De todos los lugares que pueden existir, justo tenía que llegar al restaurante en el que ella estaba, se sonrojo de solo pensar en lo que habían hablado por la mañana, no es que estuviera interesada en él, le apenaba ese tipo de situaciones, porque no sabía cómo actuar, respiró profundo mientras se repetía una y otra vez que solo era una coincidencia; el color en sus mejillas aumentó su intensidad cuando se dio cuenta que no había dejado de mirarlo y ahora él la miraba, sin más quitó su vista de él, regresando a comer y tratar de ignorarlo.
-Ginny, ¡deja de mirarlo! No seas tan obvia.
- Lo siento, es solo que me parece curioso que este aquí – comentó la pelirroja mientras se enfocaba en la castaña frente a ella
- ¡Ya se lo que te imaginas! Él no me está siguiendo, ¿o sí? – vaya que estaba confundida
- Es Malfoy, solo él sabe lo que cruza por su mente – río divertida al notar la incomodidad de su amiga
La castaña se sintió aliviada, ya que el joven se había sentado lejos de ella y de su amiga, sumándole que ella le daba la espalda, pero aun así sentía su penetrante mirada en su espalda.
Desde que se sentó no ha dejado de mirar hacia acá
¡Ginny, basta! Esto es incómodo es mejor irnos de una vez, además se nos hace tarde para ir de compras.
Está bien, tienes razón – bufó – justo cuando se ponía interesante
Pidieron la cuenta, pero cuál fue su sorpresa cuando llego el mesero.
¿Cómo que ya la pagaron? ¿Quién? – preguntó entre enojada y sorprendida
Herms, tranquila el mesero no tiene la culpa
Lo siento, no fue mi intención hablarle así. Solo quiero saber quién pagó la cuenta por nosotras - se disculpó
No se preocupe señorita, el joven rubio que se encuentra unas mesas más atrás de ustedes fue quien lo hiso- al decir esto se retiró
No hacía falta voltear para saber quién era el joven que le había dicho el mesero, cerró los ojos y rechino los dientes, no quería ir y agradecerle pero era lo menos que podía hacer. Tomo su bolso, se levantó y caminó hacia su mesa, Draco la observaba de lo más divertido pero dejo de sonreír burlonamente cuando ella se detuvó delante de él tratando de evitar su mirada.
-Hola, Granger – Dijo mostrando su mejor sonrisa
- Malfoy… yo...emmm – de verdad que estaba nerviosa jamás se imaginó tener que agradecerle al arrogante hurón.
- No hace falta que lo digas, fue un placer- estaba muy divertido de verla en una situación tan incómoda para ella.
-No tenías por qué hacerlo, puedes decirme cuanto fue y yo te lo pago
- Te repito fue un placer, Aunque me hubiera gustado ser yo el que te acompañara en lugar de la Weasley
Inmediatamente se sonrojó – No sabía que te gustara ir a lugares Muggles- dijo intentando cambiar el tema
-No es que me encante, pero intento conocer cosas que considero nuevas, he venido aquí solo un par de veces.
- No sé cómo agradecerte y disculpa pero ya me tengo que ir, ginny me está esperando- Se dio media vuelta para irse pero no pudo dar un paso más, cuando se giró de nuevo el rubio estaba detrás de ella tomándola del brazo
-Lo siento, es solo que yo si conozco una forma de que me lo agradezcas- intentaba lo viera a los ojos, mientras la soltaba
-¡Lo sabía! Jamás haces algo si no hay algo para ti – se enfureció, seguía siendo el mismo patán
- Tienes un poco de razón, es verdad no solía hacer algo si no me convenía pero yo solo te quiero pedir que consideres mi invitación, no te estoy exigiendo nada, no quiero que me malinterpretes
- Como ya te había dicho, lo pensaré y ahora si con permiso- salió lo más rápido posible de ahí para encontrarse con su amiga en la entrada de aquel lugar.
Las amigas caminaron un poco, no habían comentado nada sobre lo ocurrido en el restaurante, hasta que la ojimiel decidió romper el silencio.
A cambio de lo que hiso por nosotras me ha pedido que considere su invitación a comer- dijo mientras contemplaba el suelo
Sabes muy bien que pudo haberte pedido algo a peor
Lo sé, ¿cómo se te ocurrió dejarme sola?-reprochó- pagó la cuenta de ambas, no solo mía
Pero te aseguro que no lo hiso por mí- dijo mientras levantaba una ceja- eso obvio que le interesas
Pues él a mí no - contestó sonrojada- dejemos de hablar de eso, concentrémonos en lo que importa ¡tú vestido!
Las chicas caminaron lo que consideraron suficiente para aparecer en el callejón diagon para iniciar su búsqueda, entraron a todas las tiendas posibles, la futura Sra. Potter se probaba un sinfín de vestidos. Finalmente se Probó uno que ambas consideraron perfecto, dudaron si comprarlo o no pero les gustó tanto que se lo llevaron.
La imagen de la joven sonrojada pasaba una y otra vez por su cabeza, se veía tan linda…. ¿Linda? no eso no podía ser, ella se tenía que enamorar, no él. Tras enojarse consigo mismo por pensar en ella, se quedó totalmente dormido.
Mientras que las jóvenes llegaban cansadas a su departamento, Hermione ni quiso cenar se fue directo a la cama.
La noche pasó en un abrir y cerrar de ojos, la castaña despertó decidida a hablar con el engreído hurón, no perdió tiempo, en cuestión de minutos estaba lista para ir a su trabajo.
Al llegar todos la saludaban y le sonreían como siempre, al subir en el ascensor notó la ausencia del chico, fue a su oficina, dejó sus cosas para después dirigirse al departamento que le habían dicho que trabaja Malfoy.
-Hola, Mary – saludó la castaña a la secretaria del hurón
-¡Hola, señorita Granger! ¿En qué le puedo ayudar?- preguntó la señora de unos 40 años.
-De casualidad ya llego el señor Malfoy- dijo mientras jugaba con su cabello
-Claro, hoy llego más temprano de lo habitual ¿quiere que la anuncie?
Eso explicaba porque no lo vio por la mañana- si, por favor
-Enseguida vuelvo- la Sra. se levantó y se dirigió a la oficina de su jefe
Ordenaba unos papeles distraídamente, pensaba en la cara de la sangre sucia, en especial en sus ojos, había sido tan cobarde que llego más temprano al trabajo para no encontrársela pero sus pensamientos fueron interrumpidos por su secretaria.
-Sr. Malfoy, afuera esta la señorita Granger, desea hablar con usted
Abrió los ojos como plato del asombro, el día que decidía evitarla ella se dignaba a buscarlo- oh si Mary hazla pasar- contestó sorprendido
-Enseguida- salió
La vio entrar a su oficina, se veía igual o más bonita que el día anterior, se odio a si mismo por notarlo.
Buenos días, Malfoy- dijo ella con una sonrisa
Hola, Granger ¿Que se te ofrece? – preguntó, entre más rápido ella se fuera de ahí mejor
Es... que estuve pensando en tu invitación- sonrió nerviosa
Se relajó, después de todo ella en cierto modo estuvo pensando en él – se puede saber, que has decidido, si me rechazas lo entenderé- con mucho dramatismo puso su mano en el pecho y fingió dolor, Lo que provocó la risa de la castaña.
-Siempre tan exagerado, Malfoy- se sintió bien, él le había causado una sonrisa, pero después la maldijo por que ahora no podría sacarla de su cabeza
-Entonces, ¿aceptas o no?
-Acepto, pero te aclaro que no es una cita
-Como tú digas, te parece si en lugar de comida sea una cena
-Por mi está bien, entonces ¿Cuándo? ¿A qué hora?
-Que tal, el viernes a las 8 ¿estás de acuerdo?
-Ok, entonces nos vemos el viernes – dijo con una sonrisa
-¿Paso por ti o nos vemos allá?
-Nos vemos allá- por supuesto que no le diría a sus amigas menos a Ginny que estaría hablando todo el día sobre esa cena
-¿Segura? A mi parecer que es una falta de caballerosidad no pasar por la dama
-Lo sería si se tratara de una cita, que no es el caso –contesto firmemente.
Notó que se esforzaba para dejar claro que era simplemente una cena que no significaba nada – Creo que ya comprendí, te parece si más tarde te confirmo el lugar
-Si, ya me tengo que ir hay demasiado trabajo por hacer
Se levantó de su silla, caminó hacia ella y tomó su mano – espero con ansia el viernes – besó el pomo de su mano, sintiendo lo suave que era su piel, mientras que ella se sonrojaba
Salió de ahí lo más calmada que pudo, llego a su oficina nerviosa. ¿Qué le estaba pasando? Ella no podía sentir algo por él. Ahora era ella la que debía recordar que no sería una cita.
