BPOV.
Eran las diez y media de la mañana y acababan de llevar a mi hijo a quirófano, Edward se había ido a su casa a cambiarse de ropa hacía como una media hora por lo que estaría al llegar, Charlie me prometió venir a ver a Dani después del trabajo y Renee estaría en Forks dentro de dos días, no consiguió encontrar unos billetes de avión para antes. A Mike no pense ni en llamarle, nosotros solo estuvimos saliendo durante dos meses, puede que un poco menos y fue el mayor error de mi vida pero nunca me arrepentiré de haber tenido a Daniel, él no tiene la culpa de cómo sea su padre.
Noté como unos brazos fuertes me agarraban por la cintura haciendo que mi corazón acelerase y que yo saliese de mis ensoñaciones.
-Hola. –Dijo una aterciopelada voz en mi oído. –Ya he avisado a todos de que hoy operan a Daniel, vendrán a verle después de comer, no quieren agobiarte.
-Bien, gracias. –Dije jugando nerviosamente con mi móvil y mirando a la puerta del quirófano todo el tiempo.
-Tranquila, todo va a salir bien. –Parecía que podía notar mi niervo sismo. -¿Has llamado al hospital ya? –Dijo intentado distraerme y soltandome para ir a sentarse a una silla cercana y haciéndome un gesto para que me sentase a su lado.
-Sí, me han dado una semana para que cuide de Daniel y de todos modos me he pedido otra de vacaciones, tendrá que estar dos semanas en reposo. –Dije mientras me sentaba a su lado y le miraba a los ojos.
-Eso depende del paciente, hay gente que necesita un mes, y otros en una semana están recuperados, has hecho bien al coger una semana más. –Dijo mientras me regalaba una preciosa sonrisa.
Pasamos toda la hora que duró la operación hablando del pasado, pude darme cuenta de que los dos echábamos de menos aquellos días donde éramos unos despreocupados adolescentes y lo único que nos mantenía en vela era que nos íbamos a poner para el día siguiente o si nuestros padres nos dejarían salir ese fin de semana. Los dos intentaba esquivar nuestro romance, aunque los mejores momentos los vivimos en el, eso no lo puedo negar.
Cuando salió el médico de la operación y me dijo que la operación había salido genial y que no habían tenido ningún tipo de complicación una sonrisa apareció en mi cara y abracé a Edward sin darme cuenta y él me dio un beso en mi cabeza, ninguno de los dos nos dimos cuenta de cuando se fue el médico pero cuando nos quisimos separar el ya no estaba allí.
Subimos los dos a la habitación donde estaba Daniel dormido. Edward no paró de repetirme una y otra vez que me fuese a casa y que descansase pero yo no me quería alejar de Daniel, aparte de que quería estar cuando él se despertarse. Me senté en el sofá que había en la sala para la familia del paciente mientras Edward me miraba fijamente desde la otra punta de la habitación, intentaba no devolverle la mirada pero de vez en cuando le miraba por un par de segundos y en seguida la quitaba y volvía a mirar a Daniel.
Después de una hora Daniel se despertó y Edward llamó a un médico. El médico le examinó y dijo que estaba genial. Poco después Carlisle vino a ver a Dani, los dos se llevaban muy bien, en general Dani se llevaba muy bien con todos los Cullen. Carlisle se quedó con Daniel y yo me bajé a la cafetería a tomarme un café y no sé muy bien cómo se las apaño Edward pero cuando me quise dar cuenta estaba subida en su volvo plateado de camino a mi casa.
El camino del hospital a mi casa fue muy cómodo y agradable, se notaba que los dos aún nos queríamos y que nos habíamos echado mucho de menos estos años, pero las cosas no se olvidan fácilmente por mucho que uno quiera. Cuando llegamos a mi casa, él como siempre me abrió la puerta y mee acompañó hasta la puerta de mi casa.
-Tienes el coche en el hospital, dame las llaves y luego le digo a Jasper o a Alice que te lo traigan. –Dijo Edward mientras tendía la mano para que se las diese.
-Ems, no. –Dije mientras me mordía el labio. –Tengo una idea mejor. Tú entras en mi casa, esperas en el salón viendo la televisión mientras yo me ducho y me cambio de ropa y cuando termine me vuelves a llevar al hospital.
-Bella, necesitas dormir.
-Ya te lo dije ayer, aguanto sin dormir, entre otras cosas porque no tengo ni pizca de sueño.
-Como quieras, pero esta noche se quedaran en el hospital Alice o Esme. –Dijo haciendo me reír. -¿De qué te ríes?
-La gente suele decir que ellos mismos se quedan no los demás.
-Ah, eso, yo me quedaría pero mañana tengo que trabajar por la mañana.
-No pasa nada. –Dije mientras abría la puerta de casa. –Solo dile de parte mía a los niños que te toquen atender que les acompaño en el sentimiento.
-Perdona, pero soy muy buen médico, muchas niñas obligan a su madre a que me elijan a mí. –Dijo mientras se iba al salón y encendía la televisión.
-¿O las madres a las hijas? Eso lo veo más lógico. –Dije mientras miraba las llamadas perdidas en el teléfono.
-¿Estás celosa, Isabella Marie Swan?
-Pues no, más quisieras tú. –Le dije subiendo las escaleras para ir a darme una ducha, dijo algo más pero yo llegue a entender el que.
Me fui directa al baño, necesitaba una ducha urgentemente, siempre que estaba muy estresada o preocupada darme una ducha me ayudaba mucho. Cuando terminé enrolle una toalla en mi pelo y otra en mi cuerpo y en ese momento me di cuenta de que había dejado mi ropa en mi habitación, podía salir perfectamente del baño sin que Edward me viese pero pondría el suelo perdido y me helaría del frío. Abrí la puerta lo justo para que Edward me oyese.
-¡Edward! –Grité un poco.
Después de unos minutos lo tenía en la puerta de mi baño.
-¿Qué pasa? ¿Te has caído? –Preguntó nervioso.
-No, es que…-¿Cómo le dices a tu primer amor, que se te ha olvidado la ropa en la habitación?-… se me ha olvidado la ropa en la habitación, bueno en realidad se me ha olvidado cogerla, ¿me la traes?
-Claro, ¿lo que sea? –Preguntó desde el otro lado de la puerta.
-Sí, y tráeme también ropa interior. –En ese momento mi cara se puso más roja que un tomate.
-De acuerdo. –Dijo Edward mientras escuchaba sus pasos alejarse. Cerré la puerta y me senté en el váter, que vergüenza había pasado.
Después de unos minutos Edward llamó a la puerta y abrí la puerta, y en ese momento se me cayó la toalla y me quedé completamente desnuda delante de Edward, pude notar como un bulto crecía en su pantalón, cuando reaccione me puse la toalla como malamente pude.
-Yo…lo siento. –Dije mientras me ponía más roja de lo que ya estaba y cogía la ropa de la mano de Edward.
-Shhtt –dijo mientras ponía un dedo en mi labio indicándome que me callase. –No sientas nada, eres preciosa. –Dijo mientras me besaba, fue un beso lento y dulce. El siguiente beso fue un poco más pasional, pero seguíamos diciendo con el beso todo lo que el uno sentía por el otro.
No sé cuando, ni muy bien cómo pero cuando me quise dar cuenta estábamos en mi habitación yo completamente desnuda y Edward en calzoncillos encima de mí, dándome pequeños por todo el cuerpo. La primera vez que hice el amor con Edward, no me acuerdo muy bien como fue pero esta vez era mucho más que sexo, no estábamos diciendo lo mucho que nos queríamos los dos y que no pudiéramos vivir sin el otro. Poco después nos unimos en una sola persona.
Edward POV
Estaba abrazando al ángel más hermoso de toda la tierra y acariciando su espalda, hoy de momento era un día muy especial.
-¿Qué hora es? –Preguntó mi ángel mientras tocaba mis abdominales con la yema de sus dedos.
-Las dos.
-Tenemos que volver ya. –Dijo mientras se ponía de pie y se ponía la ropa que antes yo le había elegido, estaba seguro de que ni se había fijado que era.
-¿No quieres comer algo antes? –Dije mientras me ponía mi ropa.
-La verdad es que tengo bastante hambre. –Dijo mientras oía como rugía su tripa.
-Ahora te preparo algo, amor. –En ese momento se tensó, por favor, Dios te lo pido, que no me diga lo mismo que la primera vez.
-Edward, yo te quiero y lo sabes. –Dijo mientras terminaba de vestirse y se daba la vuelta. –Y quiero estar contigo pero también quiero que de momento lo llevemos en secreto. No quiero que todos nos agobien…
-Claro, como tú quieras. –Dije mientras suspiraba en mi interior y me acercaba a Bella para darle un pequeño beso en los labios.- Te quiero.
Bella POV.
Hoy era el mejor día de mi vida. Habían operado a Dani y todo había ido genial, había vuelto con Edward, el amor de mi vida y estaba completamente feliz, ahora mismo podía pasar cualquier cosa pero nada me quitaría esta sonrisa de mi cara.
A las tres Edward y yo estábamos en el hospital y estaban con Daniel Rosalie y Alice, que cuando entramos se miraron de una manera que sabía que algo sabían de nosotros dos, bueno saber no es la palabra exacta, creo que es mejor decir que algo se imaginaban. Ellas dos se fueron sobre las cinco y poco después vinieron Charlie y Esme que se habían encontrado en el ascensor, Jasper y Emmett no volvieron hasta las siete de la tarde, vinieron en cuanto pudieron, sus trabajos los mantenían a los dos muy ocupados entre diario. En toda la tarde Edward y yo no pudimos mantener un momento de intimidad solo nos echábamos miraditas y alguna que otra sonrisa en algún momento que si lo hacíamos nadie podría sospechar nada, aunque creo que Dani lo sabía todo por su sonrisa en la cara.
Por la noche vinieron Alice y Esme, y Edward y yo nos fuimos, supuestamente cada uno a su casa pero Edward estuvo alrededor de dos horas en mi casa pasando todo el tiempo juntos que todos estos años no habíamos podido tener.
¡Hola! ¿Qué os pareció? ¡Por fin juntos!
Bueno quería hacer una aclaración, en un rewier ponía que Mike había abusado de Bella y eso no es así, Bella y Mike salieron durante muy poco tiempo y un día Bella se emborracho y el resultado es Daniel ;) pero nadie lo obligo a hacer nada.
Gracias por las rewiers (LL)
