Disclaimer: La historia original de Twilight, lamentablemente, pertenece a la señora Meyer, y los títulos de los capítulos son canciones pertenecientes a la banda inglesa The Kooks. Yo sólo uso todo esto a modo de entretenimiento, sin fines de lucro. ¡No me denuncien!
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Vicious
(Edwards's POV)
"But I'm so vicious, dear, to you; although you never give me problems"
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Era idiota. Lo tenía completamente claro. Ella ya no estaba en Forks, había llegado tarde. Después de irme, ella había continuado con su vida, había formado el curso de su existencia lejos de mí. Suspiré, sintiéndome el ser más estúpido sobre la faz de la tierra. ¿Por qué la había dejado, si ella era todo lo que necesitaba?
¿Sería aquél, realmente, el final de todo lo que habíamos vivido?
—¿Edward? —su voz sonó y sentí que algo se movía dentro de mi helado pecho vacío.
Me volví, para verla tan hermosa como la recordaba. El cabello castaño ondeando al viento, los ojos del color del chocolate llenos de sorpresa y las mejillas arreboladas.
Me acerqué suavemente a ella.
—Soy yo, Bella —confirmé.
Ella pareció, sin embargo, espantar una molesta mosca.
—Ya me despertaré —aseguró totalmente convencida de que todo aquello era una ilusión.
—Bella, soy yo —aseguré y mi voz sonó más ronca de lo normal—. Realmente soy yo y siento tanto haberme ido…
Entonces, la vi quedarse en silencio, observándome quedamente. Se quedó así y, cuando sentí que los nervios podrían conmigo, sus brazos volaron alrededor del cuello y todo su peso recayó sobre mí. Aspiré su aroma y recordé el motivo de toda mi dicha y mis problemas.
Era demasiado adicto a ella. Era mi droga, y no podía dejarla de ninguna manera.
—Bella, perdón, perdón por ser tan idiota —susurré contra su cuello—. Perdón por huir y esconderme como un cobarde.
Ella hizo un suave sonido con su voz para que me callara.
—Tranquilo, ya estás aquí —susurró suavemente, aferrándose a mí—. Eso es lo que importa. Eso, y que nunca más te alejes de mi lado.
Sus palabras conciliadoras, dulces y repletas de afecto me embriagaron con una indescriptible calidez. No estaba molesta, sino que me consolaba, me aceptaba de vuelta, a pesar de que había huido. Y yo tenía bien claro que no tendría que haber vuelto nunca, que tendría que haberla dejado para que fuera feliz con una vida normal; pero ella era todo para mí y no podía dejarla.
Ella era mi vicio.
El más dulce y peligroso de todos.
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Otro ubicado en Luna Nueva con una variación en el final. Otro tema muy lindo, por cierto. Espero que les haya gustado el drabble.
Como siempre, espero sus comentarios al respecto y agradezco muchísimo los que dejaron en el capítulo anterior. Tengo ya mismo que irme a estudiar, porque el lunes tengo final de matemática. Luego respondo los comentarios.
Nos leemos pronto por acá. Se cuidan.
LadyCornamenta.
