Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto.

.

OBSESIÓN

Capítulo X

.

Está en la cocina preparando una taza de té verde. Aún está incrédulo. La casa sola y ella en su cuarto, en su cama. Sacudió su cabeza.

Cuando entraron y ella aún lloraba la vio avergonzada. Y es que si era consiente. Nunca la había visto llorar. Sí, una cosa es saberla frágil y otra muy distinta era verla así, completamente desarmada. Después de unos cortos segundos él no lo pensó y la guio a la privacidad de su habitación. Tomó el peluche de su infancia. Uno que tenía en su recámara porque era regalo de su madre y se lo entrego. Hinata no dudó ni un segundo en abrazarlo tiernamente mostrándole una pequeña sonrisa.

―Siéntate ―dijo suavemente mientras la tomaba de los hombros―. Iré por algo de beber y llamaré a la directora para decirle que no iremos.

Y ahora él se encontraba preparando un té, pensando qué le diría a la directora, pero lo que más lo tensaba era cómo debería actuar ahora que tendría que regresar a su propio habitación. Teniéndola ahí sentadita.

En menos de tres minutos había vuelto con una fuente, dos tazas de té verde y unos cuantos bizcochuelos. ¿Qué decir? ¿Qué hacer? Ni siquiera tenía la menor idea de porqué su ninfa estaba en ese estado.

―Sasuke…―la voz rota de la pelinegra lo asustó más―. Naruto se irá.

Intentó sentirse feliz, porque una parte de él cruelmente lo estaba pero esa parte era demasiado minúscula comparado con la ira que nació en su cabeza de manera repentina, él muriéndose por ella y ese rubiecito ―cabeza hueca― se iría, la dejaría sola. ¿Qué mierda estaba pasando?

No dijo nada, dejó la fuente en su escritorio, se sentó a su lado y le quitó el peluche, ella no opuse resistencia ni cuando le quitó peluche ni cuando se sintió presa entre sus férreos brazos.

Lloró como siempre lloraba, en silencio.

Él solo podía pensar que tenía que hallar la forma de calmarla, no importaba que sus manos picaran por recorrerla, ni que sus labios ardieran por besarla, él sentía que podía aguantar un alud con tal de soportar su dolor, con tal de que ella no sintiera todo ese dolor que en silencio exponía.

―S-sus papás dicen que yo no soy buena para él.

Horrorizado la separó para verla a los ojos.

―¿Qué?

Eso no podía ser real, no podía. ¿Qué ella no era buena? ¿Para ese? ¿Para ese engendro pervertido? Estuvo a nada de soltar una carcajada pero no lo hizo, no lo hizo porque no pudo pensar en nada, porque no se dio cuenta en qué momento la había acercado nuevamente a su cuerpo, no se dio cuenta que la tenía entre sus brazos y que la besaba como siempre soñó.

No se dio cuenta que la había recostado y que él estaba sobre ella, no la estaba manoseando, solo la tenía ahí y sus bocas se unían tan perfectamente que creía que había muerto y estaba en el paraíso.

Solo era consciente de la humedad, de la suavidad de la piel blanda interna de los labios, de sus lenguas y ese calorcito que sus bocas compartían. Él quería estar así por siempre pero se detuvo, se sintió un aprovechado, un maldito aprovechado de esa ninfa indefensa que nada podría hacer contra él.

Se quiso alejar de ella pero no pudo, dos pequeñas manos se aferraban a su camisa.

.

.

.

Nebel dice así:

Lo prometido es deuda aunque demoré un día más de lo previsto.

Agradecer inmensamente los comentarios de: angel maria 15, Rose101226, adx-25, AntoniaCifer, Itachi Akihiko, Dark Amy-chan y starsoft. No saben la alegría que me han dado. También agradecer por los favorites y/o follows.

* Dark Amy-chan: preciosa, no puedo responderte porque sale: "Private Message Posting Denied. This user has disabled the private messaging feature". Pero que sepas que me dio alegría tus cortas pero significativas palabras.

Como ven no hay lemon, un beso no es un lemon ni viéndolo de cabeza. Y en el siguiente tampoco habrá lemon… Espero no se cansen de esperar el lemon, porque les digo que más tarde que temprano pero habrá.

Comentarios, si lo desean.