Hooola gente waa se que me mataran porque parezco politica: prometiendo cosas que no cumplo al final ewe mil sorryy de nuevo pero estuve ocupada y hasta ahora me desocupe -_- pero aqui les traigo el esperado capitulo 10
Nuevamente les quiero agradecer a quienes continuan esta historia conmigo y me dejan bellos revies donde quieren matar a Justin xDD jaja y adivinen que? Ya solo quedan 2 capitulos y el epilogo! Ya estamos terminando esta maravillosa historia, de verdad gracias por leer y dejarme llegar hasta este capitulo ^^
Bueno, sin mas, disfrutenlo!
Soul Eater creado por Atsushi Okubo
Historia creada y escrita por mi
Capítulo 10.- La Guerra Santa
La noche poco a poco iba convirtiéndose en mañana. Los primeros rayos del sol se asomaban por el horizonte.
En una cama se encontraba Crona, quién descansaba después de la operación en la que Stein trabajó arduamente.
Agotado, Stein salió de la habitación de pacientes para tomar un café y prepararse para lo que se avecinaba.
El príncipe Kid esperaba impacientemente fuera de la habitación.
Una vez que vio al profesor salir, Kid pidió permiso para entrar a ver a Crona. El profesor se lo otorgó y él entró rápidamente.
Observó a Crona, descansando. Pero su rostro no se veía muy pacífico.
Kid se acercó cuidadosamente para no despertarla, se sentó a su lado y sujetó su mano entre las suyas.
Recorrió su mirada por su cuerpo. Aún no podía creer lo que Stein les comentó a él y a su padre.
-Ragnarok…- Susurró Kid para sí mismo.
Stein tuvo que contarles sobre Ragnarok y Medusa. Lo que hizo y el resultado en Crona.
Por más que hubiera querido, Stein no podría haber ocultado ese secreto por más tiempo. Kid, al momento de salvar a Crona observó claramente a Ragnarok.
Pero ese asunto sería tratado después. Lo que ahora necesitaba Crona era descanso.
Kid acariciaba delicadamente sus asimétricos cabellos rosados, y después acariciaba suavemente su rostro.
Dio un suspiro. Acto seguido se levantó de su asiento y se acercó a la ventana.
El sonriente sol comenzaba a elevarse en el cielo, avisando que ya era de mañana.
Bajó la mirada y observó a su ejército en la entrada principal del palacio, preparado para lo que viniera. A lado, los hombres y mujeres más valientes del pueblo, preparados también. Técnicos y armas.
Kid dejó salir de nuevo un suspiro y volteó hacia Crona. Se acercó de nuevo, tomó uno de sus mechones rosados de cabello y lo colocó detrás de su oreja, y a la vez, se hincó para poder decirle algo al oído.
-El sol está en posición, al igual que mis guerreros. No sé lo que pueda o no pasar el día de hoy, y no quería decirte esto en estas circunstancias… pero yo estaré al mando de mi ejército y no estoy seguro si regresaré con vida o no, pero, quiero que lo sepas… Crona, yo te amo. Desde que comenzamos a conocernos observé tu bondad, tu belleza… te observé a ti, y me enamoré. Lamento decírtelo en esta situación.
Después de su comentario, tomó su mano y la besó, se levantó y se dirigió a la puerta.
-Prín…cipe Kid….- Lo detuvo la débil voz de Crona.
Kid volteó rápidamente y observó a la pelirosa intentando levantarse. Él la tomó de los hombros y la recostó cuidadosamente de nuevo.
Crona se quejaba por el dolor en su pecho.
-No debes levantarte. Tu herida podría abrirse de nuevo y no creo que te guste la idea de ser cosida de nuevo.
-…No puedes…
-¿Huh? ¿A qué te refieres?
-Lo que susurró a mi oído…
-Así que, estabas ya conciente.
-No puede… no de mí.
-¿Por qué dices eso? ¿Acaso…? Hmm… lo siento. Dije algo que yo siento por ti, y seguramente no has de sentir lo mismo que yo.- Kid bajó la mirada en señal de decepción.
-¡Claro que no! ¡Yo también lo amo!...
Kid miró sorprendido a Crona, mientras ella se sonrojaba por completo.
-Y…yo… me refería a que….- Kid puso su dedo índice sobre los labios de Crona.
-No hay nada más que decir.
-No… no puedes… no debes.
-¿Por qué insistes con eso? Si ambos sentimos lo mismo…
-Debes enamorarte… de una princesa o de una chica… una chica de tu clase. No de una gitana hija de una bruja…- Nuevamente Kid la silencio posando su dedo sobre sus labios.
-Crona, no me importa lo que hagas o quién fue tu madre ni lo que te hizo. Tú no lo elegiste, al igual que yo no elegí ser un príncipe. Y al amor tampoco le interesan esas cosas.
-Mi padre… le contó lo que mi madre hizo en mí… ¿cierto?
-No con detalles, pero sí.
-Con más razón no puede enamorarse de mí. No de alguien como yo.
Kid tomó las manos de Crona y la miró fijamente a los ojos.
-Te amo, Crona, y lo demás no me interesa. Desde que te conocí, me enamoré de ti, pero fui un cobarde por no decírtelo a tiempo, y ahora que mi vida está entre este y el otro mundo…- suspiró- Lo siento. No es la mejor manera para habértelo dicho. Pero lucharé por la libertad de mi gente… y por la nuestra. Por nosotros, Crona. Y no dejaré que esos malditos te lastimen de nuevo. Nadie lo volverá a hacer. Te lo prometo.
Y Kid colocó su mano sobre el pecho de Crona.
-Kid… ¿realmente no importa que… Ragnarok…?
-Claro que no, Crona. Nada más que tú me importa.- Le sonrió tiernamente.
De los ojos de Crona comenzaron a brotar lágrimas. Ella, al sentirlas cubrió inmediatamente su rostro con sus manos.
Kid las retiró, y con un pañuelo las secó.
Acto seguido se acercó lentamente a su rostro y acarició su mejilla tiernamente.
Ella sólo miraba esos bellos ojos dorados.
Kid, decidido por sus sentimientos rompió la corta distancia entre los labios de Crona y los suyos, y finalmente la besó.
Crona rodeo con sus brazos el cuello de Kid, y con cuidado, lo jaló hasta que quedaron pecho a pecho.
Podía sentir el latir del corazón del príncipe. Sentía un latir cálido y sincero.
Acaso, ¿realmente era el príncipe su verdadero amor?
Pero ese bello momento fue interrumpido cuando se escuchó el sonar de las trompetas, avisando que los enemigos habían llegado finalmente.
Kid miró quizás por última vez a su amada, acarició su cabello y se dirigió a la puerta.
-Kid…
-Dime, Crona.
-Por favor… regresa con vida.
Kid miró a su amada, y con una ligera mirada melancólica respondió.
-Haré todo lo posible por regresar a tu lado. Pero… no prometo nada.
Y finalmente partió.
Sus compañeras Liz y Patty estaban esperándolo junto a Maka, Soul, Black*Star, Tsubaki y los demás.
Al verlos, Kid soltó un gran suspiro.
-Es la hora.
-Por fin algo de acción.- Dijo Black*Star.
-Y quiero decirles algo antes de salir al campo de batalla.
-Dilo de una vez que no tenemos tiempo, Kid.- Dijo Mama un poco nerviosa.
-Mi única orden hacia ustedes. Pase lo que pase allá afuera… No mueran.
Al escuchar aquella orden, todos tragaron saliva. Sería un orden difícil de respetar.
Kid tomó posición frente a su ejército, como buen líder.
Justin lideraba el suyo.
Kid miró con furia a Justin. Vengaría lo que le hizo a su amada.
-¡Tierras de Death!- Comenzó Justin- Todos ustedes han sido cegados por el kishin al aceptarse como armas que son y a quienes aceptaron a esas armas. Aquí nadie se salva del pecado. Pero gracias a nuestro Kami-sama, quién me otorga su permiso y bendito poder y me hace su sable de la justicia, podré purificarlos con el fuego sagrado. No se resistan. Aún pueden salvarse del infierno total rindiéndose y dejándose purificar sin necesidad de derramar sangre. Nuestro Kami-sama es tan bondadoso, que perdonará sus pecados, les permitirá descansar en paz y hasta la resurrección.
-Lamento decirte que en estas tierras no hay tal cosa de pecadores o demonios. Los verdaderos demonios son aquellos que tenemos enfrente ahora mismo, disfrazados de santos y ocultando sus verdaderas intenciones de matar bajo el nombre de su "Kami-sama" ¡En nombre de mi padre Shinigami-sama y como el príncipe que soy, lucharemos por nuestra libertad, por nuestra paz, por nuestra propia gloria. Y seremos nosotros quienes purificaremos sus pecadoras almas!- Retó Kid.
-Así que esa es su respuesta final. Bien, ustedes lo decidieron. Arderán por siempre en el fuego eterno del verdadero infierno. ¡Vamos, por nuestro Kami-sama!
-¡Por nuestra libertad!
Y así, la guerra comenzó.
Justin y Kid blandían sus espadas.
Black*Star junto a Tsubaki, quién se convertía en distintas armas ninjas luchaban contra un samurai de largos cabellos y ojos feroces.
Maka y Soul se enfrentaban a Gopher, el profesor Stein y Spirit luchaban contra Giriko. Nygus y su compañero Sid se enfrentaban con un hombre de grandes músculos que se transformaba en un hombre lobo, y los habitantes luchaban contra el resto de religiosos.
Los gritos de aquella guerra podían escucharse a kilómetros de distancia.
Crona observaba desde la ventana. Estaba preocupada.
Ella era testigo de aldeanos y religiosos que morían unos contra otros. Pero estaba observando especialmente a Kid.
Él logró desarmar a Justin y tenía la punta de su espada sobre su cuello, listo para terminar.
Justin sonrió de lado y con su filoso brazo lanzó la espada de Kid lejos, y se preparó para partirlo en dos.
Kid se agachó rápidamente y, de su cintura tomo a Liz y a Patty, quienes estaban transformadas en dos pistolas gemelas, y disparó.
Justin logró esquivar su ataque.
-Jaja, incluso el príncipe pelea en compañía de sus dos compañeras pecadoras.
-Ellas no son pecadoras, maldito imbécil. ¡Son mis amigas!
La pelea entre los dos líderes se intensificó.
Gopher intentaba ayudar a Justin, pero Maka se lo impedía utilizando a Soul como un tipo de escudo.
Por más que intentaba esquivar la guadaña perteneciente a Soul, Maka no lo permitía. Era más rápida que él.
De repente, de la espalda de Gopher aparecieron un extraño tipo de alas negras de ángel, y sin gastar ni un segundo más despegó del suelo, esquivando por completo a Maka y Soul.
-¡No podemos dejar que escape!
-Pero nosotros no podemos volar, Maka.
Gopher volaba sobre el pueblo, en busca de su señor. Cuando logró encontrarlo iba a dirigirse en su dirección para ayudarlo, pero sintió una enorme descarga recorrer todo su cuerpo, ocasionándolo caer hacia el piso.
Maka, quién lo perseguía por tierra pudo observar claramente lo sucedido.
Sobre el techo de una casa se encontraba un chico que vestía unos extraños lentes y lucía un extraño peinado. Éste al ver a Maka, levantó el pulgar y se dirigió hacia ella.
-Ox.
-Maka, Harvar y yo nos encargaremos del chico de sedoso cabello. Kim necesita ahora de tu ayuda para que puedan curar a los heridos. Además, Jaqueline no puede defenderla sola.
-De acuerdo. Pero me gustaría que golpearas a ese tipo muy fuerte en el rostro por mí.
-Descuida, te lo prometo.- Y una vez dicho esto, Ox y su compañero fueron en busca de Gopher, mientras Maka y Soul regresaban a la entrada del palacio para ayudar a sus compañeras.
Cuando estaba a punto de llegar, varios religiosos formaron una especie de barrera alrededor de ella, impidiéndole el paso.
Maka tomó posición para defenderse, pero de la nada surgieron llamas que ahuyentaron de inmediato a los religiosos.
-¡Hey, Maka! Te escoltaré al palacio. Así que corre lo más rápido que puedas.
-Bien, muchas gracias Killik.
WWoooooowww qué tal? ¿Les gustó este momento KidxCrona? Ya se que se los debía así que quise poner mucha miel en este capi en especial, y esperen a los siguientes donde habrán más momentillos así *w*
Y esperaban a estos personajes? Y aun faltan más y bueno, me temo que ya no hay spoilers interesantes, esta vez tendran que seguir leyendo para ver en qué termina la historia porque sino se las estaria arruinando ^^u
Bueno, espero contnuen hasta el fin de esta historia, ya que como dije, solo quedan 1 capitulos mas el epilogo, y el capitulo 12 fue el mas corto de todos, asi que terminaremos rápido.
Si para mañana no me quitan el internet, inmediatamente les traigo el capi 11 y 12 si puedo, ¿qué tal? Y esta vez no seré politica xDD
Bueno, nos leemos despues ^^
