Disclaimer: Naruto no me pertenece, es una obra Masashi Kishimoto... Pero la historia es original de mi persona.

Aclaratorias:

Ligero OoC/AU (Universo Alterno)


Lo que floreció y lo que florece.

Han pasado un año y tres meses desde que comencé a reunir dinero para la operación para Naruto: Seis meses que estuve trabajando sola, y nueve desde que Karin se unió a mi cruzada, algo por lo cual le estaré eternamente agradecida. En esos nueve meses, Karin y yo reunimos más de tres veces la cantidad de dinero que reuní yo sola en seis meses, y aun así nos falta un trecho por llenar.

No tenía idea de que planeaba hacer Kakuzu con tanto dinero pero ninguna de las dos estábamos dispuestas a parar… Claro, cada una por motivos diferentes: Yo por Naruto, y aunque no pongo en duda que en sus inicios Karin se me unió con el fin de ayudar a su primo… Era notorio (incluso ella misma lo insinuaba) que disfrutaba las "diligencias" de Kakuzu… O más bien, disfrutaba a un cliente en particular, Akasuna no Sasori. Y lo disfrutaba en todo sentido posible.

Era de madrugada cuando el teléfono de Kakuzu repicó ―Con un demonio― me quejé, aún estaba cansada, solo tendría unas cuatro horas de haberme dormido y había llegado de una operación en la que estuve por más de seis horas interviniendo a mi paciente.

Repicó nuevamente, lo cual me extrañó en ese momento, era una llamada y no un mensaje de texto como era acostumbrado… Sin embargó eso no impidió que contestara de mala gana.

―Tienen trabajo… ―escuché su carrasposa voz de manera secante. Estaba por responderle cuando completó su oración―… tu último trabajo. ―Me quede muda en ese instante, parpadeé atónita.

―¿Disculpe? ―pronuncie incrédula.

―Una vez que terminen, quiero que traigan al chico Naruto, vamos a internarlo. Felicidades Sakura, alcanzaste tu meta. ―tras pronunciar esas palabras, me colgó… quede perpleja, e incluso ida por unos segundos.

―Acaso… ¿le creció un alma? ―pronuncie estupefacta, no podía creerlo. Era cierto que teníamos reunido hasta la fecha una fortuna… Pero a esa fortuna le faltaba la mitad de otra para llegar al precio que había estipulado en su presupuesto.

Tal mi asombró que de no ser por el mensaje de siempre que contenía las instrucciones y diagnóstico de mi paciente, hubiera seguido ida en mis pensamientos. Me levante lo más rápido posible, me bañe apurada, vestí, tome mis cosas y salí a la espera de Kabuto y Karin.

.

oOoOo

.

Pagamos una visita a nuestro favorito cliente Sasori, quien nos tenía preparados un par de pacientes para intervenir… Y un par para disecar. Después de haberlo visitado tantas veces ya ni me importaba y decidí ayudar en esta ocasión, había decidido hace mucho tiempo que si quería sobrevivir en este mundo, tenía que dejar mi ética médica en mi casa y tomarla cuando regresara a ella.

Para el las tres de la tarde habíamos terminado, en total: habíamos ejecutado un par de operaciones sencillas en general, lo que más se había tardado era el discado de las dos personas… Y no fue tan tardío como esperaba… asqueroso, sí (palabra extraña de escuchar en una cirujana, pero era así) desagradable, inmoral y muchas otras cosas. Pero no se llevó tanto tiempo, después de todo el grueso del trabajo lo había hecho Sasori. Nosotras lo que tuvimos que hacer fue básicamente despellejar los dos cuerpos.

Cuando terminamos, Sasori nos invitó a todos tres a comer algo, lo cual me pareció un poco extraño. Él era una persona educada, social y atento, pero su atención en esta ocasión me parecía un poco… ¿Excesiva? Sin mencionar que la cuenta no daba para dar.

―Disculpe Sasori-san ―llamé de manea educada, el giró y me entregó una extraña sonrisa. Mis compañeros detuvieron su andar

―¿Si, Kitsune-chan?

―Disculpe si parezco grosera, pero… ¿A qué se debe este trato tan especial? Tengo tiempo tratándolo y hoy es primera vez que lo veo tan generoso, de tan buen humor.

―Es una celebración ―respondió apacible. Todos tres intercambiamos miradas, apostaba que bajo sus máscaras todos se mostraban tan confundidos como yo― Porque finalmente ha terminado tu pequeña cruzada Kitsune. Lo cual significa… ―dicho esto, Sasori extendió su mano a Karin―… Que podrás cumplir tu promesa mi querida Karin.

Tanto yo como Kabuto nos miramos rápidamente, no entendíamos que sucedía en lo más mínimo, y… ¿Sasori acaba de llamar a Karin por su nombre?. Y hablando de esta, Karin se removió muy tranquilamente su máscara, mostrando una sonrisa y aceptando la mano Sasori.

―¿Ka-Karin… no me digas que tu…? ―tartamudeé, su sonrisa y la de él, verla entre los brazos de Sasori, todo apuntaba a algo muy especificó, y que me estaba costando asimilar.

―No creas que hago esto por el dinero Kitsune ―pronunció jovial, y recostándose al pecho de Sasori― Hago esto porque lo quiero, porque… Amo a Sasori ―y con esas palabras, sellaron un beso. Comparado con la cordialidad de Kakuzu de esta mañana que me hizo levantar una ceja y dudar de la cordura del mismo, esto… no me hizo nada, mentiría si no dijera que no lo vi venir, de hecho… no sentía ni angustiada ni preocupada por mi amiga… Me sentía feliz, emocionada por ella.

Sabía muy bien que se estaba comprometiendo con el líder de un grupo de Yakuza, un hombre peligroso y muy enfermo y por algún motivo que no entendía (y hasta me aterraba) me parecía de lo más normal su decisión. Trabajar de esta forma durante el último año de verdad me había cambiado, más de lo que quisiera admitir.

―Le dije a Sasori que una vez que reuniéramos el dinero Y se llevara a cabo la operación… ―pronunció Karin, observando a Sasori de manera traviesa― aceptaría casarme con él.

"¿¡Casarte?!" coreamos Kabuto y yo al mismo, y no tenía idea porque lo hicimos, todo lo que sucedía apuntaba a eso. Aun así no dejo de ser sorpresivo.

―Eso no cambia que ya una parte se ha completado, cobré unos favores que me debían para ayudarlas a concluir su deuda ―eso explicaba a Kakazu esta mañana―, un pequeño regalo de bodas adelantado. Y es por ello celebraremos por eso como se debe. ―pronunció Sasori, besando nuevamente a Karin― después de la comida, eres libre de unirte a nuestra celebración privada si lo deseas Kitsune. Y en cuanto a ti Tori, te proporcionaremos también la compañía adecuada si gustas de ella.

―Acepto el banquete ―pronuncié nerviosa retrocediendo un paso―, pero con su debido respeto; debo rechazar su siguiente invitación, tengo que regresar para internar a mi amigo. ―, era más que claro lo que insinuaba Sasori con sus invitaciones, no tenía muchas ganas de formar un trió con él y Karin… Aunque ella por otro lado se veía ansiosa por ello. La risa que me entregó, seguido por un "aburrida" divertido así me lo indicó.

―Igual que Kitsune, acepto el banquete Sasori-sama ―replicó Kabuto haciendo una reverencia―. Pero tengo otros asuntos que atender cuando terminemos aquí… Sin mencionar que estoy bastante cansado, y creo que hablo por ambos. Hemos tenido unos días muy agitados.

En eso Kabuto no se equivocaba, como seguía de píe, no tenía idea. Sasori se mostró muy razonable ante nuestras negativas y pidió que lo acompañáramos a un salón privado donde se daría el banquete y donde podríamos comer sin preocupación de que vieran nuestros rostros. Tenía un montón de preguntas que hacerle a Karin, pero no era el momento adecuado para ello, no con su futuro esposo a su lado y considerando el tipo de hombre… preferí guardarme mis dudas para otro día y cuando estuviera a solas con ella.

.

oOoOo

.

Después del banquete y en nuestro viaje de regreso, cuando en verdad empecé a meditarlo con cuidado, no pude evitar preguntarle a Kabuto que opinaba acerca de la decisión de Karin y sobre el futuro de ella, que en un inició me no me pareció muy incierto como me lo parecía ahora.

―Se lo que debes de estar pensando, "Sasori es un psicópata, Karin probablemente terminara disecada" ―comentó extrañamente divertido. A mí no me producía gracia alguna.― Sasori-sama es un hombre de palabra, algo muy importante en su mundo. También es un obsesionado con la belleza y la preservación de la misma, seguro que busca un heredero y encontró en Karin alguien que puede dárselo y que llena sus estándares de belleza, sin mencionar tambien debió encontrar alguien pueda encargarse de inmortalizar su propia belleza antes de que se vuelva más viejo.

Me parecía un poco aterrador que el racionamiento de Kabuto no era muy diferente del mío, suspiré porque en verdad no tenía duda de ello. Con todo lo malo y bueno que he vivido al ladode Karin, puedo aseverar que… Extrañamente Karin se encontraba en su hogar, en su elemento al lado de Sasori, así como ella tiene un lado gentil y femenino, su lado obscuro, uno verdaderamente cruel que muy pocos conocen, yo lo conozco. Sonreí para mí misma, gesto que se esfumó cuando escuche a Kabuto reírse.

―Aunque por su invitación… siento que Sasori te consideró como posible prospecta para entregarle un heredero alguna vez. ―lo escuche decir divertido, me sonroje apenada, quería detenerlo y golpearlo por dicha insinuación, pero me contuve y opte por ver que más decía Kabuto― Pero creó que en tu caso Sakura, lo que le quería ahora hubiera sido algo de simple diversión que amor como tal.

―¿Que te hace pensar eso? ―pregunté intrigada, calmada, pero aún sonrojada.

―La primera vez que vinimos te tardaste mucho con él, así que supongo que algo sucedió entre ustedes ―comentó sin dirigirme la mirada. Sé que mis orejas se enrojecieron porque las sentí arder, en verdad estaba a punto de golpearlo por recordarme tan horrible momento… Por más que fui yo quien se buscó esa experiencia.― Sin embargo Sakura, no eres alguien que encaje en ese mundo, y siendo honesto… Me alegra que sea así.

Un segundo, Kabuto acaba de decir que… ¿Le alegraba que yo no encajara en el ese mundo? ¿Porque lo decía? Un montón de preguntas e ideas (noventa por ciento de ellas totas y cursis…) llenaron mi cabeza. ―Que, acaso no te parece que tengo madera para ser Yakuza― le pregunté molesta y con un aire infantil. Él se rió:

―Si la tienes. Tienes el carácter y temple necesario para pertenecer a ese mundo, tienes muchas características que te harían una Yakuza de temer y de respeto ―empezaba a confundirme, tenía o no tenía madera de Yakuza, y en primer lugar… ¡¿Porque me importaba si podía ser Yakuza o no?! ―Sin embargo Sakura, en ese mundo no serías tú ―pronunció mientras nos deteníamos en una intercepción, entregándome una mirada apacible― La única razón por la que estas en estas haciendo esto es por tu amigo Naruto. No porque seas codiciosa, avara, o desees poder e influencias. Lo único que quieres hacer es ayudar a tu amigo.

Kabuto No estaba errado en lo más mínimo. La única razón por la que yo me estaba ensuciando las manos y jugándome mi carrera y cuello, era para devolverle la vida a Naruto. Sonreí cabizbaja y resignada a su planteamiento.

―Ese es tu encanto Sakura ―mis ojos se abrieron de golpe y mi cuerpo se congelo en un instante. No me atreví a encarar a Kabuto, por el contrario, mire rápidamente en la dirección opuesta al sentir un ardor en mis mejillas. Decidí que era mejor dejar el tema, no me gustaba… o mejor dicho, me gustaba mucho a donde apuntaba esto.

Pude a imaginar a Karin mirándome con picardía y diciéndome "¡Te lo dije, lo sabía, sabía que entre Kabuto y tú había algo!" solté una risa tonta, siempre me fastidiaron aquellos comentarios porque eran falsos… o yo decía que eran falsos. Lo mire de reojo, manejando tranquilo con una sonrisa sin decir nada.

«No ahora» me dije «Por favor Kabuto, no me hagas esto ahora» me dije una vez más. Si algo de esto se llegase a saber, si esto se llegase hacer público, todo el trabajo y sacrificio hasta ahora sería desperdiciado. Y es que esconder algo como esto ante los ojos de Tsunade-sama o Kakuzu sería imposible e inevitablemente… Kabuto sería expulsado del equipo de operación de Naruto.

Bueno, sé que he tenido este fic parado por un tiempo pero no significa que no lo voy a terminar, lento pero seguro lo hare. Además, faltan aproximadamente cinco caps para finalizarlo (y si digo aproximadamente, todo depende como pueda cuadrar los capítulos) no es mucho.

Es todo por ahora, espero lo hayan disfrutado, sin más que decir, se despide su buen amigo AM. Hasta la próxima. :)