VUELVE A MI VIDA. CAPITULO 8.
SUMARY: Edward un exitoso empresario cometió un grave error hace años Debe encontrar al amor de su vida Bella y a su hijo a los que echo de su vida por una mentira. ¿Podrá Bella perdonar la humillación que su ex prometido Edward le hizo pasar?
.
BELLA POV:
No podía creer lo que Stefan le había dicho a Edward. Como se le ocurría hacer algo así. Puedo jurar que en cuanto Stefan le dijo que era su prometida algo cambio en su mirada, es como si el destello que tenían los ojos verdes de él se hubiese ido.
-¿Stefan podemos hablar a solas?- le pregunte disculpándome con la mirada con Edward. Tome la mano de "mi prometido" y nos dirigimos hacia la cocina de la cafetería.
-¿En que estabas pensando?- le pregunte indignada a Stefan.
-¿A qué te refieres amor?
-¿Por que le dijiste que estábamos comprometidos?
-Lo estamos Bella por eso volví, para que nos cacemos y podamos formar una familia con tus hijos lejos de aquí.
-No, no ya rompimos el compromiso, antes de que te fueras, se suponía que ese era nuestro arreglo porque…- empecé a ponerme muy nerviosa mientras hablaba.
-Bella tranquila cálmate- decía mientras me acariciaba los brazos - se que quedamos en una amistad antes de que me fuera, pero yo no quiero vivir sin ti, te amo y volví por ti.
-No puedo- dije en un susurro.
-¿Qué?
-No puedo casarme contigo- le dije esta vez mirándolo a los ojos.
-¿De qué hablas? si nos casaremos y viajaremos por el mund…
-No, no puedo irme de aquí.
-¿Es por ese tipo no? Es por ese idiota, Bella él no te ama y te dejo ¿qué puedes esperar de un hombre así?
-¡No es por Edward!- grite- es por mí, no puedo vivir a tu sombra, viajando de aquí para allá, tengo hijos.
-Vendrán con nosotros- me aseguro mientras se acercaba a mí.
-No me alejare de mis padres y a ellos tampoco, no puedes esperar que lo haga.
-Bien, nos casaremos y yo viajare y volveré.
-Viajas todo el tiempo por tu trabajo, esperas que solo te vea tres o cuatro veces al año, no Stefan.
-¿¡Que quieres de mi Bella!?- grito- te amo, volví por ti, te ofrezco todo lo que tengo para que seamos felices y solo pones escusas.
-No son escusas son realidades.
-Por qué no dices la verdad y admites que es por él, ese imbécil te menosprecio, no te merece ni a ti ni a tus hijos, no vas a dejar que siga viéndolos- empezó a decir.
-¡Tú no puedes decirme que hacer y que no! ¡Y menos si se trata de mis hijos!- dije enojada- no seguiré hablando del tema Stefan, no soy tu prometida, rompimos el compromiso hace un año y vuelves ahora creyendo que todo es como antes, queriendo poner condiciones o reglas a esto, no lo permitiré asique vete antes de arruinar el día.
-Si me iré para que seas infeliz al lado de ese patán- me respondió con enojo e ironía -no dejaremos esto así Bella, vamos a ser una familia, dale la oportunidad a tus hijos de tener una padre.
-Ellos ya tienen uno y es Edward, lo siento Stefan pero no me casare contigo, lo que siento por ti es cariño pero no amor, esto es solo por mí, no tiene nada que ver Edward, es solo por mí.
-Te amo Bella- me dijo tomándome de los hombros.
-Eres una persona especial para mí pero no para ser mi esposo. Lo lamento.
-No lo acepto pero no puedo obligare a nada, solo júrame que si alguna vez necesitas algo o los niños no dudaras en llamarme, estaré en la ciudad unos días quisiera hablar contigo.
-Claro, siento haberte gritado.
-No importa, me exaspere un poco, y lo siento también- se disculpo mientras me abrazaba.
Stefan ha sido un gran hombre que apareció hace dos años para alegrarme y ayudarme en muchas cosas. Fuimos novios diez meses hasta que nos comprometimos. El ama a mis hijos como si fuesen suyos pero no es una persona presente, su trabajo como auspiciante de electrónica lo hace viajar por todo el continente americano y yo no puedo apartarme de mi vida por él. Sin rumbo fijo, sin un lugar estático en donde estar. Es muy difícil esa vida. Hace más de un año le dieron un viaje de meses para promocionar a su empresa en Sudamérica, decidimos que lo mejor sería romper el compromiso para que el pudiera viajar sin tener una pasión encima y estar atado a mí y yo vivir tranquila sin tener que esperar a alguien. Al principio fue difícil estar sin él pero me acostumbre. Ahora apareció y siento que ya no es lo mismo que antes. Algo cambio, mis sentimientos. Lo veo y no siento ese amor, solo ciento que lo extrañaba.
Estuvimos abrasados un largo tiempo. Nos separamos y el decidió irse pero arreglando que nos viéramos mañana.
Al irse Stefan, Edward estaba muy apartado, quería acercarme a él, pero decidí mejor que no. La fiesta de cumpleaños llego a su fin en unas horas, los invitados se fueron, Esme y Carlisle me dijeron que se quedarían unos días en Port Ángeles y me preguntaron si podían pasar un día con sus nietos. No dude en decirles que si, aun me duele verlos pero ellos también fueron parte de un engaño. Y no por mí, mis hijos se quedaran sin abuelos. Carlie estaba feliz con Esme, le lleno de besos la cara antes de que partieran al hotel donde se hospedarían.
Mis padres se quedaron a arreglar el local y Edward me ayudo a cargar en el auto a Benjamín y Carlie que ya estaban dormidos. No me dijo nada solo beso la frente de los niños y se fue. No sabía que pensar.
A la noche mis padres llegaron con comida que había sobrado de la Fiesta. Carlie y Benjamín casi no cenaron nada, era lógico ya que había comido mucho durante el día y se fueron a acostar con todos sus juguetes nuevos a sus camas.
-¿Hija como estas?- me pregunto Ian.
-Bien supongo- le conteste sentándome al lado de él.
-¿Cómo están las cosas con Stefan? fue una gran sorpresa ¿no?
-Sí que lo fue, que se yo, discutimos un rato y nada mañana hablaremos mejor y más tranquilos.
-¿Siguen con la idea de casarse?- pregunto Brad esta vez.
-Stefan sí, pero yo no.
-¿Supongo que Edward tiene que ver en esa decisión?- cuestionó mi padre Brad.
-¿Qué? No papá, por supuesto que no, es solo que ya no es lo mismo.
-Hija puedes decirle eso a cualquiera pero a nosotros no nos engañas- me dijo Ian mirándome mientras acariciaba mi mano - veo como lo miras.
-¿Porque sigo queriéndolo?- dije mientras mis ojos se humedecían.
-Así es el amor- dijo Brad en un suspiro.
Yo no resistí más y me largué a llorar sobre el pecho de mi papá Ian que me acariciaba el cabello mientras yo me desahogaba.
-No puedes luchar contra tus sentimientos mi niña- decía Brad a medida que frotaba mi espalda tratando de tranquilizarme.
-Pero él me hiso tanto daño, pero a pesar de todo no puedo odiarlo, no puedo sacarlo de mi corazón.
-Te aconsejaría hija mia pero no va a ver nadie mejor que tu corazón que te diga que hacer.
Ellos tenían razón. Podía darle todas las vueltas al tema de Edward pero al final del día, sabía que aun lo amaba.
A la hora mis padres se retiraron a su casa y yo me fui a dormir. A la mañana siguiente me desperté con mis ojos hinchados, había estado llorando dormida. Eran como las diez de la mañana pero no quería despertar a mis niños aun. Hoy dejaría que durmieran todo lo que quisieran.
Tenía apagado mi teléfono. Particularmente hoy no quería hablar con nadie.
-Hola mami- me saludo Benjamín que venía frotando sus ojitos y arrastrando el pantalón de su pijama que le quedaba largo.
-Hola mi amor ¿Cómo dormiste?
-Bien, ya quiero jubar con todos los autos y camiones que me dieron.
-¿Y tu hermana?- le pregunte mientras lo alzaba y lo sentaba en mi regazo.
-Dormiendo- me respondió.
-¿Quieres desayunar?
-Si cereales.
-Bien pero antes quiero hablar algo contigo- le dije, sabía que este sería el único momento que tendría para hablar sola y tranquila con mi niño.
-¿Me ponte mal?- me pregunto.
-No bebé- le asegure-¿Benjamín a ti te agrada Edward verdad?- le pregunte muy tranquila.
-Si- solo me dijo.
-¿Y tus abuelitos Esme y Carlisle?
-Si tamben pero no quero que llores- su respuesta me sorprendió.
-¿Por qué lloraría?- le pregunte.
-Po que Ewar te hiso llorar.
-¿Por qué dices eso mi cielo?
-Yo te vi- me aseguro sin mirarme.
-Amor mira, tu papá y yo tuvimos problemas pero eso no quiere decir que él me haga llorar.
-Pero ahora te ves tistre- me dijo tomando mi cara con sus manitos. A veces me sorprendía mucho la sensibilidad que tenía mi niño de solo cuatro años.
-Eso es por cosas de adultos, pero no es por tu papi. Yo quiero que tu estés cerca de él, se que lo quieres, pero te alejas de Edward por no lastimarme ¿no es cierto?
-¿No te va a doler?- me pregunto muy despacio.
-No mi amor, me haría muy feliz que quieras a tu papá.
-Yo lo quiero mucho- me dijo soltando unas lagrimas.
-Edward también te ama a ti y a Carlie lo sabes ¿no?
-Si, siempe lo dice- dijo soltando una sonrisa.
-Bien y que dices si hoy día arreglo para que pasen la tarde entera con él.
-¡Sí! - Dijo emocionado - ¿tú que harás mami?
-Yo tengo cosas que hacer pero luego cenaremos los cuatro. Ahora desayuna pequeñín - Iba a irme a tomar el teléfono pero me volví y abrace a mi hijo- Te amo.
-Te amo mami- me dijo devolviéndome el abrazo.
Deje a Benjamín desayunando y llame a Edward. Arreglamos que vendría a buscar a los nenes en dos horas y así yo aprovecharía para hablar con Stefan. También después hablaría con Edward no quiero que estemos mal. Ojala todo fuera más fácil.
.
¡Hola!
Bueno pido disculpas por la tardanza pero el sacrificio rindió sus frutos y aprobé dos finales de la universidad.
En recompensa mañana voy a subir otro capítulo. Espero que este le haya gustado y gracias por la paciencia que han tenido.
Muchas gracias a todas las personas que leen, a las que dieron follow y favorito y a las que comentaron. Gracias de corazón.
Perdonen si se me escapo algún error de ortografía, lo reviso pero a veces se me escapan.
Sin más que decir les dejo saludos. Y hasta mañana.
LOS PERSONAJES DE LA HISTORIA PERTENECEN A STEPHENIE MEYER.
