Día de amor, casi todos celebramos el famosísimo día "del Amor y la Amistad", regalamos obsequios o simplemente una sonrisa a los seres que amamos. Sin embargo, ¿Realmente conocemos de donde surgió tan singular celebración? Para contestar esta pregunta a lo largo de los años fue necesario investigar los orígenes de dicho acontecimiento, y como todo mundo dice que es lo que debemos saber.
Primero, ¿Quién fue realmente San Valentín?
La leyenda dice que, en el siglo III d.C., el imperio romano había crecido demasiado y constantemente se veía amenazado por sus enemigos. Esto había hecho necesario enviar constantemente a soldados a defender las fronteras.
Internamente también había problemas, los impuestos eran demasiado altos y la gente no respetaba las leyes, por lo que una buena parte de la población era llamada al ejército. El emperador Claudio III había notado que los hombres casados eran más apegados a las emociones y constantemente renuentes a abandonar a sus familias para ir al frente, así que optó por prohibir el matrimonio.
Valentín (un famoso sacerdote romano), viendo el dolor que esa decisión causaba a los enamorados, se dedicó a casar en secreto a las parejas en sagrado matrimonio, pero el emperador se enteró de lo que sucedía y mandó arrestarlo. Tiempo después se le dio una oportunidad de retractarse, pero el sacerdote siguió firme en sus ideales y sus creencias y al final fue ejecutado.
Eventualmente esa leyenda se transformó en una famosa tradición que fue trascendiendo a lo largo de los siglos.
En este día se hace mucha costumbre entre los amantes el tener una cita romántica, ya sea cenando juntos e intercambiando pequeños regalos y aunque originalmente tal tradición no existe en Japón, eventualmente todo está relacionado con el chocolate (sin flores u otro).
Si te encuentras en Japón el 14 de febrero, verás chocolate para la venta en todas partes, incluso en casetas provisionales, por ejemplo en el interior de las estaciones. Según ciertas estimaciones, alrededor de la mitad de todas las ventas de chocolate en Japón en un año, tienen lugar en torno al Día de San Valentín.
Pero lo extraño de todo esto, es que sólo las chicasregalan chocolate, y no sólo a su novio o, más en general, a la persona amada, sino a muchas otras personas.
La luz se coló a través de los espacios entre sus cortinas, iluminando discretamente la habitación, la cual estaba adornada por merchandising de lo más variopinto sobre chicas mágicas, revelando en absoluto los gustos excéntricos de la persona que estaba durmiendo tranquilamente dentro de ella. Una de las cuatro entidades más poderosas del inframundo y también una de sus líderes; quien tenía mostraba ciertos comportamientos de los más "incorrectos".
"¡Despierta!… ¡Es hora de luchar por el amor y la justicia!"
Hablo un despertador en forma de Sailor Moon, quien alentaba a Serafall Leviatán a salir del mundo de los sueños, abrió sus ojos amatista mientras parpadeó un par de veces para acostumbrarse a la claridad de la mañana, bostezó con fuerza mientras se estiraba y su coqueto pijama de chicas mágicas cubrían su cuerpo. Usualmente se dormiría con un baby doll casi transparente pero desde que decidió mudarse junto a su hermana menor se lo prohibió usarlo, ya que mostraba mucho y el peón portador de los fragmentos de Vritria por poco muere desangrado.
"¡Despierta!... ¡Es hora de luchar por el amor y la justicia!"
Tras la segunda llamada decidió que lo mejor era levantarse e iniciar su día como siempre, saltó de su cama y se despojó de su adorado pijama; curiosamente la prenda voló de manera estratégica cubriendo la desnudez de su escultural cuerpo, mientras se duchaba el vapor del agua caliente hizo lo mismo.
— ¿Qué acaso pensaron que les daría fanservice? —Exclamaba Serafall mientras miraba fijamente a los lectores —.No niños y niñas… Sera-chan solo puede ser vista por su querido Ken-chan —Guiño el ojo coquetamente y sonrió antes de continuar lavándose su cuerpo.
Salió del cuarto de baño para vestirse con algo que no usaría muy seguido pero para sus planes era la mejor opción; si todo salía bien habría dado un paso más adelante a su futuro ideal, claro si lo que leyó en los reportes que robo de su hermana sean verdad…
— ¡OYE! —La Maou exclamo un tanto molesta al aire —.No los robé, solamente los pedí prestado sin que ella se enterase.
—Eso es lo mismo que robar – La voz que hacía de narrador respondía un tanto molesto —.Aunque haremos la vista gorda en esta ocasión
—Más te vale —La pequeña pelinegra se cruzó de brazos —.Porque si no lo haces… conocerás mi furia. – con una sonrisa juguetona enfatizó su punto
—Bueno… bueno —Carraspeo un poco el narrador severamente ofuscado por la amenaza —.Prosigamos entonces
Como decíamos, pidió prestado a su hermana mientras esta estaba concentrada en una lectura un tanto sospechosa, los grandes ojos de la demonio suprema brillaron con malicia mientras repasaba lo escrito en aquel archivo. Con una maliciosa sonrisa decidió el curso de acción, creo un círculo mágico saltando sobre él y desapareció en su luz. Una vez que el brillo se desvaneció reviso que arribo al lugar correcto, una enorme habitación con muchas herramientas dentro de ella, las cuales estaba sucias de una sustancia de color marrón, se dio la vuelta para ver un objeto cubierto de una lona blanca.
Se cruzó de brazos mientras recordaba cómo había llegado a esa idea…. Una semana antes de ese día.
Estaba desayunando tranquilamente al lado de su querida hermana menor, extrañamente Serafall había hecho de lado su convivencia enfermiza con Sona, pero en lugar de lastimar su relación la mejoró bastante ya que el humor de la heredera de los Sitri estaba bastante alegre, eso y que su "problemática" torre se comportaba de una manera memorable, tanto que la joven demonio noble desbordaba un extraño brillo con estrellitas a su alrededor.
Serafall miraba con curiosidad aquel efecto visual con la esperanza de poder copiarlo para su propio uso, pronto Sona advirtió que su hermana estaba mirándola fijamente y salió de su ensoñación.
— ¿Q-Que o-ocurre onee-sama? – Sona se sonroja ante la atención recibida - ¿Tengo algo en mi cara?
—No es eso… pareces feliz – la maou sonrió amablemente – ¿Va todo bien?
—Mmm… perfecto – la pelinegra dio un sorbo a su café mientras suspiro aliviada –. Tanto que ni yo misma me lo creo
— ¡Oh! Entonces Ken-chan se está portando bien —Comento la mayor de las dos hermanas —.Ya veo… ya veo…
—En parte, estamos avanzando lentamente —La joven presidente miro intensamente la taza que sostenía entre sus manos – Al menos ya no es tan difícil tratar con él, si hubiéramos empezado con buen pie desde un principio, quizás nosotros…
—Siempre te han gustado los retos – Serafall dio un sorbo a su bebida, pero notando el rubor en las mejillas de su hermana –. Hubiese sido una lástima borrarlo de la existencia, otra cosa… ¿Qué es eso de San Valentín?
La pregunta puso nerviosa a la joven presidenta del consejo estudiantil, tanto, que el sonrojo que adornaba sus blancas mejillas aumento furiosamente y sus lentes se empañaron de manera cómica.
—B-Bueno, es una celebración humana donde das chocolates a la persona que te gusta – aquella respuesta de Sona llamó la atención de su hermana mayor – a veces con tintes románticos y otras veces por simple amistad u obligación
— ¡¿EN SERIO?! – la joven maou acerco su rostro al de su hermana — ¿y piensas regalar chocolates?
— ¡C-Claro! Pienso darle a mis sirvientes una muestra de mi afecto —Sona sonreía ampliamente — ¡T-Tanto q-que p-pienso hacerlos yo m-misma!
El color abandonó el rostro de Serafall mientras miraba de manera sospechosa a su querida So-tan; pronto un recuerdo del pasado sacudió su mente, allí estaba; el ala oeste de la mansión Sitri completamente en ruinas, mientras que una Sona de unos catorce años estaba anonada con un cucharon en una de sus manos, aquella ala contenía la cocina de la familia, Ameria Sitri era la orgullosa madre de la actual Leviatán y de Sona; ella era sin duda reconocida como una de las mejores chef del inframundo tanto que se decía que su comida haría caer a los ángeles con tan solo un bocado.
Serafall demostró esa asombrosa habilidad en la cocina, pero su excentricismo se oponía ante lo convencional, pero Sona… Sona resultó ser toda una negada en cuestiones gastronómicas y la manera en que lo descubrieron fue desastrosa.
— ¿C-Como f-fue eso posible? —La matriarca de la familia Sitri estaba de rodillas con la mirada perdida —.S-Se suponía que ibas a calentar el agua… ¿Porque explotó como si nada?
—E-Este pensé que si separaba sus componentes – Sona se acomodaba sus lentes mientras apartaba la mirada de su progenitora – Podría acelerar el proceso…
—S-So-tan, el hidrogeno es altamente combustible – Serafall temblaba ante el razonamiento de su querida imouto – Supongo que la cocina no es tu fuerte.
Ese hecho al parecer fue borrado de la memoria de su hermana menor, pero Serafall lo recordaba claramente como si fuera ayer… una parte de ella deseaba impedir que preparara los chocolates que quizás pudieran causar el fin de la raza humana… la sonrisa que demostraba Sona evito que ella interviniese para evitarlo.
—¿Vamos que puede salir mal? —Pensó alegremente la maou mientras sorbió un poco de su bebida
—Y ya pedí los ingredientes a una farmacéutica —Serafall miro de lado a su hermana —Se llama "Paraguas"
— ¿Paraguas? —El nombre de la empresa resultó sospechosa —.Dejame ver….
Sona alegremente sacó la orden de su pedido y en él claramente apareció el nombre "UMBRELLA", lógicamente la lengua de plata de los demonios traducirían el idioma al japonés.
—Me dijeron que sus artículos son de lo más saludables – la heredera de los Sitri estaba feliz sobre su compra – Y no habrá un problema con usarlos.
—Solo por curiosidad —La Maou miro fijamente a su hermana — ¿Quién te los vendió?
—Un hombre muy amable —Sona respondió rápidamente —creo que su apellido es Wesker.
Después de eso Serafall hizo una visita a aquella empresa que increíblemente era honesta y sobre todo limpia; sus sospechas estaba infundas pero nunca estaba demás… no es como si una empresa con un paraguas como logo desataría un apocalipsis zombi ¿O sí?; fuera de eso se aseguró que su hermana no hiciera volar su casa mientras supervisaba los chocolates que hizo con tanto esmero, lo que no pudo evitar era que estos tuvieran un efecto secundario.
—Nunca admitiré que conocí a San Valentín – la autoproclamada chica mágica negaba fuertemente con la cabeza —.Lo juro por el amor a Madokami…
—Ella no es una diosa oficia… a pesar de los millones de seguidores que tiene en el mundo – una voz interrumpió su casi monologo – Pero bueno quien soy yo para reprochártelo
—¡Sirzs-chan! – la pelinegra se dio la vuelta para encontrar con el Satán Carmesí — ¿Qué te trae por aquí?
—Pues estaba un poco extrañado por tu comportamiento y quise mirar —.Sirzechs respondía casualmente mientras comía chocolates de una bolsa —Así que ese es tu proyecto. – no pudo evitar sentir un poco de incomodidad ante la imagen frente a él
—Sipi… es mi Ken de Serafall – el orgullo por parte de Serafall se permeó en sus palabras — ¿Quieres verlo?
Negando con la cabeza, Sirzechs evitó quedar traumatizado por la imagen mental ya que se hacía una idea sobre su apariencia; pues la Maou no era nada discreta y usó sin su permiso su propia computadora, una vez que vio uno de los acercamientos al cierta parte en especial de la estatua original escupió por completo lo que estaba bebiendo. Sí amigos Serafall hizo una copia en chocolate del David de Miguel Ángel salvo que modifico ciertas partes por cuestiones de derechos de autor.
—Bien, supongo se sentirá halagado – el pelirrojo rio nerviosamente —. Aunque yo estaría aterrado —ligeramente vio una mochila de donde salían varias prendas — ¿Eso es lo que pienso? —Con discreción señalo aquella mochila mientras que Serafall asintió ligeramente.
—Pedí "prestado" uno de los uniformes de So-tan —La pelinegra sonrió ampliamente —. Pero me apretaba en la sección de los pechos. – Serafall se masajeo un poco sus prominentes atributos – así que lo adapté un poco
En alguna parte del camino rumbo a la escuela Sona se sintió molesta pero el sentimiento desapareció tan rápido que decidió ignorar ese fenómeno, la presidenta del consejo miro con añoranza el paquete en sus manos mientras este despedía una extraña aura maligna.
—Espero que todo salga bien—Sonrió con calidez la líder del grupo Sitri
No obstante Serafall tenía un as entre manos y sinceramente si lo usaba la diversión en ese día sería memorable… ¿Que daño podría hacer?
—Ni te lo imaginas – la maou respondió mientras Sirzechs le miraba curioso.
— ¿Con quién hablas? – el pelirrojo estaba preocupado por las reacciones de su amiga
—Con nadie… con nadie – la demonio rio nerviosamente – Solo imaginaciones mías.
Podemos ver en la escena a un joven de 23 años caminando tranquilamente mientras daba unos pequeños vistazos a distintos carteles del día del amor y la amistad que estaban pegados en todas partes, a medida que se adentraba más en el plantel más y más carteles estaban pegados de distintos clubes. Sin embargo, había algo raro aquí y eso era lo que le inquietaba.
—Hay mucho silencio —Miro a sus alrededores e instintivamente había guardado su libro en su portafolios, dirigiendo su mirada a un cartel enorme, de una de las tantas tiendas dentro del centro comercial del ciudad—. La súper tienda del "Día del Amor" —Se acercó más de cerca para leer el anuncio donde ofrecían una gran variedad de chocolates, de todos los tamaños y sabores —Es un nombre tan trillado si me lo preguntan.
Camino por los pasillos de la escuela hasta llegar al salón del consejo estudiantil, cuando giro la perilla y entro fue recibido de una manera digamos, un tanto especial.
—GRACIAS A DIOS QUE ESTAS BIEN —Ken se sobresaltó por dos cosas, por la frase antes mencionada y por el tono tan preocupante que uso la jovencita de cabello castaño que a pesar del dolor que sentía por mencionar las palabras prohibidas lo abrazaba de manera posesiva.
—Ehh gracias… y tú tienes bonitos ojos —Ken mostraba extrañeza ante la situación, recuperándose de la sorpresa sostiene a Meguri de los hombros para apartarla suavemente—. Chicos, ¿me perdí de algo?
—Ken-san —Tsubaki se acercó lentamente hacia el profesor de literatura — ¿Acaso no sabes qué día es hoy?
—Déjame adivinar... —Kaneki levantó las cejas mientras hablaba, para finalmente terminar sus líneas con una mueca de inconformismo—. ¿Esta es otra de esas festividades anuales en donde esta vez las mujeres compran chocolates para los hombres que les gustan? —Las miembros del consejo asintieron lentamente — ¿y eso que tiene de extraordinario?
—Tal parece que no estas consiente del inminente peligro que corres en estos momentos —Tsubasa Yura comentaba de forma seria logrando confundir más a Ken, los demás miembros asintieron con la cabeza —.Supongo que ya sabes lo de las encuestas ¿no?
—Si pero la última vez que la vi estaba en segundo lugar en el puesto de al maestro al que le entregarías tu virginidad—Ken hablaba con cierta decepción, pero no por el degradante artículo que hablaba de su persona, sino por lo bajo que han caído las alumnas de hoy en día.
—Es cierto eso pero descubrimos recientemente que hay un blog que es actualizado cada semana —Momo se acercó a una de las computadoras del consejo estudiantil, los demás prestaban atención mientras que momo tecleaba rápidamente las teclas, grande fue su sorpresa cuando Ken vio las estadísticas de la misma encuesta — ¿Ahora lo entiendes?
—Las chicas andan como aves de caza —Reya hablaba parsimoniosamente —.Por lo tanto es nuestro deber mantenerte a salvo, en cualquier momento podrían venir aquí para secuestrarte y hacerte cosas innombrables —Tal declaración hizo que una gota de sudor resbalara por la nuca de Ken y más cuando vio como la chica cerraba sus puños con determinación.
—Chicas ¿aceptan un consejo de mi parte? —Ken preguntaba tímidamente al cuarteto de jovencitas quienes le miraban como si se hubiese vuelto loco —.Deberían dejar de ver tantos animes.
Inmediatamente la mueca de inconformidad se hizo presente en sus rostros.
— ¡JAMAS! —Ken se sobresaltó por el cambio de humor de todas ellas.
—Vamos es una exageración, prácticamente están hablando como si de verdad fueran hacer tal cosa —Dice en su defensa tratando de apaciguar el enojo de las jóvenes.
No sabía porque, pero la sola mención de ese hecho era un tabú y moralmente incorrecto.
—.Primero; Es imposible que unas adolescentes que ronden la edad de 15 y 16 años se les ocurra hacer tal cosa. Además aquí hay disciplina, no creo que tengan las agallas para hacer lo que ustedes dicen —Como invocando al caos inmediatamente un tumulto enorme de alumnas estaba juntándose en las puertas del consejo estudiantil.
Ken calló unos momentos mientras que sus sentidos percibieron el sonido de ocurría detrás de la puerta de la sala del consejo estudiantil, no obstante decidió ignorarlo para continuar con su argumento
—Segundo; esta es una escuela prestigiosa así que una falta como esas ameritarían como mínimo una suspensión —Ken recalco con demasiada énfasis para mostrar su punto, pero extrañamente nadie le prestaba atención, pues vio como los rostros de las jovencitas miembros del consejo estudiantil mostraban miedo.
La puerta del consejo se abrió y entro Genshirou Saji con las ropas a medio destruir, cabe decir que respiraba pausadamente y tenía un rostro de ultratumba, como si lo que hubiese visto fuese una cosa horrible.
—¡Gen-chan! —Ruruko corrió hacia el chico que le gustaba para ayudarle — ¿Que te ocurrió?
Estaba tan muerto de miedo que no alcanzo a articular palabra alguna, todas vieron que hacia señas en medio de espasmódicos y tétricos movimientos corporales que usaba el secretario del consejo estudiantil para hacerles saber del inminente peligro que había detrás de esas puertas. Todos sintieron vergüenza ante tal demostración de "dilo con mímica" pero debían de darle crédito por el esfuerzo. Y admitir que eso sería registrado como una de las habilidades ocultas de Saji.
—Haber ¿dices que afuera hay una horda de jóvenes frenéticas? —Cuestiono Tubaki con autoridad como si hubiese entendido el mensaje a la perfección, Saji asintió —.Y dices que tienen rodeado el consejo estudiantil —Saji nuevamente vuelve a asentir.
Un silencio reinó por unos instantes, tanto que Ken sentía que su quijada tocaría el suelo, pero como el hombre de gran temple que era simplemente se mantuvo en silencio. Mientras que el resto de sus compañeros de corte mostraron rostros serios.
—Lo ve sensei —Le dijo Momo con suspicacia buscando que su profesor reconociera su error—. Lo mejor es que se quede aquí.
—Tal parece que solo hay una forma de descubrirlo —Ken se había dirigido para abrir la puerta ante la mirada incrédula de los demás miembros del grupo Sitri.
Cuando la abrió se escucharon muchas voces femeninas gritando frenéticamente, los demás veían que el maestro de literatura hacia un esfuerzo sobrehumano para que las alumnas no pudiesen entrar, lo peor de esto es que al ser torre y a pesar de tener una fuerza sobre humana no podía hacer mucho para contener a la monumental horda de chicas.
Después de algunos minutos de intriga y zozobra por fin logro cerrar la puerta con algo de dificultad y es que al ver las múltiples manos, las demás se dieron cuenta que la situación era de por si delicada. El silencio reino por la habitación hasta que ken había decidido romperlo
—Lamento mucho haber dudado de ustedes —nuevamente el silencio se hizo presente, nadie se atrevió a decir nada — ¡¿QUIERE ALGUIEN DE HACERME EL FAVOR DE EXPLICARME QUE CARAJOS PASA AQUÍ?!
—Bueno, todo comenzó con una… —cuando Tsubaki estuvo a punto de contestar la pregunta de un exaltado Ken Kaneki pero de repente suena su número de celular, extrañada por recibir una llamada a estas horas de la mañana decide contestar, al ver que era un numero privado y que probablemente se trataba de las jóvenes que estaban afuera decidió poner el altavoz para que todos lo oyeran.
*¡Atención consejo estudiantil!, los tenemos rodeados si no nos entregan al presi… digo, si nuestro querido sensei no sale en este instante de manera pacífica y con las manos arriba derribaremos esta puerta y tomaremos lo que nos pertenece por derecho, ya están advertidos*
La chica que había llamado al teléfono de Tsubaki corto la llamada al instante, todos habían quedado boquiabiertos y a juzgar por el sobre esfuerzo que le conllevo cerrar la puerta era de suponer que la responsable que había llamado por su celular junto con las demás que intentaban abrir la puerta a la fuerza iban en serio, pero ahora que lo pensaba mejor, ¿cómo era posible que tuvieran su número de teléfono?
— ¿Aun deseas saber porque hacen esto Ken-san? —Pregunto Reya amablemente. Extrañado por que la chica parecía no tomarle importancia a la amenaza que hicieron hace unos instantes, solo atino a asentir de manera mecanizada —.Bien todo comenzó con una leyenda urbana que yace de generación en generación…
Reya comenzó a explicar el porqué de todo ese alboroto. Durante la breve explicación Ken se enteró que existía una leyenda que había comenzado como un rumor hace varios años, desde que se había fundado la escuela había una especie de árbol en uno de los extremos del plantel, aislado del edificio y colocado estratégicamente en uno de los jardines para embellecer el lugar, esta clase de árbol era única en su especie y desde la edad Edo se decía que si un hombre y una mujer llegaban juntos cuando el sol se haya puesto podían garantizar que ambos pudiesen pasar mucho tiempo juntos con prosperidad y dicha de su lado.
—Pero hay algo raro en esto —Tsubaki intervino de manera repentina—, es decir Sona y Rias acordaron hacer algo al respecto.
—Bien todo lo que puedo decir es que esto es absurdamente ridículo —Ken interrumpió a Tsubaki con una mirada vacía por la reverenda estupidez que acababa de escuchar —.Será mejor que termine con esta tontería de una vez por todas.
— ¡¿Te volviste loco?! —Pregunto La caballero de Sona evidentemente preocupada —Sé que eres alguien odioso pero no quiero que te pase algo horrible y traumático que te persiga de por vida. —Ken solo suspiro, si de verdad supieran por las cosas horribles que habrá pasado…
—Es cierto si sales de aquí prácticamente es como entregarle carroña a las hienas— Hanakai Momo apoyo a su compañera —.Te perseguirían como pollo sin cabeza.
Ken nuevamente se extrañaba por aquella declaración sin embargo decidió ignorarla, como muchas idioteces que estaban ocurriendo este día.
—Necesito hablar con Sona —Comenzó a sobarse las sienes debido a la migraña que empezaba a padecer—. ¿Saben dónde está?
Nuevamente quedaron enmudecidos, esa era otra de las cuestiones que debían discutir con Ken, pero no sabían cómo hacerlo. La heredera de los Sitri era buena en muchas cosas, lamentablemente era pésima para la cocina que hasta podía quemar la propia agua y ese era otro problema que nuestro querido kaneki debería lidiar, si no muere agobiado por las chicas frenéticas tal vez lo haría intoxicado. Es por ello que no debía enterarse que Sona estaba ocupada en uno de los salones de cocina preparando chocolates para regalárselos.
—Bueno, como decirte esto con la mayor delicadeza posible —Tsubasa Yura fue la única que se atrevió a responder Juzgando por el tono de voz de su alumna y compañera de corte Ken supuso que las cosas iban a ser más problemática—. Puede que lo tomes a bien o a mal.
Issei alzó su mirada al cielo, tan despejado y tan hermoso que solo mirarlo sacarían las lágrimas al más duro de los hombres; un leve aire invernal se encargó de recordarle aquella época del año en la que se encontraba, desvió su mirada a un lado para ver como los cerezos estaban en flor y los pétalos rosas inundaban por completo el verde de los arboles dándole una postal de lo más inquietante.
Esa misma mañana se levantó de su enorme cama completamente sólo, cosa rara para él, ya que despertaba acompañado de esculturales y hermosas jovencitas endulzando el paisaje matutino.
Pero ese preciso día supo que algo peor que el Apocalipsis, Ragnarök o cualquier escenario del cuál el mundo desaparecería de la existencia; estaba desarrollándose en esos momentos frente a sus ojos. Como lo supo… fue sencillo, la propia academia de Kouh regalaba un escena sacada de un película de clase B… claro sin sangre, tripas y pechos desnudos al aire... eso último fue la gota que derramo el vaso en el pobre castaño.
— ¡¿POR QUE?! —El castaño Sekiryuutei golpeo con su frente el árbol cercano — ¡HOY NO TUVE MI RACION DE OPPAIS!
Los que presenciaron simplemente desviaron la mirada e ignoraron haberlo escuchado; lo que muchos ignoraban era que sus mañanas estaban acompañadas de una dotación de los mencionados encantos femeninos, pero esa ocasión, todo había cambiado.
—Hoy es el día —Un joven con la cabeza rapada comentaba desganadamente – .Hoy es ese maldito día
—Si… es hoy… donde realmente sabemos la triste verdad —un chico de anteojos se unía a su compañero en su lamentación — Donde recordamos que somos un cero a la izquierda.
El oppai dragón vio de soslayo a sus dos mejores amigos caminar lentamente hacia la entrada principal de la academia, era como ver dos cadáveres andantes ante la expresión sombría de su rostro, les siguió de cerca guardando silencio para no perturbarlos y ser víctima de su ira. A su alrededor escucharon los gritos de terror de sus demás congéneres siendo atormentados.
—Akemi-chan… ¡ESPERA UN POCO! —Un muchacho era arrastrado por una jovencita bastante delicada — ¡PODEMOS HABLARLO!
— ¡SAKURA! ¡POR FAVOR! —Otro era jalado por la cabellera mientras lo metían a uno de los tantos almacenes de la academia — ¡NOOOOOO!
El trio pervertido miro aquel caos que reinaba en la academia, que sin duda se repetía no solo con los alumnos varones, sino con algunas compañeras un tanto populares con el mismo género.
—Ise… es peor de lo que pensábamos —Matsuda suspiró mientras una chica se acercó a él y le miró fijamente —.Este es el apocalipsis.
La chica en cuestión tenía la mirada perdida, sus ojos estaban ensombrecidos por su cabello y respiraba muy fuertemente; se acercó oliendo ligeramente al calvo para simplemente bufar molesta, se dio la vuelta para buscar a otra presa. Aquella respuesta hizo suspirar sonoramente al paparazzi quien sintió como las lágrimas cayeron por su rostro y salir corriendo para perderse dentro de la academia.
—El año pasado me dieron solo por obligación —Motohama se acomodó lo lentes— pero ahora no espero nada… Ise, creo que estábamos equivocados.
Con pesar el joven de anteojos se caminó atravesando la multitud descontrolada de jovencitas y estas le abrieron paso como si le rechazasen por completo, era ver como Moisés abría el mar rojo… o esa impresión que daba. El joven peón de Rias Gremory miro con pesar como su compañero entraba a la escuela completamente solo, hizo un saludo militar, mientras en alguna parte un miembro de club de música tocaba la famosa melodía que se escucha en los funerales militares.
—Eres un hombre… un verdadero hombre – Issei miro al cielo mientras sus ojos estaban llorosos —¡Ah! Y apenas el día de San Valentin comienza…
Los pasillos eran oscuros y sombríos, los ojos del Oppai dragón estaban acostumbrados a tal grado de oscuridad pero el shock de ver como una mano evidentemente masculina era arrastrada a las sombras.
- — ¡Esto es peor que el año pasado! - exclamaba atemorizado el propio sekiryuutei - ¡Solamente falta que salte alguien con mascara de hockey!
De la nada apareció la más corpulenta de las alumnas de toda la academia, sus ojos brillaron amenazantes mientras buscaba a quien regalarle un coqueto paquete en forma de corazón, decir que la dulce y amable Chitose Katsuragi del 2-C amedrentaba con su personificación del emblemático asesino era quedarse corto; ya que no solo traía la máscara puesta, sino también nunca abandono sus coletas.
El escalofrió que sintió el héroe del inframundo fue tal, que casi se mojaba en su uniforme, pero logro aguantarse lo suficiente para emprender la huida y para mantener secos los pantalones de su uniforme.
— ¡TENGO QUE IR A UN LUGAR SEGURO! —Grito Issei segundos antes de salir corriendo despavorido.
¿Quién en su sano juicio no huiría como un cobarde en esta situación? Si la versión femenina de Jason Voorhes te tomo como el "peor es nada" y empezó a correr tras de tí sin previo aviso. Por suerte para Issei tenía a varios dioses a su favor, cuando "algo" le tomó del brazo para esconderlo de la querida Chitose.
— ¡Gracias quien quiera que seas! – El joven portador de la boosted gear respiro aliviado — ¡ESTO ESTA DE LOCOS!
—Issei-san ¿Te encuentras bien? – Una tímida voz llamó la atención del mencionado
— ¿Asia? —El castaño parpadeo un par de veces sorprendido – ¿Que te ha pasado?
El uniforme de la inocente alfil estaba completamente desaliñado y sucio; el rostro de la portadora del Twilight Healing mostraba gotas de sudor debido al extenuante esfuerzo al que sometió su cuerpo, ese semblante hizo que Issei se preocupara mucho por el estado de la rubia.
—Estoy bien I-Issei-san – Asia respondía entre jadeos – S-Solamente que ocurrió algo en el salón del club.
— ¡¿Qué fue lo que pasó?! – el castaño tomó de los hombros a la jovencita zarandeándola un poco
—Pues veras – nerviosamente la ex monja desviaba la mirada.
Rias Gremory había pasado por numerosas situaciones donde su vida corrió peligro y los que estaba presentes dentro de la habitación estaba conscientes de ello; Akeno, Irina, Xenovia, Ravel y Asia mostraban la misma preocupación que la propia pelirroja ya que ninguna de ellas se imaginó el significado que el día de San Valentín tomaría tras aquella palabras.
Descansado su mentón entre sus manos entrelazadas y con una calma que haría sentir orgulloso a Gendo Ikari; la líder del grupo Gremory soltó la declaración que enunciaba su situación.
—Estamos jodidos —Rias suspiró sonoramente mientras un inusual brillo enmarcaba su figura — ¡ESTAMOS VERDADERAMENTE JODIDOS!
Akeno en su enorme paciencia tomo a Rias del hombro para darle una sonora bofetada tratando de que su rey recobrara su cordura.
— ¡RIAS CONTROLATE! —La reina del grupo habló con fuerza — ¡NO ES PARA TANTO!
— ¡¿QUE NO ES PARA TANTO?! – la pelirroja señalo a la ventana tras de ella — ¡YA VISTE QUE NOS TIENEN RODEADOS!
La sacerdotisa del relámpago miró discretamente hacia la ventana, pudo notar como un grupo grande de alumnas se había congregado alrededor del edificio antiguo todas ellas portaban antorchas y picas; una completa turba enfurecida.
—Wow… de dónde sacaron todo eso – el As de Michael comentó tranquilamente —Miren están preparando un ariete… me recuerda a una película que vi hace poco con Ise-chan.
— ¡RIAS ONEESAMA! —La líder de aquella masa de jóvenes habló por un altoparlante — ¡POR FAVOR RINDASÉ DE UNA VEZ Y ENTREGUENSE ANTE NOSOTRAS!
— ¡SI! ¡SI! – Exclamaron al unísono varias de ellas — ¡PROMETEMOS QUE NO VAMOS A LASTIMARLAS MUCHO!
Aquel promesa de dolor hizo que Akeno sonriera maliciosamente, lentamente se encaminó a la puerta para salir de ella; acción que fue evitada por la pelirroja.
— ¡¿A dónde crees que vas?! – Rias detuvo a su mejor amiga - ¡Te quedas aquí con nosotras!
— ¡P-Pero prometieron que no nos iban a lastimar mucho! – La hija de Baraqiel hizo un puchero –.Y mi querido Issei-kun no me ha hecho caso en las últimas semanas.
—De hecho a ninguna de nosotras – Xenovia se cruzó de brazos —Eso no significa que estemos de acuerdo para salir de esta habitación.
—Este… saben… somos seres sobrenaturales – la castaña del grupo se rasco levemente la barbilla – Son solo seres humanos, creo que podremos con ellos.
Repentinamente la puerta del salón del club de investigación de lo oculto se abrió de par en par, cosa que hizo que todas las chicas dentro del mismo gritaran del susto tras violenta acción, Kiba y Koneko entraron con dificultad mientras que la pequeña nekoshou cargaba a un abatido Gasper.
Todos ellos mostraban señales de lucha, sus uniformes maltratados a un grado que casi eran harapos, el joven rubio mostraba besos, chupetones y arañazos en varias partes de su cuerpo mientras que la albina tenía la boca cubierta de chocolate.
— ¡BUCHOU ES PEOR QUE EL AÑO PASADO! – el joven caballero jadeaba copiosamente —¡¿N-NO S-SE SUPONE QUE LO OLVIDARON?!
—A mí no me molesta para nada – Koneko comentaba en tono monocorde mientras depositaba al damphir en el sofá – Me encanta el chocolate
—Eso creí… de hecho Sona y yo nos aseguramos de borrarle la memoria a toda la escuela —La heredera de los Gremory mostraba consternación — ¿Cómo fue que se enteraron?
— ¿Enterarse de qué? – Ravel se animó a preguntar ante la preocupación de la demonio pelirroja – ¿Podrían explicarnos?
—Perdona tanto tu como Irina y Xenovia recién son alumnas de esta escuela – Akeno se aventuró a responder – Como sabes existen siete misterios en toda escuela en Japón – todas asintieron ante lo que dijo la pelinegra – Pues bien… a diferencia de las demás… en Kuoh tenemos el "Cerezo del amor eterno"
— ¿Cerezo del amor eterno? – Irina estaba intrigada por las palabras de la reina de Rias —.Pues me suena romántico
—Ni que lo digas – Rias rápidamente se emocionó con el tema – Una trágica historia de amor donde al final los amantes se reunieron en el más allá.
—Entiendo – Xenovia asintió con la cabeza — ¿Pero qué tiene que ver con nuestra situación?
—Simple… la leyenda dice que si una chica le entrega sus chocolates a la persona amada… esta caerá rendida a sus pies – la pelinegra levantó su dedo índice enfatizando su punto —.No obstante… el poder el árbol es real y es tan poderoso que puede ignorar el género de las personas.
—E-Es d-decir – Irina se alarmo un poco ante la implicación de lo último que dijo la reina de Rias — ¿N-No importa si son mujeres?
—No importa – Rias se estremeció un poco – durante mi primer año, hice la vista gorda ante la situación… vamos si el amor es puro quien soy yo para interponerme —Con estrellitas en los ojos continuo hablando —El problema fue… bueno…. Yo no bateo para ese lado.
Irina y las otras dos palidecieron ante la sutil referencia que hizo la joven pelirroja, pero un escalofrío recorrió su espalda; pero más que nada una idea se forjó en sus mentes
—Y bueno, sucedió algo similar —la pelirroja se acercó a la ventana mientras las antorchas continuaban iluminando su figura – Evitamos una terrible tragedia y pues bien… borramos la memoria de esa particularidad del aquel árbol
—Solo por curiosidad – Ravel jugueteo con sus dedos —¿Que árbol es el de la leyenda?
—Es el que está al fondo de la escuela – Kiba señaló un hermoso cerezo en flor – Pero solamente su poder hace efecto el Día de San Valentín… Eh ¿Qué les sucede? –el rubio miro con cierto temor a las jóvenes dentro de la habitación
El ambiente se puso tensó mientras que el rubio dio varios pasos hacia atrás, pronto Irina fue seguida de Ravel y Xenovia con la firme intención de irse de aquel lugar.
— ¡Esperen! – Rias intentó detener al grupo — ¿Qué pretenden hacer?
—Rias-san… la verdad… es – Irina tomó la perilla de la puerta antes de girarla — ¡QUIERO SER LA PROTAGONISTA DE MI PROPIO ROMANCE!
—No entiendo – la pelirroja se quedó de piedra ante las palabras de la autoproclamada ángel — ¡IRINA!
El trio salió disparado de la habitación dejando desconcertados a todos los presentes, Koneko fue la primera en advertir las intenciones del grupo que abandono el cuarto y con rapidez se abalanzó a la ventana más cercana para salir por la misma.
—¿Qué alguien me explique qué está ocurriendo? – Kiba mira incrédulo la acción de la pequeña torre.
—Ya veo… tal vez pretendan usar el poder del cerezo para quedarse con Issei-kun – Akeno se tomó la barbilla de manera pensativa – No es mal plan….
Reaccionando violentamente la pelinegra corrió hasta la puerta, no sin antes detenerse unos instantes.
—¡Rias! —La pelirroja estaba consternada ante las acciones de las demás a excepción de Asia — ¡SEREMOS AMIGAS… PERO TAMBIEN SOMOS RIVALES… NO QUIERO QUE PIERDAS!
Alzando su pulgar la joven sacerdotisa despareció dejando a confundida Rias tras de sí, quien rápidamente comprendió todo y también salió corriendo tras el grupo.
—Kiba-san – la inocente rubia se dirigió a su compañero — ¿Y ahora que vamos a hacer?
—No lo sé – el caballero del grupo se encamino hasta una grabadora que estaba en el cuarto – Pero una terrible batalla está por comenzar – el joven pulsó un botón y el tema de God Warrior vs Saint sonó por toda la habitación.
Asia entrecerró sus ojos mientras dio unos pasos debidamente asustada ante el comportamiento de su amigo.
—Bien, creo que no tengo otro remedio, debo buscar a Sona —Comentó con una mirada casi sombría y tono de voz algo nervioso.
Como una imagen vale más que mil palabras, los rostros de las jóvenes se mostraban algo de culpabilidad. Tsubasa le había contado la verdad a medias. Pero al parecer logro empeorar las cosas tanto que las miradas estaban centradas en la joven torre por el terrible error que cometió.
—Se-sensei —Nimura se había atrevido a preguntar — ¿Está seguro de esto?
— ¿Acaso esto te parece inseguro? — el maestro de literatura hablo de manera mecánica
La pequeña peón vio que la expresión de Ken era ida, como si sólo observara fijamente hacia un punto desconocido o algo parecido, en definitiva, era algo demasiado perturbador y escalofriante.
—N-no —Respondió la pequeña peón bastante intimidada.
El joven ghoul-demonio suspiro nuevamente para después arreglarse su traje, estaba listo para salir y enfrentar al inminente peligro que le esperaba afuera, cuando estaba a punto de abrir la puerta noto que alguien le sostenía del brazo.
—No intenten detenerme —Le dijo sin voltear la vista a quien sea que estuviera realizando dicha acción —.Debo encontrar a Sona como de lugar.
—No intento detenerte —Tsubaki respondía con voz neutra —.Necesitas apoyo… Saji acompaña a Kaneki-sensei.
La cara del portador de las cuatro piezas de Vritra se puso azul de la sorpresa, le iba a dar un infarto cuando menos, había tenido la desagradable sorpresa de lidiar con el grupo que tenía rodeado al consejo estudiantil.
—Me encantaría hacerlo vicepresidenta pero no puedo —Saji puso una mano detrás de su cabeza, el nerviosismo era palpable en su rostro —.Lo que pasa es que el día de hoy, van a operar a mi perro de la tiroides y debo estar presente.
Esa era una excusa que ni se la creía el mismo, pero Ken de alguna forma podía entender a su compañero de corte, como estaban las cosas era de suponerse que esas chicas le hicieron algo bastante traumático y no quería que la experiencia se repitiera nuevamente.
—Te lo agradezco pero lo mejor es que se queden aquí —Ken Les miraba a todos con una media sonrisa—. Procurare distraerlas lo suficiente para alejarlas de aquí.
Kaneki le pidió a Tsubaki su celular marcando al número que había llamado hace varios minutos, con una advertencia o ,más bien amenaza bastante específica, grande fue la sorpresa de todos en el consejo estudiantil cuando Ken le dijo a la que realizo la llamada que saldría sin oponerse siempre y cuando dejaran el suficiente espacio para que pudiera abrir la puerta sin problemas, no sabían porque había pedido algo tan simple como condición, pero conociéndolo era de suponerse que se le había ocurrido un plan, ocurriese lo que ocurriese todas juraron que no se burlarían del infortunio de su compañero.
Lentamente abrió la puerta increíblemente no se repitió la escena anterior donde varias jovencitas frenéticas intentaron sacarlo a la fuerza, la calma fue tanta que el propio ex investigador tragó saliva por el nerviosismo que empezó a sentir suspiro sonoramente antes de dar un paso fuera de la habitación.
Cuando la puerta se cerró, la expresión de todas no tenía precio, dirigiendo las miradas acusatorias a una anonada Yura.
—¿Se puede saber porque no le dijiste lo que la presidenta estaba haciendo? ¡Puede que salga más perjudicado de lo que ya está! —Exclamó la portadora de Alice Mirror casi molesta.
Sabía de antemano que durante estas últimas semanas Sona buscaba pasar la mayor parte del tiempo junto a Ken y para eso estaba más que decidía a hacer de todo tipo de cosas, lo cual traía como consecuencia que Ken fuera a parar a la sala de urgencias más cercana por un caso grave de envenenamiento.
—Bu-bueno si lo miras de esta forma, no le mentí —Dijo la peliazul tratando de justificarse —.So-solamente le dije la verdad a medias. Pero fue la verdad y nada más que la verdad ósea que no hice nada malo ¿cierto? ¿cierto?
— ¿Acaso no lo entiendes? ¡Ken-san no sabe que Sona-kaicho es bastante pésima cocinando! ¿Tienes idea de lo que puede pasar si Ken come uno solo de sus famosos chocolates? —Tsubaki estaba muy alarmada, al punto que comenzó a agitar a la primera torre por los hombros—. Se supone que debíamos evitar a toda costa que sucediera tal cosa.
—Cálmese un poco vicepresidenta, probablemente no pase nada. —Le dijo Momo retirando lentamente las manos de la joven Shinra, para que así dejara de sacudir a Yura—. Sona-Kaicho está del otro lado de la escuela, Ken-san por ahora está a salvo, si es que esas locas de remate no lo han atrapado aún. —La alfil desvió la mirada un poco preocupada —.Cuando Sona-kaicho lo encuentre ahora si estará en problemas.
Todas quedaron en blanco por la respuesta que Momo daba a la situación, no obstante tenían miedo de las represalias que el propio ghoul-demonio tendría sobre ellos, claro si no moría en manos de la comida de Sona.
—No estas ayudando en nada —Dijo Tsubaki con la cara azul. – Cuando Ken se entere… nos va a matar.
—Vamos tranquílense un poco, el lado bueno de todo esto es que a Ken-san no es al único que buscan. —La peli plateaba les animaba con una sonrisa —Probablemente se nos pueda ocurrir algo.
—Tienes toda la razón Momo-chan —Tomoe apoyaba a la alfil, sin embargo había una duda que no solo ella si no todos los presentes deseaban externar al mismo tiempo —pero ¿que se supone que debamos hacer ahora?
No obtuvo respuesta, de inmediato las chicas escucharon los forcejeos que hacia su sensei en un amago de quitarse a las jóvenes con hormonas alborotadas que buscaban amordazarlo para llevarlo a rastras hacia aquel cerezo encantado. Lo que las chicas y Ken ignoraban es que alguien más se había unido a la refriega, alguien cuyo seudónimo era conocido como Levi-tan.
Rossweisse estaba algo anonada veía el caos que estaba desatado en la escuela, pero por razones completamente diferentes. Si mi estimado lector si lo que tu mente piensa lo que piensa puede que estés en lo cierto, o no
— Esto es muy mal—Rossweisse miraba con melancolía como los chicos eran arrastrados en contra de su voluntad — ¿Porque yo no tengo a nadie que me persiga? —lentamente las lágrimas lastimeras comenzaron a bajar de sus parpados—S-se que soy fea, pero yo snif también quiero…
Sus cavilaciones mentales fueron interrumpidas cuando entro a la sala de maestros y en su casillero aparecía la foto de ella y Ken. Entonces recordó que ya no era un cero a la izquierda, si no que tenía a alguien especial, aunque fuese su amigo cercano, pero eso no le impedía fantasear tontamente con una escena cliché, incluso en sus ratos libres se metía a la página de que incluso se hizo una cuenta propia, para escribir una hipotética historia romántica (que en realidad esperaba que algún día pasara ) sobre dos enamorados que por cuestiones de la vida no podían hacer público su enamoramiento.
Entonces noto que el casillero de su amigo estaba abierto, cosa extraña, ya en estos 5 meses que llevaban conociéndose sabía que era muy, no, demasiado cuidadoso con respecto a sus cosas personales, movida por la curiosidad decidió echar un vistazo y noto que en su casillero había un libro, pero no cualquier libro, cuando lo tomo, pudo observar que en la portada estaban dos jóvenes peligrosamente cerca del otro como si estuvieran a punto de consumar el acto sexual, titubeando con algo de duda se dispuso a abrirlo para empezar a leer su contenido.
Echando un vistazo a su alrededor, asegurándose de que nadie estaba cerca, Rossweisse viajó hacia la primera página, cuando menos se lo esperaba no pudo detenerse. Después de leer varias páginas la peli plateada cerró el libro con la cara demasiado roja.
— ¿A ken-san le agrada este tipo de lecturas? —Se preguntó la mensajera del Vallhala mientras abría, de nuevamente para ver la imagen de la página número tres —.Y tiene i-imágenes ba-bastante gráficas —y otra vez cerro el libro de golpe.
Entonces la valquiria no pudo evitar que su imaginación se pusiera a trabajar. Comparando la situación de ella y el ex investigador con la pareja del libro.
El joven maestro la besó pasionalmente mientras cambiaba de posición, colocándose sobre ella. Ella notó el cambio de actitud de inmediato. Sus manos acariciaban su silueta de manera más ansiosa, sus besos eran más pasionales…la atmósfera se había transformado. Acercándola hacia uno de los pupitres quedaron recargados.
Una vez apoyada en el escritorio, su atención se dirigió a su delicado cuello, besándolo y mordisqueándolo, mientras una de sus manos acariciaba su abdomen por debajo de la blusa. Volvió a besar sus labios esta vez, con más paciencia. Quería que ella lo disfrutara. La ropa comenzaba a estorbar…Con delicadeza y con ayuda de ella, se deshizo de la blusa, arrojándola a un lugar del salón que, en ese momento, carecía de importancia, dejándola solo con su sostén. Se miraron por unos segundos, procesando lo que pronto pasaría. Y nuevamente fundieron sus labios en un profundo beso.
—Siempre he querido hacerlo en un salón de clases —Decía el mientras saboreaba cada parte de ella con posesión y lujuria. Ella sintió nuevamente su mano mientras descendía por su cuerpo. La chica gimió cuando sintió como su falda de vestir de descendía por sus piernas y la cual, ella terminó de quitarse, quedando solamente en topless.
─ …─gimió al sentir como sus dedos se concentraban en cierto "botón" diseñado específicamente para brindar placer. Todo se le estaba haciendo confuso; eran demasiadas sensaciones juntas que bloqueaban el funcionamiento normal de su mente. Algo pasaba en su interior, una sensación indescriptible y desconocida que amenazaba con salir, solo un poco más, pero…de repente su amante se detuvo. Ella dejó salir un chillido de frustración. ─ ¿Por qué te detienes…?
─Tengo una manera más efectiva de darte placer… Ross-chan…
— ¡¿PE-PE-PE-PERO QUE CLASE DE COSAS OBSENAS ESTAS PENSANDO?! —La valquiria se reprimía dando un grito sonoro —¡TONT!, ¡TONTA! ¡TONTA!. —Y pronto llego a una decisión drástica que había tomado.
—Vaya pero que buen aprecio te tienes – una voz interrumpió sus impuros pensamientos
El chillido que Rossweisse dejó escapar repentinamente hizo que el ángel de los sacrificios retrocediera unos pasos, confundido. La joven maestra se había incorporado cerrando de golpe el casillero de Kaneki, y el libro que llevaba que estaba sosteniendo se escapó de sus manos con un salto en el aire, cayendo a unos pasos de ella con sus páginas abiertas y arrugadas. La ex asistente de Odin respiraba con dificultad, su mano posada sobre su pecho a causa del susto y Azazel advirtió el intenso color rojizo de sus mejillas.
—A-azazel-sensei —tartamudeó, suspirando, recuperándose de su absurdo sobresalto—. Me asustaste...
—Supongo que lo que lees es entretenido. – la curiosidad se reflejó en los ojos del antiguo líder de la facción de los caídos
Lo dijo de manera casual, no porque realmente le interesara la lectura, o porque tuviera interés en conocer las cuestiones literarias, ya que eso se le hacía demasiado aburrido, pero ese libro en particular parecía ser el motivo de su aún más extraño comportamiento de lo usual y el gobernador general de Grigori no tenía nada mejor que hacer en aquel entonces. Cuando se agachó para tomar el libro, supo que algo estaba mal.
La valquiria se acercó a él rápidamente, intentando quitárselo de las manos. Pero el ángel caído era más hábil, esquivó su pobre intento de arrebatarle el libro y le dio la espalda, leyendo el título.
— ¿50 sombras más oscuras? —preguntó confundido, y avanzó hacia unas páginas más adelante. —Vaya no sabía que te gustaba este tipo de cosas —advirtió y comenzó a leerlo con curiosidad—. Oh, carajo, tiene imágenes... ¿acaso se puede abrir las piernas de esa manera? - una sonrisa adorno su rostro - Debería intentarlo con mi amante – la idea de intentarlo mas noche cruzó por su mente
Rossweisse quiso que la tierra se la tragara en ese mismo instante. ¿Por qué tenía que decirlo en voz alta?
— ¡N-No me gustan! —Exclamó en su defensa y muerta de la vergüenza —- Lo encontré en el casillero de Kaneki-sensei.
— ¡¿Kaneki?! —Dijo aún más incrédulo —.Vaya, esto es material que podría usar como chantaje —comento con gracia al saber uno de los puntos débiles del inmutable ex investigador —Quien diría que es un pervertido de closet. Desearía ver el rostro de su ama cuando se entere de la clase de sirviente que tiene.
—Kaneki-sensei no es ningún pervertido —Exclamo molesta por esa absurda comparación —.Estoy segura de que todo esto tiene una buena explicación.
Al ver la expresión de la valquiria, el ex gobernador general de grigori estuvo a punto de reír a carcajadas, la situación era demasiado divertida y sumándole todavía a la locura que ocurría allá fuera, tenía mucho con que entretenerse, pero por más extraño que parece, las chicas no tenían interés en perseguirle.
—Bueno, francamente me da igual —contesto cruzándose de brazos —.por cierto deberías echarle una mano, pues se ve que tiene dificultades.
— ¿Dificultades? —Pregunto confundida — ¿A qué se refiere con eso?
—Averígualo por ti misma —le respondió sonriente mientras se acercaba a uno de los ventanales y efectivamente Rossweisse contemplo como su querido amigo era perseguido por una horda de jóvenes embravecidas.
—¡Oh no! —Susurro la mensajera del Valhalla bastante preocupada—. Debo salvarlo, espérame Ken-san ¡YO TE SALVARE!
Azazel observo con una amplia sonrisa como la valquiria salía de manera desesperada para salvar a la torre de Sona sitri, debía darle su debido reconocimiento porque al parecer había logrado burlar a las jóvenes que tenían rodeado el salón del consejo estudiantil minutos atrás.
Sona corría tan rápido como sus piernas le daban, se mordía el labio en señal de frustración ante la espiral de eventos que desencadenaron en el apocalipsis en el que su adorada y bien disciplinada escuela estaba metida; la única culpable era sin duda su hermana mayor, como fue posible de que se enterase de la existencia del "Cerezo del amor eterno", pero lo peor no fue el hecho de robarse el archivo del informe sobre la magia del mismo, sino que lo dijo por los altavoces de la escuela.
—¡Onee-sama! – Sona doblaba la esquina olvidando todo decoro - ¿Cómo pudiste hacer semejante locura?
Hace unos momentos estaba tranquilamente sentada en su querido escritorio mientras revisaba unos papeles importantes en su salón de clases , sonreía un poco mientras daba discretas miradas a la bolsa de papel que tenía frente a ella, la cual emanaba una peligrosa energía oscura que no pasó inadvertida al resto de sus compañeras, los cuales mostraron intranquilidad sobre su contenido.
Los infames chocolates caseros que ella misma preparó…
Fue cuando repentinamente a su celular llegó un mensaje instantáneo con una aun enlace a una página en internet, la cual describía la leyenda del "cerezo del amor eterno", el color en el rostro de la presidenta del consejo estudiantil desapareció de repente e ignorando las miradas incrédulas de todos los presentes decidió salir en busca de la única culpable posible de todo este caos… su propia hermana mayor.
Llevaba tiempo corriendo por los pasillos, olvidando por completo las propias reglas que ella misma se encargaba de hacer cumplir pero la situación lo ameritaba; todas las alumnas de Kuoh recibieron la misma información que ella y ahora eran bestias hambrientas de amor y otras clases de necesidades; por eso buscaban a sus presas con ahínco.
De hecho la propia princesa de hielo era un objetivo… pero hizo hasta lo imposible por pasar inadvertida que cierto "soldado legendario" que admiraba estaría orgulloso de ella. P
El piso se cimbró por completo, tanto que la propia demonio heredera de la casa Sitri sintió como trastabilló un poco pero mantuvo el equilibrio, debía de llegar con su gente y preparar el plan de contingencia pero la situación ya estaba escalando en el daño. Un nuevo temblor sacudió la escuela, eso la alarmó bastante mordiéndose el labio decidió que lo mejor era ver la causa de los temblores.
Sus ojos casi salen de sus cuencas al ver algo innecesariamente épico, no podía negar que la estampa que estaba desarrollándose frente a ella era digno de una película hollywoodesca de muy alto presupuesto.
—¡¿QUE CARAJOS ESTAS HACIENDO?! – la siempre calmada pelinegra estaba realmente furiosa —¡RIAS GREMORY ESTA VEZ TE HAS PASADO DE CABRONA!
—S-Sona —el rostro de la heredera de los Gremory estaba tornándose azul del miedo —¿E-Estas molesta?
—Molesta… ¿ yo?… ¡ESTOY REPUTISIMAMENTE ENCABRONADA! —los ojos amatista de Sona brillaron amenazadoramente —¡¿Cómo se te ocurre pelear dentro de los terrenos de la escuela
Rias miro a su alrededor mientras vislumbraba lo que su amiga de la infancia se refería, Irina y Xenovia estaba apoyadas sobre sus respectivas espadas sagradas; el filo de ambas estaba bastante dañado que casi se romperían ante cualquier leve movimiento para simplemente caer al suelo completamente noqueadas, Koneko estaba dentro de un enorme cráter haciendo la pose "del Yamcha caído" mientras que Ravel flotaba en la piscina sin dar señales de vida.
Fue cuando advirtió que la situación se había salido de control, se detuvo unos instantes para mirar fijamente a Akeno quien también palidecía al ver como sus deseos personales comprometieron la integridad física de todas ellas.
—Rias… creo que nos pasamos un poco — la reina de la corte comentaba quedamente
—Yo opino igual – la heredera de los Gremory sonrio con calma – Es que la idea era bastante tentadora
—Amigas – la caído imito el gesto de su líder
—Claro – la pelirroja abrazó con fuerza a la caído
—Aun así… Sona no nos va a perdonar… ¿Verdad? – Akeno dijo al oído de Rias
—Para nada… estamos jodidas – respondio la futura esposa del Sekiryuutei
Sona alzaba las manos entrelazadas imitando la pose de cierto caballero de la constelación del cisne solamente para lanzar un poderoso hechizo de hielo.
—Espero que con esto se enfríen sus cabezas —La frialdad en las palabras de la presidenta del consejo era innegable —¡PAR DE IDIOTAS!
Y fue así como una estatua de hielo de dos de las grandes onee-sama apareció un catorce de febrero, claro que ese evento sería olvidado por todos terminando convirtiéndose en una leyenda urbana.
—Bien, ya me calmé un poco —La pelinegra suspiró aliviada mientras dirigió su mirada a la escuela —.Me falta encontrar a Onee-chan
La estoicidad de la joven presidenta estaba siendo puesta a prueba con todo los terribles sucesos que estaban pasando en la academia de Kuoh, pero eso último fue la gota que derramó el vaso en la cordura de Sona.
—¡ESPERA QUERIDO KEN-CHAN! —La melodiosa voz de Serafall se escuchó por toda el patio —¡TEN TU CHOCOLATE!
Rio espasmódicamente mientras miraba como su calmada y siempre profesional torre corría desesperado mientras era perseguido por una versión de él mismo en chocolate, imitando al "David de Miguel Ángel" bajo los hombros derrotada mientras se dejó caer al suelo, aceptando el hecho que este día se había ido al carajo.
Ken se encontraba desorientado lo único que había logrado recordar es que había escapado de la reciente chica que se había unido a la celebración escolar (más bien cacería en realidad) y que era fervientemente amante de las chicas mágicas. Ahora mismo se encontraba esposado en una de las camillas de la enfermería, cosa curiosa porque si sus cálculos no le fallaban había logrado escapar cuando vio el descomunal chocolate retratando su persona vestido con una toga romana que quizás eso quizás podría calificar como algo bizarro.
Hasta ahí todo bien, hasta ahí todo en orden, pero entonces, ¿Cómo había logrado ser atrapado?
—Buenas los tengas, my lovely Darling —Los sentidos de Ken se agudizaron y para su horror contemplo a serafall quien vestía con un sexy cosplay de doctora — ¿Pero qué te trae a mi humilde despacho? —Serafall habia endulzado su voz de manera bastante empalagosa para el gusto de Ken — ¿Será que necesites ayuda? ¿Tienes fiebre?, ¿te duele algo o quieres que te de una inyección para curar tu malestar?, aunque también puedes abrir la boca y decir ah—
Intencionalmente la desgraciada maou había hecho el famosísimo cruce de piernas de cierta película ochentera que muchos han de conocer dejando a la vista una gloriosa perdición.
El estoico ex investigador no pudo evitar sentir vergüenza ajena, no solo por haber contemplado sus panties (que también tenían grabados chicas mágicas), si no la música de fondo que empezaba a sonar en toda la habitación. Aunque no quisiera admitirlo también tenía un poco de miedo, aquella parte escondida recónditamente en su humanidad tenía ese sentimiento, y quien no sentiría miedo si estuviera en el lugar de Ken, pues escuchar la suave voz de "Stevie Wonder, interpretando "I Just Called To Say I Love You" mientras estas esposado en los barrotes de la camilla y en frente tuyo tienes a una loli psicótica sonriendo depredadoramente era una situación bastante escalofriante.
—¿Pero qué demonios tiene en la cabeza? —Fueron los pensamientos que invadieron la mente del ex investigador mientras observaba detenidamente las acciones de su captora — ¡¿QUE PLANEA HACERME?! —Fue lo único que pudo pensar el ex investigador, simplemente hoy era un buen día para que todas las chicas del colegio dieran rienda suelta a sus bajos instintos y morbosidades —.Te exijo que me dejes salir en este instante.
—Kya Ken-chan me regaño —La maou fingía dolor —. Y yo que me esforcé para preparar enorme chocolate snif snif y tu lo rechazaste como si nada ¡Ah! mi pobre corazoncito.
El maestro de literatura no tenía palabras para expresar el sentimiento de estupidez que le generaba el ver una actuación melodramática barata como la que le brindaba la que se supone que es uno de los grandes Satanes del inframundo, pero simplemente no entendía porque ese comportamiento en ella empeoro hasta llegar a niveles completamente nuevos, y no solo el de ella si no de las demás jóvenes en el colegio.
Fue entonces cuando la oscuridad apareció a su alrededor, y frente a él estaba eso… Ken parpadeó un par de veces mientras contemplaba el extraño lugar donde se encontraba en esos precisos instantes, donde todo lo que había era nada, salvo el objeto frente a él.
—A ver… hace unos momentos estaba en la enfermería de la escuela, esposado a la cama y a punto de ser violado por Serafall —El maestro de literatura enumero su situación con sus dedos —.Y ahora solo esta una puerta frente a mí – suspirando sonoramente negó con la cabeza — ¿Será que se me está pegando la locura de la hermana mayor de mi ama?
Admiro la puerta con suma curiosidad le dio la vuelta para confirmar que exactamente era eso, una puerta en medio de la nada y que no había nada detrás de ella.
—Bien… esto de por sí ya me es extraño —Ken pensó en voz alta —. Ahora solo falta que habrá esta "cosa" y me llevé a un lugar completamente nuevo.
Tomó la perilla, girándola con cuidado se escuchó que botó el seguro haciéndole saber que tenía libre acceso a donde fuese estar detrás de ella, abrió con algo de miedo más que nada precaución y lo pronto sintió que querría golpear su frente contra el piso. Sus ojos no daba crédito a la imagen que tenía frente a él, era una habitación sencilla de un departamento japonés de hecho era una copia exacta de su propio departamento, pero lo que le causo esa reacción no era la cuadro en sí…. Sino la persona casualmente sentada en un caliente kotatsu en medio de la sala.
Eto Yoshimura estaba tranquilamente disfrutando del calor del implemento tradicional japonés, su cabello estaba completamente revuelto, los mechones castaños saltaban por todas partes, en sus ojos estaba unos coquetos lentes rosas y vestía un chándal de color verde. La reina de un ojo se quedó de piedra al ver al segador negro de pie al filo de su hogar dentro de la mente de Ken Kaneki, tanto que se ruborizo de tal manera que grito tan fuerte.
— ¡KYAAAAAAAAAAA! — La pequeña ghoul aventó con fuerza la taza de té que tenía frente a ella —¡¿Q-Que estás haciendo aquí?!
Ken simplemente esquivo la taza y pasó esta de largo; sus reflejos eran buenos a pesar de lo desconcertante de su situación.
—La verdad… No sé – el pelinegro contestó monótonamente —.Tal vez… me morí de la impresión, aunque yo me pregunto lo mismo… ¿Qué haces tú aquí?
Eto se quedó en silencio ante la pregunta, mientras que sus ojos se llenaron de lágrimas y comenzó a sollozar quedamente.
—E-Estoy desempleada – la mitad ghoul se tendió al suelo patéticamente — ¡Y es culpa de tu novia!
— ¿Novia? No se dé qué hablas —La torre de Sona pregunto bastante confundido —.Y no entiendo que tiene eso que ver con el hecho de que estés desempleada.
—No te hagas el desentendido, sabes de quien hablo—La pequeña mujer se levantó del suelo de improviso ignorando el rubor de Kaneki — Yo la gran Eto Yoshimura… La imagen mental de tu culpa, la que se encargaría de torturarte por el resto de tus días…y-ya no es requerida y por eso…p-por eso me despidieron… Mmgg… ¡Buaaah! —Había indicios de que la susodicha armaría un berrinche infantil — ¡TODO ES CULPA DE ESA PELIPLATEADA LLORONA Y ENTROMETIDA! ¡Buaaah! ¡Buaaah!
Y así fue como sucedió. Como niña a la que le quitaron su juguete favorito se tiró al suelo para patalear mientras que Ken sentía como le temblaba el parpado derecho, no obstante lo único que pudo hacer fue suspirar cansadamente para esperar que se le pasase el berrinche. No supo cuánto tiempo fue pero vio que Eto se levantó del suelo, se secó las lágrimas y tomo lugar frente al verdadero dueño de su hogar.
— ¿Terminaste? —Preguntaba el joven demonio-ghoul con duda recibiendo un pequeño asentimiento como respuesta — bien… creo que debo decir lo siento.
—No es tu culpa – Eto comento suavemente —.Sabíamos que esto iba a pasar en algún momento, hasta acá puedo ver tu sonrisa de estúpido cuando estas con ella —Ken frunció el ceño por el insulto proferido —Como sea ya mandé una solicitud a la agencia de desempleo y espero la respuesta.
—Entiendo… esto me parece muy extraño —Ken se cruzó de brazos — ¿Realmente no estaré soñando?
—De hecho te bloqueaste ante lo que estaba a punto de pasarte – la hija del viejo Yoshimura respondía amable a la duda de Ken —Y este es tu lugar feliz… claro yo lo ocupo cuando no estas con ella… en tus fantasías.
—U-Un m-momento —Es maestro de literatura interrumpió a la "inquilina" — ¿T-Tu q-que sabes de e-eso?
—No mucho… Sr. Black —la sonrisa pícara que le dedico la pequeña ghoul no era nada tranquilizadora — Quién iba a imaginar que leerías la saga completa de cincuentas Sombras…
El sonido de alguien tocando la puerta interrumpió sus pensamientos y un suave adelante por parte de su captora fue el incentivo que necesito para ver quienes también tuvieron que ver el que estuviera esposado en esa camilla.
—Hemos cumplido su orden Ojou-sama —Se escucharon pasos entrando a la sala de enfermeros, los ojos de ken se posaron incrédulos en los 2 miembros restantes del trio pervertido —.Traemos su ofrenda como usted la pidió.
—Han obrado bien mis jóvenes aprendices —Serafall se mostraba complacida —Serán recompensados debidamente.
—Un momento —Ken interrumpió la interacción absurda de los presentes — ¿USTEDES TIENEN QUE VER EN ESTO? —El prisionero de seraf… quiero decir, el maestro de literatura gritaba a los cuatro vientos mientras ambos jóvenes sonreían maliciosamente — ¡CONTESTENME!
—Y para que le decimos que no, Kaneki sensei —Matsuda contestaba mientras subía de volumen al equipo de reproducción para que la música sonara más fuerte, haciendo que esa cacofonía del infierno fuese una tortura para los oídos de Ken—. Por su culpa nuestra vida escolar es más miserable que nunca.
—Digamos que fue más por venganza que por buscar una recompensa —Ahora fue el turno de Motohama de hablar —aunque un premio tampoco nos vendría nada mal.
Ahora lo recordó perfectamente. Y ese par de zoquetes fueron los que se encargaron de dejarlo inconsciente, pues recordó que la prisa y las ansias de alejarse de la hermana mayor de su ama le nublaron el juicio y cayó en una trampa tanto infantil como estúpida, pues el par de idiotas que tenía en frente se les ocurrió la magnífica idea de poner una cascara de plátano para que el maestro de literatura resbalara de las escaleras en medio de su huida. Se sintió como un idiota, porque ignoro todo lo que le habían enseñado en la CCG y sus amigos de Anteiku y callo redondito en una trampa creada por dos adolescentes hormonales de 17 años.
—Ustedes dos son unos hijos de… —No termino su frase o en este caso su insulto ya que Serafall había introducido una paleta médica para verificar sus amígdalas o eso era lo que aparentaba aunque la Maou no supiera ni mierda de revisiones y procedimientos médicos.
Serafall retiro la paleta de la boca de Ken tan bruscamente que casi le arranca los dientes en el proceso, para molestia de su paciente.
— ¿¡PORQUE HICISTE ESO!? —Se quejó el afectado mientras se sujetaba la mandíbula superior.
—Elemental mi querido Ken-chan. Para agregarlo a mi colección —de la nada la sonriente maou saco un tubo de ensayo y posteriormente procedió a vaciar el líquido salival de la paleta médica, y después guardarlo en una gran enciclopedia titulada recuerditos de mi querido Ken-chan — ¡Por fin todas las piezas han sido reunidas! — Serafall exclamaba alegremente mientras contemplaba la dichosa enciclopedia — ¿Ara? ¿Quieres verla?
Nuevamente el rostro de Ken se contorsionó a uno de repulsión, pues juro ver algunos de sus mechones de cabello en dicha enciclopedia y ahora que lo recordaba también había notado que varias de su ropa sucia había desaparecido misteriosamente, ¿será posible que serafall tendría algo que ver en eso?, lo más probable era que sí, pero prefería vivir engañado a pensar en la cruda realidad.
—Bueno Ojou-sama, nos retiramos— Dijo Matsuda mientras salía del cuarto de enfermería acompañado por su otro cómplice —.Que disfrute de su premio
—Oh si muchas gracias Matsu-chan —La sonrisa de Serafall solo creció más—. Asegúrense de que nadie venga a molestarnos ¿okey?
—A la orden —Motohama dio un saludo militar antes der salir del cuarto.
—Bien ahora que estamos solos podemos pasaremos un rato muuuuuyyy agradable —Ken estaba a punto de gritar de horror a los cuatro vientos, pues pensaba que este día iba a perder algo más que su dignidad, o eso pensaba pero al ver como la Maou Leviatán revisaba una lista le hizo replantearse su idea.
—No sabes que hacer ahora ¿verdad? —Ken preguntaba con pena mientras Serafall seguía en lo suyo. Revisando su maldita lista por nueva cuenta ignorando la pregunta que le acababan de hacer. —Haber vamos a ver… secuestrarlo ya —Serafall tachaba una de las fases de su elaborada lista para conquistar a su hombre —veamos ¿Que sigue ahora? —La sorpresa en el rostro de Serafall no se hizo esperar —Oh ya veo —Con una sonrisa Serafall guardaba su lista para después aclararse la garganta.
—Escucha esto mi querido Ken-chan, relájate y disfruta del ocaso —la excéntrica Maou se acercó peligrosamente hasta quedar frente a, él y lo empujo para que quedara recostado en la camilla —. Escribí esto para ti.
De los placeres sin pagar
El más dulce es acosar.
Pero tengo mucha competencia
Que parece un juego de azar
Esposándote a mí lecho
Ellas no te encontraran
Porque eres solo mío
Y nadie más te va a violar
Silencio absoluto, ni siquiera los grillos cantores emitían sonido alguno. ¿Pero qué mierda era lo que acababa de escuchar? ¿Eso era poesía o un plagio de un chiste barato de Jorge Falcón? Lo más ridículo de todo esto, fue que en ese momento mucho confeti salió por quién sabe dónde, lo cual significaba una cosa, que tal idiotez la había practicado hasta la perfección, al punto de hacerla coordinada y precisa, que todo encajara como si se tratase de un mal chiste. Y Serafall estaba expectante, pero su prisionero no hacía nada, no se movía, no hablaba, nada. El ex investigador estaba en blanco y tenía espesas gotas de sudor corriendo por su nuca impresionado por reverenda estupidez. Lo peor de todo es que la maldita canción se había repetido nuevamente y de nuevo empezaba a reproducirse.
— ¡Estuvo perfecto! ¡MUÉRETE DE LA ENVIDIA ROSSWEISSE! —Serafall se mostraba complacida mientras se tocaba el pecho con orgullo pues esperaba un halago, unos aplausos, una palmada en la cabeza y otras cosas más indecorosas. No obstante, pensaba que la respuesta que obtuvo de su "acompañante" fue mucho mejor. — ¡Mira nada mas como lo deje sin habla!
—¿Q-que fu-fue eso…? —Balbuceó en shock, ya que efectivamente le dejo sin habla, pero por razones completamente opuestas a las que creía la hermana de Sona. — ¿Alguna clase de historia de terror?
Serafall rio melodiosamente ante el evidente sarcasmo que profería su ¿amante?
—Fue una pequeña muestra de mi creatividad literaria—Ese día, Ken Kaneki fue testigo de un increíble hecho: aquella composición literaria conocida como poesía, murió por completo durante unos segundos. —.Salió conforme a lo esperado, ya me vi "ah Sera-chan" "oh Ken-chan" y después nos escapamos a tu departamento para tener sexo desenfrenado hasta morir. —La chica hablaba con una radiante sonrisa y con mucho entusiasmo —Eso es lo que me gustaría que pase ahora mismo.
Nuevamente hubo silencio y fue ahí entonces donde la paciencia del ex investigador llego a su límite.
— ¡¿QUEEEEEEEEEEEEEEEE?! — Serafall quedo como estatua. Quedó petrificada en su sitio, sin más. — ¡¿HICISTE TODO ESO POR SEMEJANTE ESTUPIDEZ?!
— ¡No! —Chillaba —, ¡No es una estupidez! —La excéntrica maou se mostraba indignadísima por las palabras de su objetivo a conquistar —. Es amor de verdad.
— ¿Tu que sabes del amor de verdad? —Cuestiono rojo de la ira —. Serafall Leviathan.
—Lo suficiente —Se defendía la hermana de Sona, con un desplante de preocupación —Tu lo único que haces es apartar a los demás.
Fue entonces que Ken se dio cuenta de que algo andaba mal al igual que su captora
—Oye ¿no crees que hay algo raro aquí? —Serafall de la nada sacaba un libreto azul con copos de nieve —Creo que uno de los dos autores está metiendo diálogos de una película de disney a este libreto.
—Ahora que lo dices es cierto, la conversación me suena —Ken respondía tocándose la barbilla, hasta que negó con la cabeza rápidamente — ¡P-pero e-ese no es el punto!
— ¿Y cuál es entonces Darling? —Pregunto con una sonrisa radiante. Ken se sintió como mierda a este paso no iba a llegar a ningún lado.
Frunció los labios, se inclinó hacia delante y su cuerpo comenzó a sacudirse en medio de espasmódicos movimientos, solo para después tumbarse de lleno en la camilla, rendido, incapaz de soportar tanta estupidez en un solo día. No había forma de razonar con ella y menos en el estado en que se encontraba así que la única solución que se le ocurrió era escapar de ese cuarto.
—Es todo lo que mi paciencia puede soportar —Ken comenzó a jalonear las esposas usando su fuerza bruta para hacer que las cadenas cedieran—. ¡Me largo de aquí!
A pesar de que la camilla comenzaba a moverse de manera violenta y las cadenas de las esposas estaban cediendo producto de la fuerza desmesurada de la torre de su hermana esta no dejaba de sonreír como una niña enferma de la mente.
La maou leviatán observó cómo Ken conseguía su libertad poco a poco con una mueca solazada— ¿De verdad crees que te dejare escapar fácil mente Honey?
—He estado conviviendo con usted por estos últimos meses —Ken hablaba mientras que una esposa se había roto completamente y estaba forcejeando parta romper la otra que le mantenía cautivo —.Y créame que se de lo que hablo cuando digo que usted perdió totalmente el juicio.
Leviatán alzó el rostro para observar al joven maestro de literatura fijamente. Al ex investigador le bastó eso para darse cuenta de sus intenciones.
—Ah no, eso sí que no, he puesto toda mi sangre sudor y lágrimas en esto y no voy a permitir que lo arruines, esta noche va a cenar pancho y ni tu ni nadie va a evitarlo —Serafall saco su vara de chica mágica para después hacer un llamado de emergencia— ¡GUARDIAS!
Como por arte de magia los dos miembros del trio pervertido quienes custodiaban la puerta de la enfermería hicieron acto de presencia.
—¡ORDENE MI AMA! —Clamaron los dos jóvenes realizando un saludo militar
—¡No deje que se escape! —Señalo a ken quien se había librado de las esposas y había abierto una de las ventanas para lanzarse al vacío como si estuviera saltado en bungie —.Atrápenlo y tráiganlo ante mí.
Al ver como aquellos chicos se acercaban, este salto sin pensarlo dos veces. El trio observaba anonado como el maestro prácticamente prefirió suicidarse que tener que seguir soportando esa tortura, o al menos eso era lo que pensaban los dos, pues serafall se mantenía impasible como si no hubiese pasado nada.
—¿Que están esperando? — Ordeno impaciente la dueña del título de Leviatán—.Sera-chan quiere de vuelta a su hombre.
Los dos no lo podían creer, en estos momentos en lugar de ver una escena de pánico y alarma por parte de la una miembro femenino de la habitación, simplemente la reacción de ella fue diferente, incapaces de creerlo. Se asomaron por la ventana para ver si el maestro seguía vivo y para su sorpresa no había nadie, pues como le habría hecho para sobrevivir ¿acaso era Neo, Spiderman o qué?
Sin hacer preguntas, ambos chicos emprendieron el viaje para localizar al maestro. Mientras tanto Ken huía hacia los jardines del club de ocultismo pensando que cuando este día de locos terminara, ambos jóvenes recibirían un castigo tan terrible, que la fama del segador negro de la CCG haría acto de presencia en la escuela de Kuoh.
—Supongo que no ibas a dejármelo fácil eh —Serafall meditaba su situación mientras se tocaba la barbilla —.Bien, no quería hacerlo pero no me dejas otra opción, tendré que unirme a la diversión yo también —.Entonces la excéntrica hermana de Sona para de golpe la canción de Steve Wonder para después insertar una memoria Sd al equipo de reproducción —.Esto amerita un buen ost, espérame Ken-chan, será-chan te traerá de vuelta.
Y la grabadora comenzó a reproducir "Ground Zero de Date A Live" mientras que la Maou abandonaba la sala médica para encontrar a su presa.
Después de deambular sin rumbo aparente durante un buen rato, Kaneki regreso con la cola entre las patas, corrió y busco a su ama por todas partes (y de paso un lugar seguro para refugiarse) pero por desgracia no lo encontró, recorrió casi todo el plantel hasta llegar al salón en donde se suponía que debía estar su ama pero lo único que encontró fueron más y más infortunados jóvenes llevándolos a rastras quienes y algunos pobres desgraciados llevaban ropa interior. También pudo a ver a Issei Hyodo acompañado de Asia Argento quienes también deambulaban por los pasillos de la escuela tomados de la mano, con una mirada de alarma y precaución pero poco le tomo importancia, aunque no entendía por qué Issei huía si el mismo era consciente de que era un paria según los comentarios de las alumnas de la escuela.
También vio a Rias y Akeno a las afueras del club de ocultismo, quiso acercarse pero cuando lo hizo vio algo muy poco usual y es que efectivamente eran ellas, pero el inconveniente radicaba en que estaban convertidas en estatuas de hielo, entonces supo que su ama tuvo que ver en eso, cuando vio el escenario a medio destruir no quiso indagar lo que había sucedido, ya que eso aumentaría el dolor de cabeza por el que pasaba en estos momentos.
Caminando rápidamente y mirando a su alrededor sintió que chocaba con alguien, debido al golpe la visión se le nuvlo un poco pero cuando escucho el quejido de la chica o en este caso mujer en cuestión supo de quien se trataba.
—¡Ross- chan! —Dijo alarmado mientras ayudaba a su compañera y amiga a ponerse de pie —discúlpame por favor, no te había visto.
—No te preocupes —Le respondió llevándose una mano a la frente y sacudiendo su cabeza, una vez que recuperó la compostura —Azazel-sensei dijo que corrías un gran peligro así que decidí buscarte —Observando las prendas del infortunado maestro fue que se dio cuenta de que tuvo una mañana de mierda —lo bueno es que pude encontrarte a tiempo.
—Lo sé, esto realmente se ha convertido en una locura —Ken soltó un suspiro por que al menos pudo encontrar a una mujer cuerda en la escuela No te imaginas por lo que he pasado Sonriendo maliciosamente continuo —.Lo único que me consuela es que para el día de mañana tendré tantas alumnas castigados que prácticamente mi trabajo estará resuelto durante esta semana.
Lo único que pudo hacer la servidora del Valhalla fue reír de manera nerviosa, pues aquella sonrisa malévola indicaba muchos problemas para las víctimas que osaron hacer algo en contra de él. Sin embargo nuevamente el peligro volvía a asechar, el sentido del oído super desarrollado de ambos les permitió darse cuenta de que no era seguro seguir a la intemperie en un pasillo de alumnos de segundo grado.
—Debemos ocultarnos Ken-san —Le tomo la mano de manera un poco posesiva, no sabía porque, pero enterarse de cómo las chicas presentes trataron así a su amigo le provoco un repelús desagradable—. Tengo el lugar perfecto donde no podrán encontrarnos.
Instantáneamente entraron a una habitación extraña, ahora que lo veía mejor se parecía al cuarto de tuberías de agua de la escuela, Ken entonces reconocía lo inteligente que era su amiga al encontrar un sitio como este.
—Hay un cuarto contiguo —Le indico la valquiria —.aquí no van a encontrarnos - Cuando ambos entraron, la habitación era de lo más acogedora y espaciada, sin mencionar también que, había una cama muy grande.
— ¿Cómo supiste de este cuarto Ross-chan? —Pregunto bastante intrigado— ¿Acaso también trabajas como intendente de mantenimiento?
—Muy gracioso Ken-san —Contrastó la peli plateada con un tic en su ojo, debido al comentario un tanto fuera de lugar —Veras… me entere de este lugar de una manera que digamos es un poco desagradable…
Y así el pequeño relato de la ex asistente de Odín comenzó. Resulta que antes de que este nuevo director tomara posesión de la escuela, su predecesor tenia amoríos con una maestra, pero su mujer al saber de sus múltiples infidelidades contrato a una detective que le pisaba siempre los talones, así que se le había ocurrido una idea, con los presupuestos escolares decidió construir este cuarto para verse a solas con su amante; así no habría sospechas de su infidelidad y podría pasar momentos ardientes cada vez que hubiera una hora de descanso entre clases.
Lo irónico de esto es que su treta fue descubierta en un día de san Valentín, lo cual ocasiono su despido y que su esposa lo hiciera pagar la pensión permanente de sus 10 hijos en compensación al daño emocional sufrido. Sin embargo ese secreto no había salido a la luz, ya que pocas personas lo saben.
—Entonces este cuarto lo usaban… —Ken dijo algo perturbado mientras mostraba un tic nervioso —¿Para hacer aquello?
—¡S-si! —respondió muerta de la pena, por estar a solas con Ken—. Es por eso que no quería decírtelo.
Ignorando la cama del tamaño King size lo único que pudo hacer fue meditar un poco sentándose en piso en posición de flor de loto. Los minutos pasaban y Ken no decía palabra alguna, Rossweisse no lo culpaba, pues notaba que el maestro había pasado por mucho, pero a pesar de eso, el silencio no era incomodo, si no que era algo agradable.
—No pensé que un poco de silencio me haría tan feliz —Le dijo de forma tranquila, saliendo de su estado de mini meditación —.Ahora que estamos aquí solos ¿Qué deberíamos hacer ahora?
— ¿Q-que d-deberíamos ha-hacer? —Rossweisse se puso más blanca que un papel.
No había pensado en ello, después de todo ellos dos se encontraban solos. Su imaginación rápidamente se puso a trabajar.
(Cinema mental de Rossweisse)
Ken se acostó en la cama y vio con emoción como Rossweisse imitaba la acción poniéndose sobre él. Se miraron intensamente por algunos segundos, hasta que ella se acercó para besarlo. El beso se tornó pasional en cuestión de segundos mientras ambos se concentraban en saborear la boca del otro. Sus manos comenzaron a acariciar el aun cubierto pecho de Ken. Decidida a sentirlo directamente, arranco de forma agresiva su camisa; Con la prenda fuera del camino, ella se deleitó acariciando el bien formado pecho de él. Los labios de la peli plateada pasaron a besar su cuello con pasión, dejando algunas marcas en él.
─ ¿No… te gusto? —Pregunto algo desanimada al ver la enigmática expresión en la torre de Sona.
El la miró sorprendida. ¿Cómo podía preguntarle eso? No estaba desnuda y ya lo tenía excitado.
─No tienes idea de la estimulación que estas causando en mi cuerpo, especialmente, en una parte muy específica de mi anatomía. ─Se sonrojó a más no poder ante esa declaración, apartando la vista hacia un lado, tratando de tranquilizarse, acción que enterneció a Ken infinitamente. Ella fue la que inició todo; no debería sentir vergüenza de nada. ─Oye…─susurró mientras pasaba sus dedos por sus labios. ─Eres muy hermosa…te deseo tanto…─y esas simples palabras, sirvieron para tranquilizarla— ¿Estas lista para que lo haga? ─Le preguntó mientras comenzaba a desabrochar los botones de su blusa.
— ¡HAZLO! ¡HAZLO! ¡HAZLO! —Gritaba la valquiria de repente a los cuatro vientos.
Kaneki estaba muy asustado. Retrocedió unos pasos mientras gruesas gotas de sudor recorrían su cuello y se le caía la quijada. ¿Pero que le había pasado?, hace unos minutos su amiga se encontraba de lo más normal del mundo y ahora de repente gritaba como una histérica. ¿Acaso también se le habrá pegado la locura?
— ¿Qué es lo que quieres que haga? — Preguntaba con ese semblante a su compañera quien no daba signos de volver a la realidad — ¿Te encuentras bien? ¡Tus mejillas están ardiendo!
La torre de Rías no le respondía. Se hallaba perdida entre sus fantasías cuyo libro que yacía en su casillero tenía mucho que ver. Entonces pensó que lo más prudente era salir de ahí y continuar su búsqueda, pues la valquiria seguía ida mientras reía muy tontamente por lapsos cortos de tiempo. Caminando en retroceso y muy quedamente se dispuso a salir a enfrentarse de nueva cuenta al peligro que yacía en la escuela.
Pronto una bolsa cubrió su cabeza, haciendo que su mundo se volviera negro por completo, instintivamente quiso forcejear pero desecho la idea con el temor de lastimar a una despistada alumna, así que optó por seguirle la corriente y ser guiado hasta donde debían de llegar, la sorpresa fue mayor cuando descubrió que no era una alumna y mucho menos era normal.
La situación era extraña para Ken Kaneki, el joven maestro de literatura, ex investigador de la CCG y conocido de manera infame como "Parche"; había llegado al límite de su cordura, ¿Cómo fue posible eso? Pues emulando uno de las fantasías que cualquier joven de preparatoria tendría en su vida escolar, el no admitiría que también soñó con ese momento… pero finalmente encontrarse en el almacén de equipos deportivos sobre las colchonetas de gimnasia no estaba dentro de sus planes y mucho menos fantasías.
Las cuales debido a un benefactor anónimo escalaron de nivel tras recibir la saga de las 50 sombras, aunque negar que cierto gusano pervertido estuviera pavoneándose en su mente sería una mentira, ante todo era un caballero y nunca haría esas cosas con cierta valquiria de corazón de oro.
Por eso no pudo evitar sobresaltarse al mirar la escultural figura de aquella demonio renegada, mientras que Kuroka le dedicaba la más seductora de sus sonrisas, usualmente Ken mostraría un verdadero temple y una imperturbable cara de póker; pero debido a las "tremendas emociones" que la pelinegra nekoshou estaba transmitiéndole era algo más titánico de lo que aparentaba.
—¿P-Podrías decirme porque me metiste aquí? —La torre de Sona se acomodó los lentes tratando de recuperar la compostura
—Te estaba salvando ¡nya! —la respuesta de Kuroka fue honesta —.Parecías un ratoncito asustado corriendo por los pasillos
La comparación molestó visiblemente a Ken, quien suspiro agotado, pronto Kuroka empezó a acercarse hasta donde estaba, contoneándose sensualmente a cada movimiento que daba para acercarse más al pelinegro.
—Sabes fue bastante difícil regalarte ese libro… nya —Kuroka comentó casualmente mientras se colocó sobre Ken - ¿Quién iba imaginyar que LeFay tuviese esos gustos?
—¿LeFay? ¿Libro? —Ken habló quedamente - ¿De qué libro estás hablando?
—El primero de las saga 50 sombras… ¡nya! —Repentinamente la nekoshou se apretujó contra el ghoul —Vamos, Sera-nyan es demasiado asertiva… —el rostro del pelinegra se acercó peligrosamente al incomodado maestro —Contigo se debe ser más sútil.
Ahora si Ken Kaneki estaba sin palabras, porque por primera vez alguien dio justo en el clavo para hacerlo trastabillar, Kuroka se había tomado el tiempo para analizar el comportamiento de joven ghoul-demonio; vio que los avances agresivos eran inútiles contra alguien como Kaneki, se necesitaba algo más discreto y mejor trabajado para lograr su objetivo.
Por eso pidió ayuda a la única persona con una actitud similar hacia los libros, LeFay Pendragón era sin duda la mejor opción claro que la jovencita de secundaria era una experta en el tema de la literatura ya que disfrutaba apasionadamente de la misma, no obstante la idea de usar aquel libro para "enganchar" al ex investigador dejó sin habla a Kuroka, ella sin duda no era una persona que disfrutase de esos placeres intelectuales… pero cuando sus ojos viajaron por los párrafos y páginas de aquella fantástica obra, estuvo complacida en más de un sentido.
Para sus ojos la pequeña LeFay no era una niña inocente como el resto del grupo de Vali creía, sino que les llevaba bastante ventaja; algo que golpeó fuertemente en el orgullo de la sensual hermana mayor de Koneko.
—¿Quién iba a decir que los calladitos son los más calientitos? – Ken tragó saliva ante el comentario de la alfil renegada —. Y bien… ¿Tú también eres de ese tipo?
Con malicia, Kuroka lamio el cuello de Ken quien chilló completamente asustado, acción que rápidamente hizo parpadear varias veces a la hermana mayor de la torre de Rias. Pronto su sonrisa se acrecentó más y el temor del maestro de literatura con él.
—Será acaso —la nekoshou meneo sus colas en señal de satisfacción —¿Qué tu punto débil es tu cuello?
Pronto tres chicas sintieron un escalofrió recorrer su espalda y un temor se mostró en sus rostros respectivamente, Sona Sitri apresuró su paso mientras Serafall se unió a ella en silencio, por un instante quiso reprender a su hermana por todo el caos causado pero el frio en su mirada indico que también se había percatado de una perturbación en el orden natural de las cosas.
Por su parte Rossweisse había salido de la habitación oculta, de alguna forma aquel sentimiento de zozobra le estaba molestando bastante y un enorme enojo se hizo evidente en su rostro. Guiada por una fuerza sobrenatural camino de manera mecánica hasta dar con la ama de su querido amigo quien iba acompañada de su hermana mayor.
Kuroka ignoraba por completo que la peor tormenta estaba cerniéndose sobre ella, de hecho todos las que estaba a punto de abordar al trio simplemente les abrieron el paso, visiblemente cohibidas y atemorizadas por el brillo inhumano en sus ojos, no mediaron palabras entre ellas ya que no era necesario hacerlo, siguieron muy de cerca a Sona quien se detuvo frente a la puerta del almacén. Con fuerza abrió la única barrera que impedía su avance y cuando entraron vieron algo completamente fuera de lugar.
Sentada sobre Ken, con su kimono casi cayéndose de su cuerpo estaba Kuroka quien estaba congelada al ser descubierta por el trio de demonios, el maestro estaba con el torso descubierto mostrando su bien trabajado físico, a pesar de las miradas indiferentes de las recién llegadas, un pequeño hilillo de sangre corrió libremente por sus narices.
—Bien… creo que me voy yendo a mi casa… nya —La alfil del equipo de Vali se acomodó su sexy vestuario —.Me divertí muchísimo contigo Kaneki-kun
Guiñando un ojo se dio la vuelta para huir por una de las ventanas del almacén, no obstante se quedó atorada debido a sus grandes atributos haciendo que los presentes sintieran pena por el espectáculo.
—Antes de que saquen conclusiones – Ken rápidamente recuperó al compostura – No es lo que parece… en serio
La primera en reaccionar fue Serafall, quien rápidamente sacó su celular y tomo varias fotos de la torre de su hermana; mientras ella ni siquiera se inmutaba por el hecho, mientras que Rossweisse desviaba la vista un poco apenada… mientras hacía lo mismo que la excéntrica Maou, la heredera de los Sitri se acercó a su torre para ayudarle a levantarse.
—Te creo… al menos esta locura ya está por terminar – con una tranquila sonrisa Sona tomo de la mano a su sirviente – Verdad que si… O-NEE-SA-MA.
Serafall se sobresaltó un poco por la forma en que su querida hermana menor se refirió a ella, dio un paso para tratar de huir solamente para encontrarse rodeada por con toda la corte de Sona.
—L-lo l-lamentamos – Reya estaba un tanto nerviosa por estar encarando a una maou – P-Pero necesitamos que esto termine de una buena vez.
—Es verdad – la pequeña peón de grupo también hablo – Ya quiero darle su chocolate a Gen-chan sin ningún problema
Con un sonoro suspiro, la que ostentaba el título de Leviatán se dio por vencida y sonrio tristemente, alzo su mano al cielo haciendo aparecer su báculo mágico.
—Bien… solo porque ya me divertí lo suficiente – la chica mágica guiño el ojo —.Magical Sera-chan…. ¡EN ACCIÓN!
Y una luz envolvió a toda la escuela… para alivio de los involucrados; y molestia para otros.
Y así damas y caballeros, niños y niñas fue evitado otro catastrófico día en la ciudad de Kuoh, después de que aquel aquelarre haya terminado todos estaban reunidos en la sala del consejo estudiantil reunidos. El regaño que le dio Sona a su hermana fue monumental, no solo fue un extenuante discurso de 30 minutos sino que también Sona se encargó de avergonzar a su hermana en frente de toda su corte, la imagen de la Maou fue cambiada drásticamente ante todos los sirvientes ya que Serafall solamente asentía con la cabeza gacha.
— ¡Y si me entero que tratas de hacer otra de tus graciosidades, no tendré más opción que tomar medidas realmente drásticas! —Amenazó la heredera de los Sitri a su hermana —.Para empezar, no te dejare ver más a Ken.
Esa última amenaza era demasiado. La dueña del título de Leviatán, no pudo evitar sentir un pequeño estremecimiento recorrer su cuerpo de sólo imaginar la tortura que atravesaría su noble corazoncito de pollo de no ver a su querido Ken-chan. Incluso Tsubaki compadeció, tratando de disuadir a su rey para que no fuese tan dura con la Maou. Ken por otra parte se mostraba incrédulo ya que ya que estaba siendo usado como ultimátum para regular el comportamiento de Serafall.
—¡No puedes hacerme esto! —Serafall se mostraba bastante asustada debido al chantaje — ¡SOY TU HERMANA!
—Entonces deberás regular tu comportamiento si no quieres que eso suceda —.La presidenta desbordaba un aura atemorizante —¿Comprendiste Nee-chan?
La que se suponía que tenía un cargo importante en la Jerarquía del inframundo solamente atino a asentir de manera desganada, visiblemente derrotada por la advertencia de su querida hermana menor. Una vez aclarado este mal entendido ahora venía la parte que quizás podría ser una tragedia peor que las que escribía Willian Shakespeare.
—K-ken - Sona se acercaba a su nuevo sirviente sonrojada a un nuevo nivel, mientras sostenía una bolsa cuya aura demoniaca sobresalía de ella —Primeramente me disculpo por el mal rato que pasaste —.
Ken solamente asentía de forma tranquila calmando enormemente la preocupación de esta, sin embargo esta era una optación especial y debía aprovechar este momento, de hecho, lo anhelaba, quería demostrarle a su sirviente cuanto le importaba ¿y que mejor manera que regalarle los chocolates que ella misma preparo en persona?
—T-ten —dijo sacando un bote que por razones desconocidas el aura demoniaca se hizo más intensa tratando de normalizar su respiración. Ken sonrió aunque internamente estaba preocupado por el contenido de aquel recipiente —.Hice esto para ti.
—S-son ch-chocolates… —Ken tragaba seco admirando el objeto —¿O granadas radioactivas?
─Sona no era necesario… —Ken trataba mostrarse sereno, pero era una cuestión imposible —No tenías por qué molestarte.
—Claro que si —Sona se sonrojaba más —.Q-quiero demostrarte c-cuanto m-me i-im-portas.
Ken estaba en un dilema, realmente no sabía que hacer. Dio un fugaz vistazo a toda la habitación, solo para ver el rostros temerosos de los presentes hasta podía jurar que Saji y Serafall hacían señas de que no comiera lo que le preparo Sona, nuevamente poso su vista en su ama, que, al ver la mirada de ilusión y esperanza realmente le puso en aprietos. No sabía cómo reaccionar a esto ya que en su vida había tenido poca experiencia en relaciones humanas y en la poca que poseía hizo la acción que considero la más prudente
— Pero ella lo hizo para mí—se dijo mentalmente pensando en que iba a parar en el hospital, como último mecanismo de defensa perdió el sentido y su pulso, cuando menos se lo esperaba se encontraba en más allá pero tan pronto llego ahí Michael-sama lo devolvió a la vida real de una sola patada.
—Estoy muy agradecido — Ken abría el contenido del bote de chocolates para sacar uno —.P-provecho
Sujeto la pequeña bola con algo de duda, mientras que el aura demoniaca la envolvía como si tuviera vida propia introduciendo cerrando fuertemente los ojos introdujo el chocolate en su boca. Dos segundos después su rostro cambiaba de diferentes tonalidades de azul, rojo verde, rosa mexicano hasta llegar al purpura pronto un hilo color marrón comenzó a deslizarse por la comisura de sus labios mientras Ken su mirada se hallaba totalmente perdida.
—Detecto salbutamol… —Ken estaba en shock, probablemente por las sustancias que estaban en su cuerpo —.y un poco de penicilina.
Todas quedaron alarmadas cuando notaron que su maestro de literatura cayó como un saco de patatas, Rossweisse quería intervenir dándole respiración de boca a boca, no obstante pensó que se iba a ver demasiado obvia.
—Pero qué clase de ingredientes usaste —Serafall se mostraba alarmada mientras iba a socorrer a su querido Ken-chan.
Nuevamente un escenario oscuro apareció ante sus ojos para después dar pasó a uno completamente blanco e iluminado, donde pequeños cupidos volaban alegremente a su alrededor soltando corazones de papel y petalos de rosas caían como lluvia, frente a él aparecio la figura del santo patrono de aquella festividad quien sonrio amablemente al pobre ghoul-demonio.
¡Yey! — San Valentín hizo la pose del "amor y paz" con sus dedos — Amor y paz para todo el mundo…
Ken abrió los ojos abruptamente visiblemente perturbado mientras se dio cuenta que todo sus compañeros de corte y sobre todo Sona estaban mirándolo con miedo.
Creo que vi a San Valentín – Ken se levantó mecánicamente del suelo — Saben algo me siento cansado… ire a casa a dormir un poco… — sin atreverse a detenerle permitieron que se fuese por su propio pie – Nos vemos en una semana… creo
D-De acuerdo – Sona no tuvo el valor de quejarse – Q-Que descanses…
Camino lentamente para detenerse en la entrada de la sala del consejo estudiantil, hablo quedamente pero todos ellos fueron capaces de escucharlo claramente.
G-Gracias por los chocolates — el pelinegro comentó un poco apenado — te compensaré en el día blanco…
Salió de la habitación dejando a todos sorprendidos tanto que no notaron varias cosas, el sonrojo de Sona, la envidia de Serafall y que Rossweisse se fue con él tomada de la mano. Bueno eso ultimo si lo notaron pero no le arruinarían el momento a su ama.
¡BIEN! — Sona carraspeo un poco mientras recuperaba la compostura — Tengo chocolates para todos… espero que se los coman como Ken-san
Issei se volteó en dirección del consejo estudiantil al escuchar el grito de terror que provino de él, mientras iba tomado de la mano con Asia, sin saberlo la situación había vuelto a la normalidad pero aún creía que el caos estaba desatado en la escuela, la rubia prosiguió con su camino mientras eran vistos desde la ventana de la sala del club por Kiba quien sonreía cruelmente y sus ojos brillaban en amenazador rojo, detrás de él estaba de pie Gasper comiendo tranquilamente una manzana. Mientras "Low of Solipsism" sonaba dentro de la habitación.
Bien todo salio de acuerdo al plan – el caballero de Rias comentó tranquilamente — Serafall-sama no robó el archivo de su hermana… sino la copia que poseía Rias – Kiba camino hasta escritorio de la heredera de los Gremory – planifique todo esto desde el año pasado – se sentó majestuosamente mientras era mirado fijamente por el portador del Forbbiden Balor View — esta es mi venganza… — se acomodó el cabello dejándolo todo hacia atrás – bua… ¡ja, ja, ja! – el atardecer caía lentamente en el horizonte - No estás de acuerdo… Asia-chan
La pareja iba caminando directamente al "Cerezo del Amor Eterno", el flequillo de su cabello ocultaba sus ojos pero la misma sonrisa que tenía Kiba Yuuto adornaba su rostro. Un solo pensamiento estaba en la mente de la rubia…
"Yo me convertiré en la Reina de este Harem…"
Caminando de la manos, ambos maestros ignoraron el extraño desenlace de este día de San Valentín, pero para la valquiria fue uno bastante bueno y feliz; tanto que ignoraron olímpicamente a la figura que emergió de una de las callejuelas cercano a ellos, vestida con su típico traje de Aogiri, estaba la verdadera Eto Yoshimura con un enorme corazón de chocolate…
¡Ah! Kaneki-kun… - exclamo la ghoul bastante gustosa - ¡FELIZ SAN VALENTIN!
Sin embargo, la pareja continúo con su camino al departamento del mencionado ex investigador, dejando atrás a una sorprendida Eto… y quien sabe tal vez ocurriría lo de las cincuenta sombras, pero eso se los dejamos a su imaginación.
FIN
Notas de los autor:
Aqui nuevamente su querido amigo y amable vecino el mercader de resident evil... perdón ese es de otro Fic, bueno presentando un capitulo especial del 14 de Febrero que salio un dia después pero que importa; al final Bellzador y Yo decidimos salirnos del tono serio y oscuro que rodea a Oblivion: Re para presentar un poco de comedia, situaciones irreales y burlarnos un poco... este capitulo es autoconclusivo, no afectando la continuidad de la trama original.
Bueno sin mas nos despedimos de aquí, por cierto... tenemos nueva asistente que aparecerá muy pronto... vamos esta desempleada y necesita comer sanamente.
