¡Hola a todos! Gracias por leer y dejarme reviews en este tan extraño proyecto. Se que tardo y lo siento enormemente, no es porque no quiera subirlo antes eso si se los juro.
Este chap igual esta subido de tono, lo digo por aquello que me dijeron que les avisara jaja. Además de que aquí como que la historia tiene un avance bastante importante jeje. Ah si también hay un poco de SiriusxRemus. Les aviso por cualquier cosa
Gracias, disfruten y dejen reviews, son alimento para mi musa.
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-Ahh no, yo no estoy listo para ver eso. Eso si que no. Harry- el pelirrojo se acerco a la cama rápidamente, antes de que su novia pudiera evitarlo.
El acercamiento de otro ser. Eso fue lo que sintió el veela, levanto sus amenazantes ojos plateados, sus pupilas dilatadas y mostro sus dientes apretados. Un veela sintiéndose amenazado era sin duda una criatura muy peligrosa.
Ron sintió como le agarraban la muñeca, volteo y vio los ojos asustados de Hermione. – No te les acerques, debemos esperar a que vengan a ayudarnos- murmuro en voz baja aun bajo la atenta mirada del veela.
-Si no hacemos algo esos dos tendrán… tu sabes- dijo sonrojado y bastante preocupado por su amigo.
-Lo sé Ron, pero es muy peligroso, para nosotros y para Harry- respondió rápidamente la castaña.
Ambos miraron al veela sobre su amigo, el cual no dejaba de retorcerse y morderse los labios con pasión, cegado por el poder de su veela. El cual comenzó a mover su cadera, haciendo que las entrepiernas de ambos se rozaran.
-¡AH!...¡ahhhhh!…- gimió Harry arqueándose ante el toque.
-Espero que en verdad vengan rápido o sino ellos se unirán- murmuro Granger.
Para los amantes los minutos parecieron segundos. Harry no dejaba de soltar suspiros de placer al sentir el indecente toqueteo de las caderas del rubio, era lo más audaz que había hecho en la vida y se sentía tan bien que se reprendía por no haberse dejado llevar antes por su pareja.
Las voces le parecían tan lejanas además de que no comprendía el idioma que era empleado. No deseaba perder detalle del cuerpo sobre el, así que no presto la suficiente atención.
Mientras el Veela seguía mirando fijamente a los intrusos que osaron estar enfrente de él. No dejaría que se llevaran a su pareja, era solo de él y nadie podría tocarlo jamás. El dulce chico de cabellos negros le pertenecía por derecho y si alguien se acercaba más de la cuenta sufriría caro su atrevimiento.
-No dejare que nada nos separe. Ni mi familia, ni Dumbledore, ni el Lord, ni mi padre.- Pensó posesivamente, apretando los dientes y dejando escapar un agudo gruñido de advertencia. Sus músculos tensos y sus facciones atemorizantes hicieron que Hermione se preocupara incluso un poco más. Sabía que debía ir a pedir ayuda una vez más, pero en cuanto giro los hombros en su intento por irse, el gruñido se intensifico.
La espalda de Draco se alzo, dejando un espacio entre su pecho y el de Harry. – Mione, será mejor que no te muevas- susurro el pelirrojo colocándose enfrente de su novia.
-Tenemos que pedir ayuda. Harry podría estar en verdadero peligro-
-Yo no veo que nuestro amigo la este pasando mal- respondió el pelirrojo.
Teniendo toda la razón, Harry no lucia para nada incomodo, de hecho se veía encantado con la situación, al menos lo estaba hasta que noto la tensión de su pareja, la cual ya había dejado de frotarse contra él.
Los brazos del moreno fueron a la espalda de Malfoy, levantando su espalda de la cama, sosteniéndose únicamente con la fortaleza de sus brazos. Con rapidez llevo sus labios a la oreja de su veela y sin comprender bien sus propios motivos, comenzó a mover sus labios, besando y mordiendo con picardía. Distrayendo al rubio en su tarea de vigilar a los intrusos.
-Ahhh…- susurro mordiéndose los labios y entrecerrando los ojos. Draco llevo su mano a la espalda de su pareja, ayudándolo a mantener su posición, aquello era lo más sensual que había experimentado, amaba que aquel ángel de cabellos oscuros le estuviera seduciendo. Con gusto accedió a seguir, giro su cabeza y los labios de ambos se enredaron con verdadera gula.
Devorándose poco a poco, sintiendo en sus bocas el delicioso sabor del otro, encontrándose y fundiéndose sin miedo, sin dudas, siendo solo ellos.
La mano de Draco se perdió en la cadera de Harry y en un rápido movimiento ambos quedaron sentados sobre la cama, Harry encima de Draco, besándose con verdaderas ganas.
Potter no pensaba con claridad y no le importaba, dejaba que el otro chico le hiciera lo que quisiera, que le besara le tocara la piel, el alma y el corazón. Sintió los dedos fríos de su veela introduciéndose en su pantalón, jugando con el elástico de su ropa interior, acariciando su pelvis.
-mmm…¡ah!- exclamo dando un pequeño brindo al notar los dedos de su amado metidos en su ropa interior y acariciando toda se extensión.
-Mione… ¿Dónde mierda están los profesores?- pregunto Ron sonrojado y con ganas de sacarse los ojos para no ver aquello.
-No tengo idea, pero no deben de tardar Ron, no deben de tardar- repitió la castaña intentando convencerse a si misma que alguien llegaría ayudarle con ello. Se le hacia bastante tierno y sexy ver a Harry así de libre y feliz pero también sabía que si las cosas seguían y se consumaban, su amigo no podría con el remordimiento y aquello no quería para Harry. No quería que su casi hermano se atormentara por haberse unido a un veela sin quererlo.
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-Bien creo que eso es lo mejor que podríamos hacer- murmuro Dumbledore bastante arto de tener esa conversación con el testarudo padrino de Harry Potter.
-No creo que sea lo mejor para él. No le agrada el chico, además de que estas apresurando las cosas y eso no es justo para Harry- dijo Sirius en tono serio.
Los dos se miraban como si quisieran mandarse un hechizo y herirse, eso no era bueno. Menos por que se trataba de Harry, su cachorro, no quería que le obligaran a nada y estaba de acuerdo con Sirius.
-Remus, dile a Sirius que no tiene por qué dudar-
-Creo que esta vez estoy de parte de Sirius. Dumbledore no puedes esperar que Harry haga todo lo que tienes planeado. No es justo para un chico de su edad, tiene dudas y miedos y no sabe cómo manejar toda la presión.- dijo calmadamente el castaño, tomando el brazo de Sirius para evitar cualquier estallido de parte del moreno.
-Se que es muy joven, pero no deben olvidar que Harry es una parte central de todo esto, si tenemos al chico Malfoy, podremos tener un espía en la orden y aunque el chico al principio se negara, debe hacer lo que Harry quiera para hacerlo feliz, ese es un punto a nuestro favor. Harry debe unirse a Draco y así tendremos una ventaja-
-Hablas como si no te interesara para nada el bienestar de mi ahijado, el chico ya ha sufrido bastante como para que hora deba dejarse tomar por cualquier imbécil, uno que odia, solo por el bien de la orden, ya tenemos un espía, y es bastante calificado. Tenemos a Quejicus, con el es más que suficiente- dijo Sirius soltándose del agarre de Remus y golpeando el escritorio del despacho del viejo director.
-La credibilidad de Severus ha bajado mucho, nadie dudaría del hijo de la mano derecha de Voldemort, además hablas como si a Harry no le agradara Malfoy y creo que en eso estas equivocado, ¿Remus?- el anciano busco la opinión del otro merodeador, buscando apoyo. Lo cual no encontró en su totalidad.
-Cierto es que a Harry no le es indiferente, pero esa no es razón para presionarle a unirse, debe tomarse su tiempo, quieres llevar las cosas demasiado rápido. No está preparado para ello, eso es lo que queremos decirte, déjales, estoy seguro que podríamos llegar al mismo punto que quieres pero sin obligarles a eso- murmuro Remus, gesticulando y moviendo mucho sus manos. Comenzaba a enfadarse con el director, solo quieran tiempo para Harry y parecía que Dumbledore no cedería.
-No tenemos tiempo, necesitamos esta seguridad ahora, sino más vidas se perderán, ¿saben a cuanta gente podríamos salvar con la información que nos dé el joven Malfoy?- murmuro mirando a los merodeadores con bastante aprensión, incapaz de creer que no quisieran apoyarlo.
- ¡Solo pedimos tiempo, deja que las cosas se den! - grito Sirius bastante molesto, con los dientes apretados y lo murada fija en el anciano.
-Hay algunas cosas que aun pasando años y años no se dan, tú mejor que nadie debe saberlo Sirius. Sigues esperando el momento correcto y este no llegara por qué no haces que llegue, lo que no fue en un momento no será jamás. Si sigo tus métodos, no lo harán ahora, ni en diez años, ni en veinte años. Sienten algo el uno por el otro ahora, es el mejor momento y no dejare que tus prejuicios y sueños frustrados hagan que el trabajo de tantos se venga abajo. Piensa en Lily y en James que dieron su vida para protegerlo y en tantos seres que solo quieren que una época de paz llegue, esto nos dará ventaja y podremos acercarnos más rápido a la meta- concluyo Dumbledore, sus ojos azules fijos en los de Sirius, sintiendo como el ser frente a el se achicaba por lo que acababa de decir.
Un gran silencio callo en el lugar haciendo que la estancia se sintiera fría y tensa.
-No son prejuicios, en eso se equivoca. Harry es inseguro por naturaleza, al menos en estos temas. Creo que lo que dices pasara, de eso estoy seguro, pero debes darte cuenta que si presionas a Harry lo hará, no hay duda porque quiere ayudar a la gente, pero se resentirá mucho. Además de que si el joven Malfoy se entera que Harry solo se unió a el por ese propósito no se lo perdonara. Estarían atados para toda la vida y destinados a sufrir, creo que eso no es lo que quieren James y Lily, ni nadie que conozca a Harry. No te pedimos que cambies el plan, solo dales tiempo para que se conozcan, se enamoren y se unan como deben de hacerlo.- dijo Remus poniéndose al lado de su amigo y haciendo que la penetrante mirada de Albus se fijara en el.
Dumbledore no era idiota, Remus estaba enfadado, verdaderamente enfadado, si algo había aprendido cuando tuvo de alumnos a los merodeadores era que no debía acercarse demasiado y acorralar a uno, los demás saltarían a su defensa y eso no sería agradable. Remus era el más calmado, pero sabía que también era letal, con su grandiosa inteligencia y su valor lo hacía un gran enemigo. Entendía que Remus solo tenía a Sirius y justo ahora había cruzado una línea.
Parecía que el castaño estaba a punto de lanzarse a su cuello. Suspiro para calmarse, el también había perdido un poco la claridad de las cosas y había insultado a un aliado, aun así no quería cambiar sus planes, era necesario que Harry lo hiciera y rápido.-Lamento que no nos entendamos, solo quiero lo mejor para Harry- murmuro el anciano sonriendo tristemente.
-También nosotros, en eso estamos de acuerdo. No dejaremos que pierda su esencia, al menos no tan fácilmente, ni por cualquier cosa- dijo Remus tomando a Sirius del brazo y jalando para la puerta.
-Remus, Sirius, se que lo hacen para cuidarlo pero deben entender que esto es más grande que nosotros mismos, deben saber que no quiero herirlo, ni a él ni a nadie- dijo intentando disculparse por sus comentarios mordaces.
-Usted no olvide que Sirius, Harry y yo somos familia y no dejare que nadie lastime a mi familia- murmuro Remus a manera de advertencia. Saliendo de aquel lugar con rapidez, le costaba horrores no maldecir a aquella persona que alguna vez le ayudo.
El aire se volvió más respirable una vez que estuvieron afuera, el castaño tuvo que inhalar varias veces para calmar sus ganas de asesinar al director, giro su cabeza y noto como Sirius aun estaba afectado por lo que había sucedido.
Habían ido decididos a que Dumbledore dejara de presión a su cachorro pero las cosas no habían salido como lo planearon.
-¡Hey Canuto! Quien hubiera dicho que el director se volvería tan engreído con los años- dijo el castaño dándole un empujón amistoso a Sirius – Venga ya quita esa cara, al menos le dejamos claro que no estamos de acuerdo-
-Tal vez tenga razón. Ellos se gustan, tal vez es mejor que las cosas se den rápido en lugar de esperar como idiota- murmuro revolviéndose el pelo mientras bajaban las escaleras del pasadizo del Fénix.
-Las cosas se darán cuando tengan que darse, no debes apresurarlas, ellos estarán bien- respondió Remus sonriéndole a su amigo intentando animarle.
– Ahí adentro no estábamos hablando de Harry, el se refirió a mi-
Remus giro sobre sus talones para observar a Sirius, el cual le miraba fijamente unos escalones más arriba, como si quisiera decirle algo con su mirada, no podía descifrar con facilidad ya que Black lucia bastante alterado.
-¿Qué sigues esperando, Canuto?-
El moreno suspiro y aparto su mirada bastante dolido por las palabras del viejo, tal vez si era mejor que Harry lo hiciera rápido con Draco y así al menos estarían juntos, no como él, que seguía deseando estar junto a Remus sin lograrlo. La mano de Remus en su muñeca le hizo volver su mirada, encontrándose con una leve sonrisa, sintió como Lunático quería brindarle apoyo y eso solo le hizo desesperarse más.
-¿Qué sigues esperando, Canuto?- repitió el castaño
-… que te des cuenta- susurro jalando su brazo haciendo que Remus se inclinara hacia el por estarlo agarrando de su muñeca. La otra mano de Black se coloco en la mejilla de Remus y sus labios por primera vez tocaron los de su amigo.
Se quedaron así por un par de segundos, hasta que Sirius se alejo de él sonriendo con algo de tristeza al ver como el castaño solo le miraba fijamente sin parpadear. Bajo los escalones y escucho como Remus bajaba corriendo tras de el, llamándole. No se detuvo hasta que salió a los pasillos, cambiando su forma a canuto, caminando aun bastante lento.
-¡CANUTO!- grito Remus alcanzando a Sirius en su forma animaga, inclinándose a su lado.
-¡Profesor Lupin!-
Los merodeadores miraron a una chica pelirroja correr hacia ellos. La reconocieorn enseguida y caminaron con rapidez hacia ella.
-Señorita Weasly, ¿Sucede algo?- pregunto Remus mirando lo agitada que estaba la chica.
-Hermione, me pidió que los buscara, es sobre Harry, me dijo que fueran a la torre de Gryffindor, que Harry los necesitaba-
Cuando Ginny termino de decir aquello Sirius y Remus, corrieron hacia el lugar, lo mas rápido que podían.
Sirius corrió en su forma animaga con gran velocidad, adelantándose para ir en auxilio de su ahijado, llego con rapidez a la torre y entro diciendo la clave que le habían dicho, entro y subió las escaleras hasta el dormitorio, convirtiéndose de nuevo.
-¡Harry!- grito abriendo la puerta con rapidez, encontrándose con unos pálidos y sonrojados Hermione y Ron.
-Sirius, Draco y Harry están…están-murmuro Ron incapaz de terminar sus oraciones.
Sin tardar miro hacia la cama de su ahijado donde, este y el chico Malfoy se besaban y se acariciaban con verdadera pasión. Ambos desnudos completamente, Harry suspiraba extendiendo su cuello mientras que Draco le mordía con seguridad y sensaualidad.
-¿Pero qué demonios?- exclamo el animago dando un paso al frente, ganándose un rugido de advertencia. El veela le miraba fijamente sin dejar de morder y acariciar la entrepierna de su pareja, el cual soltaba gemidos de placer entrecortados. No decidiéndose entre respirar o gemir.
Remus apareció en el amrco de la puerta intentando recuperar la respiración y vio la escena, enseguida se dio cuenta de los ojos de Draco y del aura que estaba en el lugar, estaban a punto de unirse, el veela estaba por reclamar a su pareja.
-No se muevan bruscamente, Ron Hermione, vayan a un lado del cuarto- enseguida obedecieron al castaño, Remus dio un paso en frente con suavidad del bolsillo trasero del pantalón de Sirius saco la varita del moreno, dándosela con movimientos lentos y pausados.
-¿Cuál es el plan?- pregunto Black sin dejar de ver a su ahijado, perdido en la sensualidad del veela.
-Petrificus Totalus- susurro muy bajo, enseguida Sirius le comprendió, debían dar en el blanco.- Ambos a Draco, los veelas en ese estado resisten la magia. No falles canuto-
-Ni en un millón de años-
Los merodeadores se pusieron en posición y con gran agilidad ambos lanzaron el hechizo, dándole certeramente en el pecho. Ambos sostuvieron sus varitas sintiendo la resistencia del veela a caer por su magia.
-¡No interfieran!- grito Draco, soltando a su pareja la cual cayo al colchón, saliendo del encanto de aquella criatura, ya que todo su poder lo concentraba en desviar el de los dos magos.
A Harry le costó un poco sacudirse de las nubes de placer, su cuerpo aun excitado y su cabeza dando vueltas no le ayudaban mucho pero en cuento vio a su padrino y a su profesor atacando a Draco, sintió una repentinas nauseas, ¿Qué rayos sucedía?
Draco dejo salir un poco su esencia veela afectando a sus dos atacantes, mareándoles un poco, distrayéndoles pero la magia de aquellos hombres era bastante fuerte, además de que no notaba que quisieran hacerle daño a él o a su pareja, eso le desconcertaba , sus intenciones eran ayudar, pero… ¿a qué?. Ni el ni su pareja necesitaban de nadie.
-Draco, basta, ellos son mi familia- escucho decir a Harry, giro su cabeza y le vio, afligido por aquello, no quería ver esa expresión en el rostro de su amado, así que calmo sus poderes, dejándose atacar por esos hombres, sintiendo como el hechizo poco a poco se extendía por todo su cuerpo y lo paralizaba.
La magia se detuvo, y Harry pudo apreciar lo cansados que lucían sus protectores. Comprendió rápidamente lo que había sucedió, agradeció por dentro que le hubieran salvado pero no podía ver que lastimaran a Draco, ya no.
-Por favor, quiten el hechizo- les pidió a Sirius y Remus, ambos se miraron dudativos pero al ver como su Harry se acercaba al veela y lo sostenía, decidieron hacerlo.
Las manos de Harry sonriéndole le revolvieron el cabello rubio, Draco le sonrió y se puso rápidamente en pie, alejándose de su pareja y de todos en el cuarto, sintiéndose mal por haberse aprovechado de esa manera del moreno.
-Harry en verdad lo siento, no fue mi intención obligarte ni atacar a tu familia- susurro apenado, recogiendo su túnica del suelo.
-No fue intencional, todos lo entendemos- dijo Harry poniéndose de pie.
-Debí controlarme, será mejor que me vaya-
-No fue tu culpa y no tienes por qué irte. Quédate, Draco- la mano del moreno le tomo la suya, sintió una descarga eléctrica correr por su cuerpo, sintió que el suelo desaparecía y una alegría enorme. Sonriendo, asintió y enseguida rodeo a Harry con sus brazos, acercando sus rostros y compartiendo otro beso.
-¡Hey cálmense! No queremos volver a presenciar lo que vimos- dijo Ron molesto, haciendo que los dos se separaran sonrojados hasta las orejas. Mientras los demás comenzaban a reírse.
Sirius aun algo extrañado miraba al rubio con sospecha, no le agradaba mucho aquello, si el veela no aprendía a controlarse tendrían serios problemas. Pensaba en aquello hasta que sintió como una mano tomaba la suya, entrelazando sus dedos con disimulo, con rapidez miro sobre su hombro, sorprendiéndose al ver como Remus sostenía su mano con un rubor en sus mejillas.
Comprendiendo a la perfección por que Draco había perdido el control, si en ese momento no hubiera nadie alrededor, lo más seguro era que el reaccionara de la misma manera que el veela y se aprovecharía de cierto castaño.
CONTINUARA…
Bueno, si llegaron hasta acá, ¡déjenme review! ¡Anden!. ¡Grax por leer y se me cuidan!
