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-Ojo por ojo-

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Durante la inauguración de una pizzería en la aldea, veo a Kankurō hablar con Sakura, ¿por que tiene que estar hablando tanto con ella?, se lo he advertido varias veces y no me hace caso, esto de mi hermano voy a tener que decírselo a Naruto.

—Kankurō, vamos.

Le digo a mi hermano quien esta de los mas cómodo rodeado de mujeres, él arruga la frente, —¡hermano, las chicas van a llorar si me voy!.

Una de ella lo empuja para que se levante y él se queja mientras las demás se ríen ayudándolo a ponerse de pie.

—Kazekage-sama, lléveselo, estamos aburridas de escuchar sus mentiras.

Dice una de ellas y las demás ríen, todas son unas escandalosas.

—¡Eh, que no son mentiras!. —se queja Kankurō.

Todas hablan menos Sakura, ella se ve muy tranquila, la dejare en compañía de las demás chicas, todas son médicos ninja, Haruno no me ha dicho nada en dos días, ¿será que se arrepintió de lo que me pidió?.

—¡Van a tener que sobrevivir sin mí!.

Siento vergüenza ajena cuando mi hermano se pone a decir tantas tonterías, no sé como las mujeres siguen buscando su compañía.

—Sobreviviremos y hasta mejor. —le responde Sakura tomando un trozo de pizza.

—¡Auch, eso dolió!.

Dramatiza mi hermano y luego me susurra —¿qué paso?

Salimos de la pizzería y le recuerdo nuevamente lo fuerte que es Naruto y que lo podría acabar en dos segundos.

—Sakura está fuera de mi alcance, no lucho en batallas donde no tengo oportunidad de ganar, a ella le gustan los hombres con poder, sólo un Kage podría quitarle la mujer a otro Kage.

Yo me quedo pensando. Horas después cuando todos duermen y estoy en mi cama sigo pensando en las palabras de mi hermano, "sólo un Kage puede quitarle la mujer a otro Kage"

Estoy demasiado despierto para poder dormir, salgo a mi balcón y veo la noche oscura, hace demasiado frio para poder seguir aquí. Así que ingreso nuevamente a mi habitación y antes de meterme nuevamente en mi cama escucho unos leves golpecitos en la puerta.

—¿Quien?

No recibo respuesta, pero puedo defenderme perfectamente yo solo, quito los seguro y me sorprendo al ver que es Sakura, tiene una linda pijama de seda blanca, se ve tan hermosa.

—Vine por lo acordado.

Murmura y trata de entrar a mi habitación pero no la dejo —No puedo hacerle esto a Naruto, es mi mejor amigo, él confía en mí.

—Entiendo, iré a visitar a Kankurō.

No sé si lo dice en serio o sólo bromea, da media vuelta y yo me desespero, Kankurō no la rechazara como lo estoy haciendo yo.

—¡Espera!.

Ella se voltea y me mira. —Haruno, Naruto te ama, no hagas esto.

Sakura levanta una ceja y me dice con rencor en su voz —me ama pero me fue infiel, yo no entiendo esa clase de amor.

—A veces las cosas no son lo que parece. —le dijo con sinceridad.

—Yo lo vi.

—A veces lo que vemos no es lo que parece. —insisto con mi última gota de lealtad hacia mi amigo.

Se cruza de brazos y me pregunta —¿No te gusto como mujer?.

No sé que hacer, nunca tendré otra oportunidad como esta.

Toca mi rostro y dice —No le diré que fue contigo, le diré que fue con alguien más, será mi venganza, ojo por ojo.

Sólo por esta vez no quiero pensar en las consecuencias. Cierro mis brazos en su cintura y doy un paso hacia atrás metiéndola en mi habitación, con una mano ella cierra la puerta y apaga la luz. Quería ver todo y ella apaga la luz, pero al menos con la lámpara al lado de mi cama podre ver su cuerpo, es lo que más deseo.

Beso sus hombros mientras le acaricio la espalda y la hago recostar suavemente en la cama, la noto incomoda, es lógico, no tenemos mucha confianza, quisiera decirle algo para hacerla relajarse pero no quiero que se arrepienta.

Beso sus labios, quiero adentrarme en su boca pero toma mi rostro entre sus manos y me dice, —no hagas eso.

¿No quiere que la bese en la boca?, me quedo sin saber si continuar pero ella dice, —ayúdame a quitarme esto.

Levanta los brazos y saco la parte de arriba de su pijama, es como un sueño hecho realidad, sus pechos sobresalen por el sostén, se recuesta en la cama y cierra los ojos, ¿acaso no quiere verme?, la observo un momento, ¡es totalmente hermosa!.

—¿De verdad quieres hacer esto? —le pregunto con seriedad.

Es mi última advertencia, luego no podre parar.

Besa mi mejilla y me susurra al oído —No hables.

Eso termina por mandar al demonio mi lealtad con Naruto, él la tendrá toda su vida, yo al menos esta noche, hundo mi cabeza en su cabello, aspiro su aroma y procedo a besar su garganta, pongo una mano en su abdomen plano mientras saboreo su clavícula, tiene una piel tan suave que dan ganas de que esta noche sea eterna, cuando estoy a punto de besar sus pechos ella me aparta.

Casi me caigo de mi cama, Haruno sale de la cama y poniéndose la pijama en penumbras repite con voz temblorosa.

—Creí que podría pero no puedo, me siento como una prostituta.

¡Decepción total!, a estas alturas no pensé que se arrepentiría.

—Te dije que no resultaría. —le digo con algo de molestia en mi voz.

—Lo siento.

Sale nerviosa de mi habitación, sé que va a llorar, debería comprenderla, pero sólo siento una terrible frustración, sé que luego me sentiré culpable, pero ahora sólo puedo pensar en mi mala suerte.

Si yo fuese Naruto, no me hubiese rechazado.

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N/A: Creo que cualquier hombre hubiese caído en la tentación, ¿pero que pasara ahora?