Disclaimer:Naruto, así como sus personajes, le pertenece por copyrighta Kishimoto. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener además de que habrá muchos spoiler.
N/A: Sin N/A.
La trama de la historia me pertenece, cualquier copia total o parcial de la misma sin permiso previamente del autor queda estrictamente prohibida.
.
.
.
Kibou no Kakera
.
.
.
Capítulo X
Cobarde, Rota, Imbécil.
.
.
.
¿Por qué buscamos las razones para todo? ¿Por qué se busca la lógica en cada acción realizada? ¿Por qué se busca explicación al mínimo pensamiento formulado? Las ansias de conocimiento, las ansias de ser conocedores de lo absoluto, esas ansias serán la perdición de la humanidad existente en la persona.
¿Cómo Hana llego a ser una Sabia? ¿Llego a la sabiduría realmente? Sakura se perdió en el camino, Sakura perdió el norte de su meta, Sakura trazo un camino sin fin, sin llegada, solo inicio.
Ella era una persona estudiada, inteligente por naturaliza y astuta por entrenamiento ¿Cómo confió ciegamente en la historia escrita? Habiendo tantos ejemplos de historias escritas a conveniencia tuvo que percibirlo. Su astucia le fallo, su inteligencia se bloqueo y el resultado es la pérdida del control sobre su cuerpo.
Madara le dejo descansar, le dejo relajar su cuerpo, le dejo que su cuerpo llegara a la armonía conjunta con la mente, dejo que ella pudiera desahogar y equilibrar su alma.
Madara asombro a Sakura, Madara tuvo consideración con Sakura.
.
Sakura memorizo todo el contenido de la Caja Haruno, como le había denominado Madara, la Caja de Pandora, como ella le nombro. Sakura puede detallar cada frase incongruente que encontró en los pergaminos, Sakura puede recordar cada manchón e irregularidad en las letras tanto de Hana como de Tsuna.
La liberación de la bestia 10 colas, la destrucción de todo lo que se interponga en su objetivo, la eliminación de los Guardianes, eso pasaría si moría.
¿Y luego qué?
Sakura tenía esa duda carcomiendo en su interior, luego de la destrucción de los "Guardianes Haruno" ¿Qué? ¿Volvería a la luna? ¿Quedaría a la intemperie? ¿Se escondería esperando la llegada de alguien cuyo poder logre dominarlo? ¿Luego qué?
"Los Haruno persistirán a lo largo de los tiempos, hasta el final de los tiempos" Leyó con cierta gracia de un pergamino suelto contenido en la caja, ella en ese momento ya tenía una convicción y era el acabar con el linaje, ahora todo tenía sentido.
Su frustración actual solo le recordaba a la que tenía tiempo atrás, llegando un momento en el que se sintió fracasada, cansada de las largas meditaciones en conjunto con Hidan, envuelta en aquellos delicados Kimono Ceremoniales, cual muñeca en exhibición, simplemente meditando para no estropear su débil cuerpo con entrenamientos, fue cuando detuvo la meditación y comenzó a entrenar con fuerza, fortaleciendo su cuerpo, ignorando la meditación. Era una mujer con poder que podía llegar a ser ilimitable, un poder en un cuerpo mortal, un poder que no tenia guía más que supuestos y actuaba conforme lo creía correcto.
¿Haría lo mismo ahora? ¿Dejaría de lado ese detalle y aun así acabaría con el linaje de Hana, aun si costara la vida de todo lo que ama?
¿Aun cuando costaría la vida de Sasuke?
Él la ama, ella lo sabe, no había necesidad que le dijera a viva voz sobre su amor, el no era de palabras, el no era de demostrar afecto, pero aun así la protegía, la celaba, la acariciaba y estaba totalmente segura que él ni siquiera se dice a sí mismo o piensa que la ama, el solo actúa.
Ella lo ama, no había duda de ello, todos lo sabían, todos estaban enterados de ese amor, tan fuerte como para perdurar entre tanta catástrofe.
¿Podrá sobrevivir al destino marcado?
Ella podría amarlo eternamente, aun después de su muerte, lo tenía claro en el momento en que se impuso a si misma asesinarlo para liberarlo, ella tenía la clara idea de que moriría sola y amándolo, aun cuando él se haya ido años atrás
¡Por dios! Era tan imbécil, ella, él, su amor.
Ella fue tan fría con él cuando se reencontraron, ella fue tan distante con él cuando lo volvió a tener frente, pero es que su recuerdo le pesaba, le recordaba sus fracasos, el recuerdo de Sasuke era el recuerdo de su fracaso anterior. Pero le amaba, ese amor pudo más que el recuerdo, ese amor se desbordo en el mismo momento en que él le suplico que huyera, que fuera feliz lejos de esa guerra, ese amor no pudo controlarse más.
A veces pensaba que ese desborde de emociones, ese primer beso entre ellos, ese beso que no fue el primero en él (Sabia con dolor que no era la primera en probar esos labios, obviando el contacto de labios entre Naruto y el), ese beso que no fue el primero en ella (Porque su primer beso fue entre los labios de Neji, un beso que se dio con ternura por parte de él, el beso que ella dio tan consiente y con pena), justo ese beso lleno de sentimiento fue el causante de su mejora pero al mismo tiempo fue el causante de su descontrol sobre el Rinnegan.
Ella mostraba el Rinnegan a voluntad, teniendo por años un control meticuloso sobre el mismo, pero cada que besaba a Sasuke se vio desprovista de ese control del que tanto se regodea. La primera vez con Sasori, sintió ese descontrol, ese torrente de chakra burbujeante, ese picor en los ojos cada que es activado, pero pudo retomar el control rápido, con ayuda de Hidan.
La segunda vez fue totalmente incontrolable, no pudo controlar el torrente de chakra golpeando a Hidan y a Sasuke, no pudo controlar la sensación de picor en sus ojos, no pudo desactivarlo a tiempo para no verse descubierta.
La tercera vez que perdió el control, que se vio activado el Rinnegan a voluntad de sus emociones desbordantes fue ante Madara, cuando todo se vino abajo, cuando sus convicciones se vieron truncadas por la jugada egoísta de Hana.
Era soberbio de su parte el querer que su linaje prevalezca por sobre todos, fue en ese momento en que determino que ella no era Sabia en nada, que ella era un simple persona con más poder del que estaba mentalmente capacitada para dominar. Ella también poseía ego, soberbia y avaricia con los que sus ideales se verían contaminados.
– ¿Por qué simplemente no dejar morir el linaje? ¿Por qué no dejar que cada quien pueda escoger sobre si? –Las preguntas salieron de su garganta rasposa, atrayendo la mirada de Madara.
Habían pasado al parecer horas desde que ella estaba en esa posición, recargada sobre Madara, desahogada luego de liberar su llanto, equilibrada luego de descansar su mente con un poco de sueño, él la había observado todo el tiempo con mirada serena, llena de inquietud y análisis para con la mujer de mirada jade que reposaba en su regazo.
– Hana creo mucho poder, con la única convicción de la protección de su linaje y por ende de la paz, las cosas no se desarrollaron como ella quería, pero bien un día me dijo que nacería una mujer cuando el mundo la necesitara, una mujer que podría controlar a los guardianes si estos salieran de sus papeles –El relato de Madara fue monótono y calmado, Sakura podía sentir el pecho del Uchiha subir y bajar contra su oreja, escuchando su serena respiración, el vibrar de su pecho al hablar– Si la mujer moría ¿Quién controlaría a los guardianes? Era un peligro, debía acabar con el poder que creo de una u otra manera. Tú sabes lo que los guardianes en descontrol pueden hacer, lo que se ha sufrido por años.
– Creo unos guardianes en los que no confiaba, me parece tan ingenioso de su parte –El sarcasmo marcado en cada palabra hizo sonreír a Madara.
– Era mucho el poder y conocimiento que dejo a los guardianes como para no tener una salida en caso de que este se corrompieran –Explico con calma, nunca cuestionaría los mandados de Hana– Yo estaba ciego de dolor y avaricia por el poder, pero nunca podría dañar a un hijo de Hana. Mi ideología siempre será la de la paz lograda a través del poder y ella la conocía perfectamente.
– Eres un hombre lleno de resentimiento y dolor, se lo que es el dolor de no ser correspondida, de ser vejada por la persona que amo, pero nunca el dolor silente de un amor no correspondido y un amado feliz en brazos de otra –Sakura lo dijo sin tapujo y con serenidad– Puede que esa diferencia nos orillara a distintos extremos, yo iba a matar a quien amaba porque creía que era lo mejor para él, su liberación.
– Yo creía que lo mejor para el hijo de Hana seria estar rodeado de paz, por eso el desarrolle el Plan Ojo de Luna, en el proceso cumpliría mi venganza y quedaría liberado y realizando el cometido de Hana –La explicación de Madara le hizo sonreír a Sakura.
– Los Uchiha y sus venganzas, tan típico en ustedes, lo que no ven es en la oscuridad en la que se ven inmersos, llegando un momento en que no ven más que odio y sangre, llegando un momento en que no sabes que es lo que te mantiene con vida, olvidando por completo la poca felicidad que embargo sus vidas, olvidando sus ideales y convicciones –Estas palabras llegaron a Madara quien le miro intensamente, pero no veía a Sakura sino a su amada Hana en aquella muchacha, con palabras tan directas y sabias, tan delicada y hermosa sobre su pecho.
– ¿Tanto lo amabas que eras capaz de matarlo para que dejara de sufrir? –Esa interrogante hiso que Sakura se alzara y quedara sentada frente a él, obligándolo a enderezar su pose en el sofá.
– Cuando te lo cuente, me dirás estúpida por seguir amando con esta intensidad –Esta oración dicha con cierta diversión amarga, ocultando el dolor de su alma– Cuando lo sepas todo de este amor, veras que es tan enfermizo como el tuyo.
– Un Uchiha moría por el amor de una peli rosada, cuando por fin algún Uchiha tuvo el amor de una peli rosada este ingrato lo desprecia –Dijo con ironía Madara, soltando una cínica sonrisa– Si no he de equivocarme en mi hipótesis, tendrás que cocinarme una suculenta comida–Bromeo con naturalidad, Sakura le mira extrañada pero lo deja pasar alzando los hombros con desinterés.
– Tu mismo buscaste tu muerte, mejor que cocine otro –Bromeo la chica ahora, mientras se alzaba en dirección a la ventana– Vamos a otro lugar, esta es solo la guardia y aun tienes mucho por contar.
– Sera lo mejor, el peli plateado religioso está a unos minutos –Notifica con serenidad, Sakura voltea a mirarlo con una sonrisa maliciosa– Pero eso ya lo sabías –Culmina resignado siguiendo el camino que marcaba la peli rosada con astucia hacia el norte de Konoha.
.
– Por tu cara de pocos amigos siento que Sakura-chan te ha insultado y botado de su guarida –Se burlo el rubio Deidara sin apartar la vista de su trabajo con unas telas junto a Sasori.
– Ojala, no la he encontrado y como debo permanecer bajo perfil no puedo ponerme a buscarla –Se quejo mientras caía pesadamente a un lado de Itachi colocando sus brazos sobre su pecho– ¡Un año! Y ella se le ocurre perderse por allí, mocosa del demonio.
– No entiendo porque se molestó por una simple batalla de miradas –Se quejo Kisame con fastidio.
– Pero es que Sakura-chan odia que la controlen, lo note cuando regreso a la aldea –Hablo Naruto, Sasuke a su lado le mira con extrañeza– ¿Qué?
– ¿Tu notaste algo por ti mismo? –Se burlo el pelinegro apoyado calladamente por Itachi con su risa disimulada.
– Ignorando al Teme, Sakura-chan detesta que la controlen y mucho más que la miren con lastima o algo, se siente mejor rodeada por hombres neutrales como Kakashi-sensei, Sai, Kiba, Neji y Shikamaru –Siguió el rubio– ¡Hasta me ignora a mi! –Termino por gritar con pesar, haciendo suspirar resignados a todos.
– Pero nosotros la respetamos y hacemos que todos la respeten –Acoto Deidara con tranquilidad.
– Mucha dependencia de ella –Hablo Itachi por fin, atrayendo la atención de todos– Mostraron mucha dependencia y tienen muy claro lo que Sakura tiene planeado hacer por lo que su dependencia y posesividad la ve como un claro problema una vez llegado el momento –Termino su explicación fijando su vista en el Uchiha menor.
– En lo de la dependencia Itachi tiene razón, como siempre pero algo cambio –Escucharon una melodiosa y burlona voz femenina desde la entrada que daba al jardín interno de la residencia.
Reconociéndola al instante todos miran con regocijo hacia ella, pero se paralizan cuando aprecian a la figura que esta junto a ella, mirando a todos con una leve sonrisa. Colocándose alerta para el ataque esperaron la señal que Sakura les daría pero se sentían ciertamente inseguros, pues en la habitación no estaban todos los Kibou pues Sasori se encontraba en su cuarto, Pain y Konan habían salido junto a la Jiraiya, Sasuke en cambio se presento frente al grupo a una distancia prudente de los recién llegados.
– No lastimes a Sakura-chan –Grito Naruto alterado, con sus pupilas amenazando con la transformación.
– No te atrevas a tocarla, Madara –Amenazo Sasuke cuando hizo aparición de su Magenkyou Sharingan Infinito, Sakura sonríe radiante y puede casi sentir la burla en la expresión de Madara ante las palabras.
– ¡Uh! Te han tomado por pedófilo –Burlo Sakura aun manteniendo su sonrisa y acercándose unos pasos al grupo, a Sasuke– Ya dejen eso y den paso a Madara es anciano y le cuesta estar de pie –Se burla con naturalidad ahora mientras toma asiento en la mesa. Todos quedan perplejos ante lo dicho, ante las acciones, ante la naturalidad, el primero en salir de su asombro es Hidan soltando un suspiro pesado y sentándose junto a Sakura.
– Calmados que lo hizo otra vez –Dijo Hidan resignados, ahora la mirada confusa se poso en él, mientras Madara avanzaba calmado hasta sentarse junto a Sakura.
– ¿Otra vez? –Naruto pregunto.
– Si, hacer de los chicos malos sus aliados –Resumió Hidan, Suigetsu soltó una carcajada y se sentó con tranquilidad, el resto lo imito un poco intrigados y el único que se quedo parado fue Sasuke quien se recostó en la pared mirando fijamente a Madara con desconfianza.
– El suicida quiere que le cocine pero como muerto no me sirve mejor denle lo que sea ¿Si? –Dijo Sakura con calma y serenidad aplastante, con leves toques de burla para con Madara el cual solo rodaba los ojos con fastidio ante ellos, Deidara es quien va a acatar la orden desapareciendo por una puerta.
– ¿Quería comer la comida de Sakura-chan? Si, es suicida –Afirmo Naruto con excesiva confianza, la mirada de Madara se poso intensamente en él y Naruto se tenso inmediatamente con nerviosismo y hasta temblando, claro, antes de que Madara le enviara una sonrisa llena de burla ante lo hecho– Sakura-chan se está burlando de mi –Se quejo con un puchero haciendo reír a los espadachines de la niebla.
– No pelees con los ancianos Naruto –Reprendió con tedio la chica– ¿Y Sasori? Necesito hablar con él.
Esto tomo por sorpresa a todos, Madara solo le miro de reojo y volvió a rodar los ojos, Sasuke en cambio se sintió dolido ante la indiferencia de la chica ante su presencia y que no había hecho ningún amago para hablar con él para aclararle al fin todo. Apretó los puños con fuerza y tensiono su mandíbula antes de salir de la habitación hecho una furia bajo la mirada de todos, excepto de Sakura que seguía indiferente.
– Estas cagandola –Comento Madara posando su vista sobre Sakura, hablando por primera vez, ella no le dio importancia o aunque sea eso aparento– Recuerda que por cobardías como esta existen los males actuales –Estas palabras descolocaron a Sakura que en un segundo desapareció de la sala dejándolo con todos los Kibou que lo miraban interrogante– Ya que me dejo con la carga de contestar preguntas, comiencen.
– ¿Qué harás exactamente entre nosotros? –Interrogo Itachi con seriedad.
– Entrenar a Sakura a partir de mañana para su enfrentamiento con Obito –Respondió tranquilo.
– ¿En que la esta cagando Sakura? –Cuestiono ahora Hidan.
– En su relación con Sasuke, lo creí obvio –Dijo con una ceja alzada expectante.
– Es lo mejor, Sakura dará su vida para extirpar el linaje –Itachi hablo claramente contrariado, Madara bufo por lo bajo.
– Sakura no "debe" morir –Confeso con seriedad Madara, la confusión no se hizo esperar.
– ¡¿Cómo?! –El grito enfurecido los tomo por sorpresa, en la puerta se encontraba un furibundo Sasuke que fulminaba a Madara, este en cambio se mantuvo tranquilo y llevo su vista a Sasuke– Explícate –Exigió tajante, recordándole a Naruto la época en que su amigo vivía para su venganza.
– Lo que escuchaste, Sakura no debe morir si no desean que el 10 colas se libere para la destrucción total de todo lo creado por la Gran Sabia –Explico Madara con simpleza.
.
Era una maldita cobarde, era una estúpida insegura, era simplemente una imbécil con toda letra en mayúscula.
– Claro, puede enfrentarse a todos los peligros existente y aceptar una muerte prematura pero no el afrontar a Sasuke.
Pensamientos irónicos y llenos de cinismo danzaban en su mente, dejándola atormentada a cada paso que daba, internándose cada vez más en ese escabroso bosque, en ese bosque maldito, en el Bosque de la Muerte.
No le interesa en lo mas mínimo, solo desea desaparecer del mapa por un momento, dejar de pensar en casi todo, dejar de sentir casi todo, porque sabe que no puede dejar de pensar en lo imbécil que es, que no puede dejar de sentir el dolor y la culpa por renegar de esa manera, no puede dejar de sentirse una cobarde.
Se maldijo a sí misma tantas veces, de tantas formas. Maldijo a Hana con la misma intensidad, maldijo a Tsuna, maldijo a los Senju, los Uchiha, las bestias.
Todos, todos estaban malditos más allá de sus insultos.
¿Cómo la gente puede codiciar el poder? ¿Cómo la gente era capaz de hacer lo que sea por poder? Ella lo odiaba, odiaba ese poder porque no le permitía ser ella, no le permitía decidir sobre su vida, le daba fuerza sobre la vida de otros. Sakura nunca lo deseo.
Solo deseaba convivir con los que apreciaba, sin más amenaza que la de algún ladrón o mercenario. Quería amar y poder ser amada sin sentir ese miedo que petrificaba, sin sentir que estaba errada al amar con tanta intensidad, sin sentir miedo ante la posible unión de creador y creado, porque lo que más le aterraba era ello, amar a un Uchiha siendo ella la descendiente de Hana.
¿Qué tenía deparado el destino para algún hijo suyo? ¿Podría darse esa unión? Ella no deseaba esa presión, no deseaba ser la causante del sufrimiento de alguien más, no deseaba sentir miedo al traer al mundo a una niña, sabiendo que solo era cuestión de tiempo para que esa mujer se viera sufriendo y padeciendo lo que ella padecía, sabiendo que si ella nacía el mundo estaría sumido en algún peligro.
Su madre falleció dando a luz, su padre murió cuando ella apenas era una criatura, la única figura materna que había tenido fue la de su abuela que la dejo cuando tenía 14 años. Ella solo conocía la familia por el mundo en que se vio envuelta, el mundo ninja, ella conoció la familia, conoció el afecto paternal del que fue privada en Kakashi, el afecto maternal en Tsunade, tenia hermanos en Sai, Naruto y ahora en cada miembro de los Kibou, tenía amigos que podría denominar primos en los demás camaradas ninja.
Tenía a su amado, a Sasuke.
Hidan, el era especial, él era lo más cercano que tenia, el era su confidente, su amigo, su hermano más cercano por el que daría la vida sin dudar. Su apoyo, su amor incondicional, su protección, llegaron a ella en el momento en que más lo necesitaba.
Tenía una familia, pero le faltaba el valor, estaba aterrada. Ella debía procrear antes de su muerte, debía dejar que el linaje perdurada aun luego de su muerte. Estaba horrorizada, paralizada.
La frustración la embargo nuevamente, obligándola a golpear algún tronco, con sus puños libres de chakra, con sus puños descubiertos, causando magulladuras en sus nudillos, hundiendo su puño en la corteza.
¿Su linaje podría morir si se mezclaba con algún otra persona con linaje distinto? ¿Causaría esa unión prohibida la misma destrucción que su muerte? La incertidumbre la ataca y debilita, orillándola a caer sobre el musgo húmedo y asqueroso, manchando por completo sus ropajes blancos, dejando atrás su pulcritud.
Sollozos escapan sin poder contenerlos, sus hombros tiemblan ante el esfuerzo vano de retener el llanto, sus ojos se escuecen y cristalizan ante las lágrimas próximas, la nariz le arde y la siente caliente dándole la idea de la mancha rojiza que debe tener sobre ella, el sonrojo permanente en sus mejillas ahora adornadas por un rio de lagrimas.
El llanto es desatado.
Se encoje lo más que su cuerpo le permite, intentando inútilmente cubrir su rostro sobre su pecho, arqueando su espalda temblorosa. Las manos viajan hacia sus cabellos, enterrándose entre ellos para sostener su cabeza.
– Tengo miedo –Susurra a media voz– ¡Tengo miedo! –Grita a todo dar, desgarrando su garganta, alargando su llanto al final.
Sakura se había roto.
.
.
.
Nos veremos la próxima actualización ;)
Si llego a los 100 comentarios antes de finalizado la historia seré la mujer mas feliz de la bolita del mundo *-*
Pero para eso debo poner tiempo para permitir que comenten entre publicaciones u.u me es casi imposible y muy difícil, por que no puedo dejarlos esperando cuando la idea esta latente allí u.u
En fin, disfruten ;)
Gracias por leer, comentar, favear y follear3
Espero comentarios bellos ;)
Atte:
~CoherenciaNula~
.
.
.
