin abrir los ojos en ningún momento.

-Dra...

-Granger...silencio.- me pidió colocando uno de sus dedos en mis labios, le mire intensamente, escudriñandole, él aparto su mano inmediatamente.

-Asi que, recuerdas...todo. - comenté.

-No, no todo. - susurro Malfoy sin mirarme.

-Bueno...te acuerdas de lo... nuestro. - comente nerviosa, pasados algunos segundos Draco abrió sus ojos, su mirada grisácea penetro profundamente en mi pecho.

- Sí, se puede decir que recuerdo lo nuestro...

-¿Nunca lo olvidaste? - cuestione sorprendida.

- Sí, lo olvide, pero...lo he comenzado a recordar poco a poco...por medio de sueños...es como si hubiese una caja fuerte en mi cabeza y de repente, de vez en cuando, alguien colocase la clave y un recuerdo saliese.- me comentó me rubio.

-¿Desde cuándo comenzaste a recordar?- cuestione.

-Hace unas semanas, por eso me atreví a pedirte ayuda.- respondió desviando la mirada.

-Y ¿Qué piensas de...tu pasado?- interrogue, él volvió a mirarme.

-En un principio, me asuste, pensaba que enloquecía cuando soñe que me estaba besando contigo. Estuve a punto de lanzarme un obliviate a mi mismo.- me dijo suspirando

- ¿Por qué?- insistí.

-¿No es obvió? Eres Hermione Granger, mi mayor enemiga.- me dijo

-Tambien fui tu mayor amor...-me atreví a susurrar.

- Sí, eso parece.- susurro él

-Lamento haberte besado, me deje llevar por...

-Por el pasado, lo sé...no debí recordarte esas cosas.- se disculpo el rubio.

-Exacto, por un momento, volví al pasado...- susurre

-Tranquila, no importa...si yo recordase todo probablemente también lo hubiese hecho...- me dijo Draco encogiendose de hombros. No podía creer que hablase de esa manera, como si no sintiese nada...como si recordase el pasado, pero los sentimientos siguiesen olvidados en la caja fuerte que guardaba sus recuerdos.

-¿No sentiste nada?- cuestioné inclinándome hacia él, le vi tensarse, quizás involuntariamente, pero se habia tensado. Reconocería aquel movimiento involuntario de su cuerpo de millas de distancia. ¡Estaba nervioso!

-No, no sentí nada.- sentenció negando levemente con la cabeza, me incline mas hacia él con mis ojos fijos en los suyos.

-¿Nada de nada?- insisti mordiendo mi labio inferior.

-Lo lamento, pero nada.- me dijo inclinándose del respaldar...como si huyese de mi. Me puse en pie algo enojada y tome una bocanada de aire mientras cerraba mis ojos, al abrirlos le pille mojando sus labios mientras me miraba.

-Pues yo sentí mucho.- me atrevi a decir, le vi tragar en seco y removerse inquiero en el asiento.

-Eso es normal, soy Draco Malfoy...- dijo alardeando.

-Y yo soy Hermione Granger.- susurre, me incline hacia él y atrape sus labios con los míos en un beso suave, lento, como aquellos que él solía decir que le encantaban. Draco no respondió en un inicio, pero pasados algunos segundos movio con avidez sus labios sobre los míos. Segundos luego me rodeo con sus brazos y tiro de mi para que me sentase en sus piernas.

-Sigo sin sentir nada ¿Entendido?- susurro separandose algunos centimetros de mis labios; no pude evitar sonreir mientras tomaba aire.

- Sí, como digas.- susurre volviendo a atrapar sus labios, pase mis manos por su cuello, despeinandolo más de lo que ya estaba. Sabía que, aunque no recordase todo, Draco sentía algo; aunque lo negara.

-Harry van días desde su...- la voz de Daphne nos tomo por sorpresa, nos giramos hacía la puerta encontrándonos allí con la rubia y con Harry.

-Esto...bueno ¿Es mi oficina?- cuestionó Harry cerrando la puerta tras de si y mirando el lugar para comprobar que no se había confundido.

-¡Nosotros te estábamos esperando!- exclamé poniéndome en pie, sacudiendo nerviosamente mi ropa.

-Ustedes...- comenzó a decir Greengrass

- Si, es que se me metió una cosa en el ojo y Granger...intentaba sacarla.- nos excuso Malfoy.

-Si, eso...creo que ya salió. - comente haciendome la que miraba hacia el ojo del rubio.

-Tambien tengo algo en el ojo ¿Me lo sacas Daphne? - cuestionó Harry lanzándole una guiñada, la rubia le miro levantando una ceja.

-Bromeaba...- se excuso Harry con rapidez.

- Atiendelos a ellos, yo, puedo esperar. - dijo Greengras dirigiendo su mano hacía la puerta.

-No, tranquila Greengrass, yo solo necesito los papeles que Harry me iba a dar y luego me retiro. - le interrumpí.

- ¡Los papeles! Estan aquí. - exclamó Harry y corrió a rebuscar en los cajones de su escritorio.

-Yo vine porque me dijiste que necesitabas verme. - le dijo Draco mientras él seguía buscando los papeles.

- Si es acerca del caso de los Parkinson, pero sino te molesta preferiría hablar primero con Daphne. - le dijo Harry al rubio mientras me tendía los papeles, Draco asintió y se encaminó a la puerta.

-Yo te veo luego, Harry. - me despedí de inmediato yéndome tras el rubio, lo alcance cuando estaba llegando a su oficina.

-¿Se te perdio tu oficina? - me pregunto burlón entrando a su oficina.

-¿Por qué me mientes? - cuestione entrando tras él.

-No te miento. - me dijo sentándose en su escritorio.

-Si me mientes, sé que sentiste algo. -le dije cruzándome de brazos.

- ¡No me culpes de tus errores! ¡Si no me hubieses borrado la memoria no estaría sufriendo este caos interno! - me dijo el rubio, sus ojos estaban fijos en los mios.

-Lo siento, me equivoque.- susurre bajando el rostro, pasados algunos segundos sentí una mano en mi barbilla levantándome el rosteo.

-Lo siento, no debí hablarte así. No se porque lo hiciste, pero...probablemente tuviste tus motivos.- me dijo el rubio.

-Puedo ayudarte a recordar...- me atreví a proponerle.

-Hay cosas mas importantes que atender ahora, Granger. Como las desapariciones...

- Sí, tienes razón...- susurre

-¿Sabes? Ire a la casa encantada de la señora Promper esta noche, si quieres puedes venir.- me dijo el rubio.

- Podría pasarme un rato por allí.- susurre sonriendo.

-Pero no significa que tengamos algo, castaña...es solo una reunión entre compañeros.- me advirtió

-¿Ira alguien más? - cuestione.

-Algunos amigos de Hogwarts, pero tranquila...no son peligrosos. - me dijo el rubio lanzándome una guiñada.

-Entonces... te vere alla...

-Si quieres paso a recogerte...para que no lleges sola. - me dijo el sentándose en su escritorio.

-¿Y no es una cita?- cuestioné burlona

-¿Quieres sacar provecho de un pobre hombre con falta de memoria? - me pregunto el rubio burlonamente.

- Estare lista a las seis...- susurre.

-Cinco y treinta. - me dijo Draco

-Vale, cinco y treinta entonces. - susurre

-Cuidate, castaña, te veo en un rato. - me dijo antes de que saliese de la oficina.

"Oír con los ojos es una de las agudezas del amor"

WILLIAM SHAKESPEARE


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Besos