Bien, primero que nada tengo que avisar que ya comenzó mi último periodo en el instituto antes de graduarme. Así que estaré muy ocupado y creo que no podré actualizar la historia tan rápido, pero quiero que sepan todos los que están leyendo que haré lo que pueda con el tiempo que tenga libre…

Chapter 10: Tenemos que hablar.

Marlene:

Tenía que irme de allí, no podía estar frente a Kowalski así. ¿Por qué razón le dije lo del beso? Eso fue un gran error ¿Por qué razón le dije que amaba a Skipper? Soy una estúpida.

Me siento mal, sobre todo por las palabras de Kowalski «Hay diferencia de que te guste alguien a amar a alguien…» Sentí como un nudo se formó en mi estómago en cuanto lo escuché. No fue agradable. Así que me fui… Ya no me sentía segura con él, no esperaba que me dijera eso el mejor amigo que tengo en este horror de ciudad, pensé que me apoyaría en cuanto le dijera, pero en su lugar pareció molesto y a la defensiva.

Pero… ¿Y si tiene razón?

No he tenido una relación en mucho tiempo, ¿Y si solo lo que siento es atracción? Una fuerte atracción hacia él que me hace sentir que debo de estar lo más cerca de él posible. ¿Cómo puedo amar a alguien así? Sin conocerlo. Es ridículo…

Pero si lo pienso bien, Romeo y Julieta apenas si se conocían y se amaron hasta la muerte.

Pero… debo de tener en cuenta de que es solo una obra de teatro. Completamente ficticia.

AHHHH… esto es complicado. Kowalski tenía razón, si hubiese hablado de esto con Allison hubiera tenido una perspectiva diferente de la situación. Tal vez no me sentiría así. Tal vez me hubiera emocionado como la típica adolescente y nos hubiésemos reído y sofocado gritillos como un par de niñas que ven a su estrella favorita en la tv.

Camino hasta llegar a media cuadra de Hawthorne High y me detengo. Luego comienzo a pensar en que allí está Skipper y no podré salvarme de verlo al finalizar las clases. Es extraño; quiero verlo pero a la vez no tengo ganas de hablar con él. No así. Entonces comienzo a caminar a casa.

En mi vida no recuerdo haber faltado a la escuela ni una sola vez, no por mi cuenta. Pero ahora en serio que quiero irme a casa. Bueno, mi casa temporal…

Quiero hablar con Allison.

Nick:

-Creo que es amor… -oigo de decir a Kowalski por lo bajo. Tiene una expresión rara y se queda mirando a la puerta por donde Marlene se fue hace unos segundos a galope veloz.

Finjo que no escuché lo último que dijo y le pregunto si quiere más café.

-No, gracias Nick… -dice-. ¿Cuánto te debo?

-No, no me debes nada. El café sale por mi cuenta… -digo mientras tomo la taza vacía que dejó Marlene en la mesa.

-Gracias –dice levantándose de la mesa.

Es raro que no me preguntara por qué no le cobré, pero no planeo destacárselo. Quiero volverme a ganar su amistad tranquilamente, sin presión. Luego noto la taza medio llena en la mesa.

-¿No te lo terminarás? –pregunto apuntando al café.

-No.

-¿Seguro? Está mal desperdiciar un buen café.

-Seguro… Me tengo que ir.

Y se marcha, un poco molesto en mi opinión, pero estoy seguro de que no es por mí. Es por Marlene… No llegué a escuchar bien su conversación, pero creo que estaban hablando de Skipper. No sé sobre qué exactamente ya que estaba ocupando atendiendo una mesa, pero sí escuché que mencionaron a Skipper.

«Creo que es amor» Las palabras de Kowalski.

¿Marlene está enamorada de Skipper? ¿Es eso? Debe de ser eso ¿Qué más podría ser?

Si es así creo que esto terminará mal… Ya vi cómo se puso Kowalski…

¿La historia se vuelve a repetir?

Skipper:

La clase de historia se me hace eterna, el tiempo que ésta duró, me quedé pensando en ella. Me quedé pensando de nuevo en el momento en el que nos besamos bajo la lluvia. Ese beso que me tomó por sorpresa.

Como quería hablar con ella sobre eso, preguntarle ¿Por qué? Pero tenían que llegar los muchachos y arruinar nuestra privacidad.

Una vez que se acaba mi clase, salgo apresurado a buscar a Marlene. La busco por los pasillos, por la cafetería, incluso voy al salón de arte para ver si está allí, pero nada.

¿Seguirá en Donny's con Kowalski? Me hago la pregunta un millón de veces. Pero ya casi se hace la hora de que comience su clase de pintura.

-Hola, Skipper –aparecen Cabo y Rico-. ¿Cómo estás?

-Oh, Hola muchachos. Estoy bien… ¿Y ustedes?

-De hecho, muy bien. Rico y yo iremos a mi casa después de la escuela. ¿Quieres venir?

-Ah, no, gracias… -digo-. Chicos ¿No han visto a Marlene?

Ambos cruzan miradas durante un segundo y Cabo dice:

-No. Se supone que fue a esa cafetería con Kowalski ¿No?

-Sí… debes de tener razón.

Claro que debe de tener razón. Pero aun así se han tardado mucho… En eso Rico señala por detrás de mí y dice:

-¡Kowalski! –Yo me volteo y allí está él, pero sin Marlene.

Así que de una vez me acerco a él.

-¿Dónde está Marlene? –pregunto.

Kowalski me mira raro y dice:

-¿Qué ella no está aquí?

-¿No estaba contigo?

-Sí, pero se fue después.

-¿A dónde?

-No lo sé…

Me quedo pensando qué hacer hasta que se me ocurre una idea.

-¿Tienes su número de teléfono?

-Sí.

-Muy bien, dámelo…

Marlene:

Llego a casa y voy directo a mi pequeña habitación a encender mi laptop. Abro la aplicación de Skipe y llamo a Allison, quien antes le pedí que se conectara a la web por un mensaje que le envié.

Espero a que la señal se conecte hasta que puedo ver a la chica de cabello dorado a la que tanto adoro.

-Hola, Allison… -le saludo agitando la mano.

-Hola, Marlene. ¿Cómo estás?

-Bien –No, no lo estoy, mejor le soy más clara-. Bueno, no tanto…

-¿Qué pasa?

¿Por dónde comienzo? Ahh…

-Bueno… tengo algo muy importante que decirte, y necesito de tu opinión.

-Si es por tu cabello, tranquila, la gente te quiere por quien eres…

Eso me sacó de lugar. Allison, aunque es mi mejor amiga en todo el mundo, siempre busca la forma de burlarse de mi cabello, ya sea por la forma o por el hecho de que siempre es un desastre.

Desde que tengo memoria, mi pelo siempre ha sido una de las cosas que más me acompleja de mí; no tiene forma ni movimiento, es algo áspero, por no mencionar muy enredado y tiene tendencia a romperse. Simplemente no hay forma de peinarlo o de estilizarlo para que crezca mejor. Así que no me molesto mucho en peinarlo, la mayoría del tiempo lo tengo en una coleta, pero con el frio que hace en esta horrorosa ciudad prefiero no exponer mi cuello al frio.

Le dedico una mirada de «Vete a bañar» a Alli y digo:

-Hablo en serio…

-Está bien, está bien… Dime que ocurre.

Ok, aquí voy…

-Bueno, ¿Recuerdas al chico del que te conté hace poco?

-¿Kowalski?

-No, el otro…

-¿El que le gustas?

-Sí

Dicho esto Allison se acerca un poco y puedo ver como su cara se hace gigante en la pantalla de mi laptop.

-¿Qué pasó con él? ¿Te hizo algo? –pregunta.

-No, no. Él no hizo nada, es que…

-¿Qué?

¿Cómo se lo digo? Ahh… me da tanta vergüenza, pero tengo que hacerlo.

-Yo… yo… lo besé… -Y cierro los ojos para no mirar la cara de Allison. Siento como mis mejillas comienzan a arder y comienzo a prepararme para lo que sea que ella me vaya a decir. Pero cuando no escucho nada, abro los ojos y veo una sonrisa de oreja a oreja en el rostro de Alli. ¿Acaso esto le agrada?

-¡Al fin, al fin! –Comienza a exclamar Allison-. No puedo creerlo, al fin a Marlene Pike le gusta un chico.

«Gustar» La palabra golpea en mi mente como un martillo.

Suelto aire, un aire que no sabía que estaba conteniendo. Me siento aliviada de que esto le esté gustando a Alli. Kowalski tenía razón, ella la mejor opción para hablar sobre Skipper. Tal vez le deba una disculpa por haberlo incomodado tanto.

-Creo que sí, me gusta Skipper –me animo a responder. Aunque no estoy cien por cien segura de si me gusta o es algo más. Es como si hicieran un revoltillo con mi cabeza, simplemente no sé qué es qué.

Allison pega un grito ahogado de felicidad y eso hace que yo también lo haga.

-Cuéntame cómo fue.

-¿Cómo fue qué?

-El beso, tontita…

-Ah sí…

Y en eso empiezo a explicarle de cuando fuimos al café y de allí al club, de que tenía ganas de irme (sin decirle el motivo real por el que salí del club), de cómo Skipper me siguió bajo la lluvia y de cómo me resbalé cayendo en sus brazos para luego darle un beso que ni yo misma me esperaba dar.

Una vez terminado mi relato de los hechos Allison tiene los ojos bien abiertos y yo siento que me quité un gran peso de en sima.

-Es una locura… -dice Allison.

-¿Tú crees? –Claro que es una locura.

Vuelvo a tener una sensación extraña en el estómago. Y estoy casi segura de que es un nudo que se aprieta con mucha fuerza.

-Algo… es decir, nunca me ha pasado algo así con un chico. Normalmente son ellos los que se atreven a besarme. Pero tú…

-¿Yo qué?

-Nada, solo que no esperaría algo así de ti. No me mal entiendas.

-Ahh… Ok.

-Escucha, lo que quiero decir es…

Y el sonido de la laptop interrumpe a Allison. Es el sonido que hace cuando alguien quiere conectarse.

-Marlene ¿Quién te llama?

-No lo sé…

Doy un vistazo y veo el nombre de Antonio.

-Es Antonio…

-¿Por qué llama?

-No lo sé…

-¡Contéstale!

Hago clic en responder y enseguida aparece Antonio en un cuadro junto a Alli. Tiene el pelo alborotado y usa una camiseta de 5SoS.

-¿Qué tal, chicas? –saluda Antonio.

-Hola, Antonio –decimos Allison y yo al unísono.

-Oye, hace tiempo que no me llamas –digo-. ¿Qué te trae por aquí?

-Oh, siento no poder haberte llamado estos días, pero mis clases de guitarra me han quitado mucho tiempo. Hoy quería saber cómo estabas.

-Pues, muy bien… -digo.

-No, no es cierto… -comienza a hablar Allison y le conozco lo suficiente para saber que tiene una gran bocota-. Ella está confundida porque besó a un chico y no sabe qué hacer

-¡¿Qué?!

-¡Allison! –le grito-. Él no tenía por qué saberlo.

Luego noto como el rostro de sorpresa de Antonio cambia a uno más serio. Eso me preocupa, él siempre quiso ser mi pareja desde que nos conocimos y nunca le correspondí, y el hecho de que me haya atrevido a besar a alguien que conocí hace dos meses de seguro debe de dolerle. Quiero preguntarle si está bien pero antes de que pueda él habla.

-¿Besaste a Skipper?

Mis mejillas vuelven a arder en verguenza. Ahora Antonio también lo sabe y noto quetrata de tomarlo lo mejor que puede. Nadie querría que la persona a la que le gustas, quien no te ha prestado la atención deseada, se haya besado con alguien que no seas tú.

-Sí... Yo lo besé… -es lo único que logro decir.

Antonio asiente con la cabeza.

-¿Cómo pasó?

-Oye, Antonio. No me gustaría decírtelo ya que…

-No, tranquila. De verdad quiero saber.

Se le nota algo más comprensivo así que le cuento todo: como lo conocí, el club y el beso.

-Vaya… En serio debe de gustarte.

-Sí… creo que sí…

La palabra gustar ayuda a apretar el nudo que está en mi estómago un poco más fuerte y, por un momento, nos quedamos los tres en silencio.

-¿Y qué vas a hacer? –rompe el hielo Antonio

-Sí ¿Qué vas a hacer ahora, Marlene? –pregunta también Allison.

-En realidad… No lo sé… -es lo único que digo.

-Tendrás que hacer algo pronto… -dice Antonio.

Es cierto, en cualquier momento tendríamos que hablar, pero… No lo sé. No me siento lo bastante lista para comenzar.

Mi teléfono comienza a zumbar en mi bolsillo, así que lo tomo y noto que dice: Número desconocido.

-¿Quién es? –pregunta Allison.

-No lo sé –respondo-. Dice: número desconocido

-¿Número desconocido? –pregunta Antonio

-Sí –digo

-¿Quién crees que será? –dice Antonio.

-No lo sé –vuelvo a responder

-Tal vez sea la llamada del aro… -bromea Alli.

Antonio se hecha a reír pero yo solo tuerzo los ojos por su mala broma.

-No seas bizarra –le digo.

-Como sea –dice ella-. Pero si cuando contestes alguien te dice "Morirás en siete días" no me digas que no te lo dije.

Antonio vuelve a reírse y yo vuelvo a torcer los ojos. Luego contesto al teléfono.

-¿Hola?

-Marlene ¿Dónde estás?

Es la voz de Skipper. Un escalofrió recorre mi espalda al instante.

-Ah… ah… yo… -comienzo a balbucear, preguntándome cómo consiguió mi número.

-Dime dónde estás, quiero hablar contigo –dice Skipper. Hay algo en su tono de voz que lo hace sonar un poco preocupado. ¿Por qué estaría preocupado?

-Ah… bueno… yo… estoy en casa.

Allison me llama la atención agitando la mano y hace un gesto de: "¿Qué pasa?". Rápidamente tapo el teléfono con una mano y digo:

-Es Skipper

Alli y Antonio abren sus ojos como platos y una sonrisa se forma en la cara de Alli. Luego Skipper vuelve a hablar:

-¿Estás en tu casa?... ¿Crees que pueda ir para allá y así poder hablar?

¿Qué? ¿Quiere venir a mi casa? De repente sentí que el nudo en mi estómago se apretaba con más fuerza.

Miré los rostros de Allison y Antonio por un momento y comencé a juguetear nerviosamente con el dobladillo de mi chaqueta.

-Ah… no lo sé… -dije. Algo en esto no me parecía bien.

-Por favor, Marlene. Sabes que tenemos que hablar…

¿Debemos? Pues claro que debemos.

-¿Qué hay de la escuela?

-No me matará el que falte a matemáticas.

De verdad quiere hablar.

-Ok. Puedes venir.

-Bien. ¿Puedes enviarme la dirección por un mensaje de texto?

-Ok.

Colgué.

-¿Qué pasó? –preguntó Allison enarcando una ceja.

-Skipper va a venir a mi casa.

Mi corazón se aceleró de tan solo pensarlo.

-¿Qué vas a hacer? –preguntó Antonio.

-No lo sé –dije-. Yo lo besé, creo… creo que merece una explicación.

-Es lo justo –enfatizó Allison.

-Sí.

Me despedí de mis amigos y me desconecté, luego le envié la dirección de mi casa por mensaje a Skipper.

Solo me restaba esperar…

Skipper:

Bajo del taxi y puedo percibir un intenso olor a humo y a basura en la calle. Comienzo a pensar que esta no es la dirección correcta, pero cuando reviso de nuevo el mensaje en mi teléfono, veo que es así, es el lugar correcto.

Nunca imaginé que alguien como ella viviera en una de las peores calles del condado.

El edificio es un poco viejo, y lo peor, es que de muy fácil acceso. No hay nada que te impida el paso al interior de este. Pero decido ignorar esto y subo al ascensor hasta el cuarto piso y me detengo frente a la puerta que dice C-4. Lo cual me pareció un poco cómico porque inmediatamente imaginé que me encontraría con un montón de explosivos o algo así. Pero cuando toqué la puerta con lo único que me encontré fue con Marlene. Una sonrisa nerviosa estaba dibujada en su rostro.

El recuerdo de sus finos labios sobre los míos volvió a reaparecer en mi mente.

-Hola… -dijo por lo bajo.

-Hola. –saludé también.

-¿Quieres pasar?

-Sí.

Y dicho esto entré a una sala muy arreglada pero pequeña, desde donde estaba podía ver un pequeño comedor y la cocina.

-Es… -comencé a hablar.

-¿Pequeña? –Me cortó Marlene-. Ya lo sé… ¿Quieres café?

Había algo raro en su comportamiento parecía más una anfitriona que la chica con la que he hablado y pasado el tiempo casi un mes.

-No. No quiero café, quiero hablar contigo.

Y comencé a acercarme a ella, como si ella fuera magnética o algo así.

-Es… es que yo… no sé qué decirte.

-¿Por qué me besaste? Es lo único que tienes que responder.

Me acerqué un poco más.

-Yo… no lo sé.

Claro que sabe.

-¿No lo sabes? ¿O que no quieres decirme?

-Yo… yo…

No habló más, solo nos quedamos mirándonos a los ojos. Ese color almendra podía hipnotizarte por completo.

-Dímelo… -dije.

-Tú ya lo sabes –dijo mientras sus mejillas se ponían rojas.

-Quiero oírlo de ti.

Ya no puedo más, algo me hace acercarme hasta que nuestras frentes se juntas y puedo sentir su aliento. Ya he esperado demasiado.

-Tú… tú…

Quiero oírlo

-Tú… me gustas…

Y dicho esto mis labios encuentran los suyos. Todo es perfecto hasta que…

-¡MARLENE PIKE! ¡¿QUÉ DEMONIOS OCURRE AQUÍ?!

Ambos nos separamos y noto a una mujer con cabello negro y extra maquillada parada en la puerta con una mirada asesina que iba directo hacia mí.

Era su madre.

Al fin un capítulo largo. Espero que les haya gustado esto, creo que es un poco cómico el final de este, pero es parte de lo que quería hacer hace mucho tiempo. Luego, les prometo, que habrá un poco más de Nick y Kowalski, pero no por ahora ya que aún no debemos llegar a eso. ¿Marlene ya es novia de Skipper? ¿Qué quiso decir Nick con que la historia se vuelve a repetir? ¿Skipper se salvará de la ira de mamá Pike?

Nathaly989: Me gusta que te haya parecido genial, y descuida pronto habrá Marski, pero como dije: ahora no.

Manden sus comentarios, ideas de lo que les gustaría que pasara, críticas y preguntas que con gusto se las aclararé…