Capítulo beteado por: Melina Aragón.

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DISCLAIMER:

Los personajes no me pertenecen, son de la maravillosa imaginación de la Sra. Meyer y Lena Valenti. La trama es completa y absolutamente producto de noches en vela de mi loca cabeza obsesionada con estos personajes. Queda prohibida la divulgación de la historia ya sea para adaptar o para subir en páginas sin mi permiso, se los concederé si me lo piden pero no lo roben. Le agradezco su ayuda a mis betas Andy Pao y Melina Aragón del grupo www . facebook groups / betasffaddiction. Agradezco de antemano sus RR y todo lo que sea referente a la historia prometo tratar de contestar mensajes y sugerencias serán bienvenidas, gracias por pasarse a leer. Aquí les dejamos el link de nuestro grupo para saber de adelantos, actualizaciones o conocernos un poco más:

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RECUERDEN: SI QUIEREN ENTRAR EN EL LINK, DEBEN QUITAR LOS ESPACIOS. DESDE YA MUCHAS GRACIAS!

RECONSTRUYENDO SUEÑOS: SUMMARY.

Ella lo amaba, siempre fue su ídolo, su ideal, el sueño hecho realidad, pero él solo la utilizó para pasar el rato. Ella humillada y embarazada se va, y él tarde se da cuenta de todo. Ahora ella tiene que reconstruir sus sueños para salir adelante, unos de los pocos en los que no estaba el amor de su vida y los reconstruiría de la mano de ¿quién?

nos leemos abajito chicas... disfruten¡


Capítulo 9

BELLA POV

La escuela era maravillosa, los maestros, los alumnos, la vida en Santa Marta era felizmente tranquila. Mi hermano y Andy tenían la relación más complicada del mundo, a veces quería huir de casa cuando esos dos tenían una pelea y no por los gritos, sino porque la reconciliación era bastante traumática para todos los habitantes de nuestro hogar.

Inicio del Flashback

Salieron a una fiesta con unos compañeros de Andy, cuando regresaron venían discutiendo, yo estaba sentada en el sofá con As viendo una película en la tele, él prefería quedarse conmigo que salir con ellos, prefería la tranquilidad como yo. Pero el tema era que mi hermano se enojó, porque un amigo de Andy se acercó a saludar cuando Adam estaba yendo por unas bebidas. Se encerraron en la habitación de Andy y desde ahí se oían sus reclamos, mi hermano era un celoso de primera, mi amiga nunca le había dado motivos, pero así eran los hombres. Unos momentos después salió como alma que llevaba el diablo del departamento y Andy ya no salió más, así que As se despidió y me fui a dormir a mi cuarto.

Cuando a medianoche me dio sed y caminé rumbo a la cocina, escuché ruidos extraños y me asusté pensando que había alguien en el departamento, así que tomé un palo del clóset y lo empuñé con toda la intención de romperle la cabeza al intruso. Pero grande fue mi sorpresa, cuando al entrar vi a mi hermano y Andy teniendo relaciones en el mesón de la cocina, donde yo preparaba las comidas. Estaban desnudos y sudados, fue tanta la impresión, que me dio unas ganas enormes de vomitar imaginándome cuántas veces habrían practicado esto, corrí al lavamanos y vomité todo. Mi hermano estaba rojísimo y mi amiga ni siquiera me miró a la cara. Yo no estaba molesta, fue gracioso verles la cara de vergüenza a la mañana siguiente.

Fin del Flashback

El tono del timbre de mi celular me sacó de mis cavilaciones, lo tomé de mi bolsa y contesté:

—¿Bueno?

¡Hey bonita! ¿Cómo estás? —La voz de As se escuchó del otro lado de la línea, ese tipo de llamadas entre nosotros ahora eran más frecuentes y me hacía sentir bien con la situación.

—Bien. ¿Qué pasó, estás trabajando? —Las llamadas eran una rutina entre nosotros, nos habíamos hecho muy cercanos y el hombre me gustaba, tenía un magnetismo que me hacía querer estar cerca de él, me brindaba la seguridad que había perdido. Teníamos una historia trágica de amores perdidos, aún recordaba las primeras veces que él llegaba de la nada, con comida para los dos, y organizábamos noches de películas, la primera que vimos fue "El estudiante" una hermosa película de mi país. Tenía tantas cosas llenas de sabiduría, además el escenario de la misma era el hermoso Estado de Guanajuato.

Inicio de Flashback

Es hermoso —decía As observando la película, estábamos viendo la escena donde uno de los protagonistas se disfrazaba de mimo para reconciliarse con la novia—. ¿Guanajuato está cerca de dónde tú vives?

Sí, está a horas de camino, es un lugar maravilloso y lleno de historia geográfica, leyendas, historias de mi patria…

¡Leyendas! ¿Qué tipo de leyendas, de terror? —Este hombre era un fanático del cine de miedo y de la lectura gótica. Según él, era un Dios Nórdico que guardaba secretos—. Cuéntame una, ¿sí? —pidió entusiasmado. Su cara era un poema, tenía un puchero en la boca que me descontrolaba.

—"Se cuenta que Doña Carmen era hija única de su padre intransigente y violento, pero como suele suceder, siempre triunfa el amor por infortunado que éste sea. Doña Carmen era cortejada por su galán Don Luis, en un templo cercano al hogar de la doncella, primero ofreciendo de su mano a la de ella el aguabendita. Al ser descubierta sobrevivieron al encierro, la amenaza de enviarla a un convento y, lo peor de todo, casarla en España con un viejo y rico noble, con el que, además, acrecentaría el padre su mermada hacienda. La bella y sumisa criatura y su dama de compañía, Doña Brígida, lloraron e imploraron juntas. Así, antes de someterse al sacrificio, resolvieron que Doña Brígida llevaría una carta a Don Luis con la nefasta nueva. Mil conjeturas se hizo el joven enamorado, pero de ellas hubo una que le pareció la más acertada. Una ventana de la casa de Doña Carmen daba hacia un angosto callejón, tan estrecho, que era posible, asomado a la ventana, tocar con la mano la pared de enfrente. Si lograra entrar a la casa frontera podría hablar con su amada y, entre los dos, encontrar una solución a su problema. Preguntó quién era el dueño de aquella casa y la adquirió a precio de oro. Hay que imaginar cuál fue la sorpresa de Doña Carmen cuando, asomada a su balcón, se encontró a tan corta distancia con el hombre de sus sueños. Unos cuantos instantes habían transcurrido de aquel inenarrable coloquio amoroso, y cuando más abstraídos se encontraban los amantes, del fondo de la pieza se escucharon frases violentas. Era el padre de Doña Carmen increpando a Brígida, quien se jugaba la misma vida por impedir que su amo entrara a la alcoba de su señora.

»El padre arrojó a la protectora de Doña Carmen, como era natural, y con una daga en la mano, de un solo golpe la clavó en el pecho de su hija. Don Luis enmudeció de espanto… la mano de Doña Carmen seguía entre las suyas, pero cada vez más fría. Ante lo inevitable, Don Luis dejó un tierno beso sobre aquella mano tersa y pálida, ya sin vida". —Al terminar mi relato su cara estaba seria y con un bonito brillo en la mirada.

Es hermosa, el amor siempre vence a la muerte. —Su cara se tornó triste y seria de repente. No quise hacerlo sentir incómodo así que me callé y miré al televisor. En la escena, una de las más tristes de la película, la esposa de "Don Chano" se moría, siempre que la veía lloraba y con las hormonas revolucionadas fue aún más. De pronto sentí una mano cálida sobre la mía y una pequeña corriente eléctrica que la acompañaba, miré hacia arriba y los ojos de As estaban lejos de este mundo.

Acaricié su mejilla limpiando una gota traicionera que salió de sus ojos verdes. Eran aún más bellos con ese brillo ocasionado por la humedad, su barba apenas salía causando un roce entre mis palmas, era tan exquisito. Crucé mis brazos en su cuello y lo abracé, yo más que nadie sabía lo que en ese momento sentía y la necesidad de recibir sólo un abrazo sin dar explicaciones y, si podía dárselo, lo haría. Sus sollozos eran desgarradores y su cuerpo temblaba por esa causa. De pronto se separó, me miró a los ojos y limpió mi mejilla de una lágrima que ahí paseaba con sus labios, mi corazón latió de una manera incomparable.

Yo estuve casado. —Se produjo silencio a nuestro alrededor—. Su nombre era María, mexicana, como tú, de cabello largo, lacio y negro, con los ojos igual de negros y piel trigueña, inteligente, compulsiva, pero sobre todo buena. La conocí cuando me mudé a Colombia, ella era estudiante de finanzas y trabajaba como pasante en la empresa de mi padre. —¿Empresa? Mi cara debió demostrar mi confusión porque agregó—: Mi padre tiene una empresa multinacional, pero eso después te contaré. La primera vez que la vi fue mágico, su seguridad, ese aire de inocencia que portaba y la suspicacia que la envolvía terminaron de ganarse a mi solitario corazón, pasado el tiempo comenzamos a salir, se ganó fácilmente a mis padres y su familia aceptó también nuestra relación, ella contaba con veintitrés años y yo con veinticinco cuando nos casamos, fue algo sencillo y significativo. Sólo familia y amigos estuvieron ese día. Al año de casados hicimos un viaje a Cartagena para celebrar, pero por el trabajo de ambos viajamos separados. —Otra vez silencio, su pecho subía y bajaba tratando de controlar el nudo que seguramente estaba formándose en su garganta—. Murió instantáneamente. —¡Oh por Dios!—. Fue un choque múltiple causado por una imperfección en la carretera. Cuando me avisaron corrí como loco a su encuentro, ella era mi vida entera, pero eso no fue lo más doloroso, ese día no perdí sólo a mi mujer sino también a un bebé que ella llevaba en su vientre, tardé mucho tiempo en recuperarme pero lo hice por ellos, porque ellos quisieron que yo viviera. —Su confesión me descolocó, vaya que cargaba con una historia dolorosa y muchos se afligían por cosas sin sentido.

Lo siento mucho As, sé que mi historia nada se compara con la tuya, pero sé lo que es perder las ganas del amor. —Sí, se sentía un hueco en el pecho—. Pero tenemos que entender que si estamos en este mundo es porque la vida nos tiene una misión.

Lo sé nena, cuando estoy contigo el dolor que siento por su pérdida se disminuye y me encanta ser parte de tu embarazo, sé que el padre se está perdiendo los mejores regalos de la vida.

Más entrada la noche él se retiró y me fui a mi habitación. Platiqué con Rose y me dormí con una imagen que me llenó de ansiedad. La imagen mía y de As juntos.

Fin del Flashback.

Bueno bonita, llamaba para invitarlos a ti y a tu familia a comer a la playa.

—Me suena maravilloso, sólo tenemos que avisarles a los demás.

No te preocupes ellos llegarán allá, ya están confirmados. —Este hombre planeaba todo—. Paso a recogerte cuando termines las clases, ¿te parece? —Su pregunta me tomó por sorpresa, ya que estaba en la cafetería de la universidad y frente a mí tenía una revista, en la portada estaba una foto de él y ella en una fiesta, a los dos se les veía de lo más enamorados y sentí un profundo dolor en el pecho que me caló hasta el alma—. Bella, ¿sigues ahí? —Tenía que responder rápido antes de que las lágrimas se salieran de su cauce.

—Sí, As, aquí estoy, es sólo que estoy viendo qué quiero para desayunar. —Mentí—. Me parece estupendo, te espero alrededor de las dos entonces.

Ok, te espero afuera del campus, que tengas un lindo día. —Estaba segura, como nunca, de que él había notado el cambio en mi voz, de hecho la gente lo hizo ya que me veían como en shock, mientras tomaba largas respiraciones, el aire dolía al pasar y me daba vueltas todo, traté de tranquilizarme por mis bebés pero no podía, la imagen decía más que mil palabras, el titular parecía que pesaba en mi espalda: "La joven pareja del momento… ¿será que por fin darán el gran paso?". La leyenda traía más fotos pero las que me dolían eran las que estaban ellos besándose de lo lindo y el acercamiento de su mano donde, en efecto, traía un anillo en su dedo corazón.

Tomé del mostrador un sándwich y un jugo para poder comer y me senté en un apartado de la cafetería. Sabía que esto iba a pasar, todos los días me repetía como un mantra que él era famoso, no podía tratar de volverme una ermitaña sólo por no verlos, al final era un actor y la otra mitad de la pareja del momento. Las chicas estaban completamente enamoradas de él, como yo algún día, pero a mí él mismo me rompió la ilusión que planteaban los libros que leía. Estaba enamorada de un personaje totalmente diferente al verdadero, el que me enamoró más que nunca, me besó y me hizo el amor como si no hubiera mañana, el padre de mis bebés, el que me lastimó y utilizó a su antojo, estaba enamorada de una persona que aparentaba ser dos y eso me cansaba.

—¿Estás bien? —La voz de Andy me hizo salir de mis divagaciones—. Quise venir a verte porque vi las fotos de las revistas. —Su mano se aferró a la mía.

—Sí, Andy. Estoy tan bien como lo estoy todos los días, ya sabía que esto tenía que pasar, no puedo estar encerrada en una burbuja para siempre y mis hijos tampoco. —La cara de mi amiga mostraba ansiedad, como si quisiera decirme algo—. ¿Qué pasa, Andy?, te veo nerviosa. —Miró su celular y contestó.

—Él me mandó un mail.

—¿Él? ¿Quién es él, Andy?

—Edward… —Sus palabras trajeron un nuevo dolor a mi pecho—. Él quiere saber dónde estás. Amiga no le contesté, apenas lo he leído hoy por la mañana, tienes que hablar con él, darle la cara, tiene que saber… —La corté sin permitirle terminar la frase.

—¡No! Yo no quiero saber nada de él Andy, espero que no le digas dónde estamos, porque así como huí de México lo puedo hacer de Colombia, y nadie nunca sabrá dónde estoy. —Mis palabras fueron duras y vi como mi amiga tragaba grueso, pero todo lo que había dicho era verdad, por tener a mis hijos alejados de ese hombre que sólo los vería mal era capaz de irme hasta el lugar más remoto del mundo, para que nadie nos encontrara.

—¡No, Bella!, no lo hagas, jamás te traicionaría, estaba esperando a Shirly, al parecer también con ella quiso ponerse en contacto, pero ella lo eliminó en cuanto supo que era de él, ni siquiera lo leyó. —Esa era mi amiga, yo sabía que Shirl estaba igual de dolida que yo, las dos siempre estuvimos ciegas por su personaje.

—Tranquila, mientras no sepa de nosotros, aquí me quedaré. —La abracé.

Terminamos nuestros almuerzos omitiendo la plática referida a él y nos enfocamos en la salida a la playa de hoy. Playa Chengue, según me había contado Andy, era una playa bastante bonita y tranquila con aguas azules de diferentes tonalidades y arena dorada. Habíamos quedado en recomendar a nuestros amigos, como mañana era sábado, hacer una acampada en una de las cabañas que ahí se rentaban. Las clases transcurrieron más rápido de lo normal y no recordaba mucho de lo que se había explicado, pues mi mente estaba debatiéndose entre pensar en él y no.

Cuando salí de clases, efectivamente, estaba As esperándome enfrente de la facultad, llevaba puestos unos pantalones color café claro, una camisilla ligera blanca, era muy guapo y varonil, las chicas lo veían como algo comestible. Caminé hacia él y lo saludé con un beso en la mejilla. Abrió la puerta del coche y nos fuimos a la playa.

Según me contó, Andy se había encargado de contar nuestros planes y ella se adelantó al departamento para traer una maleta para mí y para Shirl, con las cosas necesarias para poder dormir fuera de casa. As y yo éramos los encargados de la comida para ocho personas, pues Jared llevaría a su novia Elizabeth con nosotros y la conoceríamos, los demás se encargarían de alquilar las habitaciones para todos, o conseguir una cabaña donde pudiéramos estar los ocho cómodamente. Hicimos una parada en un supermercado para comprar carne y carbón para organizar una parrillada, compramos bebidas y unos antojos locos que As se encargaba de cumplir.

Al llegar, la playa era de verdad hermosa, sus aguas azules transparentes me brindaban la serenidad que estaba buscando y tenía la posibilidad de compartirla con mis seres queridos, esta escapada prometía ser revitalizante.

La tarde pasó entre preparar la comida y nadar un rato, todos con sus parejas. Elizabeth resultó ser una chica encantadora, de buenos sentimientos, estaba loca por Jared y eso me daba gusto. Los chicos organizaron un partido de fútbol, Andy se acostó en la arena y Shirl les estaba echando porras a los chicos, bueno sólo al equipo donde iba Seth. Yo estaba sentada en una roca cercana al mar. La brisa golpeaba mi cara y alborotaba mis cabellos, la tranquilidad estaba en todas partes, sólo pocas personas andaban por la playa en diversas actividades, cuando de repente sentí la misma paranoia de persecución.

—¿Estás bien? —La voz de Eli me sacó de mis locuras y se sentó a mi lado, asentí con la cabeza volviendo a cerrar los ojos—. Tú y As hacen una bonita pareja. —El comentario me hizo abrir los ojos y mirar hacia él—. Tu bebé saldrá hermoso.

—Oh, No. As y yo no somos pareja. Sólo somos amigos. —La chica me miró divertida por la manera en que pronunciaba las cosas—. Y tampoco es el papá de mis bebés.

—Oh perdón, malinterpreté las cosas, pero es que él te mira con una chispa igual con la que tú también lo miras, se nota que entre ustedes existe cierta química. —Sus ojos se dirigieron a él y, como si nos hubiera estado escuchando, se giró, me miró y guiñó un ojo, sudaba y se había quitado la camisa, su pecho se antojaba a ser fuerte y seguro—. ¿Puedo hacerte una pregunta? —La voz de Eli me regresó a la realidad dejando afuera mi apreciación—. Tú eres la chica que estaba saliendo con Edward Cullen, ¿cierto? —No era una pregunta, era una maldita afirmación.

—No sé de qué me hablas. —Me hice la desentendida.

—Perdón, no quise incomodarte, es sólo que seguí todas las noticias en las que aparecías con él. Hacían una pareja muy bella, las latinas estábamos en deuda por llevar nuestro sueño a la realidad, para nosotras era toda una odisea.

—Pues veo que no sirvió de nada. Sí era yo, pero salíamos únicamente porque sus cuñados y su hermano son muy amigos míos.

—Perdón de nuevo, no quiero empezar mal con la familia de Jared, yo lo amo… —La forma en que lo veía y decía esas palabras lo confirmaban y yo no era quién para juzgar a la chica, a leguas se veía que no quería meterse en mi vida, su curiosidad la hizo preguntarme y no podía tomarme todas las cosas a mal.

—No te fijes nena, yo sabía que al involucrarme con esa familia sucederían muchas de estas cosas, por eso me alejé.

—Igual quiero que sepas, tengo la firme creencia, lo que no fue en mi año, no me hace daño. —Sabio concejo, razoné—. Así que bienvenida a Colombia.

La plática con Eli fue de lo más loca, pero me cayó muy bien, pasamos el rato tonteando con las chicas y disfrutando del sol.

—Este… Bella, ¿podemos dar un paseo? —La petición me venía como anillo al dedo, las parejitas se estaban poniendo románticas con todo el rollo de la playa y el crepúsculo así que acepté.

—Claro, me encantaría. —As tomó mi mano para levantarme y comenzamos a caminar en silencio cada uno pensando en sus cosas. De repente él se sentó en un tronco que estaba a la orilla de la playa y seguí su ejemplo.

Para cuando me di cuenta ya estábamos bastante alejados de nuestros amigos, y el mar estaba de un color naranja de lo más espectacular, el sonido de las olas y las mismas rompiéndose en mis pies ya desnudos, era una sensación de paz.

—Bella, quiero que sepas que te tengo en un concepto muy alto —empezó a hablar As, noté que estaba nervioso y como siempre pasaba, sus emociones me afectaban a mí—. Me gustas. —La declaración me dejó en trance. Yo. Le. Gustaba. Pero, ¿de qué manera?—. Me gustas como mujer. —Silencio y mi corazón a todo galope—. Me gustas, me sucede algo… no sé, diferente, tú eres diferente, la fuerza con la que luchas, como defiendes a tus bebés, a tu familia. —Intenté hablar pero no me lo permitió—. No, déjame terminar. —Esperé en silencio—. Tú sabes lo que he pasado y sé que en esta vida tengo una misión, estoy seguro que eso por lo que Dios quiso que me quede en este mundo eres tú y tus bebés. Tu familia. A mí no me importa tu pasado, me importa tu futuro, quiero apoyarte, quiero estar ahí, sostenerte la mano, ser un apoyo en tu vida, ser una constante en la vida de tus bebés, no me importa quién es el padre, yo los quiero a ti con ellos, desde la primera vez que te vi, tus ojos y tu inconfundible aroma, eres única, eres fenomenal. Le doy gracias a ese patán que no te supo valorar porque gracias a eso decidiste venir a Colombia y gracias al destino nos puso en el mismo mapa, quizás yo aún estuviera vagando en el mundo buscando la paz que tú me brindas. Dame una oportunidad de enamorarte.

—Yo… —No sabía qué decir, nunca nadie me había dicho nada de eso, nunca tuve una relación ni con Edward. Él y yo sólo estuvimos en la cama y jugó con mi corazón, tenía el derecho de enamorarme de un verdadero hombre, de uno que me ofreciera lo que As me estaba brindando. Él me gustaba, y aceptaba a mis bebés. ¿Debía arriesgarme?, claro que debía, un hombre como As que me valoraba, me cuidaba y me hacía sentir mujer se merecía la oportunidad, ambos merecíamos ser felices.

As estaba nervioso, lo sabía por la forma en que me miraba y como se frotaba la nuca.

—Acepto. —Cuando dije esa palabra sentí como salió desde el corazón, pero algo en mí me gritó que tenía que esperar, deseché ese pensamiento, no tenía a nadie a quién esperar. Sólo éramos mis bebés, yo y nuestra felicidad al lado de As.

—¿Lo dices de verdad? —As me miró confundido. Asentí—. ¡OH MI DIOS, GRACIAS! Te juro que haré todo y más para lograr hacerte la mujer más feliz del mundo. —Se paró del tronco y me tomó de las manos para levantarme. El sol daba de lleno a sus pupilas verdes, y ahí estaba, era Edward a quien me imaginaba, con su pelo color bronce, su alto y musculoso cuerpo… eran tan parecidos—. Juntos para siempre. Te haré la mujer más feliz del mundo. —Entonces acercó su cara a la mía, tomó mis mejillas entre sus manos y noté su toque caliente y rasposo, unas manos de hombre sostenían mi rostro, sus ojos brillaban y sus labios temblaban por el encuentro con los míos. Me besó. Fue tierno, cálido, con amor, devoción y sin prisas. Sus labios eran gruesos, firmes y cálidos, su agarre en mis mejillas, fuerte y seguro. El beso me llenó de paz, ternura, paciencia, fue un beso de entrega y yo me entregué a él.

Se separó de mí y yo quería más, lo quería a él. Para siempre. Edward Cullen ya no estaba en mi vida nunca más.

El camino de regreso a las cabañas fue ameno, el resto de la tarde y noche la pasamos entre bromas de nuestros amigos y familia, entre mi vida en México y su vida en Italia, hablando de sus pasiones, de la gran familia que él deseaba y yo le iba a dar. Al llegar a la cabaña nuestros amigos se dieron cuenta de la familiaridad del enlace de nuestras manos, de la devoción con la que nos mirábamos. Todos nos felicitaron.

—Te felicito hermana, tú más que nadie mereces ser feliz. —Adam, él amaba a As y sabía que sus deseos eran buenos, mis amigas, incluyendo a Eli, me abrazaron y me dijeron que eso era cuestión de tiempo, los primos de mi novio, que bien se sentía decir mi novio, me abrazaron y sólo me dijeron: hazlo feliz.

Por la noche hicimos una fogata y pusimos mantas alrededor para sobrellevar el poco frío que daba, cada uno estaba encerrado en su burbuja, incluyéndome, con él las palabras sobraban.

—As, ¿por qué no nos tocas algo? —sugirió Jared—. Iré por tu guitarra. —Se paró y se fue.

—¿Tocas la guitarra? —lo acusé, abrazándolo y dejando que él recargara su barbilla en el tope de mi cabeza.

—Un poco, pero hoy estoy inspirado —dijo eso y me besó, me sentía como en el cuento de princesas, quizás yo era la Bella durmiente y él por fin venía a sacarme del sueño eterno en el que estaba sumida.

Jared regresó con una hermosa guitarra de color oscuro, As la tomó y comenzó a tocar una hermosa melodía.

—Ésta es para mi novia y la nueva mujer de mi vida, la definitiva, la perfecta, Bella.

Empezó con una melodía que conocía muy bien. Kiss Me, de Ed Sheran, empezó a escucharse y de su voz fue deliciosa.

*Quédate conmigo,
cúbreme,
abrázame.
Acuéstate conmigo
y sostenme
en tus brazos
y tu corazón contra mi pecho,
tus labios presionados en mi cuello.
Estoy cayendo por tus ojos pero ellos
no me conocen todavía,
y con la sensación de que voy a olvidar
estoy enamorado ahora.
Bésame como si quisieras ser amada
quieres ser amada,
quieres ser amada.
Se siente como si me enamorara
enamorara,
enamorara.
Quédate conmigo
y seré tu guardián,
tú serás mi princesa.
Fui hecho para mantener
tu cuerpo caliente,
pero soy frío como el viento que sopla
así que sostenme en tus brazos.
Oh no,
mi corazón contra tu pecho,
tus labios presionados en mi cuello,
estoy cayendo por tus ojos pero ellos
no me conocen todavía,
y con la sensación de que voy a olvidar,
estoy enamorado ahora.
Bésame como si quisieras ser amada
quieres ser amada,
quieres ser amada,
se siente como si me enamorara
enamorara,
enamorara.
He sentido de todo,
del odio al amor,
del amor a la lujuria,
de la lujuria a la verdad,
supongo que es así como te conozco,
así que te mantendré cerca,
para ayudarte a darte por vencida.
Bésame como si quisieras ser amada
quieres ser amada,
quieres ser amada,
se siente como si me enamorara
enamorara,
enamorara.
Bésame como si quisieras ser amada
quieres ser amada,
quieres ser amada,
se siente como si me enamorara
enamorara,
enamorara.*

Cuando terminó me di cuenta que estábamos solos, estaba llorando. Él se acercó a mí y me dio un dulce beso en los labios y otro limpiando mis mejillas. Las lágrimas de felicidad y plenitud eran bienvenidas.

—¡Te quiero! —Sus ojos demostraban verdad y esperaba que los míos le transmitieran todo.

—También te quiero. —No era mentira, Edward sólo fue una ilusión y él era verdadero, real.

Lo besé entregándome al beso completamente. Me entregaba a él en cuerpo y alma, lo demás no importaba ya. No importaba mi pasado o el suyo, aunque sabía que su primera esposa fue su gran amor, estaba consciente que él se entregaría y yo debía hacer lo mismo, no podía dejar que mis miedos acabaran con la estabilidad, sabía que el deseo no era amor sincero, pero yo planeaba dar todo de mí.


FIN¡

jaja no se crean. es solo parte de la trama aun decido si dejarla con el o con edward no lo se... pero mientras tanto perdn¡ se que no tengo excusa pero dejenme decirle que apenas nos acabamos de reponer del maraton guadalupe - reyes para las que son mexicanas me entieneden.

meli hace todo por darnos este hermoso cap y yo tengo paciencia. recuerden es de sabios tener pasiencia.

ojala les haya gustado se vienen cosas muyyyyyy buenas e interesantes, nuevos personages y rupturas, reconciliaciones reencuentros, peleas... celos mal entendidos mentiras y mucho mucho mas. asi que por aqui nos vemos... un beso

#mosqueteras no olviden que espero is regalos de cumpleaños ...

merezco un RR :)