Holis! bueno solo quería decirles que este capítulo está situado el mismo día que cuando Yuki fue a su cita con Ryuuto, solo que ahora está narrado todo lo que Oliver hizo ese día. Bueno, eso es todo no olviden dejar su review después de leer el capítulo.
Capítulo 10: "Pensando en alguien más"
Era viernes por la mañana y Oliver se encontraba sentado en su mesa hablando con SeeU en lo que empezaban las clases. Hace poco, la chica a la que había creído como su amiga, empezó a salir con otro chico llamado Ryuuto, y por si fuera poco, su prima Lily se lo restregó en la cara esa misma tarde. Poco tiempo después de que conoció a Yuki, él empezó a dudar sobre lo que realmente sentía por ella, pero luego llegó SeeU y de alguna u otra forma terminaron juntos, y eso terminó complicando las cosas y confundiendo más a Oliver.
Ls clases comenzaron y rápidamente se pusieron a trabajar. Nada nuevo ni interesante pasó. Las clases siguieron igual de aburridas hasta que la campana que indicaba el primer receso sonó. Oliver y SeeU salieron a caminar un rato por los pasillos del edificio.
-SeeU, ayer miré que cerca de mi casa había un parque de diversiones y quería saber si...-preguntó algo tímido.
-Sí, si quiero ir-le interrumpió- pasa por mí a las siete- dijo muy entusiasmada y luego se fue con una chica que la llamaba a lo lejos.
El resto de las clases siguieron aburridas, pero por lo menos Oliver podría distraerse un poco en el parque de diversiones al que iría esa tarde con SeeU. Cuando las clases terminaron Oliver se fue directo a su casa. Al momento de entrar a su casa Lily lo abrazó y le dijo que se prepara para comer. Oliver subió a su habitación, se cambió de ropa, y bajó para comer lo que su prima había cocinado.
Después de comer, Oliver se arregló para su cita y salió a recoger a SeeU. Al momento de llegar a casa de su novia miró que ella la estaba esperando enfrente de su casa con unos jeans y una blusa pegadita de color anaranjado, llevaba el pelo suelto.
-¿Esperaste mucho?-preguntó Oliver estando a pocos pasos de ella.
-No, salí cuando te vi a lo lejos- respondió
-¿Nos vamos?-
SeeU solo asintió y ambos empezaron su trayecto al parque de diversiones. Durante casi todo el camino estuvieron hablando, pero los silencios incómodos no se pudieron evitar. Oliver pagó ambas entradas del parque de diversiones, y él y su acompañante decidieron subirse a la rueda de la fortuna. La fila no era muy larga, Oliver contó a las personas que estaban formadas, había al menos diez personas para que ellos se subieran al juego. Después de contar a las personas de la fila, Oliver se dio la vuelta al escuchar dos voces muy familiares hablar detrás de él.
-¿Yuki-chan?,¿Ryuuto-kun?- se sorprendió -¿Qué hacen aquí?-
- Estamos en una cita- dijo Ryuuto mientras colocaba un brazo en el hombro de Yuki, y Oliver intentaba ocultar aquellos pequeños celos que le causaba ese sentimiento tan confuso hacia Yuki.
-Oh- dijo Oliver como si no le importara y luego se dio la vuelta, aunque la verdad era que sí le importaba y mucho, pero, no podía hacer nada porque él ya tenía novia y Yuki también.
Finalmente el turno de subirse a la rueda de la fortuna llegó y ambos estaban admirando la vista desde lo alto hasta que tuvieron que bajarse del juego. Se pasearon un rato. Por todo el parque y SeeU le contaba todo lo que le había pasado en el día, mientras que Oliver seguía pensando en Yuki y en el hermoso vestido rojo de tirantes que se había puesto para su "cita" con Ryuuto (como dolía el solo pensar esas palabras). Pero tenía que distraerse, no podía estar pensando en Yuki todo el tiempo, en ese momento estaba con su novia y solo tenía que pensar en ella y en nadie más que ella, pero eso parecía imposible en ese momento.
-¡Oliver!, ¿me estás poniendo atención?- dijo SeeU algo enojada.
-¿Eh?¡ah! perdón, es solo que no me siento muy bien- se excusó Oliver, pues no le podía decir a su novia que estaba pensando en otra chica.
-Supongo que es porque ya es algo tarde, has de estar cansado- se tranquilizó y abrazó a Oliver.
-Creo que tienes razón- dijo mientras le correspondía el abrazo.
-¡Oh!, ya es hora de que nos vayamos si queremos llegar a tiempo a nuestras casas- dijo SeeU mientras miraba la hora en su celular.
Ambos se dirigieron a la salida, Oliver miró el carrusel que se encontraba prácticamente a un lado de la salida, y le sorprendió ver a aquella chica que usaba un vestido rojo montada en un caballo blanco del carrusel acompañada de su novio que se encontraba justo al lado de ella montando un caballo café, ambos se miraban y se sonreían de vez en cuando, se miraban tan lindos juntos, tan felices. Oliver sentía envidia y se estaba aguantando unas inmensas ganas de llorar. El camino a casa de SeeU se le hizo eterno, y cuando finalmente llegó las lágrimas se volvías cada vez más difíciles de contener. En cuanto SeeU entró a su casa, Oliver se dio la media vuelta y dejó salir sus lágrimas. Lloró durante todo el camino a su casa. Intentó calmarse antes de entrar a su casa pero le fue imposible, así que entró de todas formas. Para su suerte Lily se encontraba en la cocina, y sin decir nada se fue a su habitación, cerró la puerta y continuó llorando en su cama por un rato. Cuando se calmó, se lavó la cara y bajó a la sala donde estaba su prima viendo una película mientras comía palomitas.
-Hola, nee-san, volví hace rato- dijo Oliver algo desganado
-Lo sé, dejaste la puerta abierta y se te cayó un zapato en la entrada- dijo mientras se llevaba unas pocas palomitas a la boca-Te he dicho muchas veces que tienes que cerrar bien la puerta o alguien podría entrar a la casa y robar algo-
-Lo sé, lo siento- se sentó a un lado de Lily y agarro un puñado de palomitas.
-Bueno, ya no importa- dejó el recipiente donde estaban las palomitas en la pequeña mesa color café que estaba frente a ellos-¡Oh!, casi se me olvidaba, mañana vamos a ir a comer a un restaurante que acaba de abrir así que cancela todos tus planes-
-No te preocupes no tengo planes para el fin de semana- le sonrió a Lily, mínimo dos fines de semana por mes ambos acostumbraban a pasar un sábado o un domingo juntos, como tipo día padre e hijo, era algo especial para los dos pues muchas veces por el trabajo de Lily no podían pasar tiempo juntos y en esos días ella le daba prácticamente toda su atención. Era como su día familiar, algunas veces iban al cine, otras veces salían a comer en restaurantes que le recomendaban a Lily, o salían a algún lugar fuera de la ciudad. Tal vez y distraerse un poco con su prima Lily le ayudaría a dejar de pensar en aquella chica que se miraba muy linda en su vestido rojo.
