Capítulo 10: Unas gotas de valeriana.
Era de noche y como siempre Itachi se encontraba en el despacho revisando unos papeles. Su padre lo había dejado a cargo del lavado de un dinerillo que había conseguido a través de ventas de armas. Entonces escuchó que alguien tocaba la puerta y sin mucho interés le dio permiso de pasar.
- Deberías arreglarte - dijo Konan parada en el umbral de la puerta.
- Estamos en casa - dijo él sin siquiera mirarla.
- Vamos a tener visitas - dijo ella con media sonrisa, había un brillo en sus ojos que podía decir que estaba tramando algo malo, muy malo.
- ¿Visitas? - Exclamó confundido Itachi mirando hacia la puerta, pero ella ya se había ido.
Suspiró hondo y se giró en la silla, mirando por el ventanal. El cielo oscuro apenas se veía con tantos rascacielos. Su padre había comprado todo el hotel mientras iban a tener su estadía en la ciudad. De repente escuchó el timbre y la voz de Konan dando la bienvenida. Sobresaltado Itachi se paró de la silla al reconocer la voz de Deidara. ¡¿Qué hacía ahí? Se fue corriendo del despacho y al llegar a la sala encontró a su esposa con el rubio sentados en el sofá.
- ¿Porqué esa cara? - Dijo Konan escondiendo su sonrisa tras su mano. - Mejor salude a nuestro invitado.
- ¿Invitado?
- Sí, envié un mensaje al celular de tu amigo y lo invité a tener una cena con nosotros - dijo ella disfrutando de la cara de miedo que tenía Itachi.
Y para Deidara también era un momento incómodo. El timbre volvió a sonar y Konan fue a abrir dejándolos solos.
- ¿Qué haces aquí? - Preguntó Itachi lo más calculador posible, aquello hizo que Deidara se sintiera de lo peor.
- Creí que el mensaje que recibí era tuyo... venía de tu celular - dijo el rubio mordiéndose el labio inferior, se sentía tan humillado ahí, en medio del pelinegro y su esposa era como ser... el otro.
- Mira quién está aquí - dijo Konan regresando con los otros invitados. - Sasuke y Sakura.
Los hermanos Uchiha se miraron inquietos. Sasuke también había caído en la trampa de Konan. Creyó que era Itachi quien lo invitó a cenar porque el mensaje venía de su celular.
- Es Sasuke y Naruto - dijo Sasuke alejándose lo más que podía de la pelo chicle que no perdía tiempo y se le pegaba como babosa.
- Buenas noches - dijo Naruto tratando de mantener la compostura, pero ya era el colmo a donde lo llevaba las mentiras de Sasuke... Una cena con sus cuñados y la rastrera de Sakura.
- Ahora que estamos todos - dijo Konan uniendo sus manos. - Vamos a pasar todos al comedor.
Se miraron todos y después se fueron al comedor, mientras tanto la peliazul cogió a Sakura del brazo y la llevó a un lado y le entregó un pequeño frasco que sacó bajo la manga.
- ¿Qué es esto? - Preguntó Sakura.
- Es valeriana - dijo Konan. - Unas gotas y hasta se le para a un eunuco, es un gran afrodisíaco. Siéntate cerca de Sasuke y cuando él no mire échelo en su comida para que caiga rendido a tus pies.
- ¿Pero qué hago con Naruto?
- Yo me encargaré de ese ordinario. No dejaré que un cualquiera entre a nuestra familia - dijo Konan yéndose y Sakura guardó el frasco de valeriana bajo la manga y la siguió.
En el comedor Itachi estaba sentado a la cabeza, Deidara a su lado izquierdo. Konan se fue y se sentó en su lado derecho. El pelinegro tragó saliva, estaba en medio del chico de sus sueños y la maldita bruja de Konan. Aunque tenía poco contacto con ella, sabía muy bien que era una víbora capaz de hacer cosas muy malas, estaba seguro que había invitado a Deidara para humillarlo y a Sasuke y Naruto para separarlos. Aún así Itachi no sabía qué hacer, miró a su hermanito en busca de ayuda, pero Sasuke estaba en las mismas, sentado en el otro extremo de la mesa en medio de Naruto y Sakura.
- Es bueno cenar en pareja, ¿no? Aunque hay quienes sobran - dijo la peliazul con rabia enmascarada de una sonrisa, miró a Deidara y después Naruto con superiodad.
- La comida se ve rica, vamos a comer - dijo Itachi tomando la cuchara, era mejor eso antes que Konan se pusiera a soltar su lengua viperina y echar veneno a todos.
- Pero quiero conocer a los amigos de mi esposo - dijo Konan mirando fijamente a Deidara. - ¿Desde cuándo se conocen?
- Desde unos días - dijo el rubio tímido.
- ¿En dónde? ¿En la plaza de verduras? - Dijo Konan mirando la ropa de segunda de éste.
Deidara miró a Itachi, esperando que él lo defendiera, pero Itachi solo le dio una sonrisa que poco tranquilizaba.
- ¿Y qué haces? ¿Eres mesero, lavaplatos, chofer? - Dijo Konan riéndose al ver cómo Deidara se encogía en su asiento.
- Yo... pinto, dibujo... esas cosas - dijo Deidara. - Estudio en la academia de artes...
- Artista - interrumpió Itachi como Konan le fulminó con la mirada.
- O sea fracasado - dijo Konan fría. - Cuando hagas tu exposición en la calle, me invitas.
Itachi iba a decir algo, pero Deidara dio un golpe tan fuerte en la mesa que hizo que los platos temblaran y todo.
- Señora - dijo Deidara mirando a Konan serio. - No me importa que insultes mi forma de vestir o en lo que trabajo, pero... NO... NO TE ATREVAS A INSULTAR MI ARTE.
Konan se apretó sus puños, era la primera vez que alguien le subía la voz, ni Itachi se atrevía.
- Gracias por la comida - dijo Deidara arrojándole la servilleta y yéndose.
- Espera - dijo Itachi levantándose de su silla para perseguirlo, pero Konan lo agarró del brazo para detenerlo.
- No te atrevas - dijo Konan. - Soy tu esposa.
- Por desgracia - dijo Itachi al mismo tiempo que se escuchaba un portazo, Deidara ya se había ido.
- Juro que mis padres y tus padres se van a enterar - dijo ella llena de rabia.
- Que lo publiquen si quieren en el periódico - dijo Itachi empujándola y yéndose.
- Regresa, Itachi Uchiha! Regresa! - Gritó Konan siguiéndolo, el pelinegro se detuvo ante la puerta, le dio una mirada desafiante y una sonrisa, entonces se fue.
Mientras tanto Sasuke, Naruto y Sakura se habían quedado callados y los ojos como platos viendo la pelea.
- Wow, comprendo que Konan es una perra, ¿pero mi hermano cómo puede ir detrás de Deidara? - Dijo Sasuke en shock.
- Es por amor - dijo Naruto dándole un codazo.
- Pero mi hermano es heterosexual - dijo Sasuke con lágrimas en los ojos.
- ¿A ti qué te importa la sexualidad de Itachi? - Dijo Naruto con una mueca.
- Pero importa, sobretodo si es con Deidara porque... yo... Deidara y yo... - Dijo Sasuke nervioso. - "Si digo que es un acompañante que contraté para Itachi... Naruto me va a odiar".
- ¿Deidara y tú qué? - Preguntó Naruto con una punzada dolorosa en el pecho, los malditos celos otra vez.
Desde que apareció Deidara, veía a Sasuke muy nervioso y siempre quería acompañar a Itachi y el otro cuando tuvieran una cita.
Sakura no tenía ni idea de qué hablaban esos dos. Aprovechó que nadie la miraba y sacó el frasco de valeriana de la manga y la esparció como si fuera una rica salsa en el plato de Sasuke.
- ¿Deidara y yo? Narutin... me desconciertas... Sabes que yo... soy hombre - dijo Sasuke cogiendo la ostra en su plato sin siquiera ver. - La única loca de la familia resultó ser mi hermano... - Dijo Sasuke enojado como se comía la ostra después de quitarle el caparazón, la valeriana se había metido y bañado la suave carne del crustáceo.
- Llamas a tu hermano loca, pero es más valiente que tú, acaba de ir detrás de Deidara sin importar los problemas que va a tener! - Gritó Naruto levantándose de la silla.
- ¿A dónde vas? - Preguntó Sasuke.
- A casa, ya pasé una buena velada aquí - dijo Naruto con sarcasmo.
- No te puedes ir sin mí! - Dijo Sasuke confundido de porqué Naruto se enojó con él. - Yo... Yo tengo la llave del carro!
- Iré en taxi, estúpido! - Dijo Naruto yendo a la puerta y despareciendo con un portazo.
Sakura se echó a reír a carcajadas, sentía que había ganado una partida con Naruto ya que ahora estaba a solas con Sasuke.
- Por fin, tú y yo - dijo ella moviendo su silla hacia el pelinegro y levantó una pierna poniéndola sobre el regazo de Sasuke.
- Eh... - Sasuke puso su mano sobre la pierna de ella, llevaba una mini falda, así que no dejaba mucho a la imaginación.
Sasuke se estremeció, hacía rato que no salía con ninguna chica, la última vez que lo intentó no le funcionó muy bien su pene, pero ahora de un momento a otro una ola de calor recorría su cuerpo y enviaba descargas hacia su estomago.
- No llevo ropa interior - dijo Sakura al oído de él al mismo tiempo que cogía su mano y lo guiaba hacia arriba de su pierna y la metía bajo su mini falda.
- Ay... Mamá... - Exclamó Sasuke sobresaltado, la pierna de la pelirosa era carnosa, suave y al saber que no traía bragas lo mató, su miembro gritaba como Tarzan para ser liberado. - "Si se la meto me casan con ella!". - Pensó Sasuke asustado. - "Entonces todas las mentiras que dije y todo lo que hice con Naruto será en vano!".
- No pienses, hazlo - dijo ella agarrando su cinturón, lo tiró con fuerza para quitarle los pantalones.
- No... No... tengo... que ir por mi carro... Naruto... - Dijo Sasuke apartando a Sakura, sin esperarlo, la chica se cayó con todo y silla contra el piso. - Di a tu hermana, gracias por la cena... aunque las ostras sabían medio raro... Me voy...
Sasuke se fue corriendo como el alma que lleva el diablo con Sakura gritando como loca atrapada en la silla.
- Cuando quiero que hagas tu trabajo no haces nada - dijo Sasuke yendo por el pasillo hacia el ascensor. - Pero de un momento a otro te me levantas...
- Un pervertido! - Gritó una anciana que pasaba junto a él.
- No soy un pervertido - dijo Sasuke cubriéndose con las manos, su miembro crecía rápido entre sus pantalones. – Y ya quisieras tener a un hombre como yo! Suripanta!
A llegar el ascensor se encontró a Naruto.
- ¿No que te habías ido? - Preguntó el mayor.
- Dejé mi chaqueta en...
- Te compraré otra - dijo Sasuke empujando a Naruto de regreso al ascensor. - Vámonos de una a casa!
- Pero ahí están mis documentos...
- Te compraré otra - dijo Sasuke inclinándose hacia la barra de botones (sus manos estaban ocupadas en esconder su erección) sacó la lengua y espichó el número del estacionamiento.
- ¿Qué te pasa? - Preguntó Naruto incrédulo, ya sabía que Sasuke estaba loco, pero se superaba.
- No sé... eh...
- ¿Estás bien? - Preguntó preocupado, puso una mano en el hombro de Sasuke.
- Mejor te alejas de mí - dijo Sasuke entre dientes.
- ¿Porqué?
- Porque ya no aguanto más! - Gritó Sasuke, estaba hecho una máquina sexual (Sakura se pasó de la raya con el afrodisíaco) No le importaba ya si era mujer, hombre, niño, anciano, él necesitaba descargarse!
Confundido Naruto dejó a Sasuke y retrocedió, el pelinegro le daba una mirada lasciva, estaba sudando, respirando agitadamente.
- ¿Porqué te alejas de mí? - Preguntó Sasuke caminando hacia Naruto con la mirada entrecerrada y la lengua recorriendo su labio inferior.
- ¿Porqué te comportas tan... raro? - Preguntó Naruto retrocediendo hasta que no pudo más y se pegó contra la pared. - Estas rojo y te ves acelerado...
- Quiero olerte...
- ¿Qué?
Sasuke puso sus manos a los lado de Naruto, acorralándolo contra la pared. Se inclinó hacia él y aspiró sus cabellos rubios. El dulce olor invadió sus sentidos... Valeriana, ostras y eso... era triple afrodisíaco.
- Eres tan... No puedo guardarlo más... Naruto... Quiero que sepas que... - Sasuke se moría de dolor, nunca había tenido una erección tan fuerte y esos sueños húmedos que tenía con Naruto, ahora parecían vividos, tenía la oportunidad de hacerlos realidad.
– Sasuke… - Gimió Naruto como el pelinegro enterró sus manos en sus hombros y fue bajando. Su pequeño cuerpo temblaba como el otro metía las manos bajo su camiseta.
- Tengo.. Sueño...
- ¿Tienes... tienes... sueño? - Exclamó Naruto de piedra. - No, despierta! ¡¿Qué me ibas a decir?
(Si uno se pasa con la valeriana en vez de afrodisíaco es un poderoso sedante)
Mientras tanto Konan iba por todo el vecindario en busca de Itachi, pero se le perdió cruzando la calle.
- Eres patético - dijo Deidara escondido en un callejón con Itachi.
- No hables, tiene orejas de superman - dijo Itachi viendo entre las sombras a Konan derrotada y yendo en dirección contraria.
Después miró fijamente a Deidara.
- Gracias... Te alcancé a tiempo - dijo Itachi acariciando el rostro de Deidara.
- ¿Y? Tienes que regresar con... tu esposa tarde o temprano ¿o piensas esconderte aquí siempre?
- Si es contigo - dijo Itachi. – Nunca he sentido algo así... Siento que soy capaz de enfrentar a los Akatsuki y mi familia por ti...
Deidara no sabía todo el cuento de que eran mafiosos, solo sabía que su corazón latía fuerte con Itachi, que se derretía como mantequilla cuando él simplemente le sonreía o miraba.
- ¿Nadie nos separará? - Dijo Deidara boquiabierto, se acercó a Itachi y se besaron, pero su alegría no era completa, no sabía si Itachi iba a seguir pensando igual cuando se enterara que solo estaba con él por su dinero (o más bien el dinero que le daba Sasuke)
