Hola hola... espero que hayan pasado un muy lindo día y hayan recibido el alo nuevo çon todo!!...
Tengo pensado subir un cap por DÍA!! Qué les parece la idea?..
Acá les traigo otro cap de Playboy por contrato de Noa Xireau, yo solo me atreví a adaptarla a nuestros personajes favoritos!! n.n
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Capítulo 10
El último en salir de la habitación fue Shaoran. Cuando se detuvo en el umbral y se giró una última vez hacia la cama, sus palabras sonaron casi como una amenaza a los oídos de Sakura.
—Después hablaremos a solas, abuelo.
Ella lo escudriñó con aprensión, pero Shaoran tenía una expresión inescrutable cuando se paró a su lado.
—¿Y bien? —interrogó Ieran a su hijo—.¿Quieres que hablemos con el doctor Adams?
Cruzando una significativa mirada con su madre, Shaoran se metió las manos en los bolsillos.
—No es necesario. Reconozco los síntomas —declaró con falsa tranquilidad.
—¿Y qué harás entonces? —siguió indagando Ieran.
—¿Qué ocurre? ¿Está grave? —preguntó Sakura ansiosa al oír la conversación.
—No te preocupes, cariño. —Femei le sonrió dándole un suave apretón en el brazo—. Se encuentra mucho mejor de lo que puedas imaginar. Estamos seguros de que muy pronto estará perfectamente. ¿Verdad, Ieran? — ojeó a su hermana con un ligero temblor en la comisura de los labios.
Sakura no supo si la imaginación le estaba jugando una mala pasada. ¿Estaba intentado la mujer reprimir una sonrisa? No. Tenían que ser los nervios. Cabeceó.
—Por cierto, ¿cómo ha pasado? —quiso saber Shaoran algo seco.
—Después de ver los periódicos esta mañana se encerró en su despacho. Incluso pidió que le sirvieran el almuerzo allí. Fue la señora McRae quien nos avisó que habían llamado al doctor Adams porque no se encontraba bien —explicó su tía Femei.
Shaorqn asintió pensativo y de nuevo cruzó una significativa mirada con su madre.
—Señorita Kinomoto, tiene una llamada. —Tomoyo apareció al lado de Sakura entregándole un teléfono inalámbrico.
Aceptándolo confundida, Sakura contestó:
—¿Sí? ¿Dígame?
Se sintió como si le hubiesen echado un cubo de agua helada cuando reconoció la voz enfadada que la insultaba desde el otro lado de la línea, para luego sentir un intenso calor inundándole la cara. La cólera la dominó en cuestión de milésimas de segundos y olvidó por completo dónde o con quién se encontraba.
—¿Tú…? ¿Tú te atreves a llamarme puta? —chilló al auricular fuera de sí—. ¿Tú, que el mismo día que me llevaste al aeropuerto me engañaste con mi tía?... ¿Que cómo lo sé? ¡Por qué estaba al otro lado de la línea de teléfono cuando tú te la estabas tirando, cretino!... ¿Pero quién demonios te has creído que eres?... ¿Que yo me he
liado con un playboy multimillonario?... Oye, ¿tú estás alucinando o qué? —Sakura cogió aire exasperada—. ¿Pues sabes qué te digo?, que tienes razón, que estuve con el playboy, y he pasado toda la noche en la cama de ese hombre. ¿Lo has entendido bien? UN-HOM-BRE —gritó antes de colgar acalorada.
«¿De dónde ha sacado ese capullo el número de teléfono para llamarme?». Su móvil estaba descargado, de modo que, al no localizarla, Terada debió de buscar el nombre del hotel por internet. Sakura tardó varios minutos en recuperarse, contemplando furiosa el teléfono que tenía entre sus manos. Temblaba de los pies a la cabeza. Se esforzó por recuperar el control respirando profundamente. ¿Cómo se había atrevido Terada a insultarla de esa manera? «¡Maldito hijo de puta!».
Aún seguía respirando de forma agitada cuando, de repente, se percató del silencio que reinaba en la habitación. Al levantar la vista todos los ojos estaban puestos en ella.
Un intenso sonrojo cubrió su rostro e inhaló con fuerza, sin embargo, no le dio tiempo de murmurar una disculpa. La potente y fría voz de su abuelo resonó como un trueno desde el umbral de la puerta:
—No voy a tolerar que hayas seducido a mi nieta, pasando la noche con ella en tu cama, sin que asumas tus responsabilidades, Shaoran Li. Tenéis hasta mañana por la mañana para informarme de la fecha de la boda, o ambos seréis desheredados.
Manteniéndole la mirada al viejo, Shaoran apretó los labios en una fina línea, pero no replicó. Sakura se sintió golpeada por la vergüenza y muy culpable. ¿Ella había provocado toda aquella confusión? ¿Qué le había dicho exactamente a Terada? ¿Qué había pasado la noche con un hombre? ¡Dios, qué bochorno! Ahora todos debían pensar que ella y Shaoran... Sintió el profundo sonrojo y la humillación. ¿Cómo había podido
perder los papeles así delante de toda esa gente?
—Abuelo… —intentó intervenir, pero el viejo no la dejó terminar.
—No pretenderás decirme que aún te queda algún motivo para regresar a España, ¿no? —preguntó el anciano con sarcasmo antes de girarse y dar un portazo tras de sí.
En cuanto Sakyra recuperó el habla, le siguió y volvió a intentarlo:
—Abuelo, yo…
—Si no te importa, ahora me gustaría descansar. No me encuentro bien. —Sonaba extenuado al recostarse en la cama y taparse las piernas con el edredón—. Cierra tras de ti. Quiero estar solo.
Sakura encajó la puerta con cuidado, procurando no hacer ruido. Al girarse, todos
seguían con la atención puesta en ella. Las expresiones iban desde la incredulidad y el
asombro, a la inexpresividad más absoluta. Únicamente Shaoran mantenía los ojos apartados, contemplando algún punto indefinido en el suelo. Tenía los puños en los bolsillos y los músculos de su mandíbula se contraían tensos. Sakura lo miró con impotencia. ¿Como había podido meter la pata de una forma tan tremenda y categórica?
—Lo siento, no era mi intención provocar toda esta confusión. Esperaré a que haya descansado para aclarárselo todo. Mañana tomaré mi vuelo y no tendrás que saber nada más de mí —murmuró avergonzada.
Los ojos ámbar se elevaron hasta colisionar con los de ella. Oscuros, enigmáticos e inescrutables. Sakura se pasó la lengua por los resecos labios. Shaoran cruzó los musculosos brazos en el pecho y la estudió con frialdad.
—¿Y qué le pretendes contar exactamente? ¿Que no has pasado la noche en mi cama?, ¿o que yo no estaba en ella?
—Pero si… —Ella abrió los ojos impactada y desorientada. ¿Qué demonios estaba diciendo? ¿Por qué no le ayudaba? Solo habían dormido, no había pasado nada más, ¿o sí?
—Si me disculpáis, necesito tomar un poco de aire. Estaré de regreso para la cena. —Shaoran salió de la habitación con brusquedad.
Femei e Ieran registraron boquiabiertas la precipitada salida, en tanto la voz excitada de Futtie resonó al fondo de la habitación:
—¡Guau! ¡De modo que lo de los periódicos era verdad! Yo creí que era una de las patrañas que siempre se inventan.
—¿Lo de los periódicos? —repitió Sakura en estado de shock, girándose inquieta hacia ella. No solo lo había mencionado Femei y Futtie, sino también Terada había comentado algo al respecto cuando la acusó e insultó.
Futtie se acercó a la mesa para recoger un pesado tocho de prensa y se lo entregó.
En cuanto vio las portadas, Sakura se dejó caer con un gemido en el sillón más próximo.
Allí estaba, en primera plana y a todo color de no sabía cuántas revistas del corazón y prensa sensacionalista. Ella y Shaoran estaban mirándose a los ojos, mientras este la rodeaba con sus brazos y ella apoyaba las manos sobre su pecho. Recordó el incidente en la discoteca, cuando ella había chocado contra él durante su huida; pero aquellas fotos parecían reflejar algo totalmente diferente. Si ella no hubiera estado allí y no hubiera sido la protagonista, habría visto a una pareja compartiendo un momento de
intimidad, incluso con bastante tensión sexual entre ellos, admitió para sí mordiéndose los labios.
Se forzó a leer los titulares, cuyas letras parecían estar bailando delante de ella sin ton, ni son: «Magnate hotelero sorprendido en brazos de una jovencísima desconocida», «Misteriosa mujer sustituye a la famosa modelo Rika Sasaki en el corazón de Shaoran Li», «Shairan Li ahora las prefiere más jóvenes», «¿Una canita al aire más
antes del regreso de Meiling Fa?», «Las imágenes del tórrido romance entre Shaoran Li y su nueva amante»…
Sakura siguió ojeando mareada los innumerables periódicos y revistas. ¿De dónde había salido todo eso? Cuando leyó uno de los párrafos, decidió dejar el resto del tocho sobre su regazo y comenzó a leer atónita el artículo: «Para los que sospechaban que Rika Sasaki no era más que un pasatiempo para el atractivo playboy, hasta el regreso de su eterno amor, la actriz de telenovelas Meiling Fa, están viendo confirmadas sus sospechas. Tras apenas tres meses de relación, Rika ya ha sido reemplazada por otra y las malas lenguas dicen que se trata de una infidelidad en toda regla, ya que la modelo ni siquiera sospechaba una ruptura.
La pregunta del momento es si esta desconocida será capaz de lograr lo que Rika no pudo: hacerle olvidar al magnate hotelero la existencia de Meiling o si es solo una más de la interminable lista que el playboy más famoso de Nueva York va acumulando entre las idas y venidas de la actriz. Por ahora, la polémica está servida.
Los que lo conocen están sorprendidos y afirman que esta mujer ni es el perfil que Shaoran elige para sus amantes, ni es propio de él comenzar con una nueva relación antes de terminar la anterior. ¿Qué tiene esta desconocida para que el atractivo multimillonario haya dejado de lado a una guapísima y exitosa modelo como Rika
Sasaki, y haya roto todas sus reglas?…».
Sakura se secó las sudorosas manos en los vaqueros, frotándoselas nerviosa contra
los muslos. No se atrevía a mirar a los Amamiya.
—Todo esto es un completo malentendido —musitó—. Lo que le dije a mi novio lo dije sin pensar, estaba furiosa por sus acusaciones y por lo que descubrí ayer.
—¿Crees que hay alguna posibilidad de poder explicárselo? —inquirió Ieran con suavidad.
No había nada que pensar al respecto. Sakura no tenía la menor intención de darle ninguna explicación a Terada, por ella podía pensar que se había acostado con medio Manhattan.
—Me da igual lo que crea. Se terminó.
—En el interior hay fotografías en las que entráis con el coche en el edificio de apartamentos de Brian —intervino esta vez Faren, aunque Sakura no pudo detectar ningún tono malicioso en sus palabras.
—Me llevó allí porque quería vigilarme, estaba preocupado de que pudiera cometer alguna tontería.
—¿Y por eso se acostó contigo? —se burló Futtie divertida.
—¡Futtie! —la riñó su madre.
—¡Son ellos los que lo han dicho, no yo! —repuso la chica con un mohín.
—No fue exactamente así… —intentó defenderse Sakura.
—Sí, claro, os acostasteis en la misma cama para hacer manitas, ¿no? —se mofó Futtie descarada, arrancando un pesado suspiro de desesperación a su madre.
—Cariño, sé que esto te va a incomodar, pero quiero saber la verdad. ¿Mi hijo tebtocó anoche? —Ieran la inspeccionó con ojos inquisitoriales.
Sakura abrió la boca para negarlo, pero luego la volvió a cerrar, recordando las confusas imágenes de la noche anterior y la reacción de Shaoran hacía apenas un rato.
¿Realmente había sido solo un sueño? Un intenso calor se extendió por todo su rostro.
—No lo sé —murmuró Sakura mirando a Ieran a los ojos—. No estoy segura de lo que pasó anoche…
La madre de Shaoran soltó un gemido.
—¡Por favor, dime que no estabas borracha!
—¡No! ¡Por supuesto que no!
Varios suspiros de alivio resonaron por la habitación.
—Está bien. Son casi las cinco y media. Propongo que vayamos todos a cambiarnos para la cena y que nos tranquilicemos —decidió Ieran, dando por zanjada la conversación.
Sakura fue la primera en usar la excusa que Ieran le había dado para escapar. ¡Dios! ¿Estaría Shaoran en la cena? No sabía cómo enfrentarse a él después de lo que había pasado, pero… ¿por qué había actuado él de una forma tan extraña?
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No se esperaban esa reacción del castaño verdad?.. La verdad que cuando leí la historia y llegué a esa parte me quedé confundida... Qué pasará ahora que Sakura sin querer se mandó al muere?.. Shaoran le dirá algo?.. O quedará todo como supuestamente tendrían que ser las cosas?..
Nos leemos en el sgnte capítulo!!!
