Miró la mano de la joven que aun continuaba en el pecho de Snape, levantó la otra para apartar el cabello negro mientras se perdía en aquellos pozos negros, sintió que su rostro se estaba acercando al del hombre tras colocar la mirada en sus labios, hasta que un fuerte golpe los sacó de la ensoñación.

Un enorme cuervo se había aplastado contra el cristal con una nota en el pico, Hermione se levantó completamente enrojecida al igual que estaba Snape con la mirada sobre el maldito pajarraco.

-hola…- le abrió la ventana pero el animal le mordió el dedo cuando intentó quitarle el papel

-auuuch!- la risa de Snape hizo que la joven se diese la vuelta ofendida.

-debe ser de Lucius…- continuó con una sonrisa malvada y se levantó con algo de esfuerzo colocándose detrás de Hermione, haciendo que enrojeciese aun más. Le quitó el papel del pico y empujo al pájaro por la ventana llevándose un fuerte graznido del animal.

-no…- Hermione se dio la vuelta, aquello ha hizo enrojecer más Snape aun así parecía maldecir el papel.

-que es?

-nada…

-Snape…

-quiere que… el Lord quiere que… la lleve conmigo a la próxima reunión… esta noche…- El rostro de Hermione pasó del rojo al blanco.

-no…- Snape la miraba sin una sola pizca de ironía o maldad… si no era para torturarla o ponerlo a él a prueba, Hermione Granger… no viviría mucho tiempo y eso hacía que su cuerpo comenzase a entrar en tensión y se encontrase mal. Muy mal.

-Granger…- podía ver las lágrimas a punto de caer en los ojos color miel, ya era medio día. Y si Voldemort quería matarla?

-me va a matar verdad…

-no lo se…

-si lo sabe…

-Granger…

-me dijo que nada podría hacerme daño! Me dijo… que…- estallo en un llanto contra el pecho del hombre, con rabia que en realidad ocultaba todo el miedo que tenía, Severus se quedó sin palabras, no sabía que decirle, no sabía que decirse a sí mismo para que las manos le dejasen de temblar.

-iré a hablar con Lucius… seguro que él sabe más que yo…

-no le deje sola… por favor…

-Granger… no tardaré…

-no…- las lágrimas caían sin que ella lo pudiese evitar.

El hombre movió la varita dejando que un rayo de luz verde esmeralda saliese por la ventana, a toda velocidad, esperó unos segundos.

-sepárese un segundo Granger… siéntate en la cama- ella acepto secándose las lágrimas cuando de pronto una gran niebla negra inundó la habitación.

-que quieres…- la voz de Lucius hizo que se le congelara la sangre, al parecer Snape no tenía muchas ganas de escuchar sus lloros y le había hecho caso.

-sabrás más que yo sobre lo que el Lord quiere hacer con ella…

-solo me ha dicho que la lleves… valla…- miró a Hermione llorando en silencio sin atreverse a ver al aristócrata- que tenemos aquí… se lo has dicho?- Snape asintió.

-sabes que podría matarla no?- Snape volvió a asentir, no le salían las palabras…

-aunque… pensándolo mejor… quizá te ponga aprueba… no le viene bien matarla… y aun no se fía de tu… valor ante alguien como ella… creo que continúa pensando que… te ablanda…

-no sabes más?

-nada más…- se dio la vuelta para desaparecerse-…oh Severus… piensa en algo bueno por si… su vida corre peligro… sabes? He escuchado que Bellatrix anda detrás de matarla ella misma… deben tener algo…- miró a Hermione- …personal… quizá recuerdes, aun así, que el lord aun anda bajo de… personal. Puede que no la mate de esa forma, lo que no te prometo es que no le haga algo peor que matarla…- Hermione levantó la cabeza, acababa Lucius de insinuar que Voldemort podría perdonarle la vida si ella se convertía en… La inquisitiva y dolida mirada de Snape paró sus pensamientos, era como si él lo pasara peor que ella por aquello, quizá la historia se repetía para el oscuro mago.

Lucius desapareció y Snape se acercó a ella.

-descanse hasta la noche…

-usted esta herido aun…

-es igual… vendré en un par de horas, iremos a la mansión…

-es un mentiroso…- las lagrimas aparecieron de nuevo

-no se atreva a…

-dijo que… nada iba a…

-no la va a matar Granger…- los ojos negros se clavaron en ella con seriedad.

-como lo sabe!

-por qué no pienso dejar que lo haga!

-pero podría perder la… y Dumbledore!

-a la mierda con Dumbledore! Maldita sea!- y sin más se desapareció, la voz le temblaba y parecía hecho una furia.

Las paredes de Hogwarts podrían haber temblado con el estruendo que la puerta del despacho de Dumbledore había hecho.

-tú! Maldito viejo desgraciado! Vuelves a tu maldito limbo de adoración sin que nadie sepa de dónde saca Hogwarts su dirección fantasma y te no te importa en absoluto lo que pase con los demás verdad?se está taaan cómodo oculto en tu maldita mentira sin saber lo que realmente pasa ahí fuera!

-Severus! Hijo cálmate que ocurre!

Severus no contestó pero sus ojos desquiciados y dolidos que el director ya había visto en otra ocasión

-te has dejado caer de nuevo… siempre fuiste tan egoísta… siempre intenté pensar que era posible cambiar para bien… pero

-No creo que una persona como tú pueda…

-Va a matarla verdad?

-no lo sé! Solo… solo… quiere que…- la voz el comenzó a temblar, demasiado, mucho más de lo que esperaba que se notase- … la lleve…- se le quebró la grave voz por completo, sentía los ojos húmedos no comprendía lo que le estaba pasando.

-cálmate…

-no!

-no hagas ninguna tontería Severus… solo debes pensar en eso, el resto es irrele…

-no lo es…- se dio la vuelta secando la única lagrima que iba a dejar caer y salió de allí dando un fuerte portazo y desapareciéndose. Respiró hondo antes de abrir la puerta de la casa franca y subió las escaleras intentando calmarse, tomó aire y entró, la vio sobre la cama, se había puesto su camisa de nuevo, eso le hizo sentir un nuevo aquel nudo en la garganta.

-Granger…- ella lo miró y se levantó sin decir nada.

-Granger… yo… lleva mí…

-vamos…- el asintió y la rodeó desapareciendo en aquella neblina negra que esperaba no ver por última vez.

Sintió el frio suelo de la mansión Malfoy, Snape la levantó y la sostuvo contra él unos segundos.

-no deje que la vea débil… no le de ese placer… aguante…- Hermione asintió y Snape la agarró con fuerza del brazo subiendo las escaleras.

La joven se quedó helada al ver la mesa rodeada por mortífagos, y aun más al ver al ser que presidía la mesa.

-valla… Severus… que sorpresa…

-mi… señor…

-que obediente… siervos… os presento a la joven… Granger…propiedad de Snape… pero seguro que es tan amable de… dejarnos pasar un buen rato con ella… verdad Severus?- Snape no respondió. Sintió la mano de la joven agarrar la suya por debajo de la capa con fuerza, aquello lo tensó.

-Lucius… ayuda a tu amigo… vamos… levántate…- el rubio se levantó nervioso y miró a Severus diciéndole que se tranquilizase con la mirada.

-solo la quiero ver sacar un par de lágrimas soy Voldemort vamos… no os pido mucho… además Severus… que mejor que demostrar lo que dijiste el otro día… es un honor…- todos los que estaban ahí menos Lucius y él comenzaron a reírle la gracia a Voldemort.

Snape se movió pero no hizo nada… Lucius lo miró preguntándole que hacer.

-no me gusta esperar…- la voz siseante del Lord los asustó a los dos, Hermione estaba tensa, no podía soltar la mano del hombre.

-déjame a mi…- aquel susurro de Malfoy asustó a Snape, pero al ver en los ojos azul claro la sinceridad con la que lo hacía le dejó seguir, agarró a Hermione de la camisa por la espalda y la empotró con fuerza contra la mesa pegándose completamente a su trasero y agachándose mientras se acercaba a su oído.

-Granger… llora… haz como si esto te hiciese daño… solo llora de una maldita vez…- Snape se tensó mientras Lucius la agarraba del cuello con fuerza.

-Lucius… deja que lo intente Severus… seguro que le es mñas familir a la joven Granger… verdad Severus?

Lucius la soltó y miro a Snape con dolor… había algo que rubio sabía, y él no le había dicho.

Se acercó a ella muy despacio, todo su cuerpo temblaba.

La agarró aun más fuerte que Lucius, juntando el trasero de ella contra él y dejando su cabeza contra la mesa, metió la mano entre el pequeño cuerpo y la mesa desabrochando los dos primeros botones de su propia camisa.

-bonito atuendo… por cierto…- todos los mortífagos comenzaron a reir con maldad intentando quitarle el más mínimo resto de dignidad a la joven.

Sintió las lágrimas llegar a sus ojos, intentó no llorar a pesar de que sabía que era lo que debía de hacer, no quería hacer que Snape se sintiese peor porque sabía que aquello estaba siendo duro para él.

Lo sintió acercarse a su oído.

-llora.

-no…

Su voz se convirtió en un susurro que solo ella podía escuchar.

-por favor… vamos…- su mano comenzó a deslizarse entre su cuerpo y el de granger, levantando lo más lentamente que podía su camisa.

-vamos… pequeña… por favor… vamos sabelotodo…- aquella palabra hizo que los recuerdos de Albus hablándole de aquella manera, aquellas frases, las imágenes de Snape curando lo que le había hecho contra su voluntad, las de ella cosiendo aquella herida… la primera clase de pociones en la que lo vio, supo… siempre supo que llevaba una gran carga encima… sintió las lagrimas caer.

-por favor…- un gemido lloroso se dejó escuchar en aquella sala, Snape ejerció más fuerza en su cuello y los lloros comenzaron a escucharse al mismo tiempo que las risas comenzaban a ser estruendosas, Voldemort parecía no dejar de carcajearse de la joven y Bellatrix lo seguía.

-ya… Severus… Lucius me habló de una propuesta para no… tener que… acabar con su insignificante vida… debes pasártelo muy bien con ella…- todo volvieron a reír- pero será mejor que me la explique Lucius… llévatela de aquí, no puedo soportar la tentación de ver como esos ojos de sangre sucia pierden la vida delante mío…

Sin decir más el hombre se desapareció con Hermione tras mirar a Lucius con complicidad.

Cayeron en el suelo de la habitación, Severus la agarró inmediatamente envolviéndole con la capa en cuanto ella comenzó a llorar con fuerza abrazada a él…

-ssh… ya está… Granger…. Vamos… - pareció calmarse, a pesar de que la lagrimas no dejaban de salir, se abrazó al cuello del hombre sorprendiéndolo y enterrando su rostro entre su cuello y su hombro, dejó descansar sus manos en la espalda de la joven, hasta que la sintió moverse pero no pudo hablar el sabor de sus lagrimas en sus labios no le dejaba, lo estaba besando con una ternura inexplicable con una necesidad y un cariño inigualable.

-Granger…- le dio otro beso sin dejar de abrazarla, no sabía porque, pero eso no importaba en aquel momento, quería que aquellos besos le dejasen de saber a lágrimas y le supieran a ese suave sabor a vainilla que lo había dejado extasiado el fatídico día en que todo aquello comenzó. La soltó y retiro las lagrimas con los dedos.

-debe dormir… olvide esto…

-La tomó en brazos y la dejo en la cama.

-quédese…- Snape rodó los ojos y se tumbó a su lado mirando al techo, aun le temblaban las manos.