Protocolo 10


El bar de Makino en Fusha estaba a reventar de gente. Era impresionante ver cómo las leyes de la física, sin llegar realmente al afán de querer romperse, se curvaban tanto sólo para mantener el equilibrio de la escena que allí se desarrollaba entre amigos, familia, amigos de la familia, familia de amigos y hasta amigos de amigos. No había explicación que pudiera responder las interrogantes de cómo podían caber todos o de dónde salía tanto alcohol.

-¡Hola a todos! ¡Es genial volver a verlos! -gritó Sabo al entrar al bar y ver muchas caras conocidas.

Su saludo sorprendió a todos debido a que había entrado sigilosamente por la puerta trasera del bar.

-¡Sabo! -gritó Luffy, alzando su gran tarro de cerveza.

Todos en el lugar lo imitaron y alzaron sus vasos al grito de "¡Salud!" y otros muchos saludos de bienvenida.

-Hey, hey, ¿por qué lo festejan tanto? -se quejó Sanji, torciendo una sonrisa-. Ni que hubieras jugado.

-Pero vine desde muy lejos para verte jugar -respondió Sabo-. Y te recuerdo que los únicos homeruns fueron de Zoro.

-A tu salud -dijo Zoro, secando su tarro de cerveza.

-¿Y se supone que ése es el hermano políticamente correcto de la familia? -le espetó Sanji a Ace.

-Eres amigo del hermano problemático de la familia y te estás quejando por Sabo -rio Ace.

-Sólo un rubio prevalecerá -sentenció Sanji.

-En realidad, no: todos vamos a morir -anunció Hawkins, sentado al extremo de la barra.

-Me refería a los rubios a los que sí nos emociona estar vivos -completó Sanji.

-¡Salud por eso! -brindó Killer desde su mesa.

Para su disgusto, el comentario de Sanji había hecho resaltar la presencia de Basil Hawkins en el bar. Sentado en la barra sin ser parte del bullicio, empero, su perfil bajo pasó a ser inexistente gracias a que Sanji acababa de llamar la atención de una chica pelirrosada.

-Vaya. Ni te descuides, maldita alga, porque ese rubio full sonrisas te va a robar a tu hermanita -se burló Sanji.

-Cierra la puta boca -dijo Zoro-. Ella ni siquiera lo con…

-¡Hawkins! ¡Hola! ¡No te había visto! -saludó efusiva Perona, acercándose a la barra.

-Hola -devolvió el saludo el rubio de cabello largo perfectamente peinado.

El gran vaso de cerveza que Zoro sostenía en la mano crujió bajo sus dedos al ver la escena, revelando a todos los miembros del equipo de béisbol que compartían la mesa con él que era obvio que el celoso y sobreprotector hermano mayor acababa de darse por enterado de algo que ya era conocimiento común desde hacía un tiempo.

-Hombre, ¿a poco no sabías? -se rio Nami.

-Te voy informando que la linda Perona no iba a los entrenamientos a verte jugar a ti -dijo Sanji.

-¡Cállense todos! -ordenó Zoro, volteándose para evitar ver a su hermana y a Hawkins conversar-. No me importa -agregó, pero el vaso de cerveza terminó por romperse en su mano.

Ocupados riéndose de Zoro, nadie notó en qué momento Luffy desapareció de la mesa y corrió hacia Sabo para lanzarse sobre él en un abrazo que bien pudo ser considerada como una maniobra letal.

-¡Ni tú ni Ace me dijeron que vendrías! -gritó Luffy, colgado de Sabo.

-Sorpresa -logró decir su hermano mayor. Le estaba costando respirar bajo el abrazo asfixiante de Luffy-. Pero no puedes quejarte. De los tres, tú eres el que parece haber olvidado contar más cosas.

-Ehhhh… -Luffy giró los ojos como pensando en muchas respuestas-. No estoy seguro de a cuál de todas las cosas te refieres.

-A todas.

-Pues… ¿Sorpresa?

-Ja, ja, sorpresa la que se llevó Ace -dijo Sabo-. Vamos por una cerveza y me cuentas.

Dicho eso, Luffy lo liberó de su mortal abrazo para caminar hacia la barra por algo para tomar, pero se detuvo al ver que nadie más entró detrás de Sabo.

-No lo esperes -dijo Sabo, adivinando los pensamientos de Luffy-. Nos trajo a Ace y a mí y se fue.

-Oh…

-Luffy, ¿en verdad esperabas que se quedara? -preguntó Sabo.

-Tenía la esperanza, supongo -confesó Luffy-. Fue al estadio. ¡Es la primera vez que va a verme jugar! Por eso pensaba que vendría, pero eso ya era pedir demasiado ¿verdad? Además que debe estar de muy mal humor por haber dejado la clínica.

-Y aun sabiendo eso traes esa sonrisa de idiota en la cara -señaló Sabo-. Ese desgraciado de Law... ¡Hace mucho que no te veo y sólo sonríes por él!

-¡No, no! ¡También por ti! Venga, Sabo, no te pongas pesado como Ace. Pensaba que a ti te caía bien Law.

-Hasta que me enteré de que es tu exnovio.

-Quizás yo… ¿olvidé decirte?

-Exacto -dijo Sabo-. Y sé que no es lo único que olvidaste.

-Pues no…

-No importa, que ya me contarás luego. Ahora sólo me interesa saber cómo estás.

-Estoy bien.

-¿Ajá…?

-Estoy bien… pero estaría mejor si estuviera con él -terminó por confesar Luffy.

-Lo suponía -dijo Sabo, sonriendo: aquello era lo único que necesitaba saber-. Pero él no está aquí y yo sí, así que ve a la barra y consígueme un trago.

-¡Señor, sí, señor!

Luffy hizo un saludo militar y corrió a obedecer la orden mientras Sabo pasó a saludar a los conocidos, tarea que le demoró diez minutos. Una vez terminada la vuelta al bar, fue a sentarse a la mesa que Ace compartía con Kid y Killer.

-Cómo hace Luffy para conocer tanta gente -comentó Sabo al sentarse.

-Y eso que llegaron tarde -comenzó a explicar Killer-. Cuando nosotros llegamos estaban en plena sesión con el club de fans.

-¿Y dónde están los susodichos?

-Hancock tiene cosas pendientes en el estadio. Sólo vino acompañando a Luffy y luego de muchos corazones de colores, se fue con todo el club de regreso -explicó Killer-. Pero amenazó con volver.

-No es que me importe, porque no me importa, pero... ¿dónde está él? -interrumpió Kid.

-Pues pareces muy interesado para que no te importe -señaló Sabo.

-Claro que no -dijo el pelirrojo.

-¿Y a ti no te importa? -le preguntó Sabo a su mellizo.

-No -respondió con rapidez Ace.

-¿Entonces por qué estamos hablando de él? -inquirió Sabo.

-No estamos hablando de él -dijo Ace.

-Pues bien -dijo Sabo.

-Ya, ya... ¿Dónde mierda está? -preguntó Ace.

-¿No que no te importaba?

-A mí sí me importa -dijo Killer-. Y también estoy interesado. ¿Cumplo con los requisitos?

-No quisiste darme su número cuando te lo pedí en el estadio -le recordó Sabo.

-Sabes que fue por culpa de Kid -se defendió Killer.

-Lo sé. Por eso estoy ignorándolo.

-A veces no sé porqué te hago caso -se quejó Killer con su novio.

-Porque soy bueno en la cama -respondió Kid.

-Cierto -corroboró Killer.

-Cambiemos de tema. ¡Rápido! -pidió Ace, secando su vaso de cerveza para evitar hacerse a la imagen mental.

-¡Sabo, ahí estás! -gritó Luffy, acercándose a la mesa-. Llevo rato buscándote.

-Llevaba rato moviéndome -se disculpó Sabo-. Gracias por la cerveza. Justo a tiempo, porque Ace quería cambiar de tema y yo quería preguntarte algo.

-¿Qué cosa?

-A y B discrepan pero son iguales entonces el resultado es Falso. Pero si fuesen diferentes, entonces el resultado sería…

-Verdad.

-Y en el caso de que el resultado sea Falso si fuesen verdad y el resto de los valores sean verdad corresponden, a la disyunción de la negación, ¿correcto?

-Pero sólo es falso en caso los valores sean verdad.

-¡Exacto! -dijo Sabo-. Gracias, Luffy. Ahora regresa con tus amigos, que Sanji quiere llevarse toda la gloria por el partido.

-Ja, ja, como siempre.

Luffy dio media vuelta y regresó a la mesa principal para continuar con la fiesta junto al resto de su equipo.

-¿Qué ha sido eso? -preguntó Ace.

-Acabo de descubrir que no hay nada qué hacer: nuestro hermanito está jodidamente enamorado de Law. No importa lo diferentes que sean, es una verdad universal el que estarán juntos.

-¿Y has descubierto eso con filosofía y lógica aplicada a la tabla de verdad? -se sorprendió Killer.

-Qué va -dijo Sabo-. Les pregunté y me dijeron que sí.

-¿Entonces qué coño ha sido todo eso? -se quejó Ace.

-Me gusta hablar de filosofía y lógica con Luffy -explicó Sabo-. ¿A poco y no sabes que sus mejores calificaciones son de esos cursos?

-Pues ahora que lo dices… no lo sabía.

-Qué sorpresa -comentó Killer.

-¿Ah, sí? -cuestionó Sabo-. A mí no me parece. Luffy es una persona muy lógica. Siempre tiene las cosas claras y por eso sabe tomar decisiones sin pensárselo demasiado. Eso lo hace ser una persona de respuestas simples y rápidas.

-A diferencia del idiota de su exnovio que es un complicado del carajo porque su mente calculadora lo hace pensar en muchas posibilidades y se demora un culo en actuar -explicó Kid.

-Así parece -dijo Ace.

-Eso no le quita lo hijo de puta -se quejó Kid.

-Awwww -soltó Sabo-. ¿No que no les importaba?

-Y no nos importa -confirmaron los otros dos al mismo tiempo.

-Ya, ya, venga, voy por más cerveza -se ofreció Killer.

Durante las siguientes dos horas varias personas llegaron y otras tantas se fueron del bar, Mihawk y Dadan entre ellas: ambos se despidieron argumentando que preferían dejarles la fiesta a los muchachos siempre y cuando se lo tomaran con calma. Esto último fue enfatizado por Mihawk, y Zoro comprendió que aquello significaba que su padre dejaba a Perona bajo su responsabilidad. En otras circunstancias, Zoro no se habría quejado, pero precisamente en esos momentos lo que más le urgía era que Mihawk se llevase a Perona a casa para así alejarla del rubio inexpresivo de cabello largo. Boa Hancock también volvió al bar, pero sólo para verificar que Luffy estuviera pasándola bien. Luego de unos minutos volvió a irse.

-Hey, Luffy, ayúdame con unas bebidas -llamó Sabo desde la barra.

Luffy estaba entreteniendo a sus amigos remedando algunas de las jugadas de Zoro y Sanji, por lo que ambos amigos agradecieron que Sabo interrumpiera el show. Pero Usopp y Brook tomaron la posta a los pocos segundos y la diversión continuó.

-¿Estás bien? -preguntó Sabo, sonriendo.

-Sí, claro.

-La verdad, pensaba que cuando te dijera que Law se había ido tratarías de ir tras él, o por lo menos intentarías llamarlo por teléfono -dijo Sabo-. Creo que en el fondo sabes que si lo hubieras llamado, él habría regresado.

-Pues… Sí lo pensé -confesó Luffy, sonrojándose ligeramente-. Pero fue al estadio. Sé que es poca cosa, pero que para él dejar el trabajo es casi una tragedia. -Luffy soltó una risita-. Le pedí tantas veces salir y siempre estaba taaaaan ocupado que ya me había hartado. Por eso hoy, cuando lo vi, no podía creerlo.

-¿Y eso es suficiente para ti?

-Ahora sí -respondió Luffy-. ¡Han pasado tantas cosas! Se apareció en la casa y terminó peleando con Ace por algo que ninguno de los dos me ha dicho qué fue y luego lo vi en la clínica después de que le rompiera la pierna a Kid y también actuó raro ahí. Algo está cambiando.

-Suena a que necesito más detalles de todos esos sucesos -dijo Sabo-. Pero supongo que era de esperarse que Law cambiara de protocolo si quería que volvieras con él. Aunque es sorprendente que duraran así un año.

-Ja, ja, ja, todos me dicen lo mismo.

-Tienes buenos amigos, Luffy, y por lo que he escuchado, Law no ha sido el mejor novio que te hayas echado. No puedes molestarte con tus amigos si ninguno quiere que vuelvas con él.

-Ya sé.

-Por otro lado, te has pasado toda la fiesta con ellos y ahora es momento de que tus amigos no se enojen contigo por desaparecer un rato.

-¿Desaparecer?

-Sí, toma.

Sabo le dio a Luffy un gran vaso de cerveza casi a derramar y otro igual de grande, pero lleno de jugo de naranja con unos cubos de hielo flotando dentro.

-Debe estarse deshidratando -explicó Sabo-. Tiene que conducir así que nada de darle alcohol. Lo último que queremos es más trabajo extra para Smoker. Lo vi afuera del estadio y tenía cara de odio colectivo. -Sabo se divirtió al ver el rostro de completa incertidumbre existencial de Luffy-. Te mentí -dijo al fin-. Law está afuera.

-¡¿Qué?!

-Ya, ya, sal de una vez antes de que Ace comience a hacer preguntas, se ponga pesado y vaya a arruinarles el plan.

Luffy tenía ambas manos ocupadas, por lo que Sabo lo ayudó a abrir la puerta trasera del bar, advirtiéndole de paso que no sabía cuánto tiempo podría mantener ocupado a Ace, de modo que necesitarían hablar lo que tuvieran que hablar rápido y conciso porque no tardarían en tener compañía.

A pesar de estar avanzada la tarde, el sol seguía implacable, aun con una brisa tranquila que le refrescaba el día a Law. Luffy encontró al médico sentado y fumando desganadamente y con parsimonia un cigarro. No parecía estar mirando nada en particular sino perdido en sus pensamientos, solo en la zona reservada que Makino tenía para Dadan cuando ella no deseaba estar metida en el bar con todos los demás: ya había casi una docena de colillas en el cenicero sobre la mesa más cercana a Law.

-Eso no se ve muy saludable.

Law se sobresaltó al escuchar a Luffy. No había notado que estaba ahí ni tampoco sabía cuánto tiempo llevaba mirándolo.

-De algo hay que morirse -respondió, torciendo una sonrisa.

Luffy se acercó y colocó ambos vasos sobre la pequeña mesa. Tras arrastrar la silla que tenía más a mano, se sentó frente a Law.

-El jugo es para ti.

-¿Hasta dónde fuiste a conseguir las naranjas?

-Culpa a Sabo. Apenas acaba de decirme que estabas aquí -se defendió Luffy por la demora.

-Bueno, tiene sentido -soltó Law, dándole un sorbo a su jugo-. Dijo que herí su orgullo. Debe ser su venganza.

-Gracias por ir al partido.

Law se sorprendió de que Luffy sacara el tema a colación tan rápido: él todavía estaba pensando en cómo se suponía que debía actuar.

-Perdón por demorar tanto -soltó Law en un gran arrebato de sinceridad no planeada.

Luffy sólo sonrió. Sí que ese desgraciado de su exnovio se había demorado en ir a verlo jugar.

-¿Por qué no entraste? -preguntó Luffy.

-No lo sé -dijo Law, apagando el cigarro que aún tenía en la mano-. En verdad, sí lo sé, pero no quiero decirlo -se retractó.

-¿Por qué no? Digo, ¿qué más puede pasar? -dijo Luffy, tentando al destino-. Ya hemos roto. ¿Podemos estar peor?

Law se sorprendió con el comentario y luego se echó a reír.

-Bueno, desde mi punto de vista, el cual acabas de cambiar drásticamente por cierto, sí podemos estar peor, pero me alegra saber que éste sea tu peor escenario -confesó Law-. En el palco me reencontré con Sabo y tenía miedo de encontrarme con alguien más en el bar. No quería arruinarte la fiesta.

-Oh, eso. Pues... ¿gracias? -dijo Luffy, mitad agradecido, mitad en duda.

-Luffy, ¿tú sabías…?

-¿Qué? -apuró Luffy-. ¿Qué cosa?

-Sobre Sabo.

-¿Si sabía que tú y Sabo salieron?

-…Sí.

-Sí, lo sabía -respondió Luffy bastante tranquilo-. Es igual que cuando me preguntaste por Smoker. Lo que hayas hecho con otras personas antes de salir conmigo no es mi problema. Aunque los conozca.

-¿Por qué no me dijiste que Sabo era tu hermano?

-No creí que te importara -dijo Luffy-. Nunca me preguntaste nada, aunque yo alguna vez sí te conté de mi familia y de cómo ellos querían que fuera a la universidad de oficiales de la marina. No pensé que te interesara saber más.

Aquello fue un golpe duro de aguantar para Law. Era cierto que él nunca había mostrado interés en saber más de la vida de Luffy, pero tal como él lo decía, sonaba como si su falta de interés se podía traducir mejor como un "me importas una mierda".

-Perdón por no preguntar antes -dijo al cabo de un rato.

-No hay problema. Supongo que estabas ocupado trabajando.

Ese último comentario fue peor que el anterior. Law ya estaba dudando si es que Luffy en verdad lo decía de pura sinceridad o si aquello era sarcasmo con veneno por venganza de todo lo que había tenido que aguantar durante su noviazgo.

-¿Por qué fuiste al estadio? -preguntó de pronto Luffy.

-Porque quería verte -respondió Law-. ¿Por qué le pediste a Roronoa que me diera el boleto de entrada?

-Porque no estaba seguro si debía invitarte o no -confesó Luffy.

-Puedo entender eso, pero… ¿por qué precisamente él? Tu… exnovio.

-Vaya -soltó Luffy, bastante sorprendido-. ¿Cómo lo sabías?

-Me contó Killer.

-¿Killer? ¿Por qué te contaría él?

-Porque negocié información tuya con él a cambio de que no le rompiera la otra pierna al imbécil de Eustass.

-¿Es en serio? -se rio Luffy. No podía creerlo.

-Sí, es en serio. También me enteré de que es hijo de Mihawk.

-Ah, cierto, Perona y Mihawk van seguido a la clínica.

-¿Y tú cómo sabes eso?

-Porque he pasado mucho tiempo en la clínica. Los he visto allí muchas veces.

Otro golpe a la casi destruida consciencia de Law. Con todo el tiempo que Luffy había pasado en su clínica esperando a que él se desocupara, bien podría haberse hecho amigo de todos sus pacientes y aprenderse de paso sus historiales médicos.

-Creo que tenemos más cosas de las cuales hablar de las que inicialmente pensaba -dijo Law.

-Pero no vamos a poder hablarlas todas -dijo Luffy-. Sabo me advirtió que Ace no iba a querer que estemos aquí hablando. De hecho, me sorprende que aún no haya salido.

-Yo aún tengo cosas que quiero hablar contigo.

-Yo también, pero esta no va a ser la única oportunidad ¿verdad?

-No, pero no quiero esperar -confesó Law.

-¡Ace, espera un momento! ¡ACE!

Los gritos de Sabo resonaron apenas un segundo antes de que Ace saliera del bar, dispuesto a interrumpir cualquier cosa que estuviera aconteciendo entre su hermanito y el bastardo de su exnovio.

-Tenías que invocarlo -se quejó Law, estrechando la mirada y deseándole un aneurisma a Ace.

-Perdón -se rio Luffy.

-Awwww -soltó Sabo, complacido-. Ace, mira, ellos aquí disfrutando de una cerveza y un saludable jugo de naranja a la brisa de una tarde pacífica mientras hablan civilizadamente mientras que tú eres un maldito energúmeno con un palo en llamas.

-Sabo, no empieces -advirtió el pecoso.

-Y, bueno ¿de qué hablaban? -preguntó Sabo, ignorando a su mellizo.

-Pues, casualmente, de ustedes -informó Luffy.

-¿Ah, sí? No me imagino porqué -comentó Sabo, sonriendo-. ¿Acaso los tres tenemos algo en común de qué hablar con Law?

A Law y a Ace se les cortó momentáneamente la respiración.

-Momento, ¿qué…? -comenzó a decir Luffy.

-¡Saaaaa-Booooo! -gritó de pronto Ace, interrumpiendo el tren de pensamiento de Luffy-. Ya, ya, tú ganas, mellizo maligno, los dejaré solos. ¡Pero volveré!

Tras la amenaza, Ace dio media vuelta y entró al bar. Sabo sonrió triunfante y se encaminó tras los pasos de su mellizo para dejar al par solos de nuevo. A su parecer, las cosas entre Luffy y Law estaban marchando mejor que bien, por lo que tendría que trabajar duro si quería mantener a Ace alejado un rato más.

-Eso… fue raro -dijo Luffy.

-Qué va -soltó Law, nervioso.

La situación estaba tomando un rumbo favorable para Law, cosa más que sospechosa, y más aun sabiendo que Sabo estaba ayudándolo. No era que Law esperara apoyo de alguien, pero recibirlo precisamente del hermano de su exnovio quien había sido su examante era, muy de lejos, una posibilidad que no había calculado. Sobraba el decir que el médico no sabía si aprovechar el momento y arriesgarlo todo, o esperar un poco más porque aquel día ya había estado sobresaturado de acontecimientos difíciles de digerir para todos.

-Quiero que volvamos a estar juntos.

Las palabras de Luffy sacaron a Law de sus pensamientos. Dicho de manera más descriptiva, le removieron toda su existencia pasada y actual.

-Pero no ahora -agregó Luffy.

-¿Qué? ¿Por qué? -soltó por impulso Law-. ¡No, espera! -El médico se llevó una mano al rostro, pensando en lo imbécil que era por arruinar todo tan rápido-. Quiero decir que yo también quiero que estemos juntos.

Law esperó unos minutos, pero Luffy no dijo nada más.

-Lamento lo de la última vez -dijo Law-. Me equivoqué. No debí pedirte que te quedaras si sólo iba a ser sexo.

-No has parado de pedir disculpas -comentó Luffy, sonriendo un poco más relajado-. No es tu estilo.

-No, pero llevaba tiempo arruinándolo todo.

-Bastante.

Otro golpe para Law. Definitivamente Luffy lo hacía a propósito.

-Justo ahora tengo… cosas pendientes -dijo Luffy-. Hay cosas que debo hacer y otras que no he pensado demasiado, y no quiero volver contigo sin terminar todo aquello.

Law escuchó con atención cada palabra sin entender ninguna. ¿Cosas pendientes? ¿Qué mierda se suponía que significa "cosas pendientes"? ¿Qué tenía que hacer? ¿Con quién tenía que hacerlas? ¿Qué necesitaba pensar? ¿Y por qué necesitaba "pensarlo demasiado"? Law no entendía qué eran todas esas jodidas cosas que Luffy tenía que terminar antes de volver con él.

El médico cerró los ojos con fuerza y se obligó a dejar de pensar.

-¿Podemos volver a estar juntos? -preguntó al fin Law. Ésa era la única de todas sus preguntas que en verdad importaba.

-Sí -afirmó Luffy-. Sólo espera un poco.

-Esperaré.

Luffy sonrió. Cogió su vaso de cerveza para tomárselo todo de una sola vez y Law, por su parte, tomó un sorbo de su jugo. Como si estuvieran cerrando un acuerdo, un pacto secreto entre ambos.

-Supongo que por mientras deberíamos volver a hablar, ¿no? -dijo Luffy.

-¿Qué?

Luffy sacó su celular del bolsillo. Al verlo, Law lo imitó.

-Cambié de número -informó Luffy.

-Lo sé.

-¿Molesto? -preguntó Luffy, divertido al ver el gesto de Law.

-Bastante, así que dame el maldito número de una vez.

Ambos intercambiaron números y Law, al regresar el teléfono a su bolsillo, recordó que había pensado en darle algo más a Luffy también. Algo que debió darle hacía mucho.

-Toma -dijo, dejando sobre la mesa un juego de llaves-. Úsalas cuando quieras.

-¿Son las llaves de tu casa? -preguntó Luffy con los ojos sobrehumanamente abiertos.

-Sí -confirmó Law-. Son el juego original. Yo usaré las copias que tengo guardadas en la clínica.

Luffy dudó en coger las llaves. Siempre las había querido, aunque nunca las había pedido, esperando con esperanza que Law se las diese por iniciativa propia. Nunca pensó que apenas lo haría una vez que hubiesen roto.

-¿No es raro que me las des ahora, exnovio? -dijo Luffy entre risas.

-Bueno, si no las quieres… -dijo Law, haciendo el ademán de cogerlas.

-¡Las quiero! -respondió Luffy, cogiéndolas con rapidez antes de que Law las alcanzara-. Te daría copia de las mías, pero seguro que Ace cambiaría la cerradura todas las semanas.

-Todos los días -corrigió Law con molestia-. ¿Cuándo se irá?

-Ni idea, pero como Sabo también está de visita supongo que ambos aprovecharán en pasar un temporada aquí. Hace mucho tiempo que no estábamos los tres juntos.

-Arg…

La puerta del bar se abrió de golpe para presentarles a Ace con una expresión más molesta que la vez anterior.

-¿Ya? -exigió saber.

-¿Cómo que "ya"? -dijo Sabo, apareciendo detrás de Ace-. Deja de ser el pesado de la familia y déjalos terminar.

-¿Terminar? -repitió Ace con malicia-. Pero si de eso ya se encargó Trafalgar.

Un tic se apoderó del ojo izquierdo de Law.

-Qué lindo tener cuñados, ¿verdad? -dijo Sabo, tratando de relajar el ambiente.

-Sí, lindo -afirmó Ace-. Lástima que Trafalgar ya no tenga.

-Ace, déjalo ya -pidió Luffy.

-Es mi deber como excuñado el indicarle hacia dónde encaminar su vida, por lo que empezaré diciéndole en qué dirección está su casa -agregó Ace, señalando hacia el norte-. Por allá, así que te vas largando.

-Pero qué considerado resultaste como cuñado, eh -soltó Sabo-. Si Luffy tuviera cuñados seguro que quisieras que fueran así de amables como tú, ¿verdad?

-Es una pena que no tenga -dijo Ace.

-Tiene -corrigió Law.

-¡¿En serio?! -preguntó Luffy, emocionado.

-Sí.

-Momento, ¿acaso tienes familia? -cuestionó Ace.

-Ace, qué forma de hablar es esa -se quejó Sabo-. Ni que Law haya salido de un brócoli. Pero es cierto que parece que nadie estaba enterado. Ni siquiera Luffy.

-¿Tengo cuñados? -preguntó Luffy.

-Sí -dijo Law-. Tengo 7 hermanos.

-¡¿Qué?! -gritaron los otros tres hermanos.

-Venga, qué revelación -dijo Sabo-. ¡Podemos hacer una reunión y conocernos todos! Bien podríamos hacer una competencia para saber qué cuñado es el favorito. ¿Qué te parece, Ace? Ahora que andas tan amable con Law, a lo mejor te escoge a ti como favorito y no a mí. Digo, como conmigo ya ha tenid…

-¡S-A-B-O! -interrumpió Ace-. No digas ni una palabras más.

-¿Y qué tal si entramos al bar a jugar a que soy mudo, entonces? -sugirió Sabo.

Ace estrechó la mirada que le dirigía a su mellizo, dejando entrever las ganas que tenía de que de verdad fuese mudo en esos momentos.

-Volveré. -Tras esta reiterada amenaza al médico, Ace dio media vuelta y regresó al bar.

-Y yo volveré con él, supongo -dijo Sabo, cerrando la puerta detrás de él.

-¿En verdad tienes 7 hermanos? -preguntó Luffy.

-Claro que no -dijo Law-. Sólo tengo una hermana.

-Eso es igual de sorprendente -dijo Luffy-. ¿Y cómo es?

-Problemática.

-¿Problemática como yo? -rio Luffy-. ¿O como Ace?

-Dije problemática, no un dolor de culo -corrigió Law.

-¿Y dónde está? ¿Por qué no la he visto antes?

-Está de viaje. Ya son dos años desde la última vez que vino a la isla.

-Oye, eso es un montón de tiempo.

-Supongo -dijo Law-. Llama cada dos meses o cuando se acuerda.

-¿Y no la extrañas?

-No -respondió Law rápidamente.

-Claro, claro.

-Un poco -se rectificó Law-. A veces más.

-¿Por qué nunca me contaste que tenías una hermana?

-Precisamente tú vienes a reclamar eso -atacó Law.

-Perdón, perdón -se disculpó Luffy, reconociendo su error el preguntar aquello-. Pero que conste que nunca preguntaste.

-Igual que tú.

-Bueno, ¿qué quieres saber? -cuestionó Luffy-. Tengo un par de hermanos mayores que son mellizos. Uno es el exnovio del capitán de policía con el que salías y el otro es tu examante.

-¡Ya lo sé! -se quejó Law. Los colores se le subieron al rostro y trató de disimularlo tomando jugo de naranja-. Me refería a que me hubiera gustado que lo dijeras antes.

-¿Importaba tanto? -volvió a cuestionar Luffy-. Nadie se iba a molestar. A todos les iba bien, ¿no? Bueno, no sé qué tan bien nos iba a nosotros dos -agregó, riendo-. Humitos siempre dice que está bien, igual que Sabo y Ace, aunque creo que ahora les va mejor. Sé que a Ace le gusta alguien y seguro que terminan saliendo. Se supone son buenos amigos. Y Sabo… Bueno, no le he preguntado cómo le va últimamente, pero sé que es bastante popular y siempre lo andan invitando a salir… como tú… bien comprenderás.

-Quizá era mejor cuando no hablabas tanto -volvió a quejarse Law, aún sonrojado por los comentarios.

-Siempre pensé que te molestaría hablar de eso -dijo Luffy.

-Me molesta un poco -dijo Law-. Pero porque es difícil hablar contigo sobre las personas con las que tuve algo. Creía que no tenías porqué saber.

-No estuve husmeando -se defendió Luffy.

-No dije eso.

-Bueno, lo dije por si acaso lo pensabas. Es que simplemente terminaba enterándome. Conozco mucha gente y tú también.

-Tú más que yo, claramente -dijo Law.

La puerta del bar volvió a abrirse y el excuñado maligno envuelto en llamas hizo otro acto de aparición.

-L-A-R-G-O -articuló Ace.

-Hola de nuevo -dijo Sabo, apareciendo nuevamente detrás de Ace-. ¿Nos extrañaron? Verán que Ace sí. La fiesta está buena, pero él no puede dejar de venir a verlos. Este lazo entre cuñados es tan fuerte.

-Y una mierda -dijeron Ace y Law al unísono.

-Vamos, Ace, no están haciendo nada más que hablar, o al menos eso quiero creer yo -dijo Sabo-. Además, el amigo tuyo que acaba de llegar debe estarse preguntando que para qué lo invitas a una fiesta si vas a pasártela saliendo cada 10 minutos.

-¿Amigo? -repitió Luffy, emocionado-. ¿Qué amigo? ¿El amigo del que me hablaste? ¿El amigo especial?

-Sí -respondió Ace, sonrojándose levemente.

-¡Dile que venga! ¡Quiero conocerlo! -gritó Luffy, poniéndose de pie y dispuesto a entrar él mismo a buscarlo él en caso de que Ace se negara a presentárselo.

-Justo a tiempo -dijo Sabo, haciendo un gesto con la mano a alguien en el interior del bar-. ¡Ven a conocer al hermano que te falta!

-¡Sabo! -se quejó Ace-. La idea es hacer que Luffy entre, así que deja de conseguirle tiempo a Trafalgar.

-Y tú deberías dedicarle tiempo a tu amigo especial antes de que comience a preguntarse porqué estás tan interesado en estar aquí afuera con el exnovio de tu hermano.

-Estoy interesado en estar aquí afuera para hacer que se largue -corrigió Ace.

-Vaya, y eso que acabo de llegar -anunció el recién apenas arribó a la escena.

-No me refería a ti -se apresuró en disculparse Ace-. Hablaba del bastardo ése -agregó, señalando a Law.

Law se quedó de una pieza al reconocer al recién llegado: su peinado de piña y su color rubio intenso podían distinguirse a cuadras de distancia sin esfuerzo.

-Marco -soltó Law.

-Hola, Law -respondió Marco, sorprendido-. No me digas que tú eres el hermano de Ace.

-¿Se conocen? -preguntaron Luffy y Sabo al unísono.

-¡¿Qué?! ¡¿QUÉ?! -gritó Ace, sin dejar de pasar su mirada de pánico de Law a Marco-. ¡No! ¡No, no, no, no, no! ¡NO!

Tal parecía que Luffy tenía razón: quizá Law sí conocía mucha gente. Quizá demasiada.

.


Agradecimientos a me beta reader: Scyllua.


MÁS LAWLU EN MI VIDA
Entre noticias random estuve desaparecida julio y agosto ¡porque viajé a Japón! Por segunda vez en el año, jaja, ay... Nunca voy a tener suficiente de Law en mi vida. Fui al Universal Studios de Osaka sólo para asistir al evento del Premier Show 2018 de One Piece, porque las atracciones de OP del Universal son sólo de verano. También fui a la Tokyo Tower por la presentación especial de los actores de Luffy y Law ¡y todos los asistentes al evento éramos chicas que CLARAMENTE estábamos ahí por nuestro amor incondicional al LawLu / LuLaw! Malditos nipones y sus eventos que me hacen ir y arruinar mi ya deteriorada economía. Sin contar que este año, 2018, es el aniversario 50 de la Jump y había harto evento y mercadería de OP. Momentos como ése te hacen dudar si es que en verdad necesitas 2 riñones, vender 1 no parecía mala opción en esos momentos, incluyo ahora lo pienso...

Apenas voy subiendo las fotos de todas las innecesarias cosas que me compré de Law pero sin las cuales no puedo vivir. Por si les interesa ver todo mi spam fotográfico está siendo cargado en mi blog de www. trafalgar-law .net (recuerden escribir todo junto, aquí en ffnet no lo permite).

El mundo necesita más LawLu.


Gracias por los reviews.

setsuka d heel, en mi mente me gusta extrapolar a Law en sus relaciones: o ha dormido con media isla o es un fracaso como ser humano y no sabe cómo relacionarse con la gente y termina experimentando todo, con harto sufrimiento de por medio, con Luffy. La lista es larga pero no quiero revelarla de golpe porque a) Law moriría y b) no me gusta tener a Luffy y Law separados tanto tiempo, de hecho están separados prácticamente desde el primer capítulo. Me urge juntarlos, los necesito juntos en mi vida.

Anonima-Traumada, la lista y el bar son una situación que desencadenará un apocalipsis zombie porque todos morirán con la revelación pero los necesito vivos para que sigan torturando a Law. Por ello en este capítulo si bien ya están en el bar aún no entran, JAJAJA.

nathaly-ab, decidí dejar la revelación de Sanji para el siguiente capítulo, porque antes tenía que aparecer otro rubio a escena. Después de tanta tortura de Ace hacia Law era momento de que se le volteara la torta al pecoso. Ser el cuñado maligno de la familia tenía que tener sus riesgos.

N0dusT0llens, en mi mente Kid y Law siempre van a ser esos amigos de toda la vida que se llevan mal la mayor parte del tiempo y que ni siquiera ellos mismos tienen claro cómo demonios es que son amigos pero ahí van, continuando con sus existencias. Me divierte que sean amigos aunque parezca que en el fondo quieren matarse, es la clase de amistades que le dan sabor a la insípida vida de Law.

Nihil Nemorum, hacer que Boa comience el capítulo es certificado de calidad y destrucción mundial. Aunque en este fic decidí ponerla más "comprensiva" con la situación, en mis otros fics la pongo un poco más homicida-celosa así que no quise repetir el mismo patrón, además aquí Law tiene muchos más problemas que aquella bella mujer. ¡Habrá Boa para rato! Igual que los nuevos rubios en la historia, como decidí poner a Marco en este capítulo la revelación de Sanji queda para el siguiente. Además que Law aún ni entra al bar. Sobre el SanjiZoro / ZoroSanji, no es que no me guste es que los primeros 10 años de One Piece mi pareja favorita siempre fue ZoroLuffy / LuffyZoro hasta que en 2008 aparece Law en la historia y mi OTP pasó a ser LawLu/LuLaw. Así que en mi canon Zoro siempre va a gustar de Luffy, lo escribo inconscientemente, por defecto me imagino a Zoro detrás de Luffy. Si bien el anuncio de los nombres de la lista es diversión y caos aseguro ya llevamos 10 capítulos y la pareja ha terminado desde el capi 1, lo que me causa problemas existenciales porque no soporto tenerlos separados. Necesito juntarlos pronto, así que estoy agilizando el sufrimiento de Law.