-Disclaimer: El mundo de Harry Potter pertenece a J. y a la Warner. Yo solo utilizo los personajes sin fines de lucro, por diversión pues son muy preciados para mi :3
Advertencias: Es un WI? (Que tal si el universo de Harry Potter estuviera regido por el Omegaverse? xD), probablemente personajes OoC (Out of Character o fuera de la personalidad del personaje), Hay relación chico- chico, palabras altisonantes, violación, probablemente (trío, bsdm, fetichismo, voyerismo, incesto, aun no lo se xP) Están advertidos y es momento de retirarse si eso los espanta :9
Pareja: Albus x Scorpius o James x Scorpius Quedará a decisión del publico ;3 y una parejita sorpresa (que no revelaré hasta mas adelante, pero les daré pistas jeje)
Notas de la Autora: Ya estoy nuevamente por aquí dando lata super emocionada por el acogimiento que esta teniendo este fic! :') (Como ven, no he parado de escribir... pff... según yo me iba a poner a terminar mis fic pendientes, pero este simplemente no deja de aparecer en mi cabeza pidiéndome "sigue escribiendo... ¿porque no mejor agregas esto o lo otro?" Por Salazar que me esta encantando que va tal como me lo había imaginado *W*)
Mil gracias por comentar Cristine Malfoy (me alegra mucho :D), Adriana Malfoy (Eso es determinación! Me alegra mucho que te siga pareciendo James la mejor opción n.n) y Rebe Marauder (Muy cerca tu teoría de la verdad querida Rebe! como siempre me sorprendes! :O no te diré nada mas porque mas adelante lo pondré, en exactamente 1 capi más o_o) y Bonny83 (wow, wow y mas wow! Muy interesante tu sugerencia de la mezcla de sangre! Lastima que no se me ocurrió antes para ponerla a votación y ya veo muy difícil que gane adeptos siendo que ya casi termina el periodo de votación... sorry :'V pero bueno, tienes razón con lo del trío jeje y ya apunté tu voto :9)
A leer se ha dicho!
Dulce Motivo
-o-o-2 semanas después-o-o-
-¡Quiero tacos!- expresó Scorpius subiendo sus piernas al sofá, con un mohín frustrado -con mucha cebolla y queso-
Comenzaba a acalambrarse con cada postura que durar mas de media hora y la frustración no tardó en sumarse en la lista de sus achaques. "Y eso que aun me faltan cinco meses más… Merlín que no entiendo como la gente tiene mas hijos" le dio un escalofrío con dicho pensamiento que apartó con la mano como un molesto mosquito.
Su tripa gruñó hambrienta y por reflejo llevó su mano a su vientre.
-¿Y dónde demonios voy a conseguir tortillas?- exclamó molesto Albus cruzándose de brazos antes de dirigir sus manos a sus bolsillos, como hacia cuando estaba alterado.
-¿En la tienda?- contestó quitado de la pena, ese era su problema. Sonrió radiante dándole una mordida a su paleta de agua que se le antojaba a rabiar a pesar de que afuera estaban cerca de los 2°C. "Que importa, aquí esta calientito" dijo ovillándose bajo sus mantas de lana azul cielo.
-Mmm…- bufó molesto el alfa como siempre con su ceño fruncido.
Al ser el que mejor se le daba cocinar, era el chef a cargo y pesándole cuanto le pesaba, tenía una gran sazón, también sabía que, pese a su tan poco cooperativa respuesta, no fallaba en cumplirle cada una de sus exigencias lo cual él bebe y en menor medida él, agradecía.
El medimago prohibió deliberadamente fomentar sus antojos que lo estaban matando lentamente al igual que la criatura en su vientre que se removía inquieta en busca de saciar su gusto a como diera lugar. "Como él no es quien lo esta sintiendo habla solo por el boquete" se dijo alebrestado la primera vez, pero Albus al ser de otro pensar, no se daba abasto con preparar cuanto pidiera. Un paraíso de galletas, pasteles y platillos exóticos que su bebe más demandante día a día exigía.
Si bien no lo decía, le agradaba que el azabache hubiese calmado sus ímpetus de alfa dominante con deseos de volverlo su sumiso al puro estilo de cincuenta sombras de Grey y que estuviera actuando de manera normal. "Dentro de lo que cabe" meditó con un asentimiento porque notaba de vez en cuando su mirada clavada en su nuca con esa malicia que siempre lograba acalambrado.
No sabía cuál era su problema y porque su comportamiento siempre corría de un extremo a otro entre cálido y frío; pero por el momento estaba tranquilo y esperaba que así siguiera porque él no sería el omega dócil de nadie. Ya no se sentía tan tenso en presencia de ese alfa qué podía ser considerado cuando quería, que no era la mayoría de tiempo, pero lo había visto, desconcertándolo por tal descubrimiento.
Claro que los límites que marcó seguían presentes como: 1) No tener tan lejos de la mano su polvo de murtlap, 2) No estar en la biblioteca del tercer piso a solas, 3) No cerrar la puerta jamás cuando se encontrase en la habitación del azabache.
-Aquí tienes- exclamó Albus poniendo en sus manos el plato de su anterior encargo. "Demasiado cerca" se dijo haciendo hacia atrás su cabeza por instinto al recordar lo que era capaz de hacerle cuando sus ojos generalmente de ese peculiar verde esmeralda, se enturbiaba en un insano placer que solo él comprendía -y no soy tu maldito elfo domestico-
-¿Enserio?- rebatió con una sonrisa, mostrandole con ello que no le tenía miedo -Acordemos que estamos en desacuerdo- Albus arqueando una ceja divertido, arrancó el ultimo trozo de su paleta helada como si nada -¡Oye! !Me iba a comer eso!- chilló molesto.
-¿Lo quieres? Quitamelo de la boca- se ruborizó furioso ante su sonora carcajada.
-¡Preferiría morir!- Indignado por su osadía, se fue a su cuarto dando pisadas fuertes, cargando a cuestas su pastel de chocolate y fresa hecho solamente para él. ¿Que se creía?
Cerrando con seguro su puerta, decidió hacer algo tranquilo para serenarse y optó por contestar la nueva carta de su padre que todos los sábados esperaba con ansia. "Eso será lo ideal" se dijo con un asentimiento, estirando sus manos, quitándole el tapón a su tintero, alegrándose por tener suficiente pergamino disponible que no estaba dispuesto a pedir de buena gana.
Su padre generalmente le interrogaba sobre cosas básicas como su salud y estado de ánimo, seguido de alguna anécdota de su día que lograba sin falta sacarle una sonrisa que tan bien le caía. Era raro que le preguntara sobre el bebe, lo cual le daba serenidad, porque ni el mismo se sentía preparado para platicarlo con él o con otra persona.
Con cuatro meses de embarazo ya era más que notoria su condición y con cada amanecer cobraba más vida en su interior que con nerviosismo le hablaba en las noches, acariciando su vientre cuando nadie lo veía. Podía sentirlo moverse con mas fuerza y como respondía a breves estímulos como su propia voz o la luz de su tocador. Era fascinante como a tan temprana etapa ya era capaz de eso y de exponer un poco de su presencia mágica.
El medimago ya le había dicho que podía decirle el sexo del bebe cuando lo quisiera, pero seguía negándose con terquedad y dudaba en algún momento de la gestación cambiar de opinión. Pensar en nombres para bebe le daba pánico y más porque no se imaginaba preguntándole a ninguno de los Potter "Oigan ¿Cómo les gustaría que se llame su probable futuro hijo?" Negó con fuerza la cabeza.
Le daba escalofríos de solo pensarlo. "Primero salto por la ventana a hacer tal cosa" se dijo molesto comenzando a sentir una cálida sensación que subía su temperatura arrancándole su respiración. La pluma en su mano se deslizó por la mesa hasta caer al suelo y no pudo concentrarse en nada más.
Hacía una semana atrás notó alarmado que aquel calor sin falta se presentaba cada tercer día, pero, aunque el medimago trató de calmarlo con un profesional "Señor Malfoy, es perfectamente normal tener un apetito sexual muy activo en el cuarto mes hasta principios del quinto. No se preocupe", se sentía asqueado consigno mismo por sentirse tan caliente como si estuviera en celo, pero sin estarlo.
Comprendía que era un omega anormal que podía tener raros episodios de celo durante su embarazo (suceso que no se mencionaba en ningún libro que hubiera consultado), pero eso que le pasaba era otra situación muy distinta. Una cosa era una reacción al ciclo estral y otra estar cachondo solo por las tan conocidas hormonas que tomaban posesión de su cuerpo.
"¡Perfectamente normal mi trasero!" se dijo tratando de calmar el ardor que sentía en su piel y sus genitales tan sensibles que apenas podía estar tranquilo. No había feromonas saliendo disparadas y era un alivio porque enfrentarse con dos alfas atolondrados era algo que no deseaba hacer en ese momento. Apenas y podía consigo mismo cargando una panza enorme de aquí para allá, y ya ni hablar de considerar siquiera la idea de darse él mismo placer.
Nunca se consideró una persona con libido pues nunca sintió ninguna atracción ni un leve interés de esa clase por nadie durante la escuela y su celo, por su parte, hizo su brillante aparición hasta que cumplió los 17 años. "Soy una vergüenza" murmuró su subconsciente sin saber que hacer exactamente mientras trataba de correr lo más rápido que pudo al baño a darse una rápida ducha fría. Un vano intento de apagar la erección que sentía pulsante dentro de sus calzoncillos agrandados.
"Esto no puede estar pasandome…" meditó sintiéndose asqueado consigo mismo.
-o-o-o-o-o-o-o-
Tras una muy bochornosa tarde y una insomne noche sin encontrar una buena posición donde el bebe no se removiera inquieto, trató de calmar cualquier sensación con un té de toronjil en ese apacible nuevo día de diciembre.
A la sombra del único árbol del patio, descansaba apacible cual lagartija, disfrutando un poco del sol que hacía días atrás se negaba a asomar la cara por la inminente llegada del invierno. El cielo estaba despejado con un claro azul sin par que calentaba sus pies descalzos, meciendo sus cabellos con una tibia brisa del poniente.
-¿Quieres ir a dar un vuelo, Scor?- la pausada voz del pelirrojo lo sobresaltó. Sin deberle nada a nadie, se recostó a su lado de panza sobre el pasto, recargándose sobre sus codos. Sus ojos centellaban cálidos por el ejercicio de calentamiento que estaba seguro había hecho, mirándolo curioso y muy atento. Aunque la mayor parte del tiempo apresaba su dinamismo; ni su buena determinación y alegre estado de animo, logró contagiarlo.
-No es miércoles. Tu bendito hermano va a pararse de pestañas si nos ve por la ventana-rebatió sacando una paleta de regaliz de su bolsillo trasero. No podía parar de comer y ya se estaba reflejando en sus caderas y mejillas cada día más redondeados.
"Soy un cerdo y no puedo hacer nada. Todo es culpa de esos Potter" se dijo echándose la paleta a la boca, imaginando a Albus Potter gritando maldiciones desde el segundo piso porque alguien además de él pudiera estarla pasando bien. Extrañamente le daba un regocijo que no tardó en aparecer en su cara.
-No es que me moleste que se enoje, claro, pero no falta que le vaya con el chisme a tu padre-
-¿Escuchas esto?- hizo un silencio y Scorpius intrigado lo imitó. No se oía ni un alma a la redonda, algún animal o sonido más que el de la máquina de escribir cuyas teclas estaban siendo aporreadas con fuerza -Esta en el sótano. Una vez que está en modo "escritor todopoderoso" no hay poder humano que lo mueva. Espero que no esté como Jack Torrance escribiendo infinitamente solo una frase como "Todo el trabajo y nada de juegos hacen de Albus un chico aburrido"- chasqueó la lengua divertido -además, ya sabe lo del vuelo. Por eso ni te molestes-
-¿Enserio?- Scorpius puso los ojos de plato, incrédulo.
-Si. Y se llevó su escoba el muy control freak… no vaya a ser que la rasguñemos- dijo rodando los ojos -así que, si estás de acuerdo, podemos ir en la mía- "y ahí esta el gancho. Era obvio".
-¿Los dos juntos? No gracias- contestó avergonzado negándose a la imagen de ir detrás de James aferrado de su cintura o peor; ir delante sintiendo sus manos callosas en su voluminoso vientre y su pene rozando sus nalgas "¡Un rotundo no!" rumió su subconsciente.
-Se reduce la potencia, se hace mas lenta la escoba por el peso extra y será incomodo- eran excusas perfectamente lógicas e imbatibles, ideales para no caer en la connotación sexual que James entre juego siempre hacía alusión. Sus hormonas no creían resistir la menor provocación.
"Tonto, tonto, tonto" cerró los ojos dando tres profundas inhalaciones negándose a ceder la palanca de mando a su instinto primigenio. Hormonas alteradas y numerosas hacían aquelarre en su cerebro reptiliano con pancartas de libertad de expresión.
-Hum. Pues entonces ni modo porque no te voy a dejar ir solo. El bebe esta mas grande que la última vez que volamos y no permitiré que les pase algo malo-
-¡Como si fuera a caerme!- bufó fastidiado. Lo ofendía grandemente pensar que por un par de kilos de más le haría perder el equilibrio -¿¡Es porque estoy gordo!?- Estaba con la sensibilidad a flor de piel gracias a la idea su enorme peso como para ignorar a lo que se refería.
-No es por eso- dijo calmado como le habla un catedrático a los chiquillos que no entienden motivos ni razones y eso solo consiguió enfurecerlo -Además, no sé de dónde sacar que estas gordo. Por si se te olvidó, con mucho gusto te recuerdo que tienes un bebe ahí dentro- infló sus mejillas -y pese a mi gusto por correr riesgos. Tu, sobre una escoba, maniobrando solo, es algo que no permitiré. Tómalo o déjalo, primor-
-Pues no lo tomo, ¡Hum!- el pelirrojo sacudió su cabello con ese arrebatador encanto que estaba seguro siempre utilizaba a su favor para conseguir lo que sea. -¡No me despeines!- chilló haciendo reír al mayor que con mas ahínco jugueteó con sus cabellos.
-Me gusta mucho tu cabello que parece brillar como plata liquida. Ya está más largo que cuando llegaste… realmente pasa muy rápido el tiempo…- murmuró tomando un mechón platinado besándolo con delicadeza.
-¿Crees que eres encantador y todo eso?- su bochorno era evidente que estaba seguro de que a medio kilómetro podían verlo como un faro rojo. Le molestaba su frescura y esa manera de convertir algo que debería de ser censurado en algo tan natural. Sonrió radiante mostrando sus dientes blancos.
-La mayor parte del tiempo. ¿A que me veo muy guay en tus ojos?-
-La humildad en persona… Lamento romper tu burbuja de ensueño, pero no lo eres y no creo que lo seas- los ojos castaños sonrieron al mismo tiempo que su boca, produciendo que comenzara a sentirse extraño.
No era el celo volviendo a aparecer, por Merlín que estaba en sus cinco sentidos, pero era muy fuerte ese deseo y frustración por liberarse.
Sus únicas experiencias en el área no eran nada alentadoras que le hacía pensar con toda el alma que no le gustaba el sexo. ¿Si era tan desagradable porque la gente seguía practicándolo?
Le repugnaba ser sometido, mostrarse en cueros ante el ojo crítico mancillando su dignidad, sentirse a merced de algo que no podía controlar entonces ¿Por qué lo anhelaba? "¡Mendigas hormonas!" Apretó los parpados impotente deseando poder correr de regreso a su cuarto para darse una rápida ducha helada.
Le aterraba pedir aquello que su cuerpo quería, se negaba a hacerlo. Incluso con James tan cerca no lucia tan malo, pero no podía. Era mejor cortarse una mano a pedirle algo a uno de los principales culpables de arrancarle las alas de su libertad. Sabía de primera mano que el mayor de los Potter era agradable, dulce y compasivo, pero eso no resarcía la falta primordial… dudaba que algo lo hiciera y que pudiera algún día perdonarlo realmente, saldando la paga con su corazón.
-Me t-tengo que ir…- dijo buscando una superficie lo suficientemente firme para poder sostenerse sin caer. Su piel vibraba en pequeños espasmos que subían esparciéndose en módulos impares e intermitentes. Respiraba pesadamente entre la repentina subida de su temperatura.
-¿En serio te vas a ir así?- preguntó intrigado el pelirrojo mordiendo su labio inferior, señalando con su indice aquella vergonzosa parte que comenzaba a crecer. "Me quiero morir..." pensó sonrojado pese a no encontrar malicia alguna en sus palabras. Eso era aun peor.
Asintió enérgico cada segundo más avergonzado que el anterior -Puedo ayudarte-
-¡No…!- trató de alejarlo con sus manos temblorosas porque no creía poder resistir tenerlo tan cerca. Se estaba volviendo loco que estuvo tentado emularlo y golpear su cabeza contra la corteza del sicomoro para perder la conciencia.
-No tiene nada de malo, ven…- su corazón latía tan rápido que estaba aseguro estallaría.
Como si fuera más liviano que una pluma, lo acomodó en su regazo y besó su frente con mas cariño del que esperaría de él.
-Pero… yo… no…mmm…- ni siquiera alcanzaba a comprender lo que estaba balbuceando pobremente. Ni el mismo creía en sus palabras o intento de sonidos que escapaban de su boca.
-Es perfectamente normal y yo puedo ayudarte- murmuró contra su oído en una nota más profunda que lo erizó de pies a cabeza. ¿Por qué estaba siendo tan amable? No lo entendía ni mucho menos porque no estaba poniendo resistencia alguna, dejándolo hacer su voluntad como si nada.
Besó su cuello tomando con firmeza su erección. Su mano era lo suficientemente grande para envolverlo a su antojo, brindándole un placer que no creía posible. La fricción de su hábil palma sobre su sensible piel lo hacía retorcerse de sensaciones desconocidas que no podía controlar. Parecía conocer cada movimiento, cada secuencia como un maestro al cual no le era nueva la materia. Sabía exactamente qué acción hacer y que reacción correspondía a su estimulo diligente.
Ya lo tenía bastante acalorado que solo podía deshacerse entre gemidos. Su puño baja y subía a un acompasado ritmo; acariciaba su glande, masajeaba su escroto multiplicando los toques eléctricos que entumecían su lengua. Solo podía suspirar apretando los dientes para no gemir en voz alta.
Su cabeza cayó sobre su hombro sintiendo su respiración entrecortada entre más se acercaba al clímax que le sabia tan deleitoso y prohibido que era imposible detenerlo, los dedos de sus pies se contrajeron y sus piernas se tensaron. Lo arrastraba de regreso al mar para poder finalmente explotar con toda su fuerza en las manos de James.
-¡Ngh…!- murmuró entre el aleteo de su corazón y su respiración que negaba el acceso del aire a sus pulmones. Su pantalón estaba manchado de ese liquido pegajoso que le parecía ahora tan insignificante.
-Muy bien…- James besó cariñoso su coronilla, listo para dejarle ir pues su misión fue completada con éxito -te llevaré a casa para limpiarte y que descanses un poco…-
Scorpius se agitó, desperezándose de la dulce nube que turbaba sus sentidos. "Eso fue tan, tan, tan…" ni siquiera podía ponerlo en palabras. Fue abrumadora la forma en la que se sintió, tan arrollador que rompía el hilo de su pensamiento coherentes y templados; quería que siguiera de esa manera antes que llegara la conciencia y se acobardara de ese súbito deseo que no podía quitarse.
Estaba seguro de que el sol le afectó en sobremedida, pero no estaba satisfecho con solo eso. Codiciaba más para sentirse completo, su entrada reclamaba ahora atención en un ardor sordo que le hizo relamer sus labios, deteniendo el impulso de James por levantarse.
-¿Scor?- preguntó con una nota de duda. Pudo ver su reflejo bañado de placer en sus turbados ojos castaños. Era obvia la disyunción de su pensamiento porque era tan contraria su reacción a su usual forma de ser.
Acomodándose como pudo, se sentó a horcajadas de él. El pene del mayor estaba dolorosamente erecto dentro de los pantalones bajo sus nalgas desnudas, que casi sintió lastima por él. Nunca había tocado otro salvo el propio, pero esa extraña faceta hormonal lo instaba a aventurarse -no…- pidió deteniendo su mano curiosa.
-¿No lo deseas…?-
-Demonios Scorpius…- apretó los ojos comenzando el también a costarle trabajo inspirar. Se veía agobiado entre el placer y el recato. Estaba claramente herido -no quiero lastimarte…- El rubio ladeó la cabeza con una clara intención de decirle "A la mierda eso y tómame de una jodida vez" estaba ansioso dejando que su instinto primitivo tomara las riendas del asunto; ya después vendría la lamentación.
Modificó su pregunta anterior.
-¿No me deseas?- acunó su rostro entre sus manos, notando por primera vez las pequeñas y apenas visibles pecas salpicando su nariz romana. Sus ojos tan expresivos tenían esa coloración caoba con un pequeño pero peculiar halo ámbar cerca de la pupila haciéndolo aún más atractivo de lo que ya era.
-Horrores…- susurró besando sus labios con pasión y un palpable tremor que erizó los vellos de su nuca. Le echó los brazos al cuello para profundizar el ósculo que hasta ese momento cayó en cuanta a la sed que tenía por él. Agua clara y fresca como un manantial que tenía que beber.
Sus labios eran los únicos que en la vida había besado y suponía que por eso le resultaban tan familiares. Introdujo su lengua haciéndole temblar al hacerle la clara invitación de un danzón tan intimo y pegado que las brasas del deseo hervían en su torrente sanguíneo.
-Si...- suspiró contra sus labios dejando que sus firmes manos tomaran sus glúteos, acariciándolos y moldeándolos placer. Su propia pelvis era autónoma que con un impúdico movimiento, se mecía sobre él. Claro que después venían las consecuencias, pero en ese justo instante la idea la repelía de su raciocinio con fuerza.
Las manos de James subieron por sus caderas, lentamente pasando bajo su playera. Entre suaves espasmos, se aferró a él y sus labios que probaban sus erectos pezones; lamiéndolos y aprobándolos con su lengua en forma envolvente. Se sentía tan húmedo que no podía soportarlo más. Miró sus ojos y sabía exactamente lo que haría a continuación.
Con torpeza se sujetó de sus hombros, introduciendo ese túrgido miembro en su interior, a su ritmo para acostumbrarse a la intromisión entre un jadeo placentero y una satisfacción muda de estar completo.
-Merlín… esta tan estrecho…- James pegó su frente contra su pecho, conteniéndose a rabiar de comenzar a moverse. pudo oírle gruñir y sentir como sus dedos se clavaban en sus costillas. Subió y volvió a descender maravillándose como se abría paso en su interior sin lastimarse en el acto. Tenerlo así de descompuesto le daba una extraña sensación de superioridad.
-Bésame…- pidió con voz entrecortada, aferrándose a su cuello como una tabla de salvamiento. Obedeció con un jadeo, decidido a tomar el mando; entrando y saliendo con mas fuerza de él con firmes estocadas. Ardía en su interior, dulce y enceguecedor.
-Mmm…- se mordió el labio impidiéndose gritar. Ahí en ese punto que tocaba, rosándolo inequívocamente una y otra vez lo catapultaba sin advertencia en una marea de éxtasis que cabalgaba en el placer, dejándolo ser, siendo él el responsable de aquello que ambos estaban sintiendo.
El brío y la bruma del orgasmo taladraba fiero, mas puntual y mas intenso que el anterior, constriñendo sus paredes internas, aprisionándolo en esa cálida celda que con un gruñido, sintió su interior llenarse de su aliento blanquecino. Cayó rendido sobre el mayor, tan exhausto como saciado que solo pudo dejarse ir sin mirar atrás.
James suspiró besando su sien con toda la dulzura que podía sentir por él, rodeándolo con sus brazos para cubrirlo un poco de la brisa vespertina. Su acelerada respiración comenzó a ralentizarse al igual que su corazón al entrar en el rápido octavo sueño.
Tan inesperado como crudo pero indudablemente entrañable había sido para él, que sabiendo que no podría escucharle, murmuró aquellas dos palabras que estaba seguro no podría decirle nunca más.
-Te amo…-
Notas Finales: Bueno, ehh... espero que les haya gustado jeje pues como a Albus ya le había tocado salseo (a su gusto porque estuve atada de manos también :P) ahora fue turno de James xD
Bueno, para hacer las cosas mas interesantes, no les diré como van las votaciones jojojo! Solo diré que #TeamJames (tanto en paternidad como en pareja) sigue a la cabeza por muy poco pisandole los talones #TeamTrioSabroson y #TeamAlbus pues ya se quedó fuera de la contienda porque veo difícil que alcance a los otros dos :'V
En caso del remoto caso que a Albus no le toque ninguna rebanada de pastel solo diré que no se preocupen mucho! ¿Porque? se preguntaran pues digamos que contemplando varios futuros alternos (creo que alguien se cree Dr. Strange xD) estoy segura de poder conseguirle un premio de consolación que lo quiera con todas sus 50 sombras xP (mal chiste).
Ya solo faltan 2 capis para que puedan seguir votando :O como vuela el tiempo! ya casi se cierra la votación! Que su #Team favorito gane :D
Por cierto! Tenía otra proposición que hacerles! Ya que casi finalizan las votaciones vengo a hacerles 2 preguntas de las cuales 1 se someterá a votación! (supongo que ya la ven venir)...
¿Cual quieren que sea el sexo del(los) bebe(s)? y ¿Que nombre les gustaría que tuviera(n)? (las respuestas a esta pregunta se decidirá de manera aleatoria para hacerlo mas emocionante *W*) - claro, si es que quieren jugar porque si no no hay problema y todo eso lo escojo como me venga en gana xD
Les mando besitos y que estén muy bien! Nos leemos prontito :3
