DESIDERÁTUM
.-.
SE SUPONIA QUE ESTE ERA EL CAPITULO FINAL Y DE HECHO LO ES XP, PERO COMO QUEDO TAN LARGO TUVE QUE CORTARLO EN DOS PARTES, ASI QUE LA SEGUNDA PARTE LA LEERAN LA PROXIMA SEMANA.
.-.
CAPITULO 10: SIN MENTIRAS.
.-.
-Te dije aquella vez que te estabas ganando un gran enemigo, y no mentía Deblin. A pesar de mi advertencia me arrebataste lo que mas quería.
-Maldito Kaiba, lo único que siempre te importo fue utilizar a las personas y luego abandonarlas.
-No a la persona que tanto quería, Deblin. Pero eso nunca lo sabrás, porque nunca has querido a nadie. No sabes lo que es abrazar a la persona que mas quieres cuando te necesita, ni sabes lo que es protegerla ni compartir su dolor -Seto se detuvo un instante para mirar con renovado cariño a su rubio, retorno una mirada llena de hielo al pelinegro frente a él -Tu nunca quisiste realmente a Joey, me lo arrebataste por puro capricho, por pura venganza. ¡Ni siquiera fuiste capaz de amar realmente a Pegasus!
Duke lo miro asombrado, .¿como sabia aquello? .¡Era imposible¡Imposible!
Ahora fue el turno de Joey de palidecer. Ante esa confesión el cuerpo del rubio empezó a temblar de tal manera que Seto corrió a su lado para abrazarlo con fuerza, como tratando de protegerlo del dolor.
-Yo no entiendo... yo... -susurro el rubio aferrándose a la cintura del castaño. ¿Que estaba pasando allí? .¿De que se perdió mientras mantenía su romance con Duke? Cerró los ojos con fuerza, deseando también cerrar sus oídos y su corazón ante las palabras que se avecinaban, ante la revelación del pasado lleno de mentiras e infidelidades de Duke Deblin.
-Lo siento mucho cachorro, de verdad no quisiera dañarte de ninguna manera -beso suavemente el alborotado cabello rubio -Pero es hora que sepas la clase de bazofia que es Duke Deblin.
-Joey... Joey yo... -susurro Duke con voz suplicante -Mírame por favor...
Aunque lo intento, el rubio no pudo mirarlo, mantuvo los ojos cerrados con obstinación y su rostro apretado contra el pecho de Seto.
-Hace poco mas de seis años, Kaiba... él y yo tuvimos una relación... él se aprovecho de mi, me uso y me boto... ¡No confíes en él! -grito el chico del dado.
-¿Como te atreves a decir semejante cosa cuando aquí el único mentiroso eres tu? -Seto soltó a Joey para acercarse Duke y tomarlo por las solapas de su chaqueta. Con desprecio y rabia lo alzó del suelo -¡Di las malditas cosas como son! -le rugió, sacudiéndolo con tal violencia que Joey, temiendo por la vida de su ex-amante corrió hacia Seto.
-Por favor, Seto. Suéltalo...
-¿Por que?
-Porque Duke Deblin no vale la pena.
Seto lo obedeció de inmediato. Lo soltó empujándolo después a un lado. Duke cayo sentado sobre su trasero, aturdido y muy asustado.
-La verdad, Seto... Quiero la verdad, quiero saber que esta pasando, .¿que hubo entre Duke y tú? .¿Entre Pegasus y Duke? -pregunto Joey abrazándose a si mismo, se veía muy trastornado.
-No se por donde empezar...
-¡Por el principio, maldita sea! -grito el rubio perdiendo la poca calma. De inmediato Seto se acerco a él.
-¡No me toques! .¡No quiero que nadie me toque ahora! -había tanto dolor en aquellas orbes castañas, que Seto deseo mas que nunca abrazarlo con desesperación -¡Quiero saber todo lo que me han estado ocultando!
-Bien -empezó el CEO alternando su mirada entre la tensa figura de Duke y la destrozada de Joey -Hace poco mas de seis años, como ya lo dijo Deblin, cuando aun asistíamos al instituto, tuvimos algo que ver. No era exactamente una "relación" como la ha llamado Deblin. Fue mas bien un brevísimo encuentro sexual -Seto se detuvo al escuchar la suave exclamación salir de los temblorosos labios de Joey. Si escuchar esa simple confesión le producía dolor, entonces definitivamente lo mataría saber lo que aun estaba por venir -Deblin se acerco a mi por su voluntad, intentado de alguna manera comprar mi atención con concesiones sexuales. Era muy discreto pero insistente, visitas a mi oficina... visitas a mi mansión... hasta se aparecía en las reuniones sociales a las que se me obligaba asistir, claro, siempre asegurando que era simple casualidad esos encuentros. ¿Y que buscaba Duke Deblin con todo esto? -pregunto el CEO mirando fijamente al pelinegro, como esperando que este contestara. Pero Duke permanecía encogido en si mismo, aun tirado en el suelo con la mirada perdida en Joey -simples beneficios en mi corporación y poder jugar un poco con mi dinero. Quise castigarlo tomando lo que tan obviamente me ofrecía, no fue una experiencia grata para ninguno de los dos. Después de eso le dije a la cara que sabia muy bien cual era su jueguito... ¡el duelo había terminado y él había perdido! .¡A Seto Kaiba nadie lo compra y menos con sexo! Yo no hago negocios en la cama – Seto observo como Joey, con los hombros caídos se encamino lentamente al sofá donde se dejo caer de manera pesada. No miro ni una vez a Duke ni a él, solamente oculto su rostro entre sus manos. Parecía una figurita desdichada, abandonada. El castaño tuvo que contenerse con cada partícula de su voluntad para no correr a su lado y estrecharlo entre sus brazos. Hubiera querido retirar lo dicho, decirle que todo era una mentira. Pero no podía permitir que su cachorro siguiera viviendo en la ignorancia y desconociera todo lo que había hecho el bastardo de Duke Deblin a sus espaldas. Ya no había vuelta de hoja, el daño ya estaba hecho y solo le quedaba continuar con su relato -El amable, servicial, coqueto y risueño Deblin había desaparecido después de que le aclare las cosas y entonces salio a la superficie el verdadero. Intento chantajearme, pero yo tenía más poder que él y lo amenace con arruinar una vez más su futuro y su siempre decadente juego de Dados. Retomamos nuestra "relación" de antes, la de ignorarnos en el instituto y rivalizar en los negocios, como si nunca hubiera pasado nada.
Seto detuvo una vez mas su relato para sentarse junto a su rubio, no lo toco, no se atrevía hacerlo, sabía que si lo hacia Joey lo rechazaría. Por ahora lo único que podía ofrecerle, a parte de la dolorosa verdad, era su presencia ya que su tacto no era bien recibido en esos momentos.
-Deblin, .¿hay algo que agregar? -inquirió mientras observaba al deshecho pelinegro -¿tienes algo que refutar? .¿Mentí o exagere en alguna parte?
-No... -susurro el chico del dado, con voz temblorosa.
-¿Y en donde encaja Pegasus en todo esto? -la voz de Joey era un lamento dolido, salía de sus labios velada porque aun no retiraba las manos de la cara. Permanecía arrebujado entre ellas, ocultando el dolor de sus ojos. -Aunque se que no hace falta preguntarlo, puedo imaginarlo...
-Joey... -retomo la palabra Seto -No sabes cuanto me gustabas, cuanto te deseaba, sentía por ti toda clase de sentimientos encontrados. Quería golpearte cada vez que abrías la boca para decirme algo grosero, pero a la vez moría por callarte con un beso. Cada vez que te ponías en riesgo no sabía si ahorcarte por tonto o abrazarte y protegerte. ¡Era todo un infierno! Por primera vez en mi vida me enfrentaba a este tipo de cosas, a este tipo de emociones. Para cuando Yami ya había recuperado sus memorias y habíamos regresado al presente sabia que para bien o para mal te quería mucho. Estaba en un dilema, callarlo y vivir con lo que sentía para siempre o decírtelo y prepararme para que te rieras de mí. Por primera vez tenia todas las de perder pero quería arriesgarme y decírtelo, pero tuve que aplazarlo porque tuve que viajar a Tokyo por cuestión de negocios. Maximilian Pegasus y otros magnates de los negocios tenían varias propuestas que hacerme y oh sorpresa, en la mesa de juntas también estaba Duke Deblin sonriendo con autosuficiencia, como si acabara de tomarse el mundo en sus manos. Oh si, había hecho una jugada ingeniosa y tenía a Pegasus y parte del comité a su favor, pero yo de inmediato rechace sus ideas y propuestas, no porque vinieran de una bazofia como él, sino porque eran mediocres e insignificantes. Expuse lo que pensaba al respecto y por supuesto todos me dieron la razón, fue fácil abrirles los ojos y dejarles ver los fallos de las estupideces que proponía Deblin. Solo Pegasus parecía levemente interesado aun por el fracasado juego de dados y presto algo de su tiempo y atención a todo eso.
Duke se puso de pie, con la furia estremeciéndolo. Como odiaba a ese egocéntrico, como aborrecía cada segundo que respiraba. Ese maldito Kaiba le había arrebatado todo, absolutamente todo: Desde su orgullo, pasando por Pegasus, hasta finalizar con Joey.
-¡Arruinaste a Pegasus en una sucia estrategia de negocios! -le grito el pelinegro mientras lo señalaba con un dedo acusador -¡Arruinaste mi oportunidad de pertenecer a su corporación! Yo lo quería todo con él, pero perdí la oportunidad cuando me lo arrebataste todo.
-Y te vengaste, .¿verdad? Te vengaste de mí quitándome lo único que me interesaba, lo único que tanto amaba... ¡Me arrebataste a Joey!
-Sabía que estabas loco por Joey, que solo era cuestión de tiempo para que te acercaras a él. Pero yo me adelante, fue fácil, éramos amigos mientras que tú no eras nada para Joey, solo una piedra en su zapato -había un toque de demencia en la mirada verde -Solo planeaba tenerlo por un tiempo, el suficiente como para que te doliera verme junto a él. ¡Era la venganza perfecta!
-Seis años duraste con lo que me pertenecía.
-Se prolongo porque te casaste con Pegasus. No podía ser de otro modo. Ojo x ojo y diente x diente. Si te ibas a quedar con Pegasus, obvio que yo me iba a quedar con Joey.
-Pero claro, la idea no solo era tener a Joey... de alguna manera te las ingeniaste para también tener a Pegasus
-Yo nunca...
-¡Nada de mentiras! -grito enfurecido el castaño -Lo se todo, Deblin. Se que Pegasus se veía contigo a mis espaldas, se a que hotel iban, a que horas se veían. Te encargaste de consolarlo y obtuviste los favores de mi "esposo", bien por ti. Haberlo logrado debió ser todo un triunfo, pues tenías no solo a Pegasus, no solo a mi dinero, sino también a Joey.
Duke miro fijamente a Joey, con el rostro desencajado. Sabía que estaba atrapado, que no había escapatoria, pero aun así se aferraba a lo que podía por defenderse, por salir aunque fuera un poco airoso de todo ese asunto.
-¡No es cierto! .¿Como te atreves a difamar la memoria de Pegasus?
-Deblin, Deblin, Deblin... ¿crees que soy tan estúpido de hacer acusaciones tan graves sin tener pruebas? -Seto sonrió inmisericorde ante la aterrada expresión del moreno -Tengo muchas pruebas: fotos, videos, registros de llamadas...
-Yo solo quería darle felicidad a Pegasus. Solo quería darle lo que tu le negabas.
-Querías hacerlo feliz a costa de Joey, Deblin. Lo traicionabas, le fuiste infiel por muchos años a Joey -la voz de Seto se apago, y miró a su rubio con gravedad, deseando poder seguir ocultándole todo aquello, maldiciendo a Duke Deblin por no haber sabido valorar todo el amor que Joey pudo haberle entregado cuando estuvieron juntos.
-¿Duke? -finalmente la voz de Joey sonó, penetrando en la sala como un latigazo, obligando no solo a Duke, sino también a Seto a mirarlo con mucha atención -¿Que sentiste realmente por mi durante estos seis años?
-Joey, yo... -susurro apenas el pelinegro.
-¡Seis años de mi vida entregados a ti! -grito Joey con ojos brillantes. Parpadeo rápidamente para alejar las lagrimas. No lloraría frente a ese bastardo sin corazón ¡antes muerto! -¡Seis años queriéndote! .¿Y que me diste tu a cambio?
-¡No entiendes Joey! .¡Te quiero! -Duke intento acercarse unos pasos al rubio, pero este retrocedió por cada paso dado -¡Realmente te quiero!
-¿Me quieres? -pregunto atónito el rubio -Mentiroso hasta el fin, .¿eh?
-Joey... -Duke se le acerco rápidamente para intentar tomarlo de las manos.
-¡No me toques! Tu contacto me repugna -le grito el rubio, el enojo en su voz casi desbordaba -Ahora entiendo... entiendo tantas cosas: Tu depresión de hace dos años, claro estabas sufriendo por la muerte de tu amante; tus largas ausencias por "trabajo", lo feliz y radiante que te veías cuando te marchabas y lo amargado que te ponías cuando regresabas a mi lado; tu actitud cuando te conté que había sido aceptado en Kaiba Corp… ¿Lo recuerdas tu también Duke? Casi me exigiste que renunciara… estabas tan asustado, pero claro, convenientemente lo disfrazaste de preocupación, según dijiste, te preocupaba que Kaiba me tratara mal, se burlara de mí o me humillara. Y vaya alivio que debiste sentir cuando paso el tiempo y te conté que nunca me había encontrado cara a cara con Kaiba ni una sola vez desde que había empezado a trabajar para su corporación. Nunca te lo dije, Duke, pero a veces me hacías sentir como si me estuvieras comparando con otro. ¡Y lo que mas rabia me da es que me propusiste matrimonio aun cuando no sentías absolutamente nada por mí!
-Me resistí a quererte, Joey. No podía sentir nada por la persona que Kaiba tanto deseaba poseer. Ahora se que me equivoque, porque realmente te quiero. No se cuando empecé a sentir esto por ti, solo se que ahora te quiero mucho.
Duke hizo una pausa para observarlo, pero la fría expresión del rubio no cambió. Joey parecía en esos momentos una barrera sólida e infranqueable.
-¿Pretendes que te crea y me arroje a tus brazos? .¿Esperas que te perdone y continué mi relación contigo?
Duke lo miro sin saber que decir. Tal vez era eso lo que esperaba.
-Estoy intentado explicarte mi conducta, pero no escuchas. Te he declarado mis sentimientos. ¿Que puedo hacer para que me perdones y regreses conmigo? .¡Pegasus ya esta muerto, pero tú y yo seguimos vivos!
Joey sonrío gélidamente. Seto por su parte se dedico a guardar silencio, apretando los puños y conteniendo las ganas de abalanzarse sobre el pelinegro.
-Al parecer no comprendes, Duke. No me importa que me quieras o no. Tu sentimiento carece de validez, porque lo das libremente a quien te lo reclame. ¿O acaso has olvidado a aquella horrible pelirroja que metiste hace semanas a mi casa, a MI cama? .¡Eres tan asqueroso! Me usaste todo este tiempo, ni por un instante te detuviste a pensar en mi o en mis sentimientos. Te lo di todo Duke y tu tomaste todo aquello solo para hacerlo pedazos como si no valiera nada.
-Yo me equivoque en todo, Joey. Tienes derecho a estar enfadado, pero puedo cambiar. Hacer que olvides todo esto. Puedo consultar a la terapeuta y...
-No -sonrió el rubio -no hace falta, Duke. Y créeme, ya no estoy enfadado, tampoco te odio –su voz sonaba tranquila, sin huella de ira -Simplemente me siento decepcionado... pero mas de mi que de ti, me avergüenzo de mi mismo por haber creído en un sucio mentiroso como tu, por haber desperdiciado seis años de mi vida a tu lado. Seto tiene razón, tú nunca has querido a nadie. Ni a mí, ni a Pegasus, ni a nadie. Sólo te quieres a ti mismo. Sólo tienes ojos para ti y tu gran ego.
-¡Tú eres mío, Joey! -exclamo el pelinegro belicosamente, negándose a rendirse -¡Has sido mío durante años!
Por fin Seto entro de nuevo en escena, acercándose de manera amenazante hacia el chico de los dados.
-Él ya no es tuyo -repuso el alto castaño en voz muy baja -Nunca fue tuyo. Te apropiaste de él sin tener derecho alguno. Me lo usurpaste y tuve que esperar seis años para poder recuperarlo, para arrancarlo de tus inmundas garras.
-¡Me quitaste a Pegasus y ahora pretendes quitarme a Joey!
-Ah, y volvemos con lo mismo -repuso Seto con voz aburrida -No te quite nada, Pegasus vino a mi por su propia voluntad, .¿no te lo dijo él? TUVE que casarme con él, fue más un negocio que una relación real. Me vi estupidamente atrapado en una telaraña legal que tejió Pegasus y tuve que hacerlo. Él me quería a mi, pero yo a él no. De todas maneras iba a confesarme a Joey, casado o no con Pegasus, iba a contarle a Joey mis sentimientos y como era realmente mi relación con mi "esposo". Pero tu te me adelantaste, Deblin. Jugaste muy sucio y no tuve mas remedio que resignarme por el momento. Además de que Joey se veía feliz y cómodo contigo. Dolió, dolió mucho pero sabía que solo era cuestión de esperar mi oportunidad. El cachorro y yo estábamos hechos el uno para el otro y por eso sabía que esperar valía la pena. "No dudes en perder una partida si eso te lleva a ganar el duelo", así dicen los sabios. Supuse que tarde o temprano cometerías un error y no me equivoque.
Duke se veía demencialmente desesperado.
-¡Joey es mío! -insistió el pelinegro -¡Yo fui el primero! -grito de manera inquinosa, restregándole en la cara a Seto aquel honor que no tuvo.
-¿Y que? -fue todo lo que dijo el castaño, nada herido o enfadado por aquel comentario -fuiste afortunado, de eso no hay duda, pero sucedió en el pasado y el pasado es lo único que te queda; mientras que yo tengo el presente y el futuro de Joey. Ahora él esta conmigo y aunque no fui el primero, se que soy el ultimo y eso, mi querido Deblin, es más importante para mi.
Duke sabía que había perdido, todo estaba en su contra. No tenía nada a que aferrarse, nadie a quien aferrarse.
-Joey -el pelinegro decidió ignorar a Seto, sabia que tendría todas las de perder si seguía enfrentándolo -te necesito, nos conocemos desde hace tanto... -tomo con sus manos temblorosas las frías manos del rubio, que no alcanzo a reaccionar a tiempo para sacudírselo. Miro a su castaño con desesperación.
-No toques a Joey, pedazo de basura -una vez más, Seto aferro a Duke por las solapas de la chaqueta -No mereces siquiera estar parado frente a él. Tú lo denigraste, despreciaste lo que tenías a tu lado, lo que él te daba con amor y sinceridad -la expresión en el rostro del castaño, la violencia que manaba de él en negras olas asustaba bastante a Duke.
Joey decidió que ya había tenido bastante de todo eso, miro a su ex-amante y le dijo con voz carente de cualquier sentimiento:
-Vete, Duke.
-Si me das una oportunidad te demostrare lo feliz que te puedo hacer.
-¿Quieres realmente que sea feliz? -le pregunto Joey, acercándose a él. De inmediato Seto lo soltó, pero en sus ojos azules aun brillaba la furia apenas reprimida.
-Si, por supuesto que si -dijo el chico de los dados con vehemencia.
-Entonces vete y déjame ser dichoso con Seto. Voy a casarme con él, de modo que, si realmente quieres hacerme feliz...
-¿Como puedes ser feliz con alguien como Kaiba?
Seto soltó un gruñido de advertencia. Duke le echo un vistazo cauteloso y en seguida se volvió a concentrar en Joey.
-Sus vidas no encajan Joey, mientras que la tuya y la mía si.
-Jamás entenderás como es la relación que tenemos Seto y yo, Duke. Es verdad que nuestras vidas son opuestas, que somos fichas de diferentes puzzles. Pero de alguna manera, él y yo construimos algo sólido después de enfrentar nuestras personalidades, afinándolas para reducir poco a poco la distancia entre nosotros hasta formar solamente un cuerpo y una alma que han tomado la forma ideal para fundirse.
Las palabras se clavaron en Duke, provocándole una profunda desolación. Estaba perdido, derrotado, lo había perdido todo. El maldito Kaiba al final había logrado invertir la batalla y ponerla a su favor para ganarla.
-¿Que voy hacer?
-Consulta a tu terapeuta -le aconsejo Joey.
-Vas a necesitar mucha terapia si no empiezas a moverte -le prometió Seto con voz amenazante.
-Joey...
-Este es el adiós definitivo -dijo el rubio con énfasis -No quiero volverte a ver en lo que me queda de vida. Estaré con la pandilla cuando tú no estés. No te puedo pedir que dejes a Yugi y los demás, pero si te puedo pedir que te olvides definitivamente de mi. Yo seré muy feliz con Seto, de por si que ya soy feliz a su lado. Tanto como jamás lo fui contigo.
Como se negaba a moverse, Seto tuvo que sacarlo a empujones y cerrarle la puerta en la cara. Cuando volvió al lado de Joey no se sorprendió de encontrarlo hecho un mar de lagrimas, drenando así el dolor que aun quedaba.
Lo abrazo en silencio, tiempo después se decidió a susurrarle todo tipo de palabras dulces que aminoraban el llanto y la tristeza de su cachorro.
Por fin la verdad salía a la luz, por fin todo aclarado. Aunque lamentablemente Joey había salido herido en el proceso, pero eso era mejor a seguir callando.
Seto sintió que un gran peso se quitaba al fin de sus hombros. "La verdad te hará libre", pensó el castaño mientras besaba los brillantes mechones rubios que tenía a su alcance.
-Quien busca la verdad merece castigo por encontrarla -susurro Joey después de mucho tiempo de llanto.
Seto iba a replicar algo pero fue interrumpido por Joey, que ya se veía bien. Bastante calmado y en paz consigo mismo y el mundo.
-Tu y yo tenemos varios asuntos que aclarar, señor Kaiba -le anticipo el rubio removiéndose con suavidad en sus brazos para poder mirarlo fijamente a los ojos.
-¿Ya estas bien, cachorro? –pregunto el CEO sin poder evitar sentirse preocupado.
-De hecho muy bien –contesto el rubio con una sonrisa resplandeciente –siento como si me hubieran quitado una venda de los ojos, que ni siquiera sabía que tenía, y que por fin se me permite ver con claridad el rumbo que tomara de ahora en adelante mi vida.
-Lo siento, Joey. Siento haberte hecho pasar por todo eso.
-Seto tonto –le dijo el rubio antes de besarlo fugazmente –no tienes que pedir disculpas por nada –miro a su castaño con ojos transparentes, llenos de una paz infinita –y no me cambies el tema. Como te dije hace un momento, tu y yo tenemos asuntos que aclarar.
-¿Que tipos de asuntos son? -pregunto el ojiazul sin entender. ¿Que asuntos pendientes podría tener con Joey?
El rubio sabía que era momento de hacer algunas indagaciones, así que pregunto:
-¿Por que me aseguraste que no tenias ni idea de que yo trabajaba en Kaiba Corp cuando tu mismo fuiste quien acepto mi solicitud?
Increíblemente Kaiba se sonrojo.
-Oh vamos, Joey. No seas pesado. Ya sabes la respuesta.
-Quisiera oírla.
-Joey, no sabes lo feliz que fui cuando el destino te trajo de la mano hacia mí. Era lógico querer tenerte a mi lado aunque fuera de esa manera. Estaba alborozado, increíblemente feliz.
-No asomaste la cara por años -le reprocho el rubio.
-Aun no era el momento de actuar, cachorro. Tenía que ser cauteloso con cada paso que daba, seguir reuniendo pruebas que culparan a Deblin.
-¡Debiste decírmelo hace años! .¿Como pudiste callarlo por tanto tiempo?
-¿Y me hubieras creído, Joey? -le pregunto el castaño con voz muy seria -Dime¿me hubieras creído si de la noche a la mañana yo me hubiera aparecido en tu oficina a decirte: "Oye Wheeler, ten cuidado con tu noviecito, te es infiel con mi esposo y esta contigo a base de puras mentiras, solo se esta vengando de mi"? Antes yo no era alguien grato para ti, así que obviamente no me hubieras creído.
-No -admitió Joey -obviamente no te habría creído ni una sola palabra, Seto. En ese entonces aun éramos... ¿como decirlo?... ¿rivales? .¿Enemigos?
-Antes éramos demasiado testarudos y punto -sonrió el castaño tomando una mano de su rubio para besarla -me alegra que ahora todo este bien entre nosotros. Las cosas claras y nada de secretos ni mentiras.
-¿Que crees que habría sido de nosotros si Duke no hubiera interferido?
-Nunca lo sabremos del todo, cachorro. Quizás estaríamos juntos desde hace años, o quizás no. Nadie asegura que hubieras aceptado mis sentimientos en ese entonces.
-Quizás si, Seto -confeso el rubio -Ya en ese entonces me gustabas, solo que era demasiado obstinado y orgulloso para siquiera darme cuenta.
-Hemos perdido seis años Joey, ese tiempo ya no regresara –se lamento el castaño –pero aun nos queda muchos otros años por vivirlos juntos. Cachorro, no sabes lo bien que me siento conmigo mismo por haber tomado la oportunidad de por fin acercarme a ti cuando lo de la conferencia con los americanos. Era una oportunidad que no podía dejar pasar, de ninguna manera iba a desperdiciarla sin intentarlo al menos. Estaba loco por volver hablarte, porque me gruñeras de nuevo. Además sentía que ya era tiempo de que Duke Deblin me regresara lo que mas amaba y amo en la vida. No podía soportarlo más, era ahora o nunca. Ni un año, ni un día más.
-Oh, Seto ¿te das cuenta que esta es la primera vez que me has dicho directamente que me amas?
-Pensé que era obvio cachorro, por eso te pedí que te casaras conmigo.
-Tu no me pediste que me casara contigo, prácticamente yo te obligue a que lo hicieras.
Seto sonrió de la misma manera que sonreía cuando ganaba un duelo.
-Error -le dijo al rubio haciendo aun mas ancha su sonrisa, su voz sonó serenamente arrogante -Yo te obligue a que me "obligaras", Joey. No es lo mismo. Iba a pedírtelo pero no encontraba el momento adecuado, temí que pensaras que era muy pronto. Lo único que se me ocurrió en ese entonces fue pedirte que te fueras a vivir conmigo, pero tú me rechazaste de inmediato. Te presione un poco para que a la vez tú me presionaras a mi y me "obligaras" a aceptar casarme contigo.
-Muy ingenioso, señor Kaiba, realmente muy ingenioso...
-Siempre se como jugar mis cartas, Wheeler. Pensé que sabias eso.
-No, si nunca he dudado de tus habilidades, señor Kaiba -por un instante Joey guardo silencio y se torno pensativo -Aun así, cuando te pregunte aquella vez porque te casabas conmigo, tú me respondiste que era porque me necesitabas.
-Y es así, Joey. Te necesito, te necesito porque te amo. Quería decirte exactamente esas palabras, pero de repente perdí el valor y las omití.
-Seto malo, me habrías ahorrado tantas dudas y preocupaciones. Estaba tan asustado de que nunca me amaras. Quería tenerte conmigo, al precio que fuera. Por eso me conforme con ese "te necesito" pensé que el amor que yo sentía por ti alcanzaría para los dos. ¡Te amo, Seto!
-Lo sé, cachorro. Eres tan transparente, pude saber claramente lo que sentías por mi cuando me tomaste aquella vez en el yate. En aquel momento me transmitiste con tu cuerpo, con tus movimientos, con tus besos y caricias todo tu amor, Joey.
El rubio se sintió avergonzado, su intención aquella vez si fue transmitirle su sentir a Seto, pero ahora que este había dicho que su mensaje llego claro y directo, se sintió expuesto y vulnerable. Seto había sabido todo ese tiempo que lo amaba y Joey no tenía ni idea de que había quedado al descubierto. Y pensar que había creído que lo único que Seto Kaiba quería de él era sexo. Nada mas lejos de la verdad, porque ese castaño quería más, mucho más que su cuerpo. Lo amaba desde hacia tanto tiempo atrás... lo había esperado por seis años y era hora de que Joey le entregara lo que tanto deseaba obtener: su corazón, aunque este ya le pertenecía desde semanas atrás, quizás desde milenios atrás...
Se miraron uno al otro con total silencio por un largo tiempo. Conversando mudamente con la mirada, aclarando una y otra vez la situación hasta que no quedara la mas mínima duda de que se amaban, de que estaban hechos el uno para el y otro y de que por fin se pertenecían. Habían recorrido un largo y duro camino.
De repente, el castaño puso una expresión seria y claramente preocupada.
-Deblin podría regresar -dijo sin ocultar su inquietud.
-Lo sé, Seto. Es una posibilidad que no descarto. Duke es del tipo insistente.
-Entonces creo que será mejor que te vengas a vivir conmigo, ojala hoy mismo. Y esta vez no aceptare un "no" por respuesta.
-¿Ya no vas a casarte conmigo? .¿Hiciste que te "obligara" en vano?
-No es eso, .¡claro que me casare contigo! -aclaro rápidamente el ojiazul -es solo que no quiero que estés a solas con ese bastardo.
-¿No confías en mi?
Seto hizo una pausa. Frunció el ceño.
-Si confío en ti, lo malo es que no confío en él. Joey, solo quiero protegerte de ese enfermo.
-No soy débil, Seto. No necesitas protegerme porque se muy bien como defenderme. Supongo que eres capaz de recordarlo a la perfección...
-No entiendes, cachorro -dijo el CEO besando la punta de la nariz de su rubio -No te protejo porque seas débil, sino porque te amo. Se que puedes defenderte muy bien de Duke y muchos como él. Pero no quiero arriesgarme porque nunca sabremos de qué manera ese loco podría poner en peligro tu vida.
-¿Me dejaras ser tu asistente personal en Kaiba Corp?
Seto hizo una mueca.
-¿Intentas negociar conmigo, cachorro?
Joey lo miro de manera empecinada, si Seto no cedía, él tampoco lo haría.
Finalmente y después de unos minutos de pensarlo, Seto suspiro resignado. Desde ya tenia que acostumbrarse a perder algunos duelos con Joey.
-Bien, si estas viviendo conmigo supongo que lograré hacer algo de trabajo durante el día. Esta bien. Puedes ser mi asistente personal.
-Entonces acepto irme a vivir contigo, hoy mismo…
-Bueno, supongo que tenemos un trato.
Joey sonrió.
-Creo que tenemos "ringi", señor Kaiba.
Seto se relajo. Sonrió y después comenzó a reír. Una expresión de intensa felicidad ilumino su rostro. Alzó a Joey en sus brazos, como si fuera un niño, y le dio vueltas. Se detuvo riendo como nunca antes, fijando sus ardientes ojos azules en los profundos e inmensos castaños.
-Sólo recuerda que los americanos no esquivan. Todo es consenso, Wheeler.
-Me parece muy bien, querido Señor Kaiba –los ojos de Joey brillaron provocadores –Nunca me han gustado las dictaduras.
Seto gimió y lo besó. El rubio le rodeó el cuello con los brazos y le devolvió el beso. Se sentía muy seguro. Ahora más que nunca percibía que sus sentimientos estaban en completa afinidad con su arrogante castaño ojiazul.
Aun había mucho que no comprendía ni entendía de aquel complejo ser humano que tanto amaba. Seguramente después de casarse, lograría entenderlo por completo. Mientras tanto, vivir con él y ser su asistente personal lo ayudaría en esa difícil tarea. Pero no debía decirle a su madre que estaba viviendo con Seto antes de casarse. Ella, con lo anticuada que era seguro se trastornaría y escandalizaría muchísimo.
-¿Cachorro? –lo llamo Seto cuando el rubio iba llegando a la cremallera de su pantalón.
-¿Mmmmm? –fue todo lo que pudo decir el rubio ocupado como estaba besando el estomago plano de su amante mientras sus manos luchaban con la cremallera.
-Créeme que estoy encantado con lo que haces… ahhhh –gimió bajito –pero… aahhh… por Dios… -Seto lo tomo con fuerza del cabello, la suficiente para arrastrarlo hasta la altura de sus labios sin hacerle el más mínimo daño. Lo beso con pasión reprimida –Mokuba nos espera, y nos espera desde hace más de media hora…
-¡Ra! .¡Mokuba! –grito Joey recobrando por fin el sentido. ¡Como había podido olvidar la cita para cenar con el chibi! Con tantas cosas que habían pasado y ahora que estaba tranquilo y seguro porque todo empezaría a marchar bien, había olvidado por completo que aún quedaba un posible obstáculo en su relación con Seto.
El nerviosismo que experimentara más temprano, regreso y esta vez con mucha mas fuerza.
Seto lo noto y lo abrazo para calmarlo.
-No pasa nada, cachorro –le dio un beso rápido en los labios –Todo saldrá bien, Moki comprenderá todo a la perfección. Después de todo es un Kaiba.
-Seto… -Joey lo miro de manera intensa, sus ojos castaños brillaban lanzando chispas doradas –si por algún motivo el chibi se opusiera yo no pienso dejarte, pero tampoco te haré escoger entre tu hermano o yo. Si eso llegara a suceder yo…
-Eso nunca pasara cachorro, ya te lo dije –lo abrazo con fuerza –Moki comprenderá y si no, pues lo haremos comprender. No perderé a ninguno de los dos. Ustedes son lo único que tengo, mi única familia –esas palabras parecieron funcionar, Joey se relajo y sonrió con más confianza. Seto lo libero de la cárcel de sus brazos y luego extendió su mano -¿Nos vamos?
Joey no dudo en tomarla y riendo como niños cómplices de una travesura corrieron hasta el lugar donde el chofer de Seto los esperaba.
A pesar de la felicidad del momento, Joey sabía que lo esperaba una dura prueba por pasar: La aprobación de Mokuba Kaiba. En las manos del menor de los Kaiba estaba su felicidad o su desdicha. Todo se decidiría esa misma noche.
SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ SxJ
Decir que siempre que veía la mansión Kaiba se quedaba sin aliento, era decir poco. Aquel lugar lo dejaba deslumbrado y con una mezcla entre admiración, miedo y respeto.
Joey sintió que la calma lo dejaba lentamente para ser reemplazada por una helada y agobiante angustia. Con desesperación se aferro a la mano que se entrelazaba con la suya. Sabía que con su apretado agarre estaba lastimando a Seto, pero no podía evitarlo. Aquella inmensa y ostentosa casota lo intimidaba… y le recordaba lo pequeño e insignificante que era comparado con el magnifico dueño de aquel lugar.
¿Realmente Joey Wheeler encajaría en aquella mansión? .¿Encajaría también en la vida de los Kaiba? .¿Sería un digno Kaiba? .¿Podría soportar con naturalidad el acoso de la prensa cuando esta se enterara que alguien tan común y sencillo como él era el nuevo esposo de Seto Kaiba?
Se detuvo abruptamente en el recibidor. Aun estaba a tiempo de dar media vuelta y huir y…
-Te juro que todo estará bien, cachorro –le dijo por doceava vez el castaño. Últimamente parecía que podía leer la asustada y revuelta mente de su rubio –Eres digno de estar en este lugar.
-Ya no estoy tan seguro. Tú eres el gran Seto Kaiba, estas rodeado de gente sorprendente, incluso tu mismo eres sorprendente. ¿Por qué me amas a mi cuando soy una persona tan común?
-Son todas las cosas comunes, las que me gustan de ti, Joey. Me tratas sin tener ningún prejuicio por quien soy. Me gusta eso de ti. Yo se que soy visto como un excéntrico y un snob. El mundo de los negocios es solo una colección de gente extraña después de todo. Yo apenas me acepto a mi mismo. Pero es la primera vez que alguien me ha aceptado así directamente, sin tener en cuenta mi apellido ni mi estado financiero. Amo tu honestidad pura, cachorro –el castaño se libero de la nerviosa mano que lo apretaba y le obsequio a su rubio un abrazo que transmitía no solo cariño, sino tranquilidad –Bienvenido a tu casa, Joey.
El rubio no sabía que tan cierto era eso de que seria bienvenido, tenía pánico de enfrentar a Mokuba, pero ya había llegado hasta allí así que solo quedaba continuar hasta llegar a lo ultimo del camino.
Trago saliva mientras caminaba muy despacio, como si fuera un condenado yendo hacia el lugar de su muerte.
Al entrar a la mansión no se detuvo a mirar los objetos y muebles caros que llenaban el inmenso lugar. Solo podía mirar hacia el frente, hacia la alta y delgada figura que los esperaba unos metros más adelante. Trato de darse confianza a si mismo, .¡por Ra! .¡No era un verdugo al que tenía frente a él!, era Mokuba, su querido amigo Mokuba. Un niño dulce, amable y muy inteligente.
–Chibi... –susurro apenas Joey, con la cabeza levemente inclinada, sintiéndose aun incapaz y, hasta cierto punto indigno, de mirar a los ojos a aquel adorable chiquillo.
.-.
CONTINUARA...
N.A: No tengo palabras, en serio, solo puedo decir perdon por la tardanza, pero tuve mil lios con mi portatil y para colmo me toco salir de viaje y a donde fui no tuve acceso a un compu con internet. Con mucho retraso por fin actualizo, el capitulo final lo subire la PROXIMA SEMANA. Es una promesa de Yaoi Fan.
Nos leemos.
...RESPUESTA A REVIEWS ANONIMOS:
Plam: No me sorprende para nada tu ingenio y perspicacia, has acertado en todo lo que dices en tu review. Estaba mas que claro que Seto sabia a la perfeccion que Joey Wheeler trabajaba en Kaiba Corp pero fingio muy bien no saberlo. De hecho cada paso que Seto dio estuvo estrategicamente planeado, vamos que el pobre llevaba seis años tras los huesos de Joey, asi que ya se sabia que el iba a planear algo muy sofisticado para poder obtener lo que por derecho le pertenece. Jeje, por fin podras salir de dudas acerca de que sabia Seto de Duke Deblin, y vaya que si sabia muchas cosas sucias. Duke estaba lleno de mentiras y veneno, pero por suerte ya quedo desenmascarado. Muchas gracias por tu review, como siempre tu sigues aqui fiel a mi historia, que por cierto se acaba en el siguiente capitulo, ya veras como si lo subo la proxima semana. Gracias por tus buenos deseos y tu cariño, un gran abrazote para ti.
Aikos: Nooooo T.T ¿y por que ya no me quieres? Miraaaa ya actualice (aunque tarde demasiado -.-) y ademas ya te libro de mi tortura porque el proximo capi es el final, finish XD. Muchas gracias por tu review, un abrazo mi querida Aikos.
Mona desde Mexico: Hola, bienvenida a mi historia, es un honor que encontraras mi historia al azar y el honor es aun mayor porque me has convertido en tu escritora favorita ¡GRACIAS!. Bueno, te digo que yo tambien soy muy quisquillosa con eso de la redacción y la ortografia (aunque como veras me da flojerillas poner las tildes XD) pero me parece una falta de respeto hacia las lectoras entregarles un trabajo con faltas ortograficas y una redacción mediocre. Me alegra mucho que seas quisquillosa y exijas de las escritoras pulcritud a la hora de escribir, ustedes lo merecen y me esfuerzo por estar a la altura de las lectoras. Oye, muchas gracias por tus palabras, se que por alli afuera hay mejores fics que los mios, pero tus palabras me llenan de felicidad y es gracias al apoyo de personitas como tu que yo me dedico de lleno a mis historias. Tu lo vales! Estoy agradecida contigo por tu review y tu apoyo. Un abrazo y nos leemos la proxima semana en el capitulo final.
angel of friendship: Jaajajaja, por dios, ni te imaginas lo que me he reido con eso de cortarte las venas con una galleta maria remojada en leche. Eres un tesoro! Gracias por tu divertido review y te pido de todo corazon y con la cabeza gacha que por favor perdones mi demora en actualizar, la proxima semana subire el capitulo final, para que veas que redimire mi larga ausencia. Muchas gracias, un abrazo. Nos leemos pronto.
