Hola lectores!
Os dejo el cap 10 de este Fic, a ver si os gusta. La encuesta sobre los licántropos, ya ha sido cerrada. El licántropo elegido, por cinco votos (mayoría absoluta) que no sé de dónde han salido, ha sido Seth. Por el final, ya veréis por qué he hecho la encuesta...
RECORDATORIO...
"Y se soltó de él, adelantándose con una gran sonrisa algo malvada en su bello rostro. Alec la siguió con la mirada, y luego corrió para alcanzarla."
La campana que indicaba el fin de las clases sonó. Fuera, la temperatura era perfecta, como de primavera, pero las nubes grises tapaban el sol. Bella salió de clase, acompañada por Edward, y seguida de cerca por Alice, Jasper, Emmett y Rosalie. Alrededor andaban los amigos de Bella, deseando ver de nuevo a los gemelos. Pero ellos no llegaban.
Mientras conducían hasta la casa de los Cullen, Bella, algo preocupada, le preguntó a Edward:
-¿Dónde estarán Alec y Jane? Dijeron que vendrían a recogerme.
-No te preocupes.-respondió Edward serenamente.- Vendrán. Hoy tenemos que entrenar con los chuchos.
-¿Entrenar?-se sorprendió ella.
-Si vamos a luchar, tendremos que entrenar, Bella.-dijo Edward.- No podemos luchar sin haber planeado una estrategia.
Llegaron a casa de los Cullen y se sentaron en el sofá a esperar a los gemelos y a los licántropos, que llegarían pronto. Al poco, la puerta se abrió y entraron dos figuras cubiertas por capuchas negras. Se bajaron las capuchas. Eran Jane y Alec.
-¿Dónde estabais?-preguntó Edward.- Habéis tardado mucho.
-Nos hemos encontrado a Tina por el camino.-respondió Alec.
-¿Tina? ¿Quién es Tina?-quiso saber Esme, preocupada.
-Oh, es parte de la guardia de los Volturi. En realidad, una de sus mejores espías.-respondió Jane esta vez.
-¿Y qué habéis hecho con ella?-se asustó Bella.
-Bueno...-dijo Jane con una leve sonrisa malvada.- Digamos que ya no existe. Los Volturi se han quedado sin espía.
-¿La habéis matado?-se horrorizó Bella.
-Algo así.-respondió Alec tranquilamente.
Los gemelos se quitaron las capas negras y las colgaron pulcramente de sus brazos. Alice se había quedado pensativa. "Como en mi visión"-recordó.
-¿Cómo ha podido pasar?-preguntó Carlisle.
-Aro nos dio esta pulsera.-indicó Jane, mostrando la pulsera de oro que tenía en su muñeca izquierda.- Para que estuviéramos en contacto.
-Se os olvidó usarla.-suspiró Carlisle. No era una pregunta.
Jane apoyó su dedo índice sobre sus labios y, sonriendo levemente, se pinchó con la uña en el brazo y dejó caer una gota de sangre sobre la pulsera, que de inmediato se puso en funcionamiento.
-Aro.-llamó ella.
-¿Querida? ¿Eres tú, Jane?-se oyó su voz, bajita.
-Sí, Aro.-dijo Jane.
-Ah, querida, has tardado mucho en llamarme.-se quejó él.- Ha sido muy desconsiderado por tu parte.
-Lo sé, Aro.-aceptó ella mansamente.
-En fin.-suspiró él.- ¿Cómo va todo en Villa Vegetarianos?
-Bien, Aro.-respondió Jane, reprimiendo una carcajada.
-¿Habéis conseguido algún avance?-quiso saber él.
-De momento no, pero estamos en ello. Se están poniendo nerviosos.-afirmó Jane.
-Está bien, querida.-aceptó Aro.- No tardes tanto en llamar la próxima vez.
-Claro, Aro.-Jane recordó algo.- Por cierto... hace poco nos hemos encontrado con Tina... se ha acercado por detrás, sin avisar... y hemos tenido que eliminarla. No te importa, ¿no?-dijo con voz angelical.
-No, por supuesto que no.-respondió Aro, furioso.- Adiós, querida.
Jane ya no respondió. Limpió rapidísimamente la gota de sangre, y la pulsera dejó de funcionar. Les sonrió a todos con complicidad.
-Todo arreglado.-afirmó tranquilamente.
-¿Cuándo vienen los chuchos?-quiso saber Alec.
-Deberían llegar ya.-respondió Edward.
Y entonces se dieron cuenta de que Jasper, Rosalie y Emmett se habían ido fuera. Esme se sentó junto a Carlisle en el sofá, Alice fue a buscar a Jasper, y Bella y Edward siguieron a los gemelos, que salían también. Todos estaban fuera.
Jasper empujaba el columpio, colgado en un árbol, donde Alice estaba sentada, riendo. Rosalie estaba hablando con Emmett entre susurros en una esquina. Bella se quedó mirando hacia la espesura, esperando que en cualquier momento apareciera la manada de Jacob, así que Edward se acercó por detrás y la abrazó. Alec se apoyó en un árbol tranquilamente, mientras que Jane se apoyó en... Alec, por lo que él la rodeó la cintura con los brazos con aparente indiferencia.
Los minutos pasaron lentamente, y la manada no llegaba. Rosalie dejó de hablar con Emmett, le agarró del brazo, y se acercó a Jasper, pidiéndole que le enseñara un boceto del plan que había dibujado. Pero él sacudió la cabeza negativamente porque aún estaba divirtiéndose con Alice.
Rosalie hizo una mueca y se dedicó a besar a Emmett, lo que parecía ser una actividad muy interesante, porque tardó bastante tiempo en fijarse, por el rabillo del ojo, en los gemelos. A pesar de que estos se cuidaban mucho de no dejar escapar ningún gesto tierno, el simple hecho de que Alec abrazara a su hermana y ella se dejara era extraño. Al poco rato, en el aburrimiento, los ojos del resto de los vampiros se empezaron a desviar hacia los gemelos de vez en cuando.
Carlisle y Esme salieron de la casa al ver que nadie acudía. Esme se agarraba al brazo de su marido, preocupada.
-¿No les habrá pasado algo?-preguntó nerviosamente ella.
Y, en respuesta a la pregunta de la mujer, se empezaron a perfilar unas figuras en la distancia. Iban muy lentas y encorvadas, como si todo el peso del mundo estuviera en sus espaldas. Una vez estuvieron lo suficientemente cerca, se descubrió que era la manada de los licántropos. Se acercaron sin saludar ni disculparse por su retraso, con la cabeza gacha como niños arrepentidos. Sam se adelantó, como Alfa que era, y murmuró:
-Tenemos un problema.
-¿Un problema? ¿Qué problema? ¿Ha vuelto Victoria? ¿Por eso habéis tardado tanto?-Edward soltó todas esas preguntas de sopetón.
-No, no.-negó Sam, alicaído.- Es peor que eso.
Todos los vampiros le miraron horrorizados. "¿Peor que Victoria?"-se asustó Bella.- "¿Qué puede haber peor que Victoria?". Edward se acercó y susurró para que Bella no le oyera, para no asustarla:
-¿Tiene algo que ver con Bella? ¿Le pone en peligro de alguna forma?
-No.-suspiró Sam, en voz alta.- No tiene nada que ver con Bella.
Los Cullen se relajaron, aliviados. Pero recordaron que Sam había dicho que el problema era peor que Victoria, y enseguida se volvieron a tensar. Alec tuvo un mal presentimiento. Se separó un poco de Jane, la cogió de la mano, y la llevó hasta los licántropos, sin acercarse tanto como los Cullen.
-Entonces, ¿qué ocurre?-preguntó Carlisle.
-Bueno...-dudó Sam.- Creo que eso lo tiene que decir Seth.
Sam volvió a su lugar en perfecta alineación, mientras que Seth se adelantó, con la cabeza gacha también, y algo sonrojado.
Seth Clearwater era uno de los más jóvenes de la manada. Tenía tan sólo quince años. Era jovial y optimista, con una gran y bella sonrisa parecida a la de Jacob. Mantenía una extraña pero sólida amistad con Edward a pesar de su naturaleza lupina. Había aceptado su transformación el licántropo como algo genial. Era muy querido en su manada.
-Eh...-musitó Seth, realmente avergonzado.- Es que... creo...-tartamudeaba él. Finalmente, cogió aire, levantó la cabeza con determinación y dijo firmemente, con la mirada clavada en Jane.- Bueno, que me he imprimado de... Jane.
No os preocupéis, Seth me cae muy bien, no le voy a dejar sufrir mucho. Todo se arreglará, ¿vale? Esperad a los próximos dos o tres capítulos.
