¿Qué sabes?
En un abrir y cerrar de ojos, las vacaciones se hallaban próximas a su fin. La fiesta de bienvenida de Charlie fue un éxito, y en la celebración, el joven presentó a todos los presentes a Nicole, su novia. La chica tenía los ojos azules claros semejantes al color del cielo, el pelo castaño y ondulado, que le llegaba hasta la mitad de la espalda, rondaba alrededor de los 23 años y era algo más baja que Charlie. Respecto a su carácter, era muy simpática y extrovertida, por lo que, en poco tiempo se hizo con el cariño de todos los Weasley y demás, aunque sobretodo de Molly, que quedó maravillada por la joven. Pero si hubo alguien con quien congenió bien Nicole fue con Ginny y Hermione, con las que habló muy animadamente de su encuentro con Charlie y de los planes que tenían, además de... bueno ya saben los temas que las mujeres solemos discutir (que le encontró a Charlie, consejillos sobre los chicos...)
Por otro lado, Ron y Ginny aún no habían encontrado ni el momento ni el lugar idóneo para declarar de una vez, lo que sentían hacia Hermione y Harry respectivamente. El tiempo apremiaba y el regreso a Hogwarts estaba a la vuelta de la esquina:
-Ron, estamos a una semana de regresar a Hogwarts, y todavía no has cumplido tu promesa – dijo Ginny, que se encontraba fregando los platos que habían quedado después de cenar.
-Perdona hermanita... pero quedamos en que los DOS los haríamos, y sino recuerdo mal, tu tampoco has cumplido – dijo el pelirrojo mientras miraba a su hermana con escepticismo.
-Bueno... eso ya lo se... – dijo la chica sonrojándose y dejando momentáneamente la tarea que estaba haciendo. Ya que no podía evitar que con solo tocar el tema de Harry, se convertía en un manojo de nervios, y se ponía roja de la vergüenza. – Pero... tengo una idea que no nos va a fallar... – Sentenció la chica, que llevaba varios días dándole vueltas a la idea. Acto seguido, se aproximó a su hermano y comenzó a susurrarle al oído cuales eran sus intenciones.
Mientras en la habitación de Harry...
- Alfil a E-5 – Decía la voz del chico – Jaque mate Hermione.
- Ah no Harry, otra vez no – Decía la chica fingiendo enfado con él – Parece que nunca voy a ser capaz de ganaros una partida de ajedrez mágico, ni a tí, y mucho menos a Ron.
- Jajajaj – rió Harry. Pero Hermione frunció el entrecejo en señal de reproche por su aptitud.
- A veces pareces un niño pequeño ¿Lo sabías? – Replicó molesta.
- Vale, vale... tranquila amiga. Es algo sencillo de entender... – adoptó una pose de sabiondo (N/A: ya me entienden, como imitando a cierta "sabelotodo" que estaba sentada enfrente de él) – "Yo nunca seré tan inteligente como tú, y por el contrario, tu nunca jugarás bien ni al ajedrez mágico, ni al quidich, ni..."
- Ya te vale ¿no?- contestó más enojada Hermione.
- No es para que te pongas así Hermione solamente te estaba explicando. – Dijo Harry sonriendo inocentemente a la chica.
- Jaaaaa jaaaaaa jaaaaaaa... – Rió irónicamente la joven. – Oye Harry, ahora que me acuerdo... – dijo la chica que parecía haber olvidado de pronto el enfado. - ¿No has notado últimamente algo extraña la actitud de Ron conmigo?
- A decir verdad... me he dado cuenta de algo, pero... – Adoptó una pose pensantiva y prosiguió – A Ginny le pasa algo parecido no se comporta como antes¿Sabes algo de eso? – Preguntó Harry, mientras rememoraba algunas situaciones extrañas que había tenido en los últimos días con la pelirroja. En las que la chica le abordaba en todo momento e intentaba que se quedaran a solas.
- No Harry, y la verdad no se que es lo que pueden estar tramando. – Dijo Hermione resignándose, ya que al parecer su amigo tampoco sabía nada del "por qué" la actitud de ambos pelirrojos. Volvió la vista al tablero de ajedrez, y de improvisto dijo - ¿Sabes una cosa? .- Dijo levantando la mirada y clavando sus ojos castaños en los verdes del chico, y sonriendo. – No me creo eso de que no soy capaz de ganarte una partida Así que te reto señor Potter.
- Veo que no quieres desistir. – Dijo Harry, como si sintiera lástima por ella. – Pero si insistes en otra derrota...
- Mejor déjate de tonterías ¿vale? Y empecemos, que esta noche no me voy a dormir hasta haberte ganado. – Dicho esto, comenzó a colocar sus piezas otra vez en el tablero para comenzar una nueva partida.
- Pues espero que no tengas sueño... – Dijo Harry, con escepticismo. A lo que la chica respondió con una mirada asesina.- Ok, ya entendí...
Mientras en la antigua mansión Riddle...
- Laestrange¿Han conseguido información sobre esa hermana secreta de Lily Evans, y la profecía? – Inquirió Voldemort, mientras miraba con cierta impaciencia a el mortífago.
- Hemos hecho lo que hemos podido mi señor. – Dijo éste. – Aunque la información no ha sido gran cosa, - Dijo bajando el tono de voz - creo que le será de gran utilidad. Respondió temeroso el hombre, ya que si estaba seguro de algo, era de que a su amo no le gustaba que lo defraudaran cuando le encomendaba al alguien una misión, y peor aún si ésta era de tanta importancia como la de la profecía.
- Como buen servidor que eres, sabrás el castigo que te espera si no es suficiente, o por el contrario, si me satisface te daré una gran recompensa. – Dijo mientras tomaba asiento en su sillón situado enfrente de la chimenea. – No me hagas esperar y ve al grano de una vez – Sentenció mordazmente.
- Descubrimos que fue separada de Lily nada más nacer, fue adoptada por un matrimonio francés, y tuvo una vida normal como cualquier muggle, hasta que ingresó en la escuela de magia de Harleston. Una vez salió de allí estudio medimagia hasta obtener el título. A partir de ahí perdimos la pista...- Bajó la cabeza y tembló de arriba abajo, sabía que eso no iba a ser suficiente para su señor, así que esperaba un crucio, que al parecer no llegó.
- ¿No sabes nada de sus padres adoptivos? – Preguntó Voldemort interesado.
- No señor, los busquemos, pero algunos vecinos cercanos a la vivienda donde residían nos comentaron que fueron asesinados brutalmente hacia unos años. Pero cuando les preguntamos sobre el paradero de la hija decían que no se encontraba en la casa cuando sucedió el hecho, pero que cuando llegó y vió la escena tuvo una gran commoción... Al poco tiempo desapareció del barrio y no han vuelto ha saber nada más de ella. –Dijo Laestrange dando por acabada la explicación.
- Bueno, bueno¿Y de la profecía? – Preguntó Voldemort quitándole importancia a lo que acababa de narrar el mortífago.
- Lo lamento pero no tenemos nuevos datos sobre ella. Aunque he de decirle que tenemos a un mortífago infiltrado en el departamento de misterios, que está tratando de obtener información...
- Sabes que eso no es bastante.. – Dijo Voldemort mientras se levantaba del sillón y se dirigía al mortífago. – Nagini – una serpiente apareció por la puerta de la habitación y se enroscó a los pies de su amo. Éste le susurró unas palabras en lengua pársel, y la serpiente asintió a modo de afirmación. Se dio media vuelta, dirigiéndose hacia Laestrange, mientras siseaba con la lengua. El hombre temía por su vida, los colmillos de la serpiente podían dejarlo muy mal herido e incluso causarle la muerte.
- No mi señor...no.. por favor...- suplicaba el mortífago con lágrimas en los ojos. Pero parecía ser tarde, la serpiente se abalanzó sobre él, y comenzó a enroscarlo y a apretar cada músculo del hombre. Sus huesos parecían querer partirse, sus pulmones eran cada vez más pequeños y apenas pasaba el oxígeno por ellos. – Nog..Nog.. – decía en un intento de pedir clemencia. Comenzaba a nublársele la vista, y la serpiente seguía apretando el cuerpo del mortífago, y enroscándose hasta llegar a su cabeza. Cuando parecía que todo se había acabado... Voldemort volvió a hablar en pársel, y la serpiente se desenrolló, dejando al hombre libre. Aunque debido a la gran falta de oxígeno que había tenido, cayó al suelo de rodillas y dando grandes bocanadas de oxígeno. – Gra...gracias mi...mi amo...- dijo a duras penas.
- No vuelvas a fallarme o la próxima... Te reuniras con los Potter ¿Entendido?- Preguntó el señor oscuro mientras miraba con gran interés la danza que las llamas tenían en la chimena, y tomaba asiento en su sillón.
- Si mi señor no le fallaré nunca...
- Eso espero, eso espero...
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Volviendo a la habitación de Harry...
- Hermione¿No crees que ya es suficiente? – Preguntó por undécima vez el chico, con voz cansina.
- No Harry, lo siento pero te dije que de aquí no me muevo hasta que te gana al menos una partida. – Replicó Hermione, que permanecía firme en su posición.
- ¿Y si lo dejamos para mañana? – Volvió a insitir Harry.
- Ejem, ejem – Interrumpió la voz de Ron, que acababa de asomarse a la puerta de la habitación. – Siento interrumpir pero ya es muy tarde y tengo sueño...- dij oel pelirrojo dando un gran bostezo - ¿Os queda mucho?
- No Ron, llegas en el momento oportuno – dijo Harry, que parecía haber encontrado la salvación con la aparición de su amigo. – Hermione estaba apunto de irse ¿Verdad? – Dijo mirando a la chica y levantando una ceja.
- Eso no es verdad, nosotros... –comenzó a replicar la joven, pero Harry la cogió del brazo y la sacó de la habitación. - ¿Por qué haces eso? – dijo ella safándose del.
- Es hora de que te vayas a dormir, y... por si no te acuerdas de la conversación de antes, creo que es el momento oportuno para preguntarle a Ron sobre ese cambio de aptitud que tiene contigo. – Dijo el chico de ojos verdes esmeralda. – Además tu podías preguntarle a Ginny.
- ¿Sobre qué? – preguntó la castaña, que parecía estar algo embobada mirando los ojos del chico.
- Pues sobre por que está así conmigo últimamente – Contestó Harry, como si fuera lo más obvio del mundo.- Venga vete y le preguntas. – Dijo empujando a Hermione hacia su habitación.
- Vale, no hace falta que me lleves hasta la habitación que se me el camino. Que no se te olvide mañana contarme de que te habló Ron ¿De acuerdo?
- Si... además mañana tenemos tiempo de hablar vamos a el Callejón Diagon, para comprar los libros.
- Uff, es verdad. Mañana me cuentas. Buenas noches – Le dio un beso en la mejilla y se marchó al piso de arriba para ir a su habitación. Harry se quedó un momento paralizado, se frotó la mejilla donde le había dado el beso Hermione, y sonrió. Segundos más tarde entraba en su cuarto.
- Por poco amigo, te tardastes bastante ¿A dónde fuistes? – preguntó algo intrigado el pelirrojo desde su cama.
- Fui a... nada amigo solo le recordaba a Hermione que no se olvidara de la lista de nuestros libros. Vaya que seme olvide alguno y me presente en Hogwarts, sin el libro de pociones ¿Te imaginas la cara de Snape? Bueno y no solola cara, sino el castigo que me pondría.
- A amigo tengo que contarte algo sobre mañana...
- Yo también tengo que discutir algo contigo hacerca de Hermione...
- ¿Sí? – preguntó sorprendido el pelirrojo. – Que casualidad yo también. Mañana tengo intenciones de...
Notas de la autora: Bueno hasta aquí el capi, espero que les esté gustando. Este quedó un poco más corto, el próximo será más largo. Solo pedirle que DEJEN REVIEWS, no cuesta tanto el dejar una opinión, anímense. Muchos besos para todos y espero sigan leyendo.
PD: Gry muchas gracias por tu review! Besos WAPA!
