Capítulo 10

Mucho tiempo después, porque tanto Bell, como mi amiga Clarissa y yo estábamos como des inspiradas para escribir y más para publicar, seguimos con la grabación pero esa vez de mi fic. A la final fui yo la que le terminó pagando a la princesa Tomoyo el dinero que Fye le había pedido prestado a mis espaldas para pagar la nómina de esa producción. Fye seguía insistiéndome en que él podía hacerse responsable de esa deuda porque le había ido más que bien en el viaje que había hecho con sus amigos pero no, aunque me cueste admitirlo creo que en eso sí tiene razón. Soy muy orgullosa cuando de dinero se trata.

Estábamos pues en una de las escenas de mi fic cuando, es que no pude evitarlo. Zafiro, Rubeus, Esmeralda y Diamante se estaban riendo con tanto gusto que me acerque para ver. Quería saber qué era lo que veían en el celular de Seiya que les provocaba tanta risa.

Y en efecto, era divertidísimo.

Me dio un ataque de risa tan, pero tan fuerte, que superó al que había tenido cuando mi Fye (de pura maldad) le pidió a Diamante que hiciera un amaneramiento de gay para saber si de verdad podía o no hacer ese papel. Para saber si era capaz de hacer de homosexual en el fic de mi amiga Bell suspenso o no.

Yo estaba roja, sosteniéndome el estómago y llorando de la risa por lo que veía. Es que lo que estábamos viendo era mucho mejor que haber visto a Diamante sonar los dedos dibujando una S imaginaria frente a él y terminar semejante gesto tan gay diciendo: Soy genial, perras. Ese día mi Fye, Zafiro y yo, no podíamos de la risa. Es que yo sí sabía que Diamante era buen actor pero no que tanto. ¡Se le regó toda la escarcha ese día! (Risa demente) Ay mis queridas lectoras, fue sensacional. Zafiro lo jodio con eso como por dos semanas y hasta le ofreció montarle una peluquería. Fue genial pero lo que les digo, no tanto como lo que estábamos viendo. De verdad que Seiya se pasa de maldadoso pero yo no me voy a hacer la santa con ustedes. Me divierto mucho con cada una de sus maldades.

— Corten, corten, corten.

Dijo mi novio y se levantó de la silla para ir hasta donde estábamos nosotros llorando de la risa. Para ir a chismosear.

— Un momento por favor que aunque lo estaban haciendo bien…

— ¡Oiga! — Exclamó una enojada Haruka. Tenía afán porque Michiru la había llamado hacia un buen rato— ¿Qué le pasa?

—…Ver a mi reina reírse de esa manera es sensacional. Receso de quince minutos. Voy a ir a ver de qué tanto es que se ríen por allá y ahora retomamos muchachos.

— Pues si no le molesta señor, — Le dijo Nicolás a su lado— yo también quiero ir a ver de qué tanto es que se ríen. Es que se ríen con tanto gusto que…

—…hasta lo hacen reír a uno. ¿Cierto que si Kumada? Vamos y vemos cuál es que es el chistecito.

Pocos segundos después y mientras Nicolás, Rei, Haruka y Fye se acercaban…

— Ay no, ay no muchachos, ya no más. Me duele mucho el estómago y ya no, ya no puedo, — y seguía riéndome— ya no puedo de la risa. Eso, eso es el…

— Bueno, bueno, ¿Cuál es el desorden que tienen ustedes aquí?

Pregunto mi Fye mientras se me acercaba y yo claro, no podía de la risa.

— Oye mi reina, ¿de qué tanto te ríes, ah? ¿Será que nos pueden contar a ver si nosotros también nos reímos o qué?

— Usted si es metido, ¿no idiota? — Le dijo Seiya mientras se acercaba a él y ponía a reproducir el video otra vez— Vea, no le había mostrado antes porque Usako no me había dejado pero vea, esto es lo que es tan divertido.

— ¡No lo puedo creer! ¡¿Ese, ese es Chiba?!

Exclamó completamente sorprendido y claro, inmediatamente se soltó en risas.

— Sí, ese es. ¿Cómo lo ve, ah? ¿Sí o no le luce más ese overol que el saco antibalas que se va a poner hoy para la grabación? Yo digo que sí. Se le ve fenomenal y hasta estoy pensando en darle uno para navidad. ¿Qué les parece?

Al igual que nos había pasado a nosotros antes de que Fye y los demás llegaran, les pasó a ellos. Haber visto a Darien en aquel overol amarillo y peleando con esas hojas (sin saber que eran unos niños los que se las dispersaban a petición de Seiya que les había ofrecido dinero para hacerlo), era increíble. Lo gracioso de todo el video no era solo ver a Darien, a semejante papacito rico, en ese asqueroso overol amarillo lleno de manchas y sosteniendo la enorme escoba para recoger las incontables hojas de ese extenso parque, oh no, no era solo eso. Lo más divertido de todo y lo que nos tenía a todos a punto de un ataque, era escucharlo alegar. ¡Era divertidísimo!

¡Malditas hojas del demonio! ¡¿Hasta cuándo carajos las barro, ah?! ¡¿Ah?! ¡Maldito idiota de Taisho y su endemoniado hermano, imbéciles! ¡Por culpa de ese par de maricones yo estoy aquí, como otro maricon, barriendo como si fuera una…!

Y cada vez se ponía mejor. Darien de mal genio es medio parecido a mí. No da miedo sino risa. Una risa que uno no puede controlar.

¡…ya es como la quinta vez que barro estas putas hojas y no, ya estoy harto, cansado! ¡Necesito acabar con esta mierda para ir a recoger las mierdas de esos perros y…oigan! ¡¿Con que son ustedes los que me han estado jodiendo?! ¡Vuelvan aquí!

Ya cuando Darien descubrió a los niños, tiró la escoba y salió corriendo tras ellos para, por lo que veíamos, darles de a cocacho a cada uno; fue la perdición para todos. Nos estábamos riendo tanto del pobre Darien y de las maldades de Seiya, que estábamos llamando mucho la atención. A mí ya se me estaba pasando el ataque de risa porque era como la cuarta vez que lo veía pero mi Fye, mi pobre neko simplemente no podía.

Se estaba muriendo de risa.

— Bueno, bueno, ya, ya que ahí acabaron de llegar mi dulce bombón con el amargado ese de Darien. Dejen pues la bulla que, ¿qué tal les dé por asomarse aquí a ver de qué es que se están riendo, ah? Shu, shu, ya cállense pues.

— Es que, es que, ay no Seiya, — no podía Rei de la risa. Era tanto que Nicolás la estaba sosteniendo— esto de verdad si es el colmo de todos los colmos. ¿Tú cuando tomaste este video?

— Esto fue la semana pasada cuando Usako me mandó al supermercado a comprar unas cosas. Les digo que yo me negué a salir como veinte veces pero no, no me arrepiento porque gracias a eso pude grabar este video. Una de las mejores cosas que he hecho en mi vida.

Les costó mucho trabajo controlarse pero lo hicieron porque Serena y Darien, nos pasaron por el lado. Todos hicimos de cuenta que Seiya nos había contado era un chiste muy bueno y los saludamos sin verlos mucho. Es que si los hubiéramos visto, es decir, si hubiéramos mirado a Darien, nos habríamos delatado y bueno, esa no era la idea. La idea era tener un día de grabación más o menos tranquilo. Bueno, esa era la idea.

— Ay Seiya, maricon de mierda, ¿usted es así de desocupado? ¿Usted se quedó a grabar a ese pendejo mientras barría el parque? Que a todas estas, ¿Por qué es que estaba barriendo como él mismo dijo, como un marica, ese parque?

— ¿Es que no se acuerda? No socio, usted si no. ¿No se acuerda que a la casa de ese idiota llego la policía porque…?

— Ah, sí, sí, sí, ya me acordé. Es que eso fue el día que me fui de viaje. Pero no entiendo, ¿qué fue lo que…?

Y no pudimos seguir hablando porque a nuestro divertido círculo llegaron Darien y Serena respectivamente vestidos y maquillados. Muy listos y más enamorados que nunca para la escena que tenían que grabar.

— Bueno, señor director, ya estamos listos. ¿Será que podemos empezar a grabar o todavía no?

Uuuuu

Como cosa rara esos bobos jodiendo; es que Darien de verdad puede ser un verdadero fastidio cuando se lo propone.

— Ya, ya, y sí, claro que sí Chiba y no hemos empezado es porque, primero Daidouji los tenía que arreglar para esta escena porque es crucial para la historia; es la última vez que van a estar juntos como pareja y es importante que…

— Ay no, espere. — Pidió Serena con cara de angustia y me miró— ¿Eso qué quiere decir? ¿Qué en este capítulo ya mi personaje descubre toda la verdad de…?

— Más o menos Serena pero bueno… — me le acerqué y sonreí— mejor empecemos de una vez.

— Ah, ah, mi reina hermosa. Aun no podemos porque me falta decirles lo otro; lo de la escena en la…

— Ni lo intentes Fye que yo sé lo mucho que a Darien le incomodan esas escenas y es por eso que para el capítulo de hoy, edité. Ya la escena de ellos en la habitación de Darien mientras la chimenea está encendida no va. De ahí vamos a pasar directamente a la de…

— No, no, no. — Se quejó mi neko— Pues no estoy de acuerdo. Vea Chiba, hagamos un trato. Yo sé que a usted no le gusta interpretar ese tipo de escenas pero…

— Que bueno que lo sabe porque así nos ahorramos tiempo.

Le respondió Darien mientras se acomodaba mejor el fino traje de sastre color azul zafiro, como sus ojos, y se disponía a tomar camino hacia la escenografía que ya antes habíamos organizado. Ya saben, la que va en uno de los ranchos de Darien y en donde Serena y Darien tiene su romántico momento en ese rosal.

— Ni Serena ni yo vamos a hacer una escena como las que a su mujer le gusta escribir en sus libros y san, se acabó. No quiero hablar más del asunto y le pido que por favor…

— Chiba, por lo menos déjeme decirle de qué se trata. ¿Podría ser? No sea tan psicorigido y tan inflexible. Vea que ese tipo de escenas venden. Llama la atención del televidente y eso es lo que necesitamos con esta producción, venderla muy bien para poderles dar el porcentaje que les prometimos en el contrato cuando lo firmaron.

— Momento, momento. —Exclamo Nicolás sorprendido— ¿Cómo? ¿Qué ustedes tienen un porcentaje aquí? ¿Cómo está eso Darien? ¿Y nosotros por qué no?

— Ay Nicolás, lo que pasa es que…

— No reina, lo siento mucho pero las cosas son como son. ¿O sea que no contenta con matar el personaje de Rei y el mío hoy, también nos están estafando con el pago?

— Oye, oye Nicolás, las cosas no son así como las estas planteando y creo que te estas…

— Correcto Chiba, — Se hizo Fye a mi lado y miró fija y seriamente a Nicolás que estaba como él, igual de serio— creo se está pasando. Vea Kumada, a ustedes se les mata porque sí.

— ¡Oiga!

Exclamó Rei ofendida.

— ¡No le permito que se meta con MI Nicolás y…!

— Lo siento mucho Rei pero si tú no consientes nada con tu casi marido que es hombre, pues yo no consiento nada con mi reina.

— Fye amor, no es necesario que…

— No es mi intención ser grosero con usted reina, para nada. —Sonrió Nicolás— Solo que me parece un poco injusto que aparte de matarnos el día de hoy, pues eso nos deja sin trabajo, nos hayan excluido del porcentaje porque hasta donde sabia estábamos era con sueldo, no con…

— Si quiere vaya entonces a la oficina del pendejo ese de Light, Nicolás, pero si gusta, yo le puedo ahorrar el viaje. Le puedo decir lo mismo que le va a decir él. ¿Le parece o mejor va y dejamos lo de su escena para después?

Nicolás, que estaba tan interesado por saber cómo era ese cuento del porcentaje, y no sólo él, unos como Diamante y Zafiro también querían saber, pues le pidió que le explicara con lujo de detalles porqué los estaban dejando por fuera de semejante negocio. Mientras los asistentes terminaban de acomodar las rosas y preparaban todo para grabar, Fye les explicó que lo del porcentaje se había acordado por la sencilla razón de que ellos eran los protagonistas de la historia y no sólo de esa, de muchas otras grandes producciones como lo fue por ejemplo sailor moon, por lo que eran conocidos. A Nicolás y a Rei les bastó la explicación. Dijeron que entonces la misma mierda que cuando trabajan para Naoko en sailor moon pero otros decían….

— No pues, ¿y ya? ¿A usted le parece que eso de verdad es una explicación valida, señor director?

— Claro que es válida Black, completamente valida. Nosotros hubiéramos podido hacer casting para encontrar alguien parecido a Chiba o a Serena pero… no sería lo mismo. Por eso les ofrecimos el protagónico con un sueldo base más un porcentaje de las ganancias totales del %20. Para asegurarnos de que a esta producción le fuera bien.

— Increíble. Igual me parece exagerado.

— Pues eso es como dice el esposo de mi mamá, Diamante. "El que esta aburrido, se va"

Uuuuuuu….

— Si estás muy incómodo y no te gusta como estamos manejando las cosas, bien te puedes ir.

— Bueno, bueno, — sonrió medio nervioso— no es para tanto. Oye pero, qué raro. ¿Qué tienes reina? Tú no eres así de agresiva. ¿Te pasa algo?

— Ese trabajo de mierda que tengo en mi mundo que me tiene harta pero nada más Diamante, todo bien. Allá me aguanto porque me pagan pero aquí no. Aquí soy la que les paga a ustedes y, aunque eso no es motivo para tratarlos mal, ni más faltaba, tampoco es para tenerme que aguantar sus reclamos injustificados. Si no te gusta te puedes ir cuando gustes.

Uuuuu…

Se enojó la reina… ¡cuidado porque parece que es un peligro cuando se enoja!

Escuché que gritaron por allá al fondo y se rieron. Pero luego….

— De verdad puede llegar a ser un verdadero peligro pero yo con tal de que me dé un poco de su energía, tan solo un poquito…

— ¡Yui! — Exclamó Fye de muy mal humor mientras me encerraba en un campo de energía— ¡¿Pero cuantas veces te digo que te vayas para Celes ah?! ¡Me tienes harto! ¡Ya te dije que no te acerques a mi reina! ¡No soporto ni que la mires con un demonio! ¡Ya vete de una buena vez!

— Ay ya, ya, ya papá que no es para tanto.

Sonreía con mucha sorna Yui.

— Solo quería venir a ver como trabajaban, eso es todo. ¿Es que tampoco se puede o qué?

— No, no se puede. Ahora ya vete de aquí que… ¿Qué haces mi reina? ¿Por qué te estas saliendo del campo de energía si…?

— Ay mi Fye, ya tuve la experiencia contigo y sinceramente, tengo afán por acabar el capítulo de hoy mi amor. — Dije mientras salía de aquel circulo de magia y caminaba hacia donde ellos estaban— Vamos a darle a tu hijo lo que quiere y si es que no molesta, se puede quedar a ver como trabajamos. ¿Te parece?

Fye hizo mala cara. No estaba para nada de acuerdo en que me le acercara a Yui, su insoportable hijo, para darle algo de mi energía pero no me lo impidió. Creo que también estaba tan ansioso por acabar de grabar ese día como yo porque habíamos quedado que después de grabar, nos íbamos a tomar y a bailar un rato. A él y a mí nos gusta mucho el baile, el licor, la diversión, el sexo en exceso… Habíamos estado muy ocupados hasta ese momento y no habíamos tenido tiempo para lo que a ambos nos encantaba hacer cuando estábamos en ese mundo.

Divertirnos.

Por eso no me dijo nada cuando fui hasta donde Yui, lo tomé de las manos y le dije mientras él no dejaba de mirarme con desconcierto….

— No te puedo dar mucho porque hoy necesito de toda mi energía, galán. Hoy tu papá y yo vamos a salir a bailar y no me puedo dar el lujo de….

¡¿Baile?!

Escuche que gritó por allá al fondo Mina.

¡Yo también quiero ir, reina!

— ¿Por qué haces esto, reina?

— ¿Por qué hago qué, Yui?

— ¿Por qué me vas a dar algo de tu energía si sabes lo mucho que le molesta a mi papá? ¿No se supone que lo amas?

— Y lo amo. Es precisamente porque lo amo que voy hacer lo que voy hacer. Ahora quieto. La verdad el que siempre hace esto es Fye pero como tú no has hecho otra cosa que…

Mientras de mis antebrazos, de mis tatuajes, salía aquella energía azul celeste y Yui la absorbía, mi neko fue hasta donde estaba Darien y le insistió en la propuesta de la que antes estaban hablando. Me contó mi Fye que Darien volvió a negarse y que él, no tanto por convencerlo sino de pura maldad, le dijo a manera de chisme mientras yo terminaba de darle algo de energía a Yui….

— Yo de usted lo haría Chiba porque cuando a mi mujer, cuando a mi reina le sacan la mierda, es grave.

— ¿Qué quiere decir con eso, señor? ¿Acaso eso es una amenaza?

— No, no, para nada. Solo le digo que lo mejor que podría hacer es darle gusto, al menos solo por hoy, y no hacerla enojar porque estos días ha venido muy estresada de su mundo. Ojala que el bobo de Yui no le vaya a salir con una grosería ahora que le termine de dar energía porque si no...

Y dicho y hecho, eso pasó.

Resulta que mi Fye como que fue de ese tipo de padres que, ¿Cómo decirlo? ¿Fue muy complaciente con su hijo y a todo le decía que si? Pues yo lo definiría como eso porque ese muchacho, a pesar de que esta igual o más papacito que mi neko, es muy grosero. Cuando le terminé de dar mi energía lo mínimo era que me hubiera dado las gracias pero en vez de eso, me dio una sonrisa burlona y me dijo…

— Sé que puedes darme más. ¿Eso es todo lo que tienes? Por favor….

Como en mi mundo yo tengo un trabajo de mierda, un trabajo en el que yo trato de ayudar a las personas y están me pagan con groserías, pues eso que dijo Yui me hizo enojar mucho y actué sin pensar. No recuerdo en qué momento lo hice, ni cómo lo hice, pero dominé mi poder en ambas manos y sometiendo a Yui con él empecé a lastimarlo. Lo elevé en el aire y empecé a pasarle altas corrientes de energía.

Lo estaba electrocutando con todo mi poder.

Fye intervino para ayudarlo mientras yo le decía a Yui que era un mal educado y un mal agradecido de tiempo completo. Que yo había accedido a darle algo de mí porque le tenía afecto por ser el hijo del hombre al que yo amaba y además porque me sentía mal con él por lo que Akeno-san le había hecho. Le dije que no me parecía justo lo que ella le había hecho pero que como era tan grosero y tan come mierda, hasta bien merecido se lo tenía.

— ¡Mi reina por favor, ya suéltalo que si le sigues dando esas descargas de energía harías que su magia se….!

— ¡Ahhhh, ya suéltame!

— Eres un grosero de mierda, Yui. ¿Qué tanto te podía costar decir gracias, ah?

— ¡Ahhhhhhh! ¡Yo no quería…!

— ¡Oye, déjalo por favor! ¡Tú aun no controlas muy bien tu poder y…!

— Cuando diga que lo siente, lo dejaré en paz mi Fye. — Sonreí con maldad, le di una descarga más poderosa a Yui y lo elevé hasta el techo del set— Antes no.

Yui se negaba a disculparse, Fye ya no sabía que hacer porque su magia no podía detener a la mía y Darien le decía a Serena…

— ¿A ti no te molesta grabar escenas subidas de tono, verdad mi amor?

Serena solo sonrió.

— Bueno, pues si a ti no te molesta, haré mi mayor esfuerzo para que nos quede muy bien porque no quiero terminar como pollo asado por esa mujer el día de hoy. Muchas gracias.

— Ay Darien mi amor…. — Se reía con mucho gusto Serena— pero que cosas se te ocurren decir. La reina solo…

Ya cuando por fin Yui se disculpó….

— ¿Estas bien inútil? ¿Cómo se te ocurre salirle con semejante grosería a mi reina hoy? ¡¿Ah?! ¿Es que eres así de bruto o te haces Yui?

— Ya no me digas nada papá y ah…. Lo que me suponía. Tu poder es increíble, reina. ¿Por qué te enojaste tanto eh? Casi me matas oye. Un poco más y habrías hecho que mi magia se desestabilizara por completo.

— Todos los días tengo que aguantar groserías, Yui, y cuando estoy aquí no quiero saber nada de esa mierda. Tal vez estés acostumbrado a mal tratar a mi Fye pero a mí no. ¿Te quedó claro?

— Clarísimo. Oye, ¿y tú como sabes lo de Akeno-san? ¿Estuviste hablando con ella o qué mi amor?

— Si dejas tu grosería y nos dejas trabajar Yui, tal vez te cuente. ¿Nos vas a dejar trabajar o no?

Yui, ya muerto de la risa, gracias a la misma energía que yo le había dado, se había recuperado completamente de sus heridas. Fue con nosotros hasta donde nos sentábamos para dirigir la producción y se disculpó y me agradeció la energía que le había dado. Dijo que de verdad estaba muy interesado en saber por qué Akeno-san lo había mandado para la mierda si la pasaban tan bien y prometió portarse bien el resto de la tarde.

Ya después de grabar la escena en el rosal, Fye estaba usando su magia para ambientar una escenografía. La de la habitación de Darien.

— Oye, oye mi neko kawaii… ¿Qué estás haciendo? Ya te dije que eliminé esta escena del capítulo porque…

— Oye papá, ¿necesitas ayuda? — Se reía con mucho gusto Yui de verlo trabajar.

— Chiba y yo hablamos mi reina. Vamos a hacer una escena estilo echii. Tú solo dime cómo quieres que se vean y listo, de lo demás nos encargamos nosotros. ¿Cierto, muchachos?

— ¡Sí! — Contestó casi todo el personal de la producción.

— Mi Fye….

Me levanté de la silla, entrelacé mis manos en su cuello y lo miré con ternura.

—…Por eso te amo como te amo. Tú si sabes que hacer para ponerme de buen humor. Gracias por convencer a Darien de hacer la escena mi amor. Eres el mejor…

— Lo sé, sé que soy el mejor pero me encanta que me lo digas. — Reímos juntos. Luego me dio un corto beso en los labios, me acarició una mejilla y me dijo con la tranquilidad que lo caracteriza…— Yo solo quiero hacerte feliz mientras estés aquí, conmigo. Perdona al bobo de Yui por su grosería y ya no estés de mal humor; aunque si me quieres torturar un poco esta noche gracias a que estas de malas, bueno, no me disgustaría…

— Te amo mi neko, te adoro mi amor.

— Y yo a ti mi reina. — Me besó de nuevo, luego me miró— Yo te amo mucho más a ti mi reina hermosa….

Unos minutos después, en la escena de Darien y Serena en la cama…

Quiero que te cases conmigo Serena.

¿Qué? ¿Qué fue lo que dijiste?—Preguntó con las pupilas dilatadas mientras lo tenía a él sobre ella.

Se supone que estas cosas se hacen es de otra manera pero no puedo aguantarlo más. El día que pasó lo que pasó con Taiki, iba a invitarte a cenar para proponértelo pero….

Olvida eso mi amor y, ¿sí? ¿Estás hablando en serio? ¿Tú de verdad quieres casarte conmigo Endimión?

Claro que sí. —SonrióNunca había hablado más en serio en mi vida. Quiero estar contigo y quiero que eso sea todos los días. Quiero tenerte en mi casa y sobre todo en mi cama, así. Te quiero para mí siempre así.

Endimión….

Gimió y suspiró cuando él acercó su erecto miembro hasta su intimidad para entrar; bueno, entre comillas. Como esa era una escena echii, pues todo era de suponer. Se supone que eso hizo bajo las sabanas. Era muy poco lo que estaban mostrando de piel.

Ah Endimión mi amor, te amo. Te amo y sí, claro que quiero estar contigo todo el tiempo. Te amo mucho mi amor.

¿Eso es un sí?

Y no lo aguantó más. Se introdujo en ella de un solo golpe. Supuestamente, en la televisión no hay que ser tan gráficos.

¡Sí! Ah, ah, ah Endimión, eres, eres un tramposo de….

Darien y Serena actuaban bien, muy bien, mientras Yui no podía de la risa y nos decía….

— Ay reina, ay preciosa, ¿tú de verdad eres así de sexy? ¿Te gusta mucho escribir este tipo de escenas?

— Yui, ya cállate y no le digas ese tipo de cosas a mi reina. ¿Es que te quedo gustando la paliza que te dio hace un rato o qué?

— Déjalo amor, no me está diciendo ninguna grosería. Claro Yui, para nadie es un secreto que a mí me gusta mucho este género, el erótico. ¿Acaso yo soy como tú, una solapada de tiempo de completo?

Yui dejo de reírse y en cambio mi Fye, no podía de la risa. Se ve divino mi novio cuando se ríe así, con tanto gusto.

— ¿Y tú por qué me dices solapado?

— Porque eso fuiste durante mucho tiempo y eso sigues siendo; por eso Akeno-san prefirió quedarse con Issei y a ti te mandó a donde sabemos. Porque no eres sincero con quien eres.

— Oye, oye no reina, te estás pasando. ¿Con que derecho me dices algo como eso ah?

Fye ya no se estaba riendo. Le preocupaba que nos pusiéramos a pelear de nuevo. Por eso se levantó de la silla, se hizo en medio de nosotros y dijo…

— Sólo dice la verdad Yui, nada más que eso.

— ¿Tú también papá? Claro, como se trata de tu amada "reina" pues tú…

— No, no es sólo por eso, es porque es la verdad. Es por eso que te he insistido tanto en que tomes las terapias, Yui. Pasar por todo por lo que has pasado no es fácil y creo que…

— Ay no, —se levantó de la silla y empezó a usar magia para, por lo que parecía, irse— así ya no es divertido. Adiós, nos vemos después.

Yui se fue y, la verdad, pasó bastante tiempo para que lo volviera ver.

.

.

Como les decía anteriormente… tanto mi amado neko kawaii, como yo, y un montón mas, estábamos cansados de trabajar. ¡Ya hasta parecíamos mulas de carga! (risa). No pero la verdad sí, estábamos trabajando mucho y por Kami, esto es fandom. Uno a fandom solo viene a relajarse, a reírse, a divertirse un buen rato. Fue por eso que cuando acabamos de grabar nos fuimos para el club de Seiya y sus hermanos, en otras palabras, nos fuimos a bailar y a tomar al club de los threelights.

Todos, (en especial mi novio y Seiya que les dio por quedarse en la mesa disque jugando a los bebedores del oeste, a cuál de los dos resistía mas el fuerte tequila que nos estábamos tomando) no estábamos divirtiendo mucho. Yo diría que más especialmente, los de siempre, la pareja estrella de todo fic, de toda producción.

Darien y Serena.

— ¿Te diviertes mi amor?

— Claro que sí Serena. ¿Por qué me lo preguntas?

— Es que bueno amor, para nadie es un secreto que a ti no es que te caiga muy bien el rubio, su "mujer" y sobre y más que nada, Seiya. Por eso pensé que tal vez estarías incomodo porque ellos están….

— Pero estas tú. — Me dio tanta ternura ver eso, sonrió, juntó su aguileña nariz con la de Serena y le dio un tierno beso en los labios— Mientras estés conmigo Serena, los demás no importan y además mi bella y sensual esposa…

— ¿Si? Dime amado esposo mío.

Sonrió completamente enamorada. Amaba cuando Darien tenía esos pequeños detalles con ella. Le derretía el alma como aquel primer día que lo vio en su traje y en el set de grabación. Le tocaba delicadamente el corazón cuando era así con ella…

— ¿Además qué mi amor?

— Si es cierto que esos tres me sacan de quicio pero, creo que por esta vez tenían razón. Mucho, mucho trabajo y nada de diversión.

La tomó más fuertemente por la cintura y le dio media vuelta. Estaban en la pista bailando al igual que lo hacían todos los demás. Yo estaba haciendo de réferi en la mesa.

Que pereza.

— Ya era hora de que saliéramos. Me gusta mucho, y me beneficio bastante, cuando estas contenta. Cuando tomas…

— Darien… ¿acaso tú quieres que esta noche…?

— Oh sí, — sonrió con picarda y acto seguido la aprisionó contra su pecho— toda la noche, bellísima señora de Chiba. Me encanta escucharte gritar….

Y mientras ellos eran romance, baile, pasión, coquetería y amor, otros eran….

— ¡Eso es trampa reina! ¡Claro, como es su novio, pues obvio que…!

— ¡Si, si, Yaten tiene razón!

Exclamó Taiki igual de sonriente a Yaten que estaba apoyando a Seiya. Ninguno de los dos estaba conforme con el veredicto que yo había dado.

— ¡Seiya tomó más que él! ¡Eso es trampa reina!

— ¡¿Ves reina?! ¡No soy el único que piensa que no es justo!

— Bueno, bueno, ya, ya. No sean tan malos perdedores muchachos y acéptenlo, entre más rápido lo acepten mejor.

Me reía con mucho gusto de verlos reírse y alegar mientras mi Fye, me hacía un campo en sus piernas. Como cosa rara….

— ¿Aceptar qué, reina?

— Que mi neko kawaii, Seiya, que mi amado Fye, — dije mientras me sentaba sobre las piernas de Fye y entrelazaba mis manos a su oloroso cuello— es el mejor.

— Aaahh…

Esos hombres se soltaron en que carcajadas mientras mi Fye, me tomó el rostro en ambas manos, me miró con seriedad a los ojos y acto seguido me besó. Me besó y mientras me besaba, llevó una de sus delgadas y suaves manos hasta mi cabeza y me haló con suavidad el negro cabello que obvio, llevaba aplanchado y suelto. Me dio un suave y apasionante beso para luego detenerse y decirme después de haberme excitado con delicioso beso….

— No, eres tú. Tú haces que sea mejor, mi tierna, bella y por siempre sensual reina. Eres tú y creo que siempre serás tú mi amor….

No hace falta decir que esa noche la pasamos increíble y que…

— Dime por lo que más quieras en tu vida que ya acabaste, mi reina hermosa. Llevo mucho rato esperándote en la habitación y estoy aburrido. ¿Te falta mucho?

— No, la verdad no me falta prácticamente nada pero está bien mi neko aburrido y hermoso. Lo dejaré hasta aquí por hoy.

Apagó la laptop, se levantó de la silla y fue con él. Luego le entrelazó sus largas y arregladas manos al cuello con una enorme sonrisa en los labios. Lo amaba demasiado.

— Dime mi amor, ¿Qué quieres que hagamos?

— Pues la verdad quiero que hagamos muchas cosas pero principalmente, que salgamos de este apartamento. La otra semana me voy de viaje con los muchachos y voy a tardar más en regresar. Quiero estar contigo lo que más pueda y, estoy harto de este encierro y más para que escribas y les cuentes a tus lectoras lo que ya medio fandom sabe a estas alturas. Para que cuentes lo antipático y lo insoportable que es ese infeliz de….

— Este bien, está bien, está bien mi Fye. ¿Qué te parece si nos vamos a pasar el resto del día a una playa y no sé, te dejo hacérmelo ahí?

— ¿Viste? — La abrazó por la cintura y de inmediato (ninguno de los dos podía dejar de reír) usó su magia para sacarlos de ahí— ¡Siempre hay mejores cosas que hacer mi reina! ¡Siempre!