Disclaimer: Todos los personajes aquí mencionados, son propiedad de Kishimoto-sensei, a excepción de los que no sean reconocidos son de mi propia autoría. Además de la valiosa ayuda de Lenka Mockingjay (LeaM) quien siempre me saca del abismo, aunque me ignore de vez en cuando y me diga que no tengo vergüenza (aunque sea verdad) ¡Nol saranghae!
Notas de autor, aclaraciones y demás, se encuentran en la parte inferior del capítulo. ¡Disfruten la lectura! :D
9.5 La propuesta.
Los jóvenes iban tomados de la mano, regresando al jardín privado donde sus familiares y la merienda los esperaban. Estaban en silencio, pero a diferencia de lo que se imaginaron, era bastante agradable; se sentían cómodos de esa manera. No necesitaban palabras para decirse lo que recién empezaban a descubrir en ellos mismos. La doncella miró al joven príncipe; no le pasó desapercibida la ligera sonrisa de satisfacción de sus labios, su alegre mirada azul y su postura erguida y orgullosa. Él en cambio, se percató de que la joven la observaba y acrecentó su sonrisa.
-Sé que me estas mirando- Se giró para ver su reacción la cuál le pareció bastante tierna, bajó la vista y se sonrojó hasta límites insospechados; el príncipe no pudo evitar el darle un ligero beso en su cabello, esperando que ella levantara su rostro y lo mirara de nuevo, con esos hermosos ojos perla que poseía. Y lo consiguió.
-Y-yo…-Comenzó a hablar la chica, tratando de explicarle o de excusarse por la manera en que lo miraba, aunque no fue necesario, el chico la detuvo juntando sus labios con los de ella por un momento.
-Shhh… no tienes que explicarte- acarició su mejilla suavemente, sintiendo la piel bajo su mano tan suave y delicada que tuvo miedo de causarle algún daño con su piel gruesa y algo callosa; quiso retirar su mano, pero se detuvo al observar como Hinata recargaba su cabeza sobre su mano, pidiendo un poco más de atención y su mirada tan dulce y anhelante le hizo recordar un momento y por alguna razón, a su madre cuando miraba a su padre; fue entonces que reafirmó por enésima vez, que su decisión había sido la correcta.-Hinata- habló el chico, saboreando el nombre de la doncella entre sus labios, deleitándose con cada letra pronunciada- La razón principal por la que he invitado a tu tío y a ti el día de hoy, es que me he percatado de algo que jamás había pensado a ciencia cierta. Quería esperar unos minutos más para decírselos a ambos, pero, he reflexionado un poco en estos momentos y he decidido que sería mejor escuchar tu respuesta antes que todo.- Hinata lo miraba con cortés confusión, ignorante de la situación que frente a sus ojos estaba, sorprendida porque de un momento a otro, Naruto tenía una rodilla en el suelo y rebuscaba dentro de la solapa de su traje hasta encontrar un pequeño objeto que ella no pudo ver, porque el príncipe apoyó esa misma mano sobre su rodilla ocultando el objeto de su vista, se aclaró la garganta y comenzó a hablar.- Hyuuga Hinata, marquesa de Byakugan; tengo el honor de pedirte el día de hoy, que seas mi esposa- La joven no podía creer que esas palabras acabaran de salir de los labios del muchacho; lentamente surgió en su interior una sensación de calidez y las mariposas que revoloteaban en su estómago desde esa misma mañana, volaban emocionadas- Estoy consciente que tenemos relativamente poco tiempo de conocernos el uno al otro, a pesar de eso, siento como si realmente ya nos conociéramos de hace mucho tiempo. Sé y confío firmemente que si decides aceptarme, daré todo lo que esté en mis manos para hacerte la mujer más feliz del mundo, que jamás te falte nada ni a ti, ni a nuestros hijos.- El corazón de Hinata dio un salto al escuchar la palabra "hijos" y por un momento se detuvo a imaginarlos, sin dejar de escuchar al chico que estaba frente a ella, se ruborizó en el acto- Juro que te protegeré de cualquier cosa y estaré contigo todos los días de mi vida, hasta que esta llegue a su fin y te esperaré en cualquier lugar al que vaya para continuar juntos hasta la eternidad.- Ella por fin vio el objeto que Naruto le había ocultado hacía unos momentos cuando se lo tendió. Era un anillo. Tenía una gran amatista al centro, y rodeando la argolla, diminutos zafiros como los ojos del chico, engarzados sobre un fino aro de oro- Hinata, por favor, se mi esposa-. Naruto era un manojo de nervios en ese momento, había solicitado la creación de la joya desde que decidió que Hinata era la indicada para compartir su vida. Ella estaba atónita, pero dejó a su cuerpo actuar antes de pensar, se arrodilló frente al príncipe y le tomo el rostro entre sus manos; él apenas si reaccionó antes de que la joven estrellara sus labios con los de él, con lágrimas de felicidad corriendo por sus mejillas, aferrándose al muchacho como si su vida dependiera de ello, y a partir de ese momento, Naruto se convirtió en su mundo. Cuando el chico reaccionó, tomó a Hinata por la cintura y se levantó con ella del suelo, aferrándola con fuerza, temiendo que se le escapara de las manos.
-No necesito nada más que tu felicidad; y si ésta es conmigo, seré una mujer dichosa al estar a tu lado. No me importará nada más que tú el resto de mi vida, si estamos juntos hasta la eternidad- Susurró Hinata sobre los labios de Naruto, mirándolo fijamente a los ojos con amor infinito, felicidad desbordándose de su mirada perla, amándolo con cada parte de su cuerpo, con cada poro de su piel-Sí, Naruto, seré tu esposa- ella nunca se dio cuenta que no vaciló ningún segundo al hablar, pero él sí, y eso acrecentó más lo que sentía. Y la besó de nuevo después de colocarle el anillo en su dedo anular, sellando así el reciente compromiso.
Ese día, Naruto fue el hombre más feliz que pudo haber existido jamás.
Hola otra vez.
Estuve releyendo los capítulos desde hace unos días para editarlos y tomar el rumbo de la historia nuevamente y creo que había una laguna en este momento en el capítulo anterior, pero no quise añadirlo al 9 porque creo que tal como lo dejé era perfecto, así que hice este como un añadido entre el capítulo pasado y el siguiente.
Además de que sigo escondida entre las rocas por la pena y quise subirlos juntos.
Bendiciones y hasta la próxima.
LeeAhnBaiOru.
