La menor gimió agarrando agresivamente el cabello de su progenitora, la cual a pesar del dolor infringido por su hija, continuaba castigando el punto G bastante excitado de su pequeña.
— — Aras muy feliz a cualquier hombre — murmuro su madre con leves rastros de fluidos escurriendo por sus labios — o chica — volvió a lamer el pequeño punto G de su niña.
En verdad Linka estaba asombrándola con creces, demostrándole que no tenía miedo a demostrarle que estaba disfrutando del acto sexual e incestuoso que llevaban a cabo en esos momentos.
A un que el beso que le robo a su madre iba más allá de todas las expectativas, sonriendo sensualmente mientras empezaba a masajear los senos de su progenitora.
— — La pequeña Linki tiene hambre — susurro la chica lamiendo traviesamente el pezón izquierdo, mientras una de sus manos empezaba un leve envaine en la vagina ahora desprotegida de su mama, arrancándole un grito de placer y un pequeño orgasmo en el acto a la mayor — ahora es cuando el juego comienza — sonrió mientras empezaba a lamer su mano humedecida en los jugos vaginales ajenos — y a mí me gusta jugar — _Rita sonrió ante el desafío, mientras atrapaba los labios de la pequeña.
Después de todo a mami también le gustaba jugar con su pequeña.
