Era de madrugada, cuando el avión personal de los Swan aterrizo en el gran aeropuerto de los Ángeles, bajo una enorme seguridad, ninguno de los medios se ha enterado de los movimientos de las más grandes familias, así que ninguno estaba esperando su llegada. En el largo trascurso del viaje, todos se encontraron muy tensos, Jacob y Emmett solo hablaban entre susurros de destrozar a golpes al que daño a su princesa, e incluso Leah la más pacifista de todos ellos entro en la conversación haciendo que todos ellos se sorprenda; Sue simplemente se los quedaba mirando a cada uno de ellos, en especial a Jasper que aun con su cara estoica en sus ojos muestra una determinación única por averiguar qué le pasó a ella y hacer que el o los culpables paguen por lo que le paso a Isabella, esa mirada hace que la misma Sue que lo conoce desde que nació se estremezca; Seth simplemente se quedó allí sentado observando y escuchando todo, no sabe qué hacer, pero de lo único que está seguro es que él o la que le hizo daño a Isabella lo pagaría caro, muy muy caro. Mientras tanto, Isabella que va en sueños abrazada a Jasper comienza a tener pesadillas, pesadillas donde va murmurando cosas poco entendibles y uno que otro nombre. Jasper con cada momento que ella pasaba en esa pesadilla y murmurando fue terrible, sus deseos de venganza se incrementaron, aunque nadie más se dio cuenta. De lo único que todos ellos están seguros por completo y conscientes de que se realizara, es el castigo que le dará Charlie y Renée Swan a los que dañaron a su familia.

Jasper lleva entre brazos a una liviana chica, ella no lo quiere soltar para nada, esa chica que es su tesoro, su más grande tesoro. Todos ellos se suben a la gran limosina negra con lunas tintadas que los esperar en la misma pista del aeropuerto y dos horas después del terrible tráfico de los Ángeles y lo lejos que queda la gran casa Swan, todos los ven llegar y se sorprenden por su repentino regreso, sin preguntar nada arreglaron todo lo que tenían que arreglar, Jasper por su parte no fue capaz de dejar sola a Isabella, la lleva a su cuarto y se duerme junto a ella, alrededor del mediodía, ella despierta viendo a su lado a Jasper, lo abraza nuevamente y llora, la calma con dulces susurros y ella vuelve a dormir, muchos en la gran casa escuchan el llanto, y se preguntan la razón detrás de este y más al saber que se trata de Isabella. Jasper se queda todo el día con ella, hasta que llegan Phil y su Esposa.

Phil y Karen después de pasar todo el día de un lugar para otro, y en último momento tomar rumbo a Seattle, lograron tomar su vuelo, no tenían más que dos maletas, una de cada uno, con las cosas más necesarias en esos momentos. El vuelo que tomaron, no tuvo escalas en ninguna otra ciudad así que demoraron exactamente dos horas y medias en llegar a los Ángeles, Karen se encuentra mirando para todos los lados, degustando su vista con todo lo que la rodea, veinte minutos después ya pueden salir del aeropuerto internacional, y allí cerca de la entrada esta Carl, ambos se saludan, Carl los guía hasta un coche negro que los espera, Karen simplemente ha perdido el habla, no sabe que decir. Carl por su parte va informando a Phil de lo que ha estado sucediendo desde el momento de la llegada de Isabella y los demás a la casa, a ambos se le parte el corazón de escuchar cómo ha estado llorando y sufriendo Isabella. Un par de horas después, llegan a la gran mansión Swan; Karen está enajenada por lo que están viendo sus ojos, nunca se imaginó que fuera capaz de entran en un lugar como ese. Recorren el amplio jardín delantero iluminado por tenues luces blancas, el auto los lleva hasta la puerta principal, nada más entrar ambos ven a cuatro jóvenes, una chica y una señora viéndolos detenidamente.

— Bienvenidos — ha dicho la señora.

— Gracias Sue — responde Phil. — Karen amor ellos son Sue Clearwater, la señorita Leah, los jóvenes Emmett, Jacob, Seth y Jasper. — todos y cada uno de ellos asintieron ante la mención de su nombre.

— Mucho gusto — responde cortésmente.

— Phil, señora síganme — dice Jasper monótonamente, los demás se retiraron de inmediato, saben que Jasper no está de humor para nada, ambos lo siguen de cerca, entran por una gran puerta de roble a una habitación con miles de estanterías, un escritorio con un computador y par de sillas delante de este, parece la clásica oficina — siéntense — les indica mientras que él toma el puesto frente al computador. Ambos lo hacen, Phil, no sabe que puede esperar de él. Karen nota lo nervioso que se encuentra Phil, haciendo que ella también se coloque más nerviosa de lo que ya se encuentra. — Phil ¿qué le ha contado a su esposa?

— No mucho joven, solo que la señorita Isabella no es mi hija, sino de una familia rica y soy su guarda espalda — concluye.

— Esta bien Phil — responde, mira directo a Karen — señora, Isabella es una Swan al igual que Emmett — Karen reconoce el apellido que el joven le está dando — Jacob, Leah y Seth son Black, y mi apellido es Whitlock — ella no necesita más explicación, con eso es más que suficiente. — Como se dará cuenta no somos cualquier familia, así que necesitamos su discreción — ella confirma con un movimiento de cabeza. — Por otra parte Phil, entrégueme todos los documentos de Isabella Dwyer — Phil entrega una carpeta azul, Jasper revisa cuidadosamente todos los documentos ve las notas de Isabella, son perfectas y no se sorprende, ella es así, siempre ha sido así, sin importarles quienes estén allí, se dirige a uno de los estantes de libros que se encuentran a su derecha, presiona un pequeño botón, que permite ver una gran caja fuerte que sale del piso cerca de él. Ingresa el código y guarda los documentos allí.

Jasper le explica muchas cosas a Karen mientras que Phil permanece completamente en silencio, una hora después los dejo marchar, mientras que él — Jasper — se marcha a su habitación, para encontrarse con la nana Sue e Isabella abrazadas, las deja solas y regresa al despacho nuevamente y se queda allí sumergido en los negocios hasta muy entrada la madrugada, sube nuevamente a su cuarto, Isabella esta con una de sus camisas y short, no dice nada, se cambia y acuesta a su lado. A la mañana siguiente Isabella se despierta junto con Jasper, él la abraza y convence para que vallan a desayunar, ella asiente sin hablar, ambos se bañan y bajan; allí se encuentran con los demás reunidos, nadie dijo nada más que los buenos días, se sentaron y comieron, Isabella al probar la comida de inmediato supo que Karen la había preparado, se le escaparon unas lágrimas silenciosas, solo Jasper se dio cuenta de todo.

Las horas y días comenzaron a pasar, y así una semana se les escapo de las manos, semana en la que Isabella no le hablo a ninguno de ellos, dejo de usar su ropa y se mudó por completo a la habitación de Jasper, dejo de usar su ropa y solo se coloca las ropas de Jasper, no opto por la de Emmett o Jacob por ser demasiado grande, y las de Seth por ser muy expresivas, cosas que a ella no le gustan para nada, nadie le reclamo o pregunto por su drástico cambio, simplemente la dejaron ser. Jasper por su parte le brindo espacio en su closet para que colocara sus cosas, o mejor dicho las pocas cosas que tenía, pues en un inesperado arranque de ira tomo toda su rota y la metió en bolsas plásticas y las mando a dar a algún albergue. Las pesadillas reinan sus noches, y su único consuelo es abrazar a Jasper, así que termino mudándose a su habitación sin necesidad de pensar mucho. Todos los habitantes de la casa Swan se encuentran preocupados por la actitud retraída de Isabella, no hay excepción alguna por dichos sentimientos.

Una semana completa pasó, mientras que Isabella continúo retraída, sus padres aparecieron esa semana, y al verla, Renée la abrazo y mientras lo hacía lloro, Charlie Swan por su parte solo dio media vuelta lleno de ira contenida a punto de estallar, su cara completamente roja, él fue tras la persona directamente responsable de lo ocurrido Phil Dwyer. Al encontrarlo le dio un puñetazo en la mejilla tan fuerte que lo derrumbo.

— Levántate desgraciado — ha gritado, a su espalda escucha como todos llegan ante el pequeño alboroto que se ha formado. Aunque ninguno de los empleados Swan nunca habían visto a Charlie Swan tan enojado.

— ¡PAPÁ! Detente — Charlie Swan escucha el grito de su pequeña, a su espalda, se olvida por completo de lo que está haciendo y voltea a verla, ella se acerca a él corriendo y él la abraza, fuertemente.

— Mi niña — dice con lágrimas intentando escapar de sus ojos.

— Papá, papá no es culpa de Phil, él no tiene la culpa, no le hagas nada — suplica entre susurros, la pequeña Isabella. Charlie suspira pesadamente, por su hija es capaz de hacer lo que sea.

— No le haré nada querida, pero debes decirme lo que pasó — dice mirándola a los ojos, los ojos de su pequeña se llenan de lágrimas y asiente, ella sabe que es la hora de decirles a todos lo que pasó.

— Solo quería esperar a que llegaran papá, quería decírselos a todos juntos — lágrimas traicioneras dejaron sus ojos, él la abrazo nuevamente — no sé si sería capaz de repetir la misma historia varias veces — confiesa en susurros a su padre.

Charlie toma a su pequeña entre brazos y la lleva a la sala, seguido muy de cerca por Renée, sus pequeños y por Phil y otra mujer, la que debe ser su mujer, piensa Charlie y Renée. Todos sentados en la sala, viéndose las caras, Isabella deja el abrazo protector de su padre y su madre y se sienta cerca de Jasper, lo toma de la mano y este la aprieta dulcemente, dándole fuerza para que ella hable. Jasper ve a todos en silencio y a Isabella mordiéndose los labios, sabe que ella está nerviosa, Issy cariño, podrías decirnos ¿qué fue lo que pasó? Susurra en su oído, ella lo miro a los ojos y confirma con un leve movimiento de la cabeza, piensa por un instante, toma aire profundamente y con voz rota comienza…

— Les voy a decir pero necesito — su voz se esconde con cada palabra que busca escapar de su boca, se aclara la garganta suavemente — necesito que me prometan que todo quedara así — los mira, mira a cada uno de ellos a los ojos, ellos no saben que decir, Phil y Karen confirman lo que temían, son ellos los que la dañaron.

Charlie Swan la mira detenidamente, sabe que ella es tan testaruda como él, mira a su esposa, Renée, que con una sola mirada le da a entender todo lo que necesita, mira nuevamente a su princesa y asiente — Esta bien nena, no le aremos nada, pero dinos que te pasó para saber en qué te podemos ayudarte — responde Renée viendo la negativa de su esposo a hablar y prometer algo que no será capaz de cumplir. Isabella queda conforme con eso. Toma aire y les dice

— Contare todo lo que pasó, pero no importa lo que esté diciendo no me interrumpan — todos se vieron la cara, nadie sabe qué decir, con un movimiento de cabeza lo acordaron, ella intento hablar pero de su boca no saló sonido alguno, Jasper la abraza y la hala de tal forma que ella quede en sus piernas.

— Issy, cariño si no estás preparada para decir lo que pasó — comenta Jasper bajo la atenta mirada de todos, en especial de la furiosa y enojada mirada de Charlie Swan. Isabella en cambio alzo de inmediato la cabeza y ve a Jasper a los ojos.

— No te preocupes, voy a estar igual de preparada hoy que cualquier otro día — dice aguantado lo que realmente siente, no quiere que ellos vean como esto le está afectando, nadie dijo nada, nadie la contradijo — a mí me gustaba Edward Cullen — para nadie paso desapercibido el odio y rencor con los que ella dijo ese nombre, nadie dijo nada, Jasper solo la toma de la mano y la aprieta fuertemente como signo de apoyo, ella lo mira pero continua — y vi la oportunidad de decirle en la cena en honor al hijo de Phil… — ella continuo contando todo lo sucedido, palabra por palabra dicha por ellos, el enojo se comienza a reflejar en cada una de las caras de los allí presentes, Charlie Swan un hombre recto e intachable en todos los aspectos simplemente no podía creer que su hija haya sido tratada de esa manera, de igual forma no entiende por qué ella permitió que la trataran de esa manera, Jasper simplemente se guarda todo sus comentarios para sí mismo, pero por su mente corren muchas formas de hacerles pagas por lo que le hicieron a su Issy.

— Isabella ¿Por qué razón dejasteis que te trataran así? — Dice Charlie conteniendo toda su ira — tú eres una Swan, una de las más ricas del mundo — su tono de voz sube con cada palabra. Calla no quiere seguir el camino que llevan sus pensamientos no es el momento adecuado.

01—12—2012 (1834)