Algo nuevo
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"Hinata" era lo único en su mente por esto estaba ahí, esperando una vez más afuera de su trabajo, recién llegaron y él la había ido a buscar; espero por un largo rato antes de poder verla.
Volver a verle le agradaba pero lo que le hizo perder el poco control que tenía era aquella sonrisa en su rostro cuando ella lo vio, se acercó con toda la intención de comerle aquella curva en su rostro pero Hinata se cohibió bajando la cabeza toda sonrojada, él se detuvo a un par de pasos de ella.
-Quiero acompañarte- su voz, Hinata suspiro a escuchar su voz.
Caminaron en silencio por unos minutos, Gaara no se contuvo y le tomo la mano, se quedo más tranquilo cuando ella camino más cerca de él después de eso, la plática era bastante común sólo preguntas sobre lo que habían hecho aquellos meses sin verse, cosas que ya sabían que hicieron por todas aquellas llamadas. Al detenerse en la puerta Gaara afirmo un poco más el agarre de sus manos, en un deseo mudo de no separarse, aún así Hinata abrió la puerta.
-¿Quieres pasar?- dijo muy suavemente y sin fuerzas para mirarle.
Gaara dio paso adentro y cerro detrás de sí; le tomo de la nuca y se acercó a morderle el labio, después de eso metió su lengua y le violo la boca, la necesidad de probarla, de olerla, de sentirla era mucha y hasta ese momento se dio cuenta de lo que sufrió sin ese calor de su boca. La tomo en brazos y se distanció un instante.
-¿Tu habitación?- Hinata estaba desorbitada por aquel arranque.
-Arriba- dijo cuando procesó lo que el muchacho dijo -la tercer puerta.
La Hyuga se estrechó a ese cuerpo que olía a camino, era un aroma distinto al que él había tenido antes pero ella lo necesitaba, Gaara la atraía y Hinata se dejaba llevar por su magnetismo.
La puerta se abrió, el pelirrojo la recostó en la cama mientras que él se fue quitando la ropa, una vez tuvo el pecho desnudo se recostó sobre ella, la chica sólo podía mirar esos ojos aguamarina, la hipnotizaban, la llamaban y simplemente no podía dejar de mirarlos; las manos del chico fueron directo a su pantalón y lo desabrocho, le tomo la mano y la guió a su hombría, Hinata parpadeo al tacto como si tocarlo la hubiera despertado a la realidad.
-Gaara- dijo sin aliento por la manera del pelirrojo de besarle el cuello.
Él se detuvo y alzo la mira a sus bellos ojos blanquecinos, ella levantó la cara y unió sus labios, el bajista la devoro nuevamente y comenzó a desaparecer la ropa de su chica, Hinata no se oponía a la tarea del muchacho, el calor que acrecentaba en su cuerpo le exigía estar desnuda, la boca de Gaara bajo a sus cenos en cuanto estuvieron descubiertos. Aunque ella abriera la boca nada salía de su garganta, el sentir que le ocasionaba ese hombre la dejaba muda y abrumada, le encantaba esa sensación.
Lejos de ser tierno y suave, aquel muchacho era firme y desesperado, disfrutaba de esparcir mordidas en sus costados, cosa placentera para Hinata, le metió tres dedos en la intimidad y su lengua cómplice de sus dientes le dieron atención a su botón por unos gloriosos instantes; él estaba listo pero no haría nada hasta que ella lo pidiera, se posicionó y la cuestiono con la mirada, ella escondió la cabeza entre el cuello y el hombro del pelirrojo, aspiro su aroma más notorio gracias al sudor del momento, se embriago con eso y le mordió la oreja, eso fue en extremo demasiado para él. La cama empezó a rechinar y la voz de Hinata apenas salía de su boca a forma de gemidos.
Tal vez era porque había pasado tiempo, pero, para la Hyuga Gaara jamás la había tocado de esa forma, era salvaje, hambriento por usar una forma de decirlo, la sensación le llenaba el vientre, le pasaba por la columna, se sentía completa, ella pertenecía a ese chico.
Lo que empezaron sólo término después de varios minutos en una posición muy distinta a la que comenzaron; Hinata luchaba por llenar de aire sus pulmones y se dificultaba más estando boca abajo, con un desnudo y agitado pelirrojo sobre ella. Aún si la aplastaba no quería que él se moviera de su lugar, pero Gaara se quitó de encima suyo una vez calmó un poco su respiración, se dejo caer en la cama junto a ella y pasaron largos minutos mirándose, cautivándose en los ojos del otro. El bajista hizo ademan de levantarse, la Hyuga lo detuvo tomándolo de la mano, Gaara la cuestiono con esos bellos ojos.
-Él no esta aquí.
Gaara supo de quién hablaba "no le temo" quería decirle pero algo en aquel momento le hizo sentir que esa no era la intención de que ella hablará. La tomo de la cintura y la hizo girar, le tomo los pechos y los estrujó.
-Eres mía- dijo con posesión.
No le dio tiempo de contestar a la bella morena pues la tomo prisionera de la boca; no había remedio, la adrenalina subía, la temperatura de sus cuerpos aumentaba y las ganas de seguir tocándose era mutua.
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Hinata parecía muy cómoda con él, hasta ahí llegaba la percepción del pelirrojo, la disfrutaba y lo seguiría haciendo hasta que ella quisiera, ella se la paso dormida casi toda la noche y para la mañana una ducha y desayuno juntos. Esa morena lo tenía a sus pies.
-Pero miren quién se dignó a a parecer- dijo su rubio amigo en cuanto cruzo la puerta se departamento -y bañado además.
Busco ignorarlo y caminar directo a su habitación, no es que Naruto le molestara, la mayor parte del tiempo no entendía lo que el cantante le decía pero quería guardarse el buen humor de su mañana y disfrutarlo como mejor lo hace él, en silencio.
-Tienes visita- dijo Naruto de forma sería.
Gaara lo miro cuestionándolo.
-No es común que no estés en casa.
Su hermana salía del baño. Naruto dudo en dejarlos solos puede que la presencia de su hermana mayor se tratara de un asunto de familia aunque para el rubio Gaara era su hermano, al final decidió quedarse fingiendo hacer algo en la cocineta.
-Supongo que tuviste una buena noche- el tono de la rubia tenía picardía.
-¿Qué necesitas Temari?- siempre tan directo.
-Al parecer alguien aún conserva a la misma chica- como buena hermana mayor Temari ansiaba ver feliz a su hermanito y molestarlo también era divertido, no siempre tenia la oportunidad.
Su hermana en ocasiones llegaba a ser una entrometida y ni siquiera Naruto podía culparla en esta ocasión, él también estaba interesado, ninguna chica soportaba la personalidad de su amigo tanto tiempo, aunque no se hayan visto por varios meses.
-¿Qué edad tiene?- pregunto la rubia con mucho interés.
-¿Eso importa?- la rubia levantó la ceja con algo de exasperación.
Sabía bien que su hermano no tenía consideración o sensibilidad para las relaciones humanas pero que ni siquiera tomé en consideración la edad de aquella chica... "¿Cómo ha podido mantenerse cerca de ella tanto tiempo?" Se cuestionaba internamente Temari, no es que pensara que su hermano no pudiera ser un adulto atractivo, a su manera, y atraer a una linda chica como aquella que tenía pero debía poder mantenerla y para poder mantener a un niña consentida como aquella de seguro necesitaría ayuda.
-¿Cuándo es su cumpleaños?
-No lo se.
-¿Su color favorito?
-No lo se- Naruto intento reír con discreción.
El interrogatorio de Temari continuo y a cada pregunta Gaara sólo le daba una negativa, según Shikamaru su hermano paso las noches en el móvil, por varios meses no pudo tocar a aquella chiquilla y aún así no sabía nada "¿de qué rayos hablaba tanto por móvil?" Era la pregunta que cruzaba la mente de la rubia.
-¿Al menos su apellido?- Naruto estallo de risa, Temari volteo a verlo molesta.
El vocalista se tomaba de la panza por las carcajadas que daba, le parecía tan de Gaara el no saber nada sobre esa chica, le resultaba cómico y también sabía que no era nada bueno si su amigo continuaba así perdería su oportunidad.
-Gaara- la voz de Temari sonó autoritaria -no puedes sólo cogérmela y ya- regaño.
-Si puedo- y lo hacía.
Aunque no sólo eso, también hablaban pero de otras cosas, en una ocasión Hinata le enseño los nombres de las constelaciones que se sabía y él le contó sobre como aprendió a tocar el bajo; Gaara también sabía que Ino la vestía provocativa y que él la prefería con su sudadera lila de esa forma ella no se forzaba a actuar de otra manera que no fuera ella, a Hinata le gustaban sus ojos y tenía curiosidad sobre su marca en la frente aunque nunca ha preguntado sobre ella. También sabía que la de mirada blanquecina no buscaba problemas, no le gustaban e igual que él a ella le gustaba que la tocara, se lo pedía y lo que ahora le resultaba más importante: Hinata lo había extrañado, se lo dejo cada noche, se lo dijo ayer cada que terminaban una ronda se lo decía.
-Las chicas necesitamos romance de vez en cuando- la mirada que le dio Gaara hizo que Temari diera un paso atrás.
Sólo una vez Gaara dejo que su hermana lo guiara a lo "romántico" y esa vez término con una orden de restricción, Naruto se burlo diciendo que Gaara no servía para el romance y de ninguna manera se sometería a algo como eso, ni a eso no a nada que ovacionara que Hinata se distanciara de él, la necesitaba y la quería a su lado.
-Será diferente esta vez- intervino Naruto buscando calmar a su amigo -ella ya esta contigo, ya sabe como eres y así esta contigo- a Naruto le costaba explicarse pero a su amigo también le costaba entenderlo -será como una cita más que algo romántico- el bajista empezaba a tomar el hilo del asunto -a las chicas les gusta de otra forma perderá el interés- lo último lo dijo un tanto malvado.
Sólo lo haría para no perderla, Hinata era especial de alguna forma y la sensación de que se alejara era desagradable, Gaara estaba dispuesto a mucho sólo para estar junto a ella.
