Capítulo 10: Chikane cae enferma
Chikane se marchó en busca de su amor… como me duele el corazón saber que yo no significo nada para ella. Anoche no pude pegar un ojo, aunque el sueño me inundaba no dejaría de mirar a Chikane. Se tiro a la fría nieve para dormir y tenía miedo de que muriera congelada así que me preocupe de observar si se mantenía respirando. De vez en cuando no aguantaba más y me acercaba a ella para calentar sus manos, muy suavemente no quería despertarla. Definitivamente estaba muy helada y esa maldita fogata no era suficiente. Souma por otro lado roncaba como un león, creo que la posición en que se quedó dormido no le favorecía. Yo colocaba las manos en la fogata para calentarlas y luego acariciar a Chikane quien cada vez la veía más morada y eso me desesperaba. Mientras la miraba note algo raro en ella… su pelo era un poco más oscuro de lo común, tan solo un poco algo muy sutil, casi imperceptible para cualquier persona pero no para mí. Algo me decía que Chikane ocultaba un secreto, pero que no tenía que ver con Alaine sino que con ella.
También repasaba los momentos de la noche con Chikane. Recordar que estuvimos a punto de volver hacer el amor me hacía erizar cada centímetro de mi piel. Tocaba mis labios como intentando buscar vestigios de sus besos y llore incesantemente por lo que paso después. La forma como la trate fue muy dura… nunca había tratado a nadie así en mi vida, le dije que me daba asco… que mentira más grande, si con solo mirarme hace que me derrita, si es la persona más bella que hay en el mundo, nunca me acostumbrare a estar sin ella… porque quiero engañarme si yo sin ella me muero… como la amo. Confieso que me siento tan vulgar y mala persona… pero que puedo hacer? Ella solo juega conmigo. Ya me lo advirtió Souma que Chikane intentaría colgarse del amor que le tengo para volver a enredarme y ayer casi lo logro. También tuve tiempo para pensar que ya solo nos quedan dos puntos de poder por abrir y el miedo me inundaba, sabía que Alaine estaba planeando algo en contra mía con Chikane y eso lo descubriría cuando se abra el último punto de poder. Pero Souma me hizo jurarle que cuando eso pasara yo no me alejaría de él, así él podría protegerme de cualquier cosa. Definitivamente si no fuera por Souma mi vida sería un infierno.
Y así entre tantos pensamientos amaneció, un sol tímido se asomó por las montañas, me decepcione al comprobar que no calentaba en nada hasta que sentí como apretaban una de mis manos.
Como estas Himeko?- me susurro Souma aun medio somnoliento
Bien… tu?- pregunte mirándole la herida de su frente… definitivamente ya estaba mejor
Bien, tienes frio?- me estiro sus brazos y yo lo abrace enseguida, reconfortaba mucho el calor humano- Y, está congelada o aún sigue con vida?- comprendí que Souma preguntaba por Chikane pero su tono me molesto mucho así que me aparte de su abrazo
Souma!- lo mire con pesadez pero no alce mucho la voz- Como puedes preguntar esas cosas!, ella está bien, solo duerme- le dije y eso me reconforto el corazón, solo estaba durmiendo.
Ya, ya Himeko pero no te pongas así… era sola una broma- me puso unos ojos de niño arrepentido que no pude seguir enojada con el
Oye vamos a caminar un momento- le dije porque en verdad quería mover los pies que estaban congelado- es para entrar en calor
Si, si, si vamos- se paró rápidamente y me estiro su mano para ayudarme a mí. Antes de empezar a caminar volví a mirar a Chikane para cerciorarme que estaba bien.
Así fue que encontramos los vestigios de lo que antes era nuestra tienda de campaña eso me dio a entender enseguida de que Alaine también se encontraba en este lugar… o eso creo no podía asegurarlo. Por un lado me alegre porque más allá de todo es un ser humano, pero por el otro sentí que el corazón se me recogía… ella me había quitado el amor de Chikane y no podía dejar de sentir odio hacia ella por eso. Cuando llegamos de vuela vi como Chikane se miraba por debajo de su kimono el cuerpo, seguramente la fría nieve le quemo su bello cuerpo… quise con todas mis ganas comprobar de que no fuera nada grave más ahora que mi bolsito aún estaba amarrado a los vestigios de la tienda y en él estaba el botiquín pero recordé de inmediato la pelea de anoche. También encontramos agua mientras caminábamos y yo saque un jarro de metal mientras Souma hizo una mini fogata para calentar el agua, y claro que le lleve a mi Chikane para que su cuerpo pudiera encontrar algo de calor. Así se lo ofrecí el agua caliente… ella de verdad que tenía un mal aspecto, no era que se veía fea, para nada si es tan bella, solo que se veía como enferma, sus labios estaban partidos y muy muy morados sus manos estaban hinchadas y note de lo poco que pude ver en su pecho una mancha muy roja… en ese momento comprobé que si se había quemado el cuerpo por la manera en como durmió. Tuvo una pequeña discusión con Souma por la tienda de campaña y luego interrumpí para aclararle que yo intentaría arreglar la tienda, en estos momentos lo que más necesitamos es un refugio para cobijarnos del frio así que no me quedaba de otra. Enseguida Chikane dijo que iría en busca de Alaine al igual que el día anterior, como me hirvió la sangre por ver que ella necesitaba tanto de Alaine. Luego nos preguntó si estaríamos acá cuando regresara y fue en ese momento que volví a descargarme contra ella. Le dije que no sabíamos y le di un beso a Souma quien quedo estático por la sorpresa sé que de alguna manera eso la hería y a mí me reconfortaba. Al fin ella comenzó a caminar y se perdió en el horizonte yo solo roge a los dioses para que llegara sana y salva.
El día transcurrió muy lento, sin la presencia de Chikane las horas se me hacían interminables, lo único que distrajo mi mente era estar ocupada arreglando la tienda de campaña, use el hilo para saturar heridas en coser lo que más serbia de la maltratada tienda, mientras Souma intentaba cazar algún animal para la cena. Al cabo de unas 4 horas ya tenía algo parecido a un refugio. Lo malo es que quedo muy pequeño, para nada se comparaba con su estructura original. Cuando Souma llego con un par de conejos en la mano le pedí que la armara para ver en definitiva como había resultado mi trabajo. Y paso lo que temía, con suerte caían dos personas en la tienda, Souma tomo algunas hojas de los árboles para usarlo como colchón y luego usando unas frazadas que aún permanecían intactas le dio forma de cama.
Luego de eso preparo nuevamente una fogata en la cual aso los conejos que había cazado mientras que la noche le quitaba su lugar al día.
Himeko… creo que esta noche será más helada que la anterior- me comento mientras se preocupaba de que la carne no se quemara.
Tú crees?- le dije con la mirada puesta en el horizonte esperando impaciente por ver a Chikane regresar.
Si… lo mejor será que después de comer vallas a la tienda te acuestes y cobijes- su voz sonaba protectora
Esperare a que llegue Chikane- le respondi enseguida
Como quieras- me dijo.
Pasaron unos cuantos minutos y Souma volvió a hablar
Creo que la cena ya esta lista- cuando lo mire tenia una amplia sonrisa de satisfacción
Qué maravilla- le dije mientras tocaba mi barriga que ya empezaba a reclamar por algo de comida
Ten- me ofreció un trozo de carne incrustado en una rama
Gracias- le dije entre feliz y cabizbaja. La carne no estaba tan deliciosa pero con hambre todo pasa
Que pasa Chikane? es por Miya-sama que estas así?- me dijo mientras se llevaba un trozo de carne a la boca y hacia una mueca de asco por su sabor
Me preocupa que aún no llegue- confesé
Himeko, tienes que dejar de ser tan consiente con Chikane… ella no se lo merece
Pero Souma- intente defenderla pero el rápidamente siguió hablando
No te das cuenta que desde ayer deja los pies en estas montañas para buscar a su amante!- sus ojos mostraban algo de cólera- es obvio que Chikane la ama si no se quedaría junto a ti
Souma- dije mientras me ponía a llorar
Yo nunca te hubiese dejado sola, después de lo que te ocurrió ayer- me recordó todo nuevamente y más llore- Definitivamente le importa más el bienestar de Alaine que el tuyo- sus palabras eran chulillos en mi corazón.
Tienes razón- asentí con la cabeza y nuevamente la rabia se apoderaba de mí. Souma no mentía y yo parecía ridícula preocupándome por alguien que no me amaba
Hay viene- me dijo con los dientes apretados mientras miraba hacia el horizonte.
Rápidamente lo comprobé con mis ojos, venia aún más morada de lo que se fue. Definitivamente estaba congelándose, sus pasos eran un poco torpes y pude notar como apretaba una mano contra su pecho como si tuviese un dolor en él. Apenas se dio cuenta de que la miraba dejo caer su mano como disimulando alguna cosa y en un minuto ya estaba sentada junto a la fogata
Ten Miya-sama algo de comida- Souma le ofreció de inmediato un poco de carne y esta lo recibió no sin bacilar un momento
Tenemos un poco de agua caliente por si quieres tomar- le dije lo mas fría posible
Gracias- dijo con la mirada en el suelo mientras masticaba la carne, seguramente tampoco le gusto, pero no pude ver su cara para comprobarlo- y en eso quedo la tienda de campaña?- nos preguntó mientras la miraba con decepción
Es todo lo que pude hacer- mi voz cada vez era más fría con ella, pero seguía sin mirarme lo que me dañaba mucho
Con suerte entra solo una persona- reclamo algo enojada.
Miya-sama vamos a caer los tres en ese lugar- dijo Souma ya irritado
Y Alaine?, cuando llegue ella que se supone que aremos?- dijo casi furiosa esta vez
Tanto te preocupa!- le reclame celosa
Si! Mucho!- me miro por primera vez en la noche estaba muy enojada
Ya veremos que hacer- dijo Souma mientras se refregaba un ojo, creo que estaba cansado
Tienes sueño amor?- le pregunte sabiendo que hería a Chikane
Ah, ah emmm… si pequeña- me respondió el algo colorado
Pequeña?- repitió Chikane- que original- comento mientras comía otro trozo de carne. Supe enseguida que lo dijo porque cuando estábamos juntas ella me decía así
Bueno vamos a dormir entonces- me pare y tome su mano sin siquiera mirar a Chikane mientras caminaba hacia la tienda con Souma.
Oye Himeko, alguien tiene que hacer guardia en la noche- me dijo preocupado Souma- será mejor que te acuestes mientras yo vigilo el lugar.
Pero no quiero estar sola- le confesé
Descuida le diré a Miya-sama que venga a dormir contigo- pude notar que la idea no le agradaba en cambio a mí me revolvió todas las tripas pero también me aterro. Dormir junto a ella sería una sentencia no podría aguantarme.
No! No, no, no Souma… por favor se tu quien duerma conmigo- le dije sin pensar muy bien- dile a Chikane que haga vigilia-necesitaba tenerla lejos no cerca
Pero Miya-sama necesita descansar, ha caminado todo el día- era un poco loco que fuera Souma quien se preocupara de Chikane y no yo
De todos modos… no quiero dormir con ella- confesé con la cabeza gacha para que el no viera mi duda
Yo no pienso hacer eso!- sorpresivamente Chikane entro en la tienda haciendo que todos quedáramos muy unidos por el poco espacio
Miya-sama!- dijo Souma sorprendido al verla dentro yo solo la mire aterrada por estar tan cerca de ella
Estoy demasiado cansada para vigilar- suspiro- pero descuida Himeko que no pienso dormir a tu lado. Solo necesito cubrirme del frio- corrió despectivamente a Souma para apartarlo- acá está perfecto- se inclinó en el suelo abrazando sus rodillas y pegando su cabeza en ellas
No pretenderás dormir así!- le dije entre preocupada y molesta al ver que rechazo la idea de dormir a mi lado
Prefiero esto que dormir junto a ti- me respondió llena de rabia sin levantar la cabeza
Chikane!- le dije ofendida por su respuesta mientras una vez más como es costumbre comencé a llorar- has lo que quieras- me abalancé sobre la cama improvisada que armo Souma y rápidamente me cubrí con las frazadas. Habían tres pero ni siquiera quise ofrecerle una a Chikane estaba demasiado dolida con ella
Bien iré a vigilar- dijo Souma mientras se disponía a irse hacia el exterior
ESPERA!- le grite- acuéstate conmigo, no salgas- vi de reojo que Chikane incorporo su cabeza para mirarme y me sentí complacida- necesito tu cuerpo para estar cálida- mentí sin escrúpulos para que Chikane escuchara eso
Pero Himeko y si alguien viene?- me dijo Souma ilusionado por la idea de dormir en mis brazos
Bueno si alguien viene Himemiya saldrá a ver… total ella está en la mejor posición para no perder tiempo, es cosa que estire las piernas- cruce mis brazos y la mire, me di cuenta de que me miraba con los ojos empañados… nuevamente la estaba hiriendo
Himemiya?- hiso una sonrisa de dolor- si Souma, Himeko tiene razón, solo acuéstate y ya. Aparte aun estas herido, no tiene sentido que te expongas al frio, entre más descanses más rápido te recuperaras- me sorprende con las palabras de Chikane, ella estaba preocupada por el bienestar de Souma…
Así pasaron rápidamente 4 días, no nos movíamos del lugar. Chikane salía todas las mañanas en busca de Alaine y se nos volvió una rutina esperarla con la cena lista, luego después de comer nos internábamos en la tienda. Ella dormía en el suelo, mientras que Souma y yo nos reconfortábamos del frio. Se me hacía cada vez más difícil ver lo incomoda que estaba en el suelo, su cara cada día estaba más demacrada, se notaba que no ha podido descansar bien… yo tampoco, sabiendo que ella esta incomoda no puedo dormir bien. Souma en cambio duerme toda la noche abrazado a mí, por un lado me mantiene cálida pero por otro me incomoda demasiado. Daría todo porque fuera Chikane quien lo hiciera.
Esa noche la mirada de Chikane era más fría de lo habitual, hace mucho que no me habla, simplemente me ignora lo que me provoca un gran dolor en el corazón. Cuando nos fuimos a dormir ella se estaba sentando como siempre en el suelo mientras que yo le pedí a Souma que me esperara un minuto para ponerme mi pijama el cual había recuperado cuando encontramos mi bolso pero no lo había usado, ya necesitaba lavar este kimono.
Por qué Souma espera afuera?- me pregunto Chikane quien estaba dándome la espalda mientras yo me desvestía
Qué?- le pregunte confundida
Que por que Souma espera afuera? No se supone que son novios? Que hay de malo en que te vea desnuda… si ya te ha visto antes- su voz sonaba acongojada y rápidamente recordé la vez que le mentí sobre Souma y yo, ella pensaba que nosotros ya habíamos intimado pero eso nunca ha pasado y no creo que llegue a pasar
Bueno… mmm- no sabía que decirle- lo que pasa es que- titubeé bastante
Acaso nunca te ha visto desnuda?- ella se giró y me miro pasmada seguramente pensó que yo ya estaba lista pero estaba completamente desnuda. La mire con un poco de vergüenza pero no cubrí mi cuerpo, porque la forma en como me miro me hacia excitarme y desear que me tocara con las manos y no con la mirada
Chikane…- susurre un poco agitada
Himeko… - vi como tragaba saliva mientras aun me miraba de pies a cabeza
HIMEKO ESTAS LISTA PEQUEÑA!- Souma interrumpió nuestras miradas con su grito desesperador.
Souma!- respondí sorprendida, Chikane rapidamente volvió a darme la espalda y yo me quede un tanto decepcionada y con ganas… me coloque el pijama rápidamente- ya puedes pasar!- le grite a Souma que en menos de cinco segundos ya estaba abrazándome
Te ves tan hermosa con este pijama Himeko- note que la vos de Souma era mas agitada de lo normal mientras su mano acariciaba mi barriga en círculos
Souma…- no sabía qué hacer, me incomodaba una enormidad que me tocara pero no podía decirle nada, sino quedaría al descubierto frente a Chikane
Himeko.. no sabes cómo me encantas-cuando dijo eso tomo mi cuerpo dejándolo arriba del suyo mientras con su mano empujo mi cara para que nuestros labios chocaran. Quede tan sorprendida por su forma de actuar que me paralice por unos segundos, pero enseguida reaccione, ya me daba lo mismo que Chikane se diera cuenta de que todo es una mentira, no dejaría que él me tocar ni un segundo mas
QUE HACES ESTUPIDO!- de pronto sentí como unos brazos me tomaban empujándome al suelo y aparatándome del cuerpo de Souma, era Chikane y no sabe cómo me lleno de alegría su reacción- NO LA TOQUE!- le grito mientras era ella quien se le abalanzaba ahora
Suéltame Miya-sama- le dijo Souma con dificultad pues ata lo ahorcaba
Déjalo Chikane!- la empujaba inútilmente para que no lo terminara matando
Que no puedes esperar! Tienes que encamarte con este imbécil en mis narices!- me decía enfurecida mientras lo soltaba lentamente
No es así!- le dije desesperada
Estúpida!- Souma la empujo con sus pies haciendo que Chikane se callera de la cama
Chikane!- me acerque rápidamente a ella preocupada
Suéltame, no me toques!- me dijo enfurecida y humillada por la situación
Que te pasa idiota? Es mi novia y si no te gusta afuera hay mucho espacio para ti- Souma estaba lleno de ira
Souma! No digas esas cosas!- le dije enfurecida
Pásenla bien- dijo Chikane mientras salía a la intemperie yo rápidamente la seguí
Espera donde vas!- la tome por el brazo ya fuera de la tienda
Que no me toques te digo- me empujo levemente- te daré una noche a solas con tu amor, para que te saques las ganas
Insinúas que soy una cualquiera- le dije enfurecida
Que no lo eres? Si te acuestas con el después conmigo y ahora vuelves con el- sus ojos estaban llenos de ira
CALLATE!- le di un bofetada que le puso de inmediato su mejilla colorada, mientras mi mano comenzaba a arderme
No vuelvas a pegarme Himeko- su mano estaba tocando su mejilla, pero en sus palabras vi algo de amenaza
Que me vas hacer si lo vuelo a intentar?- le dije llorando y arrepentida por la bofetada
No querrás saberlo- en su mirada había odio hacia mí, eso me quebró el alma… ella no sabía cuánto daño me estaba haciendo
Con que cara me reclamas cosas!- yo estaba presa del dolor- si tú te revuelcas con la suelta de Alaine!- note como se sorprendió por mis palabras
De que hablas Himeko?- su voz sonaba confundida
Yo las vi!- confesé sin poder aguantar un segundo más con esto- vi cómo le hacías el amor aquella noche en el bosque
Cuando? Himeko eso no es así!- Chikane estaba desesperada
COMO ERES TAN MENTIROSA!- grite presa del dolor y los celos al recordar aquellas imágenes
PERO ES VERDAD HIMEKO,!- me grito aún más desesperada y confundida- yo solo eh… eh sido tuya- me tomo por los hombros mientras yo lloraba incesantemente
No me mientas más!- le decía casi rogando
Himeko no te miento, de verdad créeme- me sorprendí al verla llorar
Chikane- susurre
No sé de donde estas sacando esas ideas… pero eso nunca ah ocurrido… te lo juro- ella parecía muy sorprendida por mis palabras
Yo las vi- le dije aprontando mis dientes de la rabia- no lo niegues más!
Miya-sama déjala!- Souma apareció a mis espaldas
Que ideas le has metido en la cabeza bastardo!- Chikane estaba comenzando a temblar por la rabia
Deja el cinismo!- le contesto Souma mientras me abrazaba contra su pecho para alejarme de Chikane- no le creas, obviamente lo negara todo Himeko… está desesperada porque le sacaste la máscara- me susurro al oído para que solo yo pudiera escucharlo
Chikane no vuelvas a entrar esta noche a la tienda- le dije con lágrimas en los ojos- mi novio y yo queremos privacidad- remate mi sentencia con esas palabras
Un día Himeko… te darás cuenta de que nunca te eh mentido- Chikane estaba llorando incesantemente- pero cuando llegue ese día… será muy tarde y sabes por qué?- espero alguna respuesta de mi parte pero yo no dije nada, solo la miraba atónita- Porque ya es tarde ahora, lo último que quiero es volver a tu lado… cada día me decepcionas más- dio media vuelta y se fue rumbo a los restos de la fogata, dejándome con el corazón hecho añicos
Himeko… entremos por favor- sentí como Souma me llevaba nuevamente a la tienda yo solo camine por inercia. Una vez adentro volvió a hablarme- Himeko porque le confesaste que la vimos esa noche con Alaine?- sentí algo de recriminación en sus palabras
Que pasa contigo Souma!, porque me besaste!- ahora era yo quien le recriminaba
Himeko… lo siento pero- supe en seguida que se sintió mal por mis regaños
No debiste hacerlo- mis lágrimas no dejaban de caer por mis mejillas
Pero es que te veías tan hermosa… lo siento no fui capaz de controlarme- agacho su cabeza
No lo vuelvas hacer!- le volví a recriminar- Chikane ahora piensa que soy una cualquiera- tenía tanta rabia con él, de alguna forma sentía que era su culpa el que yo hubiese discutido con Chikane (aunque así era a que no?)
Himeko perdóname- Souma se echó a llorar a mis pies y al verlo así no pude seguir enfadada con él. No entiendo como al él se me es tan fácil perdonarlo pero a Chikane no puedo
Ya Souma levántate por favor… disculpa por tratarte así- le dije arrepentida
Himeko- aún seguía llorando
Solo quiero dormir- le di a entender que nos acostáramos ya, no quería seguir hablando con nadie. Y así lo hicimos al cabo de unos minutos ya estábamos bajo las frazadas
Himeko- Souma volvió a hablarme
Si Souma- le dije sin muchas ganas
Le creíste a Miya-sama cuando te lo negó todo?- mi corazón se paró unos instantes por recordar la pelea con Chikane
No Souma- le respondí segura- Yo misma las vi con mis propios ojos y la muy descarada lo niega- nuevamente comencé a llorar pero esta vez en silencio para que él no se diera cuenta.
Sabes que me tienes a mi- Souma me hablo cariñoso
Si, lo sé y no sabes cómo me reconforta- me levanté un poco para darle un beso en la frente y enseguida le di la espalda haciéndole saber que la conversación había llegado a su fin
No me di cuenta cuando el sueño me gano pero sé que no dure mucho durmiendo ya que el sonido del viento golpeaba fuerte la tienda. Me incorpore muy despacio para no despertar a Souma y entendí que afuera había un ventanal así que no dude en ir en busca de Chikane. Por mucho que me mienta descaradamente no dejaría que pase la noche en medio del frio.
Al salir de la tienda mi sorpresa fue mayor… no solo era un viento fuerte y helado sino que también nevaba incesantemente haciendo dificultosa la visión. Note que la luz de unas llamas luchaba por mantenerse prendidas y me acerque sin vacilaciones. Hay estaba ella, la persona que más amo en el mundo, abrazaba sus rodillas mientras escondía su cara, y su cuerpo estaba cubierto imparcialmente de nieve. Me partió el alma verla así
Chikane- le dije mientras me acercaba pero no se movía- Chikane- ya estaba solo a un metro de ella… pero aún no se movía- Chikane- toque su hombro sutilmente para remecerla
Himeko- me dijo con la respiración cortada- que haces acá?- se incorporó con dificultad
Te vine a buscar- la mire con ternura como hace mucho no lo hacía- no dejare que pasas la noche acá, menos con esta tormenta- nuestros cabellos cedían a la fuerza del viento, por momentos el mío me tapaban al cara lo mismo le pasaba a Chikane. mis brazos me abrazaban para apaciguar el frio
Vete a dormir- su voz era seca- no volveré a entrar
Pero Chikane- intente persuadirla pero me interrumpió
Que te vayas te digo!… acaso Souma te dejo sorda aparte de húmeda- me miro nuevamente con odio y sus palabras me hicieron llorar
No me trates así Chikane- le dije entre sollozos
Solo esfúmate de mí vista si no quieres que esto siga- me dio la espalda, note que su cuerpo tiritaba por el frio, yo ya estaba congelada y solo imaginarme el frio que ella sentida me hacía sacar valor para insistir
Chikane… te juro que no te molestare más… solo entra a la tienda- le suplique nuevamente
Ahora que ya terminaste tus labores con ese asqueroso quieres que entre nuevamente cierto?- volvió a mirarme y cruzo sus brazos
Chikane por favor… mira como estas… tienes los labios muy morados… entra conmigo- en ese momento no me importaba nada de lo que me digiera, solo quería abrazarla cerciórame de que su cuerpo no se congelara como al parecer paso con su mirada
Ya te dije que no!- subió un poco el tono de su voz, creo que estaba perdiendo la paciencia- ahora vuelve por donde llegaste- con su mano me hizo un gesto mostrándome el camino de regresó
NO CHIKANE!- le grite desesperada- si tu no entras yo tampoco entrare, me quedare aquí contigo- tome valor y me senté a lo india en la fría nieve a modo de protesta… aria lo que fuera por que entrara y si no, cumpliría mi palabra, no me movería de ese lugar
Estas loca!- se acercó a mí- párate enseguida- estaba parada frente a mi mirándome atónita
NO!- le dije mientras sentía como la nieve se depositaba en mis hombros y cabeza
Que te pares te digo!- rápidamente me tomo por un brazo y me levanto haciéndome caminar hacia la tienda- ENTRA!- me grito enojada- vamos entra!- me indicaba con la mano como cuando uno hecha un perro solo que esta vez ella me estaba ordenando que entrara a la tienda
Ya te dije que no- me cruce de brazos reafirmando mi postura- solo si tu entras- cuando ella me tomo por el brazo el frio de su mano traspaso inmediatamente mi pijama y ahora más que nunca estaba decidida a hacerla entrar
Himeko por favor, no hagas las cosas más difíciles quieres- me dijo mientras tomaba aire, parecía que intentaba no perder la paciencia del todo
Chikane entra por favor!- no aguante y toque su mejilla que como sospechaba estaba fría como hielo
No me toque!- aparto mi mano inmediatamente- Ni yo quiero que vomites ni tú quieres hacerme enojar- dijo eso haciendo alusión a que yo le dije que me daba asco
Chikane ya por favor- nuevamente me puse a llorar al verla así
SOUMA!, SOUMA!, SOUMA!- comenzó a gritar a viva voz
Chikane que haces?- le pregunte sorprendida
Que paso?- un confundido Souma ya estaba a mis espaldas- Himeko que haces afuera te congelaras!- me dijo mientras me tomaba por los hombro intentando entrarme
Suéltame!- le dije zafándome de sus manos y poniéndome enfrente de los dos. Chikane estaba a mi izquierda y Souma a mi derecha en la entrada de la tienda. El me miraba sorprendido y Chikane satisfecha
Himeko entra ya!- Souma me repetía al ver que el clima era infernal
NOO!, solo si Chikane entra!- volví a repetir mirándola a ella
Qué?- Souma dijo confundido- vamos Miya-sama entra ya!- le dijo desesperado por hacer que yo entrara
Solo si tu duermes en el suelo- Chikane lo miro con odio y de inmediato mi corazón se paralizo porque eso significaba que quería dormir junto a mi
QUE!- Souma le grito- estás loca que dormiré en el suelo, si está muy helado… me puedo resfriar… aparte un me duele un poco las costillas- hizo alusión a la golpiza que le habían dado… para mi parecer ya estaba completamente recuperado pero quizás me oculto sus dolencias físicas
Que cobarde eres- le dijo Chikane entre riéndose y enfurecida
Como a ti no te dieron la golpiza del siglo- le dijo el mostrando su puño en señal de enojo
Apenas sientes un pequeño dolor y te pones a gritar como cerdo- Chikane cruzo sus brazos haciéndole un desprecio
Modera tus palabras Miya-sama no quiero golpearte- Souma se paró frente a ella mirándola hacia abajo, Chikane era solo unos centímetros más pequeña que el
Un día Souma te are tragar cada amenaza- Chikane lo miro llena de ira- Sácate esa idea de la cabeza, nunca podrás vencerme
Ya basta!- dije haciendo notar que yo estaba ahí.- Souma lo que queda de noche dormirás en el suelo- dije decidida mientras tomaba la mano de Chikane para entrar con ella, pude ver como esta le picaba un ojo a Souma en señal de triunfo. Pero nada me importaba solo quería que Chikane entrada de una vez y claro mejor si dormiría junto a mí. Eso me hizo feliz, podría estar segura de que ella no volvería a salir.
Apenas entramos Chikane se lanzó a la cama justo al lado donde yo dormía todas las noches.
Ni sueñes que dormiré en el lado de Souma… detesto su olor- me dijo mientras se preparaba para entrar bajo las frazadas.
Espera que haces?- le dije desesperada.
Qué?- me quedo mirando paralizada, con las rodillas recogidas.
Sácate el kimono, está lleno de nieve, mojaras la cama!- me dio un poco de nervios y vergüenza decirle eso pero era verdad, no podía dormir con esa ropa
Ah… ya veo- dijo algo aliviada… tienes razón- apenas comenzó a desabrochar su nudo me di vuelta y le dije a Souma que aún no entrara. Este no me respondió nada supongo que estaba ofendido.- ya!- me dijo y me di vuelta para mirarla, estaba solo en ropa interior lo que me acelero el corazón pero me horroriza cuando vi que su pecho estaba herido, pude comprobar cuanto se había quemado aquella noche con la nieve
Chikane… tu pecho- le dije espantada y con ganas de llorar
Ya está sanando- me dijo y esta vez se metió de lleno dentro de las frazadas.
Yo me acerque tímidamente a la cama, cuando corrí las frazadas para meterme dentro de ellas mi mano me temblaba por los nervios, emoción, ansiedad y toda es agama de sensaciones que me dan cuando estoy cerca de Chikane.
Que haces Himeko?, donde crees que vas?- me dijo con la voz fría lo que me causo espanto, que pretendía ella que yo también durmiera en el suelo o quizás afuera
Que … que pasa?- le pregunte preocupada
Tu pijama también está lleno de nieve… vamos sácatelo no vas a mojar tu la cama ahora- su voz sonó esta vez sonó mmmm como decirlo era extraño. Como un cazador le habla a su presa
Chikane no puedo- dije avergonzada
Por qué no?- me pregunto decepcionada
Porque no llevo sostén- mis mejillas explotaron por la vergüenza de decirle eso
Y llevas cal…?- no la deje terminar la palabra
Si!... – le dije más avergonzada aun
Ya pero que tiene. Tanto el como yo conocemos tu cuerpo- me hirió al decirme eso- aparte yo no pienso tocarte- note algo de mentira en sus palabras lo que me ilusiono aunque eso suene algo enfermo.
Chikane… no me refiero a eso- me di cuenta de que los latidos de mi corazón aumentaban considerablemente cada segundo, era una mezcla de dolor con ilusión- Como quieras..- le dije mientras me empezaba a quitar el pijama, comencé por la parte de abajo porque si traía puesta mi ropa interior mientras Chikane ni siquiera me miraba, en eso Souma grita desde afuera
YA PUEDO ENTRAR?
NI SE TE OCURRA IMBECIL!- pude notar que Chikane respiraba agitada lo que me ruborizo. El grito de Souma sirvió para que ella se incorporara y me quedara viendo con esa carita que tanto amo. Solo me faltaba quitarme la parte de arriba, pero más vergüenza me dio al darme cuenta que mis pezones me avisaban que también tenían frio- te quedaras parada todo el rato- Chikane me dijo en un susurro neutral, sin odio, sin rabia, sin desesperación… ni amor
No..- le dije tímidamente mientras comenzaba a quitarme la parte de arriba y sentía como los ojos de ella no se quitaban de mi cuerpo- no me mires- le dije tímidamente y sin convicción, en realidad no quería que dejara de hacerlo, pero debía mantener un poco de cordura.
Así me introduje bajo las frazadas semi desnuda y rozando el cuerpo de Chikane por el poco espacio que teníamos. No podía creer que esto estuviese pasando si solo hace algunas horas era Souma quien dormía a mi lado y yo le había pedido a Chikane no entrar lo que nos hizo discutir. Ame con todas mis fuerzas aquella tormenta que me dio el valor de ir por ella y gracias a eso ahora la tenía a mi lado, ella temblaba por el frio al igual que yo, solo que no estaba segura si era de frio o por tenerla a mi lado
AHORA SI!- grito Souma desde afuera. Me dio pesar el, ya que se me había olvidado completamente que existía y ya hace mucho que debí haberle dicho que entrara.
SIII, SOUMA!- dije apenada.
Tapate bien- sentí como Chikane me cubría con las frazadas hasta el cuello, solo para que Souma no viera nada. Esa sensación de pertenecerle me volvió loca.
Si, si- respondí como una estúpida embobada mientras me dejaba cubrir por Chikane quien terminado en trabajo me dio la espalda cubriéndose completamente ella también
Que frio hace afuera!- dijo Souma mientras frotaba sus antebrazos
Disculpa por la demora Souma- le dije muy apenada de el
Creo que pescare un resfriado- me dijo medio dolido- tendré que dormir en ropa interior, la que llevo esta empapada
Ya veo- le dije sin emoción
Les sacare una frazada si no les molesta, esto de dormir en el suelo ya es muy duro para mi- dijo con pena lo que me hizo sentir mal.
Deja de llorar quieres?- Chikane estaba enojada- dormí 3 días en el suelo sin necesidad de ninguna frazada y no chille en ningún momento
Chikane!- le dije sorprendida pero en el fondo tenía razón Souma no paraba de alegra. Ella se incorporó no importándole estar en ropa interior y quito una de las frazadas con mucho cuidado para que mi cuerpo no quedara expuesto y se la lanzo a Souma- hay tienes, ahora deja de chillar- volvió a introducir su cuerpo debajo de las frazadas.
Escuche que algo murmuraba Souma pero no entendí nada, seguramente estaba diciendo alguna palabrota dedicada a Chikane. Luego se acomodó y se quedó en silencio al igual que Chikane y yo. Ella estaba dándome la espalda y yo estaba mirando hacia el techo sin moverme por los nervios. Paso una hora aproximadamente y yo no podía entrar en sueño, la ansiedad que sentía por tener a mi lado a Chikane no me lo permitía. Sentí como Souma se ponía a roncar, al parecer cada vez que dormía entre sentado le provocaba eso.
Himeko.. tengo frio- me susurro Chikane dejándome helada al darme cuenta de que ella también estaba despierta, pero no fui capaz de responder nada- abrázame por favor- esas palabras fueron las que terminaron por hacerme caer en una crisis de nervios.
Sentí como ella se daba vuelta para quedar viéndome, pero solo tardo un segundo para cruzar su mano por mi abdomen y depositar su cabeza entre mis pechos desnudos, lo que provocó que mi corazón estallara en cada parte de mi cuerpo
Chikane estas ardiendo- le dije sorprendida por su calor corporal, pero no era capaz de moverme, solo intentaba controlar mi respiración
Es por tenerte aquí a mi lado, es mucha la tentación- me dijo susurrando muy despacio solo para que yo pudiera oírla
Enseguida sentí un cosquilleo en la boca del estómago, ella no era la única que luchaba contra la tentación. Como por arte de magia ella comenzó a acariciar la boca de mi estómago, como si hubiese sentido mis cosquilleos. Comenzó hacer pequeños círculos con mi barriga con su dedo índice, el roce me provocaba que cada bello de mi cuerpo se erizara, pero aun seguía sin moverme.
Perdón- me dijo de pronto en el susurro típico hasta ahora- no quiero incomodarte.
Cuando sentí que se iba a girar no pude aguantar tomar su cara con mis manos y provoque que nuestras caras quedaran frente a frente. Note dos cosas, una que nuestras respiraciones eran entrecortadas y la otra que Chikane si estaba ardiendo, como si hubiese corrido una maratón.
Me enloqueces Himeko- me susurro
Enseguida me envolvió en un beso apasionado que yo no dude en responder, sentía su cuerpo semi desnudo pegado a mí y rápidamente mi temperatura corporal comenzó a subir. Una de sus manos acariciaba delicadamente mi cintura mientras la otra la apoyaba para no aplastarme. Yo media mareada por su amor tome su cintura y aplique la fuerza necesaria para que ella comprendiera que quería que me montara y en unos segundos ya estaba encima de mí. Abrí un poco mis piernas para que ella pusiera sin dificultades una de las suyas mientras nos besábamos cada vez más frenéticamente. Los ronquidos de Souma eran nuestra música de fondo, pero las manos de Chikane en mi cuerpo hacían la melodía más hermosa de todas. Cuando dejábamos de besarnos para poder respirar, solo nos quedábamos mirando, ni ella ni yo nos decíamos nada. Por mi parte yo no quería arruinar el momento. Sorpresivamente Chikane cambia la dirección de su beso y le posa en mi cuello, mientras podía sentir sus frescos labios mezclados con su lengua de menta. Deposite una de mis manos en su espalda mientras clavaba sutilmente mis uñas, la mano libre la usaba para tomar su cara. Yo estaba completamente extasiada con la situación, Chikane me excitaba de una manera sobrenatural, sus besos, su cuerpo, su aroma… todo en ella era una droga para mí. Cuando se entretuvo lo suficiente en mi cuello comenzó a bajar tiernamente a uno de mis pechos, con una mano acaricio uno y son su boca besaba el otro. Sentía su lengua saborear mi pezón lo que hizo morderme el labio del placer, mis manos aún se mantenían en las mismas posiciones. Deseaba con toda mi alma que Chikane me hiciera suya, y nada me impediría entregarme a ella esta noche. Su mano dejo de lado mi pecho y bajo rápidamente a mi rodilla donde comenzó a subir delicadamente cada vez más al centro, yo solo apegaba su boca con más fuerzas a mi pecho. Sentí como acariciaba mis entrepiernas por arriba de mi calzón lo que me hacía sentir un cosquilleo en esa zona, erguí solo un poco mi cuerpo y ella busco rápidamente mi boca con la suya. Este beso me hizo perder la poca cordura que tenía, su lengua descubría cada textura de la mía mientras que su mano seguía tocando mi entrepiernas. Comenzó a aplicar presión pero seguía siendo delicada yo podía sentir como me humedecía cada vez más. Deje de presionar su espalda para subir hasta su sostén el cual quite para que su pecho quedara totalmente descubierto y me interne en ellos besándolos con desesperación de saberlos míos, de hacerla mía, solo mía al igual que ella me estaba haciendo suya. Su mano comenzó a bajar mi pequeña prenda que cubría mi feminidad y mis piernas acto seguido le ayudaron con su trabajo. Ahora si podía sentir como sus dedos recorrían con completa libertad cada una de las partes de mi intimidad donde sus dedos casi resbalaban por mi humedad. Beso mi oreja mientras yo mordía fuertemente una parte de las frazadas que cubrían nuestros cuerpos, no sabía que más hacer para contener los gemidos que hacían fila en mi garganta para salir. Sentí como entraba sutilmente en mí, muy despacio movía su mano para provocarme placer, me dolió un poco pero luego un placer exquisito se apodero de mí y mi pelvis la que repetía muy de cerca los movimientos de su mano. Aparto mi boca de la frazada para clavarme uno de sus besos enloquecedores, apenas me dejo respirar yo solté un gemido ahogado, uno que chocaba en sus labios, unos que solo escucharan sus oídos. Ella apoyo su frente en la mía mientras seguía dentro de mí, pero esta vez acelero su ritmo, entraba y salía cada vez más rápido pero siempre delicada, mientras de mi boca se escapaban más y más gemidos ahogados uno por cada vez que entraba en mí. Sentí como mi cuerpo se contraía y me llenaba de lujuria estaba entrando en un estado de nirvana que solo te me da un orgasmo provocado por ella, supe de inmediato que mis gemidos se intensificarían y sin saber porque agarre su cabeza con mucha fuerza y empuje su oído a la altura de mi boca… donde le dije en otro idioma que ella era mi vida, mi gran amor. Pude escuchar como gimió de placer al sentir mis gemidos en su oído que soltaban un viento cálido, así que subí otro tono más para dar mi último grito ahogado de placer. Saco su mano de mi entrepiernas mientras las dos nos quedamos mirando completamente agitadas, yo aún podía sentir el corazón en mi boca mientras mi pecho subía y bajaba desbocado. De pronto Souma se movió un poco dejando de roncar, yo quede helada pensar que el escucho algo me hizo sentir vergüenza pero pronto me alivie cuando el volvió a roncar, seguramente se acomodó dormido.
Chikane se dejó caer a mi lado, boca arriba y no dude ni un segundo en hacerla mía. Me monte sobre ella mientras la ahogaba con mis besos, baje mi mano recorriendo cada parte de su cuerpo, su cuello, sus pechos donde me entretuve un momento más, luego su estómago plano y tonificado que a mi tacto era lo más acogedor del mundo y luego llegue a su entrepiernas. Sortee inmediatamente su ropa interior dejando que ella cubriera mi mano también. La toque con todo el amor que le tengo, mis dedos se humedecieron al instante por su pasión, la toque mientras me volvía a excitar al ver su rostro lleno de placer. Ella tomo mi cara y me beso frenéticamente mientras yo acto seguido entre en ella haciendo que me regalara un gemido que a mis oídos eran la melodía de mi propio placer. Al igual que ella partí despacio pero luego mis movimientos se fueron agilizando introduciendo dos dedos para estar unida más a ella. Cuando le provoqué un orgasmo me sentí satisfecha de verla así, tan mía… pero mi excitación no había disminuido así que baje su calzón cuidadosamente y apegue nuestras pelvis completamente desnudas. Podía sentir su calor en mi entrepiernas mientras ella amarraba mi cintura con un fuerte abrazo… bailamos durante varios minutos la pieza del amor, ella tocaba mis pechos enloquecida sin perder la coordinación de nuestras entrepiernas yo besaba su cuello, su boca, su oreja, todo lo que tuviera a mi alcance hasta que las dos nos llenamos nuevamente de placer pero esta vez gemimos al mismo tiempo y de una manera muy fuerte sin respeto por Souma que dormía a un costado de nosotras. Sentí un cosquilleo por todo el cuerpo, era la sensación de satisfacción que me llenaba, gracias a dios que Souma seguía roncando, para que no interrumpiera este momento tan hermoso. Apoye mi cabeza en el pecho de Chikane y ella me amarro en un abrazo, las dos completamente desnudas caímos en un sueño profundo.
Abrí los ojos porque un ruido extraño no me dejaba dormir bien, y cuando me percate me llene de temor, el cuerpo se me paralizo al ver a Chikane. Estaba respirando con dificultad, sentí que se estaba ahogando, me eche la culpa inmediatamente por haber dormido sobre su pecho pero rápidamente me di cuenta que eso no tenía nada que ver. Su respiración aparte de dificultosa era rápida y note que sus mejillas estaba un tanto coloradas… esto lo podía ver porque la fogata que había sobrevivido a la tormenta nos brindaba una tenue luz desde afuera. Puse mi mano en su frente y comprobé lo que me temía, Chikane estaba ardiendo en fiebre, toque su barriga la cual también ardía, solo las plantas de sus pies estaban congeladas. Me pare sigilosamente pero rápido y me coloque el kimono que pensaba lavar hoy, pero como mi pijama estaba aún mojado debía dejarlo secar. Tome la ropa interior de Chikane y se la coloque ella no despertó en ningún momento, la cubrí con solo una frazada y tome mi bolsito que estaba a los pies de la cama porque contenía el improvisado botiquín que arme. Saque el termómetro y se lo coloque debajo de su brazo mientras acariciaba muy preocupada su cabello. Souma seguía roncando lo que ya me estaba fastidiando. Espere un par de minutos y le retire el termómetro, me tuve que acercar a la entrada de la tienda para poder aprovechar más la tenue luz que entraba. El termómetro marcaba 42 º y en ese momento me desespere, definitivamente Chikane estaba muy mal.
SOUMA!, SOUMA!- le grite mientras este despertaba con dificultad
Que paso Himeko?, que haces hay parada aun es de madrugada?- me dijo refregándose un ojo
Toma esto!- le pase un trozo de tela que acababa de sacar de la polera de mi pijama
Para que quiero esto yo?- me dijo muy relajado lo que me estaba desesperando
Ve y mójalo con agua fría, también trae mucha agua para tener!- mis palabras reflejaban mi desesperación
Ya, ya, pero para qué?- seguía muy tranquilo el
Chikane, Chikane… ella está ardiendo en fiebre, hay que bajarle la temperatura lo antes posible- cuando me di cuenta ya estaba llorando
Pero Himeko tranquila, es solo fiebre- me dijo el, moviendo sus hombros
NOOO, está a 42º grados!- le dije gritando- Souma apresúrate, Chikane puede morir por esto!- al decir eso fue peor, más me enloquecí, la desesperación fue tanta que tome a Souma por los hombros y lo levanté como pude sacándolo de un movimiento de la tienda.- VE! APRESURATE ¡!- le grite mientras este aun un poco sorprendido se echaba a correr en busca de agua
Antes de volver con Chikane enterré mis manos en la nieve. Las deje hay hasta que ya no las sentía y volví a entrar a la tienda. Puse enseguida mis manos heladas en su cara, una cubría su frente mientras la otra se cambiaba intermitentemente entre sus mejillas. No paso más de un minuto cuando sentí mis manos cálidas nuevamente.
Chikane!, Chikane!, Chikane!- lloraba mientras la remecía para despertarla- Chikane despierta por favor!- le suplicaba pero ella no habría sus ojos. Al parecer la temperatura la dejo inconsciente.
Souma no se demoró mucho en llegar lo que agradecí con todo mi corazón, inmediatamente comencé a aplicarle represas heladas en la frente, mientras ella continuaba respirando con dificultad.
Que es lo que tienes Chikane?- le preguntaba entre sollozos
Seguramente se enfermó Himeko- me dijo Souma quien miraba atentamente a Chikane, preocupado.
Enfermo?- repetí para saber más de lo que el pensaba
Si, piensa que la primera noche durmió apoyando su cuerpo en la fría nieve, luego paso tres noches en el suelo sin frazadas, yo desperté congelado hoy, y si a eso le sumas que anoche se la paso un buen par de horas bajo esa tormenta… creo que- dudo un momento
Que Souma?- dije desesperada
Puede que tenga bronconeumonía.
QUE!- grite desesperada sé muy bien lo peligroso de esta enfermedad y que si no es tratada a tiempo provoca la muerte- No Souma, eso no… debe ser otra cosa- dije desesperada
Himeko notas el sonido que hace al intentar respirar?, se nota que le cuesta mucho... lo siento pero doy por sentado que Chikane tiene bronconeumonía- su voz sonó segura, tan segura que casi me enloquece
Hay que llevarla al hospital!- dije desesperada y sin pensar
Himeko… cómo?- me dijo el compadeciéndome
No lo se, como sea… recitemos la oración… quizás podamos trasladarnos a otro lugar donde alguien pueda atenderla- definitivamente yo estaba desvariando por la pena
Lo siento Himeko…. me temo que no es posible- Souma apretó sus puños al sentirse impotente por la situación y salió de la tienda.
Chikane… resiste por favor…- le susurre mientras besaba su ardiente fiebre…
CONTINUARA….
Por destaparle las patitas Chikane está enferma jajajjaja… naaa quizás es eso, quizás no… aun no me decido xD
